Nathan

Roler@
  • Contenido

    106
  • Registrado

  • Última Visita

  • Days Won

    7

Nathan last won the day on November 23 2017

Nathan had the most liked content!

Reputación en la Comunidad

78 Excellent

3 Seguidores

Sobre Nathan

  • Rango
    Miembro Avanzado

Visitantes recientes del perfil

313 visitas al perfil
  1. Vanlithas Guardiafugaz

    Un jardín embotellado e iluminado por volutas arcanas se extendía bajo las cavernarias entrañas de Eldre´Thalas, enraizando gracias a las energías y altos secretos arcanos que los Altonato habían preservado en su exilio. Sin embargo los colores eran de imperecederos opacos, caducos brillos y con respiración otoñal, todo desde que la familia Alalta se instaló en aquellos aposentos lejanos a los hijos de las estrellas que no toleraban más lo arcano. Nuevos retoños de aquellos altos elfos escondidos bajo la noche que extendían las cúpulas de la vieja ciudad elfica se regocijaban en aquel vergel, disfrutando los primeros años de sus largas vidas, ajenos al destino y a las lecciones que estarían por aprender sobre su posición en Eldre´Thalas. Cuatro pequeños elfos corriendo e intercambiando historias mientras rodeaban las pieles rugosas de los arboles del jardín de la familia Alalta. Pero uno de ellos no era de esta noble familia, si no que pertenecia a una estirpe menor que por una larga y sólida historia historia de disputas y traiciones acabó heredando el deber de defender a los Alalta , sin más sino que el de la espada y la servidumbre. Privados de las más altas esferas de nobleza y aspiraciones de grandes dotes arcanas, esta familia convivió próxima a los Alalta, pero no todas las estancias le eran permitidas más allá de su labor protectora y táctica. ************************************ Vanlithas ocupaba su puesto en la entrada sur de los jardines arcanos de los Alalta. Había perdido la cuenta de los años que había estado dispuesto bajo aquel pequeño pero elegante arco de mármol decorado con volutas flotantes y enredaderas afiladas cada vez más mustias. Había olvidado el número de adoquines que alcanzaba a observar y contaba hasta la lejanía del pasillo. Había visto pasar a todos y cada uno de los miembros de los Alalta venir por aquel túnel de piedra gris para meditar, discutir, conspirar con otras familias, practicar magia, todo ello alegres, decaídos, joviales o decrépitos. Todos y cada uno a excepción de los tres hijos del patriarca de la familia, para quienes el jardín era la última frontera entre la seguridad de su hogar bajo la piedra y la fatalidad que se respiraba en Eldre´Thalas durante las últimas décadas. Así era que Vanlithas reconocía la voz de los tres, pero sus rostros no habían cambiado desde que gozaban sus primeros años en aquel mismo jardín, casi una centena atrás. Tardó varias décadas en comprender su lugar y renegar de sus ambiciones pues luchaba contra el peso de la servidumbre como la roca que se niega a que el agua avance por sus poros. No podía evitar mirar atrás en busca de sus compañeros de infancia y tras ello sentir remordimientos por faltar a su deber para ellos. Desearlos, desear otra vida, era renunciar a su juramento y con ello desistir en su protección. Abandonar sería abandonarlos a ellos y poner en peligro el reducto de paz que eran aquellos muros, y no acabó habiendo otra forma de protegerlos que la de servir y jurar lealtad. Pese a que el agua tardó en perforar la piedra, pronto el amor puro e incondicional que le mantenía impertérrito guardando aquel jardín día tras día tomó la forma de un bastión de acatamiento, conformidad y paciencia. Fiel y radical de los altos elfos, guardian de los muros, los que dentro moraban y en especial de los Alalta. Inmediatamente antes de los jardines, cruce de caminos al resto de estancias de la familia Alalta, se encontraban los humildes barracones y el patio donde se formaban los hijos de los Guardiafugaz y cumplían para los Alalta y el resto de Eldre´Thalas. Allí Vanlithas siguío un estricto código y preparación que era llevado con orgullo por los Guarciafugaz como el emblema de su nobleza e identidad pese a su rendición a los Alalta. La moderada y limitada forma que tenían para acceder a la magia pasaba por sus momentos más austeros a medida que la situación era más inestable en Eldre´Thalas dado el mantenimiento del demonio Immol'thar. Pese a los años que los Guardiafugaz habían desarrollado la abjuración y adivinación a los que los Alalta les habían permitido practicar, Vanlithas estudió aquello que solo se le permitía con resignación pues las exigencias de los Alalta hacían resquebrajarse la escasa lealtad que comenzaba a guardar la familia Guardiafugaz. Su servicio y acatamiento se mantenía intacto, pero no así el de todos. Ocurría que mientras Vanlithas estaba en su vigilia, guardando el jardín mientras a sus espaldas aquel vergel era lugar de clases de mágia, reuniones con otras familias o momentos de regocijo privados, este era perturbado de su guardia y tentado con los frutos dorados que le habían sido negados. Era observado o referido con petulancia, a veces con vanidad, y se daba cuenta de ello pese a que los emisores así no lo creyeran, pues era parte de su deber estar atento a todo. Alguna de esas veces era perturbada por los mismos hijos del patriarca, y aunque a veces la amenidad de estos era para él un recuerdo lacerante de su posición, otras suscitaban añoranza por otro destino. Lathaél, el mayor de los hermanos Alalta, fue el primero en salir al haber alcanzado su madurez y por deseos de su padre, para tener un agente fiel en las otras instancia de Eldre´Thalas. A su vuelta y paso por la entrada del jardín Vanlathiel observo un rostro frio e impasible que ni si quiera se conmovió por su presencia al pasar, del que no se podría decir si había reconocido o no a su viejo amigo o si eso le importaba. Casi tras cien años de guardia su voz era la que menos habóa oído, y por sus mensajes cortos y serenos podía imaginar en que clase de persona se había convertido, pero Vanlithas pocas veces permitía imaginar con el pasado. De parte de Ilnie, la pequeña de los Alalta, recibía altanería y desidia al igual que el resto de sirvientes e instructores de la joven, por lo que prefería el silencio indiferente de Lathaél que los dardos de vergüenza de Ilnie. Y pese a ello sentía devoción y respeto por ellos como moradores de aquellos muros que había protegido durante casi una centena. Sentía sus logros como victorias y sus contratiempos como una piedra atada al cuello que arrastraba. La segunda hija, Teraltha, fue la única que siempre supo que el elfo que guardaba aquella puerta era Vanlithas. Podrían pasar años, pero en algún momento Teraltha se aproximaba a Vanlithas. Pronto las charlas abiertas e inocentes fueron corregidas con severidad militar en Vanlithas, y aquellos acercamientos ,que suponían un agravio, tomaron formas discretas y bienintencionadas. Cuando estudiaba en el jardín sentaba en un banco de piedra cercano a la entrada , a la luz de una voluta arcana, para leer los tomos de la familia Alalta y estar cerca de él, sin decir nada o si quiera mirarlo por las circunstancias de las que eran cómplices. Hablaba y discutía con sus hermanos o sirvientes cerca de él, para que formara parte desde lo recóndito y supiera lo que ocurría en Eldre´Thalas, compartir saber, o simplemente tener compañía. A medida que la belleza de Eldre´Thalas y su magnificiencia se apagaba así también la familia Alalta como la lealtad de los Guardiafugaz. La desapariciones de muchos de ellos habían puesto al patrianca en alerta y empleó cualquier herramienta a su alcance por su hegemonía, incluido sus hijos. Vanlithas fue destinado a escoltarlos dentro y fuera de las instalaciones de la familia para protegerlos de las sospechas sospechas reinante en el hogar de los Altonatos. Los Alalta se aferraron a la lealtad de los Guardiafugaz cuando los Shen´Dralar y el príncipe Tortheldrin perdieron el rumbo, y ese fue su mayor error.
  2. [Ficha] Vanlithas Guardiafugaz

    Atributos8 Físico6 Destreza6 Inteligencia6 PercepciónValores de combate32 Puntos de vida18 Mana8 Iniciativa10 Ataque CC (Espada pesada (1M))8 Defensa Físico1 Atletismo2 Espada pesada (1M)Destreza1 Escalar2 Defensa1 NadarInteligencia1 Fauna1 Leyes1 Supervivencia/Cazar1 Tradición/Historia1 Detectar magia2 Abjuacion básicaPercepción2 Advertir/Notar1 Buscar1 Etiqueta2 Reflejos1 Rumores
  3. Memes (que intentan ser) graciosos

    A spamear el meme https://imgflip.com/i/29te2s
  4. La colina del aullido

    Una banda de guerreros orcos, enemistada en sus propias entrañas, empujada por una promesa de muerte y batalla hasta la cima de la colina rocosa que envolvía la cara norte del Oasis donde un grupo avanzado de centauros del clan Gelkis afilaban sus lanzas día tras día para reclamar con violencia aquella fuente de vida. Menores en número pero exuberantes del coraje de los Grito de Guerra , pobremente pertrechados pero con la astucia de los Filo Ardiente, y toda esta fuerza tras "El Huargo": Gazmuk, hijo de Gazred. Desde la muerte de su padre bajo las lanzas de los hombre-caballo del clan Gelkis Gazmuk Grito de Guerra recorre con los Aulladores los derroteros Baldíos, lejos del frente de su clan, para perseguir un juramento de sangre, otorgar gloria a todos los temerarios orcos que deseen seguirle y forjar hermandades bajo el hacha de guerra. En esta espiral hasta la muerte y mutilación Gazmuk se presentó en El Cruce entre vítores y proclamas a su nombre y el de los suyos, tomando tras de si los guerreros cuyas motivaciones confluían en la batalla o la derrota de los centauros, entre ellos orcos Romu´go y Grolkar. Sobre aquella colina ambos orcos hacían a un lado sus diferencias, pero no así aquella banda de los Aulladores. Romu´go fue aceptado con poco que celebrar en la hoguera de los Grito de Guerra y solo gracias a Grolkar, pronto el joven Filo Ardiente fue amonestado por los suyos y estos miraron con vanidad a Grolkar; un conflicto arraigado en la historia de aquella banda de guerreros afloraba en las vísperas del combate, enfriando la hermandad entre orcos y exponiendo sus debilidades. Gazred fue un líder sabio para los Filo Ardiente de los aulladores, así también para los Grito de Guerra, pero el padre de El Huargo siempre tuvo reservada la ultima palabra para la sagacidad por los que los Filo Ardiente eran reconocidos en su lucha contra los centauros. Con su hijo Gazmuk ahora al mando imperó un orden de igualdad donde los Filo Ardiente en su orgullo no sentían que fueran lo suficientemente reconocidos y los Grito de Guerra veían una retribución por los años de un menosprecio que nunca fue intencionado. A los Filo Ardiente ya poco les importaba ser escuchados, resignados en su destino y en la muerte que vendría bajo un movimiento bélico sin consejo, pero no fue así la voluntad de Grolkar y Romu´go. Tark, el más veterano de los Filo Ardiente, llevó a ambos orcos hasta un extremo de la colina donde otear el puesto Gelkis y elaborar un plan de ataque. El viejo maestro del filo confió en ellos y les dio todo lo que sus ojos habían sabido apreciar de los centauros durante años de combate. Con su voluntad para la victoria y el saber del maestro elaboraron un estrategia tal que tendrían una gran oportunidad para poner el primer pie en aquel Oasis durante mucho tiempo, pero solo si Gazmuk y los otros Grito de Guerra escuchaban el plan esto sería posible y por ello eligieron a Grolkar Grito de Guerra para que su sangre y ancestros comunes abrieran sus mentes al plan. ********* La noche alcanzó rauda mientras los preparativos se llevaban a cabo en el alto de la colina. Romu´go supervisaba el soporte para las rocas que los peones llevaban a cabo mientras que Grolkar tomó un huargo junto a Gazmuk y dos fieles jinetes más. El primero aguardaría junto a las fuerzas de choque hasta que los jinetes asaltasen los campamentos en un golpe relampago y atrajeran al grueso Gelkis hasta los pies de la colina a medida que la rodeaban para dejar caer las grandes piedras sobre los hombre caballo, rematar a los sobrevivientes contra la pared de rocas y arrancar cuanto antes la cabeza del lider Gelkis. En la lejanía el fuego emergió de la densidad formada por la vegetación del oasis y las tiendas centauro a la par que los preparativos eran acabados en el alto de la colina. Cuando el ultimo de los jinetes de huargo pasaba el punto de caída la orden fue dada, el cuerno se hizo sonó como un aullido atronador, y los peones desmontaron el soporte provocando una lluvia de escombros que dejó todo anegado de polvo y cadáveres. Entoces los Aulladores no dejaron ni un segundo más de aguardar por el combate y cargaron contra los supervivientes y la columna de Gelkis que se aproximaba por el otro lado del Oasis. Polvo, estampidas y sombras emergían de la nada contra ti. La ultima de esas sombras fue la de un Gazmuk manco, sobre una pila de hombres-caballo, portando la cabeza de su líder. Mientras los centauros huían malheridos y propinando maldiciones, Golkar y Romu´go remataban al colosal Gelkis que frente a sus propios ojos había derramado las entrañas del maestro de espadas Tark. Ambos orcos caminaron entumecidos hasta el sabio Filo Ardiente mientras el polvo se apartaba y despejaba un nuevo día. Sus ultimas palabras fueron para ambos orcos, palabras llenas de tradición y honor, y el mayor de ellos, su espada, en manos de Romu´go para que el espíritu del maestro viviera a través de ella. // Masteado por @Cernunnos Duración: 2 sesiones de 4 horas aprox Participantes: - @Grol como Grolkar. Habilidades usadas: Hacha de guerra - defensa - advertir/notar - reflejos - fauna - cabalgar - @Nathan como Romu´go. Habilidades usadas: Espadón ligero - defensa - advertir/notar - reflejos - buscar Cernunnos llevará el aspecto técnico y las consecuencias, así como la modificación de cualquier cosa necesaria en este post.
  5. [Sugerencia] Artefactos Mágicos

    Estoy parcialmente a favor de la respuesta. Lo que si veo viable: la defensa mágica será exclusiva a un tipo de energía. Def. mágica contra la sombra, druidismo, arcano, etc... Una vez aceptado esto habría que discutir como conseguir dicho amuleto y otras cuestiones.
  6. [Sondeo] La nueva identidad de Rol Errante

    El Tintero de Medivh ----> Mi propuesta si nadie ve posibles problemas de copyright www.tinterodemedivh.com
  7. Yo estoy a favor de una propuesta mixta como la de Izuriel.
  8. ¡Hola a toda la gente de bien!

    Que tus días sean largos y escasos tus contratiempos en este servidor. Ante cualquier duda: - Foro - Discord - Archivium Nos vemos pronto ingame
  9. Romu´go

    Nombre: Romu´go Raza: Orco Sexo: Hombre Edad: 16 Altura: 2 m Peso: 140 Lugar de Nacimiento: Azeroth, proximo al Portal Oscuro Ocupación: aprendiz herrero del clan Filo Ardiente. Historia completa Descripción física: Piel oscura y tiznada por su origen Diente Negro, misma razón por la que le falta el colmillo superior izquierdo. Complexión atlética y débil por carencias tempranas. Rostro poco amable de mirada desafiante. Cabello entre marrón y negro que crece en una cresta poco arreglada acompañada de pequeñas trenzas. Descripción psíquica: Orgulloso y cabezón pero sin intención de ello. Fuerte sentido de la perfección con la disciplina consiguiente. De trato directo pero con respeto en especial para quien considere digno y fuerte, además de risueño. Fácil de provocar. Historia Los primeros recuerdos de Romu´go desfilan desordenados en su conciencia. A la escasa luz que accede desde el patio superior a su prisión se unen las imágenes de los relámpagos, el trote salvaje y el metal al vuelo de un lado para otro, el olor rancio y joven de la sangre, unas tenazas candentes que se aproximan a su boca en manos de quien debió de ser su propio padre y después un zumbido de dolor. El joven cierra la mandibula pero por el hueco de su colmillo escapa aire y turbación. Vuelve su mirada al exterior anhelando la paz aunque cada día para él fuera un ejercicio de rebeldía contra sus captores y la sorna de muchos de los orcos que tanto le irritaba. Pero había visto movimiento, tanto en sus captores como en algo más que no sabía definir, y por lo tanto sabía que se aproximaba un cambio. Al día siguiente llegó un nuevo grupo de orcos presos para unirse a la colección. ******* - ¡Escuchad! ¡oid! ¡el aire ríe ahí afuera y pronto gozaremos con él! Los gritos ancianos retumbaban cada vez con más esfuerzo entre la piedra de los patios y celdas de aquellas jaulas. Jaulas para animales en letargo, sedientos de la sangre y la batalla, sin horizonte ni estela tras ellos, que miraban con recelo al viejo. Solo unos pocos se acercaban cada noche al precario fuego con él mientras los demás lo condenaban al ostracismo quizás por miedo, quizás por vergüenza, falta y posesión de memoria a la vez. En estos años, una pequeña bestia, creció sin el temor de sus congéneres en una rebelión contra su tiempo, odiando sus cadenas pero sin concebir hasta donde alcazaba su influencia. - Dices cosas muy raras, viejo. – le espetaba Romu´go cada vez que el viejo proclamaba. - Si no existieran los orcos comunes tampoco existirían los extraordinarios. El viejo orco sonrío con seguridad. No era esa sonrisa dentellada de fanfarronería que mostraban algunos orcos cuando en aquella jaula se disputaban la comida rancia o luchaban por una ofensa, ni tampoco una sonrisa falsa o una de gratitud tan ausente dentro de aquellos muros. Esa sonrisa sabía algo de lo que no era consciente, y después esa sonrisa echaba a reir entre lastimeros tosidos. - Ríes como un loco. Estás loco. – volvió a responder el joven a la defensiva, sin saber muy bien como sentirse o responder. - El tiempo que uno ríe es el tiempo que pasa con sus ancestros. –y volvía a reir más pletórico si cabía, desconcertando a Romu´go y después enfadándolo. Romu´go se giró aquella vez, quitando su vista del viejo y el lado del muro en el que se apoyaba cada día. Al girar vio a sus hermanos prisioneros por un momento como un todo, una visión real y completa que golpeó su pecho mientras que en su espalda expuesta la mirada del viejo se clavaba en él. Nadie reía. ****** Todos vociferaban. Desde las almenas y los pasillos donde sus captores les vigilaban por su condición animal se extendían destellos de sombras y luces entre el estruendo del acero. Los soldados se movían de un lado a otro de la jaula de piedra, siempre sobre sus cabezas, otros bajaron hacia el patio principal armas en mano y con el odio en su rostro, pronto comenzó la lucha por la liberación. Romu´go, aún cachorro, se zafó con la ira que corría por sus venas de quien se interponía en su camino, siempre con el apoyo de sus hermanos cautivos, pero su primer objetivo no eran sus captores. Se apresuró para llegar a las celdas donde estaba Jokgo, bajando por los tuneles de roca hasta las jaulas pequeñas, guiándose por el sonido del combate. Los ecos de la lucha cesarón y Romu´go se apresuró. Cuando llegó se encontró con un Jokgo decrépito pero en pie, con la muerte trepando por su constitución nervuda pero erguido sobre los cuerpos de sus dos enemigos, respirando el vaho de la sangre que ascendia e inundaba las fosas de ambos orcos. Sus ojos miraron llameantes a Romu´go, quien también estaba colérico y creciente, pero retrocedió helado por el espíritu demente de aquel maestro del Filo que había vuelto a despertar. Jokgo pretendió dar un paso hacia él pero se desvaneció, apoyándose sobre los barrotes. Su pierna sangraba y su corazón apenas latía por si mismo. Romu´go no vaciló y lo tomó quedando a la altura de su rostro, el rostro del orco que volvía a reir con los ancentros, y Romu´go con ellos. Las cadenas de sus captores habían sido rotas. ***** Las siguientes semanas no fueron de una ventura abundante, pero fueron semanas en la que fueron libres tras mucho tiempo, algunos por primera vez. Libres para cazar, libres para explorar, libres para abrir un nuevo camino y libres para recordar. El viejo Jokgo reunía todas las cualidades y conocimientos para volver a enseñar a los orcos a ser libres, él quien más había sido prisionero del gusto por la sangre. Pese a que algunos seguían tildándole de loco y miraban con miedo sus decisiones se ganó el respeto de todos. Romu´go le seguía de cerca cada noche, cuando discutía hacia donde ir o que hacer, al hablar en la hoguera de historias y mitos, enseñando a los orcos a cantar a sus ancestros, celebrar y conmemorar. Poco a poco emergía una identidad mientras se dirigían al oeste por trabalomas, luchando por avanzar contra sus captores. Al llegar al otro lado del mar Romu´go perdió de vista al viejo. Apoyó las labores de asentamiento como orco sin clan, sin identidad. Cuando los orcos recordaron con tiempo y meditación mientras sus nuevos pueblos eran alzados el joven supo la dura verdad de que al viajar al otro lado del mar había dejado atrás a los suyos, pero que su propia gente también se había dejado atrás así misma y seguía en una guerra sin fin contra sus propios fantasmas. Salir de los campo de internamiento solo significó hacer más grande su jaula, ahora más terrorífica pues no había barrotes ni muros perceptibles, solo un basto y recóndito abismo de supervivencia. ¿Dónde empieza el honor si no hay a quien debérselo?¿por quién y para qué luchar? Debía de buscar su propia senda, elegir a que era loable presentar tributo. Pronto recordó la risa del viejo Jokgo para encontrar la paz y los ancestros de los que se rodeaba. Sabía poco de ellos y solo estaba seguro de que tenían muchas facetas que debía de descubrir, aprender e incluso pelear, pero Romu´go era de su agrado y se sintió atraído durante aquella época estival por el goce y el ímpetu que emanaban durante el Agaka-Than. El joven del colmillo fantasma camino tras su presencia, riendo, y fue recibido en El Cruce de buen agrado hasta el día de hoy.
  10. [Sugerencia] Cambios en la inscripción

    Una cosa que no tomamos en cuenta de la propia inscripción es lo exigente que es y el cuidado que conlleva. Solamente los materiales no han de ser fáciles de conseguir, y aunque pueda estar a interpretación del jugador se tiende a simplificar por los ejemplos visto hasta ahora. Sacar de la nada una runa implica horas de trabajo y recolección (además de los recursos gastados en ello como el dinero, pues no es barato), el acceso al conocimiento del mismo, etc. Por otro lado y estoy casi seguro que nadie lo ha tenido encuenta y roleado consecuentemente, el resultado de que una runa falle (una brecha mágica, aparición de anomalías mágicas) o funcione (atrae demonios menores, magos que controlan el uso indiscriminado, etc), lo cual yo interpretaría como algo común en los primeros niveles de desarrollo. El sistema tal y como está, aunque no tenga en cuenta todo lo mencionado por Isildur sobre la dificultad y el desarrollo te permite una simplificacion y facilidad mejor para el rol que de por si ya te da ventajas por la gran variedad usos que te da la profesión de inscripción. Pienso, y es solo una idea, que la inscripción ya que es una profesión pero en si es una aplicación de la escuela de encantamiento, si debería de ser permeable a cambios o usos mayores si el jugador lleva de forma conjunta la especialización en encantamiento y el trabajo en inscripción. Un saludete.
  11. [Evento] Una caravana un tanto cara

    Diana estaba nerviosa pues no sería por mucho más trabajadora para Thobías "el Ligero". Era poco lo que podía hacer por los demás desde lo ocurrido en Lordaeron y si no podía caminar de un lado a otro, llevando mensajes tras su propósito, solo le quedaba su espada y físico. Cuando vío la oportunidad no dudo en prestar su servicio. // me apunto.
  12. Saludos.

    Bienvenido hijo de la sangre y el honor. Ante cualquier duda: -Guías y foro -Archivium - Discord: para cualqueir respuesta con guasa incluida. Espero verte pronto ingame y celebrar victorias con tu guerrero.
  13. Felicidades roleros!

    Nunca me cansaré de dar regalos para los cumpleroleros Gracias por tu aporte al servidor y nuestros roles caballero de la correcta escritura.