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  1. 6 points
    Humanos: Día Primero La caminata desde Costasur no había sido especialmente dificultosa. El sendero desgastado llevó al grupo de exploradores hacia el grupo de campos y haciendas conocido como las Plantaciones sin mayores dificultades. Fue ahí donde se dispuso la primera decisión del grupo, decidiendo este marchar hacia el sur y visitar la guarnición de Torre Sombría, en el centro del bosque. Esta guarnición nunca había sido especialmente relevante. Su principal labor en tiempos antiguos era evitar que grupos de bandidos estableciesen sus guaridas en la profundidad de los bosques. Pero en vistas del contexto actual, su relevancia podría demostrarse mucho mayor. Lo que esperaba a los voluntariosos era una espesa niebla que cortaba la vista a unos pocos palmos, obligándoles a extremar precauciones pues las sombras se volvían enemigas etéreas, y los ruidos llegaban alterados por los nervios alterados y la espesa capa de humedad que se pegaba al cuerpo, piel, garganta y pelo. La caminata fue agotadora, y tras más de una hora y media caminando por el bosque, perdiendo el camino repetidas veces, y encontrarse con peligrosas criaturas salvajes, el grupo consiguió llegar a la Torre Sombría. Esta tal vez fuese impresionante en el pasado, pero en el presente ni siquiera podían verla, fruto de la niebla. Pese a un primer grito de alto, fueron recibidos de brazos abiertos entre rostros adustos y cansados por los vigilantes del lugar. La espesa niebla llevaba meses asfixiando al bosque, y había pasado factura en la salud mental y física de los tenaces centinelas. El óxido había carcomido armas y armaduras, la podredumbre sacudía las reservas de comida y los maderos tanto de las estacas protectoras como de las tiendas. Incluso la torre que daba nombre a la guarnición había sido presa de esta humedad cargante. El grupo habló e intercambió impresiones con el sargento de la guarnición, y con una superviviente de la cercana aldea de Dunherber, arrasada hacia poco más de un mes. Se dispusieron que este fuese su objetivo, al cual marcharían al día siguiente, una vez el sol hubiese ascendido en la bóveda celestial. James Carnes Sargento de la 11ª compañía de la 10ª Legión Veterano soldado del ejército de Lordaeron, y ahora Ejército Imperial, el sargento James Carnes lleva asignado a la guarnición de Torre Sombría desde hace seis meses, junto a sus leales y valerosos hombres y mujeres. Corpulento, pese a tener apenas cincuenta y dos años, llevar en la guerra desde los quince ha hecho que aparente mucha más edad fruto del desgaste. De carácter alegre y jovial, tras meses con la niebla destrozando sus ya achacados huesos, no es más que una sombra del hombre que era, siendo esta imagen la que el grupo vio al intentar tratar con él. Acosado por las sombras de los fracasos pasados y recientes, se muestra indiferente ante un problema que ha hecho suyo, y busca resolver sin interferencia externa. Sasha Única superviviente de Dunherber Esta joven muchacha, de unos catorce o quince inviernos, fue encontrada por los hombres del sargento Carnes cuando llegaron a Dunherber, una vez esta ya había sido arrasada. Conmocionados por la destrucción de la aldea, pensaron que no había sobrevivido nadie. Cual fue su sorpresa cuando tras llevara varias horas juntando los trozos de los cuerpos para enterrarlos, la joven muchacha salió arrastrándose de debajo de un agujero cubierto por una tapa de madera y tierra, lleno de carne podrida, puesta ahí con el fin de usarla para espantar depredadores salvajes. Sucia, llorando, y con el rostro desfigurado por un horrible zarpazo, llevaba dos días ahí encerrada. No habló con nadie, y tardó varias semanas en articular palabra. Una vez empezó a hacerlo, se negó a contar nada a nadie sobre lo que había sucedido. Vagando por el campamento, era un recuerdo viviente para los guardias de Torre Sombría sobre su fracaso a la hora de proteger Dunherber. El sargento confeccionó con sus propias manos una muñeca para la muchacha, la cual pasó a acompañará a todas horas, normalmente vigilando la espesura de los bosques más allá de la niebla, mientras ella excavaba agujeros en el suelo de manera compulsiva. Es la única persona que ha visto a los invasores directamente, y sobrevivido. Humanos: Día Segundo El día amaneció con una niebla ligeramente menos espesa, que el grupo decidió utilizar para marchar hacia Dunherber. Se intentó hablar con Sasha, y esta dio algo de información. Precavió al grupo de la niebla, y del monstruo de ojos de fuego. Esto no les amedrentó y animó a huir, como pretendía la muchacha, si no que les animó a indagar más, para desazón de la joven que veía como esas buenas gentes marchaban a una muerte segura. El camino hacia Dunherber fue menos accidentado que hacia la guarnición, pues la niebla permitía un radio visual mayor, y los rayos del sol la penetraban con mayor intensidad, a diferencia de la tarde y noche anterior. Por desgracia para el grupo, esto no fue una ventaja para ellos, pues significó que pudieron contemplar los horrores de Dunherber en todo su apogeo. La destrucción del lugar es demasiado horrible para ser aquí registrada, y entre cadáveres, cenizas y madera destrozada, encontraron una inscripción con un mensaje claro. No perdieron el tiempo y marcharon a Villa Honda, donde se encontrarían una destrucción equivalente, y a un nutrido grupo de hostiles mercenarios dirigidos por un enano de piel oscura. Este intervino para evitar conflictos, antes de despedirse del grupo dirección Nueva Villadorada, tras comprobar que no tenían información valiosa para ellos. Fue así que el grupo decidió que lo mejor sería dividirse para cubrir más terreno. El tiempo pasaba, y el riesgo de otro ataque era cada vez mayor. Mucha gente moriría si no lograban cumplir su cometido a tiempo. Grom el Panzudo Jefe de la Banda Mercenaria de los Cuervos Tuertos La visión de un enano de tez oscura no es común en tierras humanas, creyéndose seres de leyenda por muchos habitantes del sur y del norte durante décadas. Pero desde el alto el fuego decretado por los grandes clanes, más de uno de estos misteriosos medianos ha visto en esta una señal de que un nuevo mundo de oportunidades se abre ante ellos. Grom es uno de ellos. Mató a su padre cuando consideró que había aprendido suficiente respecto al negocio familiar de él, para posteriormente llevarlo a la ruina tras comprobar que, al final de todo, carecía de los talentos de su progenitor. Humillado, huyó del Reino de los Hierro Negro, perseguido por unos hermanos que buscaban su cabeza. En tierras humanas encontró la oportunidad de usar la mala fama que le precedía fruto de su tez para atraer a su alrededor a toda clase de mugre y miseria, a la cual decidió darles un nombre acorde a su ineptitud. Actualmente, él y su grupo se encuentran en Costasur. Para buscar a los gigantes, o para aprovecharse de su paso, es algo que solo ellos saben.
  2. 5 points
    Ya que no se ha cerrado el hilo, lo reflotaré para que no caiga en el olvido pero proponiendo otra manera de llevarlo a cabo. Si la memoria no me falla, las cuentas que se crean en wow tienen distintos rangos, por norma general, está la cuenta (0) de jugador sin permisos de comandos y tal y la de gm (1). Si que es cierto que en la actualidad el acceso a los comandos gm nos da muchíiiiisimas posibilidades a la hora de crear un encuentro más inmersivo en nuestros roles y mastereos, pudiendo poner npcs y si, decoraciones temporales, pero hay jugadores que esta opción les resulta irrelevante debido a algo muy simple: si tu conexión no es por cable o mínimamente decente, cada vez que te caes, lo que pones desaparece, lo cual es todo un problema. Me incluyo en este grupo. Lo que yo vengo a proponer es la posibilidad de crear un rango más de cuenta para los jugadores veteranos que hayan demostrado que se comportan y usan estos recursos con cabeza, para que puedan decorar de manera permanente sin tener que formar parte de per se del Staff, ciñendose a las reglas de la comunidad y al uso responsable de los medios a su alcance como siempre. Si cada uno se compromete a eliminar esos gobs una vez los termina de usar, ¿por qué no hacerlo? Entiendo que no se quiera dar esa libertad a usuarios recién llegados, pero creo que todos los que estamos aquí podemos comprometernos a no poner decoraciones abusivas o a eliminar ninguna sin permiso (de hecho se recuerda que el uso indebido de estos comandos queda registrado). Creo que dar acceso a esto puede ayudar a enriquecer el ambiente, hacer más inmersivas las tramas de jugadores y no depender del Staff para este tipo de cosas, que lamentablemente, no puede estar todo el día atendiendo este tipo de demandas, o cualquier otras en general. ¿Qué os parece?
  3. 4 points
    Introducción: Humanos Costasur se encontraba en un estado de agitación. Con una gran cantidad de mercenarios y aventureros acudiendo, las historias sobre los gigantes invasores eran a cada cual más imaginativa e inverosímil, pero el rastro de destrucción que dejaban a su paso era innegable e increiblemente preocupante. Por ello, el Ayuntamiento y el Alguacilazgo, desbordados por los conflictos en sus tierras, decidieron recurrir a la ayuda de terceros. La tarea era simple. Localizar a las fuerzas invasoras, y descubrir el método por el cual, eran capaces de moverse de una aldea a otra sin dejar rastros. 10 platas por cabeza al grupo que los localizase, 20 por cabeza si descubrían sus métodos de transporte. Un precio increíblemente suculento que hizo que muchos se lanzasen sin tener realmente idea de a lo que se enfrentaban. Pero a diferencia de estos grupos de mercenarios, el Alguacilazgo no se iba quedar de brazos cruzados. Varias patrullas de carácter militar fueron enviadas a rastrear al enemigo, como cabía esperar. Una de estas fue compuesta con ayuda externa. Se solicitó la ayuda de un ex-sargento del Ejército, veterano explorador y que en el pasado ya había ayudado a Costasur. Un Escudero de la Mano de Plata, ordenado por su superior en la ciudad en ayudar en lo que fuese posible. Eso, sumado a un grupo de voluntarios y al escuadrón de exploradores de la cabo Suárez, bajo órdenes del Sargento Raleigh, de la Cuarta Compañía de la Doceava Legión, conformaría uno de estos grupos militares. La información era escasa: La primera aldea en ser arrasada, Lubecka, se encontraba en las provincias más occidentales de Trabalomas, pero la mayoría de asaltos siguientes habían tenido lugar en la provincia de Merburry. Armados con su ingenio, un mapa de la zona, provisiones y las herramientas que considerasen necesarias, el grupo partiría para cumplir su cometido, o morir en el intento. Mapa de la zona. Introducción: Enanos Dun Garok se encontraba anímicamente apagada. La ciudad-fortaleza enana se encontraba en un dilema interno desde que la Legión de Piedra había dado su vida en batalla por sus aliados humanos. Muchos opinaban que tal acto merecía una respuesta militar contundente, pero otros, entre ellos el Thane Colina de Piedra, decidieron respetar las tradiciones y no responder ante la muerte de aquellos que ya estaban muertos. Entre las voces más discordantes, se encontraba la de Garun, sobrino del Thane e hijo de Durin, el comandante de la Legión de Piedra, fallecido en Arathi. Su tío hizo oídos sordos a su insistencia, hasta que el joven enano, incapaz de soportar más la vergüenza de quedarse sin hacer nada, marchó junto a un grupo de parientes cercanos hacia el Oeste, con la intención de ir a cazar y matar renegados donde más abundaban actualmente, en la frontera con Bosque de Argénteos. Tal señal de desobediencia enfadó considerablemente al Thane, pero cuando las noticias de que su sobrino habían desaparecido, esta dejó paso a la preocupación, tanto familiar como política. No podía dejar que el hijo de su hermano desapareciese de esa manera. Y menos, con los rumores que habían llegado incluso a la fortaleza, respecto a invasores monstruosos en la zona en la cual sus parientes habían justo desaparecido. Con este motivo, organizó a numerosos grupos de montaraces que partieron hacia el oeste. Pero tras semanas, ninguno de los que regresó trajo noticias sobre su paradero, o por lo menos, sobre su destino. Esto llevó al Thane a hacer una muestra de humildad, y solicitar ayuda de enanos voluntarios que estuviesen por la fortaleza. Aquellos que lo hiciesen, se ganarían la gratitud del Clan Colina de Hierro. Y fue así que varios de estos voluntarios, acompañando a uno de los grupos de Montaraces más novatos de la fortaleza, partiría al Oeste con el objetivo de traer de vuelta a los familiares del Thane. O al menos, descubrir que había sido de ellos. Retrato de Gurin, hijo de Durin: Descripción: Enano jóven, de apenas 47 inviernos. Barba corta, de color castaño, cabeza libre de pelo, afeitada y con runas tatuadas en ella. Complexión ligera, alto para un enano. Armadura de acero de calidad, pintada de negro con runas blancas, siguiendo el estilo de las armaduras de la Legión de Piedra. Hacha de doble filo, de torio. Resto de Desaparecidos: Puren - Hermano de Mera, Primo Segundo Oedesen - Sobrino del Thane por parte de Tía Eughen - Sobrino del Thane por parte de su Prima Mera - Prima Segunda de Garun
  4. 3 points
    Mientras Elegost descansaba junto a su grupo, en aquella villa arrasada y maldita, tuvo un tiempo antes de separarse de los demás, y en ese tiempo escribió varias cosas que entregó a Jared. Las instrucciones eran buscar a las mujeres cuyos nombres estaban escritos en la nota y ... cantar la letra que había en la otra. ¿Cantar? Cantar. El humor de Elegost en momentos tensos era extraño y en aquel instante en una parte de él creía que no volvería de las marismas. Al menos, pensaba él, sería gracioso imaginarse a Jared cantando a desconocidas muchachas de Azeroth. Si es que Elegost no volvía ... Pero seguro que sí, porque tiene una flor en el culo mucha suerte. (Haz click por tu cuenta y riesgo) // @Kario @Curly @Rupphire @Blues @SwordsMaster @Prototaip @Janorey Y no sé si habrá algún otro con alguna waifu de Elegost... Sea como sea, quería parodiar la canción. No hace falta que la escuchéis o la leíais, con dar like vale igual.
  5. 3 points
    // Próximos horarios Jueves día 20: 20:45-00:00 - Humanos: Primera Parte Viernes día 21 20.45-23:00 - Humanos: Segunda Parte 23:15-01:00 - Enanos: Segunda Parte
  6. 2 points
    Tarjah de los Foso Sangrante Creció pequeña, esbelta, que no fuerte, pero sin embargo lo compensa con una vivaz astucia y destreza. Tarjah mide una cabeza menos que el resto de los de su clan, pesa un cuarto por debajo de lo usual, e impone la mitad, pero detrás de esa apariencia desaliñada y endeble, es puro nervio y rapidez. No sería la primera vez que alguien la infravalora, ni la última que ella les hace pagar por su atrevimiento. Sus movimientos son fluidos, puede que extraños y triviales. Tiene el cuerpo cubierto de escarificaciones rituales y es bastante común que utilice tinturas en base de polvo de huesos antes de salir de caza en torso, brazos, piernas y rostro. Casi siempre va armada, con sus dos jabalinas de madera, su lanza de punta de piedra afilada y sus hachuelas, así como su red a la cintura. Es curiosa, como todo cachorro, de los que muerden. Descripción Psíquica Escucha, te presta atención, pero mientras tú te detienes en las palabras, ella pone casi todo el peso de ellas en tus expresiones y lenguaje corporal. Tan rápido se ofende como se muestra servicial y tolerante. No es alguien que se detenga en el sentido más trascendental de la vida. Nacida y criada en la espesura de la selva de Tuercespina en el seno del clan Fososangrante, prioriza la vida y la autopreservación ante todo. No es una orca que ambicione convivir en grandes nucleos, pues vive por y para la caza. Su ambición es que sus pasos le lleven a alcanzar el orgullo de sus ancestros a través de las mejores y más peligrosas piezas de caza, viviendo de acuerdo a la certeza de su misma muerte, la persigue incansablemente solo para demostrar que le puede ser esquiva hasta el día en que irremediablemente la alcance. Las sombras imitaban los erráticos danzares, mientras la percusión improvisada con base de huesos, conchas y madera acompasaban los cánticos rituales. La tienda estaba en penumbra salvo por las ascuas de la hoguera y las dispersas antorchas apostadas en los laterales. En fila, sentados sobre sus rodillas, esperaban los que hoy saldrían ahí fuera siendo prole, y volverían siendo cazadores, en el mejor de los casos, pues pobremente armados buscarían su honra en soledad, rodeados por la espesura selvática y el acecho de bestias que por mucho eran mayores que la propia embergadura que mostraban. Cuerpos fibrosos, jóvenes, desnudos. O cazadores o sustento de depredadores, pues volver sin haberlo logrado no era una alternativa, al menos para la mayoría de ellos. Solo los cobardes creen en el perdón por sus fracasos. Solo los niños huyen. Mejor ser abono para la tierra que cargar con la deshonra de ser un cazador que no caza. Un lobo sin dientes. El viejo chamán siguió con sus diáfanos cantares, mientras remojaba los dedos engarrados en un espeso líquido que apestaba a óxido y a sal, el fluido vital del sacrificio del acontecimiento, un raptor de sangre fría, adulto, que los cazadores ya ungidos habían atrapado para el favor de sus ahijados. La sangre que ahora les salpicaba del chamán, despertaría el instinto dormido del depredador, y llamaría a sus ancestros para que los guiasen si los consideraban merecedores de fortuna y prosperidad. Los guerreros más destacables pintaron sus rostros y sus cuerpos con los dedos, imprimiendo sobre ellos el espíritu cazador superviviente del clan, bajo la atenta mirada de aquel que sobre todos ellos se situaba, orgulloso, temible y voraz: Jorin Mortojo. Juntos se alzaron y caminaron fuera, a través de la turba de habitantes que estaban allí para verles marchar. Padres, hermanos y sobrinos, los despidieron, alargando sus manos hacia ellos, brazos, cabeza y espalda, brindándoles el cobijo de un clan que les esperaría con orgullo a la vuelta para ser uno más. Tarjah, hija de Drokah y Zuk de Nagrand miró hacia la salida de la aldea mientras esperaba su turno para elegir arma. Unos se decantaron por las cercenadoras dentadas de colmillos de raptor, otros por las contundentes mazas de piedra. Ella, eligió la lanza, la ventaja, la rapidez de los colmillos de la víbora y esperó. Recordó con brevedad el relato del Om'riggor del padre de su padre, quien al contrario que ella, lo libró en Draenor, antes incluso de viajar a Nagrand. Él decía que en la espesura de Tanaan, las bestias eran mucho más grandes y terribles que en Tuercespina, que en comparación, hasta los grandes felinos te miraban cándidos suplicándote que les arrancases el corazón poniéndose panzaarriba. Su padre respaldaba esas palabras, diciendo que los animales que moraban en Draenor eran mucho más terribles que en Azeroth, tanto en tamaño como en peligrosidad, a pesar de que en el suyo dio muerte a un solitario talbuk, un herbívoro, que era nada en comparación al colatrueno de su abuelo. Al principio, aquello llegó a ofenderla, pues sus expectativas sobre su Om’riggor eran tan altas como las que caben esperar de una cazadora novata venida a más. Después, lo tomó como un reto, dispuesta a demostrarle tanto a él como a sus ancestros que en sus manos caerían las bestias más temibles, donde sea que se escondieran. Recogería sus cabezas, se bañaría en su sangre y entregaría en ofrenda sus corazones para sus antepasados como muestra de su propia honra. Fue con esa certeza que cuando le llegó su turno, se adentró en la selva, atravesando entre arbustos y árboles las alarmas de huesos, que emitirían un picoteo cuando alguien se atreviera a atravesarlas en lugar de tomar el camino principal. El invitado no se esconde, ni busca una ruta alternativa. Se guió a través de sus sentidos, dejó que sus piernas marcasen el ritmo, y sus ojos, se acostumbrasen a la oscuridad. El sol alumbró con júbilo el día. Los cachorros volvían de su cacería en soledad, algunos, magullados, otros triunfantes, y otros, no lo harían nunca. Zuk espero el dia entero a que su cachorro volviera, aquella que creció pequeña, esbelta y no fuerte, pero que sin embargo hacía lustre de una vivaz astucia. Tarjah media una cabeza menos que el resto, pesaba un cuarto por debajo, e imponía la mitad. Pero él se lo dijo, desde muy pequeña, que la culebra de agua tampoco impone desde el suelo, es cuando enseña sus colmillos que empieza a ser amenazadora, demasiado tarde. Esperó pacientemente hasta que su cachorro volvió a casa con una presa espléndida entre los dientes, a la espalda cual mantón, como si fuera un abrigo. Era un tigre joven, un cachorro de meses, que en un par más se hubiera hecho tan grande como un ogro. Tenía el pelaje limpio, no había grandes marcas en él, casi íntegro. Mientras los más jovenes, curiosos, se acercaron a contemplar con curiosidad a ese felino, él se quedó un momento atrás. Cuando las sombras volvieron a caer, en la intimidad de la tienda familiar mientras le ayudaba a salar la piel del animal, le preguntó: Tarjah levantó la vista de la pieza, y la llevó hacia la lanza de punta de piedra que se llevó aquella mañana. A penas quedaba un rastro sutil de sangre en ella, el del golpe de gracia. En silencio, volvió la vista a la piel del tigre - No hay signos de lucha en el animal. ¿Cómo lo mataste? - Como una culebra de agua.-Y señaló la pata del animal, cuyas marcas de la trampa que lo inmovilizó fue lo único que lo mató. Tarjah lanzó hacia su padre el cepo improvisado. En el dorso de la parte dentada, había veneno coagulado.-Con paciencia.
  7. 2 points
    Mannel dormía en su cómoda cama mientras empezaba a escuchar los cacareos de los gallos que alzaban sus voces al alba. Empezaba la jornada de trabajo en Lebucka, una pequeña aldea, de las últimas que quedaban en las regiones del oeste de las Laderas de Trabalomas, pues el resto habían sido abandonadas fruto de la amenaza renegada. Pero las gentes de Lebucka contaban con Sir Roland, un veterano Paladín retirado, que con la ayuda de los hombres y mujeres del pueblo habían conseguido mantener a raya a los grupos de escaramuzadores renegados enviados a sembrar el pánico. Se incorporó de su cama, y medio adormecido, comenzó a ponerse los pantalones. Hoy le tocaba reparar las botas de viaje de Mode y remendar los calzones de la cuadrilla de leñadores. Se auguraba una mañana tranquila. La tranquilidad, sin embargo, se esfumó de golpe cuando escuchó un inmenso estruendo de madera quebrarse. Tal fue el ruido que le hizo pegar un bote en su cama, cayéndose a cuatro patas al suelo, con el estómago prácticamente en la boca. ¿Qué había sido eso? ¿Alguna clase de explosión? Mientras se incorporaba aun algo acongojado comenzó a escuchar los gritos, los golpes, y unas voces graves que le hacían temblar los tímpanos. Corrió con velocidad a la ventana de su dormitorio, situado en el primer piso sobre su taller, la cual abrió con violencia para ver qué demonios ocurría. Pese a que sentarse ante su ventana y ver la plazoleta central de la aldea era uno de sus pasatiempos favoritos, esta vez no fue el antiguo pozo de piedra rodeado de una plaza de barro lo que le vieron sus ojos. Un muro de metal oscuro se alzaba ante él, cortándole la visión. Mannel parpadeó confuso varios segundos, hasta que lo que le cortaba su visión comenzó a girarse hacia la ventana que acababa de abrirse. La mirada del artesano del cuero se cruzó con dos cuencas oscuras y profundas, ocultas tras un gran yelmo de metal tallado con la forma de una bestia que el hombre jamás había visto. ¡Santa Luz! Dijo para sus adentros, mientras veía como los brazos del gigante que se había detenido delante suya comenzaban a alzar una inmensa maza grande como un ariete. Mannel se quedó congelado dos segundos, antes de reaccionar justo a tiempo para tirarse por el hueco de las escaleras hacia su planta inferior, un segundo antes de que toda la planta superior de su hogar volase por los aires, destrozada de un brutal impacto que quebró muros , columnas y techo de madera como si fuese un niño jugando con juncos en el borde de un río. Mannel tardó varios segundos en reincorporarse, ignorando el fuerte dolor de haber caído con violencia por las escaleras fruto de la adrenalina que bombeaba en sus oídos, golpeándolos como tambores de guerra, instándole a huir. Los gritos de dolor, de guerra, la madera y roca siendo quebradas, inundaban su mente cuando abrió la puerta de su hogar. La escena que se encontró ante él era simplemente irracional. Al menos una docena de esos seres salidos de la nada se dedicaban a arrasar casas con sus inmensas armas, tras haber destrozado el portón de madera de la pequeña aldea como si ni estuviese ahí. Las buenas gentes de la ciudad corrían en todas direcciones, asustados, siendo aplastados, arrojados contra las paredes de sus propios hogares, o simplemente pisoteados. Sus vecinos, sus amigos, estaban siendo asesinados a sangre fría, sus gritos de dolor ahogados por los cánticos guturales de las bestias que los estaban atacando. Llegó a ver a Mode, con su arco largo, la mejor cazadora de la aldea, disparando desde un callejón contra una de las criaturas. El artesano vio como sus flechas impactaban en las pesadas pieles de la espalda la criatura sin que esta pareciese inmutarse. Intentó gritar para avisar a Mode de que otro se había fijado en ella desde su retaguardia, pero no pudo abrir siquiera la boca para gritar. El miedo hizo un nudo su garganta, y observó en silencio como la veterana rastreadora era empalada contra el muro tras el cual tomaba cobertura por lo que parecía ser no más que un hacha arrojadiza para estos gigantes. Sabía que si se quedaba ahí moriría, como los demás, pero el terror había hecho presa de sus piernas como frías zarpas heladas que penetraban en su carne y se clavaban en el hueso. No fue sino los gritos de Sir Roland lo que consiguieron hacer que volviese en sí. -¡Artesano, aquí, por la Luz, reacciona! - El veterano paladín, con su maza de guerra y en ropas de cama se alzaba delante de la posada acompañado por otros cinco vecinos que con lanzas y arcos temblaban aterrados tras el guerrero sagrado. Mannel corrió hacia ellos con una velocidad que desconocía era capaz de alcanzar. Calló a cuatro patas tras el paladín, jadeando agotado, pero notó como cierta calma llegaba a su mente cuando la mano del paladín se posó en su hombro y escuchó su grave voz. -Mannel, no se qué clase de criaturas son estas o porqué nos han atacado. ¡Pero la aldea está condenada! ¡Corre, has de correr hacia Costasur, da el aviso, y llévate contigo a todo el que puedas encontrar en el camino! ¡Nosotros intentaremos cubriros! El artesano se incorporó, observando al paladín, la convicción reflejada en sus ojos, ni rastro de miedo era perceptible entre las arrugas de su curtido ceño. No podía decir lo mismo del resto de milicianos, que aterrados observaban como dos de las inmensas figuras se acercaban a ellos. No dudó. Le gustaría decir que hizo amago de quedarse y luchar, de morir junto a sus vecinos, pero Mannel echó a correr en cuanto el paladín se lo ordenó, con un impulso nacido de las partes más oscuras y egoístas de su alma. Antes de abandonar la aldea por la pequeña puerta trasera de la empalizada, tras la taberna, miró un segundo atrás, pero la visión de un inmenso lobo grande como un carromato abalanzarse sobre el paladín y los milicianos hizo que sus piernas se moviesen por sí solas. No encontró a nadie en su huida apresurada por los bosques. Tampoco los buscó. Tras prácticamente un día entero de correr ininterrumpidamente, llegó a vislumbrar los muros de Costasur en la lejanía, antes de caer inconsciente. Cuando se despertó un día después en la enfermería de la Iglesia, no tardó en comenzar a gritar, desesperado, haciendo que tras una hora de forcejeo el capitán de la guardia en la ciudad acudiese a ver qué ocurría. No consiguieron sacarle mucho al hombre, cuasi enloquecido, aunque había una cosa que no paraba de gritar una y otra vez. -¡Los gigantes! ¡LOS GIGANTES! // Evento maestre , primera parte de una trama mayor, que ocurrirá entre los días 25 y 30, con margen a mayor longitud en base a las necesidades del rol. Habrá rol tanto para renegados y afiliados así como para humanos y enanos por la zona de Laderas de Trabalomas. Quién no tenga personaje en la zona, podrá enviar formulario de historia rápida y ficha para crearse ST's temporales para el evento. Todos estos serán revisados la noche del Domingo 24, cuando acaba el plazo para hacerlo. En la historia rápida no hace falta escribir nada más que nombre, sexo, e indicar qué es el personaje de entre la siguiente lista: -Soldado Imperial de Costasur -Cazador de Costasur -Iniciado de la Iglesia (Puede coger hechizos de Luz de Nivel 12-14) -Guardia de la Muerte renegado -Mortacechador Renegado -Boticario Renegado (Se le dará acceso a un conjunto de compuestos alquímicos especiales) -Guerrero de Clan de los Colina de Hierro -Montaraz Colina de Hierro -Artillero Colina de Hierro (Se le dará acceso a un conjunto de herramientas especial) A diferencia de las fichas normales, estas fichas podrán empezar con habilidades de hasta nivel 3. Cualquier duda, por favor, envíenme un MP al foro, pues no podré atender el Discord. Habrá más respuestas a este tema y noticias onrol en los días previos al evento.
  8. 2 points
    Pues como podéis imaginar, soy nuevo aquí. A pesar de que ya he aparecido por Discord unas cuantas veces y mi personaje ya ha sido aceptado, me he dado cuenta de que aun no me había presentado (XDD) así que aquí estoy. Soy un rolero clásico y veterano, he pasado por algunos servidores y hasta hace poco no me ha dado por volver. Estuve viendo varios y este fue la mejor opción, aunque aun me debo acostumbrar al lore custom un poco más, así que si pregunto mucho tenedme paciencia, jajajaja. Eso es todo. ¡Nos vemos en el rol!
  9. 2 points
    Silmënor Oroman Raza Quel'dorei Sexo Masculino Edad 121 Altura 1.83 Peso 78 kg Lugar de Nacimiento Bruma Dorada Ocupación Cazador y comerciante Descripción Física Un joven quel'dorei de pelo cenizo. Usualmente lo lleva de su color natural, aunque acostumbra a llevar alguna mecha de color y no es raro que se lo tiña completamente. Alto y delgado con un cuerpo ligeramente fibrado sin dejar de lado su esbeltez. Tiene rasgos adultos, aunque bastantes suavizados por la complexión de su raza. Sus ojos tienen el brillo azul de los quel'doreis, son de un tamaño medio, vivos y con una mirada astuta, pero cuando sonríe parecen sonreír con él. Descripción Psíquica Silmënor es un joven extrovertido y alegre, que no pierde el momento de poder divertirse. Con una gran energía e hiperactividad, suele llevarse bien con todo el mundo por su manera de bromear. Tiene un lado coqueto que no teme enseñar, no se avergüenza de sus ademanes pícaros y sugerentes que suele tomar con gente que le cae bien o en quien toma confianza. Es un admirador de la belleza y las artes, quedándose embelesado con una voz bonita, un baile o una pintura. Amante de los animales y la naturaleza, no duda en ayudar a un animal herido, aunque respeta a las bestias. Caza por necesidad, ya que como bien ha descubierto durante sus andanzas por los Reinos del Este, el dinero es el que mueve el mundo. Un elfo curioso de todo, con un gran interés en lo que le rodea. Es bueno escuchando e intentando dar consejos, con una gran empatía. Historia Ficha de personaje Familiares / Amigos (Personajes originales) Eru Oroman Raza: Quel'dorei Edad: Entre 20 y 30 *Apariencia de unos 7 años humanos* Relación con el personaje: Hijo adoptivo. Merian Oroman Raza: Sin'dorei Edad: 76 Relacion con el personaje: Hermana pequeña ??? Raza: Quel'dorei Edad: ??? Relación con el personaje: ??? *Se descubrirá durante el rol*
  10. 2 points
    La fiesta del retorno del Sol La fecha pactada para el festival se acercaba y poco a poco los rumores comenzaban a correr por el pueblo cuando algún muchacho o muchacha quel’dorei se asomaba por los cañaverales a orillas del lago y espiaba a los laboriosos miembros de Hath’Lorien que trabajaban para preparar todo. Mientras que Loresh buscaba flores, Alyra se encargaba de plantarlas a lo largo del camino y por otro lado Theradriel contactaba con músicos y artistas a los que intentaba convencer de participar para animar la velada. Se decía que el resto del grupo estaba preparando un festín especial. Finalmente el día llegó con una Quel’danil repleta de músicos, malabaristas y contadores de historias acudiendo a la explanada a orillas del lago que los quel’dorei habían preparado. Docenas de antorchas se habían encendido en la calle principal para alumbrar el camino de las procesiones nocturnas que llegaban desde todos los rincones de la aldea. Guiados por un sendero de flores, atraídos por el sonido de músicas y bailes, tentados con los aromas de las carnes dulces y otros diversos platillos más o menos modestos, uno a uno fueron llegando al festival para llenar aquel descampado. Se contaban por decenas los ojos brillantes, orejas puntiagudas, sonrisas, canciones y festejos que duraron hasta muy entrada la noche y aún más. Por fin todos girarían sus rostros hacia las montañas, desde donde unos rayos rojizos anunciaban el inicio de un nuevo día, mediante el retorno del sol. // Agradecimientos especiales a Valandir y Leia por pasarse horas decorando todo para que quede bonito
  11. 2 points
    Renegados: Introducción Los mensajeros habían partido en los corceles esqueléticos para reclamar la presencia de los distintos grupos de no-muertos que , bajo órdenes claras, llevaban meses sembrando el caos y la discordia en las tierras de Trabalomas con el fin de cumplir los pérfidos objetivos de sus líderes. Todos fueron reunidos en el fortín de la torre Cuerno de Águila, un bastión que se alzaba sobre las colinas, usado desde hacia siglos como silencioso guardián que protegía el paso entre las regiones de los Bosque de Argénteos y Trabalomas, abandonado tras la tercera guerra, y reclamado por los renegados hacía varios años. Una vez allí, los renegados fueron informados de un cambio en el curso de sus deberes. Una nueva fuerza había llegado a los Reinos del Este. Una que representaba un cambio en el paradigma geopolítico. Los renegados contaban con la ventaja de conocer a su enemigo, y bajo órdenes e indicaciones estrictas, los numerosos grupos partieron para cumplir la voluntad de sus superiores, localizar a estas criaturas. Hay muchos grupos de composiciones variopintas, todos ellos siervos y firmes seguidores del Nuevo Orden. Jinetes Carmesí del Ejecutor Mueller: Un pelotón reducido de jinetes veteranos, afamados por adornar sus yelmos con penachos carmesís en honor a la sangre derramada de los caídos durante la guerra contra la Plaga. Actualmente se dirigen hacia el Oeste, buscando los rastros de los invasores en los alrededores del Fortín de Lord Menchster, uno de los únicos puntos que se ha mantenido impermeable a las incursiones renegadas. Banda de Guerra de Lady Susurracadáveres: Los asesinos de la Verdugo Mariane Susurracadáveres, expertos en sabotaje y tácticas de terror, han hecho pública su intención de marchar al sur, hacia Roblehondo, posición fortificada donde bajo la información renegada, la mayor parte de los mercenarios están acudiendo para usarlo como nexo de encuentro. Su intención es capturar e interrogar a los que sean necesarios para cumplir su objetivo. Exploradores de Zarpincho: El Cabo Zarpincho es un renegado ascendido hace apenas unas semanas, fruto del fallecimiento a manos de bandidos humanos de su superior. No son los más veteranos, o los más avispados. Tal vez por eso el Cabo haya decidido marchar hacia el Sureste, usando la noche y los bosques para pasar más allá de Roblehondo y explorar los bosques y marismas al sur de Villa Honda.
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    Los rumores se habían extendido como la pólvora por toda la región de Trabalomas. A pie, a caballo o en ave, los mensajes alarmantes se extendían. Era habitual que las poblaciones humanas de la franja Oeste ardiesen, y las columnas de humo en la distancia eran una constante para los habitantes que quedaban en las aldeas de la zona, pues los asaltos renegados llevaban ocurriendo desde hacia más de un año. Pero esto era distinto. Las tropas de Costasur habían marchado tras los avisos, y habían llegado a Lebucka para comprobar que eso no había sido obra de ningún renegado. Los edificios estaban destruidos, los cuerpos destrozados, descuartizados, obliterados en trozos que repartidos como un impuesto sangriento recubrían el suelo de la ciudad. Eso no había sido un asedio o una incursión, había sido una hecatombe. Y lo peor, las pesadas huellas que quebraban el suelo empedrado y se hundían en la tierra, suficientemente grandes para que un hombre adulto cupiese en ellas, encogido sobre si mismo. Aldeas arrasadas, escuadras y patrullas renegadas desaparecidas, y el sobrino de un Thane en paradero desconocido. Trabalomas era una tierra que había sido siempre bañada por el conflicto, desde que la Horda orca desembarcó en ella en la segunda guerra. Pero lo que se avecinaba era algo como nunca antes visto en el continente. // Buenas tardes a todos. El evento empezará mañana lunes 17 a a las 19:00 hora España. El horario para los primeros días del evento será el siguiente (Las horas de inicio y finalización de cada parte son aproximadas): Lunes 17: 19:00-22:00 -> Introducción Humana 22:15 -01:00-> Introducción Enana Martes 18 19:00-22:00->Introducción Renegada 22:15-01:00 -> Primera Parte Renegada Miércoles 19: 19:00-22:00 -> Primera Parte Humana 22:15-01:00-> Primera Parte Enana Añado a continuación una lista de los ST's enviados para el evento. La gente podrá, durante los primeros días, seguir enviando historias y fichas como se indica más arriba para unirse al evento sin problema alguno, iré revisando cada día antes de empezar. Si el ST de algún usuario fallece, podrá enviar otro para re-incorporarse sin problemas. Esto no significa que vayan a tener que morir sí o sí, pero espero que todos sean conscientes, tanto usuarios con ST's como usuarios con personajes, donde están entrando (Si me he olvidado de alguien, por favor, que me lo comunique): -Throm Piedraforjada, Montaraz Colina de Hierro ( Imperator ) - Kedran Piedraforjada, Montaraz Colina de Hierro ( Reluctant Hero ) - Sven, Guardia de la Muerte ( Akross ) Pongo también aquí los compuestos y artigulos especiales de Boticarios Renegados y Artilleros Colina de Hierro para futuras referencias: Boticario Renegado: Venenos: Veneno de Gárgola: Un veneno de efecto rápido que entumece el cuerpo y las extremidades. Aplicado en suficientes dosis ocasiona petrificación parcial y/o total de las extremidades, el cuerpo, y los órganos internos. De gran valor y escasez, pues su componente principal es la sangre y saliva de gárgola salvaje: Aplicable en arma cuerpo a cuerpo, virote de ballesta o flecha de arco. Una aplicación dura tres golpes/disparos. Dura en el arma 5 minutos antes de disiparse. Infligir daño bajo la mitad de la salud del objetivo, o que reduzca al objetivo de ese limite, le envenena. Un objetivo envenenado recibe un -1 a todas sus tiradas relacionadas con el Físico y la Destreza hasta ser tratado, o con el paso del tiempo, perdiendo una aplicación de veneno por cada 2 días de descanso. Un objetivo que es envenenado repetidas veces acumula el penalizador hasta un máximo que depende del tamaño y fisionomía del objetivo. Una vez alcanzado ese máximo, los órganos internos del objetivo dejan de funcionar, petrificados y fallece: Humanos/Altos Elfos: 3 aplicaciones. Orcos: 4 aplicaciones Trols: 5 aplicaciones Enanos: 6 aplicaciones. Memento del Príncipe: Veneno inhalable, se destila a partir de Volatus Menethile. champiñones mutados por la Plaga, de las tierras de la Peste del Oeste. Contagia al individuo parcialmente de la enfermedad de la Plaga, lo que hace que células de su cuerpo se conviertan en caníbales infecciosos necróticos, activando una respuesta inmune increíblemente agresiva. Al ser inhalado, esta infección se concentra especialmente en el cerebro, lo que hace que el objetivo entre en un estado berserker, incapaz de diferenciar amigo de enemigo. La infección no es lo suficiente potente como para alzar al objetivo como no-muerto, pero el objetivo envenenado acabará irremediablemente muerto, en un estado de descomposición avanzado pese a su muerte reciente. Dosis demasiado pequeñas para ser arrojadas. Ha de hacerse inhalar el veneno al objetivo directamente. Un objetivo afectado por este veneno tarda 3 turnos en perder la cordura. A partir de ese momento, atacará a su objetivo más cercano. Si no hay objetivos válidos, entrará en un estado de furia desenfrenada destruyendo y golpeando todo lo que tenga cerca, ahullando y corriendo en direcciones aleatorias hasta que en cierta cantidad de tiempo, fallezca. Tiempo hasta la muerte: Humanos/Altos Elfos: 7 minutos Orcos: 8 Minutos Trols: 10 Minutos Enanos: 20 minutos Baba de Alcantarilla: Ácido corrosivo e irritante de gran viscosidad recogido de los grandes canales venenosos de Entrañas, producidos por las grandes abominaciones no-muertas del Aphotecarium. Arrojable al objetivo en ánforas de barro diseñadas para tal fin, impactan en escudo, armadura o carne, la cual corroen con velocidad inusitada, pero en contacto con el aire las babas se oxidan con velocidad, perdiendo sus propiedades en unos pocos segundos y evaporándose en un gas apestoso y espeso.Si las babas impactan, estass impactarán en el escudo, si el objetivo defiende con uno (Si el objetivo decide esquivar el proyectil, no podrá usar el bonus de defensa del escudo), en su armadura, si no, y en su carne, si ya no tiene armadura. Un escudo pequeño solo puede defender un impacto de Baba de Alcantarilla antes de volverse inútiles y dejar de dar bonus a la defensa. Un escudo mediano puede aguantar 2. Un escudo pesado puede aguantar 3. El estorbo se conserva incluso en un escudo inútil. Cada impacto en armadura reduce la absorción de la armadura en 1 permanentemente hasta que esta sea reparada. Una armadura con 0 de absorción no concede protección. Si el objetivo no tiene armadura, o su armadura tiene 0 de absorción, Baba de Alcantarilla ocasionará 2d6 de daño. Este daño no genera dados adicionales aunque se saque un 6 en la tirada de daño. Artillero Colina de Hierro Armas: Mortero: Los morteros enanos son armas sofisticadas, sólidas, compactas. Manejadas por dos artilleros, llevan la muerte y el caos a las filas enemigas desde posiciones seguras, normalmente tras un muro de escudos enano o una posición elevada en la retaguardia. Alcance: 3-12 Turnos de Distancia Daño: Proyectiles explosivos: 2d6 de daño (No genera dados extra de daño). Ignora armadura. Impacta al objetivo y todo objetivo en su zona de influencia (Distancia meele) Balas pesadas: 4d6 de daño. Ignora armadura. Impacta al objetivo. Reglas especiales: Recarga Artillero y avistador: Hacen falta dos individuos para disparar con precisión un mortero. Se sumará la tirada y habilidad de Artillería de ambos individuos a la hora de determinar si se acierta o no en el objetivo. Artilugios: Piedra del Hogar: Granada que al explotar genera un fuerte estallido sonoro y lumínico, que aturde a todo objetivo que esté encarado hacia ella a una distancia próxima. Debe su nombre al hecho de que cuando se es víctima de una, uno es mandado metafóricamente a casa, por la fuerte contusión que genera. Objeto arrojadizo, si se acierta al objetivo o al punto donde se arroja, todo objetivo que esté encarado hacia la posición donde cae la granada, y hasta 1 turno de distancia, habrá de tirar una tirada enfrentada de Iniciativa vs Dificultad 15 (Para cubrirse a tiempo). Si falla, quedará cegado durante 2 turnos (-5 en sus ataques cuerpo a cuerpo. Incapacidad de atacar a distancia) Deposición del Hierro Negro: Artilugio compacto de metal con forma de disco. La parte inferior tiene ganchos para acoplarse con velocidad a una superficie rugosa. Usada como arma de asedio para destruir muros débiles, abrir puertas, etc... una vez enganchada, se le ha de dar una palmada en la cara superior y correr, pues en 3 segundos su cara inferior estallará con violencia en un torrente de fuego extremadamente concentrado capaz de fundir la roca y el metal. Enganchar este artilugio en un enemigo requiere una acción de ataque normal. Esta no hará daño. Si el objetivo tiene un aliado en distancia meele, este puede consumir su próxima acción para retirarle el artilugio. Si no, el artilugio estalla. El objetivo muere, normalmente con un gran boquete en el pecho. O debería.
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    Atributos 6 Físico 8 Destreza 6 Inteligencia 6 Percepción Valores de combate 24 Puntos de vida 18 Mana 8 Iniciativa 7 Ataque CC (Combate sin armas (Defensivo)) 9 Ataque a Distancia (Hachuela) 10 Ataque a Distancia (Lanzador) 10 Ataque CC Sutil (Lanza/jabalina) 7 Defensa Habilidades Físico 1 Atletismo 1 Combate sin armas (Defensivo) Destreza 1 Hachuela 2 Lanzador 2 Lanza/jabalina 1 Escalar 1 Defensa 1 Nadar 1 Sigilo 1 Trampas/Cerraduras Inteligencia 1 Fauna 1 Religión 1 Sanación/Hierbas 2 Supervivencia/Cazar 1 Tradición/Historia 1 Alquimia Picadura de araña. Carrera de gacela. Ojos de jaguar. Ácido de basilisco. Percepción 1 Advertir/Notar 1 Buscar 1 Rastrear 1 Reflejos Escuelas/Especializaciones Recetas alquimia Picadura de araña (Alquimia). El envenenado sentirá ardor en la herida contaminada, ralentizando la coagulación de la sangre y padeciendo un intenso dolor. Provoca 1d3 de daño (sin críticos) durante 3 turnos. El daño de este dado ignora armadura. El veneno dura en el filo un máximo de tres ataques con éxito en objetivos Malheridos. Una pifia en ataque provoca que el poseedor del arma se envenene con su propio filo. El daño no es acumulable ni reinicia su duración. Se debe aplicar en un arma de filo. Se requiere que el objetivo esté en estado Malherido. Carrera de gacela (Alquimia). Otorga +1 de Destreza durante tantos turnos/minutos como nivel de alquimia del creador. Tras acabar el efecto otorga -2 de destreza durante lo que queda de día. Ojos de jaguar (Alquimia). Otorga +2 de advertir/notar y buscar así como visibilidad parcial en noche cerrada o entornos nocturnos. Tras acabar el efecto genera -3 de advertir/notar y buscar durante lo que queda de día. Dura 2 minutos/turnos por nivel de Alquimia del creador. Ácido de basilisco (Alquimia). Un frasco arrojadizo hasta a 2 turnos de distancia que genera 1d3 de daño que ignora armaduras a un máximo de 3 objetivos juntos. Combate Lanzar red: Lanza una red a un objetivo a un máximo de 1 turno de distancia. El objetivo puede intentar esquivarlo, sin aplicar bonus de defensa por escudo. Una vez en la red el objetivo queda inmovilizado y recibe -1 en defensa cuerpo a cuerpo. Necesita gastar un turno él o un aliado para desenredarse.
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    Crónicas Oscuras. Los ungidos por la noche No temen a la oscuridad Epílogo El monstruo de la celda X Últimamente los días y las noches se parecían entre si, o un día de otro parecían exactamente los mismos, pero no lo eran, todo revoloteaba y cambiaba a su alrededor incluso aunque él no lo notara, sombras retorcidas que se batían de un lado a otro en la penumbra, voces lejanas y pasos metódicos, algo circunspectos, puede que quizás temerosos pero definitivamente tensos, eran los pasos de los carceleros, pequeños hombrecillos nerviosos que daban una ronda de un lado a otro por las distintas celdas en aquel silencio sepulcral que se había hecho tan rutinario poniendo en sus rostros el semblante mas digno del que fueran capaces, pero resultaba una charada desalentadora, sus movimientos prevenidos delataban el incontenible miedo de sus corazones, era comprensible, pues no vigilaban bandidos o asesinos comunes, no, su labor era la de vigilar a las bestias, a los demonios de la noche, despiadados y letales huargen. Un haz de luz se extendía por los angostos pasillos, alejando poco a poco las densas sombras que se habían apropiado del recinto carcelario, los ojos del lupino se perturbaron unos segundos por la fulminante luz que se colaba entre las gruesas barras de hierro que adornaban un diminuto cuadro en el centro de una enorme y maciza puerta de madera con bordes de mas de aquel molesto hierro ya ennegrecidos por la mugre del tiempo, los ojos del carcelario ya estaban entrenados para desviarse apenas lo necesario, comprobar el interior de cada celda y luego seguir su camino lo mas rápido posible como si con aquel vano intento pudiera ahuyentar el miedo de su cuerpo, pero por alguna razón siempre se paraba frente la puerta de la “X”, daba un pequeño vistazo que se postergaba mas de lo necesario hasta que sus ojos se encontraban de súbito con aquellas esferas rojizas lupinas afiladas como vidrio roto que brillaban asechándolo en la oscuridad de la celda número diez, sostenía su mirada algunos segundos y luego profería algún insulto, se había hecho rutina para el carcelero Thobias y para su cautivo aquel intercambio de miradas, aunque no lo fuese a confesar nunca, el buen Thobias había despertado jadeando entre espasmos y cubierto de sudor, tras tener una pesadilla con aquellos ojos en mas de una ocasión, tuvo la oportuna desgracia de ver a uno de esos Huargen destrozar a su hijo pequeño como si fuese un pequeño muñeco de trapo atrapado en las fauces de un perro de caza, ahora solo había una cosa que odiaba mas que a los huargen y era el temor que estos le suscitaban. - Maldita bestia – Gruñó el carcelero al tiempo que daba honda patada en la puerta de madera; casi como acto reflejo se escucharon las pesadas cadenas de hierro arrastrándose por el suelo con velocidad vertiginosa y luego un golpe seco sobre la puerta de al lado haciendo que el regordete Thobie diera un respingo que le helaría hasta los huesos, pegando su espalda a la pared contraria a las puertas mientras su rostro se desencajaba acojonado al tiempo que su antorcha caía contra los adoquines de roca macula. - ¿Qué pasa querido Thobie, a donde ha ido todo ese valor del que tanto alarde hacías? – La voz era cruenta, áspera y gutural, medio animal, medio hombre, el gordinflón recoge rápidamente su antorcha y levanta la luz de esta hacia la puerta “IX” desde donde lo observaban dos brillos ámbar divertidos. - Ambos… no, todos vosotros animales deberíais ser puestos en la hoguera como la plaga que sois – El huargen de la IX suelta una risotada gutural y se regresa al rincón oscuro mientras se baten sus cadenas, el carcelero por su parte decide seguir con su camino antes de que algo pueda salirle mal, me refiero a realmente mal, Thobias sabía bien que las bestias estaban encadenadas por un brazo y un tobillo pero no era idiota, sabía lo que ocurría cuando alguno de estos te mordía, fiebre, después dolor, al cabo de un rato solo sentías ira, una ira indómita, mas enceguecida de la que pudiera alguno imaginarse y finalmente te tornabas diferente, te convertías en otra bestia mas e ibas por allí buscando algo que poder destrozar con tus nuevas fauces lupinas, músculos aerodinámicos y garras largas como cuchillas. Después solo habían dos formas de parar el frenesí asesino, la muerte siempre era una posibilidad, unos cuantos disparos, un filo bien encajado quizás, el otro método aunque parecía menos ortodoxo, era en realidad un poco mas brutal, encierro supervisado por otro pobre gilneano igual a él y una endemoniada cura que les regresaba momentáneamente el raciocinio pero que a priori terminaba quitando mas vidas de las que salvaba. Con el tiempo habían mejorado, probaban distintas cepas de la cura en diferentes bloques de celdas, se volvían mas metódicos en clasificar a los sujetos de pruebas, huargens que eran tratados con o sin su aprobación, un sacrificio pequeño por un bien mayor, a ojos de los alquimistas eran pequeños héroes olvidados, para los ojos del resto de gilneas eran animales que debían ser sacrificados, de cualquier forma, las opciones que tenían no resultaban mucho mas alentadoras que las que ya tenían, si no sintetizaban una cura definitiva para la plaga huargen, pronto habrían mas lupinos que humanos y finalmente se perdería el legado de Gilneas. En cuanto el buen Thobias su hubo ido se escucharon murmullos en la oscuridad, como risas, pero rotas, desgarradas por la maldición. - Si sigues asustando al buen Thobie, te agarrará mas manía Ix – Se escuchó con eco aletargado desde la celda X, desde que muriese el último de sus compañeros de bloque, solo quedaban ellos dos para hacerse compañía y aguantar la cura que les suministraban cada tanto, era tristemente lo único que les evitaba caer en la locura del encierro o de la ira. - ¿Qué mas da?, ya nos tenía manía desde antes, a ti más que a nadie, ¿no te habrás engullido a su mujer o algo? – el enorme Ix omite un gruñido ensordecido intentando contener la risa, luego se recuesta contra el árido rincón de su celda para mirar la Luna desde el diminuto agujero que se colaba por la parte superior de su celda. - No podría recordarlo, difícilmente puedo recordar mi propia vida, ya sabes, antes de que todo esto pasara, antes de la guerra, antes de… - Los ojos de Equis se ciernen con angustia y sus labios lupinos forman una fina línea de amargura, apenas distorsionada por los enormes colmillos de su dentadura. - Entonces debes contarme tú historia Equis, antes de que termines por olvidarla, me lo debes colega, yo te he contado la mía – Equis permaneció en silencio por un momento, sopesando las palabras de su compañero, en otra vida probablemente se habría negado de tajo a compartir su vida con un hombre que consideraba tan común, pero ya no era él mismo, no era un ciudadano, ni un humano tan si quiera, ahora era ceniza olvidada ardiendo en diminutas ascuas, ¿de que servía una historia si de todas formas iba a perderse cuando muriera?, hasta ese momento no había pensado en la muerte como algo tan cercano, siempre se creyó superior a la misma, forjador de su propio destino pero hacía mucho había perdido esa chispa de suficiencia, en esa celda, era otro mas a merced de la inclemente muerte. Desde su nacimiento tuvo ciertos privilegios, su padre era el heredero de un ducado militar que trascendía varias épocas de Gilneas y formaba parte de aquella tradición militar disciplinada casi cansina de sus antepasados, su familia había sufrido varios altercados durante los años pero aun sostenía una posición privilegiada entre los pueblos fronterizos del norte donde buena parte de la tierra pertenecían a su padre, sobre todo en el pueblo de Lago de Plata donde residía la colina costera donde se erigía la gran casona del duque también llamada entre los pueblerinos como Cubil de Cuervos por su aspecto siniestro, casi siempre oscuro entre nubes ennegrecidas como carbón y espesos sendero de pinos que servían como hogar para una gran cantidad de estos oscuros e inteligentes animales alados a los que la familia había aprendido a amaestrar con los años. Fue el segundo de tres hijos, desde pequeño sus habilidades y una prominente sagacidad habían resultado ser un buen designio para su futuro, su actitud orgullosa y carácter fuerte también suscitaban en el duque gran satisfacción quien veía con buen grado las capacidades bélicas y administrativas de sus hijos, pero su carácter fue difiriendo mucho del de su disciplinado hermano mayor, de lo notablemente sano, ataques de violencia e ira sin control ni motivo aparente, ansias de superioridad y una impaciencia súbita crecían en el menor como el fuego de una hoguera empeñado en consumirlo por dentro, convirtiendo al niño en un verdadero verdugo para sus semejantes y en un evidente peligro futuro al menos que se encontrase una forma de apaciguar los ímpetus del más joven. Incapaz de apaciguar el fuego de su hijo por la fuerza que parecían conseguir el resultado contrario, el duque decide hacer caso de su dulce esposa y buscar otras alternativas en Dalaran, la mayoría de magos se negaron a recibir a un niño con tal muestra de incontrolable ímpetu como estudiante pues la magia era en si misma un arte que enseñaba de paciencia y autocontrol que el niño difícilmente pudiera dominar, pero un viejo mago discrepaba de sus compañeros sosteniendo que precisamente era la labor de los hechiceros la de apaciguar las mentes mas jóvenes, guiarlas por un camino de sabiduría y control, además veía en el niño potencial pero sobre todo una oportunidad para demostrarse así mismo que cualquier mente puede ser moldeada a favor de una sociedad. Así pues, el viejo mago decide viajar al cubil de cuervos para presentarse a la tarea que el duque gilneano le había solicitado. Varios años pasaron, una tercera hija nació en el cubil de cuervos, el hermano mayor se uniría desde muy temprana edad al ejercito de su majestad Crin Gris llenando de orgullo a su belicoso padre y el menor demostraba una mejora evidente en su actitud altanera, parecía mucho mas paciente, capaz de apaciguar su mente hiperactiva y enfocarla finalmente en una tarea a la vez, si bien le faltaba mucho para adoptar una conciencia eficaz como todos sus semejantes si era capaz de enfocarse en dicha tarea y hacerla mejor de lo que la mayoría podría hacerla, el duque no estaba del todo satisfecho con los progresos del varón más joven pero el viejo mago objetaba que la mente de su hijo funcionaba de forma distinta, no necesariamente mal, sino especial, si bien no podría ejecutar varias tareas a la vez como acostumbraban los hijos del cubil, cazadores y artilleros desde sus herencias mas antiguas, si que podría centrarse en una tarea a la vez con una exactitud tal que sus resultados en dicha tarea serían bastante superiores a los de cualquier otro niño de su edad e incluso aprender a hacer cosas que otros tomarían años en aprender, una ventaja entre una serie de desventajas. Luego, convencido de que su hijo menor no podría tomar la misma senda que su primogénito o que cualquiera de sus antepasados y familiares, consciente además de que este debería trazar su propio camino de insospechado destino, accede a las incesantes peticiones del viejo mago permitiéndole regresar a Dalaran junto con su hijo como aprendiz para instruirlo esta vez en la magia, no solo en las distintas asignaturas académicas como había hecho hasta ahora. Algunos años mas pasaron, Gilneas cerró sus puertas al mundo y su familia tuvo que abandonar sus tierras recibiendo así un golpe fulminante, el duque del cubil de cuervos tendría que dejar atrás las tierras ancestrales de su familia y con ello la mayor parte de su influencia, pese a ello, construyo una casona en Hammerfall, un poblado noreste dentro de los muros de Gilneas y continuó siendo tan leal a CrinGris como se puede ser. Aquello había sido el principio del fin para su familia, el levantamiento en armas de los rebeldes habían desatado una serie de revueltas en casi todas las ciudades del reino, el primogénito de la familia continuaba su lucha como lealista de Cringris y pese a estar ahora mas cerca de su familia difícilmente podía reunirse con ellos por culpa de la guerra, el segundo, ahora aprendiz hechicero de lo arcano escuchó con angustia las noticias que llegaban a Dalaran sobre su pueblo y decide que es momento de regresar a casa. La tensión fue en aumento, los rebeldes consideraban a la familia una traidora de las causas del norte puesto que el hijo mayor formaba parte del ejercito de Cringris y los demás se negaban a formar parte del conflicto y brindar su apoyo a Crowley, algunos lealistas por su parte creían que la familia del cubil de cuervos era una bomba de tiempo que podrían convertirse en enemigos de Gilneas y su rey en cualquier momento, pero la familia se mantenía al margen tanto como fuera posible sin negar su apoyo a Cringris pero sin desmeritar las motivaciones de los rebeldes, pero su continuo rechazo a tomar un bando los convierte en objetivo de las terribles maquinaciones de terceros. Mientras el ex duque del cubil de cuervos y su hijo mas joven viajaban a la ciudad capital para reunirse con el hermano mayor, la madre e hija que se quedan en el poblado Hammerfall son víctimas del mas terrible ataque en el que son golpeadas de forma brutal por lo que parecían ser bandidos de los arrabales insatisfechos con la guerra en busca de dinero facil, en el ataque muere la madre y la mas joven de la familia es dejada por muerta y luego rescatada por una familia de campesinos que la ponen a salvo en una clínica. Al enterarse del suceso, los tres hombres deciden dividir esfuerzos por sus diferencias, el mayor de los hermanos decide iniciar una investigación oficial como lo manda la rectitud de su cargo y usar su puesto como soldado lealista para buscar a los perpetuadores de la agresión entre sus conexiones de la ciudad y los poblados aledaños, mientras que el padre y su hijo menor regresan al poblado Hammerfall para buscar la venganza por sus propios medios acusando al hijo mayor de negligencia para proteger a su familia. Una carrera a contrarreloj comienza entonces, el primogénito intenta capturar y poner bajo custodia a los agresores antes de que su familia de con ellos, a sabiendas de que estos les darían caza y muerte como animales saltándose la ley establecida y luego tendrían que enfrentar consecuencias por su venganza desmedida, al tiempo su padre y él mismo estaban seguros que de no encontrar a los asesinos y darles justicia con sus propias manos, los asaltantes de su madre y hermana no recibirían el justo castigo que exigía la transgresión. Durante su investigación, el primogénito descubre que no se trataba de un mero asalto o intento de robo, la agresión parecía ser parte de un plan mas elaborado de una tercera persona, pero antes de que pudiera indagar al respecto e ir al origen, su hermano y padre dejan un sendero de cuerpos mutilados a las afueras de Hammerfall, el tiempo se le había acabado y también las opciones, tal como lo pensaba, los supuestos bandidos habían sido reconocidos por las cortes de la ciudad capital como soldados lealistas brutalmente asesinados por los rebeldes. El alto juez de la ciudad se reúne con el hermano mayor y le explica que ahora acusaban directamente a su familia como rebeldes, asesinos y traidores a la corona de Cringris al menos que se entregaran y rindieran indagatoria, convencido de que quizás pudiera evitar la ejecución de su padre y hermano, el mayor decide buscarlos para convencerlos de entregarse y explicar lo sucedido, estos deciden dar la cara con orgullo a la alta corte, aun sabiendo que todo aquello era una charada para persuadirlos de entregarse. Durante el juicio, la alta corte despoja al viejo duque de cualquier valor nobiliario del que pudiera ostentar en el pasado en nombre del propio Rey de Gilneas, le acusa de traidor y se les condena a ambos, padre e hijo a pena capital delante del mismo pueblo de Hammerfall por el asesinato sanguinario de miembros del ejército lealista, indignado, sintiéndose engañado y un tanto estúpido al comprender la trampa que se tejía desde el asesinato de su madre, el hermano mayor decide marchar hacia Hammerfall para liberar a su padre y hermano el día antes de la ejecución. Pero aquel día el destino tenía previsto otra de sus jugarretas, las bestias lupinas se habían esparcido desde el norte como una plaga, sin sospecharlo, los fieros huargen fueron destruyendo y aniquilando varios asentamientos pequeños en el norte casi de forma sistemática y ahora los ferales eran tantos que planeaban atacar el poblado mas cercano a la manada, Hammerfall. El hermano mayor logra liberar a su padre y hermano aprovechando el caos que los propios huargen causan en el poblado, pero cuando tratan de salvar a la mas joven de la familia para huir, se ven acorralados por las salvajes bestias, entonces el mas joven, en un arrebato de valentía trata de cubrir a su familia de las bestias dándoles tiempo para escapar y después los recuerdos se ponen difusos, apenas retazos de ira y de dolor, de odio y amargura, de gritos y llamas elevándose. Entonces Vincent dejó de ser él y se convirtió en Equis, el recluso de la celda diez. Hacía mucho que no pensaba en su pasado, ni en su comprensiva madre, ni en sus hermanos, había vuelto a ser ese niño iracundo, salvaje y sumido en caos, despojado de toda clase de serenidad, incapaz de acallar las voces molestas en su cabeza que no lo dejaban concentrarse cuando era un niño incluso después de que una suerte de cura aboliera momentáneamente la ira feral de la bestia. Entonces hubo comprendido la verdad, su verdad, aquella bestia encerrada seguía siendo él, siempre fue una bestia, ahora lucía como una, aun si la magia no acudía, aun si aquel deseo de muerte ardía con mas ira en su alma de lo que nunca había quemado en el pasado, él seguía siendo él y nada de lo que sucediera cambiaría eso, decidido y aceptado de que ese podría ser su última oportunidad para contar su historia, levanta la mirada fulminante de sus ojos escarlatas decidido a responder a IX, lo mas cercano a un amigo que habría tenido nunca. - Jodete – Luego cerró sus ojos y meditó, como aquel viejo y entrañable mago, su maestro le había enseñado, tratando de acallar la ira suya y aquella ira de la bestia, no porque quisiera deshacerse de ella, quizás llegaría un momento en el que la necesitara, pero no en ese, en este momento la ira era innecesaria. Aclaración: Como bien pueden ver, esta sería mi historia para huargen, me gustaría que me ayudaran con criticas constructivas y sugerencias para ir puliendole detalles y mejorarla antes de ser enviada a revisión (Por supuesto cuando la raza huargen sea abierta al publico). También quiero aprovechar el espacio para reclutar jugadores que quieran formar parte de la historia con sus propios personajes y englobar una divertida historia conjunta, actualmente el hermano mayor será un papel tomado por el jugador @Blazerunner , pero no necesariamente deben ser personajes que salgan en esta historia sino relacionados entre si, un familiar cercano, un antiguo amigo de la familia, un guardian de la familia, leal pese a que la familia haya perdido cualquier status, la imaginación es el limite, bastaría con ir adecuando esta historia para ir integrando o haciendo mención a vuestros personajes.
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    Nombre: Albin Fizzlespark Atributos 6 Físico 8 Destreza 6 Inteligencia 6 Percepción Valores de combate 24 Puntos de vida 18 Mana 8 Iniciativa 10 Ataque a Distancia (Ballesta) 9 Ataque CC Sutil (Espada corta) 10 Defensa Habilidades Físico 2 Atletismo Destreza 2 Ballesta 1 Espada corta 1 Escalar 2 Defensa 1 Robar bolsillos 2 Sigilo 1 Trampas/Cerraduras Inteligencia 1 Callejeo 1 Tradición/Historia 1 Ingeniería Percepción 1 Advertir/Notar 1 Buscar 1 Etiqueta 2 Reflejos 1 Rumores Escuelas/Especializaciones
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    Albin Fizzlespark Datos Generales: Raza: Gnomo Sexo: Hombre Edad: 27 Años de edad Altura: 90cm Peso: 40kg Lugar de Nacimiento: Gnomeregan Ocupación: Aventurero Descripción física Gnomo de pelo un tanto largo, rizado, y alborotado de color pelirrojo pasando por una tonalidad anaranjada. De tez levemente pálida y un color de ojos lila algo alargados y de apariencia cansada. Cejas levemente pobladas y posee una barba de unos días, sin llegar a notarse mucho. De cuerpo pequeño como todos los de su raza, resultando ser también delgado. Descripción psicológica Albin es un gnomo valiente que porta la alegría juvenil, resultando ser bastante positivo y esperanzador todo el tiempo a menos que las opciones se acaben. Es socialmente abierto y no teme meter a toda clase de amistades a su círculo de amigos. Es abierto de mente, tanto que puede dar su mano hasta al ladrón más experimentado, siempre y cuando su causa la vea justa. Es muy leal a sus amigos pero es capaz de tirar la moral a la basura con tal de salvar tanto su vida como la de sus seres queridos, pues estaría dispuesto a dar la vida por ellos. Suele odiar o ser bastante rencoroso con quien lastima a su gente. Ha convivido tanto con mercenarios que se ha vuelto alguien despreocupado pero a su vez analítico y cauteloso, cree saber perfectamente donde no meterse y que actitudes tomar con cierta gente, pero no quita que a su vez pueda ser impulsivo dependiendo de la situación, tomando decisiones por propio reflejo que simplemente pensar con la cabeza fría. Por otra parte, Albin es motivado por la sed de conocimiento. Tiene la certeza de que cada día se aprende algo nuevo, y eso le encanta. Se impulsa por la curiosidad, irónicamente resulta ser alguien bastante tranquilo, que aprecia el silencio o la voz de alguien de confianza a su lado con una deliciosa taza de café. Historia (Rápida) Albin nació en Gnomeregan en el seno de una familia ingenieria. Desde pequeño era alguien bastante sociable y solía ser muy inquieto a la hora de jugar. Si bien su interes en la tecnología estaba presente como todo gnomo, lo cierto es que no le prestaba la suficiente atención pues buscaba aspirar a otras cosas, cosas de las que aún no estaba seguro, pero mientras tanto estudaría con ayuda de sus padres para invencionar grandes cosas junto a su hermana, Nali. Los años pasarían y se produciría la catástrofe de Gnomeregan, donde tanto él como su gente huyeron de la ciudad como pudieron. Albin, sujetando el brazo de su hermana la forzaba a correr mientras ella quería volver a la ciudad, pues sus padres se habían perdido entre la multitud quedando peligrosamente atras sirviendo seguramente como alimento o saco de golpes de Troggs furiosos, para empeorar las cosas la radioctividad que fueron emanando las tuberías terminaron por acabar las esperanzas tanto de Nali como de Albin de que sus padres hayan sobrevivido. Como el hermano mayor, Albin sintió la gran responsabilidad de mantener la esperanza en su hermana, mostrando entonces una actitud bastante positiva aunque él en el fondo estaba bastante golpeado. Pero con el tiempo esa actitud fue haciendo efecto, tanto así que él mismo terminaba creyéndose sus palabras de un día mejor el día de mañana. Para refugiarse en Forjaz debían hablar con algún familiar u amigo que haya sobrevivido; su tío, Nerwik, que lamentablemente estaba en una situación similar a ellos. Cualquier noticia que tuviese para los hermanos, él se las daría. Buscando un lugar para facilitar su supervivencia, huyendo a su vez del belicismo de la Tercera Guerra, Albin y Nali dieron con un grupo de mercenarios que intentaban sobrevivir en equipo, habiendo perdiendo sus hogares durante las guerras que arrasaron sus casas y los dejaron sin familia. Albin demostró su ventajosa agilidad y destreza, otorgándole un pase libre a él y a su hermana de poder alimentar sus bocas trabajando junto con los mercenarios que les ayudaron a suministrarles equipo, armadura, y armas. Trabajaron con ellos duránte unos largos cuatro años, haciendo toda clase de trabajos que no se salían de lo legal, ni mucho menos de lo moral, solo cuando debían acabar con cierto asesino o malhechor que hacía de las suyas. Albin durante los últimos meses no pudo evitar pensar que por simple racismo o más razones de las que no podía explorar, aquella compañía los estaba sobrexplotando más de lo que deberían. Nali estuvo al borde del colapso en un momento ya que no podía descansar y cayó enferma, ese fue el detonante que provocó que Albin pidiera un último esfuerzo a su hermana, y ambos escaparon lejos de aquellos individuos para no regresar cerca de ellos nunca más, afortunadamente...tenían un plan de reserva. Ventormenta, Albin gastaría casi todo su dinero para tomar un transporte hacia allí junto con su hermana, puesto a que su tío había contactado con los hermanos para informarles que unos familiares, más concretamente los abuelos de los gnomos lograron tener una casa en los barrios de los enanos de Ventormenta en los últimos años, probablemente, si podían hacerles unos favores podrían quedarse con ellos. Y así fue, los abuelos obviamente no dejarían en la calle a sus nietos, solo pedían a cambio que les ayuden con la casa, y que si fuese posible consiguiesen una forma de traer dinero. Nali se encargaría de buscar un trabajo, por otro lado Albin tenía pensado ejercer como un simple aventurero o cazarecompensas valiendose de su agilidad y lo que aprendió en aquella compañía, pero ahora una nueva vida estaba delante de él, y tendría que acostumbrarse a ello.
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    Atributos5 Físico6 Destreza8 Inteligencia7 PercepciónValores de combate20 Puntos de vida24 Mana8 Iniciativa6 Defensa Habilidades Físico 1 Atletismo Destreza 1 Cabalgar 1 Escalar 1 Nadar Inteligencia 1 Callejeo 2 Comercio 1 Supervivencia 2 Tradición/Historia 2 Dibujo 2 Detectar Energía 1 Encantamiento Básico 1 Encantar Arma Percepción 1 Advertir/Notar 1 Bailar 1 Disfraz 1 Etiqueta 1 Música 1 Reflejos Escuelas/Especializaciones Encantamiento
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    Amelia Williams Raza Humano Sexo Femenino Edad 17 Altura 1.62 Peso 53 kg Lugar de Nacimiento Stromgarde Ocupación Aprendiz de Mago Descripción Física Amelia es una chica sencilla, con un físico delgado, frágil y pequeño, sin demasiado a destacar excepto por un pelo naranja rojizo, largo, espeso y ondulado, lleno de bucles adornando una pálida cara infantil y pecosa con grandes ojos azul violeta. Una sonrisa de oreja a oreja con dientes blancos y perfectos. El cuerpo de Amy no es especialmente fuerte, pero guarda una gran energía. Descripción Psíquica Una chica interesada en las artes, con una gran creatividad y memoria fotográfica e eidética, que aun comporta como una niña. Hay veces donde demuestra una gran madurez en momentos serios y aplicando una lógica aplastante. Sus habilidades sociales no son nada del otro mundo, aunque no tiene ninguna vergüenza para hablar o mostrar sus opiniones. Le encantan los dulces y los animales pequeños y peludos, aunque tiene una visión bastante extraña en lo que ella considera adorable o no. Adora dibujar y puede pasar horas abocetando lo que le rodea. Pasar el tiempo perdida en sus pensamientos e imaginando historias y aventuras es de sus cosas favoritas. HISTORIA Ficha de personaje Familiares y Amigos (Personajes originales) Robert Smith Raza: Humano Edad: 38 años Relación con el personaje: Maestro de Conjuración. Anya Aradum Raza: Enano Edad: 34 años Relación con el personaje: Amiga de Loch Modan Edrik Aradum Raza: Enano Edad: 52 años Relación con el personaje: Amigo de Loch Modan
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    Nombre del Personaje Gabriel Riversong Raza Humano Sexo Hombre Edad 23 Altura 1,90 m Peso 80 kg Lugar de Nacimiento Boralus, Estrecho de Tiragarde Ocupación Mercader (Aprendiz) Descripción Física Ligeramente mas alto que la media de los humanos, Gabriel mantiene unas facciones jóvenes y distribución corporal claramente kultirense, siendo difícil confundirlo con un humano de otro reino. De tez ligeramente tostada, no posee marca alguna en su cuerpo, mas si algo de vello en sus extremidades y pecho, siendo este escaso ademas de recortado habitualmente. El cabello del joven nativo de Kul'tiras es de un tono negro, ligeramente ondulado y corto. Suele peinarlo de forma sencilla pero elegante a la vez para mantener un aspecto pulcro. Su barba suele afeitarla dejando la perilla como la zona con mas pelo en su rostro, ademas de un bigote arreglado. Sus ojos son de color turquesa, ligeramente rasgados y atentos a su alrededor, sobretodo si se encuentra trabajando o bien en el propio mercado, siempre buscando los mejores productos ademas de precios. Descripción Psíquica Una persona atenta, con una sonrisa siempre dibujada en su rostro. Suele ser amable con todas las personas en un inicio, cambiando su actitud lentamente según las vaya conociendo ya que no actúa de la misma forma con las personas que le caen realmente bien que con aquellas que solo le interesan por ser potenciales empleados o bien socios comerciales. Gabriel es una persona centrada en su trabajo, siendo bastante organizado y siempre queriendo aprender mas para mejorar todo lo posible en sus habilidades comerciales ademas de navales. No es agresivo, pero no duda en defenderse si le amenazan y/o atacan mas siempre como ultima alternativa, estando la huida mucho antes que esta o bien el engaño con palabras. Ficha Rápida No (1000 palabras mínimo) Historia Nacido en el seno de una familia mercante de buen nombre dentro de Kul'tiras, Gabriel era el menor de siete hermanos. Si bien tuvo una infancia tranquila, el joven kultirense era alguien realmente tranquilo en comparación a sus familiares, prefiriendo leer o dibujar en su tiempo libre, sobretodo lo relacionado con el mar y los navíos de su nación. Fue con el tiempo que su interés creció en estos temas, pues el viajar por el mare magnum a bordo de su propio barco para visitar todo Azeroth e intentar establecer lazos comerciales con cada lugar que visite para su familia. Sus hermanos habían decidido no seguir el legado de su padre, alistándose cuatro de ellos a la marina kultirense y los dos últimos uniéndose a los sabiomar en el Valle Canto Tormenta, mientras que Gabriel decidió seguir los pasos de su padre con el fin de cumplir su sueño, manteniendo ademas la fuerza de la propia familia basada en el comercio. Este hecho marco la personalidad del joven, dedicándose a estudiar con mas ahincó sobre los navíos, las naciones humanas, sus productos, temporadas y posibles rutas comerciales ademas de leyes de cada lugar, con el fin de convertirse en una persona de provecho como su propio padre. Fue a los dieciséis años que esa determinación fue puesta a prueba por primera vez, tras conocer a una joven de Brennadan que llamo su atención en un pequeño viaje de negocios con su padre. Lucille Brinnegan, una muchacha de cabellos rojizos, tez pálida y ojos de un verde tan intenso que parecían esmeraldas. Era la primera vez que veía a alguien así, a una persona tan enérgica como amigable era la niña de aquel pueblo en el Valle Canto Tormenta. Fue Lucille la que se animo a hablar con el, un muchacho de aspecto elegante y cuidado, estirado tras su padre atento a las lecciones de este sobre los productos que vendían en aquel lugar, como identificar uno fresco de otro algo pasado o a punto de estar pasado, regateo y una larga lista de habilidades que este consideraba imprescindible para un buen comerciante. Aprovechó un momento en el que Gabriel se descuidó para así tirar de su brazo, llevándoselo inadvertidamente del lado de su padre, comenzando a asaltarle a preguntas sobre Boralus, quien era el y que hacia allí exactamente con su progenitor, preguntando una vez tras otra y tras cada respuesta, dos preguntas mas surgían de los labios de aquella muchacha. El se sentía abrumado por la energía de Lucille, mas aun al ver que esta no le dejaba escapar de su interrogatorio, acabando finalmente por rendirse y seguirle el juego a la muchacha. Pasaron aquella lejana tarde paseando por el pueblo, enseñándole Lucille sobre las gentes que vivían en Brennadan ademas de sus alrededores, contándole anécdotas del lugar y suyas propias. Si bien al principio estaba tensó por lo que podría pensar su padre al haberse escapado, suspiro mas aliviado tras estar un rato con la muchacha terminando por seguirla en sus andaduras por el pueblo en aquel día. Tras conocer a Lucille, Gabriel mantuvo el contacto con ella por carta, buscando cualquier excusa para ir al Valle Canto Tormenta y así pasar tiempo con aquella joven que le había caído tan bien, estrechándose poco a poco la relación de ambos a lo largo de los años. Si bien eran buenos amigos, los padres de ambos creían que quizás podrían comprometerse por la buena amistad que mantenían, en un pequeño intento para así que sus hijos acabasen finalmente en el buen camino para ambas familias. Esto incomodo a ambos, provocando que decidiesen distanciarse públicamente, quedando de forma mucho mas discreta desde ese momento para disfrutar de la compañía mutua en secreto, haciendo esos momentos mas emocionantes incluso, desafiando los designios de su padre pues deseaba comprometerle con la hija de uno de sus asociados y veía que Lucille, tras el supuesto distanciamiento, podría ser una distracción innecesaria si conseguía reconciliarse con ella. Poco a poco Gabriel dejo de ir a Brennadan ademas de quedar con su amiga, pues su padre le tenia mucho mas vigilado al notar sus constantes idas y venidas a altas horas de la noche, teniéndole mas ocupado con pequeños encargos en el mercado o bien con los libros de contabilidad del propio negocio familiar. Harto de ese tipo de control, poco a poco fue desviando dinero de los negocios de su familia a su propio bolsillo, tornándose mas frio con su padre cuando este se dirigía a el, reuniendo a una pequeña tripulación mientras negociaba la compra de un pequeño navío con el que huir de Boralus rumbo a los Reinos del Este. Fue una noche tras una acalorada discusión con su padre que tomo sus pertenencias, dirigiéndose rápidamente al puerto de la ciudad kultirense, tras mandar una carta a su amiga, con sus pocos ahorros y los cuatro hombres que decidieron acompañarle tras un pago por adelantado. Partieron en la oscuridad, cubiertos por el oscuro manto de una noche sin luna, rumbo a Ventormenta ya que era la única ciudad que conocía Gabriel como un lugar seguro y con una buena disposición para comenzar una nueva vida usando sus habilidades para labrarse un nombre fuera de Kul'tiras. La travesía fue tranquila, sin mayor inconveniente que el mar ligeramente agitado conforme mas se acercaban al sur. Cerca ya de la ciudad humana, una tormenta se desencadenó, provocando que la pequeña embarcación se hundiese tras varios embates de las olas contra el casco de la nave. La tripulación fue tragada por el mar, desconociendo el kultirense el destino de esta, siendo lo ultimo en recordar el como se aferraba a un cabo y a una tabla para tratar de sobrevivir antes de ver todo negro. Lo despertó el movimiento de las olas, así como el sonido de las gaviotas, tardando en reaccionar por el estado en el que se encontraba tras la noche anterior, abriendo los ojos para mirar al cielo llamando su atención una bandera de fondo azul con un león dorado como emblema. Una sonrisa afloro en su rostro al entender donde estaba, había llegado a Ventormenta finalmente, pero sin nada mas que sus propias habilidades y la ropa empapada que llevaba puesta. Se puso en pie tras reposar unos minutos, encaminándose al puerto de la ciudad tras dejar aquella zona en la que había acabado, pues su siguiente objetivo era conseguir un patrón para el que trabajar y así conseguir comenzar de cero... Y esto no fue demasiado difícil tras encontrar a uno que accedió a realizarle una prueba de sus habilidades, demostrando que, si bien le queda bastante camino por delante, conocía mas que otros muchos a los que tendría que enseñar desde cero. Gabriel consiguió llegar a Ventormenta, liberándose del yugo de su padre para ser libre y ahora, tenia por delante un largo camino que recorrer para hacerse un nombre alejado de la influencia de su familia.
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    Un simple sueño. Aquella noche no era diferente a las del resto en esas oscuras y fétidas tierras. Pocos conseguían conciliar el sueño más de lo necesario cuando había unas pocas horas de descanso, sin embargo, a medida que pasaban las semanas y el contingente se acercaba a su objetivo, los susurros comenzaron sin cesar entre los fieles hermanos. Rumores acechaban, leyendas para no dormir. La mayoría pensaba eso, pues pocos habían visto lo que en realidad se encontraba cerca del camino real. Cuando descansaron la primera noche, pocos quisieron conciliar el sueño, incluso aquellos que decían que no eran más que cuentos de niños o historias de soldados somnolientos, más ninguno quiso correr el riesgo. Dos decidieron hacer caso omiso de ello, el cansancio les podía y necesitaban dormir más de dos o tres horas. La petición de auxilio que el Escudero había aceptado socorrer significaba que pronto habría problemas y que mejor que dormir unas cuantas horas para estar frescos para la marcha, más cuando cerraron los ojos, su mente proyecto no un sueño, sino lo que fueron dos vidas paralelas. Sara y Sanders, dos personas de la antigua Lordaeron proyectaron sus historias en la mente de ambos jóvenes atormentados, que en su vida habían cometido actos de dudable moralidad. Estos observaron aquellas vidas, inconscientes ambos de lo que en realidad significaba todo lo que estaban viendo. Ambos se negaron y decidieron romper dicho sueño de forma abrupta, pero antes de ello una advertencia recibieron. No pasaréis por lo que fue nuestro hogar. Off Topic// Duración del evento: 3 horas aproximadamente. Participantes: @Berettacomo Alondra y @Akross como Doyran Masteo por: @Imperator Habilidades usadas: Alondra: Historia, Disfraz Doyran: Historia, Disfraz, Etiqueta, eliminar ilusión.
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    // Próximos horarios: Lunes Día 01: 22:00-00:00 Humanos: Elegost, Tiagus. 00:00-02:00 Enanos Martes Día 02: 21:00-00:00 Humanos: Jared, Gabrielle, Armand
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    ¡Bienvenido! Ambos somos nuevos así que esperemos que podamos crecer y aprender juntos
  24. 1 point
    Bienvenido Rutherford, Ante cualquier consulta que tengas, no dudes en preguntar por aqui o por discord, que para eso estamos. Un saludo y esperemos verte pronto in.game!
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    Atributos 6 Físico 7 Destreza 7 Inteligencia 6 Percepción Valores de combate 24 Puntos de vida 21 Mana 7 Iniciativa 9 Ataque a Distancia (Arco) 8 Ataque CC Sutil (Daga) 7 Defensa Habilidades Físico 1 Atletismo Destreza 2 Arco 1 Daga 1 Escalar 1 Nadar 1 Sigilo Inteligencia 1 Comercio 2 Fauna 1 Sanación/Hierbas 2 Supervivencia 1 Tradición/Historia 1 Pesca 1 Peletería 2 Cocina Percepción 1 Advertir/Notar 1 Buscar 1 Rastrear 1 Reflejos
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    Hargann Doriath Forjabronce Datos Generales: Raza: Enano Sexo: Hombre Edad: 62 Años de Edad Altura: 1'28m Peso: 81 Kg Lugar de Nacimiento: Dun Morogh Ocupación: Herrero y aspirante a Paladín Descripción física Enano corpulento de musculatura tonificada y bien trabajada. Brazos y piernas gruesas y torso ancho, de vientre un tanto más delgada. De piel ligeramente morena y marcada por unas pocas cicatrices y pequeñas manchas. Su rostro tiene unas pocas arrugas, y su nariz marcada de puntos negros. Sus ojos son ligeramente alargados y el iris de los mismos es de color verde natural. De cejas pobladas y barba pelirroja, bastante larga, llegándole a la altura de la cintura. El centro de su cabeza presenta calvicie, y en la parte trasera tiene bastante pelo recogido, quedándo bastante suelto sobre sus hombros y nuca. Descripción Psicológica: Un Barbabronce bonachón y fiel a sus códigos morales. Sus virtudes suelen opacar sus defectos tales como su terquedad y temperamento, ya que se le puede enfadar relativamente fácil si se sabe como hacerlo. Pero su bondad y fidelidad a sus amigos lo hacen un individuo que se precie socialmente, abierto a toda clase de amistades que no se salga de lo moral. Como aspirante al defensor de bien, no tolera las injusticias y no tiene pelos en la lengua a la hora de mostrar incomodidad ante cualquier situación, así como también desprecia a quien hace el mal. Sus propios códigos chocan un tanto con lo que podría exigir los códigos de un paladín, pues es rencoroso con quien hace daño a sus seres queridos o a su patria, siendole difícil perdonar. Hargann es valiente y decidido, a pesar de que puede parecer alguien tranquilo y dado a la camaradería, ama la emoción del combate siempre y cuando sea por una causa justa, pero como es evidente mantiene la seriedad y el orden mental en estas situaciones, y le toma trabajo abandonar una batalla como única opción, pero es alguien que aprecia su vida, pues sabe la importancia de ésta y cuantas personas han dado mucho por ella. Historia Corta: Hargann nació en el seno de una familia de raíces religiosas que con el tiempo fueron siendo abandonadas por los descendientes por diferentes razones, la más común solía ser que no notaban una progresión económica en la familia por lo que se tomarían diferentes caminos que seguirían individualmente. El enano se crío con una familia pobre, que creía que la mejor forma de salir adelante era con la herrería y minería, a su vez de aprender a blandir un arma; más específicamente el hacha o los martillos de guerras. Pero como se menciona en su estatus social, no, no mejoraba la situación económica, y solo daba lo suficiente como para llevar el pan de cada día a la boca de la familia, compuesta por cuatro hermanos, un padre, una madre, y un abuelo. Hargann sería entonces el encargado de ayudar a sus padres con el negocio de la Herrería y, junto a su hermanos, entrenar en el combate para aspirar al Ejército de Forjaz. El enano crecería en un ambiente bastante tenso, puesto a que su familia estaba muy quebrada. Marido y mujer, por desacuerdo a la horda de escoger senderos para crecer económicamente, solía traer mucha pelea y discusión, a su vez que los hermanos constantemente mostraban actitud cortante debido al cansancio que le generaba tanto el hambre como la situación en si. Aún así, no perderían la tradición más importante, el rito que provocaría que Hargann se convierta oficialmente en un miembro del clan, el Clan Barbabronce, y consistiría en un combate con el abuelo de la familia, un guerrero fuerte y con experiencia, que contaba con la desventaja de que la edad había mermado su agilidad y resistencia, por lo que no era imposible para el joven enano ganar, o al menos aguantar lo suficiente como para contar con que el rito estaría superado. Tras los preparativos y comenzar la aguerrida batalla, Hargann no logró derrotar a su abuelo, pero si aguantar lo suficiente para no caer ante su fuerza, había superado el rito, ya era un Barbabronce. Llegaría entonces a Khaz Modan la Segunda Guerra, la familia se refugiaría dentro de la montaña, en Forjaz. Uno de los hijos de la familia, y hermano de Hargann, Dalrrim, soldado del Ejército de Forjaz, caería en las puertas de la ciudad intentando defender a su familia y a su gente ante los temibles orcos. Cuando estos fueron repelidos tiempo después, la muerte del honorable no hizo sino empeorar la tensión de la familia, pues Dalrrim era la mayor fuente de ingresos de la familia, y ahora estaban más destinados a la ruina. Pasaron los años, Hargann ya estaba cansado de las peleas, de la tensión, del hambre. Reflexionó durante bastante tiempo y acudió a otros familiares para aprender más de sus raíces, de su pasado, de sus antecesores. Y vio ahí una chispa de luz, algo que abrazar para ayudar a su familia y a él mismo. El enano, con una leve desesperación y cansancio, indagó más profundo en el pasado y estableció el contacto con la Luz, la religión familiar, e interesado en el tema, fue adentrandose más, sintiendo cada vez más esperanza y fe, sentía que un hueco que tanto tiempo estuvo vacío comenzaba a llenarse, y quería que sus familia sienta lo mismo. Estudió durante mucho tiempo, a contrarreloj con la pobreza que azotaba a su familia. Cuando sintió que estaba listo para comenzar su camino como Paladín, al oír las historias de estos soldados de la luz, y al ver la fe y la esperanza que transmitía estos, comenzaba a estar cada vez más seguro de que él querría seguir ese sendero, y así lo haría. Sus padres al principio se negaron rotundamente, pues perderían a otro hijo que ayude en la herrería, pero llenó a su familia de promesas insistentes, aseguraba que saldrían adelante y lo más importante, traería honor al apellido, traería paz. A regañadientes, la familia lo permitió. Hargann empezaría entonces su camino como aspirante a Paladín, ayudaría en lo posible a su nación y haría lo posible para llenar de orgullo su nombre. Ahora tiene la tarea de simpatizar con el pueblo, de aprender a dar su mano a quien lo necesite, y tomar el duro trabajo de castigar a quien hace el mal siempre y cuando esté en su derecho hacerlo.
  27. 1 point
    Bienvenido compañero, cualquier dudas que tengas ya sabes que por Discord se te arregla rapido Así que solo me queda darte la bienvenida cordialmente, te invito a hacerte un brujo, hace demasiado tiempo que no se quema a nadie..
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    Hola! Soy nuevo en el servidor, ya he conocido a un par en el Discord y el ambiente ya me ha parecido de lo más agradable. Por el momento estoy algo desorientado pero sabré arreglarmelas, por el momento tengo varias ideas de personajes pensadas. ¡Espero veros dentro!
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    Unos dientes castañean desde la oscuridad. Un chasquido de ultratumba suena de fondo en las sombras. Un ligero gorgoteo de una garganta muerta que lleva tiempo sin pronunciar palabra alguna rompe el aire: —Caarne fresssca.... ************************************** Bienvenido, @Hechicero. Como ya te dijeron antes, tienes las guías y el Archivium, además del canal de Discord, para cualquier duda que tengas. Si me permites decirlo, los Renegados buscamos nuevos usuarios, y viendo tu nombre, entiendo que te gusta la magia. Así que ¿qué mejor plan que un no-muerto mago que puede dedicar su existencia a las artes arcanas sin perder el tiempo en necesidades mortales y en compañía de otro como él? Somos un foco relativamente activo aunque seamos pocos. Si al final decides hacer un gnomo, ten en cuenta que no es un foco que se mueva demasiado—es más, creo que soy el único gnomo activo—, pero si sigues queriendo, avísame y montamos aventuras que nos queden grandes. Y, cómo no:
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    Bienvenido colega, cerveza al fondo de aquel pasillo.
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    Que tus días sean largos y escasos tus contratiempos en PyE. Ante cualquier duda tienes el foro, el Archivium, las guías, y como el Discord donde gente más o menos maja te atenderá. Te veremos ingame Pd: ¿hechicero o mago? las cosas claras.
  32. 1 point
    Bienvenido seas @Hechicero, me alegra saber que te sientes a gusto entre nosotros. Cualquier cosa en la que te pueda ayudar cuenta conmigo. Por cierto soy curioso, y si quieres comentar alguno de tus proyectos roleros no te cortes. Nos vemos ingame
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    A la atención del reverendo sacerdote Miguel Cruz. Hermano, me alegra tu intención instructora. El fervor del pueblo viene siempre acompañado antes de una educación sobre la doctrina. Es cierto que aquí, donde la humildad campa a sus anchas, nos es muy necesario cualquier ayuda que pueda prestar. Mentes y manos fuertes que indiquen a nuestro rebaño mejores caminos, por los cuales su comunidad ande hacia una vida mejor. No me extenderé mucho en esta carta, tiene mi permiso para comenzar. Por favor, reúnase conmigo lo antes posible en la parroquia, suelo estar allí todo el día Fdo: Párroco Guillermo Ockham // Concretamos el rol por privado
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    El Fin del Camino Las Tierras de la Peste son un lugar difícil. El paso de la plaga ha dejado una marca indeleble sobre la tierra, corrupta en todo su ser. Bien lo han conocido los que salieron de Corin en busca de un lugar seguro. La lluvia es ácida, el agua insalubre, los animales enfermos, muertos, putrefactos. El aire por ocasiones se hace irrespirable, tóxico. Los caminos están quebrados y no hay carretera que pueda llevarte rápido a un lugar seguro. Los bosques tampoco son prudentes, los seres que ahí pueblan, incluidas las plantas, tienen apego por la carne vida. La miseria es lo que reina en esta tierra. La caravana comenzó su travesía en buena forma y números, pero pronto se demostraría que la mejor defensa era correr, sin mirar atrás. Las primeras señales de los perros carroñeros fue un aviso funesto para el grupo, los cuales aparecían intermitentemente, rodeando al grupo. El nerviosismo poblaba a la caravana después del primer asalto de gárgolas, que los ignoraron. La muerte se despachó bien con ellos al asentarse en un nido de escolopendras de la peste. Con heridos y algún muerto, el grupo decidió asentarse en una de las decenas de poblados abandonados que pintaban el paisaje. Este resultó no estarlo,pero la pernocta se tradujo en una trampa mortal. El carro perdido, sin recursos y forma de continuar, con muertos y con la probabilidad de otro ataque, todo resultó en una huida hacia los puestos avanzados escarlatas, las heridas y la enfermedad se cobraron algunas víctimas por el camino. El puesto escarlata vio llegar a los restos, arrastrando los pies, e implorando a la luz, dando gracias. Se les dio comida y las camas que se pudieron. A la mañana siguiente, partieron hacia Tyr escoltados por un contingente. Allí se tomó un pequeño informe. El santo obispo de la Luz Bernardo Castillo, un gran mando de la cruzada, leía con parsimonia los papeles puestos sobre la mesa, en su pensamiento corrian las cifras de los resultados de los combates en tierras de la peste "deceso, capitan Garçi, Deceso, Compañia de exploradores norte, deceso... Retroceso de corin; 9 voluntarios muertos, una sacerdotisa y una novicia, muertas, 5 exploradores escarlatas muertos... Resto herido pero a salvo, suministros perdidos" El obispo suspiró y se rascó levemente la nuca. Tomó algunas notas y puso el papel en un estante aparte. Después repasó las trazas de su crucifijo mirándolo pensativo, lentamente" A los supervivientes les fue concedida la libertad de paso, con la condición de su disponibilidad ante una posible llamada de la cruzada. Todos dieron sus nombres y ubicaciones. Que la Luz guarde a todos ellos de los horrores que vivieron. @Izuriel, @IsildurJenkins, @Akross, @Curly //se harán roles individuales con las consecuencias de este rol final. Concretaremos horarios. Gracias a todos por participar.
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    // Horarios próximos Sábado día 22 20:30-01:00 - Renegados: Introducción Domingo día 23 20:30-01:00 - Renegados: Primera Parte Lunes día 24 00:00-02:00 - Enanos: Segunda Parte Martes día 25 19:30-00:00 - Humanos: Segunda Parte
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    Atributos 7 Físico 8 Destreza 6 Inteligencia 5 Percepción Valores de combate 28 Puntos de vida 18 Mana 6 Iniciativa 8 Ataque CC (Desarmado (Equilibrado)) 7 Ataque a Distancia (Ballesta ligera) 10 Ataque CC (Espada pesada) 9 Ataque CC (Daga) 10 Defensa Físico 2 Atletismo 1 Desarmado (Equilibrado) Destreza 1 Ballesta ligera 2 Espada pesada 1 Daga 1 Cabalgar 1 Escalar 2 Defensa 1 Nadar 1 Robar bolsillos 1 Sigilo 1 Trampas/Cerraduras Inteligencia 1 Sanación/Hierbas 1 Tradición/Historia Percepción 1 Advertir/Notar 1 Callejeo 1 Disfraz 1 Reflejos 1 Rumores 1 Música (Canto) Reglas Especiales: Cojo: Este individuo está cojo. Tal vez por un accidente, una herida, o una infección, ha perdido una de sus dos piernas. Tal vez la sustituya por alguna clase de prótesis arcaica, como una pata de palo. Sea como sea, esto le genera serias dificultades a la hora de desenvolverse en muchas situaciones. Efecto: El personaje tiene un -2 extra a la hora de realizar acciones de "Correr". El personaje sufre una penalización de -2 a la hora de destrabarse de combate, o impedir que otros se destraben de él. Sufre un -2 a toda acción fuera de combate que requiera substancialmente de una habilidad notable con las piernas (Bailar, Escalar, Nadar, Sigilo, etc...) // El -2 con la ballesta no es un error, es un penalizador autoaplicado, como nota para futuras correcciones de habilidades.
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    Nombre del personaje: Tiagus Rollers Raza: Humano Sexo: Hombre Edad: 31 años Cumpleaños: 08 de Enero Altura: 1’75 m Peso: 70 kg Lugar de nacimiento: Villadorada, Bosques de Elwynn, Reino de Ventormenta Ocupación: Intentar matar dragones (y fallar), intentar no perder órganos no-vitales (y fallar), intentar no morir (con milagroso éxito) y meterse en problemas (con rotundo éxito). Mercenario, pero no le gusta que le llamen así o te parte la cara. Es un héroe y los héroes no son mercenarios. Descripción física: Un adulto moreno de constitución ligeramente delgada pero bien entrenado y de excelentes condiciones físicas. Tiene una cicatriz que le cruza de manera vertical por donde debería estar su ojo derecho, pero lleva un parche. Su cabello es negro y largo en forma de melena, grasoso y mal lavado (o quizás no lavado en lo absoluto). El aire tiende a volverse más denso en su presencia, emanando un aura similar a “Probablemente no ha tocado el agua en los últimos 12 meses”. De ojo verde y una mirada llena de energía y determinación. Descripción psicológica: Buscapleitos de energía inacabable. A veces se dice que perro que ladra no muerde, pero no es su caso. Ladra muy fuerte y luego muerde aún más fuerte. Tiene intenciones de salvar Azeroth de todo lo que él considere un peligro desde su posición claramente objetiva y racional. Es especialmente grosero con los miembros de otras razas. Es especialmente grosero con otros humanos. Es especialmente grosero con los animales. Es especialmente grosero con las autoridades. Es especialmente grosero con las clases bajas. Le gusta los gatos y beber leche en la taberna. Pero es especialmente grosero con los taberneros. Te parte la cara. Te mete un espadazo que te revienta. Luego te invita a comer. A veces quiere ser gracioso pero no le sale bien. Peligro de depresión extrema al charlar de temas muy concretos. Pero se le pasa con comida. Historia: 101 años atrás… Año 70 antes del Portal Oscuro Teigan y Rodrick Ridley -¡Vamos Teigan, llegaremos tarde a las lecciones de historia del viejo Wayne!- Teigan y Rodrick Ridley se trataban de dos gemelos de 15 años. Aunque nobles de nacimiento, su casa había carecido de tierras o importancia desde hacía ya más de 50 años, haciendo del apellido poco más que un honorario inútil, aunque en la práctica era lo único que había hecho que su madre, Helen Ridley, hubiese sido llamada como consejera de una casa menor de Lordaeron para encargarse de la administración y las cuentas que los señores se negaban a hacer con sus propias manos tras años de orgullo y arrogancia. Helen tenía ahora 40 años y llevaba 20 de servicio a la casa de su señor, los Wilton, habiendo contraído matrimonio con un plebeyo de clase baja dos años luego de llegar y tres años luego de casarse, tuvo a sus dos hijos gemelos: Teigan y Rodrick. Desde entonces ambos niños habían crecido bajo la tutela de su madre y bajo el cobijo del señor al que su madre debía lealtad: Lord Wilton. El “viejo Wayne” se trataba del comandante de las fuerzas de la casa noble, que había crecido apegado a ambos jóvenes con el correr del tiempo y a quienes, fruto de su avanzada edad, adoraba dar lecciones de historia en su tiempo libre a ambos jóvenes mezcladas con lecciones marciales. El “viejo” Wayne tenía la esperanza de poder sacar un sucesor digno de entre ambos jóvenes para comandar las fuerzas de los Wilton cuando él ya no estuviese… Y el tiempo probaría si su juicio estaba equivocado, o en lo cierto. 93 años atrás… Año 62 antes del Portal Oscuro Teigan y Rodrick Ridley -Comandante Rodrick Ridley, ¿eh?- Teigan se cruzó de brazos sonriendo de medio lado a su hermano. La breve y modesta ceremonia del nombramiento de un nuevo comandante en la casa Wilton ya había acabado y los pocos que se habían acercado a ver en la hacienda de la familia ya se dispersaban. Uno de los gemelos se encontraba ataviado con su vestimenta más elegante, con un peto con grabados y un sable colgando de su cintura, además de una insignia con el símbolo de la casa Wilton en su brazo derecho que ahora lo identificaba como el comandante de sus fuerzas. -Supongo que el viejo peto del viejo Wayne no te queda tan mal- continuó Teigan mientras su hermano lo miraba con seriedad y una mirada analítica. Tras eso Rodrick se acercó un par de pasos y colocó su mano derecha sobre el hombro de su hermano. -¿Podemos hablar?- Ambos gemelos se habían alejado ya unos metros hacia un pequeño bosque de pinos cercano a la hacienda. -Lord Wilton me ha pedido que te diga algo, Teigan- comentó con tranquilidad el ahora comandante mientras caminaba con su hermano con las manos tras la espalda, observando con detalle el bosque. Su hermano simplemente se iba desperezando por el camino con total despreocupación y una sonrisa constante. -¿Sí? Digo, claro que sí. Entiendo que no puede nombrar a DOS comandantes, pero ya sabes. Sé que las levas de Lord Wilton son pocas, pero tenga esta increíble idea de crear aún así dos mandos por DEBAJO DE TI ¡y así yo podré ser algo!- Mientras Teigan comentaba sus ideas, Rodrick de pronto se frenó y se giró hacia su hermano con la mirada envuelta en seriedad. -Teigan, eres un pésimo comandante, Lord Wilton no te dará un puesto de mando de nada relacionado con sus hombres. Además son pocos, y con un comandante es más que suficiente.- Teigan para ese momento ya había borrado su constante sonrisa, pero antes de poder replicar Rodrick continuó -Careces de cualquier habilidad mágica, por lo que no puedes ser el asesor mágico de Lord Wilton, careces de educación religiosa para pedir a la Iglesia que te acepte como capellán y te designe aquí, tienes… Nulas capacidades administrativas, por lo que dudosamente puedas ocupar el puesto vacante de madre… Y tienes la habilidad diplomática de una piedra con musgo- Acabó sentenciando Rodrick con la mirada seria. Su hermano gemelo hacía rato que había borrado su sonrisa y se le había ido de la cabeza cualquier línea de diálogo para poder quejarse de lo que su hermano decía. Era todo verdad, pero el modo en el que había sido expuesto le había dejado de piedra… Y se lo había dicho nada menos que su hermano gemelo, con quien había crecido, incluso si había sido por orden de Lord Wilton. -Pero…- -Sin peros, Teigan. Encuentra algo en lo que ser útil o…- Rodrick apartó la mirada y entrecerró los ojos, con las manos tras la espalda y una pesadez indescriptible en su tórax. -O tendrás que irte. Lord Wilton no quiere cargar peso muerto.- El bosque se quedó en silencio y una suave brisa sopló, moviendo algunas hojas muertas por debajo de ambos gemelos. -Entiendo.- Y el bosque volvió a estar en silencio… 92 años atrás… Año 61 antes del Portal Oscuro Teigan y Rodrick Ridley -¡Atrapadlo!- Los ladridos de los perros de caza de Lord Wilton sonaban por todo el bosque. Era de noche y hacía frío, pero no tenía otra opción. Teigan corría por el bosque a toda velocidad, saltando obstáculos, trepando los que no podía saltar y cortando con su espada aquellos contra los que no podía hacer ninguna de las otras dos cosas. Su respiración era agitada y un sudor frío le corría por el rostro por debajo de la capucha y el embozo. Por un segundo se detuvo junto a un diminuto río a recuperar el aliento. Aún con los ladridos de los perros de fondo y la adrenalina haciendo que sus latidos retumbasen en sus oídos, metió las manos en el agua y dio un trago. Luego volvió a tomar del suelo el pesado saco que tantos problemas le estaba dando, emitiendo varios sonidos metálicos dentro, y observó en todas direcciones, pensando un modo de sortear el río. No podía saltar, trepar ni cortar a espadazos su camino a través de esto. Intentó correr por la orilla del río hasta dar con un puente, un árbol caído o rocas que le permitiesen pasar, pero apenas un par de docenas de metros más adelante fue interceptado por un joven moreno con un sable en la mano y un peto con grabados, que rápidamente se abalanzó y se interpuso en su camino, bloqueándole la carrera. -¡Eso es propiedad de Lord Wilton! ¡Devuelve lo que has robado, ladrón, y quizás se te perdone la vida!- Teigan tragó saliva. ¡No! No era momento de dudas. Aferró el saco con más fuerza en su mano izquierda y se dio la vuelta para correr en dirección opuesta, pero el joven moreno no tardó en seguirle detrás. Como un chico que había crecido haciendo bromas en la haciendo de Lord Wilton para luego huir de los consejeros, correr rápidamente y evitar obstáculos era el ambiente natural para Teigan. Pero su destreza en evitar obstáculos no podía ni siquiera equipararse al buen estado físico del comandante que le seguía por detrás. Finalmente la suerte le dio un revés a Teigan como siempre lo hacía, y tropezando con una enorme raíz de árbol en su camino cayó al suelo, el saco voló dos metros por delante y cayó al suelo derramando varias monedas, así como una diadema de plata que Teigan reconocía, pues la había visto siempre durante su infancia: era aquella que portaba el heredero primogénito de Lord Wilton. Estaba seguro de que valía bastante, y saber en donde la dejaba el primogénito durante las noches para descansar le había ayudado a hacerse con ella con facilidad. Pero ahora de poco importaba, pues tan pronto trató de ponerse de pie sintió la bota del comandante en su espalda impidiéndoselo y, aunque no lo veía, sabía que el sable estaría apuntando en su dirección. -Ríndete, ladrón- Dijo entre jadeos el comandante de las fuerzas de Lord Wilton. -Vendrás conmigo y devolveremos lo que has robado a su señor, y luego serás entregado a las fuerzas de Lordaeron para que sentencien tu castigo.- El comandante, de ojos verdes y pelo negro, hizo al ladrón darse la vuelta y entonces removió con brusquedad la capucha y el embozo. Ambos hombres permanecían en completo silencio mientras los ladridos de perros de caza y los gritos de algunos hombres sonaban haciendo eco en la lejanía del bosque. -… Teigan…- La voz de Rodrick fue la primera en sonar, como un hilo tensado hasta su límite que estaba ahora a nada de romperse en dos. Teigan permaneció en silencio, con un nudo en la garganta impidiéndole responder nada en ese momento a su hermano. -¿Qué has hecho? No puedes ser tú…- Teigan tragó saliva. Entonces el nudo en su garganta se desató -¡No tenía otra opción, Rodrick! Lord Wilton no me quiere aquí, ¡BIEN! ¡Pero si me iba a obligar a irme, al menos quería tener una vida decente!- Los ojos de Teigan se humedecieron, y los de Rodrick no tardaron en hacer lo mismo. Los del primero llenos de ira, los del segundo… De pena. -Esto es un crimen muy grave. Tú… Deja las cosas de Lord Wilton atrás y vete. No vuelvas jamás o te delataré, Teigan. Simplemente…- Los ojos de Teigan en aquel momento eran del tamaño de dos lunas -¡NO PUEDES HACERME ESTO! ¡Solo quería- -¡No tiene justificación, Teigan! Solo… Vete. No me importa a donde, otro reino, ¡Gilneas!... no lo sé. Solo vete.- Rodrick se acercó al saco y comenzó a juntar las monedas y la diadema, arrojándolo todo dentro de la bolsa. Teigan se puso de pie lentamente, observando con un aire de derrota a su hermano. -Sin ese dinero no podré hacer nada…- -No me importa. Esto no es tuyo.- Rodrick se colgó el saco a espaldas y comenzó a avanzar entre los árboles, dejando a su hermano gemelo atrás. No tuvo la fuerza de mirar atrás. Solo pudo oír un leve sollozo de su hermano antes de largarse a correr por la orilla del delgado río, buscando un sitio por donde cruzar y huir de allí. Rodrick ya había vuelto a la hacienda y devuelto sus cosas a Lord Wilton, quien había quedado completamente satisfecho. Se habían levantado algunas sospechas sobre Teigan al nadie encontrarle en la hacienda, pero trató de aliviarlas diciendo que se había llevado a Teigan a perseguir al ladrón y se separaron. Había mentido también sobre la descripción del ladrón, diciendo que era un joven pálido de 17 años que, luego de arrebatarle lo que había robado, había huido. Los días pasaron. Rodrick no supo más nada de Teigan, pero con sus cosas de nuevo en su poder, Lord Wilton no se molestó en indagar más. Teigan Ridley fue dado por desaparecido. Rodrick continuó con su vida como consejero marcial de Lord Wilton… Y sus caminos con su hermano jamás volverían a cruzarse en esa vida. 86 años atrás… Año 55 antes del Portal Oscuro Rodrick Ridley y Teigus Rollers El viento soplaba pacífico fuera durante la noche. Un aire de tranquilidad se respiraba luego de que el médico del nuevo y más joven Lord Wilton hubiese asistido al parto de Rodrick y su esposa. Una pequeña niña había nacido. La educaría para algún día ocupar su lugar… Y la llamaría Helen. Helen Ridley. Y sería la mejor comandante de los bosques de Tirisfal. Rodrick sonrió a su esposa ligeramente, que se encontraba agotada por el esfuerzo. Se asomó con la pequeña niña y la abrazó. Eran lo único que tenía ahora. Eran su nueva familia… ______________________________________________________________ El viento soplaba pacífico a su alrededor durante la noche. Un aire de tranquilidad se respiraba mientras el ahora autoproclamado Teigus Rollers abrazaba a su pareja mientras observaba las tierras que acababa de comprar. La vida no le había resultado fácil, había tenido que huir lejos de Lordaeron luego de la traición de su hermano y el intento de robo a Lord Wilton… E incluso había tenido que dejar su viejo nombre atrás por el temor de que, si algún día se daba a conocer su grave crimen contra la nobleza, fuesen capaz de rastrearle hasta su nuevo hogar en Gilneas y poner en peligro a la nueva familia que estaba tratando de comenzar. Ahora que trabajando duramente en ese nuevo reino como mercenario y explorador, revendiendo toda cosa que obtenía en sus viajes y aventuras por Gilneas, había logrado al fin comprar un pequeño trozo de tierra en el que trabajar algunos cultivos era hora de pensar en armar una nueva familia con el amor de su vida. Estaba listo para asentarse y transmitir una nueva vida de paz a sus descendientes, trabajando la tierra y lejos de los problemas del pasado, incluso si había perdido su apellido noble por el camino. Los Rollers era un nuevo comienzo… 19 años atrás… Año 12 Tiagus Rollers -¡Vamos Isaac, debemos encontrar a ese perro!- Tiagus Rollers, un muchacho de 12 años, correteaba por las calles de Villadorada; con su cabello negro, su piel morena y sus ojos verdes llenos de energía. La guerra contra los orcos los había afectado duramente a él y a su amigo, Isaac Person. Ambos habían pasado un tiempo refugiados en Lordaeron con sus madres, en donde se habían conocido, y ambos habían visto a sus padres salir a luchar contra los orcos. El único que había regresado, sin embargo, era el de Tiagus. -¿Y luego qué?- Preguntó Isaac, un muchacho rubio, de piel clara y ojos celestes que parecía tener un año más que Tiagus. -¡Y luego le damos su merecido!- -¿Por qué?- -Bueno, ¡¿por qué más?!- Tiagus se frenó y se dio la vuelta, con los mofletes hinchados -¡Por perseguir a ese gatito hasta el árbol!- -¿Y cómo le darás su merecido?- -¡Con una PATADA SUPERGIRATORIA ROLLERS!- Gritó con entusiasmo el muchacho moreno alzando los brazos -No creo que funcione. Y oye, ¡podrías hacer daño al perro!- -Pffff, ¡claro que no! Es un perro, esos bichos resisten lo que sean- -Oye, a mi me gustan los perros- Ambos muchachos volvían a corretear por el pueblo, buscando al susodicho animal e intercambiando gritos de un lado al otro -¡Pero a mí no! Prefiero los gaaaaah!- Tiagus tropezó y cayó al suelo, raspándose la rodilla -Ugh…- -¿Estás bien?- Comentó Isaac acercándose y tendiéndole la mano. Cuando Tiagus estuvo de pie solo se sacudió un poco la tierra y asintió. -Claro, ¡ahora sigamos buscando a ese perro!- El muchacho rubio simplemente se rascó la nuca en respuesta -Sobre eso, tengo que ayudar a mi madre con algunas cosas, así que creo que deberíamos abortar la misión- Ah, bueno… ¡Claro! Lo terminaré solo, ¡por nosotros!- -Claro. Nos vemos, Tiagus- -¡Adiós!- Tiagus alzó y sacudió la mano, pero Isaac ya estaba de espaldas y se alejaba. Bajó la mano lentamente. Buscó el perro durante casi una hora más por su cuenta, pero la búsqueda no tuvo frutos. Pero al menos había logrado tomar prestada una manzana del mercado para la vuelta a casa, si por tomar prestada se entiende el tomar sin permiso y sin fecha de vuelta. Como un muchacho creciendo con una gran autonomía había aprendido toda clase de trucos por la ciudad, y a veces incluso se escapaba a los peores barrios arrastrando a Isaac con él, alegando que eran aventuras. A veces le regañaban por ello. Pero en ese momento, debía darse prisa por volver a casa tras acabar su manzana. ¡Tenía un increíble raspón que mostrarle a su padre! ¡Una prueba más de la resistencia de Tiagus Rollers! 13 años atrás… Año 18 Tiagus Rollers Tiagus pasó una mano por las marcas en uno de los árboles a las afueras de las murallas de Villadorada, con Isaac a su lado. Ambos eran ya jóvenes “adultos” de 18 años. -Y pesar que solías golpear este árbol con una vara y los puños y… Un cuchillo de la cocina para entrenarte como luchador- Comentó Isaac cruzado de brazos, dos pasos por detrás de Tiagus. -Y ahora soy uno de los mejores espadachines de Elwynn- Comentó Tiagus con un aire solemne, dos pasos por delante de Isaac -Yo no iría tan lejos, campeón- Comentó Isaac con un aire burlesco, dos pasos por detrás de Tiagus. -A que te parto la cara- Comentó Tiagus con un tono ligeramente hostil, dos pasos por delante de Isaac -Paso- Comentó indiferente Isaac, dos pasos por detrás de Tiagus. De la espalda del joven moreno colgaba ahora un manto de color gris, y del mismo modo colgaba de su cintura un sable y un carcaj con algunos virotes para su ballesta. Caminando cerca de la muralla se acercó otro muchacho de casi la misma edad que Tiagus, con el mismo manto y de cabello marrón -Eh, Tiagus. Solo faltas tú para partir- -Ah, claro Jericho. Ya voy, dame un segundo más con Isaac- El joven de cabello marrón asintió y se retiró de nuevo caminando cerca de la muralla al interior del pueblo. -Entonces te vas de verdad- Dijo Isaac detrás de Tiagus -Bueno, debería de ser solo un par de años, o tres, ya sabes… El primogénito tiene que cerrar algunos tratos con algunas casas del norte- Tiagus se dio finalmente la vuelta, observando a Isaac con las manos apoyadas sobre la cintura -Le tomará algún tiempo, pero su padre cree que servirá para pulir su habilidad diplomática- Acabó por comentar. -Bueno, solo trata de no morir en el camino o algo- Dijo su amigo, y comenzaron a caminar al interior de Villadorada. -¿Me acompañarás hasta el puerto? Estoy seguro que no te querrías perder como el mejor espadachín abandona la tierra madre, embarcándose en una importante misión en las lejanas tierras del norte- -Una importante misión de oír nobles todo el día lanzándose indirectas por la espalda- -Sí, bueno, estoy en proceso de convertirlo en una misión más épica. Improvisaré algo.- -Vamos, deja de hablar y démonos prisa o encima llegarás tarde al puerto y te dejarán atrás.- 12 años atrás… Año 19 Tiagus Rollers -¡Y así, fue como derroté al terror de Elwynn!- Lilián soltó una risilla ante el comentario de Tiagus. Se trataba de una muchacha joven de cabello marrón, ojos grises y piel clara nativa de Costasur: la segunda parada del señor al que Tiagus había jurado servir, y el cual de alguna forma le había nombrado a él encargado de liderar a su guardia personal en el norte. -No necesitas mentir Tiagus, eres impresionante sin necesidad de las exageraciones.- La muchacha se inclinó y depositó un beso en los labios de Tiagus, antes de levantarse de la mesa de la posada. -Iré a revisar como está mi madre- -¡Te acompaño!- Tiagus se puso de pie rápidamente, pero Lilián le posó una mano sobre el hombro -Los médicos te prohibieron la entrada, ¿recuerdas?- Esbozó una leve sonrisa y se dio la vuelta -Nos vemos esta noche en el puerto- Y tras eso la muchacha se dirigió a la salida. Ahora estaba solo y necesitaba encontrar algo con lo que entretenerse. Se dirigió fuera de la taberna y comenzó a caminar lentamente. Costasur le parecía una ciudad simpática del norte. Algo en su pecho y sus fuertes sentimientos por Lilián le decían que quizás sería un buen sitio para asentarse, pero no quería renunciar a una vida de aventuras tan pronto, además de que le ligaba un juramento a un señor del sur. Pero le había prometido a la mujer que tan pronto el hijo del señor al que servía acabase todos sus asuntos en el norte, volvería al sur e intentaría persuadir al señor mismo de liberarle de su juramento, aunque en el fondo sabía que era una fantasía que quizás no tuviese éxito. Pero por el amor a la Luz, era Tiagus Rollers y no iba a rendirse sin haberlo intentado al menos un millón de veces. Habría agradecido si hubiese tenido un gemelo al cual cambiarle de lugar, darle su puesto en la guardia del primogénito y la paga y todo lo que significaba a cambio de la libertad. Y a pesar de eso le dolería, pues en el fondo también sentía aprecio por la casa a la que servía y que había acogido a un muchacho revoltoso de Villadorada entre sus sirvientes. No todos los días veía algo así ocurrir; y justo le había ocurrido a él. Aburrido y con aún un par de horas por delante antes de rencontrarse con Lilián, Tiagus se dirigió a revisar como se encontraba el primogénito… 11 años atrás… Año 20 Tiagus Rollers Tiagus estiró en la cama. Era una cama espaciosa para dos personas, y girando la cabeza pudo ver que la luz del día brillaba ya con fuerza fuera, aunque había varias nubes. Dirigió la mirada a su derecha, pero el otro espacio en la cama estaba vacío. Lilián ya se habría levantado. Estiró la mano tomando su ropa y comenzó a vestirse. Se acomodó bien el manto gris sobre su espalda y acomodó su sable en su cintura. Saliendo de la habitación no pudo ver a Lilián. Tampoco le preocupaba, solía ir por las mañanas a visitar a su madre al cementerio de la ciudad, así que aún se encontraría allí. Tomó la copia de las llaves y cerró la puerta al salir, encaminándose a la posada. Había encontrado una pequeña falla en su plan al quedarse: No tenía trabajo en Costasur. Pero Lilián pronto había solucionado eso, consiguiendo que aceptaran a Tiagus como asistente en la cocina de la taberna. Sabía hacer una o dos cosas, pero no estaba a la altura de una taberna y al final le habían acabado destinando a atender a los clientes. Al menos ganaba unas monedas. Sin embargo, se detuvo un segundo a medio camino hacia la posada. Sentía una presión indescriptible en el pecho. Desde hacía varios meses había sabido ya que Lilián llevaba un niño en su vientre… Pero aún no sabía como reaccionar. Lentamente se desvió de su camino a la posada y se encaminó hasta el puerto, en donde se sentó observando el mar. Hacía medio año había tenido que tomar la decisión más difícil de su vida: Se le había presentado la oportunidad de continuar viajando por el norte y dejar a Lilián atrás como un romance pasajero, o ceder las aventuras y permanecer junto a Lilián. Había escogido la segunda opción, pero ahora… Ahora ya no estaba tan seguro. Ahora Lilián esperaba un niño y, ¿qué ocurría si él no estaba listo para esa clase de vida? Era un paso muy grande, un paso enorme que cambiaría su vida… Le ataría. Le cortaría las alas. Nunca más podría moverse de esa ciudad hasta que el niño o niña no fuese mayor, tendría que ser un padre… ¡Y él era aún demasiado joven! ¡Lilián también! En el fondo sabía que sus pensamientos eran despreciables, pero eran solo pensamientos. Era una persona de honor. Protegería a Lilián y a su futuro hijo o hija a como diese lugar, incluso si debía sacrificar su vida en el proceso, su libertad… Todo. -¡EL NORTE! ¡EL NORTE ESTÁ EN GUERRA!- Un grito proveniente de detrás suyo le despertó de sus pensamientos. Parecía que había una enorme conmoción en la entrada a la ciudad, así que se puso de pie y se dirigió corriendo. Cuando llegó, todo lo que podía ver era a los soldados de Lordaeron en la puerta y un hombre que no dejaba de gritar de manera casi desquiciada algo sobre una guerra y muertos vivientes. Pronto más refugiados habían llegado en apenas minutos y toda la ciudad se encontraba en estado de alarma, con los soldados de Lordaeron corriendo de un lado al otro. Ya había escuchado que no se tenía noticias de la capital desde hacía un día, pero esto… ¡Una guerra! ¿Contra criaturas oscuras? Lilián apareció entre la multitud, parecía haber estado buscando a Tiagus y le aferró la mano al encontrarlo. -¡Tiagus! ¿Qué ocurre?- -Algo ha ocurrido al norte del reino. Ve a la casa- Lilián dudó un segundo, pero pronto se dio la vuelta y se dirigió de manera apresurada a su hogar. Tiagus tragó saliva y se acercó a uno de los refugiados -Tú, ¿qué ha ocurrido con el norte?- Saltando directo al grano, Tiagus observó de manera detenida al refugiado. Estaba mal herido, pero vendado lo suficiente para poder alcanzar Costasur. -¡Es Lordaeron, ha caído! ¡Todo caerá! ¡Los muertos se alzan de su descanso y atacan a los vivos, por todos lados!- El refugiado se encontraba claramente trastornado por lo que sea que hubiese visto. Las palabras “Muerto” y “Viviente” eran sencillamente difíciles de imaginar juntas, pero allí estaba él, espetándolas a los cuatro vientos. Él y otros muchos refugiados que le daban credibilidad a una historia que, bajo otras circunstancias, habría sido imposible de creer y desechada. -Quiero que los exploradores tracen un perímetro y vigilen los alrededores- Podía oír de fondo a los soldados ya tomando acción, a los ciudadanos cotillear alarmados, los refugiados. Pero era la noticia lo que le aturdía más que los sonidos. Una guerra significaba que el hijo del señor estaba en peligro, aquel que había intercedido ante su padre para reclutar a Tiagus, un revoltoso de Villadorada y su amigo. Si lo que los refugiados decían era verdad, todos estaban en peligro. Y fuese lo que fuese ponía en peligro también a Lilián si no era detenido. No tenía otra opción… O quizás simplemente quería creer que no tenía otra opción. ¡En cualquier caso, Lordaeron le necesitaba ahora más que nunca! Necesitaba evitar que el avance de las criaturas descritas por los refugiados llegasen a Lilián. Se encaminó corriendo a la casa y entró. Lilián estaba allí -¡Tiagus! ¿Qué está ocurriendo fuera? Todo el mundo se oye preocupado- -Han llegado refugiados afirmando que Lordaeron ha caído a mano de unas criaturas. Tengo que ir a luchar, Lilián.- Se hizo el silencio algunos segundos -¡Tiagus, te necesito aquí!- -No lo entiendes, Lilián. Yo…- Por un segundo iba a decirle que todas las personas que conocía se encontraban en el corazón de Lordaeron, que tenía que ir a por ellos… Pero no. -¡Simplemente tengo que ir, Lilián!- Tiagus apartó la mirada, pero la muchacha tenía un don para leer a las personas y saber cuando no debía intervenir o indagar más. Simplemente asintió con la mirada apagada. -Te escribiré en cuanto pueda, si las cosas se ponen difíciles lárgate al sur- Tiagus dio un último beso a Lilián -Adiós, Tiagus…- Fue lo último que dijo, antes de que Tiagus se diese la vuelta y saliese de la casa. Todo hecho, solo quedaba una cosa por hacer. Se encaminó a la salida de la ciudad y emprendió la marcha junto al primer grupo de exploradores de Costasur lo suficientemente valiente o estúpido como para intentar adentrarse más al norte e indagar sobre la situación de Lordaeron. El viaje por el camino de Costasur se hacía más espeso con cada paso que daban y el pánico claramente comenzaba a invadir el corazón de los hombres alrededor de Tiagus. En un par de ocasiones había intentado animar la marcha y aligerar el ánimo, pero no era el tipo de persona que servía para ese tipo de cosas; uno creería incluso que había empeorado la moral del pequeño grupo de 5 valientes. Finalmente tras mucho rato caminando habían encontrado el suicidio que buscaban, y la respuesta a una terrible incógnita. De los lados del camino aparecieron horribles constructos de carne y hueso que parecían tener más garras que carne. No tenían un nombre para llamarle en ese momento más que “Los muertos”, pero más tarde serían denominados por el mundo como “Necrófagos”. Aquellos horrores habían cortado la armadura de los dos soldados mejor armados del grupo como si fuese papel, pero por desgracia no venían solos. Mientras el grupo trataba de defenderse malamente contra la emboscada por los lados de aquellas criaturas infernales por el camino aparecieron auténticos esqueletos con espadas y escudos cargando contra los soldados. Flanqueados por los lados y con un ataque directo por el frente el grupo rápidamente estaba comenzando a ceder, pero el peor momento del combate llegó para Tiagus cuando uno de los esqueletos alzó su espada y asestó en la cara del espadachín, realizando un horrible corte vertical y, como cabría esperar, cegándole del ojo derecho. En ese momento le era imposible distinguir si se trataba de ceguera temporal o permanente, pero tampoco tenía tiempo para pensarlo, con un veloz arrebato desarmó al esqueleto, pero cuando lo creía ganado un necrófago le flanqueó por el lado ciego tras acabar con uno de sus compañeros, arrojando al espadachín contra el suelo. Pudo sentir un golpe en la nuca y sus sentidos fallarle por unos segundos, pero no había llegado a perder la consciencia por el golpe. Llegó a ver varios destellos de luces doradas mientras trataba de ponerse de pie, pero solo podía ver la sangre caer desde su cara en donde debería tener el ojo. Finalmente, tras un enorme destello de luz blanca el dolor y la pérdida de sangre le hicieron sucumbir, y todo pasó de un completo brillo blanco y cegador a una nada vacía y oscura…. 9 años atrás… Año 22 Tiagus Rollers Un anciano de larga barba permanecía sentado en una silla mecedora a su lado, fumando de una pipa. -¿En dónde estoy?- Preguntó aún aturdido Tiagus, tratando de recobrar sus sentidos. Podía jurar que había algo que no iba bien… -¡Vaya, la princesa durmiente ha despertado! Eso sí que es una sorpresa. Estás en mi casa, desde luego. Es una cabaña un poco en el medio de la nada, pero bueno… ¡Parece el mejor sitio para estar estos días, cuando estás rodeado de criaturas oscuras!- Soltó una risa que pronto se mezcló en una tos a causa seguramente del humo de la pipa. Tiagus pestañó varias veces y entornó la mirada, aún notaba algo mal que le incomodaba pero no podía resolver qué era. Solo lo notó cuando se refregó los ojos somnoliento. Tenía algo sobre uno de sus ojos… -¡Eh, tranquilo muchacho! Yo no movería el parche de su lugar si fuera tú. Esa cosa te hizo un buen destrozo, pude salvar tu ojo y, más importante, tu vida pero… Bueno. Digamos que tu visión seguramente no corra tanta suerte.- El anciano inhaló de la pipa y exhaló el humo hacia una de las ventanas. Parecía una cabaña pequeña con apenas lo suficiente para sobrevivir. Fuera llovía y parecía estar el bosque. Tiagus probó a levantar y bajar varias veces el parche, comprobando que efectivamente había perdido la visión. Con algo de suerte sería temporal. -Tengo que levantarme y- -No tan rápido, chico- Comentó el anciano con seriedad, pero Tiagus ya se encontraba poniéndose de pie y buscando sus cosas. -Estás rodeado por muertos en todas direcciones de esta cabaña, este es el sitio más seguro donde te puedes quedar, no nos encontrarán- Tiagus ya se encontraba vistiendo -He protegido las cercanías con algunos símbolos sacros. No sobrevivirás si sales ahí fuera- Tomó su sable y lo colgó en la cintura, y finalmente se acomodó el manto gris -Muchas gracias por los cuidados, pero no me puedo quedar. Tengo que ir al frente de batalla y- -El frente de batalla ha caído, muchacho. ¿Eres consciente que llevas en esa cama dos años?- De pronto la realidad se congeló para Tiagus, a un metro de la puerta que salía de la cabaña. Se había congelado todo menos sus pensamientos. -¿Dos… Años?- -Claro. He tenido que estarte dando comida en forma de puré y obligándote a tragar, pero bueno… Eras al único que había podido traer con vida, supongo que me sentía un poco responsable- Tiagus tragó saliva y retrocediendo un par de pasos se dejó caer sentado a los pies de la cama en la que seguramente había pasado todo ese tiempo. -Dos años… ¿Y la guerra…- -Se perdió- Comentó el anciano con la voz seca -¿Cómo me has salvado?- -Soy un ermitaño con un cariño especial por la Luz- Se hizo un silencio varios minutos. -¿Sabe algo de Costasur?- -Nada. Mucho temo que hemos estado aislados aquí. Los alimentos y el agua no fueron problemas, hay un pozo fuera y planté un par de tomates y patatas antes de que todo estallase.- Tiagus suspiró y se pasó las manos por el cabello. Eso significaba que todos a cuantos conocía en el frente… Seguramente habían caído. Lilián, su padre, su madre… Era probable que todos hubiesen simplemente asumido que había muerto. -Oye, chico. Se te nota algo decaído. Yo me alegraría más, has salvado la vida. Y sé que ahora estamos un poco aislados en el medio del territorio enemigo pero… Já, bueno, encontraré un modo de sacarnos de aquí.- Tiagus simplemente permaneció en silencio, con la mirada en el suelo. Lilián… El hijo que llevaba… -¿Cómo te llamas?- -Tiagus Rollers.- Respondió con la voz seca el espadachín... -El mayor espadachín de toda Ventormenta…- 1 semana atrás… Año 31 Tiagus Rollers -¿Y el resto de la historia?- Preguntó una niña en el orfanato de Costasur que Tiagus acababa de visitar. -¿A qué te refieres?- Tiagus se estaba ya acomodando el manto gris a espaldas para irse. -Que no nos has contado el final de la historia… Has llegado aquí hace una semana, te faltan 10 años de historia- -Ah- Tiagus simplemente continuó acomodándose el manto gris. -…- -…- -… ¿Y nos lo vas a contar?- -Es que estoy cansado, niña. Que me he tirado todo el día contando la puñetera historia.- -…- La mirada de pena, sin embargo, penetró el alma de Tiagus soltando un pesado suspiro. -Está bien, si de verdad necesitas saber puedo resumirlo. El sacerdote ermitaño y yo nos pasamos cuatro años en la cabaña planeando nuestro escape, como pasar por entre las líneas de no-muertos y no morir en el intento. ¡Estábamos en el medio de Bosques de Argénteos, sabes! No era tarea fácil llegar hasta aquí.- Pronto los niños se habían vuelto a reunir para oír el final. -¿Y qué ocurrió con el ermitaño?- Preguntó uno de los niños -Bueno, no sobrevivió.- Se pudo oír varios suspiros de decepción entre los jóvenes -Fue muy valiente, los no-muertos nos habían visto y nos pisaban los talones así que… ¡Bueno! Dijo que a mi me quedaban más años, tomó sus cosas de sacerdote ermitaño y se quedó atrás para darme tiempo a salir de esos bosques malditos.- Tiagus se preparaba para marcharse de nuevo, pero la niña perspicaz no pudo evitar hacer otro comentario que le encadenaría al orfanato durante al menos varias palabras más. -Pero eso deja todavía un vacío de 5 años antes de llegar a Costasur- Tiagus suspiró. Se dio la vuelta y ladeó la cabeza. -Traté de hacer mi vida entre los pueblos fronterizos, sin levantar la atención y ayudando a quien lo necesitase. No tenía la fuerza de volver a ver a Lilián, ni el dinero para regresar al sur. Ahora, si me disculpan…- -¿Y qué te hizo cambiar de opinión?- Preguntó uno de los niños -¿Qué?- Tiagus parecía atónito por la pregunta -Te habías ido a los pueblos fronterizos a mantener un perfil bajo, pero has vuelto. ¡Y nos has dicho que para matar a muchos dragones y salvar a muchas doncellas! ¿Por qué ahora?- Tiagus por un segundo había quedado atónito, siendo incapaz de entender como un niño podía tener tanta perspicacia. Pero simplemente le sonrió de medio lado. -Eso se queda entre mis pensamientos y yo.- Tiagus finalmente se dio la vuelta y comenzó a andar fuera del orfanato, camino a la salida de Costasur y con el viento ondeando en su capa mientras el sol se ponía en el horizonte… Había oído rumores horribles sobre el norte, y era hora de que un auténtico justiciero alzara su espada por el pueblo…
  38. 1 point
    Buenas tardes a todos, comunidad. Vengo a vosotros tras un largo periodo estival de ausencia y pausa en las ejecuciones de las labores administrativas del servidor fruto de una ausencia por motivos laborales tanto mía como del resto del equipo supervisor de rol del Concilio. Pero esa pausa ha llegado a su fin, y por ello vengo a anunciar PyE 2. He deliberado mucho en como buscar un sistema en el que, tanto pueda mantener una atención constante para con vosotros, sin dejar cosas pendientes durante meses, lo cual es totalmente inaceptable y que daña el ritmo natural del rol, pero sin acabar yo mismo agotado como ha pasado previamente, donde periodos de increíble actividad, con semanas de más de 8 horas diarias de atención al servidor, se siguen por periodos refractarios de varias semanas, o incluso meses. Con ese fin, he aquí que presento como, a nivel personal y a partir de ahora, gestionaré mi tiempo para con el servidor. Los Lunes, Martes, Jueves y Viernes, estaré disponible de 17:00 a 19:00 hora española. En ese periodo, atenderé: -Dudas, roles de carácter protocolario (Ingresos en organizaciones, ascensos/degradaciones menores, reuniones con NPC's de organizaciones o fuera de ellas a petición usuario), revisión de habilidades, respuesta de misivas y otra clase de mensajes en el foro. Los Fines de Semana quedarán exclusivamente para roles que requieran de mayor tiempo, masteos de carácter maestre, u otras cosas, todo a discreción personal mía. Si un usuario es imposible por las diferencias horarios, que sea atendido en este horario, como siempre, se hablará individualmente para acordar un horario que le sea posible, aunque no atenderé a más de un usuario al día de esta forma, fuera de horario habitual. También anuncio que antes de que esta semana acabe, será posteado el Sistema de Juego 2.0 del servidor, con la actualización final de las Ramas Mágicas que faltaban, un repaso a las ya puestas, y cambios de calidad de vida en el sistema en otros apartados que necesitaban explicación (Sigilo, Combate a Distancia montado) o cambios de equilibrio. Comunico también que se realizará este Septiembre el evento que por un cambio ajeno a mi de mis fechas de trabajo hubo de ser aplazado: Evento Comenzará el Lunes 17. Esta semana entrante iré poniendo posts. Los que vayan a participar con ST's, tal y como aparece en el post, por favor, re-envíen las historias/Fichas, incluso si ya las habían enviado antes. Esto es todo. Solo me queda disculparme por la falta de comunicación durante el verano. Espero que no se hayan sentido demasiado abandonados, pero les animo a quitar las armaduras, armas, equipaje, herramientas y pergaminos del armario, porque retomamos las aventuras. A partir de mañana, Lunes 10, entrará en vigor esto aquí indicado. Empezaré por la revisión atrasada de habilidades, seguida por la revisión de habilidades personales pendientes, seguida por la respuesta y resolución de roles que requieran de interpretación de NPC's por un maestre. Un saludo y buena tarde.
  39. 1 point
    Grolin Colina de Hierro Dos guardias con armadura pesada acompañaban al enano recién rescatado al hogar de Tarla, mientras ella iba detrás de él. Llegando a su hogar, se mantuvo los dos guardias en la entrada mientras el los dos hermanos de hierro adentraban al edificio. Vino un sacerdote enano que atendio las heridas del enano. Cuando termino, se marcho y al cerrar la puerta, se escucho gritos dentro de una voz femenina: Tarla. Después de tales gritos, solo se escuchaba murmuros y reconciliación. Se sabe que la relación de Tarla con Grolin es de protegerle, pues se cree que Grolin esta maldito lleno de augurios de mala suerte. Historias que recorren los largos pasillos de Dun Garok y chismorreos de alcoholicos enanos, aún asi su padre, no fue a verle, puesto que dice que lo rechaza por no ser hijo de su sangre aún así, son de nuevo chismorreos que las paredes de hierro oyen aunque no sean opacas. La familia de Colina de Hierro desde que perdieron a su Thane en la Tercera Guerra, tuvieron sus más y sus menos entre sus miembros pero al final para salir adelante, conocen que la familia es lo primero y unidos es la fuerza para hacer de su clan fuertes y honorables: sobrevivir ante las adversidades. Tarla entendio que Grolin era debil y tenía que cuidar de él, como hermana de mayor, al menos hasta que que se convierta en un enano fuerte pero ella sabe que eso no pasara, solamente le quedara protegerle hasta que ella se espose y su vida quedara a la deriva sin la protección de su hermana. El futuro del Clan Colina de Hierro es incierto, no se sabe que le deparara pero como dice la señora enana: Nuestro hierro es tan fuerte, que ni cién tormentas puede romperlo. Participantes: Gracias a todos por participar. Okri @Grol: 1h y 30 min Bodvar @Axl 1h y 30 min Martillo de una mano Ofülg @Archibald 1h y 30 min Hacha de dos manos Recompensa: - Ganancia de siete barriletes de pólvora para Bodvar. - Una cena de jabato asado y barrilete de cerveza para Okri. - Atención médica gratuita para las heridas de Ofülg
  40. 1 point
    Uniformes y Heráldica de Azeroth Azeroth es un planeta increíblemente grande y diverso, con docenas de razas que a lo largo de los milenios han forjado civilizaciones de todo tipo. Todas estas, en muchos momentos de su historia han buscado la diferenciación entre los distintos componentes que conformaban sus sociedades. Desde las pinturas tribales de los Gnolls hasta los rebuscados emblemas de los distintos clanes y Thanes enanos, todos estos tienen un significado intrínseco y conocerlos todos es de por si una disciplina académica a la que muchos individuos dedican su vida entera. Índice: Humanos: Ejército Imperial: Ventormenta: Tropa Regular Tropa Pesada Explorador Mago de Batalla Iglesia de la Luz: Paladín de la Mano de Plata Sacerdote Cruzada Escarlata: Novicio Cruzado Explorador Iniciado Capellán Escarlata Magus Carmesí Alba Argenta: Novicio: Templario: Enanos: Barbabronce: Ejército de Khaz'modan: Montaraz Infantería del Khaz'modan Kaldorei: Centinelas: Centinela Celadoras: Recluta Celadora Templo de Elune: Novicia Sacerdotisa Lunar Renegados: Guardia de la Muerte: Guardia de la Muerte Ejecutor Tirador Hechicero Oscuro Guardia del Terror Templo de la Sombra Olvidada: Novicio Capellán Oscuro Mortacechadores: Mortacechador Real Sociedad de Boticarios: Boticario Maestro Boticario Orcos: Clan Lobo Gélido: Clan Grito de Guerra: Clan Rocanegra: Sin'dorei: Forestales: Errante Forestal Orden de los Caballeros de Sangre: Iniciado Adepto Caballero (En construcción)