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  1. Yesterday
  2. Vigilia de la Luz (Lore)

    En desarrollo//
  3. Volviendo a un lugar conocido

    ¡Muchas gracias Imperator!
  4. Volviendo a un lugar conocido

    Bienvenido de nuevo, Belial
  5. Última semana
  6. Un heraldo argenta, debidamente identificado como tal, y acompañado de un custodio. Difundiría a viva voz el siguiente pregón, en aquellos reductos amistosos de Tierras del Interior que permitan su entrada. "En Andorhal, próximo a la tumba de San Uther, en tierras de Weslex se ha creado una nueva aldea con la bendición de la Luz, regida por el Alba Argenta en la persona del Escudero Thomas Benet. Vigilia de la luz es su nombre. Se buscan manos fuertes, para llevar comercio, trabajo, protección o lo que puedan colaborar. También se ofrece custodia y refugio a los peregrinos que transiten por la zona". // Excusa para aquellos que quieran rolear en el evento de @imperator. El heraldo podría hacer roles introductorios y trasladarse a otras zonas de ser necesario, en ese caso contactarse conmigo mediante discord, o este medio.
  7. Volviendo a un lugar conocido

    Bienvenido de regreso entonces.
  8. Volviendo a un lugar conocido

    Gracias Thorch! Pues la verdad es que no me suena, pero espero que coincidamos ahora!
  9. Volviendo a un lugar conocido

    Re bienvenido, no sabría decir si hemos roleado juntos antes, pero si espero que coincidamos en alguna aventura a futuro. Es un placer volver a tenerte con nosotros, nos vemos ingame
  10. Volviendo a un lugar conocido

    Sí! Ya me he informafo de ello... Estoy terminando de descargar el nuevo cliente y esperando volver a rolear! Gracias Nathan!
  11. Volviendo a un lugar conocido

    Re-bienvenido. Te tendrás que poner al día de un par de cambios y actualizar el estado de tu cuenta para jugar. Ante cualquier dudilla usa el discord. Nos vemos pronto in-game
  12. Presentarme nunca se me dio bien, y volverme a presentar se me da peor aún. Quizás todavía quede gente que se acuerde de mí. Gente que me conocía en una etapa universitaria feliz y despreocupada antes de ser engullido por el mercado laboral y los compromisos de la vida diaria. A ellos decidle que he vuelto y a aquellos que no me conozcan decidle que he vuelto también. Espero volver a revivir los buenos momentos que eché aquí, encontrarme con alguna cara conocida y con muchas otras nuevas. Espero volverme a sentir cómodo en un lugar y poder retomar el rol del que he estado apartado durante más de un año... ¡Y para no hacerlo más largo me despido ya!
  13. [Rumor]

    Desde puestos fronterizos con Sierra del Espolón se informó a el Cruce de la llegada de una caravana con tres orcos, sin embargo nunca llegaron a su destino. Como tantas desgracias en aquellas tierras baldías y salvajes, este hechos se confundía entre comentarios de taberna, historias y mitos de hoguera o la charla cotidiana de los guardias. Unos atribuían la desaparición a los centauros quienes en su venganza por el golpe reciente que había supuesto la batalla de la Colina del Aullido tomaron vidas orcas por desquitarse, otros a una estupidez intrépida o un desprecio por la vida propia de un loco o un Riecráneos ya que seguramente se salieron del camino con tal de atajar, y hay cazadores solitarios que tras días de caza en la sabana cuentan haber visto rastros de esa misma caravana al norte, cerca del territorio de las arpías y la empalizada de Vallefresno del clan Grito de Guerra. Uno de esos cazadores, con el apoyo del clan Filo Ardiente, busca un grupo discreto pero preparado de guerreros que estén cansados de sentirse acorralados en las tierras que reclamaron como su nuevo hogar o cualquiera inspirado a unirse. La partida será pronto // más información por Discord
  14. A la Cruzada Escarlata

    La respuesta a la misiva no llegará si no de mano de los propios refuerzos enviados por la Cruzada Escarlata, unos 5 Soldados Escarlatas con la llama roja blandiendo en su pecho, bajo el mando del Sargento Carmesí Manuel Krauser. Junto a ellos, el Sacerdote Miguel y otros individuos que hayan decidido marchar voluntariamente. La misiva es escueta, pues poco hace falta decir. GLORIA INFINITA Al Escudero Argenta Thomas Benet, No es esta la primera vez que pide usted auxilio y apoyo a la Cruzada Escarlata. En todas y cada una de las anteriores, las fuerzas enviadas en su apoyo murieron muertes heroicas pero futiles en misiones que resultaron en estrepitosos fracasos. Si estos hombres y mujeres marchan ahora para luchar a su lado es porque han llegado a nuestros oídos la buena voluntad y tenacidad inquebrantable de su espíritu. Pero la sangre de los buenos luchadores de la Luz no es suya para derramar en campo seco. Se le confían vidas, dea buen uso de ellas en pos de la victoria última de los Justos sobre los Corruptos, es todo lo que se le pide. En caso contrario, podrá adivinar que ocurrirá. Sir Amalia McWillhem, Cruzada Escarlata, Mano de Tyr
  15. Vigilia de la Luz (Lore)

    La Luz bien sabe que aquellos fieles de la Luz que partieron hacia Weslex sufrieron el dolor y la pérdida. Casi en los primeros compases del viaje, tuvieron que desviarse por los bosques plagados, pues tras los sucesos de Corín, el camino real y sus cercanías estaban plagadas de huestes No-muertas. El viejo Explorador enano, encargado de la defensa del torreón cercano advirtió de su retirada, así como del camino que aconsejaba tomar. Este cedió un explorador al grupo de Thomas, lo que permitió que el grupo viajara sin demasiados desvíos. Las semanas pasaron, evitando columnas de zombies descerebrados que viajaban por los oscuros bosques plagados de la zona. Evitaron el combate en la medida de lo posible, dado que sabía que necesitaría a la mayoría en pie en cuanto fueran llegando a su objetivo principal. Sin embargo, el bosque era tan hostil como aquellos que lo habitaban. Los más inexpertos cayeron presas de hongos que expulsaban sustancias nocivas. Algunos se quedaron ciegos y con el tiempo, murieron. Otros se infectaron con la Plaga y tuvieron que ser ejecutados en cuanto las oraciones y despedidas fueron dadas. El escudero recordaba todos sus rostros, así como los que lo habían acompañado y caído durante todos sus años de servicio a la orden, más no flaquearía, pues muchos más morirían en esta guerra. Cuando llegaron a las cercanías de Villa Darrow, una aldea maldita conocida por los espectros que allí moraban y por pertenecer a las antiguas tierras de Castel Darrow, la relativa calma que los había acompañado se disipó. Un jinete carmesí apareció por la espesura raudo. Sin duda no había divisado a la comitiva Argenta, más no parecía tener tiempo, pues este era perseguido por un grupo reducido de 3 o 4 necrófagos. Las inquietudes empezaron a recorrer a la compañía entera...¿Debían ayudarlo, era mejor no arriesgarse y no perder más hermanos? Todos sabían en quien recaía tal decisión. Al principio se mostró reacio para ayudar, sabía que no podía arriesgar la vida de tantos por un solo jinete el cual quizás ya estuviera muerto, más sus valores como usuario de la Luz le impidieron tomar la decisión más lógica. Mandó un grupo reducido de exploradores para buscar al jinete. Este grupo partió por el bosque, evitando a los zombies y necrófagos que rondaban por la zona. El silencio de sus pasos no vio reflejado los latidos intensos de sus corazones. Después de casi una hora buscando, llegaron a un viejo granero. En este, dos necrófagos devoraban las tripas de un caballo caído. Todos rezaron porque hubiera muerto antes de ser devorado, más eran rezos vanos, pues la mayoría sabía la realidad. Otro más llamó la atención, pues uno de los necrófagos rasgaba la puerta del granero. De su interior salían gritos de auxilio, confirmando así la teoría de que el jinete seguía con vida. Con un plan improvisado, un explorador distrajo a los necrófagos con una flecha incendiaria. El resto del grupo acudió raudo en la ayuda del jinete. El necrófago fue abatido en silencio, mientras el resto de su pequeña manada observaba las llamas que empezaban a consumir el granero. Sin duda tal cosa atraería más y más visitantes hostiles, por lo que agarraron al Escarlata y corrieron por su vida de vuelta al campamento. En cuanto estuvieron allí, el mensajero Escarlata reportó a Thomas de que un pequeño grupo Escarlata, al mando de un Inquisidor, estaba atrincherado en una vieja casa, cerca de Darrow. Estos habían sido acosados desde que salieron de Vega del Amparo hasta el lugar en el que se encontraban por un contingente del Azote, al mando de un Magus Esqueleto. El Escudero accedió a la petición de ayuda. Sabía que si no lo hacía y el mensajero acudía a un puesto más lejano, el grupo del Inquisidor sería presa de aquellos seres malditos y compartirían su destino. El contingente Argenta, apoyado por las fuerzas militares del Cabo Terenar, las cuales habían acudido en su ayuda gracias a viejos lazos amistosos que empezaron en las antiguas tierras altas, marcharon en auxilio del Inquisidor. Mensajero Escarlata La escaramuza contra las fuerzas del Magus no fue excesivamente difícil, más no se cobró muchas más vidas de aquellos que viajaban a Weslex. El Magus no contaba con unos refuerzos tan cercanos, siendo atacado por la retaguardia y rodeado en cuestión de pocos minutos. La oleada de zombies no fue suficiente para retener a los soldados Imperiales unidos con los hermanos Argenta. El magus, vencido, sabía que su muerte allí no sería útil, por lo que apoyado por las dos gárgolas que lo escoltaban, cubrieron su huida. Las fuerzas del Inquisidor salieron de la casa en cuanto se le dio el aviso de que todo estaba despejado y la imagen fue desoladora. Tan sólo quedaban tres soldados contando con este. El Magus los había azotado lentamente, intentando clavar la desesperación en sus pieles para que perdieran la fe y así poder acabar con ellos sin demasiadas complicaciones. Era una táctica que el enemigo usaba bastante, aprovechando el entorno hostil en el que se encontraban. El Inquisidor compartió sus preocupaciones con el Escudero y el Cabo, más este le explicó por los motivos que allí se encontraban. El líder Escarlata, llevado por la curiosidad que acompañaba a Thomas, accedió a acompañar al grupo hasta Weslex, para en un futuro poder pedir refuerzos para su marcha hacia Tyr. Y así, un contingente reducido, unido por tres estandartes marchó hacia Weslex. Pasaron las ruinas de Villa Darrow, cruzaron la frontera hacia las tierras del oeste. Divisaron la enorme fortaleza de Castel Darrow que se mantenía vigilante en la isla rodeada por el lago Darrowmere. La marcha se mantenía silenciosa, salvo por las plegarias y rezos que el Inquisidor imploraba cada vez que pasaban por un lugar maldito o caído. Todos se encontraban cansados, afectados por aquellos que habían caído. Esas tierras eran duras y mortales, una lección que los neófitos que allí se encontraban habían aprendido en aquella misión. Ya en los últimos pasos, cercanos a la Tumba de Uther, divisaron las ruinas de Weslex en la lejanía. No tenía nada de sacro o diferente, más no era más que otra villa derruida. Sin embargo, en sus puertas allí se encontraba el enemigo. El Magus los había seguido, por alguna extraña razón que desconocía sabían a donde se dirigía. Había reunido una hueste mayor, mejor equipada y preparada para acabar con aquellos que lo humillaron y derrotaron. El grupo acampó en las cercanías, en la retaguardia de Weslex donde las grandes montañas servían como protección natural. El Escudero, con ayuda de sus acompañantes, idearon un plan de ataque. Las fuerzas pesadas atraerían al Magus y este, guiado por su sed de venganza, dejaría desprotegida la retaguardia, por lo que un grupo reducido de infantería ligera y tiradores, entraría por Weslex y rodearía a las fuerzas del enemigo. Aquella escaramuza se cobraría más vidas que la anterior, más el plan dio resultado, otorgando una gran victoria a las fuerzas de la Luz. El magus escapó de nuevo al verse rodeado, más no tendría suerte de mantenerse con vida mucho más, pues sería perseguido y acorralado, a la espera de refuerzos para su ejecución. Tal cosa no era importante ahora, todos divisaron Weslex. Pocos se arriesgaban a entrar, dirigiendo la mayoría de miradas al Escudero, esperando así como actuar. Los primeros pasos de aquellos valientes que entraron en la villa derruida supieron que tal lugar no era común. Su cansancio se fue reducido levemente, el frío no era tan intenso como debería ser en aquella época del año, más esto podía deberse a sus esperanzas renovadas, y no como un lugar sacro en sí. En las ruinas de Weslex, casi oculta, una vieja cripta de piedra allí se encontraba. Silenciosa, fría por fuera y oscura. Las escaleras de piedra que descendían a la oscuridad podían llevar a la perdición y la pérdida de fe de aquel hombre que se encontraba a sus puertas. Más el Escudero tomó una antorcha, para iluminar su descenso hacia esta. Reunió sus últimas energías para ello, con la esperanza de que todas las vidas que se había perdido en el camino hasta llegar a Weslex no habían muerto en vano, no al menos por un simple pueblo más. En cuanto se adentró más al fondo, se vio fortalecido por el lugar santo en el que se encontraba. El frío se disipó por completo, manteniendo una temperatura cálida y cómoda en su cuerpo. El cansancio y las heridas leves desaparecieron casi al instante en el que se encontraba allí, más fue al final del camino donde encontró las razones por las que sentía tales cosas. Cinco tumbas. Una principal, rodeada por otras cuatro que se dividía en dos a la izquierda, dos a la derecha y una central. Todas simples, de piedra pero vigentes. La Luz había protegido a sus antiguos campeones que el tiempo había olvidado y borrado sus nombres. Estos campeones defendían en la muerte Weslex, la bañaban con la sagrada Luz. El Escudero cayó de rodillas, soltando la antorcha que se estrelló contra el suelo, pese a ello se mantuvo e iluminó el lugar por unos minutos más. Clavó la espada en el suelo y allí se mantuvo, silencioso. Las lágrimas cayeron de sus ojos, ocultas por el yelmo que portaba. Por primera vez en mucho tiempo, había vencido.
  16. Vigilia de la Luz (Lore)

    El viaje a la Capilla no fue tortuoso, gracias a la Luz. El Escudero, gracias al caballo cedido por la orden pudo llegar rápido y sin demasiado cansancio a sus hombros al lugar que lo había protegido y cuidado durante tantos años. El escudero había decidido partir en solitario, pues había asuntos que requerían bastante su tiempo y prefirió dejar a sus acompañantes en la ciudad de Tyr con mayores comodidades. En las puertas lo recibieron unos viejos vigías con los que Thomas estaba ya familiarizado. Mostró la insignia por puro procedimiento y durante un tiempo compartieron rumores, noticias, así también como que los viejos tiempos siempre fueron mejores. Después de la charla gratificante, decidió retirarse la armadura y acomodarse. Reportó al oficial asignado de su llegada, así como de su disposición por si era requerida su función y tan raudo como su cuerpo cansado le permitió, acudió a los archivos de la orden, allí donde se almacenaba la mayoría de información de la antigüedad del reino y también de la actualidad. Pasó días recopilando información, con horas escasas de sueño, más recorrió los viejos mapas que antaño se usaban para viajar por las actuales Tierras de la Peste, juntando con los mapas actuales intentando averiguar el punto exacto donde podría encontrarse la villa de Weslex. No había encontrado nada en los archivos Escarlatas más que viejos mapas y referencias pobres, más en la Capilla no encontró mucho más. Con el paso de las semanas, el cansancio mental de Thomas afectó en su búsqueda. Cuando se dio por vencido por el momento, decidió dormir unas cuantas horas seguidas, quizás buscando el consejo de la vieja cama asignada. El sueño invadió su mente, con pesadillas que quizás era mejor no describir, pues no era el único que las tenía con la terrible guerra a la que se enfrentaban cada uno de los que decidía seguir en las tierras de Lordaeron. Al día siguiente, en los primeros rayos de sol, meditó sobre lo que hacer. Podía arriesgarse quizás. Llevar una pequeña expedición con una esperanza que casi no se sostenía ni en el mismo y ver si las palabras de viejos informes eran ciertos. Si algo caracterizaba en el, era en su esperanza e idealismo, cosas que le habían llegado a obtener algo en su vida, ya sea con una resolución beneficiosa o no. Se limpió con agua fresca, desayunó algo ligero y acudió con los planos, informes y sus propias notas al viejo escritorio. Reunió todo lo que pudo en aquel viejo pergamino, el cual debía viajar hasta la capital imperial. Todas sus dudas, convicciones y planes de futuro viajaban en aquel viejo pergamino, quizás esperando una respuesta satisfactoria a algo que quizás ni el mismo aceptaría, más no dudó y entregó todo al pequeño grupo que viajaría a Tyr aquel día. Tras unas semanas la respuesta del Templario Pico Tormenta llegó. Treinta hombres, más los suministros y aquellos que le quisieran acompañar en su misión le serían asignados. Si Weslex resultaba ser el lugar que se describía, podría establecerse un nuevo lugar al que proteger y dar cobijo a los valientes peregrinos que todavía tenían la esperanza de acudir aquellas tierras. De ser solo un puesto maltrecho, podría tener una función militar como puesto vigía cercano a la Tumba de San Uther. No decidió malgastar más tiempo, y cuando todo estuvo preparado, la compañía marchó sin titubear. Thomas guardó sus dudas y recelos, ofreciendo una tenacidad que se esperaba de él. Sus hermanos no podían dudar de su misión, por lo que él tampoco tenía tal margen para hacerlo.
  17. Vigilia de la Luz (Lore)

    Pasaron las semanas en el barco, acompañado de su fiel amigo e Iniciado Ezequiel, así como de una escolta personal de dos hermanos Argenta más. Al Escudero lo acompañaban dos personas más, Alondra, a los que a día de hoy, desde que la encontró perdida y destrozada en el oscuro Bosque de Ocaso, decidió reconducir e incluso a tomar cariño, como si de su hija se tratase. Un viejo amigo de esta decidió acompañarlos, un mercenario, decía ser. Más por su estilo de habla y sabiduría, mostraban que tiempo atrás había sido algo más. Thomas no decidió insistir mucho más, pues no quería inmiscuirse en la vida de alguien a quien no veía como una amenaza ante la Luz. Durante el largo viaje en barco, pocos fueron los problemas que acompañaron, más que el mar revuelto del Norte, que rugía por la vuelta de aquellos que se dirigían a una tierra desolada. Thomas tuvo la suerte de tener una habitación estrecha y poco cómoda a su disposición, pero tenía un escritorio y con eso le bastaba. Bajo la luz de un pequeño farol, mientras la tormenta azotaba la cubierta del barco, el Escudero leía de nuevo viejos informes de Weslex, aquella tierra sacra que casi nadie conocía, más por alguna extraña razón, de algo le sonaba. No se detuvo demasiado en averiguar el por qué, pues tenía otros asuntos más apremiantes. Investigando viejos informes de su propia orden, consiguió vislumbrar el mismo contenido, más una información algo más detallada al lugar en el que se podía encontrar. Templario Darren Millen Día 04 Mi viaje a la tumba de Uther ha sido difícil, pues el enemigo decidió acosarnos por el viejo camino real. Fue un ataque relámpago, más no estaba coordinado por ningún Nigromante u otro ente oscuro, más bien tuvimos la mala fe de toparnos con una manada de zombies que rondaba cerca del camino. Hemos perdido seis valientes, pocos puede sonar, pero en los días que corren y más en nuestra sagrada orden...Es un duro golpe, pues temo que sus cuerpos no puedan ser devueltos a la Capilla de la Luz, así que seguramente los quemaremos en la fría noche y oraremos por sus almas hasta que el sol salga. Día 10 Nos hemos tenido que desviar del camino real, pues los espectros de Darrow nos han atacado. La vieja aldea parece que sigue maldita. No es de mi agrado ver espíritus anclados a este mundo de forma tan cruel, más es inevitable pensar que no solo atacan a los vivos, por lo que en ese tipo de situaciones también nos vemos beneficiados. Voy a seguir la ruta recomendada por mi mejor explorador. Tardaremos unos días más en llegar a la Tumba, pero pasar por...Waslux, creo recordar que ese era su nombre, puede dar cierto descanso a mis hermanos, pues sus cuerpos están cansados del frío suelo. Día 12 Hemos llegado a Waslux. Por alguna extraña razón mis hermanos y yo hemos recobrado fuerzas de una forma extraordinaria, y casi sentimos un esbozo de protección similar al que sentimos en la Capilla o la Tumba. Las heridas del viejo William se han curado más rápido de lo habitual, así como he sentido el calor de la Luz y casi diría que mi potencial en invocarla se ha visto aumentada... He visitado la vieja cripta y he comprendido lo que ocurría. Este lugar es un santuario de la Luz...Es tan....Esperanzador. Debo llevar estas noticias de inmediato a la Capilla, pues nos daría una ventaja en la zona. El informe del Templario jamás llegó a buen puerto. En los días posteriores afirma que un jinete, de procedencia desconocida los seguía en la penumbra. Días después de Weslex, toda la comitiva desapareció, por lo que Weslex fue señalado como zona peligrosa. Thomas meditó las palabras en el informe...¿Quién era ese caballero? ¿Por qué se había señalado Weslex como peligrosa? Seguramente este no fuera el primer informe, más necesitaba llegar a la Capilla para acallar las preguntas. En los días posteriores el escudero se mantuvo en un eterno silencio, dudoso y meditabundo por todo el misterio que rodeaba a Weslex. La llegada al puerto de Tyr, por un momento, nubló tales dudas y los recuerdos de la juventud de Thomas, así como sus días como Escarlata volvieron a su memoria. No tenía recuerdos amargos ni mucho menos, pues allí conoció a su fallecida esposa, y compartió grandes amigos que o habían muerto, o las tensiones políticas tras la secesión Argenta había hecho que la relación se enfriase. Aprovechó su visita para hacer de guía turístico a la joven muchacha, así como a su amigo, mostrando la bulliciosa ciudad más poblada de la zona, así como la última gran ciudad humana en estas tierras. Durante su visita, en horas nocturnas, decidió visitar la vieja biblioteca de la ciudad, donde un sacerdote llamado Miguel decidió mantener una conversación agradable con este. El anciano accedió a darle los mapas, así como algún informe sin valor para su misión. El escudero agradeció el gesto de este, y raudo, partió al día siguiente a la Capilla de la Esperanza de la Luz.
  18. Vigilia de la Luz (Lore)

    En las oscuras tierras del norte, donde la plaga campa a sus anchas tras los sucesos de la tercera guerra, un grupo de valientes soldados de la Luz decidieron albergar esperanza y vida donde antes no la hubo. Muchos castillos bañaban el paisaje lejano, pues antaño esta fue una tierra gloriosa. El escudero sabía algo: Vivir del pasado era un error. No podía repararse el daño, no podía olvidarse las miles de vidas que se han perdido durante todo este tiempo, más estas tierras siempre serían las Tierras de la Peste. Sus pensamientos, durante largo tiempo estuvieron lejos de aquel lugar al que una vez llamó hogar. Soñaba con servir a un rey extranjero, ser un caballero noble de reluciente armadura que tenía una tierra viva por la que luchar, más en el fondo de su corazón se escuchaba un susurro que retumbaba en su mente de forma constante: "Tenacidad" El escudero visitó la biblioteca de Ventormenta, aprovechando su estancia allí como ayudante del Diplomático Olaf Pico Tormenta, del Clan Pico Tormenta. El enano siempre se mostraba agradable con él, pues ambos mantenían una estrecha relación desde que este lo escogió como aprendiz. Thomas explicó de forma extensa, durante varias conversaciones, sus problemas e ideas. El enano siempre se mantuvo silencioso, escuchando cada problema, sueño o duda del Escudero, más después de que este acabara, el enano repitió lo que el corazón de Thomas no dejaba de susurrar: "Tenacidad" Allí, en la biblioteca de la Capital Imperial, rebuscó textos antiguos, leyendas y nombres héroes que o bien nadie recordaba o quizás nunca existieron. Más algo encontró en los archivos de La Mano de Plata. Eran informes antiguos, carecían de importancia real, por ello se le permitía verlo sin mayor impedimento que sus ganas en hacerlo. Esos viejos informes, tan diferentes durante los meses e incluso años, seguían la misma narración en cuanto coincidían en el mismo lugar, Weslex. Informe del Capitán Dave. La mayoría de las fuerzas cercanas a Lordaeron han caído. Hemos intentado defendernos de los constantes ataques que provienen de Andorhal, más debemos retirarnos a un lugar seguro. El Paladín Darío ha muerto en combate, uno de esas bestias de la Cripta salió del suelo y se lo llevó. No hemos sabido nada de él ni tampoco su cadáver, pero solo un necio creería que aún vive. Ahora estoy al mando. He retirado a lo que queda del regimiento de la cuarta división de Su Majestad. Nos retiramos más al sur, cerca de las tierras elficas. Se dice que la Plaga se movilizará hacia estas, más tarde o temprano sabíamos que ocurriría. Sin líder, luchamos a ciegas y sin esperanzas, pues parece que la Luz ha sido vencida, así como sus fieles. Día 12. Ha pasado algo que ha cambiado mi visión de las cosas. Hemos divisado un pueblo, no sabría decir que lugar exactamente pero está a pocos días de Castel Darrow. Creíamos que ese lugar había sido tomado ya por el Azote. Avanzamos con esperanzas de poder vengarnos de algunos de esos cerdos, más cuando llegamos a la ruinosa Weslex, todo parecía en calma. No había presencia enemiga en los alrededores, era demasiado extraño. En un inicio pensamos que se trataría de una trampa, más cuando nos internamos en este, sentimos el calor de la Luz que casi habíamos olvidado. Hallamos una cripta, más no nos atrevimos a entrar. La Luz residía en aquel lugar, pero es posible que fuera un engaño. No nos atrevimos a pasar la noche, más mi corazón mantiene la esperanza de que tal lugar sea de verdad un santuario de la Sagrada Luz. Muchos informes compartían la misma sensación armónica y extraña, más por el destino o casualidades, todos decidían abandonar tal lugar. Thomas no tardó en nublar su mente con esperanzas de informes de soldados alicaídos que habían perdido la esperanza, más no podía dejarlo en manos del azar, debía llegar hasta el fondo del asunto. Había dos lugares en los que tenía que seguir investigando antes de tomar una decisión, así que hizo su equipaje, tomó el primer barco comercial que marchaba a Tyr y por primera vez en mucho tiempo, decidió volver a su hogar por voluntad propia. Aposentos del Escudero en la Embajada argenta de Ventormenta.
  19. [Isla Bruma Azur] Unas simples Saetas

    Unas Simples Saetas Era un día como otro cualquiera, Menni se encontraba en la parte trasera de su casa, en su pequeño huerto personal, aprovechando que es buena época para empezar a plantar las Verdimeras, así para cuando llegue la primavera estarían listas para florecer, cuando una desconocida se acercó hacia allí, pero cuando se dio cuenta de su presencia la Drae se encontraba peligrosamente cerca de las atrapamoscas de Gorgrond, se sentía especialmente orgulloso de haber conseguido que crecieran allí, rodeado de todas las demás hierbas y plantas, y eran tremenda mente útiles para tener controlados a los insectos, trató de avisarle, pero llegó tarde, y para cuando llegó hasta su posición, ya se había cortado con las afiladas hojas de su cabeza, y a buen seguro se el efecto paralizador de su sabía empezaría a hacer efecto dentro de poco. Se acercó finalmente a la mujer, al parecer había ido a buscarlo para pedirle unas cuantas hierbas y flores, cosa que no era de extrañar, la pasión de Menni por la botánica provocaba que el tuviera algunas hierbas difíciles de encontrar por la zona, y siempre las compartía con los demás para poder hacer ungüentos, medicinas, infusiones, o simplemente para poder hacer regalos bonitos, pero antes de atender a su encargó llevó a la Drae hacia un pequeño armario donde guardaba algunas herramientas y unos ungüentos, obviamente no iba a tener plantadas atrapamoscas sin tener preparado un ungüento natural con los que paliar los posibles envenenamiento de los críos que las tocasen sin querer, una pena que la mujer se hubiera estado chupando la herida, pues se le paralizó la lengua y era incapaz de hablar, así que Menni le hizo meterse el ungüento en la boca, incluso tragarse un poco a la vez que le ofrecía agua. Una vez el tratamiento había sido aplicado, la desconocida Draenei le dio una pequeña lista de las cosas que necesitaba, y rápidamente comenzó a buscar entre sus plantas, algunas de esas hierbas no las tenía ahora mismo, pues no era época, pero Menni es previsor, y en su casa tenía tarros con hierbas útiles, e incluso pequeñas macetas con hierbas y flores que no deberían crecer salvajes en esa temporada. Así pues, un rato después ambos se encontraban en su casa, con prácticamente todo listo, la mujer escribió que se llamaba Fariyah, le ofreció mas agua y algo para comer. Sin embargo había un pequeño problema, al parecer Fariyah necesitaba las flores de la Saeta de Nagrand, pero Menni no había conseguido aun hacer florecer a esa maldita planta, obviamente había otras alternativas, pero si le pedía esa en concreto sería por algo, no? Así pues, le contó a Fariyah que no tenía en su huerto esa planta, pero que en varios puntos cercanos, y otros no tan cercanos de la isla, había plantado varias, buscando un lugar o condiciones propicias para su crecimiento, y así poder emularlo para poder tener un suministro de ellas, la Draenei se ofreció a acompañarlo, así pues, Menni se cambió sus ropas de trabajo por unas mas comodas para caminar por el campo, cogió un mazo de madera, pues la fauna a veces da problemas, lleno el ordre de agua y se comió un pastelito antes de partir. El primer lugar al que acudieron no estaba lejos, una pequeña arboleda de Nogales que crecía justo después del huerto que suministraba alimento a la zona, Menni tenía esperanzas que bajo la sombra de los arboles y con las hojas caidas de los mismo, sirviera de fertilizante para las saetas, sin embargo la planta estaba reseca, mustia y muerta, un total fracaso, así que siguieron su camino hacia puntos bastante mas alejados. Durante el camino, con Fariyah habiendo recuperado el habla, hablaron sobre plantas, sobre lo dificil que era conseguir que algunas de las que usaban a diario en Draenor consiguieran adaptarse a este mundo, Fariyah no era demasiado habladora, solo comentó que era ingeniera, que no hacía demasiado que había llegado a la zona par vivir, y era reticente a creer algunas de las ideas de Menni, como que los Draenei y las plantas son, a pesar de lo que pueda parecer, muy parecidos. Y así, tras una larga caminata llegaron a una zona fangosa, atravesada por pequeños riachuelos de centímetros de ancho y la misma profundidad, que varias decenas de metros mas adelante confluían en un pequeño arroyo que un par de Kilometros mas abajo se unían al río. Fariyah no quiso meterse entre el barro, ya se había destrozado el vestido con el paseo por el campo, no parecía tener ganas de mancharse las pezuñas de barro, Menni no tuvo ningún problema en hacerlo, solo para encontrar que la planta había crecido en tallo, incluso tenía alguna hoja solitaria y tímida, pero no florecía. Molesto con un nuevo fracaso, Menni salió del barro humedo, golpeo con poco cuidado el suelo para librarse de el, manchando el ya lamentable vestido de Fariyah. De camino hacia la ultima zona que visitarian, Menni le enseñó unas bayas salvajes que crecían por toda la isla, y le advirtió de no confundirlas con otras bayas, muy parecidas, pero venenosas, no es que fuera a morir si las confundía, pero nadie quiere tener dolor de estomago y diarrea por comer unas pocas bayas, verdad? Mientras continuaban su camino, Menni seguía con su soliloquio, contándole a la mujer que había plantado saetas en muchas zonas de la isla, pero hoy solo irían a un lugar más, pues necesitarían un día de viaje o dos para visitar todos los lugares y volver. Y así fue que llegaron a la entrada de una cueva donde las había plantado, y para su total gozo, ahí estaban, pegadas a la cueva, justo en el linde donde el Sol alcanza a penetrar en su oscuridad, un buen puñado de saetas crecidas y en flor, Menni no pudo con su alegría, se le escapó un grito de victoria y se puso inmediatamente a recoger las flores que necesitaba la mujer, y no tardó en ponerse a pensar por que ahí si habían florecido, investigando esa tierra, tratando de encontrar una solución. Seguramente por el grito de Menni, una bandada de murciélagos salió huyendo unos segundos después de la cueva hacia el exterior, Menni los ignoró, Fariyah se asustó, sin embargo mas se asustaría la draenei cuando un par de polillas gigantes salieron de la oscuridad en pos de la bandada de murciélagos, la Draenei se quedó paralizada, y Menni estaba demasiado absorto en sus investigaciones como para darse cuenta de lo que ocurría, y cuando lo hizo, ya era tarde, uno de los insectos le embistió, haciéndole caer al suelo y golpeándose el costado contra una roca. Fariyah se retiró de la zona un poco, no parecía demasiado dispuesta a hacer absolutamente nada, así que Menni se vio rodeado por los insectos, que consiguieron golpearle un par de veces más, sin embargo cuando su maza le pegó con fuerza en el pecho a una de las polillas, esta emitió un gorgoreo de dolor y salió huyendo, y su compañera, al verse sola, no tardó en imitarla, ninguno de los Draenei trataron de seguirlas o acabar con ellas. Menni bebió agua, se recostó sobre la pared de la cueva y comprobó los golpes que había recibido, desde luego no era algo serio, pero dolía, e iba a dejar marca, clamó a la Luz para aliviar un poco su dolor, y esta acudió, pero débil y tímida, y fue cuando Fariyah se ofreció a ayudar, grabando la señal de los naaru con sus dedos, usando su favor para calmar por completo el dolor de las contusiones del cuerpo del hombre. Menni le dijo que no debía usar su favor para algo tan nimio como unos golpes, pero le agradeció la ayuda, cogió las saetas y emprendieron el viaje de vuelta, donde Menni concluyó que debían de haber florecido por el suelo, que los escrementos de murcielagos y otros animalos acumulados en grandes cantidades en el suelo de la cueva debían de ser determinantes, al fin y al cabo, Nagrand era una zona muy llena de vida, una pena que el suelo no fuera exactamente igual, debería preguntarle a algun experto en fauna para intentar hacer un compost adecuado para cultivar las saetas. Fariyah se ofreció a diseñar un invernadero para Menni en señal de gratitud por todas las molestias que se había tomado, y le invitó a tomar algo en su casa, Menni aceptó la oferta, pero primero fue a su casa a cambiarse las ropas sucias por el viaje y quitarse el barro de las pezuñas, aprovechó para coger un par de plantas molidas para infusiones y un par de macetas como regalo, y así, se dirigió hacia la casa de la Draenei, que aceptó con mucho gusto los regalos, y menos mal,por que no tenía ni una sola planta decorando su casa, cosa que a Menni le pareció una locura total. Y así, tras una animada charla, el atardecer ya cayó, y Menni regresó a su casa, con su huerto y sus plantitas. -------------------------------------------------------------------------------------- Personajes y Habilidades usadas: Menni ( @Thala. Master) : Maza de dos Manos, Botánica, Hierbas/sanación, Religión, Atletismo, Reflejos, Defensa, Buscar, Esencia Sagrada Fariya ( @Psique ) : Atletismo, Religion, Advertir/notar, Defensa, Ingenieria Draenei, Hierbas/Sanación
  20. Fariyah

    Fariyah Le pesaban los párpados. Ese tupido telón caía cada vez con más insistencia, y más dejadez, despistándole del espectáculo del firmamento. No podía echarle la culpa eternamente a las estrellas por moverse como gotas contra el vidrio de los ventanales, en algún momento debía parar y aceptar que el cansancio llegaba a términos insostenibles. Y es que, ¿cuanto tiempo llevaba ahí? Esa pregunta se repetía cada noche cerrada después de haber comenzado a vislumbrar el firmamento con las últimas luces de la tarde. Separó la vista del telescopio y se sobó los párpados con los dedos, descansando la vista. Las pupilas le tiraban como una cuerda en tensión. Dos parpadeos vagos y se encontró mirando los infinitos apuntes que reposaban sobre la mesa de sus estudios autodidactas -más o menos- sobre los astros y los cuerpos celestes. Y pensar que todas aquellas aburridas y grises fórmulas y anotaciones a pie de página habían empezado por la necesidad imperiosa de buscar como a una vieja amiga la belleza del espacio y su inconmensurable amalgama de luces y colores bajo los cuales nació y se crió. Las tormentas fluctuantes que arremolinaban constantes flujos dispersos de energía, los campos de meteoritos, las estrellas nacientes y también las moribundas… Se recordaba frente a los grandes ventanales del Genedar, aquel castillo entre las nubes cuya belleza no tenía parangón, durante horas y horas maravillándose de la belleza cósmica, el frío del vidrio contra su mano… Porque parecían estar tan cerca que podría deleitarse con su grumoso tacto. Hoy, se contentaba con mirarlas desde lejos a través de una mirilla en el piso superior de su pequeña casa, la que juntos construyeron. Poner “los pies en la tierra” era mucho más difícil para ella que simplemente levantarse de aquella silla. Porque significa volver a intentar digerir muchas ideas que no estaba preparada para tolerar. Ensoñarse con los recuerdos del Genedar era como volver a un tiempo en el que sus enemigos no eran más que el encabezado de los cuentos que los adultos enseñaban a los niños, como un monstruo invisible al que esperas nunca ver salir de las historias. Nunca llegaron a ver a ninguno hasta muchos años después, y fue entonces cuando valoró la diferencia entre ser perseguidos y ser cazados. Al final, aprendías a asumir que aquellos a los que valoras desaparecerían de tu vida a un ritmo inclemente. Los dejabas ir, en un tiempo en el que ni los muros de Auchindoun los albergarían. O temerías a la palabra “traición” cuando significaba ver a aquellos que decidían dejar de huir de las llamas bramando que la fe es sinónimo de desesperación. Le costó mucho deshacer el camino que estaba tomando su mente en aquel momento. Siempre de la misma manera. Sobre la mesa resplandecía como un astro moribundo un fragmento de arkonita, un pequeño pedacito estabilizado de los restos del Exodar. Era la estrella brillante de los dos que tenía. El primero, lo estabilizó ella misma durante sus primeros ensayos en la escuela de artificieros en Valle Sombraluna. El segundo, fue un regalo de Arkeon, cuando después de años de lucha, de haber estado separados, de superar tiempos difíciles pudieron detenerse, respirar, y jurarse que nadie más volvería a separarles. Las islas de la bruma eran una promesa de estabilidad, al menos, temporal, donde poder por fin tener una vida… Digna, tal vez. Él era la estrella brillante de los dos, el protector. Siempre había habido algo que la mantenía segura. No fue hasta que faltó él que se planteó siquiera el dejar de ser una indefensa civil. Ni siquiera cuando se escondían en los baldíos tormentosos de Tormenta Abisal. Ni siquiera había parecido alguno entre ese lugar y lo que en su día fue Talador. ¿O acaso pertenecía a Gorgron? Y aún así, quedaba la certeza de estar a salvo, entre el resto de refugiados, de sus hermanos. Aquello era todo lo que les quedaba. Dejó un tímido beso contra el cristal, y lo depositó sobre la mesa mientras se dirigía hacia la cama. Cada gesto era simbólico, y le repercutió hasta el alma. Y en el fondo, se aborrecía por eso mismo. Quería que fuese fuerte, y muchas veces le decia que lo era. Mentía. Era tal el vacío que ni siquiera era capaz de discernir hambre, era parte de su sentir diario. Sopesó sobre su mano un fruto dulzón, que llevaba días abandonado en el cuenco de la mesa, a un solo paso de ponerse malo. Daba igual, mañana haría un puré, o tal vez lo confitaría… Siempre hay tiempo para solucionar las desavenencias a pesar de la mirada de urgencia que le dedicaba el sacerdote cada vez que la visitaba. Apenas quedaban un par de luces dispersas en la avanzada cuando abrió los ojos al día siguiente, desvelada por el helor estacional. El otoño estaba siendo fresco de más, pero no podía ser peor que la primavera. Llevaba toda una semana replanteándose el retomar el ritmo normal de su vida, su vida en general. Por suerte o por desgracia, no acababa donde él. Y debía hacerlo por los dos. Muchos de sus compañeros se alegraron de volverla a ver acudiendo al edificio de los ingenieros para retomar sus enseñanzas, algunos de ellos ya habían partido a alguna de las avanzadas exteriores para seguir estudiando las anomalías de la radiación de los cristales, o para ayudar a planificar y organizar la construcción de viviendas y puestos. Hacían falta manos en todas partes a pesar que en el territorio circundante al Exodar habían conseguido asentarse satisfactoriamente, aún había mucho que hacer, y todavía aún más daño que reparar. Tal vez sería un buen momento para empezar a elaborar algo de trabajo de campo que compaginar con sus estudios académicos.
  21. [Ficha] Fariyah

    Atributos 6 Físico 6 Destreza 8 Inteligencia 6 Percepción Valores de combate 24 Puntos de vida 24 Mana 7 Iniciativa 7 Defensa Habilidades Físico 1 Atletismo Destreza 1 Defensa 1 Nadar 1 Sigilo Inteligencia 1 Comercio 1 Leyes 1 Religión 1 Tradición/Historia 1 Evocación Básica 1 Conjuración básica 1 Detectar energía 1 Abjuración básica 1 Refuerzo de energía 1 Astrología 1 Supresión arcana 2 Ingeniería draenei 1 Piedra térmica. 1 Detector de radiación arcano. 1 Estabilizador de flujo arcano. 1 Módulo de defensa monopersona I. 1 Arquitectura 1 Ciencias empíricas Percepción 1 Advertir/Notar 1 Buscar 1 Etiqueta 1 Rastrear 1 Reflejos 1 Rumores Escuelas/Especializaciones Abjuración Creaciones de ingeniería draenei Rango: Aprendiz Nivel 1 - Piedra térmica. Crea un objeto que puede desprender frío o calor para prevenir hipotermias o golpes de calor, cocinar al aire libre si se la pone a máxima potencia o para mantener frío un objeto adyacente. - Detector de radiación arcano. Al aproximar el objeto a una zona, objeto o ser que desprenda energía mágica del tipo que sea, la gema de carga adquirirá un color afín a esa energía, siendo azul arcano y, verde magia vil.. Advertencia: el módulo puede volverse inestable y explotar si se le expone a una radiación demasiado intensa. - Estabilizador de flujo arcano. Permite restaurar el flujo mágico de las baterias arcanas dañadas. Suma +1 a las tiradas de reparación de artilugios (ingeniería) que empleen como fuente de energia un nucleo arcano. - Módulo de defensa monopersona I. A modo de collar, el usuario recibe un +1 de absorción mágica (Contra energía Arcana y energía Vil) durante un máximo de 3 turnos mientras lo mantenga activado (acción instantánea). Transcurrido ese tiempo, la batería se agota y deberá ser recargada para que vuelva a funcionar. No se acumula con otros efectos de defensa mágica venidos de otras fuentes como hechizos de abjuración, otros módulos de defensa u otras escuelas mágicas.
  22. Carta para custodia.

    Alabada sea la Luz. Yo, Thomas Benet, Escudero de la orden de la Luz El Alba Argenta, solicito desde mi humilde posición la custodia de la dama Alondra, otorgándole el apellido de mi familia y así como todas mis pertenencias y tierras en caso de desfallecer. Hago esto con la esperanza de darle una mejor vida que la actual, limpiar su nombre por delitos anteriores y reconducirla en el camino de la justicia y la Luz. Escribid a Vigilia de la Luz o en su defecto a la Capilla de la Esperanza de la Luz con la respuesta. Atentamente, Thomas Benet. @El errante
  23. Con la Luz a quien lea estas palabras. Me llena de orgullo poder decir que Vigilia de la Luz ha sido asegurada y hemos abatido a las fuerzas de la Plaga que allí se encontraban. Pese a que hayamos tenido bajas durante el viaje y en la batalla que se aconteció, debo decir que la mayoría aguanta y su moral se ha visto incrementada después de este día. Pero más que escribir para mostrar las buenas, debo de nuevo pedir bajo la humildad de mi rango, refuerzos para la defensa del lugar, así como suministros de comida y agua y materiales para la reconstrucción del lugar, así como las defensas que nos protejan de futuros ataques e infortunios. En este mensaje estarán también los planes a futuro de Vigilia de la Luz hablados anteriormente antes de mi marcha para realiza el plan contra el Azote en esta zona. *Mapa, planes de batalla y demás hablados* Las medallas de los hermanos caídos van aquí y sabed, que en Vigilia de la Luz hay una cripta sagrada, donde residen unos paladínes desconocidos, pues sus placas han sido borradas.Su presencia hace de Vigilia de la Luz un lugar sagrado, aunque no llega al nivel de nuestra sede o la tumba de San Uther. Si tuvieramos materiales a futuro, los caídos cercanos podrían ser enterrados en este lugar, aumentando así la presencia de la Luz en la zona, por lo que la protección de este lugar así como de su Cripta debería tomar mayor relevancia. De no poder hacerse, quemaré los cadáveres en cuanto me sea posible o los trasladaré hacia la Capilla de la Esperanza según se ordene. Con este mensaje, me gustaría hacer una humilde recomendación. El Neófito Olwen Weslex lleva bastante en la Orden, ha combatido con fiereza y determinación en este mes, e incluso sobrevivió a la marcha de la caravana Escarlata que fue azotada por el enemigo sin piedad alguna. Su rango de neófito creo que es insuficiente para alguien de su destreza y recomiendo, de nuevo bajo desde mi humilde punto de vista, el ascenso a Iniciado de este. PD: Este mensaje va con dos sueldos, destinados al Gran Templario Olaf para la Embajada en Ventormenta. Atentamente, Thomas Benet. @Malcador
  24. A la Cruzada Escarlata

    Alabada sea la Luz. Escribo humildemente a (El nombre que le haya dado el Inquisidor Escarlata) con el placer de informaros que el Inquisidor Roderick está sano y salvo. Su grupo fue atacado hará unas semanas, y con la ayuda de la Guardia imperial y mis hermanos Argentas, conseguimos rescatar a los pocos supervivientes que quedaban del ataque del Azote. El Inquisidor, pese a encontrarse indispuesto pues permanece en la antigua Weslex, actualmente llamada Vigilia de la Luz, purgando y borrando todo rastro impuro de la zona. Este afirma tener noticias importantes, por lo que ha mandado un mensajero a caballo para llevarlas hacia Vega del Amparo cuanto antes. También así pedir humildemente, como hermano de diferente bandera, la ayuda de la Cruzada. En Vigilia de la Luz nos encontramos pocos y aunque mi orden envíe refuerzos, me gustaría contar con la presencia de su noble orden, buscando crear un puesto conjunto y unido con la esperanza de combatir contra el azote de estas tierras. No puedo decir que es atrevido, pero se me ha recomendado pedir el auxilio del Explorador Eleandris, así como del sacerdote Miguel de la Cruz para esta misión. El iniciado Arthur Render también permanece con el Inquisidor, ayudando por el lugar a los heridos que hubo tras la batalla. Ha combatido bien y ha sido un gran aliado, protegiendo al Inquisidor cuando los demás hermanos de su orden cayeron desgraciadamente en batalla. Sin más que decir, el Escudero Thomas Benet. *Esta carta va acompañada de la señalización de Weslex, así como de las insignias de los Escarlatas que cayeron* @Malcador
  25. Eventos hasta la conquista de Weslex

    Recuperación de Vigilia de la Luz. En aquella oscura mañana, los rayos de luz estaban ocultas por las nubes tóxicas que se generaban en las llamadas Tierras de la Peste. Los soldados humanos que permanecían en la caravana apagaban los últimos rastros de cenizas que mecían con el calor de los fuegos nocturnos. Los caballeros se prepararon, colocando aquellos que todavían no portaban la armadura y sus armas, dispuestos a marchar hacia la escaramuza que estaba por verse. Las fuerzas se dividieron antes de llegar a las puestas de Weslex, buscando accionar el plan de rodear al enemigo aprovechando el lugar sacro en el que se encontraban. La infantería pesada, guiada por el Cabo Terenar, el Escudero Thomas y el Inquisidor Escarlata Roderick, aguantaría contra las oleadas de zombies que el Magus Esqueleto enviaría contra ellos. El Iniciado Ezequiel descendía por las montañas junto con el resto de exploradores e infantería ligera, aunque les llevaría tiempo, sabían que en cuanto llegaran a suelo, darían la vuelta a la escaramuza contra el Azote, y así fue. Con la ayuda combinada de la Cruzada, el Alba Argenta, la Iglesia, los soldados Imperiales y los mercenarios que allí se encontraban, el Magus Esqueleto fue derrotado, pero no muerto, pues consiguió escapar en las últimas instancias de la batalla por una segunda vez. El resto de fuerzas, aseguraron el pueblo derruido, donde empezarían la reconstrucción para dar vida de nuevo al pueblo de Weslex. Otros,, juntos con el noble Inquisidor, recogieron los cuerpos y tras una improvisada misa, quemaron tanto a los valientes que cayeron aquel día, como a los que estaban malditos por la magia Nigromante y vieron la paz. Mientras el Inquisidor preparaba al resto de soldados Argentas cedidos por el Escudero para dar caza al Magus, Thomas se aventuró en la cripta de Weslex, junto a Ezequiel y una antorcha que poco iluminaba más que unas cuantas baldosas rotas. Llegando al final de esta, divisaron las tumbas, donde unas placas oxidadas ya no mostraban los nombres de los valientes que allí residían. Ese sitio era lúgubre y oscuro, más la presencia de esos caballeros enterrado, antaño loables paladínes desconocidos, bañaban Weslex, proporcionando una defensa sagrada contra el Azote y otras magias impías que quisieran entrar allí y corromperlo. Thomas salió de allí tan rápido como pudo, reuniendo a las palomas que los habían acompañado en el viaje. Redactó tantas cartas como pudo aquel día, atando estas a las pequeñas patitas de las Palomas. La más extensas viajaron en cuervo, las cuales iban destinadas a su orden. Viglia de la Luz había nacido hoy, más faltaba mucho para que fuera segura. Off: Duración del evento. 4 Horas. Master: @Imperator como Thomas Benet. Habilidades usadas: Bendición de Entereza, proteger esencia, Espada pesada, Defensa. Participantes: @Thorch como Olwen Weslex: Defensa, Espada pesada, proteger esencia, reprender esencia y Toque de Luz. @Archibald como Ofülg Rompeacero: Hacha de mano, defensa y Defensa mágica. @Blazerunne como Arthur Render: Espadón pesado, defensa y combate sin armas. @Titobryan como Terenar: Habilidades usadas: Espada ligera y Defensa @Arkeon como Linn. Habilidades usadas: Ninguna. --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Consecuencias: 15 Soldados Argenta de los 30 que partieron de la Capilla de la Esperanza de la Luz refuerzan la Vigilian con los escasos materiales y suministros que quedan. El Inquisidor, escoltado por el único soldado que le queda, Arthur, se mantiene a la espera en la Vigilia, ayudando en la reconstrucción así como purificando los alrededores. 17 Imperiales aguardan mientras el Cabo Terenar se recupera de sus heridas. El Magus ha escapado.
  26. [Carta] A mi buen Camarada.

    Una misiva es alcanzada por los enanos del Clan Colina de Hierro, al ver su destinatario lo guardarian en la correspondencia de la Fortaleza. Va dirigido para Thorch, el camarada de Ofülg. La carta algo arrugada y manoseada, tiene una caligrafia escrita con lapiz entendible. Camarada, Me encuentro en la Vigilia de la Luz, antiguamente las tierras Weslex, cerca de Pico Nidal. He ayudado a eliminar a la Plaga que residia en ese lugar y ahora quieren reconstruirlo convirtiendolo en unas tierras protegidas por las ordenes humanas de la Luz. Te he adjuntado en esta carta la ubicación exacta del lugar. Necesitaria que vinieras con un par de enanos y sobretodo con un herrero de los Colinas de Hierro para poblar este hogar con algunos miembros de nuestra raza. En este lugar necesitan un herrero de nuestra raza para su armamento y por los materiales no te preocupes que lo ponen ellos por mi parte, de momento estare por aqui. Espero que os guste la idea y estoy por estos lares para cualquier problema. Espero que sigas en píe, eres una roca irrompible, sigue así. Duros como rocas, hermano. Ofülg Rompeacero Vigilia de la Luz - Weslex @Thorch
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