Nathan

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  1. [Ficha] Romu´go

    Atributos6 Físico7 Destreza7 Inteligencia6 PercepciónValores de combate24 Puntos de vida21 Mana7 Iniciativa9 Ataque CC Sutil (Espada ligera)9 Ataque CC Sutil (Cuerpo a Cuerpo (ofensivo))10 Ataque CC Sutil (Espadón ligero)9 Ataque CC Sutil (Cuchillo)10 Defensa Físico2 AtletismoDestreza2 Espada ligera2 Cuerpo a Cuerpo (ofensivo)3 Espadón ligero2 Cuchillo1 Escalar3 Defensa1 NadarInteligencia1 Supervivencia/Cazar1 Tradición/Historia2 Herrería1 Detectar espíritus2 Idioma elemental2 Detección elemental1 Invocación curativaPercepción2 Advertir/Notar1 Bailar1 Reflejos Escuelas/Especializaciones Mejora
  2. [Rol] Diente Falso

    Al norte del Cruce, a la sombra del muro y los edificios del clan, lugar de madrigueras para los desplazados o cuyos asuntos requieren de pocos espectadores, un grupo de Mano-Destrozadas juraban con sus hojas candentes sobre una hoguera. Shaggrath contactó con los hermanos de su clan en el Cruce. Hagyak Rompehuesos, una canalla respetada y de confianza pese a todo, escuchó lo que aquel orco tenía que decir: basta de tradiciones antiguas y dogmas, se acabó derramar sangre de orcos por una cruzada que persigue como un fantasma a los Filo Ardiente. Los adoradores de demonios no tenían cabida, pero aún algunos que tarde o temprano son atraídos. Orcos sin clan, desplazados, que no aspiran más que a as migajas de otros clanes, nostálgicos y otros que sacrificaron mucho en una visión de conquista, revancha por el tormento de los campos de concentración. No había sido la primera vez que Hagyak había movido orcos de forma clandestina, pero esta vez sería distinta si los Filo Ardiente sospechaban de aquél, así que este de un modo u otro acabaría en posesión de los dueños del Cruce, pero no así los neófitos y otros fanáticos como Diente Falso que le siguieron. En Trinquete ascenderían el río, lo cruzarían y usarían uno de los numerosos cañones de Durotar para llegar a Orgrimar y darles un nuevo objetivo a aquellos acólitos. También le aconsejo medir sus acciones y palabras: quien hubiera detrás de Diente Falso y otros acólitos que le hayan ayudado se aferra al poder, no solo al real, si no al que le aportan sus seguidores, y si estos dudaban de las promesas del brujo este no se contendría a la hora de reprimir y aniquilar aquel que diera una nueva esperanza a sus seguidores. Mientras, Gromgard "jugaba" al corre que te pillo con un niño orco, el último que vió a la orco piel de lobo que junto con Krotarg asaltaron a Diente Falso. Le llevó hasta el mismo Raeg y Kossar, "los lobos que vió aquel día". Azuzando al niño para que recordara a aquella orco, este les llevó hasta la puerta este que llevaba a Trinquete, donde pocas caravanas estaban aún activas, las que más descargando, pero en una de ellas subió un orco encapuchado pero cuya mano-garra les indicó su objetivo. Aguardaron y siguieron el rastro, unas veces en sigilo para no ser advertidos en las planicies otras corriendo al quedarse rezagados, todo bajo el sol que empezaba a resguardarse de cara a ellos. Pronto vieron como la silueta de la caravana se alteraba y el polvo se levantaba en su lugar; tenían que darse prisa. Shaggrath, siempre discreto en sus palabras, se mostró ante la orca que conducía la caravana, Ikrulta, como aquel designado por Diente Falso para entrar en su nueva familia. Aquella orca sin clan estaba midiendo al Mano Destrozada pero a este guardó una inquietud a medida que se aproximaban a Trinquete. En una zona de baches, escuchó varios ruidos acolchados venir de la caravana. Cuando estaba acostado sobre las cajas cubiertas, hablando con la diligente de kodos, una sombra empezó a sobrevolar la caravana. Shaggrath no logró identificar de que se trataba, pero si recordar las palabras del viejo en el mensaje, además de escuchar un sonido ahogado que respondió a su voz desde una de las cajas de la carga: "¿Sh-shaggrath?". El Mano-Destrozada decisión cortar con su garra-afilada las correas que unían el carro a los arneses del Kodo. Las tiras y cadenas saltaron zumbando el aire como látigos, el carro giró sobre sí y desparramó parte del contenido y el kodo echó a correr atemorizado por la abrupta perdida de carga y sacudidas de las tiras. Shaggrath se apresuró por abrir una de las cajas de las que provenían voces y golpes pero la sombra que vigilaba el cielo arrambló con sus garrar demoniacas por delante. No era ningún ave, era un diablillo de alas membranosas que reía con malicia y atronaba los tímpanos. Ikrulta domó al kodo y volvió a la carga, pero el kodo aún alterado tropezó y la hizo caer, momento que Shaggrath aprovechó para caer sobre ella y arremeter de forma continuada mientras era hostigado por el diablillo volador. Ikrulta, ahora libre para desatar su poder y pensando que Shaggrath ya no sería de confianza nunca más, arremetió con el poder prestado de los demonios sin contenerse, hostigando al orco hasta que la furia sangrienta despertó en él. Gromgard y Raeg alcanzaron a la partida. El primero se zafó de las arremetidas del molesto demonio y cargó contra la bruja vil, el segundo envió a Kossar a atosigar al demonio volador mientras él trataba de controlar al kodo de forma estrepitosa. Solo Ikrulta tras una arremetida salvaje de Shaggrath se encontró obligada a consumir la energía del diablillo para aferrarse a la vida , perdió el poder prestado de este que le permitía cambiar de fase cuando era golpeada. El olor a azufre y sangre envolvía la pugna hasta que un último golpe fatal del Mano-Destrozada tumbó a Ikrulta. //Rol de 4 horas Masteado por @Nathan Participantes: -@Sanguine como Shaggrath. Habilidades usadas: adv/notar, reflejos, fauna, defensa, Combate CC, -@Bullet como Gromgard. Habilidades usadas: rastrear, atletismo, defensa, combate CC, hacha (1m) -@Nathan como Raeg. Habilidades usadas: rastrear, atletismo, fauna, defensa + Kossar: rastrear, atletismo, zarpazo (ataque)
  3. Mensaje en piel de kodo

    Un cría de orco, de apenas unos años, sucio y casi como vino al mundo, llevaría un trozo enrollado de cuero mal curtido a Shaggrath. Dentro en escritura orca muy abreviada podría leer lo siguiente: Puerta este, mar de tiendas. Caravana con kodo, transporte a Trinquete. Cuando veas ave en el cielo, a cubierto. El mensajero no se iría hasta que no le fuera recompensada la entrega. En caso de no ser así mordería la mano de Shaggrath y procuraría irse rápido. // @Sanguine La fecha y demás lo damos por sobrentendido, luego lo acordamos por si alguien más se apunta a la última parte de Diente Falso.
  4. [Rol] Diente Falso

    El diablillo saltaba, bailaba, daba volteretas, corría en círculos, se agitaba, cantaba y hasta besaba aquel caldero. Los orcos poco se preocupaban por los recipientes de sus bebidas y sus comidas: cuernos, huesos, jarras cilíndricas de madera o hasta hierro. Pero este caldero era una joya, concavidad maestra, lo que cualquier engendro diabólico como él desearía. Iba a ser la envidia del resto de diablillos con un botín como este. ¿Lo mejor de todo? el diablillo se dejó escurrir hasta el fondo del caldero, se cruzó de piernas, con una de sus zarpas tras su cabeza para apoyarse y comenzó su maquinación tantas veces repetida. Todo había ido estupendo. Pese a que el viejo había perdido la mochila y el hacha Diente Falso también se las apañó para engatusar a un par de orcos y recuperar tan necesarias herramientas. No solo eso, si no que aquellos orcos pusieron sus sospechas sobre el viejo pero novato brujo, obviando el robo del caldero. Y por si no fuera poco aquella noche tras la taberna fue más rápido que aquel orco y consiguió darle esquinazo. Solamente tenía que volver mientras todos durmieran y recuperar el caldero que había dejado ahí mismo, en la cocina, pero cambiado de fase. Siguió regocijándose maliciosamente hasta que un golpe en el caldero y la vibración de metal le sacó de su ensoñación. Sintió pavor, así que primero puso sus garras sobre el borde del caldero, luego fue asomando sus orejas, sus ojos y su nariz puntiaguda, sin atreverse a mostrar su boca perfilada en una sonrisa tensa. Era su maestra, había llegado, y con un invitado. Gruf´lu, padre de Lgluf. El Om´riggor del joven se nieto de Diente Falso se aproximaba y haría falta toda la familia. La orco tendió una pala al diablillo, su trabajo no había terminado aún pues los preparativos para el ritual aún no estaban completos. El joven orco debía de volver con el hacha, y para ello no haber levantado sospechas alguna. Y si así fuera el viejo Diente Falso no tendría su recompensa. ***** "Todo está invertido, los débiles se unen y congenian para expulsar a los fuertes, a los que no temen el poder. El autentico honor hace tiempo que se perdió. Los que aún tenemos la visión correcta de como han de ser las cosas tenemos que hacer lo mismo y unirnos para aplastar al débil que no deja al orco tomar lo que es suyo cuando su voluntad lo desea, que se avergüenza o trata de confinar la sed de sangre que nos convierte en lo que somos: guerreros y conquistadores" Shaggrath entregó a Diente Falso la cabellera con el acabado de cráneo de cría de dragón de Krotarg. El anciano ordenó a Lgluf que se marchara y habló largo y tendido con el Mano Destrozada. Diente Falso pensó que atraía a Shaggrath a su visión mientras que este le daba razones para regocijarse en ella pero también se las dió para temer. Los Filo Ardiente congeniaban y sospechaban le dijo. Diente Falso empezó a temblar y sus ojos perseguían sombras en todos los transeuntes del Cruce. Con aquella información las cosas cambiaban, todo debía de ir más rápido aunque no estuviera preparado. Shaggrath pronto recibiría las indicaciones de lo que hacer y a donde ir. // Rol de 2 horas Participantes: - @Sanguine como Shaggrath.
  5. [Rol] Diente Falso

    Shaggrath quería ganarse la confianza de Diente Falso para confirmar sus sospechas. En anciano era reticente pero había algo que el Mano Destrozada podía hacer por él. Lo llevo a través del Cruce hasta un circulo de batalla, unos reñideros, pero esta vez un maestro de ceremonias del clan y dos iniciados eran quienes supervisaban los combates para que no hubiera excesos. Cuando Krotarg fue llamado a la liza y alzó sus hachas al cielo Shaggrath comprendió que quería el viejo. Aquel orco era el Faucedraco que días atrás había sorprendido por la espalda cuando ayudó a Gromgard y a Raeg a recuperar los objetos del anciano. Diente Falso quería venganza, y se hizo a un lado, descubriendo el paso al circulo de batalla. Empeñado en lograr su propósito, no dudó en mostrar ser fiel y útil para el anciano. El combate comenzó mal para Shaggrath, pero logró volver al público contra él bajo la estricta vigilancia y control del maestro de ceremonias. Acorralado y debilitado, la ira sangrienta le dio ventaja sobre su oponente, pero para cuando lo tenía contra las cuerdas el maestro de ceremonias actuó con presteza, separó a ambos con con muro de viento y envió a sus iniciados a sujetar a Shaggrath hasta que su ira cediese. Para entonces su conciencia estaba nublada por sangre y sus oidos ensordecidos por truenos, y su objetivo más próximo fue el propio Diente Falso cuyo bastón se partió en el duro golpe que Shaggrath le propinó. El anciano fue recogido por Lgluf y huyó espantado. Por otro lado Shaggrath fue retenido no sin oponer resistencia primero. El maestro de ceremonias ordenó a los mirones marchar y solo quedaron sus iniciados y Krotarg. Mientras en Shaggrath la bestia primigenia volvía a su guarida el maestro de ceremonias le expuso su situación: se había entrometido en asuntos del Filo Ardiente. Ganaron su derecho y reclamaron un lugar en la Horda el día en el que Azuka Furiafilo, Hija de Dharl del Filo Tres Veces Ensangrentado, Quebrantadora de Demonios, Ejecutora de Brujos, Hoja ígnea,recuperó el clan de las manos de los brujos conspiradores del Circo de las Sombras acabando con los que allí estaban y persiguiendo al resto que hubieran bebido del conocimiento brujo Filo Ardiente. Diente Falso era uno de ellos, nadie que supusiera un gran peligro, pero el que siguiera rondando como brujo podía suponer un riesgo para el nombre del clan recién refundado. Hasta ahí lo que sabían, lo que creían era que alguien más, dentro o fuera del Cruce congeniaba con él, y Shaggrath era sospechoso pues según vieron sus ojos estuvo dispuesto ha usar la furia sangrienta (tan estrictamente controlada por los Filo Ardiente) para acabar con Krotarg, el "único" que para Diente Falso podía poner en peligro su tapadera. Para Shaggrath esto no era suficiente, sin embargo Raeg hizo acto de presencia y el maestro de ceremonias expuso como según el Lobo Gélido, días atrás, el dejó escapar un demonio menor y convenció al chamán para que él mismo se aproximara a Diente Falso mientras Raeg y Gromgard tomaban otra dirección que terminaría por congeniar. Además, el mismo día antes apareció de la nada y ayudo a Raeg y Gromgard a recuperar las pertenencias del anciano. Las sospechas y el filo de la espada del maestro de ceremonias se posaron sobre Shaggrath, quien no cedía en aclarar sus intenciones hasta que el hastío pudo con su paciencia. Raeg intercedió y defendió a Shaggrath, afirmando que todo aquello era una manipulación del propio brujo. El castigo no caería hoy para el Mano Destrozada, pero al igual que Krotarg estaba ligado a la tarea de los Filo Ardiente. El primero por no haber podido acabar con el anciano, el segundo por las tres razones para sospechar que pendían sobre él. Sin embargo aún quedaba una oportunidad tal y como vieron los tres orcos. Diente Falso había observado hasta donde era capaz de llegar Shaggrath por seguir su voluntad. Con astucia, y no sin poca reticencia y emoción, este tomó la coleta con el cráneo de cría de dragón que Krotarg se ganó en su Om´riggor. Era momento de ir a ver a Diente Falso otra vez. // Rol de 3 horas Masteado por @Nathan Participantes: - @Sanguine como Shaggrath. Habilidades usadas: reflejos - defensa - Combate CC - @Nathan como Raeg. Habilidades usadas: sanación-hierbas
  6. Tablón de Misiones: El Cruce y el Campamento Taurajo

    // Misión completada Enlaces: - Rumores - Post del evento
  7. Kroko Loko

    El sol estaba en su cenit y descendía sobre las cabezas y hombros descubiertos de los habitantes y trabajadores del Cruce. De vez en cuando la sombra de algún ave rapaz interrumpía este baño de luz. En medio de aquel ir y venir una orco del clan Filo Ardiente abría con un hueso a modo de palanca un barril de cerveza del tamaño de un kodo joven e improvisó un tenderete sobre él. Los Filo Ardiente saciarían la sed aquel día, como otros muchos, a aquellos que trabajaran para aquella urbe orca en ebullición. Dos grunts agotados y con sus hachas sobre una espalda echada abajo por el incesante ir y venir por los caminos de la sabana cabecearon a la iniciada del clan, vieja conocida que guardaba con postura impertérrita aquel barril para que no se repitieran los excesos del pasado (morir ahogado en cerveza podría ser una muerte deseable para algunos, pero no para los hijos de Agaka). Los grunts ayudaron a colocar otros barriles vacíos y un tablón sobre estos. Apoyaron sus hachas a un lado y se dejaron caer poniendo a prueba la estructura de madera y extendiendo sus propios cuernos para que fueran llenados. Pasó un tiempo hasta que se sintieron saciados y despiertos de nuevo, tiempo en el que solo fueron acompañados por el revoloteo de las moscas,los transeúntes a sus espaldas y la inmóvil guardia de la iniciada. - Está más tranquilo que de costumbre - dijo uno de los grunts y después chasqueo la lengua, saboreando la cerveza en su paladar- - Si... demasiado - respondió con cautela su compañero mientras miraba a su alrededor, como si no supiera que esperar de aquel momento- Ambos miraron a la iniciada Filo Ardiente para que aportara algo, quizás para alargar su descanso antes de volver a la vigía. Cuando no pudo soportar más la mirada de los grunts habló con sequedad. - Cuentan que ayer el viejo Kroko Loko trajo consigo una gran pieza de caza y que por fin está satisfecho con sus visiones - cerró la boca para no volver a abrirla - - ¿Que clase pieza? - preguntó intrigado un grunt - - Seguro que era ese Gran Colorao del que hablaba - le respondió su compañero - - Tengo curiosidad por oír esa historia. En ese momento el viejo Kroko Loko apareció de la nada, entre ambos grunts, uniendose a ellos en la barra. Extendio sus largos y nervudos brazos, rodeando a ambos y aproximandolos hacia él. Miró a todos los presentes con sus ojos bien abiertos y una sonrisa maliciosa. - ¿Quereis conocer la historia de como Kroko Loko y sus amigos cazaron al Gran Colorao? - empezó a reir de súbito - Ambos grunts se miraron y la iniciada bufó con hastío. // El Cruce respira tranquilo, Kroko Loko ya no seguirá insistiendo como antes, aunque contará su historia cada vez que alguien tenga la oportunidad. Su amiga Akoni, Raeg y Krangan, muy preciados amigos como incide le ayudaron. Hay quien más o quien menos que le cree (los que menos), quienes se limitan a escucharle, o que le quita veracidad al asunto . Otros afirman haber visto esas piezas del Gran Colorao y un esqueleto de quitina gigante hacia el sur, que atrae a orcos, taurens y hasta a otras razas enemigas por igual, todo por verlo, rapiñear trozos o adorarlo según sus retorcidas costumbres.
  8. [Rol] Diente Falso

    Gromgard, Raeg y Shaggrath se encontraban en la taberna, cada uno saciando su sed y hambre por su lado. El viejo Diente Falso entró y agradeció a Gromgard sus acciones, tomó asiento y compartieron palabras y fresco melón en un día tan caluroso. Al paso de un rato Lgluf apareció, loando a Gromgard por sus actos y pidiéndole ejemplo para el Om´riggor que ahora podía ejecutar ya que había recuperado su hachuela. El joven cachorro fue al Cruce junto con su abuelo a la espera de sus padres y hermanos, jinetes asaltadores libres que estaban en campaña contra los Jabaespines, para que estos participaran en los preparativos de su Om´riggor como era tradición. Sin embargo llevaban semanas sin dar noticia. Gromgard supo de esto y alentó al joven que tuvo que marcharse cuando Diente Falso le recordó que debía de seguir con su preparación. La tarde continuó pasando hasta que un sonido vino de las cocinas y despensas: el caldero había desaparecido y su contenido había sido esparcido. El tabernero estaba furioso por que esperaba una partida de cazadores y por que ese caldero provenía, según decía, del mismo Draenor y era una reliquia tanto para los orcos como para el cocinero experto. Ya que no había más salida que la entrada plantó a su matón en ella y declaró que nadie saldría hasta hallar al culpable. Su irá y el cuchillo que empuñaba fueron a parar a la mesa de Shaggrath quien de manera despreocupada seguía bebiendo y regocijándose por ello. Cuando respondió sin quebrantarse un golpe leve del matón le recordó quien era y donde estaba. Y vaya si se lo recordó: el no iba a plantarse tras un insulto así. La burla de otros orcos presentes fue la gota que colmó el vaso de su paciencia y se enzarzó en un combate de taberna con el matón mientras los ánimos se caldeaban dentro. Raeg, buscando el concilio, encontró la guerra y los nudillos de acero del matón, mismos nudillos que dejaron sin aire ni cerveza a Shaggrath. El viejo Diente Falso se interpuso evitando que el matón se ensañara con él y Raeg tomo junto con Kossar a Shaggrath para llevárselo hasta los establos donde conversarían mientras el vilipendiado se recuperaba y tomaba el preparado de hierbas del Lobo Gélido. Llegando a un acuerdo sobre lo sucedido así como para comprobar que el tabernero se equivocara, fueron a investigar tras la taberna, a la sombra de las murallas, mientras anochecía. A los pies de la pared de piedra del edificio unos matorrales secos estaban chamuscados por las puntas, con olor a azufre, y próximo a ellos Shaggrath escuchó el sonido de las cocinas y observó a través de una pequeña apertura en la roca como al otro lado algo bloqueaba la visión. Inmediatamente algo rondó por los bartulos y cajas de sus espaldas. Shaggrath lo persiguió, no así Raeg quien tropezó con sus faldones aunque enviara a Kossar a su captura. Un retrasado pero constante Diente Falso apareció iluminando con una candela, en busqueda de ambos para traerles nuevas. Shaggrath, a la altura de la figura que huía y apenas alcanzaba a distinguir evitó el tropiezo, pero aún así decidió detenerse y volver con el viejo. Raeg les alcanzó y Diente Largo comunicó que tras razonar con el tabernero podían volver a la taberna sin veto. Su presencia hizo cavilar a Shaggrath y esté hiló la conversación de manera que Raeg se adelantó y él pudo compartir palabras con el anciano. Diente Falso se marchó por otro lado, con la cabeza abajo y más doblado de lo normal. Shaggrath condujo al Lobo Gélido hacia las afueras y allí dieron rienda suelta a lo sucedido y sobre que hacer al respecto. Mientras, desde una colina próxima, Gromgard había aprovechaba los momentos de disputa para escuchar lo acontecido y después marcharse a tiempo. // Rol de 4 horas Masteado por @Nathan Participantes: -@Sanguine como Shaggrath. Habilidades usadas: adv/notar, reflejos, defensa, Combate CC, buscar, atletismo -@Bullet como Gromgard. Habilidades usadas: sigilo -@Nathan como Raeg. Habilidades usadas: defensa, CC Equilibrado, sanación/hierbas, adv/notar. + Kossar: atletismo. Consecuencias: - Desaparición (para algunos robo) y disturbio leve en la posada. Malas miradas y poca confianza entre los presentes aquel día, todo durante algún tiempo o se resuelva. - Diente Falso estará más reticente al contacto con algunos.
  9. [Rol] Diente Falso

    Atardecía en El Cruce. Un anciano avanzaba a duras penas apoyándose en un orco joven, un cachorro, en medio de la multitud. Se dejó caer exhausto, maldiciendo por no haber tenido su muerte de guerrero mientras el pequeño le alentaba. Gromgard y Raeg entre otros se aproximaron para dar ayuda al viejo orco. Humillación y vergüenza: dos orcos con los que viajaban hacia el Cruce los abandonaron, tomando su mochila de viaje, el bastón del que y ano podía separarse para andar, y el hacha del joven Lgluf que serviría para que este atravesará su Om´riggor. Sin duda pensaban que no sobrevivirían al incesante sol y a las bestias carroñeras, pero sorprendentemente así fue y la voluntad del viejo Diente Falso y el joven Lgluf superaron la adversidad. Gromgard y Raeg se guiaron los las indicaciones del anciano para encontrar a cualquiera de los dos. Improvisaron hasta encontrar a uno de ellos bebiendo de un barril que había dispuesto el clan Filo Ardiente para todos aquellos que trajeran piezas de uso para el clan. Gromgard supo usar la verdad que conocia en contra de aquel orco, irritarlo y hacer que sus nervios por el mal hecho le castigaran hasta huir de vuelta a su refugio atravesando la marea de transeúntes en aquella zona de puestos y talleres. Varias veces estuvieron a punto de ser descubiertos mientras le seguían, pero usaron el medio de forma astuta incluso cuando este les ponía impedimentos. A las afueras, al pie de las paredes de la muralla varios campamentos se levantaban y entre ellos la de ambos orcos buscados. Raeg se infiltró y mandó a Kossar a robar la pieza que estaban preparando en la hoguera para despistarlos, tomar las cosas y someter a quien se entrometiera. Kossar fue descubierto, forcejeando con uno de los orcos por la pieza de zancudo joven. Mientras Gromgard y Raeg se enfrentaban a ambos, más tarde Kossar. Otro orco movido por el enfrentamiento que allí se fraguaba, Shaggrath, se aproximó con prudencia y con su hoja-mano redujo sin necesidad de sangre a uno de ellos. Su compañera, ahora sola, se las vio con Gromgard quien trató de reducirla, pero en un fallo estrepitoso de este huyó entre las tiendas. Shaggrath condenó al orco cautivo y lo dejó libre. Este, a cambio, les advirtió sobre el disfraz de debilidad del viejo. // Rol de 2 sesiones. 1ra sesión: 1 hora; 2da sesión: 3 horas. Masteado por @Nathan Participantes. @Sanguine como Shaggrath. Habilidades usadas: sigilo @Bullet como Gromgard Craneo Negro. Habilidades usadas: adv/notar, reflejos, sigilo, atletismo, defensa, Combate CC. @Nathan como Raeg. Habilidades usadas: adv/notar, reflejos,sigilo, defensa, Combate CC Equilibrado, Toque Elemental + Kossar: sigilo, reflejos, rastrear, atletismo, zarpazo.
  10. [Ficha] Xam´pao

    tributos7 Físico5 Destreza7 Inteligencia7 PercepciónValores de combate28 Puntos de vida21 Mana8 Iniciativa9 Ataque CC (Vara de Combate)8 Ataque CC (CC Defensivo)>6 Defensa Físico1 Atletismo2 Vara de Combate1 CC DefensivoDestreza1 Defensa1 Nadar1 Sigilo1 PescarInteligencia1 Comercio1 Sanación/Hierbas1 Tradición/Historia2 Cocina1 Inamovible cual Yak1 Comunión animal1 AgriculturaPercepción1 Advertir/Notar1 Buscar1 Música (Instrumento: Biwa)1 Reflejos1 Rumores2 Degustar ---- Degustar: permite reconocer los ingredientes, sus características y la forma de preparado de una comida u otro tipo de preparado a través del olfato o el gusto (ej. componentes orgánicos de una poción alquímica, saber si X planta es venenosa o está en mal estado, etc) Escuelas/Especializaciones El Buey Negro
  11. Xam´pao - Eremita gastronómico

    Nombre del Personaje Xam´pao Raza Pandaren Sexo Hombre Edad 19 Altura 2.20m Peso 290 kg Lugar de Nacimiento Valle de los Cuatro Vientos, Aldea Mundol Ocupación Cocinero errante. Descripción Física Su cuerpo a primera vista es una gran mole de grasa y músculo sin embargo bien distribuida y agarrada al sustrato, lo que no impide que haya excesos alrededor del cuello y una barriga que lucha por desbordar. Su pelaje espeso nace blanco desde su pecho y se extiende en tonos grises y plateados hasta oscurecerse en unas extremidades negras en las que resaltan algunas motas claras. Su rostro redondo y acolchado se aposenta sobre la grasa de su cuello que junto con el volumen del pelo da la sensación de continuidad y falta de cuello. Cejas anchas, de pelos rebeldes, caídas que cierran alrededor de unos ojos cerrados y felices, morro más ancho que largo y colmillos que sobresalen de una boca con sonrisa simplona y apacible. En conjunto parece torpe, y de hecho lo es. Descripción Psíquica es amistoso y no rehúye del encuentro, todo lo contrario, recibe al resto con gratitud y celebración para que pasen a formar parte de su gran familia. Es un pandaren que no conoce la desgracia más allá de que los Hozen le estropearan el día robando en su despensa, de ahí un carácter despreocupado según el cual la vida siempre proveerá antes o después. Es tranquilo, de los que rumian y degustan sus pensamientos y el momento que le rodea, pero no por ello perezoso y aunque su desarrollo sea lento y pueda llevar una mañana lleva siempre a cabo su rutina y labores con gran aprecio a estos. Comilón pero sin gula, sin fondo pero por las exigencias de su propio cuerpo y hasta templarlas sin exceder por el deseo, controlador de las pasiones pero consagrado al arte de la cocina y el buen comer, no tomará un plato si no es por necesidad ni rechazará cualquier puchero por simple que sea al igual que no desperdiciará la oportunidad de preparar con lo que haya a mano un gran manjar para él y los demás con el fin celebrar la vida un día más. ******************** Historia Xam´pao como cada primer día de la primera semana de cada mes iba a la estatua de piedra del gran buey que se situaba en la pequeña depresión que había entre las dos colinas en las que se asentaba su aldea. No obstante, aunque repitiera esto cada primer día de la primera semana de cada mes, esa mañana no tenía el mismo valor ni el mismo significado, y eso le producía un nudo en el estómago que ni el olor de un guiso de siete valles (su favorito en estas fechas, porque cada fecha tiene una comida ideal) reposado y sazonado al toque de su abuelo Luang´pao le podría devolver la compostura. Es por ello que antes de dejar la ofrenda, la cual había estado preparando desde el inicio del ciclo agrícola del Valle de los Cuatro Vientos, se sentó y contempló bajo el tupido velo de sus cejas (el velo del Yak le decían) las pezuñas pétreas que apenas se distinguían del altar de roca maciza sobre el que asentaba el ídolo del augusto. Su aldea, daba las espaldas al Valle de los Cuatro Vientos y la cara al muro del Espinazo del Dragón, el cual sobresalía entre la niebla que respiraban los bosques de bambú se rodeaban la cara este del pueblo. Cada vez que el pueblo se reúne para conmemorar a los antepasados cuentan cómo llegó la estatua del augusto impertérrito hasta aquel punto. Un monje, apresado por su propia culpa, cargó él solo aquel peso en su espíritu y el peso en su cuerpo de una gran roca a sus espaldas, de camino al Desierto del Pavor para acabar con sus días. A su paso su espíritu emanaba sus cargas y los aldeanos cerraban las puertas de sus hogares para no contagiarse, pero pese a ello el monje se detuvo allí y esperó apoyado en la roca que cargó hasta entonces. Era aquel entonces que más allá del bosque de bambú se estaba librando la guerra contra los mántides y unos pocos jóvenes osados buscando mayores trofeos con los que volver a su colmena sobrepasaron en muro y se desperdigaron, algunos de ellos topándose con la aldea. Sus chasquidos eran susurros afilados que se escuchaban a través del bambú y los pandaren de la aldea, aún aturdidos por la presencia del monje y con los más jóvenes y preparados combatiendo en el muro, apenas tenían nada con lo que responder. Sin embargo, el monje resistió el envite uno tras uno, sin moverse ni retroceder de aquel punto en medio del pueblo, sin permitir que ningún mantide osara poner sus garras sobre aquella gente. Así desde el amanecer hasta que el sol que ocultó por el otro lado durante varios, el monje purgó sus culpas a medida que la roca que cargó iba tomando la forma del augusto. Con la última oleada el monje volvió por donde había venido y no se volvió a saber de él, pero sí de su hazaña y su ejemplo. El pueblo, avergonzado por haber dado la espalda a su salvador juzgándolo por sus propias cargas, se volcó como nunca a los desconocidos y errantes que por el motivo que fuera iniciaban su camino hasta el muro del espinazo o peregrinaban a aquel lugar, y la vida por muchas cargas que tuviera nunca fue algo pesado de arrastrar si era con el apoyo y correspondencia de los demás pandaren de la aldea. Xam´pao se despertó cuando el sol comenzaba a alumbrar su cara entre las pezuñas del ídolo y miró a su alrededor. Toda la comida que había preparado estaba ahora más reposada, al estilo de su abuelo Luang´pao: con el mismo tiempo de reposo con el que dura una cabezada apacible. Sonrió para así, degustando en el aire las delicias del Valle que él mismo había sembrado, cuidado, recogido, limpiado y cocinado para este día tan especial. Lo gratificante de aquello era que aquel banquete preparado con esmero lo compartiría con la aldea, que todos y cada uno al cumplir con sus labores dedicarían parte de su tiempo para comer y degustar en compañía el banquete antes de su despedida. Miró a la colina de su derecha y vio cómo su madre preparaba el té para la ceremonia ante la estatua; solo ella en la familia podía hacerlo pues el resto eran de formas torpes para la exposición tan exquisita y tradicional que se requería. Miró al otro lado de la aldea y también apreció como los ganaderos volvían de los campos que había al otro lado de la colina, y cada uno traía algo consigo algo que compartir. Su padre Yuang´pao y su joven hermana Miang´pa fueron los primeros en llegar, saludarle y reír con él al contemplar el brillo de la comida, reflejo del amor que Xam´pao había puesto. Toda su familia vivía del mayor hogar del pueblo que estaba siempre abierto a los errantes, monjes, nómadas, ashigaru e incluso Jinyu que quisiera pasar por allí. Con el tiempo, desde que el abuelo Luang´pao heredó el labor familiar su hogar se hizo famoso por la gastronomía y e ingenio con el que el abuelo de Xam´pao era capaz de innovar sin faltar a la tradición, tanto que atrajo la curiosidad de otras aldeas vecinas y recibía muchos encargos para grandes momentos o como ofrenda a los augustos. Allí Xam´pao, después de un día de trabajo siempre conocía a alguien nuevo con mucho que contar y enseñar, siempre acompañado de su familia y de los más exquisitos platos. Es por ello que dejar atrás aquella vida por primera vez le causaba conmoción. Recorrer Pandaria para aprender de los mejores y más sabios. Redescubrir la vida a través de las costumbres de cada lugar, su comida y la historia que tras todo esto había. ¿Eremita gastronómico? Reía al darle un nombre a su porvenir y prefería dejar aquellos asuntos en boca de los demás mientras comían y ofrecían al augusto aquellos manjares. Su camino en la vida de monje dedicado a las enseñanzas de Niuzao fue continuo. Eran muchos los que viajan hasta allí en busca de fortaleza que según las historias esculpió aquella roca, y fue una de estas errantes dedicadas al augusto la que decidió formar una familia en tan loable aldea. Su hermana tenía el espíritu para aquella tarea, pero a Xam´pao le aguardaban otros. Cuando la comida terminó Xam´pao recogió sus bártulos sin despedirse, pues todo lo que tenía que decir ya lo había expresado. En la salida de la aldea una figura inesperada le esperaba, era el abuelo Luang´pao. Este le entregó la herramienta más útil para su viaje: un cuenco vacío, pues solo libre de contenido estaba abierto a ser el recipiente de todo lo que estaba por venir para Xam´pao.
  12. Buenas a todos

    Que tus días sean largos y escasos tus contratiempos en este servidor. Aunque tengas todo casi listo, ante cualquier duda o para echar un rato estamos en Discord. Tambien dispones del Archivium y las guías. Nos vemos pronto ingame.
  13. Me presento

    Que tus días sean largos y escasos tus contratiempos en este servidor. Ante cualquier duda: Archivium, guías y Discord. Espero verte pronto ingame.