IsildurJenkins

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Sobre IsildurJenkins

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  • Cumpleaños 25/04/1997

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  1. Irrupciones del pasado

    Un bosque, la fragancia de las flores, el sonido del río, la calma de la naturaleza, una buena hoguera y un delicioso trozo de carne asándose a fuego lento: ingredientes para un momento clásico de tranquilidad y descanso. Aquel al que algunos llaman «El Brujo» disfrutaba de este momento de paz tras una noche de encuentros y sorpresas, pero no duraría demasiado. La calma se puede romper fácilmente, y en este caso solo hicieron falta que se presentaran tres personas en el campamento improvisado de Alexander. Reunidos alrededor de la hoguera, charlaban sobre temas banales con sosiego: Judith intentaba llamar la atención de Alexander, Darío trataba de conocer mejor a Faye y Alexander solo se preocupaba por descansar y comer relajado. Todo iba bien, hasta que una flecha rompió el aire y la calma. Unos bandidos atacaron el pequeño campamento tratando de llevarse por la fuerza a Alexander, a quien se dirigían únicamente por su seudónimo. Resultaron ser ocho maleantes, todos ellos con un tatuaje de una salamandra negra, que venían siguiéndole desde Arathi por motivos desconocidos. De estar solo, habría sido capturado, pero gracias a la compañía que tenía, se consiguió hacer frente al grupo de enemigos. Cinco arqueros disparaban desde la copa de los árboles mientras tres guerreros desafiaban en combate cuerpo a cuerpo al grupo. Darío, aguantando la vanguardia, trataba de abrirle oportunidades a Judith mientras Alexander galopaba a lomos de su montura a toda velocidad con Faye en la grupa y su mandoble preparado. Nada más en la primera acometida, el jinete consiguió llevarse por delante la cabeza de uno separándola de los hombros, y Faye consiguió desgarrar la espalda de otro saltando desde la montura con destreza. Esto, por desgracia, encolerizó a otro de los guerreros, haciendo que este sacase su pistola cargada y disparase a quemarropa a Darío quien, de no ser por la mala calidad del arma y la integridad de su armadura, habría muerto de un disparo en el pecho. El enfrentamiento continuó con Darío en el suelo y Judith cubriéndole hasta que los tres guerreros bandidos cayeron, momento en el que los cuatro compañeros alzaron la mirada a los árboles para bajarlos de ahí. Aunque la intención de Faye y Judith era tirarlos a base de violencia, la ilusión de Alexander se apresuró en hacer que estos cinco bandidos restantes saltasen de los árboles como si las ramas y las hojas estuvieran ardiendo. Ya en el suelo, intimidados por la superior habilidad de sus adversarios y por los efectos visuales del elixir que había tomado Alexander, hincaron la rodilla, no sin antes ofrecer algo de resistencia, dejando el costado de Faye sangrando por una punzada de espada. Con la pelea finalizada, Judith se quedó a vigilar a los derrotados mientras Alexander trataba las heridas de Darío y Faye. Apresaron a los bandidos, ya que siempre se puede sacar algo de dinero por una captura de criminales, y trataron de reponer fuerzas durante el resto del día. No fue hasta que todos se quedaron dormidos cuando Alexander viajó a caballo hasta Ventormenta para conseguir algo de recompensa por los tres cadáveres de bandidos y las cinco capturas vivas. Aunque... ¿quiénes eran exactamente esos bandidos? ¿Por qué perseguían a Alexander desde Arathi? Y lo más importante de todo, ¿qué significaba ese tatuaje?
  2. ¿Qué música estás escuchando?

    *Spoilers ahead!*
  3. Me gusta la propuesta. En su momento, eché en falta descripciones más profundas de algunos oficios y especializaciones, y puede ir siendo hora de ampliar esas descripciones. En otros campos no puedo por desconocimiento, pero me puedo encargar tanto de la inscripción como de la ingeniería (a la que le veo algunas faltas de detalles) y la conjuración. A fin de cuentas, creo que soy el único con personajes cuyas habilidades principales son esas, y me he informado mucho sobre ellas para poder desarrollarlas acorde al nivel que las tengo actualmente. En alquimia también podría aportar un poco, pero tampoco la conozco tanto como las otras.
  4. Memes (que intentan ser) graciosos

    A raíz de una conversación en el canal general de Discord con @Archibald.
  5. Una Simple Presentación

    Bienvenido a la comunidad @Crowlord. Si ya has andado por el Discord, seguro que te habrán comentado que te pases por el Archivium o que preguntes cualquier duda que tengas sobre rol o sistema en el canal que tenemos para ello. De todas formas, aqui estamos los jugadores para que también preguntes si alguna duda te inquieta. No puedo evitar recomendarte que te pases al lado oscuro del Nuevo Orden con un Renegado psicótico. Harías buenas migas con mi demente hechicero jajajajaja. Mi rol favorito es el del mago sin barreras que ansía el poder sobre todas las cosas, que planea cada uno de sus pasos para culminar su obra completa a modo de telaraña, donde todo está unido y todo tiene un porqué. Para lo de la pizza... qué mejor manera de responder que con un meme: Y no me puedo identificar con una sola frase, lo siento. Mis personajes las tienen, pero yo no jajajaja. Un saludo, y espero verte por el Nuevo Orden. Cómo sea el saludo dependerá del bando en el que te encuentres. Nos vemos dentro.
  6. Y la población local lloraba y temblaba ante la imagen de las primeras luces de la mañana... —Luz... por qué permites que ocurra esto... —Los monstruos han vuelto esta noche. —Santa Luz, quién haría semejante atrocidad... —Si los guardias no están a salvo, ¿qué vamos a hacer nosotros? ¡Solo somos campesinos! —¿Qué está pasando? ¡¿Qué narices está pasando?! —La Sombra se cierne sobre nosotros mientras la Luz nos abandona... —No... Mi Anthony... Mi querido Anthony... No solo se derramaban las lágrimas de la gente. También la sangre de los brazos, de las piernas, de los torsos y de las cabezas de los colgados rompían el poco silencio que quedaba entre llantos de pena y los vómitos por imágenes tan grotescas... Los primeros albores de un cielo lleno de cuervos despertaron a la gente este día. Costasur estaba como loca, y en los pequeños asentamientos humanos de Trabalomas la gente volvió aterrorizada a sus casas en cuanto pisaron la vía principal que cruza la provincia de este a oeste. La guardia intentaba que la población no viese los resultados de un crimen sin nombre ni autor, un crimen firmado por el horror, la demencia y la ausencia absoluta de moral y empatía... Y es que cinco son las encrucijadas principales de ese camino, cinco son los carteles que señalizan y orientan a través de estas, y cinco son los árboles de los que cuelgan las extremidades de varias patrullas que salieron por la noche en una rutina de trabajo. Esto no era obra de uno solo. Era imposible que una sola persona —o ser— fuese capaz de acabar con varias patrullas a la vez en medio de la noche sin que saltase ninguna alarma. Los guardias tienen instrucciones de avisar a las patrullas cercanas en caso de peligro, y no hubo aviso alguno desde que el Sol se puso hasta que relevó a la Luna para mostrar a casi todos los integrantes de esas patrullas seccionados, con los brazos, las piernas y las cabezas separados de sus torsos, y con todas estas "piezas" colgando de los árboles en esos cinco cruces de caminos que hay con la vía principal de Trabalomas. Los pocos que no fueron seccionados y colgados por partes sufrieron otro destino: relevar a los postes con las señales. Sus dedos muertos y agarrotados, duros por la muerte, señalaban los caminos con los carteles clavados en los brazos, y con su expresión sin vida, tras una clara muerte agónica, miraban con mirada vacía a cualquiera que buscase orientación en esas encrucijadas. Se mantenían ahí, erguidos de la manera más extravagante posible, con clavos y madera atravesándoles para mantenerlos en esas posturas grotescas, con las armaduras destrozadas y los tabardos rasgados. Los cuervos no callan mientras Trabalomas intenta limpiar y olvidar lo visto durante el día, pero los rumores no se pueden silenciar. Para acallar un rumor, has de matarlo de raíz, pero...
  7. Una granja de gitanos está siendo quemada hasta los cimientos. Un fuego que lleva desde la madrugada encendido no cesa de engullir la modesta y humilde morada que se encontraba en un pequeño claro de los frondosos bosques de Trabalomas. Es como si ese fuego infernal no tuviese fuente alguna. No, ese fuego no es normal... Los habitantes de aquella granja de gitanos han desaparecido, al igual que todos los animales. Es como si se hubiesen desvanecido por completo. No hay rastro alguno de a dónde han podido ir. Se han encontrado los cadáveres degollados de los cinco gitanos colgados de las farolas a lo largo de uno de los caminos principales más transitados de Trabalomas. Cada uno presenta heridas mortales más desagradables que el anterior, y están todos colgados bocabajo. Los cuervos han llegado como signo de mal agüero y pican los cadáveres que gotean sangre, tripas y sesos, entre otros restos... Se han encontrado a los animales descuartizados a lo largo del mismo camino entre las farolas donde los gitanos estaban colgados. Gallinas en su mayoría, un par de cerdos y algo de lo que parece ser una vaca se encuentran esparcidos a un lado del camino uniendo las farolas de las que cuelgan los cadáveres gitanos. Esa vía se ha convertido en una senda de olor putrefacto y muerte. Los rumores los han extendido gente que ha afirmado ver el camino, comerciantes, viajeros y campesinos en su mayoría. La población local está empezando a hablar. Y a temblar. Por si fuera poco, hace poco un campamento de refugiados fue masacrado en una noche, y solo han quedado los restos calcinados de hombres, mujeres y niños.
  8. [Evento] Energías arcanas y dónde encontrarlas

    Dicen que el conocimiento se almacena en los libros y tomos que llenan las bibliotecas y estanterías del mundo, pero no todo lo que se sabe equivale a todo lo que se escribe. Esa información expira, pierde validez conforme pasa el tiempo por causas que escapan de nuestro control, y es deber de algunos cerciorarse de que lo que se esconde entre pergaminos, tinta y hojas no es ninguna mentira. Era de noche y lloviznaba, y el hechicero de la Guardia de la Muerte Danforth Harrison se quedaba sin tiempo. En un rincón de la biblioteca del Barrio de la Magia ojeaba los tomos que alcanzaba. Varios libros levitaban alrededor suya para, de un vistazo, comprobarlos todos a la vez mientras tomaba notas en distintos cuadernos y protestaba contra las líneas escritas en esos tratados sobre la magia de Azeroth. Mientras el criomante arrojaba los libros con desprecio y se enfurecía en una tarea que le superaba cada vez más, dos Renegados se acercaban a su rincón en la biblioteca: Logan Heshef y el no-muerto que Danforth envió para que trajera a ese mercenario, ya que quería tener una pequeña charla con él. Básicamente necesitaba comprobar la información que había recogido acerca de los puntos donde las Líneas Ley eran más poderosas en la zona, pero él tenía que hacer una labor de investigación. Necesitaba manos y ojos que hicieran el trabajo de campo por él. La charla fue breve. Prácticamente no hubo ni saludos, sino que fueron al grano mientras Danforth trataba de mantener a raya la demencia, aunque fuese por unos minutos. Durante lo que podía señarlase como entrevista, apareció Irma King. El mago solicitó un voluntario a los Mortacechadores para esta labor de campo, y estos mandaron nada más ni nada menos que a la que hace más de medio año apresó y encerró a Danforth a causa de un brote psicótico que el hechicero experimentó. Se podría decir que son casualidades de la vida, pero se dice que las casualidades, y la vida no es que abunde precisamente en Tirisfal. Dejando un poco el pasado y la locura de lado, Danforth les proporcionó a ambos un mapa con innumerables notas, garabatos y señales entre las que se encontraban remarcadas las zonas que había que investigar y un artefacto que indicaría al grupo la potencia de las Líneas Ley en ellas: una cuchara cuyo brillo era proporcional al de la intensidad de la magia del lugar. Un poco escépticos por el hecho de tener que ir agitando una cuchara por los Claros de Tirisfal bajo una llovizna en plena noche de abril, marcharon directamente a Hacienda Balnir para comprobar esa primera localización, dejando en la biblioteca a Danforth con su cabreo y su locura para que se hicieran compañía. Hacienda Balnir era uno de los sitios marcados entre los que se encontraban también el Camposanto, los molinos de Agamand, el lago Aguasclaras, los Jardines de los Susurros, Molino Ámbar, El Campo Muerto y El Sepulcro. Era obvio que en lo que quedaba de noche no iban a ser capaces de terminar la tarea, pero intentaron finalizarla cuanto antes desde el primer momento. Adanael Brisapura, un compañero de investigación de Danforth, también acudió a la llamada del mago, quién le envió con los otros dos Renegados. Gracias al barro y a la suave lluvia, seguir el rastro no fue complicado para el Sin'Dorei, quien alcanzó a Irma y a Logan justo cuando dejaban ese campo lleno de almas que era Hacienda Balnir. No había gran cosa que llamara la atención, y un pequeño grupo escarlata en la lejanía se enfrentaba a algunas de estas almas en pena, así que no había motivo para quedarse. El siguiente punto que visitaron fue el mayor lago de todo Tirisfal: el lago Aguasclaras. La cuchara brillaba con una intensidad levemente mayor que en la Hacienda Balnir, y Adanael notaba cómo las fluctuaciones de las energías arcanas derivaban al centro del lago, a ese pequeño islote en el que muchas cosas han pasado y muchas tienen aún que pasar. Pero el grupo no tenía intención de perder mucho tiempo, así que marcharon a través de los caminos hacia los Jardines de los Susurros, un sitio peligrosamente cerca del Monasterio Escarlata. Podían haber pasado de largo, dejar el lugar antes de que la cosa se torciera, pero quién sabe qué les motivó a quedarse en una zona frecuentada por los miembros de la Cruzada Escarlata. Muchas veces se ha maldecido ese momento o decisión, pues cuando el grupo se quiso dar cuenta, seis miembros de la Cruzada Escarlata los estaban rodeando. El grupo enviado por Danforth trató de escapar usando la ladera a su favor, pero parecía que Adanael tenía hambre, ya que tragó más suelo y barro que saliva en ese momento. Por suerte o por desgracia no asistió a ese almuerzo él solo, ya que Logan Heshef le hizo compañía posteriormente. Quién iba a decir que la hierba y el barro de Tirisfal eran tan populares. Aún con la posibilidad de huir y dejar a los dos tirados en manos de los Escarlata, Irma decidió quedarse en la distancia y ayudar en lo que fue un combate de tres contra seis. Tras la larga pelea en la que milagrosamente pudieron vencer a esos fervientes extremistas de la Luz, que combatieron con el lema de "victoria o muerte" en sus gritos, tuvieron que volver a duras penas a Rémol, el emplazamiento más cercano en el que podían recibir tratamiento, pues Logan había caído inconsciente a causa de las espadas y un golpe de Luz que le quemó la espalda e Irma había perdido su mano derecha y estaba a punto de perder también la consciencia. Consiguieron llegar a Rémol, donde recibieron un rápido tratamiento que les permitió alcanzar Entrañas junto a una patrulla de la Guardia de la Muerte que se dirigía a la capital. Una vez allí, Adanael dejó al grupo y fue a dar parte a Danforth, quien no mostró más que su demente enfado a viva voz. Fue ahí cuando Danforth decidió tratar el tema él mismo. "Si quieres que algo se haga bien, tienes que hacerlo tú" reprochaba a Adanael con una expresión contraria, pues los ojos le brillaban con ira y furia y la boca sonreía como la de un lunático. Dejó a Adanael en pleno Barrio de la Magia y se marchó, saben la Luz y el Vacío a qué. Información sobre la sesión
  9. Notificación escrita para Danforth

    La carta llegaría a los dedos sin vida del criomante de la Guardia de la Muerte en su domicilio, ya que no se encontraba en el cuartel en el momento en que llegó esta. —Hmph Ya podría tener tanta devoción hacia mí como la tiene por el reino... Rebusca entre sus pertenencias y saca un pergamino y una pluma para contestar la misiva A ver qué le escribo a este... A la atención del sargento Dareth Donnovan de la X Legión A día 28 de abril del año 31 D.P.O. yo, Danforth Harrison, hechicero de la Guardia de la Muerte, comunico que he recibido esta carta y firmo con mi seña para corroborar que soy yo el redactor de esta respuesta. He de zanjar unos asuntos que me atan a nuestras muertas tierras. Partiré hacia donde tu campamento se encuentre levantado en cuanto finalice mis quehaceres. Dudo mucho que cualquiera de los que han compartido misión o trabajo con nosotros quiera viajar conmigo hacia Trabalomas. El único que realmente estaría interesado se encuentra ocupado en tierras de los Sin'Dorei. De todas formas, trataré de llevar conmigo a tantos efectivos como sea posible, aunque sé de sobra que con tenerme al lado te es más que suficiente. No recibirás notificación alguna de mi partida. No serviría para nada. Sabes que viajo ligero, y un emisario no tardaría menos que yo en llegar. Hechicero de la X Legión de la Guardia de la Muerte Danforth Harrison La respuesta sería enviada cerrada y lacrada con el símbolo de la Guardia de la Muerte y tendría el sello mágico característico de Danforth. El papel y la caligrafía son las típicas de un escriba ya formado: letra cuidada, trazos limpios y ligeros, etc.
  10. [No funciona en la 7.2.5]Una interfaz más rolera

    La verdad es que queda genial. No sabía que la interfaz de WoW podía quedar así jajajaja. Pero me surge una duda: ¿sería posible que subieras un fichero con tus carpetas de los addons? La configuración que tengas se guarda ahí, y para algunos puede resultar más cómodo. Y, cómo no, muchas gracias por el aporte.
  11. [Evento Finalizado] Una intriga escrita

    Era una noche como cualquier otra en un lugar como cualquier otro, a excepción del aire cargado de muerte y de los cadáveres que paseaban a sus anchas, que trabajaban y que, en definitiva, "vivían" en esas muertas tierras a las que llaman Tirisfal. A una hora incierta, un conjunto de carros cargados con distintos artículos provenientes de las arcanas tierras Sin'Dorei que se hallan en la eterna primavera del norte se dirigía hacia la capital del Nuevo Orden, Entrañas. No era más que un viaje nocturno por los seguros pasos que unían el puerto del norte con la antigua capital de Lordaeron al sur, o eso pensaban los cuerpos "vivientes" que los llevaban, puesto que una partida de la Cruzada Escarlata, acérrima enemiga de todo lo no-vivo, aprovechó una oportunidad única para asaltar el convoy y secuestrar un carro de altísimo valor cultural —aparte del económico—, pues llevaba en su interior docenas de libros y tratados para la biblioteca de Entrañas. La noticia, si es que se puede llamar a este suceso como tal, corrió más veloz que el viento, llegando hasta los oídos del cuartel de la Guardia de la Muerte. Allí se encontraban los miembros de esta en cuanto llegó a sus oídos el reporte del secuestro. No hubo Renegados secuestrados, solo unos pocos que cayeron inconscientes, nada que los sacerdotes oscuros no puediesen arreglar, pero el alto valor de ese carro hizo que el general que se encontraba en ese momento en el cuartel, Colin Lankester, mandase de inmediato un pequeño destacamento para recuperar los libros. Y al mando de estos no tuvo otra opción que poner al hechicero de la Guardia de la Muerte Danforth Harrison. Por suerte o por desgracia, con el frente de Tierras de la Peste, el frente de Gilneas y las incesantes escaramuzas, en ese momento no había otro "mejor" para la tarea. Acompañado por cinco guardas de la Guardia de la Muerte, tres mortacechadores, dos sacerdotes oscuros y un Renegado recién levantado del cual tenía que dar parte después, Danforth marchó raudo como cabecilla autoritario y dictatorial de la partida. No había que ser muy avispado para percatarse de que se relamía con el sabor del control sobre los demás. Pero el tamaño de esa pequeña compañía no quedó en doce Renegados. Danforth se encontró con un no-muerto que se hacía llamar Lógan y que ya había trabajado con su compañero de legión, Dareth Donnovan. Y si trece no-muertos organizados del Nuevo Orden no era suficiente, un Sin'Dorei llamado Adanael Brisapura se unió a la partida de quien ha sido su compañero en numerosas ocasiones, el criomante Danforth. Aunque los mortacechadores y los guardas no estaban lo que uno llamaría "contentos" con el inestable Danforth Harrison al mando, las órdenes dejaban muy claras quién estaba a la cabeza de ese pequeño grupo. Las emergencias exigen medidas repentinas que luego pueden dar lugar a muchos sucesos interesantes. Con los mortacechadores adelantados reconociendo el terreno, la partida improvisada dio con el carro abandonado en medio del camino. Sin lugar a dudas, era un cebo bastante obvio: el objetivo que se quiere recuperar en mitad de un camino con bosque a ambos lados en plena noche. Y por si fuera poco, los crujidos de ramas y los "sshhh" que salían de los arbustos borraban cualquier mota de duda. Preparados y en formación, el intento de emboscada de la Cruzada Escarlata seguramente no salió tal y como lo habrían planeado, pero desde luego hubo un enfrentamiento entre ambas fuerzas. La Luz contra los siervos del Vacío, la vida contra la muerte, una orquesta de metal, flechas, dolor y agonía. Y todo ello no era más que el primer movimiento de la composición que sonaría aquella noche. El combate estuvo muy igualado. Una fuerza de cinco exploradores, tres soldados, dos canes adiestrados, un sacerdote y un cruzado de la Cruzada Escarlata llamado Lucien Prescott fue capaz de mantener a raya a la partida que fue a recuperar los libros. Como bien es sabido, la Luz provoca el más atroz de los dolores en las putrefactas carnes y mentes de los levantados Renegados, pero los siervos de la Luz tienen una debilidad: su mente no está preparada para afrontar los más puros horrores que se esconden tras el velo del Vacío. Solo hizo falta una mirada a las sombras de estos terrores para que la voluntad de los vivos flaquease. A sus ojos, la Luz se apagaba mientras las cortinas de la Sombra caían sobre ellos y los ahogaban. Mucha suerte tuvieron los exploradores, pues consiguieron escapar de esa partida de la Guardia de la Muerte, pero no fue tanta la que tuvo el resto: el cazador fue cazado y el cebo fue recuperado. Un paso en falso más para la lista de errores de la Cruzada Escarlata, aunque este dejó inconscientes a dos guardas de la Guardia de la Muerte y bastante heridos a los dos Renegados que se sumaron a la partida. Mientras terminaban de preparar a los prisioneros para llevarlos a Entrañas, Danforth se acercó a revisar el carro. Quería averiguar los secretos que se escondían entre los textos. Libros sobre magia, sobre historia, mapas, tratados de distintas ramas del conocimiento, de la botánica, de la fauna, de mitos y leyendas. Las temáticas eran muy variadas, pero un tomo en concreto fue el que llamó más la atención del Renegado, pues la portada estaba escrita en Thalassiano y sus hojas tenían imágenes de bestias muy poco comunes. "Tratado sobre la fauna exótica", tradujo el Sin'Dorei Adanael para Danforth. Con su ayuda, en un breve lapso de tiempo, el elfo tradujo al hechicero algunas notas acerca de una criatura llamada hidra. Sin lugar a dudas le llamó la atención al Renegado. Esa criatura era majestuosa, poderosa y, como él mismo sentenció, sublime, digna de un estudio en profundidad. Se apresuraron a volver a Entrañas. Una vez allí, seguirían el protocolo establecido: entrega del carro, recompensa a los voluntarios presentes, elaboración de los informes y reportes, interrogatorio a los prisioneros... Era el modus operandi. Pero muchas eran las ideas que galopaban por la inquieta mente en podredumbre del mago de camino a la capital del Nuevo Orden, y aquellos más cercanos a Danforth saben que eso no suele ser bueno para los demás. Casi nunca lo es. Información sobre la sesión
  12. Vuestra asquerosa Luz en Tirisfal no sirve más que para crear las sombras que os devorarán - Danforth, 21 de abril del 31 D.P.O.

  13. Echando raíces

    Bienvenido. Pásate por Tirisfal, tenemos galletitas y muchos rojos que matar.
  14. [Evento] Unas Piezas Complicadas

    El pequeño jefe de ingenieros, Talflink Clickbang, se veía saturado desde la vuelta del ataque al zigurat. Con Eleandris herido de gravedad, toda la dirección recaía sobre él. No podía permitirse cometer ni un solo fallo. Todo debía funcionar tan suavemente como un sistema de reloj gnómico. Había que mantener ocupadas las mentes de los miembros de la Cruzada Escarlata y los voluntarios que se encontraban allí en Cruce de Corin. Organizando los turnos, patrullas y gestión del campamento montado en Cruce de Corin, Talflink consiguió darse a sí mismo el tiempo suficiente como para hacer la última prueba que faltaba del proyecto A.G.U.A. Previamente mandó a sus seis exploradores y ayudantes de confianza —Mace, Easton, Elliot, Konrad, Elfred y Kain— a que ultimasen los preparativos para la última prueba que faltaba. La máquina era segura, funcionaba bien y daba agua limpia, incluso si el origen de esta era de las letrinas. Solo faltaba probar el módulo de caldera para la segunda fase y realizar una cata general de agua con el proyecto a pleno rendimiento. Eleandris se encontraba esa tarde en la plaza de Cruce de Corin junto a Talflink, que trataba de separarse lo menos posible de su lado por si el elfo necesitaba su ayuda. Fue durante la conversación que tenían en el momento cuando el gnomo le invitó a acercarse al taller para realizar esta última prueba del proyecto A.G.U.A. antes de poder escribir en las notas del proyecto la palabra "completado", algo de lo que varios estaban ansiosos ya. Fueron al taller al ritmo que el paso del debilitado Eleandris permitía. Una vez allí, se encontró a los seis exploradores de Talflink trabajando de manera hasta casi organizada. Recibiéndoles con un saludo, rápidamente se pusieron manos a la obra para dar comienzo a la última prueba bajo las directrices del gnomo, mientras que Eleandris tomaba asiento pesadamente. Con los módulos cambiados, los filtros preparados, los compuestos químicos colocados y las juntas apretadas, Mace comenzó vertiendo el agua en la entrada del primer módulo mientras que el resto se encargaba de supervisar el resto del proceso: Easton del paso del primer al segundo módulo, Elliot de la segunda fase al completo, Konrad de la fase tres, Elfred de la fase de purificación y Kain de la salida del agua. Como era de esperar en un prototipo, hubo fallos, y estos pudieron reventar el ingenio completo de no ser por la rápida reacción del gnomo quien, con sus herramientas y su llave de tuerca en mano, se puso a revisar e intentar arreglar el primero de los problemas: una mala junta entre los módulos de filtración y evaporación con caldera. Aprovechando el aumento de temperatura —que dilata el metal—, consiguió aflojar lo suficiente las uniones para que encajasen debidamente y suguiese circulando el agua, dando pie a un éxito en las tres primeras fases. El problema vino con el final. Debido a una mala preparación de los compuestos químicos, el agua que salió al final estaba contaminada por un exceso de pirolusita y, seguramente, de salfumán. Revisando todo el proyecto, Talflink y Elfred se dieron cuenta del problema en el último módulo: los compuestos estaban contaminado el agua. La purificación se hacía empleando el cloro gaseoso desprendido de la reacción, y no provocando la reacción dentro del agua. Por suerte, y con unos buenos pulmones que permitiesen aguantar la respiración lo suficiente, se arregló este fallo. Teóricamente la máquina ya estaba lista para otra prueba. Esta vez no debería ocurrir nada fuera de los cálculos previstos. Pero surgía una duda en la mente del gnomo a raíz de una pregunta de Eleandris: ¿se podría purificar ese agua contaminada químicamente? Arriesgándose, y sin mucha confianza, dio pie a la potabilización del agua obtenida anteriormente. Se escuchaba como circulaba, caía, hervía, etc. Todos tenían los dedos cruzados deseando con todas sus fuerzas que funcionase. Y cuando empezó a caer el primer hilo de agua se dieron cuenta de que así era. El proyecto A.G.U.A. funcionaba. Tremendamente contentos procedieron a hacer una cata de agua mayor, con la máquina a pleno rendimiento. Diez litros de agua sucia fueron purificados y repartidos entre los miembros del campamento de Cruce de Corin. Estos, con asombro, probaron el agua. Sí, era cierto, no sabía exactamente igual que estaban acostumbrados a tomar —debido a que el cloro da un poco de sabor—, pero estaba buena. Con una potabilizadora de agua en el campamento se solucionaban muchos de los problemas que Eleandris tenía previstos. Era hora de dar parte a los altos cargos de la Cruzada Escarlata. Este invento, además de estar en Cruce de Corin, debía de difundirse en nombre de la Cruzada Escarlata entre todos aquellos que lo necesitasen. Se podrían salvar y mejorar así una gran cantidad de vidas, sin importar razas. Talflink no distinguía entre razas, y tampoco quería que sus inventos lo hiciesen. Información sobre la sesión