Roleros Destacados


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  1. 16 points
    Un grupo de usuarios que se dediquen a hacer decoraciones permanentes para ambientar, y que dichas decoraciones sean subidas a un post para tenerlas en cuenta para posibles roles. Y listo.
  2. 12 points
    La Muerte que cabalga Nombres de pesadilla. Figuras de leyenda. Poderes cuasi infinitos, si los relatos son ciertos. Traidores absolutos unos, campeones caídos otros. A lo largo y ancho del Imperio y los reinos enanos se susurran sus nombres,o más bien sus títulos, pues pronunciar sus apelativos se sabe que trae mala suerte. Al fin y al cabo, lo último que desea cualquier persona de bien es que su provincia sufra la furia de los mayores campeones de la ya derrotada Plaga. Aunque algunos murieron durante la Tercera Guerra, otros perduraron, y en la inmensa extensión corrupta del reino que antiguamente fue Lordaeron, estos campeones de los malditos hacen su hogar. Ejércitos enteros han sucumbido bajo sus hojas, y ni siquiera los mayores campeones del Alba Argenta o la Cruzada Escarlata pueden soñar con luchar y sobrevivir en un duelo contra esta clase de criaturas, siendo el único ejecutor de semejante proeza Tirion Vadín, el único vivo que se ha enfrentado a un Caballero de la Muerte en combate directo y ha sobrevivido para contarlo, usando la bendita Crematoria para acabar con el nombrado como Marduk Pozonegro "Señor de los Necrófagos", infamemente conocido por usar sus manadas de bestias no-muertas para cazar las poblaciones de aldeas enteras por puro divertimento. Aunque los Caballeros de los que se tiene constancia se cuentan con los dedos de las manos, y sus hazañas de maldad y crueldad llegan para llenar infinidad de tomos, no los hay más famosos que los grandes Señores de la Muerte: Los cuatro Caballeros de la Muerte más poderosos de las Tierras de la Peste. El Barón Osahendido Nacido como Aurius Rivendare, el Barón Osahendido es el segundo caballero de la muerte más conocido del mundo , solo por detrás del mismísimo Príncipe Traidor, el Vacío le consuma. Amo y señor de Stratholme, en vida amansó una inmensa fortuna gracias a tener bajo su control la segunda ciudad más importante y poblada de todo el Reino de Lordaeron. La familia Rivendare fue siempre conocida por su lealtad hacia la corona Menethil, y Lord Aurius no fue menos, luchando contra la Horda Orca en la segunda guerra, dirigiendo a sus reconocidos caballeros del Jabalí de Stratholme sin miedo o temor contra las inmensas huestes de los invasores. Se hizo gran amigo del Archimago del Kirin'Tor conocido como Kel'thuzad, cuando este pasó una década en Stratholme, instruyendo al sobrino del Barón en las artes arcanas. Sería esta amistad lo que acabaría haciendo que años antes de que se desatase la tercera guerra, Lord Rivendare bebiese del cáliz herético, jurando lealtad eterna al Rey Exánime como miembro de el Culto de los Malditos. Nadie sabe qué le fue prometido, o qué métodos persuasivos se usaron para convencer a uno de los vasallos más leales de la corona. Pero lo que todos conocen es que cuando Stratholme fue purgada, Aurius Rivendare no se encontraba en ella. Fue tras que el Príncipe Traidor regresase del continente del norte ,trayendo muerte y destrucción a los Claros de Tirisfal, destruyendo Ciudad Capital desde dentro, que la figura de Aurius Rivendare desapareció, dando paso al Barón Osahendido. Engalanado en una oscura armadura de acero oscuro, con las riendas del que se rumorea era su semental favorito en vida en la mano convertido ahora en bestia no-muerta, y un arma de acero corrupto que taja cuerpo y absorbe el alma, el Barón reapareció a las puertas de lo que antaño fue su ciudad, seguido de un séquito de cultistas y sus afamados Jinetes del Jabalí de Stratholme, todos ellos no-muertos, tan leales a su señor como lo eran en vida. Fue en Stratholme donde el Barón Osahendido alzó su fortaleza de maldad, los que antaño eran sus vasallos, levantados en legiones incontables que desataron muerte por las tierras de Lordaeron. Pero como el resto de la Plaga, el Barón fue sorprendido en la batalla del Lago Lordamere cuando la mitad de las tropas de la Plaga se volvieron contra la otra mitad. A diferencia de muchos otros, él se mantuvo leal al Rey Exánime, luchando para abrirse camino junto a sus Jinetes y poder huir de la masacre que se desató. Mientras el Barón se lamía las heridas en Stratholme, no le sorprendió ver como los estandartes escarlatas rodeaban su territorio tras meses de lucha para ganar cada palmo de los infectos bosques que ahora rodeaban sus dominios. Osahendido se aseguró de que la Cruzada Escarlata pagase con ríos de sangre cada adoquín de su ciudad que capturasen, y aun a día de hoy, tras más de cinco años, permanece al mando de sus tropas, bajo asedio constante de los Cruzados. Los campeones de la Cruzada que intentaron enfrentarse a él en los primeros meses de batalla se cuentan a docenas. Ninguno de ellos logró vivir para ver otro día, varios de ellos alzados en la servidumbre por las artes corruptas de la hoja que blande Osahendido, Terror de la Luz. El Alto Cruzado Saidan Dathrohan se ha propuesto como objetivo vital el llevar ante la justicia a semejante e infame traidor, y conquistar de una vez Stratholme para la Luz, la Humanidad y la Cruzada Escarlata. Pero mientras Osahendido se mantenga al frente de sus defensas, el veterano paladín tiene claro que tal tarea es prácticamente imposible. Salanar el Jinete Poco se conoce del Caballero de la Muerte conocido como Salanar el Jinete, pues siempre que se le ha visto, este marcha encapuchado con un tocado arcaico, propio de las gentes de las montañas de Alterac. Huraño por naturaleza, Salanar el Jinete jamás fue un gran general o comandante de la Plaga, ni siquiera uno de sus mayores campeones. La figura envuelta en oscuros y rojizos ropajes de Salanar el Jinete se convirtió en símbolo de la llegada de las legiones de la Plaga durante la tercera guerra. Batallones enteros huían ante la visión de El Jinete sobre una colina, pues él solo traía muerte. Fue esta falta de disposición a entablar combate contra los elegidos de la Luz lo que llevó a que en en el cuarto mes de la Tercera Guerra, una compañía de seis Justicares de la Mano de Plata, al mando del Lord Paladín Galvar Purasangre, marchase sobre destreros de guerra para buscar a Salanar y acabar con su no-vida, buscando una victoria moral para las mermadas fuerzas de Lordaeron. Ninguno de ellos regresó con vida, pero la próxima vez que Salanar apareció, lo hizo acompañado de seis destreros esqueléticos sin jinete. Fue desde entonces que pasó a conocersele como el Jinete, y desde la Tercera Guerra, los corceles esqueléticos que le siguen no han parado de crecer en número, contándose ya a decenas. Uno por cada campeón que osó retarle. Fueron los Renegados los últimos en infravalorarle, cuando en el primer intento del Nuevo Orden por avanzar hacia Andorhal , por las Tierras de la Peste del Oeste,en el año 28, la cuarta compañía de Jinetes del Terror, ciento cincuenta jinetes renegados veteranos, se cruzó con Salanar el Jinete en su camino. Declarando carga contra la solitaria figura, bastó que El Jinete alzase una mano para que todos los no-muertos libres cayesen al suelo, catapultados desde sus monturas, las cuales se detuvieron en seco. Ningún renegado llegó a saber que estaba pasando, pues con obediencia absoluta sus corceles se volvieron contra sus jinetes, aplastándolos entre sus pezuñas con violencia. Tras ese desastre, los Renegados detuvieron su avance, fortificando la frontera este de Tirisfal, volviéndose conscientes más que nunca de que tal vez ellos eran inmunes al control de su Creador, pero no por ello habían de infravalorar a sus tenientes. Lady Blaumeux Nacida como Lady Johanne Blaumeux, hija de Lord Charleman Blaumeux, Barón de Cardêne, una villa amurallada situada al Oeste del Lago Mereldar, en la región central de las provincias del Este de Lordaeron. Cardêne era famoso por las inmensas plantaciones de viñedos que rodeaban la humilde villa amurallada, conocidas en todo Lordaeron y más allá por el exquisito vino que generaban. Esto hizo que el Barón Blaumeux fuese mucho más rico que otros nobles cohetáneos, dinero que invirtió en darle a su hija Johanne toda clase de lujos. Johanne lo tuvo todo para crecer como una de muchas nobles, malcriada, ajena a todo lo que pasaba más allá de los muros de su hacienda. Pero a diferencia de muchos otros, ella siempre vivió angustiada por la pobreza y sufrimiento que veía fermentar y proliferar en las provincias del Norte de Lordaeron. Pese a que en su juventud desconocía las causas reales de toda esta pobreza, la hizo convencerse de que debería hacer algo, y por eso a sus quince años, en una noche de lluvia ligera, escapó de la hacienda de su padre para ingresar en la Orden de las Hermanas de Santa Ubherta de Arathi. Acogiéndose a la autoridad de la Abadesa para evitar que su padre la reclamase de vuelta a su casa, la ahora novicia Johanne Blaumeux no tardó en destacar por su gran conexión con la Luz y su increíble empatía por los más desamparados. En apenas una década ya era conocida por las provincias del Norte de Lordaeron como una experta sanadora que usaba sus dones para entrar en las aldeas y barriadas más pobres y curar al enfermo y al herido, llevando la esperanza y bondad de la Luz a zonas donde agentes más oscuros proliferaban fuera de la vista de todos. Sobreviviendo a tres intentos distintos de asesinato, que se achacaron a rivales políticos de su padre, acabó fundando el Hospital de las Hijas de Mereldar en Cardêne, su pueblo natal, con ayuda económica de su padre. Fue ante los muros de piedra del gran edificio de roca, interponiéndose ante más de trescientos enfermos y quinientos refugiados, que Lady Blaumeux fue asesinada por las legiones de la Plaga que avanzaron desde el Norte, consumiendolo todo como un enjambre de langostas. La que llegó a ser conocida como "La de Manos Puras", no tardó en reaparecer en un atavío mucho más siniestro al frente de las legiones de la Plaga. La que antaño usó sus manos para sanar, blandía ahora poderes oscuros que arrancaban las almas de los pechos de sus enemigos con meros gestos de sus dedos. Fue por Lady Blaumeux que sucumbió Andorhal, cuando tras haber sido re-fortificada después de que el Príncipe Arthas expulsase a la primera presencia del Azote de ella, la ahora Caballero de la Muerte usó sus artes oscuras para matar y alzar al instante desde su corcel a más de dos docenas de guardianes que controlaban el gran portón desde lo alto de los muros, abriendo estos el paso a las tropas de la Plaga. Desde la derrota del Azote, Lady Blaumeux ha regresado a Cardêne, las inmensas hectáreas de viñedos que la rodeaban siendo substituidas por campos resecos donde miles de zombies permanecen a la espera de las órdenes de su ama y señora. La siniestra Caballero de la Muerte reclama como propias todas las tierras centrales de las provincias del Este de Lordaeron, desde los Bosques de la Plaga al Norte, con la Capilla de la Esperanza de la Luz al Este, y el Cruce de Corin al sur delimitando lo que considera suyo por derecho. Y todos en las Tierras de la Peste saben que Lady Blaumeux es paciente, pero su piedad fue consumida por las magias oscuras que la alzaron hace tantos años, dejando tras de sí solo una inteligencia maquiavélica que disfruta jugando con las falsas esperanzas de los guerreros de la Luz que buscan reconquistar sus tierras. Sir Zeliek el Justo Sir Zeliek era uno de los caballeros más piadosos de la corte del Rey Therenas. Mientras que otros pasaban sus tiempo luchando en torneos, entrenándose y marchando a las provincias más alejadas a cazar trols y otras bestias, Sir Zeliek invertía su tiempo en estudiar y analizar los tomos sacros junto a cardenales y diáconos de la Iglesia. Aunque le fue ofrecida varias veces la oportunidad de tomar los hábitos, Sir Zeliek de Brasvury era tan devoto como leal, y en su lecho de muerte había prometido a su padre que seguiría la tradición de caballería familiar, cosa que pensaba cumplir. Cuando la Orden de la Mano de Plata fue creada, a nadie le sorprendió que Sir Zeliek estuviese entre los veinte paladines que siguieron a la creación de la órden, tras los Cinco Primeros Caballeros. Rápidamente destacó por su gran conexión de la Luz, dominando en meses lo que otros tardaban años en controlar. Fue por la luz de Sir Zeliek que San Uther el Iluminado, Primero de los Paladines, sobrevivió a las horribles heridas causadas por un señor de la guerra trol en la batalla del Paso Rocarrigida en Stromgarde, y fue por su espada que se acabó con Picogarja, un temible grifo salvaje que poseído por una furia asesina (originada de una herida infectada causada por cazadores furtivos) llevaba meses aterrorizando a las aldeas al sur de Andorhal. Toda esta piedad y habilidad, sin embargo, no sirvió de nada cuando el Príncipe Traidor y sus legiones llegaron a Ciudad Capital. Sir Zeliek, se encontraba allí para recibirlo, como muchos otros. Se quedó atrás, para ayudar en la evacuación de cuantos civiles pudiese, ocupando el sitio que Sir Gavinrad el Terrible se había ofrecido a cumplir sin dudar. Cuando Sir Zeliek reapareció en los primeros compases de la Guerra por Lordaeron, fue un golpe moral inmenso tanto para sus compañeros de la Mano de Plata como para las gentes y defensores del Reino que se reorganizaban tras el ataque sorpresa del que había sido su príncipe. Lo peor de todo no fue ver al que antaño blandía la Luz con tanta maestría convertido en un Caballero de la Muerte, un campeón de la no-muerte, si no el hecho de que este pareciese atrapado dentro de una prisión que ahora era su cuerpo. Llamaba a sus antiguos aliados, instándoles a huir, antes de degollarlos sin ápice de duda cuando estos intentaban poner fin a su sufrimiento. Desde la derrota de la Plaga en la Batalla del Lago Lordamere, Sir Zeliek ha vagado en solitario por las tierras infestas de Lordaeron, acabando con la vida de docenas de soldados, campeones, sacerdotes y viajeros, instándoles siempre a huir antes de cargar contra ellos sin mostrar piedad alguna. Algunos dicen que fue por su gran conexión con la Luz que su alma permaneció incorrupta, su cuerpo esclavizado a la magia oscura que lo alzó. Otros muchos, desdeñando tales palabras, pues eso no seria si no una horrible maldición, afirman que no es esto sino un truco de la Plaga para desmoralizar a los que van a luchar contra Sir Zeliek, aprovechando el no-muerto los momentos de duda que suelen surgir entre los golpes de su enemigo. Sea como sea, la visión de un jinete blanco en los caminos de las Tierras de la Peste no significa si no muerte, y Sir Zeliek, "La Parca Blanca", es una figura que entre susurros se insta a que todo viajero, peregrino, e incluso batallones y tropas militares, evite, si es que tienen aprecio alguno por su vida.
  3. 10 points
  4. 7 points
    La jornada había terminado de una forma agotadora y el sitio donde se había llegado a parar no era el mejor. El olor pútrido de los huevos podridos acompañaba a ese "bosque", si se podía llamar así, en un lugar perdido de tierras de la peste, cerca de Corin. La humedad de la tumba llegaba hasta los huesos para aquellas pobres almas que intentaban dormir sobre ese lecho, a sabiendas que el día de mañana iba a ser peor que el anterior. El suave aullido a lo lejos, un aullido de eco sobrenatural, no ayudaba a conciliar el sueño y la mayoría se mantenía en vigilia en el campamento. Hoy ya habían pedido a dos miembros de la compañía, y esperaban no perder ninguno más. Delante les quedaban kilómetros para llegar a tierra amiga. No se espera ayuda, estamos solos contra todo esto. La caravana A) Alrededor de 60 almas (sanas 60) - 20 voluntarios nobles - 20 tiradores escarlata - 1 sacerdotisa escarlata - 1 Novicia - Jugadores B) Carga - Agua (4 días) - Comida (4 días 2 raciones al día) - Proyecto Talfink + 1 día de marcha - Medicinas ( 4 dosis) - Recursos varios (antorchas, tiendas) + 1 día de marcha C) Viaje Corin-Tyr - 2 días base + 2 días sobrepeso + 1 día marcha en cuadrado = 5 días de marcha
  5. 7 points
  6. 7 points
    Un tropezón no es caída El grupo estaba reunido, las pocas nubes en el cielo les auguraban un viaje tranquilo y el viento soplaba hacia el norte. Era difícil para Odriel imaginar una mejor situación que aquella y el entusiasmo por el viaje que les aguardaba se iba intensificando.Habían sido varios días de preparaciones y un sinfín de horas dedicadas a analizar cada minucia que pudiera afectarles la travesía.Finalmente la mañana del embarque había llegado y por un par de semanas de lo único que tendrían que preocuparse era de no obstaculizar ni entorpecer el trabajo de los marineros. Para fortuna del grupo de quel’dorei y la draenei, el clima se mostró favorable en la mayor parte del trayecto y llegaron a Costasur rondando la fecha prevista. El poblado les recibió con una visión deteriorada de la zona y sus habitantes, la mayoría afectados por una u otra causa a raíz del avance renegado. A medida que atravesaban el poblado el grupo recibió varias miradas que si bien no eran hostiles si denotaban la incomodidad ante la presencia de aquel grupo exclusivamente formado por elfos y una de esas criaturas de apariencia caprina. A raíz de esto fue que Odriel, pretendiendo ahorrarles alguna mala experiencia a sus compañeros, se aproximó a Auric, el más joven de ellos, y le consultó si sería capaz de guiarlos hasta el paso de las montañas. Auric era quel’dorei que había crecido en Quel’danil y, al oír la solicitud del mago que depositaba su confianza en él, quiso mostrarse seguro ante el resto de sus compañeros. Fue así que el joven aceptó guiarlos y el resto le siguió rumbo a la salida del poblado. El camino les aguardaba con la promesa de compartir con ellos largas horas de monotonía y los elfos no parecían dispuestos a perder segundo algunos, por lo que se lanzaron hacia él y emprendieron el viaje sin demorarse en hablar con la gente del pueblo. Cuando ya se había alejado un par de leguas y el sol ya se elevaba en el firmamento, oyeron que algo se acercaba por el camino. Feldrendil y Klamendor enseguida advirtieron el reflejo de armaduras metálicas a la lejanía y todos acordaron ocultarse por si se trataba de algún posible enemigo. Ya ocultos desde los arbustos que crecían a los lados del camino, pudieron ver un pequeño contingente de soldados humanos que marchaban rumbo a costasur. En las armaduras eran evidentes los golpes y las manchas de sangre, por lo que asumieron que más de uno estaba herido. Aunque Odriel por un instante pensó en salirles al encuentro para consultarles sobre el estado del camino que les aguardaba, creyó que aparecer por sorpresa podría alertarlos. No fue sino hasta que se alejaron por completo que los elfos salieron de su escondite y reanudaron la marcha. De haber hablado con los soldados o la gente del pueblo hubieran tomado conciencia del estado de la zona, pero las oportunidades solo se dan una vez y los elfos no supieron aprovecharlas. Auric continuó guiándoles y para cuando se percataron que el rumbo tomado les llevaba a zona renegada era demasiado tarde. Unas risas comenzaron a oirse a sus alrededores y para cuando quisieron darse cuenta estaban rodeados por una patrulla de no-muertos. A pesar de las burlas renegadas proferidas al encontrarlos perdidos en aquella zona, no estaban mucho más abiertos al diálogo y el combate fue inevitable. Al no encontrar un hueco por el que pudiesen huir, Klamendor, Feldrendil, Astrea, Auric y Odriel formaron un círculo cubriéndose las espaldas mutuamente. Al principio los golpes de ambos magos y el joven arquero les dieron una leve ventaja sobre los guerreros con espadas renegados, pero la respuesta también fue dura por parte del brujo que los dirigía y uno de los arqueros. Para cuando entablaron la lucha cuerpo a cuerpo, Astrea ya había sido herida por una flecha, Auric había quedado imposibilitado de usar su arco y Klamendor se había paralizado ante la visión del rostro del no-muerto que se le aproximaba. El combate fue cruento y de no haber sido por el sacrificio de Astrea, Klamendor tal vez no hubiese sobrevivido. Al final todo quedó en calma y en el campo de batalla solo quedaban los cadáveres renegados y un grupo de elfos agotados y malheridos. La que peor estaba era Astrea, quien había recibido un profundo corte en una de sus piernas y apenas podía mantenerse en pie. Con las últimas fuerzas que les quedaban, Odriel y Auric ayudaron a la draenei a andar mientras que Feldrendil daba una mano a Kalmendor. Sin voltear la vista atrás y con el murmullo de las risas renegadas zumbando en sus oídos, abandonaron la zona, regresando hacia el este donde finalmente se verían obligados a buscar un sitio donde hacer un alto y montar un campamento improvisado para tratar sus heridas.
  7. 6 points
    Personajes. El grupo de comerciantes.: Desde su llegada a Costasur, este grupo de tres individuos llamó la atención de las autoridades. Apenas en su primer día ya habían acudido a solicitar ayuda de una agotada y desmoralizada milicia. A pesar de haberse negado a prestar ayuda militar, acordaron en resguardar un cofre negro y pesado dentro del cuartel, con una pequeña tarifa por día de resguardo. Este singular grupo de individuos destaca por sus peculiares atributos individuales. ACTUALMENTE: Santiago de Sveri ha logrado llegar a un acuerdo con Loras, el comerciante le ha advertido al Cabo que la misión a la que se han encomendado es de alto peligro, y por lo tanto, mejor que haga sus preparativos antes de partir con rumbo a la entrega. Loras, el comerciante. Loras es un misterioso comerciante que llegó una mañana por el puerto acompañado de dos Condotieros que cargaban un cofre negro de tapas duras. Tiene un acento algo extraño, con esa manera que tienen los habitantes de las islas de tragarse los sonidos con "R" o con "Ñ". Tiene una voz dulce, persuasiva, que nunca cambia su tono, como si siempre estuviera tratando de convencer a quién habla con él. No porta armas a la vista, pero siempre va acompañado de sus dos guardaespaldas, los cuales compensan con creces cualquier arma que el pueda tener. Sin embargo, Santiago, durante la conversación de ambos, descubrió que Loras es capaz de usar energía Arcana. Por lo que, es lógico pensar que no es tan indefenso como se ve. Mucho aun se desconoce de él, sobretodo de la carga que transporta con tanto recelo. Por ahora, no goza de la confianza de santiago, a pesar que este ultimó demostró por si mismo la legitimidad de sus documentos como comerciante y representante de una casa de nobles comerciantes marìtimos aun por identificar. Actualmente espera en Costasur a que Santiago le informe que se encuentra listo para partir a la entrega. Loras, también se está preparando para dicho momento. Condotiero de sombrero ridiculo En la dura vida del mar se necesitan hombres de todas las habilidades posibles. Muchas veces, el trabajo de guardaespaldas o mercenarios recae en los famosos Condotieros. Para ser un condotiero no se necesita pertenecer a ningún gremio o hermandad. De hecho, cualquiera puede adjudicarse el tìtulo de Condotiero si está listo para afrontar las consecuencias (Y presuntos beneficios) de ser uno. Eso sì, para todos es claro que un Condotiero que se respete al menos sabe como disparar a una carta mientras vuela o al menos, conocer uno o dos trucos de navegación. Estos individuos se caracterizan por ser muy profesionales con sus contratos (Hay excepciones) y terminar el trabajo hasta el final. Eso sì, se les paga todo por adelantado. El mercenario que acompaña a Loras es un desconocido. Lo poco que se sabe es que porta un par de pistolas de chispa encima y tiene un acento demasiado gracioso. Sin embargo su voz es tan profunda como un pozo de mineria. ACTUALMENTE: Acompaña a Loras en su misión. Solo ha intercambiado palabras con Santiago hasta el momento. Condotiero fortachon Poco o nada se sabe de este mercenario encargado de la proteccion de Loras y su carga. Es alto, mucho màs alto que el promedio y se ve curtido por la batalla. Su mirada es pesada y fuerte, en su cinto pueden verse un par de espadas curvas con un par de joyas rojas en el pomo de las mismas. Hasta ahora, solo se le ha visto interactuar con su compañero, y siempre en silencio. Habitantes de Costasur: Sinceramente no hay mucho que decir de un grupo de habitantes desmoralizados, mal equipados quienes además, cada vez más fantasean con pesimismo el día en el que los renegados se dignen a venir. No obstante, puede que haya uno que otro individuo que valga la pena intentar reclutar o ganarse su favor. Es cuestión de acercarse y conocer a la gente. Claro, si están dispuestas a recibirte. Banda de milicianos desmoralizados: Estos pobres diablos solo esperan el día en que los renegados o los bandidos acaben con sus vidas. La moral es nefasta, y el hecho que no tengan armas en condiciones ni equipo solo hace que su situación sea aun mas deprimente. Sin embargo, no hace mucho, un extraño miembro de la iglesia, de cabello rubio que se hacia llamar Elegost Faler vino y, con una carisma que sorprendió hasta el màs amargado, logró levantar el animo a una pequeña banda de milicianos. ACTUALMENTE: Elegost ha hecho amistad con un grupo de milicianos quienes compartieron alguna que otra informacion util con el capellan. Como nombres de oficiales, estado muy general de la milicia, lugares de interes en el bosque cercano y lugares secretos de caza que usaban ellos antes de unirse a la milicia. Ademàs, que Elegost ahora es bienvenido entre los agotados soldados. Es posible, que pueda usarse ese vinculo en el futuro.
  8. 6 points
    Tenían ante ellos una tarea dificultosa, pues la moral del pueblo de Costasur no era muy favorable debido a los últimos acontecimientos del lugar. Aún así en un primer intento fallido de intentar unir a la gente del lugar, no se rendiría e intentaría hacerlo otra vez, buscando una figura más representativa en la ciudad, el Magistrado. Así pues, cogió pluma, papel y tinta, comenzó a escribir con buena caligrafía con la esperanza de que la carta llegara al Magistrado y este quisiera darle audiencia. Una vez terminada la carta, plasmó el sello de la Mano de Plata sobre ella y se la entregó al primer mensajero que vio, con una suculenta propina para asegurar que la carta llegaría a buen puerto. Con la Luz, Magistrado. En primer lugar me presentaré, soy Jared Miller Escudero de la Mano de Plata, como bien habrá llegado a sus oídos hace unas semanas llegamos a sus puertas, para intentar ayudar a vuestra lucha contra la oscuridad que acecha en estas tierras. No sé si le sonara Bosque de Ocaso, pero he visto como esa zona ha caído, junto con centenares de vidas inocentes, debo decir que, desgraciadamente me resulta igualmente de parecida la situación. La oscuridad acechando, esperando la oportunidad para acabar con todos sin ningún tipo de piedad. Como defensores de la Luz y la Vida, entenderá que no podemos permitir que esto ocurra, no otra vez. Por ello, le pido una audiencia para hablar con usted más cómodamente sobre el asunto y de cómo podemos afrontar dicha situación. Si no es mucha molestia acudiré con dos hombres más que son mi de máxima confianza. Y además son viejos conocidos por la zona, pues estuvieron en el pasado aquí ayudando a la gente del lugar. Hablo del Cabo Santiago de Sveri y el antiguo Sargento, ahora Iniciado a Capellan Elegost Faler. Muchas gracias por su tiempo. Que la Luz ilumine por siempre tus pasos. Jared Miller, Escudero de la Mano de Plata. @El errante @Malcador
  9. 6 points
    Hago un pequeño aporte, no tengo fotos pero funcionan 100% 2018, no virus, link full mega, full HD 4K 24/7-365 Frezee: .aura 16245 (Congela el emote que estes haciendo, por ejemplo: El saludo militar o.<) Pistolas: .aura 93597 (No hay mucho que decir... Un par de pistolas en tus manos ¿Que diablos quereís más?) Morir con estilo (slow motion): .aura 90405 Baile del salón de Karazhan: .mod stand 400 (¿Habeís ido a Karazhan alguna vez? ¿No? Mal hecho.) Sentadillas: .aura 204893 (Nada mejor que calentar antes de pelear por ti vida) Ea, se que es poco pero a medida que encuentre más los posteare (Son una chulada, reto que los proveís y ós riáis un rato)
  10. 6 points
    Yo lo que ahí leo es: "No debería tener ventaja un personaje centrado en el combate a meele directo cuando te enfrentas a él en combate meele directo". Y las placas, bueno. No me parece que puedan usarse para hablar de equilibro cuando son algo que: 1- Está limitado 2- Ese estorbo es brutal (Y más con escudo) y las placas solo te sirven, básicamente, para batallas a las que sabes que vas a pegarte en un campo abierto y descampado (Como tiene que ser). Uno tiene que aprovechar las ventajas de su rol, clase, y del sistema, para derrotar a un personaje con gran físico, armadura de placas, y asumo, que también tendra altas las habilidades de combate y defensa. Pero es que estamos hablando de un personaje veterano, que literalmente solo sirve para combate directo en campo abierto... ¿Qué tiene de raro que tenga ahí una ventaja? No es como si no existiesen las mazas para quitar esa ventaja de las armaduras pesadas. Otros atributos ofrecen sus propias ventajas, como Destreza y su defensa, y ser usable para armas a cuerpo a cuerpo y a distancia (Y para 20 habilidades super útiles para rol mientras que Físico solo te mejora el Atletismo). Está claro que Físico es por su obviedad un atributo que se usa de delimitador en cosas como armaduras... pero bueno. Podría ser peor. Podría ser percepción.
  11. 6 points
    Lista de Auras para visualizar skills, objetos y otras cosillas, todas funcionan con .aura pero no todas con .cast 36006 (Fuego Vil) 56572 (Conjuración Vil) 12898 (Aura Azúl) 65689 Rayo AZUL (Manos) (Cast) 138431 Ataque Relámpago 36151 VAPOR 40570 ESTRELLITAS DORADAS 13913 REMOLINO AZUL 39839 FUEGO VERDE Inmolación 33569 Casteo arcano 38841 FUEGO 71986 DESTELLO MAGICO ROJO 40849 PORTAL Oscuro 47840 Aura Purpura 46679 LLMAS AZULES 36945 Toque Arcano 35850 Casteo energía Roja 72523 Absorción de almas 45870 Aura eléctrica 42294 Aura casteo verde 39284 Casteo Estrellas Druida 51283 HUMO ROJO GRANDE 36382 Carteo Piromante 46934 Escudo protector 46933 (Con esfera de casteo) 59069 Protección Gelida. 42709 FUEGO AZUL PIES 45775 Escudo Arcano 45631 CADENAS Arcanas 51193 Escudo de Fuego 65685 Circulo azúl de casteo 45871 (Cast escudo eléctrico) (Cast) 55810 Portal de fuego 140799 Casteo Luz 136891 Rayo 129890 Aura de espíritu Cautivo. 167332 (Casteo cadena de relámpagos) 55067 Escudo Druidico 84961 Sendero de flores 180615 Sombrero pirata 147873 Sombrero de mago 147860 Casco buceo 61398 Navideño (verde) 61399 (Rojo) 131598 Sombra profana 160160 Dejar caer arma
  12. 6 points
    Al otro día, Santiago tomó papel y tinta y comenzó a escribir una lista de tareas de cosas que iban a necesitar si querían sobrevivir, pues aunque la Iglesia había dado suministros para un tiempo lo cierto es que no eran suministros eternos, y se esperaba de ellos que fuesen para las gentes en necesidad de aquella región, no por el grupo. Así, pronto aparecieron colgados en las entradas de las tiendas varios papeles recordando a los voluntarios que la comida no duraría para siempre. Como bien sabréis, los suministros solo duran por tiempos limitados. Por esto, será bienvenido cualquier que obtenga algo de lo siguiente: Comida y agua: Alimento y bebida es lo más básico para sobrevivir. Ya sea cazando, comerciando (En Costasur o en otros sitios), saqueando bandidos, ayudando granjeros para que os recompense con lechugas y tomates o haciendo favores al posadero para que os de cerveza. Cualquier modo que se os ocurra de traer alimentos y bebida para el grupo, sabed que la Luz os lo agradece. Pero a quien se le ocurra tratar de sustituir el suministro de agua con un suministro constante de cerveza, juro que lo cuelgo desde la muralla de Costasur. Materiales de construcción: Tal y como suena. Desde piedra hasta madera y pasando por clavos y tornillos. Tenemos por delante la tarea de hacer de esta región un sitio seguro, y no es algo que se logre únicamente a base de buenas intenciones y de matar bandidos y renegados. Necesitamos estos materiales si queremos siquiera pensarnos en hacer los caminos más seguros y formar un campamento en condiciones sin recurrir a la generosidad de Costasur de dejarnos acampar dentro de sus murallas. (Os cuento un secreto: Su generosidad dudosamente sea eterna. En especial luego del discurso del escudero). Dinero: Seamos realistas. No tenemos dinero. Ahora mismo, el dinero de este sitio se resume al sueldo de un cabo, un escudero y un capellán. El dinero sirve para todo, el dinero es la fuente de la vida en cualquier sitio; aquí y en la isla más recóndita del Imperio. Con el dinero se puede comprar comida y agua cuando nuestros esfuerzos por conseguir ambas cosas fallen. Con dinero se compran materiales de construcción cuando no hay ningún sitio de donde seguir rapiñando. Y más importante, con el dinero se consigue que cualquier persona esté dispuesta a ayudar, y carecemos de verdaderos constructores. Por lo que cualquier modo que se os ocurra (Por favor, LEGAL o juro que os mato) de conseguir dinero bienvenido sea. Tenemos un mercenario en el grupo, si alguien quiere saber cómo hacer dinero sin ser nada en la vida más que golpear cosas, él es el hombre al que preguntar. Si queréis buscar dinero de otras maneras (Es preferible), estoy seguro de que en muchos sitios podrán dar uso los habitantes de Trabalomas a todo tipo de habilidades. Un campamento en condiciones: Si en algún momento rebosamos de materiales y estos sobran, sería muy bienvenido poder mudarnos fuera de las murallas de Costasur y poder alzar un puesto de control y mando más permanente en el bosque, pero por el amor a la Luz, si se os ocurre hacerlo, hacedlo lejos de los renegados. Aprended del pasado del norte. Un campamento en una zona segura evitará muchas muertes, incluso si no es tan épico como en las novelas con las que muchos hemos crecido. Gente: Finalmente, si conseguimos un campamento fuera de las murallas que podamos expandir libremente, necesitaremos gente. Gente de armas sobra en el mundo, gente de otros tipos es lo que necesitaremos. Constructores y, si la situación lo requiriese, gente capaz de cultivar (¿De verdad creéis que se puede alimentar un campamento a base de rapiñar comida?) // Adicionalmente, adjunto otra clase de misiones. Estas misiones a diferencia de las anteriores NO son locales o relacionadas con el grupo en sí, si no a la situación de toda Laderas de Trabalomas. Estas son las misiones que se podrán realizar para cambiar el panorama siempre que no nos estemos muriendo de hambre. Estas misiones no están especificadas en ningún sitio on rol, sencillamente se tratan de misiones relacionadas con la situación actual de la región, las cuales ya he consultado con Malcador al respecto. Así pues, aquí tenéis: La unidad hace a la fuerza: Sería de una ayuda inestimable el contar con el apoyo de los principales pueblos de Trabalomas; con especial énfasis en Costasur, aunque la ayuda de cualquier otra aldea debería aportar su grano de arena. Esta es una misión diplomática, y por lo tanto requiere de una gran carisma y capacidad de convencer, o sencillamente de encontrar cualquier modo de probar que se puede ser de ayuda y que el grupo es digno de confianza en la tarea que se propone, pues ningún líder que se precie desperdiciaría recursos de ningún tipo en un grupo que no parezca tener futuro o que solo vengan a dar problemas. Esta misión es repetible. La cantidad de apoyo que los pueblos pueden ofrecer se ve reducido por el fuerte bandidaje asentado en Trabalomas. La dificultad de esta misión puede variar entre 2/6 hasta 5/6 dependiendo de la importancia del pueblo. La dificultad de esta misión se ve incrementada actualmente por la nula popularidad del grupo en Trabalomas. En el caso de Costasur se solicitará el rol a un Maestre, no puede ser llevado por un jugador. Caminos seguros: La cantidad de patrullas que se necesitan enviar por los caminos y su vigilancia sería mucho más eficiente con algunos puestos de control mínimamente fortificados en los caminos, así como la restauración de viejas estructuras abandonadas hace mucho como torres, donde colocando solo un par de tiradores la vigilancia de los caminos podría aumentar enormemente debido a la posición defensiva y la buena visión que ofrecen. Esta misión es repetible, ya que los caminos son extensos y hay mucho espacio para alzar puestos de control así como muchas estructuras restaurables. Alzar puestos de control cuenta con una dificultad de 4/6. Restaurar viejas estructuras cuenta con una dificultad de 6/6. La dificultad de esta misión se ve incrementada actualmente por la carencia de meteriales, mano de obra y de apoyo económico y militar de los principales pueblos de Trabalomas. Pioneros fronterizos: La Iglesia ha proporcionado una caravana llena de suministros para repartir entre los pueblos afectados terriblemente en la frontera. Esta caravana ha llegado sana y salva a Costasur, pero ese es solo el primer paso. Ahora alguien debe de repartir parte de estos suministros a las aldeas más afectadas por los renegados para aliviar sus penas y mostrar que la Iglesia y la Luz se preocupa por todos sus hijos. Esta misión puede ser repetida hasta tres veces con la cantidad de suministros actuales. La dificultad actual de esta misión es de 4/6. La dificultad de la misión se ve incrementada actualmente por la falta de caminos seguros. ¿Renegados? No, bandidos: Aunque no tiene que ver directamente con la amenaza renegada, lo cierto es que hay otra amenaza por la que sufren los habitantes de Trabalomas proveniente de Durnholde: Bandidos. Estos saqueadores están muy bien asentandos en el este de Trabalomas y se han vuelto increíblemente agresivos y bravos, dificultando enormemente que circule el comercio entre las aldeas de Trabalomas, algo que es primordial para toda civilización y que en general debilita a toda la región frente a los renegados, y es probable que es lo que les haya permitido en un primer lugar a los renegados el actuar de manera más agresiva con impunidad. Debilitar a los bandidos sería inestimable para Trabalomas en general y aunque la situación actual hace casi imposible el echarles de Durnholde, siempre se les puede hacer retroceder hasta su fortaleza y reducir su área de influencia atacando sus campamentos y frustrando sus constantes ataques a comerciantes y mercaderes en los caminos. Esta misión puede ser repetida varias veces para mejorar la situación en general de las aldeas. La dificultad actual de esta misión es de 4/6. La dificultad de la misión se ve incrementada actualmente por la falta de caminos seguros. Jack el Media-Flota: Antes conocido como "Jack el Lampiño", este joven solía dirigir una flota pirata entera que se dedicaba a hostigar el comercio tanto de los enanos como de los humanos con el sur del continente. Hace más de un año la mitad de su flota fue bombardeada y se le perdió la pista. En la actualidad han vuelto al fin con su flota reconstruida, y Jack con una pata de palo y un garfio por las mutilaciones que le dejó el bombardeo. Han comenzado de nuevo su oleada de saqueos con incluso más agresividad y furia que antes, y los rumores dicen que Jack busca fervientemente su venganza contra "El dúo de piratas de agua dulce". Encontrar el modo de sacar del mapa de una vez por todas a la flota pirata de Jack podría mejorar ligeramente la situación de Trabalomas en general, y mejorar enormemente la situación de todas las zonas costeras. Reunir la ayuda de los enanos para esta tarea podría ser algo casi primordial, aunque su tozudez y el que los humanos ya hubiesen fallado una vez no ayudan a que se muestren confiados en asistir a nadie. La dificultad actual de esta misión es de 6/6 La dificultad de esta misión puede ser reducida hasta el 5/6 si se logra recabar la ayuda de los enanos de Dun Garok. En esta misión se recomienda encarecidamente consultar con un maestre antes de realizarla, para aclarar como se piensa encarar el asunto. Es una misión de una magnitud mayor, por lo que es preferible que un maestre esté al tanto de cómo se lleva así como de la resolución final de la misma, para poder validar los hechos y asegurase de que la dificultad ha estado a la altura.
  13. 5 points
    Quel’danil Antes de la tercera guerra, Quel'danil se usaba como centro diplomático por los Altos Elfos, pues las puertas de Quel'thalas estuvieron siempre cerradas a cualquier no-elfo. Toda clase de relación diplomática con otras naciones humanas se hacía o en las propias tierras humanas o en Quel'danil. Actualmente, tras la caída de Quel'thalas, los habitantes del último asentamiento exclusivamente Quel'dorei, han dejado de lado sus labores diplomáticas para concentrarse en lo que realmente importa; La supervivencia. La Capitana Forestal Jalinde Dracoestío lidera el asentamiento y cuenta bajo su mando con aproximadamente cien forestales. Además, la población de Quel'danil escalaría hasta los 500 Altos Elfos, siendo tras Dalaran, Theramore y Ventormenta, la mayor congregación de Altos Elfos del mundo, contando a los Forestales mencionados previamente y sus familiares. Quel'danil sobrevive por su amistad y alianza con los Martillos Salvaje de Pico Nidal, la caza y la pesca, y llevan un estilo de vida muy ermitaño, viviendo de la naturaleza y despreocupándose de los problemas del mundo, comerciando con los Martillo Salvaje y colaborando con estos para proteger sus tierras de los Trols del Bosque. El recién llegado grupo asentado en la Aguja Plumargenta ha sido testigo de los problemas de la zona y ha comenzado a plantear sus objetivos en base a las necesidades contando con una suerte de tablón de misiones: Conociendo al enemigo Los trols del bosque han sido un problema difícil con el que lidiar desde que los primeros Quel’doreis pisaron por vez primera las tierras de Lordaeron. Aun así, esos milenios de enemistad no fueron en vano para aquellos que conocen las ventajas de la escritura. Es por eso que las bibliotecas de Quel’danil resguardan información sobre los trolls del valle y las maneras de hacerles frente. Aunque parece que han estado abandonadas durante años, tal vez alguien debería dar un vistazo a lo que allí se guarda. Dificultad: * Escaramuzas en la espesura Recelosos de aquellos a los que consideran usurpadores de sus tierras ancestrales, los trols del bosque no pierden oportunidad alguna de lanzar sorpresivos ataques a los asentamientos, caravanas o viajeros desprevenidos, tanto quel’dorei como martillo salvaje que se encuentren en la región. Buscando evitar esto, Quel'doreis y Martillosalvaje se mueven incesantes, patrullando los bosques en busca de contrarestar los movimientos de sus sangrientos enemigos. De más está decir que cualquier ayuda a los forestales para lidiar con ellos sería más que bien recibida. Dificultad: *** Un trol muerto es un buen trol Pero Delkan’zen, líder de la tribu trol Taintedswamp, no es un buen trol. Ha dado problema a los forestales y enanos de la zona, atacando y retirándose con la velocidad del rayo a su guarida al suroeste del valle. Se dice que el troll tiene una aversión insana por los enanos de Pico Nidal y carga, colgando de su cintura, las cabezas de los guerreros más osados a los que dio muerte. Entre ellos se sabe que se encuentra el hijo del earl Haldrad Thunderfist. Tras incontables fracasos del enano en reclamar su venganza, su esposa ofreció a sus espaldas una buena recompensa, tanto sea en metálico o en recursos para quién de caza a Delkan’zen. Dificultad: ***** La Atalaya Paso del Sol Otrora un puesto de vigilancia utilizado para mantener a raya a los trols en el sur, tras la caída de Quel’thalas y la merma de efectivos disponibles para defenderla ha sido abandonada al olvido. Desprotegida y con los años pasando factura, la estructura no tenía derecho a aguantar el paso del tiempo.Y no lo aguantó. Si alguien fuese capaz de reparar la atalaya y mantener allí la vigilancia, sería un punto favorable para garantizar la seguridad de la zona. Pero atentos, la zona no deja de ser un sitio estratégico por donde los trols suelen lanzar sus ataques. Dificultad: **** La Bestia Se dice que los lechucicos lunares alguna vez fueron criaturas pacíficas defensores de la naturaleza y los lugares sagrados. Tras el paso de la horda, estos seres que alguna vez gozaban de gran sabiduría se convirtieron en bestias agresivas y descontroladas. Por fortuna, territoriales y confinados en lo profundo del bosque, es extraño que los elfos se topen con ellos por casualidad. A pesar de esta certeza, durante los últimos días se han registrado ataques de una de estas criaturas, más grande, agresiva e insolente que el resto. La bestia se lanza sobre los viajeros desprevenidos entrando de manera atrevida en los territorios cercanos a Quel’danil. Aunque los forestales ya están tras la pista del ser, no vendría mal que alguien diera muerte al mismo y les evitase tener que perder efectivos en otros sitios más importantes. Dificultad: **** Reparaciones en la Aguja Plumargenta Tras haber conseguido los materiales y la promesa de ayuda por parte de Annlethil, la carpintera, y sus dos ayudantes, el grupo finalmente puede dedicarse a finalizar con las reparaciones. Días tras día durmiendo en el suelo comienza a tornarse un incomodidad inaguantable por lo que no vendría mal aprovechar la presencia de la elfa y solicitar su ayuda para la fabricación de algunos muebles de necesidad básica. Dificultad: ** Slime en el techo La aguja plumargenta en vista de ser reparada aun tiene un problema. Tras la primer excursión en la misma se creyó haber exterminado a todos los slimes que habitaban allí como una plaga, empero se han visto goteras de babas verdosas cayendo del cielo raso. Tal vez solo se trate de restos de los anteriores o aún hay un par de esas criaturas en el techo. En cualquier caso, no vendría mal verificarlo para evitar futuras sorpresas. Dificultad: ** // Listado de tareas sugeridas para el grupo asentado en Quel'danil. Abierto a modificaciones por parte de los narradores si se requiriese.
  14. 5 points
    Operación Broquel El viaje Las calles de la antigua e imponente ciudad de Stromgarde rebosaban de nieve en la fría tarde de primavera. Algún muñeco de nieve decoraba la parte frontal de algunas casas, en donde los niños (y algunos no tan niños) habían aprovechado la para nada común ocasión de tener nevadas en primavera. Aunque la situación sin duda era sorprendente y digna de estudio, no era para ello que la caravana eclesiástica se reunía a las puertas de la ciudad. Los territorios fronterizos en las Laderas de Trabalomas, el pequeño fragmento de Lordaeron que el Imperio Humano aún ostentaba, se encontraban alterados ante una serie de macabros incidentes que se habían sucedido. La caravana de la Iglesia se reuniría con un reducido grupo de voluntarios que partirían a ofrecer consuelo, apoyo, seguridad y más importante, protección a todos los afectados en esas duras tierras. Y si la situación se daba, y el Cabo esperaba se diese, llegarían al fondo del asunto, darían con los agresores y los llevarían ante la justicia. Junto a la caravana se unieron toda clase de personas. Por un lado se encontraba el joven norteño Kaileth, un mercenario con un ego desbocado pero cuyas intenciones parecían nobles, pues había decidido prestar su ayuda incluso ante la carencia de una auténtica paga material. Nadia, una ciudadana con poco más que su arco y las ganas de ayudar a quien el capellán en entrenamiento Elegost había convencido de unirse al grupo tras un par de horas charlando en las nevadas calles. El capellán, sin embargo, no se encontraba junto al grupo pues se retrasaría y había prometido alcanzarlos luego. También se encontraban los dos miembros de la mano de plata, Jared Miller y Audrey "Pecas", maestro y aprendiza que habían decidido acompañar al grupo para llevar justicia y paz a los habitantes fronterizos. Con una señal del Iniciado Tom, que también acompañaba la caravana, esta se puso en marcha. La caravana, con el símbolo eclesiástico decorándola por todos lados, cargaba toda clase de suministros y a cinco novicias. Acompañando por los lados, el frente y la retaguardia de la misma iban el resto de voluntarios. A medio camino, Elegost alcanzó al fin a la caravana trotando, totalmente sudado tras semejante maratón. El camino transcurrió sin incidentes, pues pocos eran los bandidos lo suficientemente valientes o estúpidos como para atacar una caravana de la Iglesia, y los ogros se encontraban demasiado ocupados dando guerra a las dispersas casas nobles muy al norte del camino imperial. A los lados del camino se podía apreciar la belleza de Arathi en un estado que pocas veces se podía apreciar: Las laderas y las colinas, tanto las más cercas como las más lejanas, decoradas y recubiertas por una fina capa nevada que habría sido digna de uno de los días de comienzos de invierno, si no fuese porque obviamente se encontraban en plena primavera. Y, finalmente, a lo lejos en el horizonte comenzó a alzarse la gigantesca y más imponente estructura que la humanidad hubiese alzado jamás desde los tiempos de Thoradin: La Muralla de Thoradin. Allí fueron recibidos por los soldados de Stromgarde y Trabalomas aisgnados a la muralla, con una variopinta combinación de tabardos de Stromgarde y Lordaeron. Los documentos fueron presentados y el paso fue concedido. Sin embargo la noche ya había caído sobre sus cabezas durante el trayecto ante el lento movimiento de la caravana, y decidieron realizar su primera parada allí. Pronto varias tiendas de todos los colores y tamaños se habían alzado a los pies de la muralla para los eclesiásticos y voluntarios acompañando la caravana, y un par de hogueras habían sido encendidas por el cabo para mantener al grupo caliente, pues aunque ya estaban dejando la extraña influencia climática de Arathi atrás, aún se sentía un cierto frío remanente en el ambiente en la frontera. El resto de la noche pasó calma y sin incidencias, con el grupo aprovechando el tiempo para comer, descansar y conocerse entre ellos, estudiar pesados tomos de historia y religión, cánticos de la iglesia, iluminar espadas con fuego para espectáculo de todos (aunque nadie prestase atención al pobre Tudesco excepto el cabo) y disfrutando frente a la hoguera una más o menos decente sopa de pollo realizada por Elegost. La noche acabó con Kaileth alejándose del grupo por la noche debido a que se había hurgado demasiado en el tormentoso pasado del muchacho. Y aunque algunos soldados juraron al otro día haber visto al grupo en forma de osos bípedos bailando alegres tonos, pronto se descubrió que, en realidad, estaban ebrios y tal locura nunca había ocurrido. La idea de osos bípedos era, sin dudas, ridícula. // Primer trayecto del viaje. Fue un rol corto solo para dar inicio. Participantes y habilidades usadas: @SwordsMaster como Santiago de Sveri - Atletismo, Supervivencia, Buscar @Stannis the Mannis como Elegost Friederich Faler Faleri von Falveri - Atletismo, Supervivencia, Cocina @Blues como Audrey "Pecas" - Atletismo, Religión, Historia humana, Común antiguo, Buscar @ILUSDN como Kaileth el Tudesco - Atletismo, Encantar arma, Buscar, Hacer nuevos amigos (Más o menos. Creo) @Curly como Nadia - Atletismo
  15. 5 points
    La Aguja Plumargenta Por aquellos días habían llegado hasta el campamento un par de quel’doreis llamadas Nerida y Lalaith dispuestas a unirse al grupo. Se notaba a leguas que era las típicas muchachas de ciudad que pocas veces en sus vidas habían pisado un bosque, al menos Lalaith, y dieron de qué pensar a Odriel. El campamento no solo se les estaba quedando chico, sino que también había empezado a evidenciar las incomodidades por falta de estructuras tan necesarias como un buen baño. Por fortuna para todos, tenían una alternativa. La Aguja Plumargenta una vieja edificación que alguna vez había servido como hogar de la familia de Auric, más durante la guerra había sido abandonada y el paso del tiempo se había hecho notar. Klamendor, Auric y Odriel fueron los encargados de darle el primer vistazo a la casa. La sabiduría élfica heredada de miles de años les sugirió que lo mejor sería hacerlo durante la noche, por lo que allí estaban, de pie frente al enorme y desvencijado edificio con tan solo una lámpara. No parecía que iban a encontrarse con problemas demasiado graves y al quitar las enredaderas que bloqueaban la entrada accedieron a la sala principal. No encontraron nada que no hubiera imaginado, las tablas de madera podrida, la naturaleza abriéndose paso por doquier, goteras y humedad. Fue al subir al piso superior cuando se toparon con algunos problemas, los cuales eran difíciles de quitar de encima. Antes de que pudieran darse cuenta, del techo habían caido unos seres de naturaleza viscosa y no parecían tener buenas intenciones con los elfos. Pasaron un buen rato lidiando con ellos y Kalmendor resultó ser el más afectado, quedando inconsciente al haber sido atrapado por tres de esas criaturas. No fue sino por una heroica acción de Auric que acudió en su rescate que el elfo de cabellos oscuros salió de allí con vida. Klamendor quedaría en cama por algunos días con unas horribles quemaduras, pero al menos la Aguja había sido limpiada de esas criaturas. Y con un poco de trabajo podrían tener un techo decente sobre sus cabezas.
  16. 5 points
    Todos unidos por los pobres campamentos que mueren con cada deslogeo, por cada casa decorada que desparece sin dejar rastro, unidos pondremos fin a todo esto ¡¡¡UNIDOS JAMAS SEREMOS VENCIDOS!!! Solo era para reflotar esto, hasta luegi.
  17. 5 points
    Un ayudante inesperado El sol ya se encontraba a mitad de camino del cenit cuando el improvisado campamento quel’dorei empezó a mostrar los primeros indicios de actividad. El viento, el frío, el rocío de la mañan y las incesantes risas de renegados que aún resonaban en sus cabezas les habían impedido descansar apropiadamente. Lejos habían quedado la comodidad y la tranquilidad de Villadorada y empezaban a darse cuenta de ellos. Para cuando reanudaron el viaje, sus cuerpos estaban agarrotados y más de uno se sentía enfermo, asaltado por los catarros y estornudos y con el cuerpo agarrotado. Más aun así no se detuvieron, sabiendo que no se encontraban en una zona segura y avanzaron rumbo al norte una vez más. No tuvieron mayores contratiempos, pero al llegar hasta el río que debían cruzar, el grupo se detuvo y comenzaron a notar cierta incertidumbre. El lecho del río en esa zona mostraba un caudal elevado, de aguas agitadas y profundas. ¿Debían ir río arriba o río abajo para buscar un mejor sitio por donde cruza? ¿O acaso debían arriesgarse a pasar por allí en lugar de perder tiempo? Antes de que llegaran a tomar una decisión, vieron como una figura de enormes proporciones se acercaba por el otro lado del río. Para cuando pudieron visualizar de cerca se percataron de que se trataba de un tauren de pelaje amarronado el cual dirigió sus manos a la corriente y, como si el río le obedeciera, hizo reducir la fuerza con la que corría lo suficiente para permitirse cruzar. Aunque al principio se mostraron recelosos, el tauren parecía tener intenciones de ayudarles y finalmente accedieron. Tantanka, como dijo llamarse, no solo les ayudó a cruzar el río, sino que también los guió por un camino seguro hasta el paso de las montañas que estaban buscando. Allí, mientras se despedían y agradecían por su ayuda, el Tuaren sanó las heridas de Astrea y luego partió por su propio camino mientras que los quel’doreis y la draenei lo hacían en dirección contraria. Tras un par de horas de caminata divisaron la fortaleza de los martillos salvajes y antes de que se dieran cuenta un grupo de enanos les había salido al paso y al verificar que eran aliados les escoltaron hasta el lugar. Allí Klamendor decidió recorrer el sitio en busca de una cerveza mientras que Auric, Astrea y Odriel se encargaban de reabastecerse de medicinas y provisiones. Tras una pequeña odisea encontrando a Klamendor, el grupo volvería a ponerse en marcha. Finalmente, con los últimos rayos del sol escondiéndose en el horizonte, alcanzaron Quel’danil. Allí les recibió un elfo de cabellos oscuros perteneciente a los forestales locales y les autorizó a montar un campamento en el perímetro del pueblo donde el grupo pasaría la noche.
  18. 5 points
    Buenas tardes a todos, comunidad. Con este post abrimos oficialmente la raza Pandaren para que esta sea roleada en el continente de Pandaria. A partir de este mismo instante pueden empezar a enviar sus historias y fichas cuando lo deseen Recuerdo que en la Isla Errante, donde aparecerán con sus personajes, tienen todos los vendedores disponibles, incluido uno de objetos de temática Pandaren y de Pandaria. Para acudir a Pandaria con sus personajes simplemente han de usar el comando ".tel Pandaria" y aparecerán en el Valle de los Cuatro Vientos. Como recomendación para juntarse onrol en los primeros compases de los personajes e intentar focalizarlo, el Concilio les recomienda tanto El Alcor en el Valle de los Cuatro Vientos como Floralba en el Bosque de Jade, las dos ciudades más importantes de los Pandaren. Cualquier duda que puedan tener, como siempre, aquí nos tendrán. El Concilio espera que lo disfruten. Un saludo.
  19. 5 points
    Hooooora de memes llegó, coge tus cutre-paints y vámonos Con Galas el pro y Stannis el simple, nos lo pasaremos guay ¡Hora de memes! Hoy... ¡Elegost y Santiago en un momento puntual! Adelanto del próximo capítulo... ¡Santiago se encuentra con decisiones! ¡Pero él siempre cuenta con buenos amigos!
  20. 5 points
    Una seríe de carteles llegan a varios puntos de Villadorada, Ventormenta y sus alrededores. Entre los miles de comunicados que día a día se colocan en el imperio, este tiene un toque especial y llamativo. Para empezar, el logo que precede a la nota se trata de un antiguo escudo de armas quel'dorei. Debajo le siguen unos caracteres sofisticados e incomprensibles para la gran mayoría de los humanos y solo los más avispados podrían percatarse de que se trata de thalassiano. Por medio de la presente, se hace una invitación a todos los quel’doreis residentes en villadorada y sus alrededores a asistir a una reunión extraordinaria, que se celebrará el día X del mes Y del presente año en la biblioteca Indigo&Ocre, avenida de Alonsus, Villadorada. El objetivo de la misma será tratar asuntos de vital importancia para el futuro de nuestro pueblo y nuestra relación y dependencia hacia el imperio. La asistencia no conlleva obligación ni atadura alguna. Aun así, se anima de la manera más atenta a quienes estén comprometidos con el ideal de recuperar nuestra antigua prosperidad, a que hagáis acto de presencia y aportéis vuestras sugerencias y comentarios. Esperando contar con vuestro apoyo, se despide atentamente: Odriel Feathersun
  21. 5 points
    Glosario de misiones completadas. Fase I. Aldea Nueva Brisa. Atalaya Esperanza Radiante.
  22. 5 points
    La desesperación hace que muchos tomen la vía rápida para paliar sus desdichas. Entonces, el oro se manchó de carmín y la enfermedad terminó llegando a carcajadas histriónicas. Tipo de trama: investigación. Riesgo de muerte: bajo/medio. Ubicación: - Objetivo: Sesiones planificadas: 4-5. Índice - Contexto, STs y sistemas - Preludio: el Grajo
  23. 4 points
    Una reunión inusual El rasgido de una pluma era lo único que cortaba el silencio que se extendía por aquella habitación en penumbras. Sobre una mesa de madera oscura y refinada una vela se consumía poco a poco. La luz que proporcionaba a duras penas iluminaba la figura de un quel’dorei de cabellos plateados. El individuo se encontraba inclinado sobre un trozo de pergamino y realizaba continuos trazos con la pluma con cierto nerviosismo. Cuando finalizó su escrito, alzó el pergamino y observo el resultado, de cierta manera, conforme. Días después casi todas las posadas de Villadorada y unas pocas en Ventormenta mostraban carteles en letras thalassianas que llamaban a una reunión en casa de Odriel Feathersun. Cuando el día de la reunión llegó, Odriel no esperaba encontrarse con demasiada gente pero aun así se llevó una sorpresa cuando el número fue incluso menor de lo que había supuesto. Tres elfos llamaron a la puerta aquel día. El primero fue Loresh, un muchacho confiado que delataba a simple vista que se dedicaba a la magia ya que llevaba consigo una moneda que envolvía en llamas cada vez que la arrojaba hacia arriba. Aunque Odriel le permitió entrar en la biblioteca, no se quedó tranquilo hasta que esa moneda hubiese ocupado su lugar apropiado dentro del bolsillo del mago. Después de Loresh llegó Klamendor, un robusto elfo al que Odriel conocía bien y al cual había ayudado en anteriores ocasiones. Por desgracia Klamen padecía de una severa amnesia por lo que no recordaba gran parte de su pasado entre los Quel’doreis y su motivación estaba centrada en recuperar esos recuerdos. Por último llegó Auric el más joven de todos y a quien el bibliotecario conocía desde hacía pocos días cuando le ayudó a colocar los carteles de la reunión. Auric era un muchacho entusiasta y decidido, por lo que al oir la propuesta de Odriel había aceptado con gusto. Ahora al bibliotecario solo le restaba convencer a los otros dos, pero no estaba preocupado ya que confiaba completamente en la causa que defendía. Fue así que les habló sobre libertad e independencia y también habló sobre la oportunidad de ayudar a los suyos. Porque por años habían devuelto el favor a los humanos de haberles permitido acceder a sus territorios, pero todo tenía un límite y la ayuda prestada excedía a ojos del mago lo que podía llamarse un intercambio justo. Odriel creía que ya no eran aquel pueblo debilitado y sin rumbo que se había visto obligado a buscar un nuevo hogar entre los humanos. El exilio les había cambiado, sí, pero también les había dado nuevas herramientas con las que podrían hacer renacer la antigua gloria quel’dorei. Con estas ideas y la intención de forjar un nuevo hogar, donde cada quel’dorei pudiese tener mejores oportunidades que en las ciudades imperiales, fue que el mago les habló de viajar a Quel’danil. Allí intentarían poner el futuro y el destino de la nación de nuevo en sus propias manos
  24. 4 points
    Simplemente sobreviviendo Los días que siguieron a la llegada a Quel'danil se desarrollaron veloces para el grupo de aventureros. Recuperar energías era una de sus prioridades pero tampoco podían permitirse relajar demasiado. Habían llegado allí con una misión y habrían de orientar sus acciones para cumplirla. Estaban en Quel'danil para brindar su ayuda, no para recibirla, de modo que abastecerse a sí mismos era una de las principales metas a corto plazo. El joven elfo Auric era uno de los más entusiastas y Odriel vió en él al aliado perfecto para cumplir sus propósitos. Fue así que, la mañana posterior a la llegada al refugio, llamó al muchacho y le indicó que preparase su arco. Irían de cacería.Las tierras del interior no eran como los bosques que el mago conocía, pero el joven elfo era oriundo de aquella región y más de una vez había partido en cacerías junto a sus hermanos mayores. Al menos eso creía Odriel. Una larga travesía a través de aquel océano verde dio como resultado que la cena de aquella noche estuviese asegurada. Un faisán y unos poco afortunados polluelos en sus cascarones fueron el premio para el esforzado grupo.En los días posteriores no solo Auric había quedado a cargo de estas tareas,sino que también tanto Klamendor como Feldrendil se le habían unido, tomando ventaja de la pericia del muchacho. Cada día que pasaba el grupo iba acostumbrándose más y más a la zona y se alejaban del refugio en expediciones, si bien no arriesgadas, si un poco atrevidas. Odriel, percatándose de esto, decidió que sería mejor fomentar ciertas instrucciones para que, llegado al caso, el grupo estuviese capacitado para afrontar cualquier situación en la que se vieran involucrados. Fue así que, con Auric como conejillo de indias, se sometió a sí mismo y al muchacho a una serie de estrictos entrenamientos en pos de aumentar la resistencia de ambos. Durante aquellos días también se sumó a sus aventuras la presencia de un enano que se encontraba en busqueda de su viejo compañero. Alertados por la presencia de trolls en la zona, los elfos decidieron acompañarlo para evitar alguna posible desgracia. Eran los primeros pasos de un grupo pequeño que aspiraba a mucho, pero que con el tiempo confiaban en poder lograr su cometido.
  25. 4 points
    Historia Los crujidos de la nieve bajo las zarpas de Xia resonaban por las cordilleras nevadas como si fuese un alud de proporciones cataclísmicas, o eso era lo que sentía la pandaren mientras intentaba caminar de la manera más sigilosa posible. Arco en la espalda, avanzaba sujetándose con las garras a las heladas rocas de las paredes para evitar resbalar por los estrechos pasos montañosos. Daba igual cuantos años llevase uno transitando semejantes caminos. Hozen, Pandaren o Grúmel, un paso en falso era todo lo que hacía falta para acabar con los huesos quebrados al fondo, en las afiladas rocas que aúllan con los gritos del viento. Hacía ya tres horas que Xia había abandonado su hogar. Entonces ,el sol veraniego aun no había salido, y había contado con llegar a las trampas que había puesto la noche anterior antes de que el astro rey apareciese sobre el cielo, sus cálidos rayos golpeando los picos nevados con intensidad. Pese a lo que creían muchos pandaren del sur, era en las épocas del deshielo donde más peligrosas se volvían las montañas. La nieve comenzaba a derretirse y su solidez daba paso a una inestabilidad capaz de causar alúdes ante la más mínima perturbación, que arrasaban todo a su paso, fuese un viajero incauto, una caravana de Yaks o incluso aldeas enteras. Xia maldecía para sus adentros, pues había tenido quedar un gran rodeo por una zona mucho más peligrosa cuando el paso principal que debía de recorrer lo había encontrado totalmente obstruid por un corrimiento de tierra que no podía sortear. Había intentado acelerar el paso, pero el Sol le había ganado la carrera, y ahora su viaje por las montañas se había vuelto aun más difícil, pues las rocas estaban húmedas, la nieve inestable, y la tierra embarrada por el agua que discurría a chorretones por los cursos de agua forjados por los siglos gracias al discurrir del líquido elemento. Maldiciendo, no su mala suerte, sino su falta de previsión, pues probablemente podría haberse ahorrado esto de haberse levantado un par de horas antes, en plena noche, acabó por llegar al pequeño claro montañoso donde unos arbustos de hojas afiladas como cuchillas y unos árboles de troncos gruesos y baja altura daban cierto contraste en sus tonos verdes apagados al blanco virginal que cubría la región. Se aproximo a las trampas de madera, rezando para haber capturado a alguna perdiz nívea, pues era en estas fechas cuando nacían sus huevos y los progenitores salían a buscar alimento para sus insaciables polluelos. Una maldición que habría sido quitada de su boca por una bofetada de su abuela salió de sus labios cuando vio que las pequeñas jaulas de madera no solo estaban vacías, si no que habían sido totalmente destruidas. No tardó ni diez segundos en descubrir quienes habían sido los culpables, pues los rastros de heces y el hecho de que al parecer alguien hubiese escrito con orín un insulto en la nieve dejaba claro que habian sido los Hozen. Criaturas pulgosas, más de una vez Xia había preguntado a su padre porqué el Shado-Pan no había acabado con todos ellos, al menos, con los que viven en las montañas. Obviamente, comentarios tan radicales y poco reflexionados eran respondidos con un severo corte de su padre, por osar siquiera mencionar semejante idea de Mogu. Podría haberse quedado un rato maldiciendo, pero la pandaren sabía que no encontraría respuesta alguna en dejarse llevar por su enfado. Inspirando el gélido aire de las cumbres, se tranquilizó, antes de comenzar a recoger las trampas que por lo menos podrían ser reparadas con relativa facilidad, limpiándolas con nieve de la “suciedad” que los Hozen habían … echado por encima. Cuando el sol estaba en lo más alto de su viaje por el cielo, Xin llegó por fin a su aldea, cargando las trampas a la espalda. De apenas doce casas, escondida bajo un saliente rocoso que la protegía de aludes y otros corrimientos de tierra, Okai-Mashu no salía en prácticamente ningún mapa, ni siquiera los de la región. ¿Y porqué iba a hacerlo? Era una aldea irrelevante de cazadores, fundada según transmitían los más ancianos de la aldea por un Monje del Tigre hacia un par de siglos, que se casó con un espíritu de las montañas, siendo sus hijos los primeros habitantes de la aldea. Como hacía siempre, se detuvo y se inclinó ante la estatua de roca del Gran Tigre que se encontraba en la entrada de la ciudad, observando de manera permanente, con sus ojos de zafiro, la inmensidad de los valles ocres que a cientos de kilómetros más abajo se extendían hasta donde alcanzaba la vista. Saludó con la cabeza a la Vieja Chou Chou al pasar por delante de ella, que estaba sentada delante del descansillo de su hogar cosiendo un tapete mientras sus dos nietos retozaban en la nieve. -Desciendes de los picos con una sombra muy larga, pequeña. - Su tono amable era enmarcado por una sonrisa casi sin dientes y unos ojos con unas cejas tan pobladas que parecía que nunca se habrían, en una expresión entrañable. -Lo lamento Chou Chou. Hoy no he sido capaz de mantener la compostura del Gran Tigre – Respondió Xia con un tono un tanto apático, que fue respondido por los dos nietos de la anciana pandaren, Mu y Fao corriendo hacia ella para abrazarse a sus piernas sonriendo. -Mi vista ya no es lo que era, pero escucho en tu espalda el ruido de la madera vacía y no los gorjeos de las perdices. No ha habido fortuna en tu caza. - Respondió con cierto rintintín la anciana, sin dejar de coser, alzando su rostro hacia la pandaren embutida en pesadas ropas de cuero de abrigo. -No, Chou Chou. Los Hozen de las montañas las han encontrado y de nuevo las han roto y profanado, comiéndose el cebo. - Xia intentaba impregnar su voz del enfado que le había causado por dentro la pérdida de la caza, pero tras tantas horas de viaje, el frío de las montañas había calmado su ánimo, y ahora no podía si no sonreir levemente mientras con su mano sujetaba la cabeza de uno de los cachorros pandaren que intentaba infructuosamente derribar a la mayor, mientras su hermano se sujetaba la pierna de la cazadora. -Bueno, el Tigre Blanco proveerá, pequeña. Recuerda, cuando el Hozen baja de la montaña... -Comenzó a decir la anciana pandaren, pero no llegó a acabar. -La buena fortuna tras ello acompaña. Sí, lo se anciana Chou Chou. -Con un tono entre la formalidad y el cansancio, Xia acabó el refrán de la abuela pandaren, respondiendo esta con una leve sonrisa. Dando a los gemelos pandaren un pequeño guijarro de forma curiosa que había recogido para distraerlos lo suficiente como para huir de su agarre, Xia inclinó la cabeza ante la vieja Chou Chou y empezó retomó su camino hacia su casa. No llegó a ver como la afable expresión de la anciana se cambiaba por una de tristeza mientras veia a la joven pandaren marchar a su hogar. La casa de la familia Lin era la más alejada de la aldea. Mientras que todas las demás se abrazaban unas a las otras alrededor de la pequeña plaza del pueblo, para mantener el calor en los meses más helados del invierno, la de la familia Lin se encontraba a unas pocas decenas de metros, alejada, algo más escondida entre las montañas. Desde su puerta se podía ver toda la aldea y la entrada a la misma, con la estatua del Gran Tigre al fondo, y esa era la posición que su padre, Lin Zhou, solía ocupar, fumando de su pipa en soledad. Pese a que hacía más de treinta años que había dejado el Shado-Pan para irse a vivir a las montañas y forjar una familia, en el fondo jamás había dejado de vivir en el monasterio. Cada mañana, sus rituales eran los mismos, su entrenamiento los mismos, y su mente, la mismo. En la aldea le conocían como el Viejo Lobo, pues pese a que su carácter era arisco, regido por tradiciones estrictas que para el resto de la afable aldea resultaban ajenas, desde su posición privilegiada vigilaba constantemente a sus vecinos, y que nada pasase al pequeño remanso de paz donde vivían. Hoy su padre no estaba ahí, cosa que no le extrañaba a Xia, pues en su retraso había llegado a la hora de la comida. Ya podía visualizar la regañina de su anciano padre por haber perdido tanto tiempo en las montañas, pero para su sorpresa, no hubo tal. Cuando abrió la puerta, dejando las trampas y su vara de viaje apoyadas en el descansillo, y se inclinó en señal de saludo, vio a su padre y a su madre, sentados en la mesa, esperándola. La comida en la mesa era escasa, como de costumbre. No solo porque vivían de las pocas reservas que quedaban tras un largo invierno, sino porque su padre siempre había mantenido una estricta dieta para su familia donde no había el más mínimo margen para la indulgencia. Pese a que durante los primeros años la joven Xia siempre se había quejado, deseando comer tanto como los otros niños de la aldea, cuando la dureza de Kun-Lai hizo que su mente se templase ,acabó por percatarse que era por este estricto régimen que su padre había logrado que aunque hubiese épocas donde la aldea pasase algo de hambre, esta nunca llegase a sufrir una hambruna con consecuencias fatales. Se sentó, flexionando las rodillas, y apoyando ambas manos en la mesa. Tanto su padre como su madre miraban sus platos en silencio, con cierto tono sombrío. El ambiente estaba cargado de una tensión, pero no la habitual que avisaba de que su padre iba a proferir una de sus reprimendas, si no una distinta que nunca había sentido nunca, que incluso parecía envolver a su madre. -Lo lamento padre, pero las trampas han sido asaltadas por los Hozen. No he podido traer ninguna perdíz. - Comentó con la cabeza gacha, esperando la respuesta fría de su padre. Para su sorpresa, esta no vino, más allá de un asentimiento leve. -Los pasos montañosos se deshielan y los Hozen bajan hambrientos de sus aldeas. La caza será más difícil las primeras semanas, hasta que la vida animal comience a resurgir y podáis descender a los valles. Pero por ahora, come. - Y con eso, cogió los palillos con su mano derecha. Pese a que ya tenia casi setenta años, la firmeza con la que manipulaba los palillos era envidiable. Pese a todo, Xin había visto como los años pasaban factura para el veterano guardián, y notaba los leves temblores de su pulso. -Sí, padre. - Xia pensó en responder algo, pero la tensión que notaba en el ambiente era cargante, y en cierto modo, ahogaba las palabras en su garganta antes siquiera de que estas pudiesen salir. Durante largos minutos comieron el arroz salvaje de las montañas, acompañado con una espesa salsa hecha de grasa de yak, en silencio absoluto. Xia lanzaba breves miradas a su padre, pero en su adusta tez de pelaje ocre asaltado por los mechones blancos de la edad, no se reflejaba nada. Pero esto era habitual. La sorpresa e inquietud en la joven pandaren venía de que su madre, Fa Muei, de carácter mucho más afable y alegre, mantenía las orejas gachas mientras comía en silencio. En un momento que sus ojos se cruzaron, esta sonrió a Xia, pero no fue tranquilidad lo que transmitió a su hija, pues esta notó al instante lo forzado del gesto. Cuando, en su radio visual, se percató de una misiva que reposaba sobre una mesilla de madera a un lado de la entrada, todo quedó claro. Pudo ver el sello de color naranja intenso en la misiva abierta. El emblema del Shado-Pan. Rápidamente, con un tono de voz algo agitado, miró a su padre, que habiendo acabado ya de comer esperaba a que su mujer e hija hiciesen lo mismo. -Padre. ¿Esa misiva... es del Shado-Pan? ¿Cierto? ¿Qué desean? Hace décadas que no te escriben nada... - Comenzó a hablar, pero la voz grave como una montaña de su padre la interrumpió. -Los asuntos del monasterio con tu padre son solo suyos, niña. - Su sequedad, que en otras ocasiones había bastado para que Xia agachase la cabeza, no bastaron esta vez, principalmente porque pudo ver la tensión en las orejas de su madre cuando comenzaron a hablar del tema. -Padre, con todo el respeto, soy lo suficiente adulta para saber que esa misiva no trae buenas nuevas, pues puedo notar en vos y en madre como una losa de piedra os ensombrece el ánimo. Por primera vez en muchos años, hubo varios segundos de silencio, y la respuesta de su padre no fue agresiva y seca. Si no grave y firme. -El Maestro del Wu Kao me ha reclamado, niña. El Enjambre mántide se acerca, y han solicitado que vuelva para ayudar a instruir a los nuevos acólitos y prepararnos para hacerle frente. En dos semanas marcharé al Monasterio. Los ojos de Xia se abrieron como platos, con la boca abierta, incapaz de articular palabras durante varios segundos. Cuando lo hizo, no se dio cuenta de como su tono, alterado, se alzaba a unos niveles que pocas veces se usaban bajo ese techo. -¡P-pero padre, tú ya serviste más de veinte años en el Shado-Pan, les diste tu juventud y tu sangre, tu deber ya ha sido cumplido! ¡No pueden reclamarte para ir a la guerra! - Acabó, casi gritando. -No sabes nada del deber, niña. Hice un juramento, que protegería Pandaria hasta el final de mis días, y no lo incumpliré mientras tenga fuerzas. - Respondió con seriedad su padre. Su madre, juntaba las manos, retorciendo los dedos, tensa. -Por favor, Xia, ya he hablado con tu padre de esto y... - No acabó de hablar, pues su hija se incorporó dando un golpe con las piernas a la mesa en su impetu. -¡NO! ¡Eres un anciano, padre! ¡No puedes abandonarnos y marcharte a una muerte segura, hay muchos otros que podrán luchar y...! Se calló de golpe cuando un golpe seco de su padre en la mesa hizo crujir la madera, fracturandola levemente. Xía se tensó, de las orejas a la punta de su cola, su cabello erizado ante la amenaza que transmitía la silueta de su progenitor. -¡Vigila tu tono, niña! No te he educado para que antepongas tus intereses egoístas al cumplimiento del deber. No se hablará más en esta casa respecto a esto. Pese a que su madre intentó incorporarse para evitarlo, Xia no pudo si no responder girándose con violencia y saliendo de su casa con un portazo, sus pasos agitados alzando al nieve mientras cruzaba en apenas unos segundos la plaza central de la aldea para salir por el torii de la entrada. Sus pasos la llevaron hacia un claro algo apartado, donde los brotes verdes de la hierba se dejaban ver entre los retazos de la nieve que se derretía bajo el gentil sol. Allí Lin Xia se desplomó, entre gritos ahogados de frustración, descargando su furia contra los inocentes árboles cuya madera se astilló cuando los puños de la pandaren impactaban en ellos. Fue tras más de una hora de violencia descontrolada, con las manos llenas de astillas y heridas, que Xia se desplomó boca arriba y cerró los ojos, inspirando en ejercicios que había aprendido desde niña, buscando que las emociones negativas abandonasen su espíritu, aclarando su mente. No fue hasta que el sol se había puesto ya y que las dos lunas comenzaron a recorrer el cielo, que se encaminó de nuevo hacia Okai-Mashu. Era de noche cerrada, y en la lejanía comenzaban a escucharse los truenos de la tormenta que resonaban con un eco grave entre las montañas. Se detuvo en la entrada de la aldea, bajo el torii de madera pintado de colores ocres, con la estatua de roca del Tigre Blanco a su lado. Desde su posición, podía ver su casa, al fondo y apartada del resto de los hogares. Ahí parada durante varios minutos, pudo ver sombras moverse reflejadas en las ventanas, recortando la luz anaranjada del fuego, antes de que esta se apagase quedando su hogar a oscuras. Los truenos, más intensos, transmitian un ominoso presagio y la electricidad que se cargaba en el ambiente hacía que los pelos de su espalda se erizasen. Lin Xia alzó la vista, viendo en los ojos zafiro del Gran Tigre su propio reflejo. El destello de un rayo cercano hizo que algo en su interior conectase, y el trueno que lo siguió arrancó de su espíritu cualquier ápice de duda que pudiese tener en su alma. Con la convicción reflejada en el rostro, avanzó con velocidad por la plaza desértica de la aldea, dirigiéndose al pequeño santuario que excavado en una pequeña gruta, contenía las tablillas de mármol ceremoniales con los nombres de los antepasados de los habitantes de la aldea. Con ceremonia, Xia encendió una vara de incienso que dejó como ofrenda sobre un plato de bronce, juntando ambas zarpas para pedir sabiduría y fortaleza a sus antepasados. Tras esto, y con los dos Cachorros de Xuen recorriendo los cielos con violencia, se dirigió hacia su casa con pasos decididos. Con sigilo, abrió la puerta, observando a su padre y a su madre durmiendo en el fondo tras el biombo de papel que separaba los habitáculos de la casa. No sin cierto reparo, cogió la misiva con el sello del Shado-Pan que reposaba en una mesilla al lado de sus padres, echándoles un último vistazo, antes de salir por la puerta. Rodeó su hogar antes de llegar a un pequeño cobertizo de madera, tras cuya puerta no había otra cosa que un armario. Este, a diferencia del resto de la casa, estaba tallado con maestría, y lucía el emblema del gran Tigre Blanco en sus puertas. Con reverencia, Lin Xia lo abrió, mostrando la vieja armadura de su padre, su lanza, y su hoja corta de batalla. Pese a que le quedase ligeramente grande, fue capaz de ponérsela, pues su padre había lucido esta armadura hacía muchos años, cuando su forma física era mucho mejor y su cuerpo estaba entrenado , esbelto por la firmeza de la juventud. Echándose el arco de caza a la espalda, y cogiendo las pocas provisiones que pudo reunir sin dejar a sus padres sin comida, echó a andar hacia la salida de su pueblo. Le llevaría varias semanas solamente llegar hasta las grandes planicies ocres de Kun-Lai, y de ahí otras pocas hasta llegar a tierras más fértiles, pero era necesario. Se detuvo por última vez al lado de la gran estatua de Xuen, en la entrada de su aldea, mirando hacia atrás. ¿Regresaría a su aldea, podría volver a ver a su padre y a su madre? Lo desconocía, pero si algo tenía seguro es que no lo haría hasta haberse asegurado de proteger a su familia y a toda la gente que quería de la amenaza que crecía en el Oeste.
  26. 4 points
    Suministros por aquí, suministros por allá. Santiago y Jared estaban reunidos en el improvisado campamento en el interior de Costasur. Hablaban sobre defensas, ataques, estrategias... lo que normalmente era el tema central tanto del Cabo como del Escudero. Finalmente se pusieron manos a la obra y comenzaron a mover la carreta de suministros a la aldea más próxima a Costasur, a a unas pocas horas de camino usando el camino Imperial. Pero el Cabo no usaría ese paso, usaría uno más escondido más alejado de las vistas y de posibles ataques. Pues de momento las fuerzas para proteger dicho cargamento eran escasas. Finalmente el grupo formado por el mercenario Kaileth, el Cabo Santiago, la Novicia Audrey y el Escudero Jared, se equiparon y pertrecharon adecuadamente para salir con la carreta de suministros. Prontamente alcanzaron el camino secundario que Santiago le hizo saber a Jared, era un camino casi olvidado, comido por la maleza, además del estado irregular y los innumerable baches que había provocó que la burra, llamada Roberta, intentase ir por dicho sendero, aunque Santiago hábilmente consiguió mantener bien a raya al animal en todo momento. Poco después el grupo tuvo que detenerse para descansar, beber algo de agua, para poder así proseguir con la marcha, aunque, Kaileth advirtió algo en la maleza, Santiago sin pensarlo de demasiado disparó hacia donde provenía dicho ruido. Quizá fue suerte o quizá sea cierta la habilidad magistral con el arco de los Montaraces, pero Santiago acertó un disparo a un conejo justo en el aire. Tras una breve charla y con el nuevo trofeo el grupo se dispuso a partir nuevamente hacia su destino. Pero fue entonces cuando una figura a lo lejos, se acercaba hacia el grupo. Una vez que estaba más cerca, se trata de un hombre, con bastantes inviernos a sus espaldas, de ropas sencillas y sucias, con una espesa barba gris en su rostro y una espada que le colgaba del cinto, se presentó a los demás como el "Mercader Mike". Era un hombre un tanto peculiar y sospechoso, pero aún así el grupo aceptó que marchara con ellos hacia la aldea vecina, pues compartían el mismo destino. Tras unas charlas y más largas presentaciones, el grupo se topó con su primer obstáculo, un enorme árbol interponía la llegada a la aldea, el Mercader Mike, aseguraba que esto se debía a unas tormentas y que él conocía un camino, pero que tendrían que dar un rodeo e internarse en el bosque. A Santiago no le gustaba la idea y no solo porque no confiara en Mike, si no, que además nunca ocurrían cosas buenas. Rechazaron dicha propuesta, pero como no había más alternativa. Kaileth se ofreció para acompañar a Mike, poco después tanto Mike como Kaileth, se perdieron por el bosque, mientras que Santiago, Audrey y Jared se quedaron con el carro. El joven mercenario cada vez, sospechaba más de Mike, además de que también se sentía observado, sin pensarlo mucho desenfundó su pistola de chispa y apuntó a Mike, el cual se descubrió a si mismo como cabecilla de un grupo de maleantes y tras decirlo unos tres más salieron de la maleza directos a Kaileth, el joven no lo dudó y disparó a uno de sus emboscadores, el disparo erró por escaso metros y el combate parecía inevitable. Pero gracias al enorme estruendo, el grupo de Santiago pudo oírlo. Mientras que Jared se quedó vigilando la carreta, Audrey y Santiago fueron en busca de Kaileth, allí encontraron al muchacho combatiendo y defendiéndose como podía de sus agresores. La escaramuza se decantó rápidamente a favor del grupo, aún así escaparon un par de bandidos, entre ellos Mike. Mientras que Santiago y Kaileth tenían una discusión moral sobre asesinar a bandidos. Aún así no todo lo que dijo Mike era mentira, pues si que había un camino para rodear dicho árbol y es el que el grupo usó para finalmente llegar a la aldea. La cual mantenía un estado precario, con apenas defensas, se notaba que la vida era difícil por esta modesta y humilde aldea. Más tarde conocieron al anciano que "dirige" la aldea, planearon como repartir todos los suministros y tras un pequeño desorden y caos, todo el mundo pudo recibir su justa parte o eso es lo que el grupo pensaba. La gente de la aldea no tenía palabras suficientes para agradecer esta pequeña ayuda. Además de eso, el grupo acordó ayudar a quitar ese árbol caído para así mejorar las comunicaciones de la aldea y a posteriori, asegurar todo el paso. Allí estaban todos los trabajadores reunidos, esperando que Santiago les dijese cómo proceder para cortar el árbol. Fue en ese entonces cuando el Montaraz escuchó un leve siseo y él conocía de sobra ese siseo, por ello se agachó automáticamente, rozándole una flecha la cabeza e impactando en el árbol. Habían caído en una emboscada o más bien una trampa, la cual había orquestado Mike. Unos cuantos mozos cayeron muertos debido a la lluvia de flechas, mientras que el grupo, gracias al carro de los suministros vacíos pudo protegerse, finalmente llegaron a una cobertura y la lluvia de flechas cesó. El grupo fue rápidamente hasta la aldea, allí presenciaron un horror, pues los maleantes estaban provocando el caos y la discordia por toda el lugar. Santiago y Audrey se vinieron un poco abajo, pero Jared rápidamente pudo alentar a ambos y se pusieron a trabajar. Mientras Audrey y Jared distraían al grosor de maleantes, Santiago se infiltraría para darle fin a Mike. No todo salió como se había planeado, se había complicado un poco más, pues resultaron ser más de los avistados poniendo en serios aprietos tanto a Audrey como a Jared. Por otro lado, Santiago tuvo que hacer gala de sus mejores habilidades de sigilo y atletismo para poder llegar a Mike y acabar con él. Los trabajadores que habían sobrevivido a la emboscada en el árbol llegaron con refuerzos y así poco a poco la situación fue controlándose, hasta que los bandidos y maleantes restantes se rindieron. Los aldeanos volvieron a agradecer al grupo, por haberlos salvado de esos crueles desalmados. Todos salieron notablemente afectados emocionalmente, pues había sido un gran momento de estrés y nervios a flor de pie, pero esto sólo sería el comienzo de lo que les espera por Trabalomas. // Master @Kario Duración: 7-8h aproximadas. Participantes - habilidades. @SwordsMaster como Santiago -> Atletismo, Advertir/notar, Fauna, Cabalgar, Reflejos, Evocación Básica, Arco, Espada, Sigilo, Defensa, Callejeo, Rastrear @ILUSDN como Kaileth -> Atletismo, Advertir/notar, Reflejos, Pistola de chispa, Espada ligera, Defensa @Blues como Audrey -> Atletismo, Purificar agua, Reprender Esencia, Crear Luz, Maza ligera, Defensa, Sigilo, Rastrear, Reflejos, Advertir/notar @Kario como Jared -> Atletismo, Crear Luz, Esencia Sagrada, Maza de guerra, Defensa, Reflejos, Advertir/notar
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    Pues que está ignorando que Físico solo te da 3 bonus: Salud, Ataque en armas físicas, Atletismo (Y te desbloquea armaduras, pero realmente eso es solo relevante para placas y Físico 7. Con fisico 6, lo estándar para el 90% de los pjs como mínimo, tienes acceso a todo lo importante para rol) Destreza por ejemplo te da: Ataque cuerpo a cuerpo, Ataque a Distancia, Defensa, un millar de habilidades super útiles para rol entre las cuales se encuentran: Trampas/Cerraduras, Nadar, Escalada, Cabalgar, etc... Las ventajas de Inteligencia son obviamente conocidas por todos y no hace falta reincidir en ellas. Y Percepción, el patito feo de los atributos, también es muy útil en cuanto empezamos a rolear teniendo en cuenta el entorno. Lo que quiero decir es que sí, tener físico alto te da una gran capacidad de resistir golpes. Pero mi pregunta es. ¿Si te has puesto físico al 5... donde han ido esos otros puntos de atributo? Porque salvo que te hayan amputado una pierna y un GM te haya impuesto un -2 a Físico permanente, esos atributos los has redistribuido para recibir otra clase de beneficios.
  30. 4 points
    La cofradía de la llama. Claros de Tirisfal. Las melodiosas voces armónicamente acompasadas, entonaban ancestrales cánticos en lengua muerta, que evocaban la gloria del antiguo reino perdido. Al tiempo que los inciensos cargaban el ambiente de fragancias dulzonas, acrecentando la sensación reconfortante y la sutil alusión de pureza. El ocaso escondía los últimos destellos dorados, dando paso a la húmeda frescura nocturna. Las antorchas resplandecientes se batían con paciente insistencia, en desigual contienda contra las penumbras. Las figuras encapuchadas se encontraban formadas en círculo, ajenas al contraste que reinaba en las alturas. Ocultas entre olvidados pasillos mortuorios, sin que el frío y las tinieblas parecieran importarles. Habían culminado el cónclave fundamental, que marcaría a fuego el resto de su existencia, y quizás luz mediante, pasaría a la historia como el principio de una nueva era… Mano de Tyr. Héctor “El Vidente” terminaba de escuchar a su aprendiz predilecto, quien culminaba de leer el informe en voz alta. No se trataba de un problema cultural, pues el anciano inquisidor podría dar cátedra en casi todas las ciencias de dominio imperial. Sin embargo, no presentaba más que suturas en forma de cruz, en cada una de sus cuencas oculares. Afortunadamente su oído era agudo, entrenado precisamente para percibir los tenues susurros, de las confidencias más profundas que se le solían revelar. Tras meditar largo rato, Héctor le hizo señas al muchacho, quien ya sabía que debía tener a mano papiro y pluma: - Envía un grupo discreto de hermanos, y más bien de bajo rango. Que investigue si el retraso en la evacuación, y la pérdida de material clasificado, obedecen a acciones del enemigo. O por el contrario guarda relación con los defensores. – Sentenció "El Vidente".
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    A raíz de una conversación en el canal general de Discord con @Archibald.
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    Hoy traigo otra tanda, pero salvo el primero no estaba muy inspirado. Diria que mi remesa más débil hasta ahora.
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    Una misiva es llegada a la correspondencia de la Inquisidora Torreardiente siendo entregada a Tenacidad, su guardia personal. Habria sido escrito por su puño y letra. Al acabar estaria sellado con el simbolo de a Inquisición. A la atención de la Inquisidora Torreardiente, Ha pasado mucho tiempo tras la ultima respuesta que obtuve de usted, maestra. Mis obligaciones se vieron afectadas cuando colabore con la Cruzada Escarlata para ayudar en el Norte. Aprendí mucho y gane experiencia en la materia que nos acontece a todos para eliminar los reductos del mal que yace en el norte. He sabido sobre las estructuras nicromanticas, he conocido la doctrina de los escarlatas en primera persona y como formaban la luz como arma punzante contra sus prisioneros. Tras todo el tiempo yendo para arriba y para abajo, ayudando a las ordenes eclesiasticas en sus campañas y reuniendolos para que sean el arma de rectitud, aqui y alli para llevar la tenacidad de nuestros hermanos a terminar con la oscuridad, he llegado a una conclusión. Ya me conoceis que no soy alguien que pierde el tiempo, los progresos y el avance se puede ir viendo hoy en dia. He tenido un sueño, un sueño que me ha hecho ver claro a donde debo de ir, mi siguiente próposito y objetivo. La Luz me ha moldeado a su voluntad formando una herramienta necesaria para conocer al enemigo y purgarlos. Por ello, Maestra, es hora de pasar al siguiente objetivo. Tengo una carga, solamente la Luz me ha hecho ver que hay dentro de ella y ahora lo tengo claro. Por ello, maestra, dejando de lado toda la parafernalia y ser directo con usted, desearia que se me fuera trasladado al Reino de Gilneas. Esta guerra esta durando demasiado y estoy seguro que mi ayuda puede ser necesaria para acabar con este conflicto, al menos eso he ido demostrando a lo largo de mi vida cuando pise en Villadorada por primera vez. Espero que lo comprendais, sigo un sueño que he tenido y es mi siguiente objetivo. No quiero romper la voluntad de la Luz que me fue visionado en sueño. Estoy atento a su respuesta, me encontrareis en la Abadía de Villanorte. Sin más, se despide; Acólito Inquisidor Bourn Año 30 - Abadía de Villanorte @Malcador
  34. 4 points
    Discurso de Luz............? La caravana de la Iglesia finalmente dio los últimos pasos adentrándose en Costasur. Cruzando las murallas, la ciudad se veía bastante como cualquier otro día para quienes ya habían visitado el sitio alguna vez. El pregonero a lo lejos en la plaza de la ciudad daba largas charlas enumerando las últimas noticias, las cuales no eran precisamente esperanzadoras y denotaba el ambiente que llevaban viviendo allí por años. El grupo comenzó a descargar la caravana. Lentamente fueron llevando todo fuera de las murallas, en donde montaron un improvisado campamento a los pies de la misma en dónde al menos podrían descansar sin recurrir a los elevados precios de una posada. Durante la primera noche en aquel sitio todos se fueron a dormir pronto, pues el cansancio de montar el campamento había pasado factura. Santiago, sin embargo, se había quedado observando por horas un viejo mapa de Trabalomas, pensando y preocupándose más de lo necesario ante la creciente responsabilidad y el creciente número de voluntarios que no hacía si no más que estresarle. En cierto momento, Audrey se acercó, observando al mapa y a Santiago. Durante un largo rato debatieron las ideas de Santiago y, finalmente, una chispa de inspiración se encendió en los ojos de Santiago. Tenían el plan, llevarían suministros a las aldeas fronterizas a través del camino principal y todos necesitaban saberlo. La voz se correría. Varias horas más tarde, finalmente todos se encontraban descansando para el día siguiente. Santiago le explicó a quienes pudo reunir del grupo lo que harían. Leonardo era nativo y conocía al pregonero, por lo que este le pediría que avisara a todo el pueblo dos cosas: Sobre la caravana que marcharía por el camino principal hacia las aldeas fronterizas, y sobre un discurso que uno de los miembros eclesiásticos del grupo tendría que dar al pueblo. Durante el resto del día Jared y Elegost se pasarían constantemente al muerto, ninguno principalmente inclinado por ser el orador, por lo que ese tema fue dejado de lado por un momento para centrarse en otros asuntos sobre el discurso. Jared había sugerido conseguir bastante agua bendita para poder dar un sorbo a cada uno de los habitantes que asistieran al discurso, algo con lo que el Escudero contaba que se ganaría el corazón del pueblo y les daría esperanza. El grupo se puso en camino a la posada, mientras que Santiago se dirigió a buscar a Elegost al campamento y asegurarse que el camino al río de Costasur estuviese despejado, donde esperaría al resto. Quienes acompañaban al Escudero a buscar barriles vacíos no se complicaron demasiado con su búsqueda. Dos barriles vacíos los consiguieron del cobertizo de la casa de la familia de Leonardo de la Vega, miembro de los voluntarios. Mientras que otro barril lo compró Kaileth regateando al posadero, en donde consiguió un justo precio de 10 cobres. Con todo listo, se encaminaron al río. Entre Jared, Kaileth e, increíblemente, Santiago (en donde Elegost no pudo) lograron llevar los barriles vacíos al hombro hasta el río. Allí los llenaron uno a uno con agua sin caer en una terrible verdad: No habían pensado en cómo llevarían los barriles de nuevo estando cargados de agua. Al comienzo trataron de alzarlos de nuevo sobre el hombro, pero todo fue un completo fracaso y Santiago acabó en el suelo quejándose de que se había hecho daño a la espalda de hacer fuerza, mientras Kaileth y Jared desistían en tratar de alzarlos. Por un lado Kaileth pensó en llevarlo rodando, algo que realmente habría funcionado... Pero Leonardo se negó a hacerlo de una manera tan "poco hombre". Se acercó a Kaileth, tomó su barril y como si fuese papel lo levantó sobre su hombro, para humillación y vergüenza del joven norteño. Jared por su parte, se dio cuenta de que alzar un barril pesado con toda su armadura puesta no era lo más inteligente que una persona podía hacer. Se retiró las partes más pesadas de su armadura, incluida la enorme maza, objetos que encargó a Audrey llevar por él de nuevo hasta el campamento. Entonces Jared sí que logró alzar el barril, también como si fuera poco más que papel para incluso más humillación de Santiago y Kaileth, quienes no entendían de donde sacaban esa fuerza sobrehumana sus compañeros. Y pronto se les sumó a Jared y Leonardo el capellán del grupo; Elegost, quien con ayuda (innecesaria realmente) de Leonardo TAMBIÉN alzó el barril lleno de agua sobre su hombro como si fuese algo insignificante. Santiago siguió a los tres mientras se dirigían de nuevo al campamento, mientras que Kaileth y Audrey se quedaron atrás sin que el grupo se diese cuenta.... Pues Pecas era totalmente incapaz de levantar la pesada armadura y maza de Jared, y la muchacha rechazaba fervientemente la ayuda de Kaileth afirmando que era su prueba de tenacidad. Casi una hora más tarde Pecas finalmente alcanzó al resto, llegando casi muerta de cargar con todo sola. El grupo se reunió en la plaza. Mientras estaban fuera, el iniciado Tom y las cinco novicias habían movido todo el campamento al interior de las murallas, ya que aparentemente estas últimas les atemorizaba acampar fuera de las murallas. Santiago ya se encargaría de montar su campamento fuera de las murallas como él quería, pero por ahora habían asuntos más importantes. Con lo tres barriles de agua, dos fueron asignados a las novicias para que bendijesen el agua en su totalidad, mientras que el barril restante lo utilizó Jared aprovechando la ocasión para ayudar y enseñar a Pecas a bendecir el líquido. Con bastante esfuerzo e intentos fallidos y con la ayuda del escudero, al final del día el barril de Audrey al fin había sido bendito en su totalidad, y era algo que sin dudas había resultado extenuante tanto para aprendiz como para el maestro. Mientras se realizaban los últimos preparativos llegó una nueva incorporación inesperada; Tom, un cartero imperial que Santiago reconoció por haber estado presente cuando vislumbraron el "Mal sin nombre" y al enorme pescado del lago en el sur. Los minutos pasaron, y con todo listo solo faltaba decidir algo que habían dejado para el final. Quién daría el discurso. Elegost se negó rotundamente y, cuando quedó claro que no había otra forma, Jared accedió a ser el orador. Elegost le dio algunos consejos, Santiago le sugirió llevar su armadura para impresionar a la plebe y Jared, en general, trató de mostrarse tranquilo ante lo que se proponía. Con pesados pasos metálicos se dirigió a la plaza del pueblo, en donde Santiago momentos antes había alzado una plataforma de madera improvisada con los clavos que había proporcionado la Iglesia para que Jared pudiese subir y dar su discurso. Las palabras fluyeron de la boca del escudero. Al comienzo su efecto era nulo, pues todos estaban hablando y discutiendo a los pies de la plataforma y alzar la voz por encima de tanta gente resultaba poco más que imposible. Pero con paciencia y perseverancia, Jared finalmente logró que sus palabras comenzaran a ser recibidas con silencio y atención. Sus palabras eran las típicas que se esperaba de un paladín, y aquellas personas ya lo habían oído todo antes. Con el paso de cada letra el discurso comenzó a tener cada vez menos impacto, y comenzaron a asomarse los primeros ciudadanos descontentos con el discurso del paladín, que cuestionaban con fuertes argumentos varios de los puntos que mencionaba el joven escudero, incluido un muy inoportuno "Si quieres ayudar, ¡danos armaduras y armas como la tuya!". Desde luego, los ciudadanos no entraron en razón respecto a lo caro que resultaba algo así. Jared intentó de varias maneras. Intentó bajarse de la plataforma, ponerse al nivel de los ciudadanos, contar como él había sido un granjero. En cierto punto, Santiago incluso trató de darle una pequeña ayuda y, sobre el final, Kaileth también se sumó con un discurso mucho más agresivo y nacionalista que lo que Jared había tratado. Pero nada de lo que hizo el grupo acabó teniendo efecto, y la mayoría acabó volviendo a sus quehaceres. Kaileth tuvo que ser alejado de la plaza, ya que ya estaba dedicándose a luchar verbalmente con los lugareños. Al final del día, el grupo estuvo de acuerdo en una cosa: El discurso había sido un desastre. Pero, al menos, el rumor de que la caravana avanzaría por el camino principal se correría por Trabalomas. Sobre la noche poco quedó que hacer que sentarse en la mesa a charlar. Audrey trató de servir a todos su sopa de caracoles, pero Santiago se negó rotundamente a comer semejante cosa. Tomó avena de entre los suministros y unas pocas especias para dar sabor a la comida y, con tan solo eso, increíblemente logró hacer magia en la cocina. Había creado las gachas supremas, y el grupo pudo tener una cena más que en condiciones y, además, saludable. Elegost había comenzado a comer como un ermitaño apartado del grupo, pero Jared eventualmente fue a buscarle y lo incorporó a la mesa a cenar con los demás. Incluso si el día no había acabado bien con respecto al discurso, al menos sí había acabado bien para el grupo, que pudo tener una pacífica noche de descanso luego de un arduo día de trabajo. Solo quedaba preparar la caravana para moverse. // Me da pereza calcular la duración, dejémoslo en "varias horas". El discurso a la hora de la verdad, ha fracasado. Participantes/Habilidades usadas: Elegost Faler - Atletismo, Alquimia (Poción Antiflamatoria) Audrey "Pecas" Lee - Atletismo, Purificar agua, Cocina Kaileth "Tudesco" - Atletismo, Comercio Jared Miller - Atletismo, Esencia sagrada Santiago de Sveri - Atletismo, Cocina Leonardo de la Vega - Atletismo Tom - Sin habilidades usadas Angela - Sin habilidades usadas
  35. 4 points
    No puedes comparar la facilidad a la hora de desarrollar defensa física para un mago con la de desarrollar defensa mágica para un luchador no-mágico. Pero realmente este no es el punto a discutir. Claro que un hechizo de Dificultad 16 a nivel 8 es más efectivo que uno de Dificultad 12. Solo faltaría. Lo que estoy argumentando es que no debería ser así. No debería tener que ser el hechizo de Dificultad 16 de nivel 6-8 para que resulte matemáticamente más rentable que el hechizo básico. Y respecto al "¿Qué razón hay para subir el hechizo de Dificultad 12 a más de nivel 4?" Pues... ¿Ninguna? (Si ignoramos la motivación para tener un hechizo de reserva cuando el maná escasea que no sea negado por cualquier hechicero medianamente competente) Las habilidades no son un progreso constante, si no que se ha de basar su desarrollo en base a los Rangos y lo que estos representa. ¿Acaso por tener Baile a nivel 4 (Rango Formado) he de mejorarlo hasta nivel 8? No, por supuesto que no, las habilidades están para reflejar el conocimiento del personaje en un area, y si mi personaje no seria mejor bailarín que alguien formado, no tengo necesidad, deber u obligación alguna de mejorarla. No hacen falta motivaciones para mejorar TODAS las habilidades hasta el nivel máximo disponible. No es así como funciona el sistema. Y esto se aplica de la misma forma a la magia. De hecho, yo soy de los que defienden de que incluso las habilidades de combate han de dejarse en lo que refleje el rol del personaje, no mejorarlas al máximo para tener los mayores bonus. Por supuesto, entiendo que esto no es así para el 90% de los usuarios, y aun que a nivel de rol opino que eso esté mal, intentar limitarlo seria poner vallas al aire.
  36. 4 points
    A mi me parece que no hay que beneficiar a los hechizos que no tengan efectos críticos estipulados. Me parece que lo mejor sería quitar los críticos de la magia directamente. Los críticos en la magia devalúan totalmente el uso de hechizos de mayor nivel, sobre todo en hechizos ofensivos mono target. Para qué gasto 3 de maná y uso un hechizo de Dif 16 si con un hechizo de Dif 12 a nivel 5-7 ya hago lo mismo de manera muy regular. La magia ya es suficientemente poderosa de por sí como es ahora. Nadie tiene absorción mágica, grandes cantidades de personajes y enemigos npc directamente no se pueden defender de ella salvo que tomen cobertura, etc... Y el problema no es que la magia de nivel alto sea poderosa, es obvio que está diseñado para que así sea. El problema es cuando la magia de nivel bajo es tan versátil, poderosa, y que devalúa la magia de nivel alto.
  37. 4 points
    Cuando no tienes nombre, cargo ni prestigio, te buscas los recursos como puedes. Y los bajos fondos resultan un hervidero de oportunistas dispuestos a anteponer un par de monedas a su propia integridad física. La figura de Hakim parecía ser más que suficiente para mantener los problemas lejos de Raina, disuadiendo a los pordioseros de intentar arrancarle de las manos aquella bolsa que llevaba. Los cuchillos hacen heridas feas y los garrotes pueden ayudar, pero son un chiste en comparación a las hojas que él dejaba entre ver en su gabardina. Llegaron al callejón, situado entre dos casas, donde dos figuras dejadas esperaban junto a la puerta trasera del edificio colindante: un hombre greñudo, delgado, con rostro ratonil llamado Oporto, y el otro, un grandullón de casi los dos metros, de frente provinente y dos barbillas, cuyos brazos eran gruesos como troncos. Ese, era Pazguato. La capucha mantenía oculta la expresión de Hakim, arrugada y desdeñosa por tener que volver a cruzarse con ellos. Pero ella necesitaba el material. Oporto sostuvo las tinajas entre sus manos, con poco cuidado. Raina destapó una de ellas e introdujo en el líquido viscoso un utensilio de madera, que comenzó a sisear y a derretirse. Se mordió el labio inferior contemplando la pureza del material, tal vez prefirieron no adulterarlo, lo cual era una buena noticia. La cara de desagrado de Oporto se tornó en una de circunstancia al darse cuenta de que estaba sosteniendo ácido entre sus manos. - Cógelas.-Le dijo queda a Hakim, que seguía a su espalda. - Eh, eh... ¿Y nuestra parte? - Como si alguna vez el Grajo dividiera a partes iguales. Primero, se lleva lo que quiere, de lo que queda, se divide su parte y de lo sobrante, la mitad lo reparte entre los suyos. Raina tiró a los pies de Pazguato la bolsa que llevaba, dejando entrever su contenido. No era dinero, si no algo incluso menos abundante. Los frasco tintinearon al entrechocar entre sí, con a saber qué contenido dentro. Un mero trueque. Oporto dejó las tinajas en los brazos de Hakím y como una soplido, recogió la bolsa que traía Raina, abrazándola como si fuera un tesoro. - Le mandaré saludos de tu parte, preciosa. ¿Por qué no te quedas y nos cuentas para qué quieres algo así? Pasaremos un buen rato... -Deslizó una mirada perversa. - No me interesa. Dile que la próxima vez no me haga esperar.- Oporto movió la mano como una señal para el grandote, que seguía mirando el lugar donde la bolsa había caído antes, con un más que evidente retraso. Cogió su garrote y se adelantó unos pasos, ante lo cual, Raina retrocedió otros dos. - Insisto. Y él... También insistió. Las cosas empezaban a ponerse tensas, pero una maniobra a tiempo salvó la situación. Hakim evocó una ilusión, representando a un grupo de la guardia en la boca del callejón. Y aprovechando la distracción, se marcharon. La ilusión se desvaneció al poco, pero para entonces ya se habían marchado. Desgraciadamente, no hay muchos ladrones que sepan usar ese tipo de trucos. Offrol Sesión de introducción de Hakim, interpetado por @Thala. Tiradas de Hakim: Ilusión básica, advertir/notar, reflejos, callejeo. Tiradas de Raina: Alquimia, Fauna, callejeo. //Sesión pendiente de finalización. Offrol Sesión de introducción de Hakim interpretado por @Thala y Alexandra, interpretada por @Blues. Tiradas de Hakim: Rumores, Mimetizar imagen. Tiradas de Alexandra: Rumores, ilusión básica.
  38. 4 points
    Nombre: Isela Dracón. Seudónimo: Isabela. Raza: Humano. Sexo: Mujer. Edad: 55 años. Altura: 175 cm. Peso: 55 kg. Lugar de Nacimiento: Lordaeron. Ocupación: Pitonisa, filósofa. Ficha: LINK. Descripción física Aquella mujer que ya ha traspasado el anteúltimo umbral de las edades de la vida humana luce una dignidad bien ganada con el paso de los años. Siempre erguida, siempre delicada y comedida, una actitud que jamás pudo ocultar pues es una expresión de su alma misma; la nobleza, y en cada expresión que de ella emerja esa verdad se verá impresa. De sus cabellos el oro ya ha de haber perdido, en parte, reemplazado con la argéntea distinción que sobreviene a quien tantos años ha contraído. Largos, seguramente es como los lleva, recogido o suelto, pero siempre elaborado con orgullo y esmero; es un cabello hermoso, de textura tan suave como la seda más fina, que entre los dedos se desliza; etérea y brillante, perfumada con los tenues aromas de las flores. Cual pacífico estanque, esos ojos coloridos como el agua te invitarán a reposar el cansancio de la atención en ellos. Lentamente te perderás en tanta comodidad y créeme; desearás en ellos poder hundirte. Su rostro ha de llevar las huellas de las edades, pero también de una sonrisa capaz de resistir cualquier adversidad, una sonrisa fuerte que transmite una tranquilidad segura y particularmente encantadora... no todas las brujas son como en los cuentos. Carta de Nicolás, un inquisidor enamorado Descripción psíquica Ante todo, Isela se mantiene tranquila. Ella ya ha vivido entre los tórridos fuegos en los que se inmolan las pasiones, y soy consciente de que no se pierde en los anhelos de la juventud. He de admitir que envidio tamaña sabiduría. Es cierto que el mal a nadie jamás he visto que deseara, pues suya no es la búsqueda del poder por sobre otro individuo que no sea ella misma. Ah, la libertad, su gran ideal, encontrarla dice su reto cotidiano y la pasión que enciende su corazón. Pero ten en cuenta esto; no hablo solo de la libertad en términos del movimiento sin restricción, no; es la libertad de la mente la que busca realmente. Sobre moral, te discutirá la falacia de la amoralidad o incluso de la maldad, para ella no son más que rótulos que el lenguaje dominante pone sobre las posturas que no se adecuan al sistema de dominación y no por ello intrínsecamente negativos. Pero es un tema que, si la encuentras, debes discurrir tú mismo para entender cuanta es su pasión sobre el tema. Espero que su cándido pesimismo ni su presunto realismo sean un impedimento para que conserves tu humor, a veces he de admitir que puede ser un poco fastidiosa la falta de vuelo de su imaginación. Pero pierde todo cuidado y atiende a esto; ella te cuidará. Como cuida de cualquier persona que le sea valiosa. Carta de Turandot, un amigo en la proscripción. HISTORIA
  39. 4 points
    Pico de Escarcha. Recursos actuales del Campamento 2/40. El campamento ha sido alzado y levantado por las fuerzas del Nuevo Orden, el cual se mantiene a ojos de los demás habitantes de Trabalomas oculto, tomando el nombre de Pico de Escarcha. En él, todos sus responsables están continuamente trabajando para así mejorar todas las infraestructuras de esta nueva posición, que les permitirá tener un buen control sobre la zona para así desestabilizara y generar el caos y terror sobre las aldeas y ciudades humanas de la zona. Las fuerzas militares actuales del campamento son: - Cinco Guardias de la Muerte equipados con espada y escudo. Soldados, pertrechados con el atuendo oficial de Guardia de la Muerte, adaptables y con un gran entrenamiento y formación bajo sus muertas y podridas espaldas. Portan una espada ligera y un escudo mediano de hierro y un equipo estándar de mallas. No son la élite renegada, pero, serán más que suficiente para la tarea que hay por delante. Iniciativa 6+1d10 Ataque 6+1d10 Defensa 10+1d10 Absorción Física 3 Puntos de Vida 28 Daño 1d6+2 - Cinco Tiradores de la Guardia de la Muerte, equipados con una ballesta ligera. Tiradores, pertrechados con el atuendo oficial de la Guardia de la Muerte, rápidos y mortales desde las sombras o las alturas, con gran precisión debido al riguroso entrenamiento que siguen las tropas en la Guardia de la Muerte. Portan una ballesta ligera y un equipo de ropas acolchadas que le permiten ser lo más silencioso posibles. Ideales para tender emboscadas a nuestros enemigos. Iniciativa 10+1d10 Ataque 10+1d10 Defensa 7+1d10 Absorción Física 1 Puntos de Vida 24 Daño 1d6+1 (Ignoran 3 armadura) - Por último, el campamento cuenta con dos aprendices a hechicería. Aprendiz a Hechicería de la Guardia de la Muerte, pertrechados con las pesadas togas oficiales de la Guardia de la Muerte, tienen cierto conocimiento arcano, aunque, aún son meros aprendices en la hechicería no se les debe subestimar, pues antes de ser asignados a las distintas misiones, son puestos a pruebas por los grandes Maestros Ejecutores de la Hechicería. Iniciativa 7+1d10 Ataque 10+1d10 Defensa 6+1d10 Defensa Mágica 6+1d10 Absorción Física 1 Puntos de Vida 20 Daño 1d6 Situación en Pico de Escarcha: En Pico de Escarcha abundan las tareas y necesidades, el Sargento Donnovan lo sabe perfectamente y es por ello, que trabajando codo con codo junto con el Hechicero Danforth, han conseguido establecer el primer punto más importante en el campamento. Tener una zona dónde poder llevar a los rehenes capturados para el Nuevo Orden. Esto sólo ha sido el comienzo de todo lo que es necesario para obtener un gran campamento. Huir para combatir otro día. Teniendo ya nuestra primera prioridad construida, lo más importante en el campamento es tener una ruta de escape más o menos segura, las muertes inútiles no son permitidas en el Nuevo Orden. En caso de complicarse todo, mejor huir para volver otro día. (Para la realización de dicha ruta será necesario tener 8 puntos de recursos.) Sala mística. Al igual que las tropas necesitan ejercitarse en la arena, los hechiceros necesitan seguir puliendo sus artes mágicas, bien leyendo tomos arcanos o practicando la magia arcana en un lugar apropiado para ello, no podemos dejar que los hechiceros comiencen a la lanzar bolas de fuego por todo el campamento. (Para la realización de dicha infraestructura será necesario tener 10 puntos de recursos.) Torres de vigilancia (Lvl 1/3). Necesitamos un lugar, dónde poder ver desde las alturas, para estar atentos a un posible ataque o asedio, aunque, ¿Qué vivo que no esté demente asediaría a unos muertos? (Para la realización de dicha infraestructura será necesario tener 8 puntos de recursos.) Caja fuerte (Lvl 1/3). El Campamento deberá tener un lugar dónde poder guardar todos los materiales, no podemos dejarlos por ahí tirados. Lo que mas se apremia en el Nuevo Orden, es el ¿orden?. Así pues necesitaremos algún que otro almacén. (Para la realización de dicha infraestructura será necesario tener 6 puntos de recursos.) Puesto de mando. Es necesario tener un lugar digno del Nuevo Orden, dónde poder realizar planes y discutir la forma de proceder para crear la discordia en tierras humanas. También le dará un plus de glamour para cuando el Gran Ejecutor Franz se presente ante nosotros.(Para la realización de dicha infraestructura será necesario tener 6 puntos de recursos.) Mejora de muros (Lvl 1/3). Actualmente contamos con una defensa rudimentaria, no es algo digno de la potencia militar del Nuevo Orden, deberemos hacer esfuerzos para mejorarlo y levantar un digno muro que nos proteja de cualquier embestida.(Para la realización de dicha infraestructura será necesario tener 8 puntos de recursos.) Culto a la Sombra (Lvl 1/3). Inculcar a nuestras tropas el culto a la Sombra, el culto a la energía de Vacío para así obtener tropas que sean los luchadores perfectos para combatir a la Luz y todo el que se oponga al Nuevo Orden.Es por ello que necesitamos un templo dedicado exclusivamente a ello, no debe ser algo muy pretencioso, solo debe ser lo justo y necesario para educar a nuestras tropas. (Para la realización de dicha infraestructura será necesario tener 35 puntos de recursos.) Herrería (Lvl 2/3). Ya con un pequeño edificio construido. No estaría mal seguir aumentando la herrería para pertrechar mejor a nuestras tropas con armas de mayor calidad. Al igual que el equipo. Pero para ello aparte de los recursos necesitaremos a alguien que sepa acerca del oficio. (Para la realización de dicha infraestructura será necesario tener 16 puntos de recursos. Además de contar con un jugador en el campamento que tenga la habilidad Herrería en Formado.) Nuevos camaradas (Lvl 1/3). Hay que acondicionar un lugar en el cual se puedan alzar nuevos soldados para el Nuevo Orden. Los vivos cuentan con un buen potencial militar. No pueden superarnos en esta Campaña. (Para la realización de dicha infraestructura será necesario tener 20 puntos de recursos. Además el grupo deberá contar con alguien quién alce a las nuevas adquisiciones del Nuevo Orden .) Mejoras de Pico de Escarcha: Acero y arena. Las tropas necesitan un lugar dónde poder ejercitarse y seguir entrenando para que sus muertas manos y pies no olviden como combatir adecuadamente. Gracias a los recursos obtenidos, ahora el campamento cuenta con un lugar donde las tropas pueden ejercitarse y practicar el arte de la guerra. Tener esta mejora en el campamento otorga la facultad Táctica Renegada. Táctica Renegada - Otorga +2 de ataque o +2 de defensa a todas las tropas Físicas durante un turno. Sólo puede usarse una vez por combate. Herrería (Lvl 1/3). Tras unas semanas combatiendo por Trabalomas, tanto el equipo, como las espadas necesitan reparación y ser afiladas de nuevo. Se necesita un lugar donde poder aplicar el arte de la herrería, también sería ideal buscar a alguien con tales conocimientos. Con este nuevo edificio en nuestro campamento, las espadas volverán a estar afiladas y listas para nuestros avances contra los enemigos de nuestra Dama. Tener esta mejora en el campamento otorga la facultad Espadas afiladas I. Espadas afiladas I - El filo de las hojas de nuestras tropas jamás se volverá a ver mellado. El primer ataque con éxito obtendrá +1 de daño. Sólo se puede usar en el primer ataque con éxito y para las tropas de daño físico. Remiendos. A pesar de nuestra grandeza, es necesario tener un lugar donde podamos hacer nuestras "reparaciones". Nuestros pútridos cuerpos se resienten y necesitan un mantenimiento urgentemente. Los daños que suframos en nuestros cuerpos podrán ser reparados gracias a este nuevo edificio. Tener esta mejora en el campamento otorga la facultad Reparado. Reparado - La curación pasiva para los miembros y unidades que estén en el campamento pasa a ser de 12 PdV por día. (Esta facultad solo es aplicable a entes no-muertos.) - No se podrá volver a mejorar el campamento hasta el día 25/06/31.
  40. 3 points
    El señor de la plata. "Los deberes del corazón pueden sobrepasar la sangre, el honor o a la razón." Prólogo. La ironía de servir de tener que servir a un señor generoso es la de siempre temer la mano del castigo por el fracaso. Loras, el sirviente favorito de la casa de mercantes marítimos estaba muy consciente de la precariedad de su encargo. Tenía que actuar rápidamente, pero al mismo tiempo ser preciso, centrado y astuto. Necesitaría de toda su capacidad para poder cumplir la misión. Aunque, en el transcurso del largo viaje por el mar, en más de una ocasión se vio a si mismo envuelto por una encrucijada. ¿Sería él, capaz de regresar a esa aldea, a ese lugar miserable donde solo había sufrido el beso del fracaso?. Por su señor, no tenía ninguna opción. Con el transcurso de las semanas en el mar, había encontrado la paz en la resignación de su voluntad, decidió poner en tierra todo pensamiento culposo o inservible, se dedicó mejor a memorizar con enferma obsesión los mapas que pudo conseguir de Trabalomas. Solamente la luz, en su infinita sabiduría, sabía que Loras lo iba a necesitar. La llegada al puerto de Costasur, fue cuanto menos, un despertar para Loras y su compañía. Sabían que la zona no estaba en su mejor momento, pero nunca esperó encontrarse con tan deprimente panorama. Apenas fue recibido por un oficial del puerto cuya edad seguramente era menor que la edad en la que Loras se había embarcado por primera vez. Tras una rutinaria ráfaga de preguntas fue autorizado para descargar sus pertenencias del barco. Afortunadamente, el sirviente de tez morena había sido resguardado por su señor por dos de sus mejores hombres. Loras observó con los nervios picando su garganta como el par de Condotieros descargaban un pesado cofre de color negro y gruesas paredes. Dentro de sí, él estaba consciente del valor incalculable de lo que se encontraba dentro, y se preguntaba, con ansiedad anticipada, las consecuencias de perder aquella encomienda. Seguramente la ruina de su señor, y la de si mismo. Loras no era un hombre de mucha fe, eso era cierto, pero en ese momento sintió una necesidad muy humana de pedir la guía y el cuidado de la luz. El trio de comerciante y guardaespaldas visitó primero el cuartel, pues era el lugar más seguro del pueblo. Después de una complicada negociación, logró que la milicia local resguardara el cofre de tapas negras que traían consigo. Más, le fue imposible conseguir apoyo militar para transportar el cofre hasta su entrega. Pero no fue todo una pérdida de tiempo. Gracias a los milicianos, se enteró sobre un grupo independiente que sostenía un campamento a una hora de la ciudad en pie. Le indicaron como llegar, quizá ellos estuvieran interesados en ayudarle. A loras, le resultaba extraña la descripción del grupo, pero, decían los rumores, recientemente detuvieron una masacre en un pueblo cercano perpetuada por una banda de bandidos con apenas tres efectivos. Y a loras, eso le bastaba por el momento. No perdió más el tiempo, agradeció el favor y se dirigió al campamento. Esta podría ser la mejor o la peor decisión de su vida. Al menos, la luz le sonrió en un principio. Y eso, lo agradecía profundamente.
  41. 3 points
    Yo lo veo bien. SIempre son necesarios. Por mas simples que puedan ser los roles, a veces es bueno tener un pequeño campamento. O en cosas mas complejas, como puede ser la decoracion de una casa. O mas grande aun, el construir un pueblo. Creo que beneficiaria tanto a jugadores como maestres.
  42. 3 points
    Capitulo 1: Desconfianza. "Mucho puedes adivinar de la sonrisa de una persona. Pero ten cuidado, si te pierdes en su juego, no verás la daga que atravesará tu cuello." Aquella mañana había decidido comenzar como un regalo discreto, era fresca y se percibía el olor de la hierba mojada por el rocío matutino. El cielo, sin embargo, se encontraba magullado y aún gris, las nubes se alzaban juntas como un ejercito de algodón que amenazaba con tapar permanentemente el lienzo primario, no obstante, mañanas así eran de lo más común en la zona, no pasaría mucho tiempo para que el sol despejara el cielo y diera lugar al calor del sol. Al mismo tiempo que los animales de la noche buscaban un refugio, y los primero roedores se preparaban para una prueba más en el bosque, un par de hombres venían caminando por la derecha de un camino adoquinado y viejo. La suela de ambos raspaba contra la roca a cada paso que daban, siendo los únicos autores de movimiento en aquella vereda solitaria. Quizás era por la hora de la mañana, puede que se debiera a que en estos tiempos no transitan ya muchas personas por las rutas habituales. Lo cierto era, que el cabo Santiago de Sveri y su acompañante, el Montaraz Elegost Faler, eran las únicas almas humanas que caminaban en marcha hacia Costasur. Ambos habían tomado rumbo desde hace una hora, no hablaron mucho entre ellos, más que la posibilidad que hubiera renegados en la zona observando sus movimientos. De haber sabido los solos que estaban, quizás se llevarían una sorpresa. Tenían ambos media senda recorrida en un animoso silencio cuando el aprendiz de capellán se detuvo, el canto de las aves azules se hizo de autoridad en el ambiente, y sopló una leve brisa fresca que levantó unas hojas secas y sueltas en el suelo. Elegost, quien desde hace rato venia guardando una opinión importante que compartir con su compañero, consideró que este era el mejor momento para hacerlo. Se giró hacia santiago, quien se había fijado ya en la preciosidad de la vida animal retratada en un pequeño retoño de ave cantora celeste, quien alegremente saludaba al cabo con su inocente canto. -Santiago...-Dijo el capellán, sintió que este era el momento oportuno, pues delegar aunque fuese por unos minutos más el mensaje, podría traer consecuencias nefastas.-Tengo que miccionar ahora...- El cabo asintió en silencio, no necesitaba más para entender que debía cubrir las espaldas de Elegost ahora, y para ello, no debía haber más testigos que ellos dos. Apenas su compañero se giró y bajo un poco sus pantalones, santiago tomo su arco y apuntó al pajarito azul. Con la rapidez de una flecha, volvían a ser unicamente dos en el camino de piedra nuevamente. La calma reinó por unos instantes, El capellán estaba concentrado en sus acciones cuando vio un destello de blanco pasar por la coronilla de sus ojos, sus reflejos fueron rápidos y vio como un conejo blanco salía de su madriguera en el árbol ante la presencia del capellán, el hombre rubio intentó atrapar al pequeño animal de un pisotón, solo para ver como se alejaba una buena presa dando saltos por el bosque. Santiago había tenido mejor suerte, al menos ahora él si contaba con un pequeño bocadillo que había conseguido con su rápida flecha directa hacia el ave de hace unos momentos. Ambos se miraron en silencio un par de momentos antes de retomar el camino, la conversación hasta costasur se resumió en la posibilidad de ver renegados y temas del campamento, pronto, se vieron rodeados por un campo abierto donde solo se podían ver tocones, a la distancia, ya podían ver los edificios de la ciudad en la mañana. Costasur no era un lugar donde destacara una fuerte presencia militar, los miembros del campamento pudieron ver el entrenamiento matutino de los voluntarios (y no tan voluntarios) reclutas quienes marchaban bajo las ordenes de algún oficial. La mayoría de ellos se encontraban a punto cumplir dos docenas de veranos, y no se encontraban especialmente animados; ni cuando marchaban inútilmente al ritmo de los gritos, y mucho menos al preparar un burdo muro de madera como defensa ante un anticipado ataque. La pareja conformada por el capellán y cabo fue recibida en el improvisado puesto de vigilancia en la puerta de la ciudad; una pareja de miliciano, con apenas piezas de cuero tachonadas sobre sus ropas de campesinos, se dirigió a preguntarles el motivo de su visita a la ciudad, se veían cansados, con la mirada de alguien quien solamente espera la conclusión de un mal augurio. Elegost miró a los milicianos a los ojos, vio en sus almas el cansancio de muchas noches de guardia temerosa, esperando una redención que les permitiera regresar a su vida de campesinos, y no de ejercito improvisado contra la oscuridad. Quizás fue la luz quién le conmovió en aquel momento e inspiró su prosa. Puede, que fuese un instinto paternal o mera simpatía humana y compasiva, sea cual fuere la razón, el enviado de la iglesia se acercó a ellos, mostró su anillo de plata y empezó a hablar en voz alta. El hombre recitó un discurso en aquel momento, y mientras más elevaba su tono, también se levantaba el animo agotado de aquellos hombres. Primero se levantaron los más cercanos, luego se acercaron los veteranos, aquellos encargados de preparar y entrenar a la milicia. Pronto, se había conglomerado todo el puesto de vigilancia al rededor del capellán. Algunos asentían convencidos de sus palabras, otros se miraban entre ellos y daban golpes de pecho, de pronto la mañana ya no se hizo tan húmeda, ni el día una carga más. El único que se mantuvo alejado fue el cabo Santiago, quién dejo a Elegost a sus anchas mientras el buscaba un poco de rama suelta en el suelo para encender un pequeño fuego y hacer su desayuno. Mientras buscaba, logró escuchar a aquellas voces cantar en coro con el rubio capellán. Lo siguiente fueron los aplausos. Quizás en agradecimiento, o por haberse ganado el derecho, la guardia ya no hizo más preguntas y cedió el paso. Ambos hicieron su camino hasta la taberna de la ciudad, Santiago quería acabar con el asunto de una buena vez y dejar de perder el tiempo precioso de la mañana. Cuando llegaron a la taberna, vieron a un anciano pordiosero sentado en el pórtico con una taza pidiendo monedas. El hombre no dijo nada, ni siquiera se movía, su mano con la taza estaba tiesa como cadáver, no fue hasta que escuchó la voz de Elegost que se levantó y comenzó a llamarle Patrick. La escena dio mucha lástima, ninguno dijo nada y siguió hacia la entrada. Ni siquiera la luz ayudaría a una mente que se fue hace ya mucho tiempo. Dentro la posada estaba tristemente vacía, ni un resoplo de vida o de actividad podía escucharse en las mesas desocupadas. En el fondo se encontraba la barra, y sobre ella, un gordo posadero que se encontraba haciendo algo con sus bebidas, quizá, se encontraba rebajando su contenido para minimizar gastos en un tiempo de crisis como era este. Santiago pensó que era mejor una ruta rápida hacia su objetivo, con premura se acercó al tabernero y preguntó por el misterioso inquilino quién lo había citado en aquel lugar, al ver que el tabernero se mostraba poco colaborativo decidió pagarle una habitación para aflojar la información. El hombre no pudo ocultar el brillo en sus ojos al ver monedas sobre su mostrador y ya no puso más peros a Santiago .Arriba, en las habitaciones, esperaba el comerciante a la llegada del cabo. Sabía que vendría temprano, así que preparó la humilde habitación para recibirlo. A Santiago no le fue complicado encontrar el cuarto de su anfitrión pues la puerta estaba resguardada por sus guardaespaldas. El cabo intercambió palabras con uno de ellos, de acento gracioso y sombrero de afeminado. Después de identificarse como el encargado del campamento a las afueras en el bosque, recibió acceso a la habitación. Mientras tanto, un piso más abajo, Elegost decidió revisar la cocina de la taberna al ver que el tabernero adulteraba sus bebidas, el capellán creyó que seguramente encontraría a una fea mujer haciendo un estofado de ratas con grillos para el desayuno... Pero nada de eso. La luz le concedió con la visión de una hermosa doncella elfíca de cabellera negra como el azabache y mirada severa, la mujer se encontraba troceando el pollo para el estofado que preparaba cuando fue interrumpida por la voz del capellán. Al principio, ella se mostró distante y centrada en su trabajo, pidiendole al rubio que la dejara tranquila en su cocina. No fue hasta que Elegost se identificó como un miembro de la iglesia que recibió un trato màs amable por parte de la cocinera, ella sonrió y se mostró mucho más amable con el humano. No se sabe con certeza que ocurrió después de aquello, pero Elegost fue expulsado de la cocina casi a base de golpes con una espátula. Al mismo tiempo en la habitación, Santiago se había metido en una competencia con el comerciante sin haberlo notado. El cabo estaba seguro que se trataba de un criminal que necesitaba ayuda con un contrabando, y bajo esa premisa disparó preguntas a diestra y siniestra para hacer soltar la sopa al comerciante. Por cada pregunta que lanzaba con astucia, recibía una respuesta aún más elusiva y convincente. La conversación se alargó entre varios giros de argumentos hasta que Santiago pudo comprobar, tras una inspección al permiso de mercante de Loras, que no había nada ilegal con su trabajo, y podían cerrar el trato. Más, en la planta baja, un dilema se estaba cocinando. Elegost creyó que el tabernero mantenía en cautiverio a la damisela elfica, por lo que apenas salió de la cocina, tomó una silla y se la arrojo al hombre que estaba con sus bebidas, la elfa al escuchar el ruido salió alarmada, le preguntó a Elegost que le ocurría y sin pensarlo dos veces, corrió para informar a la guardia sobre el accidente. El capellán tomó una silla y esperó pacientemente a que llegase la milicia a buscarle. Grande fue su sorpresa cuando la capitana de la guardia ordenó arrestarle inmediatamente por sus acciones. El capellán alegó su inocencia y como estaba deteniendo a un criminal peligroso. Hubo silencio unos momentos hasta que aquella mujer tomò una silla y se sentó para encarar al hombre y contara la versión de lo que había pasado. Le siguieron varios minutos en los que Elegost explico como habia encontrado al tabernero diluyendo sus bebidas y le indicó que enviara a dos hombres para inspeccionar su bodega. Elegost decía la verdad, lo cual puso aun más estrés sobre la joven sargento. Ella no se encontraba con el humor ni con la cabeza para soportar lo que parecía un escándalo sin importancia. El capellán notó el peso de la carga sobre los hombros de aquella mujer, se acercó a ella y logro apelar a su lado más humano, Conversaron sobre lo estúpido que era el tema, y la gran responsabilidad que ahora ella tenía sobre sus hombros. Fue con carisma y encanto que Elegost no terminó en alguna celda aquel día. Acuerdos se alcanzaron ese día. Santiago salió de la habitación solamente para encontrar a un tabernero inconciente, un par de botellas rotas y sillas desacomodadas. Suspiró y sospechó quien estaba detrás de ese desastre. Pero por ahora, el tampoco tenia la cabeza para ocuparse de buscar a su compañero, decidió concentrarse en lo que se había discutido aquella mañana. Loras dijo una ultima advertencia al cabo mientras salía de la habitación, y el eco de sus palabras caló en la mente del cabo. Sin embargo, el trato era demasiado bueno para simplemente pasarlo por alto. Será, como diría Elegost, lo que la luz quiera que sea.
  43. 3 points
    Un Duro Golpe. Will quería seguir aprendiendo y ser útil, sabía que su puesto en un futuro combate estaría en primera línea así pues se dispuso a hablar con Jared, tal y como Santiago le había dicho. Tras que ambos hombres tuvieran una conversación íntima sobre sueños y ambiciones, Will quería entrenar con Jared y el Escudero accedió a tal propuesta. Justo cuando iban a marchar a algún lugar más adecuado para entrenar, Santiago los avisto y se acercó, finalmente se unió a ambos hombres y los guió hasta un claro en el bosque no muy lejos del campamento, apenas un paseo. Cuando llegaron al sitio comenzaron a calentar un poco y una vez el calentamiento estuvo realizado, ambos desenfundaron sus armas y fue Will quién tomó la iniciativa del combate. Por otro lado Santiago, tomó asiento y comenzó a leer su libro de hechizos, algo más distraído del combate entre ambos hombres. Hasta el momento era lo que se esperaba Santiago, Jared dándole unos cuantos golpes a Will, sin llegar a nada serio, pero, Will, consiguió golpear a Jared fuertemente en la boca con el pomo de su arma, de la cual comenzó a sangrar abruptamente. Eso llamó la atención de Santiago y dejó el libro a un lado para centrarse en el combate. Cuando el Escudero se recuperó del golpe, centró toda su atención en Will y no le dejó si quiera respirar. Bloqueaba todos sus ataques manejando la maza con una gran maestría y sorprendente velocidad no dándole oportunidad alguna al joven Will. Finalmente un brutal golpe del Escudero directo a la cadera del joven muchacho finalizó el combate. Will quedó aturdido por varios minutos tumbado en la hierba de aquella planicie. Tanto Jared como Santiago aplicaron los primeros auxilios pertinentes a Will y más tarde llevaron a Will de vuelta a su tienda para que descansara. A Santiago le había entrado la curiosidad, él mismo se había sorprendido y no esperaba el que el Escudero fuera tan buen luchador, así que decidió retarlo a un duelo. Como se sabe del Montaraz no iba a retar a Jared sin tener un plan entre manos. Lo tenía e iba a aplicarlo durante el duelo. Una vez llegaron nuevamente al lugar, acordaron las reglas del duelo y comenzaron el combate. La rapidez del Montaraz era infinitamente superior y antes de que Jared pestañeara ya tenía al Montaraz encima de él. Aunque no le atacó, solo posó sus manos sobre la maza de Jared. El Escudero extrañado observo su maza y luego a Santiago, al ver que no ocurría nada, le proporcionó un contundente y doloroso golpe en las piernas a Santiago. Tras un pequeño quejido de dolor, el Montaraz lo volvió a intentar, posó sus manos sobre la maza de Jared y esta vez, si que funcionó. El Escudero no se esperaba ni se creía lo que estaba viendo, Santiago había transformado la cabeza de su maza, en una especie de flor. Le había dejado su maza inservible. Aún así, Jared se había visto en situaciones parecidas así que no supuso mayor problema para él. Dejó la maza en suelo y Santiago aprovechando su velocidad comenzó a fustigar a Jared que ahora se encontraba desarmado e indefenso o al menos eso creía el Montaraz. Tras una última estocada en una de las partes débiles de la armadura, Jared giró sobre si mismo y proyectó un rayo de Luz cegador a los ojos de Santiago, quedando momentáneamente sin visión, el Escudero aprovechó para desarmar al Montaraz y cuando Santiago recuperó el sentido se sentía molesto y quizá algo enfadado, así pues comenzó a dispararle flechas arcanas, mientras que Jared creaba pantallas protectoras de Luz, que servían como defensa ante los ataques mágicos del Montaraz. Finalmente el duelo se había convertido en un duelo mágico. Tanto el Montaraz como el Escudero creaban escudos mágicos para defenderse de los proyectiles de Luz o Arcanos. Hasta que en uno de ellos, Jared arrojó una descarga de Luz sobre el Montaraz, a las piernas y consiguió derribar a Santiago, el cual ya estaba demasiado fatigado y se rindió. Sin duda fue un combate exigente y cansado. Tras una charla y elogios, Santiago encendió una hoguera y pasaron unas horas ahí descansando y preparando el siguiente movimiento que llevarían a cabo en la zona. //Master: @Kario Horas: 2-3.5h aproximado. Participantes: @C0rt3x como el joven Will "Henry": Reflejos, Defensa, Espada. @SwordsMaster como el Montaraz Arcano Santiago: Reflejos, Defensa, Espada, Cuchillo, Evocación básica, Abjuración Básica, Transmutación Básica, Hierbas/Sanación. @Kario como el Escudero de la Mano Jared: Reflejos, Defensa, Maza de guerra, Reprender Esencia, Esencia Sagrada, Toque de Luz, Proteger Esencia, Crear Luz.
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    Viaje hacia la noche El canto de un pájaro sacó de sus pensamientos a Alay. La elfa se encontraba pelando patatas para la cena en el pórtico de la casa de Elegost. Era una tarde cálida. Fergus corria de un lado a otro en la calle con Ele II tras de sí. Lylia observaba al muchacho con desdén. No quería jugar con él. No hoy al menos. Era solo un incordio que no solo pasaba tiempo con su madre en la Iglesia, sino que también tenía el atrevimiento de estar interrumpiendo los pocos momentos que compartía con ella en su propia casa. Le molestaba demasiado.Pero había algo que le molestaba aún más. -¿Ya has puesto a hervir el agua,Lyl?-preguntó la elfa con una sonrisa afable, tan comun en ella. -Claro. Algo le pasaba a Alay. Algo no estaba bien. Fergus no lo notaba porque era un subnormal.Pero ella era lista y lo notaba. Y le preocupaba. Fergus regresó corriendo hacia donde estaba Alay con algo entre sus manos y Ele II ladraba detrás de él -¡Alejate de mi! Fijo quieres arrojarme lodo. -¡Eso toca mañana!-chillo Fergus, con cierta picardía-Pero hoy no me importas. Le traje algo a Alay. Movida por la curiosidad, de repente, Lylia se acercó. -¿Que es? -Un escarabajo -Eso es muy corriente. Venga, vamos a aplastarlo -¡No, no voy a aplastarlo! ¡Este es especial! Alay observaba la escena, dejando que ambos niños interactuaran, pero atenta a intervenir en cualquier momento. -¿Que tendrá de especial un bicho corriente? -¿Que sabe una niña mimada de bichos? Seguro no has visto nada como esto. -Ya muéstralo. -No. Es para Alay. -¡Que me lo muestres!-Lylia se acercó para abrirle las manos a Fergus. Alay se puso en pie para separarlos pero llego tarde. Ambas manos se abrieron y el insecto, de un brillante tono verde metalizado, expandio sus alas iridiscentes y emprendió vuelo, ante el quejido de decepcion de Fergus. -Noooo.... -Era metalizado...pues era bastante único. Fergus parecia molesto. Pero Alay se apresuró a acercarse y posar una mano en su espalda y otra en su hombro, consolandole. -Gracias por mostrarmelo, Fergus. Ese fue un insecto muy bonito. -¿Lo viste? -Claro.¿No eras tu el que me preguntaba que veían mis ojos elficos? Pues lo vi perfectamente. El niño sonrió y le alegró tal cosa. -Era bonito. Pense que te asustaría ver un escarabajo. Ya sabes...a las niñas les asustan los insectos. -Pues...me gustan los insectos, en realidad, Fergus. Mis favoritos las libélulas. Cuando llegue el verano te enseñaré a atrapar algunas. -¿En serio? Guay. Mas te vale cumplir tu promesa. -Lo prometo. -¿Por que te gustan los insectos? Hasta a mi me dan asco a veces. Alay se quedó callada unos segundos,meditando la respuesta. -Pues porque son bellos.A su manera. Y como cambian es sumamente fascinante. ¿No te parece que las cosas tienen un tipo de belleza? -Mmmh...si....menos tus ojos. ¿Los puedes apagar? Alay torció la boca y negó. -Te responderé eso,cuando laves tus manos y te prepares para la cena. Estas completamente sucio. Una vez más, Alay recorría aquellas largas escaleras de la Iglesia, descendiendo. Hasta una sala que llevaba a las celdas mas profundas y oscuras. Siempre se repetía la misma escena. Ella descendía las escaleras. Peldaño tras peldaño. Bajando a la agradablemente iluminada habitación. Pero la puerta oscura que se encontraba en la mitad de la sala parecía absorber toda luz. Tras titubear, la abría. Y el calor y la luz la hacían cerra los ojos. Allí, en la mitad de un campo de batalla donde batallones corrían con sus estandartes en alto, el fuego se alzaba y devoraba todo. Alay ingresaba al campo y comenzaba a andar, primero despacio, dando pasos cada vez más largos y mirando alrededor, buscando...comenzaba a correr. Algunos cañonazos la hacian trastabillar y tener que arrastrarse por momentos. Gritaba a vivo pulmón pero no era suficiente para hacerse oir entre el rugido de las maquinarias y las muertes. Al filo de una arboleda, encontraba una cara conocida. Santiago,esta vez era Santiago. -Esto...esto no es justo. Yo-Santiago traga saliva-No debía irme así... Alay solo lo observaba pero aunque sus manos buscaban la fuente de sus heridas, de su sangre, la forma de salvarlo, no lograba encontrar nada. -Deja de perder tiempo conmigo...sálvalo a él... La idea la invadía y recordaba a lo que había venido. Elegost. Se ponía en pie y echaba a correr. -¡ERA BROMA, NO ME DEJES, SÁLVAME A MI PRIMERO....! Gritaba el moreno...pero Alay no retrocedía. Seguia corriendo. Cuando llegaba hasta el centro de la arboleda Alay podía saborear la sangre en el aire. Sentir el hedor a muerte y lodo. En el claro, los bultos heterogeneos que eran los cadaveres de soldados se apilaban por aquí y por allá. -¡Elegost! Lograba gritar y oir su propio llamado por primera vez. De entre las figuras danzantes que el fuego y la sombra generaban, parecía emerger Elegost. Alay corría hacia él. Era la primera vez en este sueño que llegaba a él. -Alayratiel...mi Dama... -Vamos Ele, debemos salir de aquí. -Alay. Elegost no se movía. Su mirada, fija en la elfa. Elegost la aferraba de ambos hombros. -Eres una cobarde, Alay. -¿Que? -Eres una cobarde,Alay-repetía. -No, no...vine a salvarte. -¿Salvarme?-Elegost se reía con sorna-¿De que? -Del daño. Te llevaré a casa. -Eres una cobarde, Alayratiel. Normal de un elfo que solo piense en huir. ¿Asi dejaste morir a Elrys? -¡No, no había opción! -Eres una hipocrita, además de cobarde.¿Que no lo ves? Muerte, dolor, pena...todo...-Elegost extendió los brazos-Todo esto...podrías haberlo parado. Pero eres una cobarde y una conformista. Dices ver la belleza en las cosas.Lo bueno en todo...pero no haces nada para protegerlo. Me da asco verte. Debería acabar con un ser tan repulsivo como tu ahora mismo Alay sentía como el agarre del humano sobre sus hombros se trasladaba a su cuello, asfixiandola. -Salvarme. No puedes salvar a nadie. Ni a nada. Ni siquiera puedes llamar a la Luz. No hay belleza en este mundo. Incluso tu cuerpo es una carcasa vacía...-Alay pateaba y forcejeaba. Y cuando el mundo se torno oscuro, despertó.Jadeante retrocedió sobre la enorme cama matrimonial hasta sentir el tacto de Lylia. Se aferró a la niña hasta calmarse, hasta que el corazón logró serenarse. Hasta que comprendió que estaba a salvo. Luego se incorporó. Esa misma noche estaba preparando todo para partir al día siguiente. Ya había planificado previamente el viajar a ver a Elegost, antes de que Lylia regresara sin previo aviso junto a Fergus. Había debatido sus sueños con los demás sacerdotes. Ella creía que podían ser premoniciones o algun mensaje especial. ¡Había estudiado que muchos discipulos de la Luz recibieron visiones de sus seres queridos! Pero su superior a cargo, la Madre Aurelia, la había tratado practicamente como si estuviese diciendo una herejía. -Luz, no. Usted....señorita...lo que tiene es algo común. Quiere llamar la atención.Todos queremos ser los elegidos de la Luz. Pero no todos podemos. Solo son sus sueños jugandole una mala pasada. ¿De verdad cree que la Luz le "hablaría" a una mujer que ni siquiera puede llamar a la Luz para que acuda a ella? Ni pensarlo... -Bueno, la Profetisa Mereldar tuvo... -Ni una palabra más, elfa. Sé a donde va esto y salvo que quieras otra semana limpiando caballerizas, te conviene no terminarla. Ahora por favor, regresa a tus rezos. Alay no podía tolerarlo. No podía tolerar el sentir que Ele estaba en peligro.Aun peor, un peligro proveniente quizás de él mismo o de una situación que lo quebraría. No podía tolerar quedarse de brazos cruzados tampoco. No volvería a limpiar otra caballeriza. Alay abrió una ventana y tomó una bocanada de aire fresco. -Luz...-entrecerró los ojos-Yo sé que no soy la Aprendiz mas apta. Tengo miedo.En mi primer intento bajo presión no pude llamarte. Solo pude llorar. No puedo sentirte. No puedo pedirte tu ayuda...-suspiró y tragó saliva-Pero por favor, dame Fuerza para el camino que voy a emprender. Guíame en mi camino hacia la noche. Se que no debería marcharme de mis deberes como novicia...pero tampoco creo poder aprender sobre la Luz encerrada en un claustro cuando hay un mundo allá, un mundo que me podría necesitar. No es la manera en la quiero saber sobre la Luz. Los libros solo son utiles en la medida en que puedes aplicar lo que aprendes. Alay observó los libros de reflexiones y rezos que le habían asignado. Cuando los primeros rayos del sol habían despuntado, Alay preparó su mochila, su arco, su laúd y su espada. Dejo una nota en la mesa. -¿Por que te vas, Alay? Se giró para encontrarse con Lylia. -Lylia...es que, verás... Lylia negó, molesta. -No me llevarías contigo ¿verdad? Alay suspiró. -No. Lo siento Lylia. No es lugar para ti. No aún. -Siempre me dejais atrás. No es justo. Soy casi una adulta. -Lylia, Ele y yo solo queremos que estés bien, queremos que tu seas -¡ENTONCES QUEDAROS AQUÍ! Alay retrocedió un paso ante el súbito arranque de emoción de la niña. No lloraba, pero la rabia le tensaba los musculos. -No podemos, Lylia. Hay cosas que hacer. Tenemos que asegurar que haya un lugar para ti en el futuro-dijo la elfa abrazandola. -No me importa el futuro...me importa el ahora. -Lo sé. Pero prometo que volveremos. Y no estarás sola. Tendrás unas guardianas y a Fergus.Cuidalo a él también. Sé que te aprecia, en el fondo. Lylia no respondió. Durante unos segundos solo abrazó a Alay. -Eres mi mamá, Alay. No deberías dejarme... Alay reprimió las lágrimas que amenazaban con aflorar. -Pero...-y Lylia adquirió un tono mas calmado o resignado-También eres su Dama y su Escudera. Y tienes que estar con él también. Sino él cometerá tonterías. Santiago lo hace hacer tonterías peligrosas. -Lylia... De repente Lylia parecía mucho más madura. Alay podía notar los primeros rasgos de madurez naciendo dentro de la que consideraba aún su hija. Y de pronto se sintió muy muy grande. Y si Lylia no la hubiese apartado, probablemente Alay se habría quedado allí, sin soltar a Lylia. -Anda, ya vete, ma-dijo tratando de parecer desinteresada- Cuando tu te vas me voy a dormir tarde y robo fruta de los árboles...así que no puedo esperar a que te vayas. Alay sonrió. Se iba un poco mas en calma. Llegó a la Abadía donde dejó una rápida carta y se apresuró a unirse a una caravana camino a Ventormenta. Parte de su corazón se quedaba en esa acogedora casa cerca de la avenida principal. Otra parte de su corazón estaba ya en Costasur. //Pequeño espacio para recopilar los avances y viajes de Alay ahora que va a Costasur. A ver que tal va.
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    Reconocimiento ¿no-letal? de la vieja torre No era ningún secreto ya para los miembros del campamento que no muy al noreste del asentamiento que habían alzado se encontraba una vieja torre abandonada y derruida, en desusos desde la gran guerra contra los orcos y que había sido maltratada por el tiempo. Era desconocido si la torre poseía o no gente ocupándola, si estos serían amistosos u hostiles o incluso podía estar siendo usada como una base secreta renegada. Hasta donde el grupo sabía, era un misterio. Y Elegost y Santiago sabían mejor que nadie que el desconocimiento era el primer paso de la perdición. Estaba lloviendo, así que se equiparon con sus capuchas y trajes de exploradores, preparándose para una misión de reconocimiento. Algo rápido, ir y volver sin ser vistos o reclamar el control de la torre si estaba desocupada. Arcos en mano comenzaron a avanzar fuera del Campamento de avanzada militar falverino de la Luz en dirección este. Por el camino Santiago y Elegost fueron discutiendo la estrategia para la misión de reconocimiento. El plan era simple: Mientras Santiago funcionaba como oteador cercano, Elegost buscaría un sitio elevado desde el que mantener vigilado a su compañero. Avanzaron cada uno por su lado. El Montaraz del norte avanzó en dirección norte, y encontrando un enorme árbol al oeste de la vieja torre comenzó a escalarlo. Para su fortuna llegó a la cima con una destreza increíble, y además logró mantenerse oculto a los ojos de la única persona visible en la entrada de la torre, una persona con una lanza y una hoguera protegida de la lluvia por una lona y cuatro palos. Simple, pero ingenioso. En la cima de la torre no logró divisar a nadie vigilando en ese momento, por lo que era imposible para el montaraz saber si habían más desde su posición. Santiago por otro lado escaló unas colinas también al oeste de la vieja torre, pero desde otro ángulo más cercano al frente que Elegost y desde bastante más cerca. Santiago logró mantenerse oculto de la vista del vigía frontal. Todo estaba bien y Santiago se mantenía vigilando, si todo seguía así en un rato podrían volver y poner puesta en común de lo que cada uno había visto. Pero obviamente las cosas no podían ser tan simples. Elegost pudo notar desde su árbol que los ocupantes de la vieja torre habían improvisado una plataforma de madera desde la que vigilar en la cima. Aunque ahora mismo no había nadie allí, pudo ver una improvisada escalera formada de sogas que llevaba a la plataforma sacudiéndose de un lado al otro. Alguien estaba subiendo y, lo que era peor, desde la cima de la torre sería excesivamente fácil descubrir a Santiago. Pero Santiago, estando en una zona inferior a Elegost, no tenía forma de saber que debía alejarse y ponerse a salvo si Elegost no encontraba el modo de llamar su atención, y el tiempo se agotaba. El montaraz intentó primero imitar el sonido de un ave típica de Elwynn, de manera que Santiago reconociera que era Elegost y se diese la vuelta. Pero debido a la lluvia camuflando el sonido y un desperfecto en la entonación del montaraz Santiago continuó completamente ignorante al sonido. Entonces fue cuando Elegost tomó la única decisión que creyó correcta: Lanzaría un pequeño golpe de Luz al cabo que no debería de hacerle, en teoría, una cantidad excesiva de daño más allá de una molestia. Pero que sorpresa para Elegost cuando la Luz, de entre todas las veces, decidió aquella en particular para acudir a su llamada con todas sus fuerzas, dirigiéndose en forma de un brillante destello hacia Santiago, que recibió el choque de Luz en el pecho y se dejó caer al suelo gritando de dolor ante las quemaduras. Y para mal de males, el vigía de la entrada también había visto el enorme destello de Luz viajando desde la posición de Elegost, ahora revelada, hasta la posición de Santiago, ahora también revelada. El dúo, sin embargo, había llegado en una misión de reconocimiento y no estaban dispuestos a entablar combate solo ellos dos contra un número de fuerzas desconocida, aunque luego lograría ver Elegost que se trataban de tres. En un comienzo, Santiago fue el primero en reaccionar luego del desastroso choque de Luz. Anteponiéndose al dolor y apenas manteniendo su conciencia el montaraz arcano emprendió una carrera hacia la espesura del bosque, en donde apenas desapareció del rango de visión del vigía decidió ocultarse, buscando arbustos y revolcándose entre el barro y la tierra para camuflar sus olores corporales. Elegost por otro lado decidió bajar del árbol, pero en el apuro de bajar deprisa antes de la llegada del vigía se apoyó con demasiada fuerza en la rama equivocada, que se rompió llevándose consigo al montaraz al suelo. El vigía comenzó a correr hacia el grupo y Elegost pudo ver a dos personas más salir de la torre. Tenía que salir de allí. Haciendo gala de su entrenamiento físico, el montaraz comenzó a correr por la espesura del bosque como si fuese su entorno natural, y en apenas una fracción de tiempo ya había perdido a sus persecutores y pudo llegar a salvo al río que daba con el campamento. Santiago por otro lado permaneció escondido. Al comienzo el vigía se quedó en la espesura para buscar y vigilar que nadie se hubiese quedado detrás, pero fue incapaz de encontrar a Santiago y tras desistir volvió a la torre. En el momento en el que Santiago al fin quedó solo en el bosque salió de su escondite y se dirigió también al Campamento de avanzada militar falverino de la Luz, en donde debería de ponerse al día con Elegost y pedir explicaciones por aquel aberrante ataque con Luz que le había propinado y que había puesto en riesgo toda la misión. Pero, al menos, la parte de "reconocimiento" había sido una especie de éxito precario... Incluso si les había costado enfadar a sus vecinos. Y solo la Luz sabía que consecuencias podría acarrear eso. // Rol corto como preparación para investigar a los moradores que habitan una torre derruida y abandonada al noreste del Campamento de avanzada militar falverino de la Luz. El éxito de la misión respecto al reconocimiento ha sido positivo, pero con el efecto secundario de haber abierto las hostilidades con los vecinos del campamento, lo cual puede traer consecuencias hacia todo el campamento y todos quienes habitan el campamento. Participantes/Habilidades usadas: @Stannis the Mannis como Elegost Faler: Escalar - Atletismo - Reprender esencia - Sigilo - Advertir/Notar - Esencia sagrada - Reflejos @SwordsMaster como Santiago de Sveri: Escalar - Atletismo - Sigilo - Advertir/Notar - Reflejos
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    Fēngniǎo Zhao Descripción Física Lo primero que llama la atención en ella es que su altura está por debajo de la media respecto al resto de pandaren. Nació débil, y su salud se resiente con facilidad, es por ello que se la ve algo delgada para ser un pandaren. Tiene los ojos de un intenso color verde, y su pelaje oscila desde el blanco hueso al ébano. Suele llevar el pelo recogido en dos pequeños moños en lo alto de su cabeza. Descripción Psíquica Inquieta, tal vez hiperactiva. Siempre va de un lado a otro aun que tenga que arrastrar su deficiente tono físico. Sea cual sea el momento del día, siempre está ocupada haciendo algo. Es una enamorada de las artes, sobretodo de la escritura, a la cual le dedica una gran parte de su tiempo. Es precisamente eso lo que ha conseguido que aspire a convertirse en Eremita algún día. Siempre con ansias de aprender, de cuanto sea. Tiene un caracter dulce, a veces demasiado volcado en los demás, rayando la insistencia indecorosa, pero su entusiasmo es sincero, estimulado por casi todo cuanto no sabe, irrefrenable pero a veces, resulta encantador. HISTORIA Fengniaö nació temprano, y su alumbramiento vaticinaba un fin irremediable, pues era débil, pequeña y frágil como las flores del cerezo. Desconsolados por este hecho, sus padres hicieron llamar a un gran número de sanadores y boticarios, con el fin de que subsanara el mal con el que había nacido. Y con la marcha del último, se miraron apenados. Poco más estaba en su mano para ayudar a su hija recién nacida. Ante la duda que les asolaba y el temor que les atormentaba, Xiao Xiao, la madre ya añeja de Xihan, un día les habló de Chi Ji y de lo que hace muchos años, antes incluso de que el progreso llevara a la brillantez a la medicina pandaren, se hacía en estos casos. La anciana pandaren de aspecto y sonrisa afable juntó sus manos sobre la cabeza de su bastón y así, empezó el relato. Una vez, en las lejanas llanuras del Valle de los Cuatro Vientos, habitaba una familia de laboriosos obreros. Estos dedicaban su vida a la construcción de los hogares de sus coetáneos, mas un día, su primer hijo nació débil, muy enfermo, y nada había que pudieran hacer para salvarle. Así pues durante la mañana, el inexperto padre alcanzó a ver una gloriosa figura planeando sobre el verde valle. Era Chi Ji, el Augusto. Con voz en grito, dejó su martillo a un lado y le cuestionó. -¡Chi Ji, oh glorioso Augusto, tú que con tu vuelo nos traes esperanza y sosiego, dime, qué he de hacer por salvar a mi hijo! El Augusto se posó en una loma cercana, dejando sombrado al pandaren, pues su embergadura era increiblemente extensa. La grulla más hermosa que pandaria había visto. Con ojos cálidos, agachó la cabeza y dijo: - Si tu amor por tu hijo es honesto, con sumo gusto velaré por él. Pero necesito una prueba que demuestre que el sentimiento es puro. -¡Lo que sea!-Dijo el pandaren, implorando de rodillas. -Si de verdad su vida está por encima de cualquier otra cosa, deberás renunciar a aquella posesión que más dicha te traiga, una cuyo valor sentimental la ponga por encima de todo cuanto tienes.-Y dicho esto, el Augusto retomó el vuelo, alejándose placidamente. El pandaren pensó en su legado familiar, la espada de sus ancestros, con la cual el mal que reside en el Bosque de Pavor era enfrentado durante siglos. Dudó, pues en aquella reliquia, la única que de verdad tenía un valor honesto, había más de una generación de dedicación y de memorias. Pero el amor por su hijo era demasiado grande como para dejarle morir. Y así hizo. Ofreció la vieja espada en ofrenda para el augusto una noche, y cuando despertó al día siguiente, esta había desaparecido. En su lugar, una pluma roja como el más vivo de los fuegos resplandecía por los rayos de sol que se filtraban por la ventana, posada sobre la almohada de su hijo, que alegre y vivaz, reía mientras la miraba. Con ella, la fiebre se había desvanecido, y nada quedaba en su pequeño cuerpo que le provocase dolor. Absolutamente agradecido, acogió a su hijo entre sus brazos, y desde entonces, el niño creció fuerte y gozó de una larga vida. Sin estar muy seguros de que aquello funcionase, Xihan, la madre de la criatura contempló a su niña en la cuna, encogida, durmiendo profundamente fruto de un inmerecido agotamiento. Luego sostuvo entre su zarpa el collar de jade que durante generaciones había sido el legado de las mujeres de su familia, el cual heredaban al casarse. Se lo retiró del cuello, apenada por tener que desprenderse de él y así hizo, como su propia madre le relató. Fuera por Chi Ji, por suerte o para honra de los médicos, Fēngniǎo se recuperó, y disfrutó de la niñez en Verdemar, su pueblo natal en el Bosque de Jade. Era una entusiasta estudiante, y la hiperactividad de la que hacía gala en contraste con su frágil salud era bien conocida entre su familia. Siempre dispuesta a aprender, de lo que fuera. Fue su abuela Xiao Xiao quien alimentaba cada día la mente de la niña con historias del folklore. Le hablaba de los Augustos, de la rebelión pandaren, pero también del resto de habitantes que residían en pandaria. No tenía el extenso conocimiento de un eremita, pero en su día fue una discípula de Chi Ji, y viajando llegó a almacenar un valiosísimo conocimiento. Y eso era a lo que le instaba, le decía que el verdadero conocimiento no está en los libros, que Pandaria misma rezuma sabiduría esperando a ser encontrada. Se aficionó a las historias que le contaba su abuela, y a pesar de que sus ojos verdes le insinuasen que llegaría a ser una gran discípula de Yu Long, el Augusto de jade, su sed de aprender hacía que siempre dijera con entusiasmo que su sueño era ser eremita, y redactar y conservar el conocimiento Pandaren para que nunca fuera olvidado. Hasta entonces, aprendió mucho sobre medicina de la mano de su abuela y de su madre, quienes regentaban una botica para todo tipo de remedios. Aprendió las bases de la acupuntura, de la masoterapia y de tantas otras disciplinas médicas con las que aprendió a sanar y cuidar a quien lo necesitase. Su ímpetu al final le dio el nombre que enarbolaba legítimamente, pues Fēngniǎo en pandaren significa “colibrí”, todo un acierto por parte de su abuela, quien le puso ese nombre cuando apenas se acercaba el día de su nacimiento. Y así, Fēngniǎo esperó pacientemente a que llegase el día en que cumpliera su mayoría de edad y pudiera emprender su camino, viajando por todo pandaria para aprender de los sabios de la Cima Kung Lai, de los inquietos grumel, ver bailar a los maestros de los elementos, visitar los extensos campos de cultivo del Valle de los Cuadro Vientos, las renombradas cervecerías pandaren y contemplar la extensión selvática de la Espesura de Krasarang. Había tantas maravillas ahí fuera, que con impaciencia contaba los días que restaban. Verdemar era una preciosa aldea, pero empezaba a ser una jaula demasiado pequeña para tan inquieto colibrí.
  47. 3 points
    Se avisa a todos los espadachines y plumíferos que la raza Pandaren queda inaugurada, siendo seleccionable en el formulario de Enviar Historia. Al mismo tiempo dicha raza dispone de su especialización pertinente vinculada al "Chi" (link de abajo) para aquellos que necesiten utilizar las artes marciales vinculadas a cada uno de los Augustos Celestiales. Chi es parte de la actualización del sistema de magia para poner todas las energias en igualdad y otra serie de mejoras menores que llegarán en los proximos dias, por ahora se adelanta el Chi para poder ir abriendo la raza que lo utiliza. Como siempre, pueden comentar cualquier errata o sugerencia. Buen rol.
  48. 3 points
    vida con un punto al final. esto es el subtitulo del post. es muy formal. final y formal riman. ¿os preguntáis a menudo qué es exactamente una rima? yo tampoco. He venido a hablar de la vida y a tocar fibras sensibles, así que agarraros los pantalones porque se viene una tormenta de fuego y arena. Con ese disclaimer de responsabilidades apuntado, comenzaré. La salud. ¿Qué es la salud? Ya sabes qué es la salud, claro. ¿Sabes como se calcula la salud? Exacto. 1 punto de Físico = 4 de salud. Esto significa una diferencia de 12 de salud entre Físico 6 y Físico 9. Y si 12 no os parece mucho, os invito a hacer las cuentas contando una armadura de cotas reforzadas. Ahora, luego del cambio que ocurrió hace ya bastante tiempo en el que las armaduras pasaron a ser algo más restringido según el atributo, creo firmemente que la posibilidad de usar placas y cota reforzada a partir de Físico 7 ya es una ventaja enorme, como para además sumar cantidades enormes de salud en los niveles más altos del atributo. Si con Placas y 28 de vida ya es casi imposible morir, quiero que saquéis las cuentas para 36 de vida. Es obvio que un mastodonte con 9 de Físico soportará mucho más castigo que alguien con 7 de Físico, y antes de decir que Físico solo sirve para la vida; no, Físico sirve para atacar con la gran mayoría de armas. Físico, con la posibilidad de tener mucha más salud y poder portar armaduras que absorban enormes cantidades de daño, se ha convertido en ese atributo que nadie quiere tener bajo y todos desearían tener alto. Y uno puede argumentar que "Es que el modo de derrotar a alguien con 9 de Físico es(...)" NO. No debería ser. No estoy diciendo que alguien con 6 de Físico tenga que estar en igualdades de condiciones ante alguien con 9 de Físico, solo que no debería de ser totalmente imposible un triunfo. Y no, no lo es. Uno puede justificar de nuevo "Es que si estás encima de una ladera, que si emboscada, que si sigilo, que si por la espalda" uno no debería de tener que estar aprovechando cada ventaja circunstancial del sistema a la vez solo para tener algunas posibilidades solo por el simple hecho de que otro tenga músculos fuertes, y ni siquiera hablamos de algo asegurado. Es por eso que, aunque es algo chapucero, anoche junto a un usuario diseñé una sencilla tabla que creo disminuye muy sutilmente la diferencia entre grados de salud en apenas 1 punto, pero que acaba bajando a tierra los valores más altos de salud sin dejar de tener los personajes con Físico alto una ventaja bastante elevada por encima de otros personajes con físicos menores. Y de esa tabla, presento tres posibilidades: 1) Físico 4: 5+3.4 = 17 (+1) Físico 5: 5+3.5 = 20 (+0) Físico 6: 5+3.6 = 23 (-1) Físico 7: 5+3.7 = 26 (-2) Físico 8: 5+3.8 = 29 (-3) Físico 9: 5+3.9 = 32 (-4) Físico 10: 5+3.10 = 35 (-5) 2) Físico 4: 4+3.4 = 16 (+0) Físico 5: 4+3.5 = 19 (-1) Físico 6: 4+3.6 = 22 (-2) Físico 7: 4+3.7 = 25 (-3) Físico 8: 4+3.8 = 28 (-4) Físico 9: 4+3.9 = 31 (-5) Físico 10: 4+3.10 = 34 (-6) 3) Físico 4: 6+3.4 = 18 (+2) Físico 5: 6+3.5 = 21 (+1) Físico 6: 6+3.6 = 24 (+0) Físico 7: 6+3.7 = 27 (-1) Físico 8: 6+3.8 = 30 (-2) Físico 9: 6+3.9 = 33 (-3) Físico 10: 6+3.10 = 36 (-4) A la izquierda vemos la cantidad de puntos de Físico. Al centro la fórmula con la que se calcula la Salud y a la derecha la Salud junto a cuanto gana o pierde con relación a la fórmula actual. Cada posibilidad la hice pensando en un punto de ancla distinto respecto a la fórmula actual. En la primera, el punto de ancla es Físico 5, que permanece con 20 de Salud y el resto de atributos se alteran a partir de ahí. En la segunda, el punto de ancla es el valor mínimo de salud, 16, que se mantiene en el Físico 4. En la segunda tabla todos pierden salud, pero me parece algo excesivo. Y finalmente la tercera tabla toma como punto de ancla el 6 de físico, el promedio, y todos los niveles de salud crecen o decrecen a partir de ahí. En todas ellas sin embargo, la brecha entre los niveles de salud es disminuida. Y tampoco creo que rompa nada, ya que es por un desbalance enorme que lo propongo precisamente. Tengamos en cuenta que alguien con Físico 5 no puede usar nada más que no tenga 1 de absorción adicionalmente a su salud, y alguien con Físico 4 sencillamente no puede ni usar eso a pesar de que supone 0 de estorbo, comiéndose el daño como viene. Alguien con físico elevado puede sin embargo usar armaduras pesadas que absorben grandes cantidades de daño, y eso de por sí ya es una enorme ventaja a partir de Físico 7 Espero que me refutéis, change my mind, me aburría antes de irme a clases, bla bla bla, atentamente: Rey de reyes Swordsmaster. spoiler alert: te lo aviso, es spoiler: esta propuesta no llegará a nada porque os mataréis en los comentarios. te avisé del spoiler, pequeño rebelde. no debiste quedarte a leer esta parte -.- b-bakka
  49. 3 points
    +Defensa = Más resistencia contra ataques físicos +Defensa = Más veces que nisiquiera necesitas aplicar la absorción +Defensa = Más tiempo con vida Y a todo eso sumas los bonus a ataques a distancia y todas las habilidades de utilidad del atributo de Defensa. ¿El cambio de físico es un parche para nivelarlo en el sentido de que da igual cuanto físico tengas, si te comes un critico Matadragones te deja KO igual? Pues justamente eso me parece ir en contra de la idea de tener más salud, y como digo, ignorar todos los demás bonus de los otros atributos. La realidad es que los personajes físicos puros (Los que te van a ir con 8-9 de físico) son de lo más débil que hay a nivel de rol y de sistema. La salud da igual, es mucho mejor que directamente ni te ataque. Para qué necesitas 36 de salud cuando atacas desde 3 turnos de distancia?
  50. 3 points