Toda la actividad

Este flujo se actualiza automáticamente     

  1. Yesterday
  2. [Historia] Tileya

    Tileya Raza Draenei Sexo Mujer Edad 316 Altura 2'11 Peso 70 kg Lugar de Nacimiento Talador Ocupación Inscriptora Descripción Física Draenei de estatura estándar y cuerpo delgado. Su piel es blanca como la nieve al igual que su albina y larga melena, su tez está marcada por un tatuaje rúnico en su ojo izquierdo, de su cuello sobresalen un total de 4 tentáculos, 2 a cada lado, decorados con aros de metal, sus cuernos crecieron hacia atrás,estos suelen estar decorados con cadenitas, colgantes, gemas o aros. Su melena suele dejarla caer libre hasta su cintura, tiene algunas trenzas en algunos mechones. Su larga cola también tiene decoraciones típicas de su pueblo, un aro de metal con gemas moradas y algunas cadenas finas de metal. Suele ir vestida con ropajes de tonos violetas, adornado con metales y draenetistas, a la espalda lleva una gran bolsa con numerosos pergaminos y runas, también colgado una lanza ligera. Atado al cinturón suele llevar una cantimplora y su grimorio de runas. Descripción Psíquica Intenta mantener un punto de vista objetivo ante todo y ser muy directa con sus pensamientos, no sabe expresar del todo sus sentimientos, por eso prefiere que no interfieran en sus decisiones. Suele estar de buen humor y hace bromas frecuentes, se preocupa mucho por su pueblo, anteponiendo todo a hacer tareas para ayudar en lo que sea. Siente una gran atracción hacia la inscripción, la que suele practicar con frecuencia, también por las artes arcanas, en especial encantamiento y evocación. Historia
  3. [Ficha] Tileya

    Atributos6 Físico6 Destreza8 Inteligencia6 PercepciónValores de combate24 Puntos de vida24 Mana8 Iniciativa8 Ataque CC Sutil (Lanza ligera)7 Defensa Habilidades Físico 1 Atletismo Destreza 2 Lanza ligera 1 Escalar 1 Defensa 1 Lanzamiento Inteligencia 1 Fauna 1 Cirugía/Anatomía 1 Tradición/Historia 1 Evocación Básica 2 Encantar arma 1 Inscripción (Aprendiz): Brasero 1 Inscripción (Aprendiz): Congelación 2 Inscripción Percepción 2 Advertir/Notar 1 Buscar 2 Reflejos Escuelas/Especializaciones Encantamiento
  4. Un evento malvado sobre... ¿calabazas?

    Spoiler: El perro muere Una vez asegurada la granja lejos del pueblo como base, el grupo pudo respirar algo de paz mientras compartían juntos el estofado, acompañados por el cadáver del antiguo propietario del lugar que yacía en el suelo, un desastre que debían limpiar, y con su esposa e hijos atados y encerrados. El estofado había estado bien, aunque a Ludwig no le había fascinado. Llegar no había sido fácil tampoco. Primero habían tenido que buscar el modo de sortear la ribera, luego esperar a que el sol bajara, dirigirse en dirección al poblado, convencer a un local con su carro de llevarles hasta una granja algo apartada y por supuesto, tomar la granja para ellos y ocultar todos los cuerpos. El perro había hecho la tarea más difícil, ya que había oído a la torre de metal que acompañaba a Jasón y alertó a sus amos con ladridos. Afortunadamente, el gigante de metal tuvo la oportunidad de devolverle las molestias. Ya acabado el estofado, Ludwig y Badra se dirigieron a realizar sus tareas. Y Jasón... Jasón se quedó el postre, para el desconocimiento de los pobres ilusos. // Segundo rol de la búsqueda de las calabazas, sobre cruzar hacia Páramos, tomar una granja apartada y competir por quien encontrase el postre. Participantes: @Focus como Jasón. Habilidades usadas: Enfermedad media (Nigromancia profana), Sigilo, Advertir/Notar, Rumores, Alzar el almuerzo en forma de no-muerto @Focus como Carnaza. Habilidades usadas: Atletismo @Thala como Ludwig. Habilidades usadas: Reflejos, Mangual, Advertir/Notar, Sigilo, Cuchillo @Psique como Badra. Habilidades usadas: Advertir/Notar, Sigilo, Sanación/Hierbas, Rumores @Nathan como Bianca. Habilidades usadas: Advertir/Notar, Rumores, Rastrear
  5. [Humano de Gilneas] Cypriano Sallow

    EVENTOS NARRADOS EVENTOS ASISTIDOS Salvando al patrullador Scott Recompensa: 2 anillos de plata y 1 retrato pintado a mano de cierta familia desconocida.
  6. "Hoy no será un buen día..." Como de costumbre, los sabuesos aguardaban alrededor de la fogata crepitante del campamento, era lo único que, almenos, podían apaciguar el frío que helaba sus manos. Mientras, gozar de una decente conversación, aunque no era el caso de muchos... Las sabanas de las tiendas a modo de techo, se movían alborotadas a causa de un constante azote por un viento feroz, un viento que alteraba a la carroña de guerra y a quienes formaban las leales filas del ejercito gilneano. A lo lejos, grises como el metal, se alzaban unas nubes que tapaban toda luz entrante, amenazando con tempestad. Intimidados, los chuchos guardaban silencio, aunque en el frente el día siempre era tenebroso y la noche aterradora, esas nubes no causaban gracia alguna. ¡¡Arriba montón de mierda!! ¡Formad una fila! Un pitido alterador, que se abría paso dentro de las orejas de los sabuesos para martillearles el cerebro, se ofreció para romper el silencio. Todos fijaron la mirada al capitán Thompson, rodeado de una escolta. Su angulado rostro, de primeras, advertía que no estaba de buen humor. Se les había ofrecido un mapa y encomendado una misión, sencilla al parecer. Salvar a una patrulla que había ido analizar la situación de un poblado pesquero, en el Noroeste, cerca de la costa. El poblado hacía semanas que no daba señales de vida y todo suministro que aportaba de repente había dejado de llegar. La patrulla tenía como misión hacer un reconocimiento de la apodada aldea Dunharm. Todos presentaron su plan: Viajar entre las montañas, por el camino marcado, ir por la bosqueada que rodeaba el poblado, intentar seguir la costa hasta llegar al poblado; bordear las montañas... Todas ellas buenas, pero, tenían 72 horas para ir, buscar la patrulla y volver. Aunque fuese con un misero brazo, necesitaban traer alguna prueba o serían fusilados. Se ataviaron, cogieron suministros, el mapa y siguieron el sendero marcado en el mapa. Un rayó cayó del cielo y sentenció esa noche a los marcados, empezando con una lluvia que atizaría sus huesos durante todo el viaje. Tenian un objetivo, regresar con la patrulla, viva o muerta. En efecto, no era ni sería un buen día. Todos saben que de noche los ferales acechan y los renegados aguardan a sus víctimas entre las copas de los arboles... Consecuencias: - Chasse inconsciente, para recuperar consciencia debe ser atendido de urgencias. - IX malherido, consciente pero necesita atención urgente. - Se ha encontrado al miembro sobreviviente de una patrulla de cinco gilneanos. - Grupo de apoyo de dos exploradores exterminados. (No iban con el grupo) - Dos renegados asesinados. - El grupo vuelve con 8 horas sobrantes. (72 - 24 (Viaje de ida, con descansos incluidos) -24 (Un día entero en el poblado para tratar a los heridos y prepararse para volver) -2 (Peleas + movimiento entre el poblado + cambio de ruta) -14 (Viaje de vuelta con los heridos) = 8 horas
  7. Memes (que intentan ser) graciosos

    "No os preocupéis, Alanna es curandera." -> Zora, 2019.
  8. Larence de Vadociego.

    • Nombre: Larence de Vadociego.• Estatura: Un metro y setenta y nueve centímetros.• Peso: Sesenta y tantos quilos.• Edad: Veintiséis inviernos.• Raza: Humano del Norte.• Origen: Villa de Vadociego, Reino de Stromgarde. • Ocupación: Vagabundo, espiritista. • APARIENCIA: • CARÁCTER: • HISTORIA:
  9. [Evento Vigilia] El Árbol de la Abuela

    Aún con el protector en ausencia, el Templario Ian MacKellar vería caer un sobre del cielo justo frente a él. Sería por la mañana, después de que los reclutas del muro regresaran de la guardia nocturna. Si le daba por alzar la cabeza no vería más que una sombra acompañada por el graznido de un cuervo. El estado del papel no sería el mejor, claramente reutilizado a juzgar por las marcas de lima borradora que hay por todas partes. La tinta no sería de la mejor calidad pero legible, al igual que la caligrafía. ¡Saludos, Templario!, Quizás se esperaba a otro, ¡Pero soy yo, Uther! Uther Peñavieja. No sé si se acordará de mí. Diría que sí por… La “naturaleza” de nuestro encuentro, así que escatimaré en las presentaciones. Confío en que mi buen amigo Harold haya logrado entregarle esta carta, pero… Bueno, si no lo ha hecho, lamento haberle causado una situación incómoda. Mis disculpas. Le escribo este mensaje por que necesito de su ayuda. O bueno, de la suya y de la de las fuerzas a su mando Ha sucedido un problema ¡Y de los gordos! Varios de mis chicos —y chicas— han desaparecido los últimos días. Y cuando digo varios, digo una veintena. He mandado exploradores a investigar el asunto y… Bueno, tan solo he escuchado incongruencias sobre un tal “Tercero” y algo de un Culto de Cuervos. Estamos preocupados. Yo estoy preocupado. Y lo que es peor, no hay nadie a quien acudir más allá de usted. Por favor, ayúdenos. Que la sombra guíe su sendero, Uther. @Imperator
  10. Vigilia de la Luz (Lore)

    Falka Edad 24 años Ficha 24 puntos de vida 18 puntos de maná +12 en ataque con espada (+3 si usa dual) +12 en ataque con daga (+3 si usa dual) +10 en ataque con cuchillos (+3 si usa dual) +10 en defensa +8 a iniciativa (+3 con la espada) 2 de armadura y 1 de estorbo Espada ligera genérica Daga penetradora (reglas de maza ligera) Cuchillos genéricos +8 a tiradas sociales (+12 a musicales) Raza Humana Rango Líder del grupo mercenario de los "Batalladores" Defectos y virtudes [Trobadora] Siendo toda una inspiración para la moral. Falka es una música especializada en la guitarra de lo más destacable. Su voz, evidentemente, acompaña a esa faceta. [Libertina] Falka no es la persona más afin a los principios de la luz que hay en este mundo. Se santigua como cualquiera y sabe que es y que no es herejía. Tan solo es un poquito —quizás demasiado— flexible con los principios de la iglesia.
  11. Última semana
  12. En la Taberna del Grumete Frito se encontraban algunos miembros de la tripulación del Réquiem en una de las habitaciones tratando de deshacerse del cadáver de un vagabundo que por algún motivo estaba en el cuarto de Benedict. Al rato, lo que parecía un cadáver se levantó como si nada hubiese ocurrido, haciendo ruidos guturales mientras salía de la taberna por su propia cuenta y finalmente se tiraba al mar para no volver, un suicidio, o eso dijo Khendra que justamente había aparecido en el lugar. Fuera del local el grupo se encontró con Sammy, el goblin compañero de la tripulación, les buscaba para que le ayudasen a recuperar sus cosas que le habían robado una banda de gnomos de la Bahía. Accedió a pagarles un extra más si conseguían robar también lo que escondían esos ladrones en su caja fuerte. Los compañeros llegaron a la zona indicada haciéndose paso por los tejados ya que consiguieron subir desde el prostibulo de la hermana de Nixxrax, el tabernero. Aprovechando que habían acudido al local, Mark dio uso a los servicios que ofrecían en ese lugar mientras que los demás buscaban una forma de llegar a la cabaña de los gnomos de manera que no les viesen llegar. Khendra consiguió con unas tablas de madera y herramientas una escalera de mano lo suficientemente estable como para que pudiese subir el grupo, aunque cuando Mark había acabado en el local y subió las escaleras estas ya no daban para más. Aschen dio uso a su carisma para hacer creer a dos gnomos de la puerta que estaban dando una paliza a uno de los suyos lo suficientemente lejos para que tardasen en volver. Luego llamó a la puerta para avisar de que los dos guardias se habían escapado de birras a la taberna y dos más se fueron en busca de los que habían sido engañados. Cuando cerraron la puerta todo lo demás ocurrió rápido: Khendra y Mark dispararon desde las ventanas acabando con suma facilidad con uno de los gnomos que murió desangrado al rato, o eso pareció, el otro que quedaba fue brutalmente apalizado por Ben, Aschen y Mark. Una vez dentro, Ben recuperó las pertenencias de Sammy y Aschen se quedó fuera vigilando. Mark no hizo mucho más tras eso, salió con prisas para pedirle a Sammy su dinero al no encontrar la caja fuerte, sin embargo Benedict la encontró debajo de una alfombra, pero esta requería una llave, llave que encontró Khendra. Ella la abrió y vio únicamente un pequeño cofre que cabía en la mano y se lo guardó antes de que nadie pudiese verlo. Volvió el grupo a la taberna, pero Aschen se retrasó al ocultar los cuerpos, limpiar el escenario lo más rápido posible antes de que los otros gnomos volviesen. Cuando llegaron a la taberna Sammy no dudo en pagarles, aunque no les dio ese extra prometido por el contenido de la caja fuerte ya que no habían encontrado nada, por lo que Mark se fue muy molesto. Khendra encontró tiempo para quedarse a solas y abrir el pequeño cofre, dentro encontró un colgante con un pedrusco verde brillante bastante extraño. Ella no sabía que era, pero estaba segura de que desprendía un aura extraña que merecía la pena investigar.
  13. Midas Rassler

    Nombre del Personaje Midas Rassler Raza Renegado Sexo Hombre Edad 43 Altura 174cm Peso 54kg Lugar de Nacimiento Crestagrana Ocupación Mortacechador Descripción Física El abrazo de la muerte le ha consumido y su aspecto muestra esa cruel realidad: su larga cabellera rubia que mantuvo en vida no es más que una desdichada melena de un color grisáceo tan apagada como su mirada carente de sentimiento pero con unos ojos brillantes por la magia que le ha alzado. Su muerte fue catastrófica y su rostro lo recordará por siempre, pues donde antes había una nariz, ahora no hay más que un oscuro agujero. Además de eso, su mandíbula quedó levemente desviada y no ha querido repararsela. Se mantiene fiel a lo poco que recuerda de su vida pasada, por lo que decidió llevar sus ropajes de cuero oscuro de marinero, junto a su pata de palo en el pie izquierdo y su garfio encajado en el muñón, donde antes tenía la mano izquierda. Descripción Psíquica Su característico sarcasmo y malhumor se ha mantenido junto a él en la no-muerte. Sus respuestas tienden a ser desagradables y este es uno de los motivos por los que no suele hacer buenas amistades, sin tener en cuenta a alguna excepcin. Sin embargo sabe cuando mantenerse serio y evitar cualquier tipo de insulto o broma de mal gusto. Siempre ha sido un mártir, se tiene poco aprecio a si mismo y el miedo a ser abandonado le ha acompañado a lo largo de su vida y su no-vida. Por esto puede llegar a hacer locuras que cualquier otra persona no haría. Ficha Rápida No Historia (La historia en principio está pensada para alargarla más, pero son detalles sin importancia —Ah... al fin despiertas... —Un horripilante no-muerto me miraba con indiferencia desde una silla en lo que parecía una sala de operaciones bastante oscura. Mesas con trozos de carne, miembros, herramientas afiladas u otras cosas de historias de terror. Mi memoria era borrosa, acababa de despertar en una habitación extraña junto a lo que parece ser un renegado y la confusión se apoderó de mi. —Qui- Quién... qué hago... aquí... —Cero recuerdos. Sentí un mareo, pero no uno como antes había sentido... era extraño. —¿Quién eres...? ¿Qué me has hecho...? —Mi nombre es Kornelius Nebula, y acabamos de resucitarte. Tómate tu tiempo para... adaptarte... —Se acercó a mi lentamente, con una calma que ciertamente me tranquilizaba, pero ese sentimiento desaparece cuando comprendo realmente lo que acaba de decir. ¿Resucitarme? —¿R-Resucitarme...? —Me miré a las manos, pero en donde debería haber una mano izquierda había un garfio, mientras que en mi pierna derecha había una rígida pata de palo haciendo la función de un pie, el resto de lo que conseguí ver en aquel momento fue un cuerpo desnudo, mi cuerpo, lleno de cicatrices y aparentemente sin vida de la palidez que mostraba. Abarrotado de costuras, remiendos sujetos por hilos que parecen ser resistentes, pero el miedo a moverme por si alguno se sueltaba se apoderó de mi. El silencio abordaba el lugar durante minutos que parecieron hacerse eternos y la única palabra que pudo brotar de mi fue: —¿He muerto...? —Sí, así es. Encontramos tu cuerpo en un barco encallado en la costa del sur. Tienes... tus pertenencias en esa mesa de ahí. —Kornelius señaló una mesa con ropa, una brújula más un conjunto de armas: un estoque y una pistola de chispa que parecen haber sido usados bastante tiempo. Me acerqué inseguro a la mesa para comprobar todo lo que supuestamente era de mi propiedad, pero siquiera podía confirmar si el nombre grabado en aquella brújula era el mío. "Midas Rassler". Empecé a vestirme con lo que disponía: una harapiento conjunto de cuero oscuro bastante ligero y un camisón descolorido por el tiempo, enfundé mis supuestas armas y me dí la vuelta hacía el boticario. —¿Y... ahora qué hago...? —Puedes decidir qué hacer, no te obligaremos a unirte a los Renegados, pero si lo haces, estarás un tiempo en un campo de acondicionamiento durante un tiempo, hasta que te hayas acostumbrado a esta nueva vida. En caso contrario podrías irte por tu cuenta. —¿Podría esperar un tiempo antes de decidir? Quisiera ver ese barco... —Quizá la única opción de recordar mi vida pasada estaba en ese barco Kornelius suspiró levemente mientras pensaba una respuesta, aunque terminó asintiendo con la cabeza. —Pediré a alguien que te acompañe. Espero que esto aclare tus ideas. —Su último gesto fue una sonrisa mínima, posiblemente como un intento de convencerme para quedarme, pero eso lo decidiría al averiguar más sobre mi vida. Desde ese momento hasta la tarde del siguiente día anduve por la zona tratando de no caerme con cada paso que daba o trataba de agarrar cosas con la única mano que tenía aunque muchas veces la fuerza me fallaba. Me resucitaron en una zona cercana a las costas del claro de Tirisfal, donde encontraron mi cuerpo junto al barco que iba a ver acompañado de un guardia de la muerte. Al llegar otros renegados estaban entrando y saliendo del barco, parecían estar desmantelando el navío aunque podía decirse que nisiquiera habían empezado a vaciarlo. —Aquí estamos. —El guardia de la muerte Basil me acercó a la entrada que habían hecho quitando gran parte de la pared para facilitar la entrada y la salida. —Esperaré aquí mientras pregunto a los obreros si han encontrado más cosas a tu nombre, ¿Midas, no? —Sí, ese es mi nombre. —Me giré para contemplar la entrada y me adentré en el barco. El interior estaba levemente inclinado hacía el suelo y me costaba andar solamente con un pie, pero no me quejé en ningún momento, simplemente pasee por el barco durante media hora buscando encontrar algunos recuerdos del lugar. Nada. Entre los camarotes pude distinguir el del capitán, una puerta doble en el centro del pasillo, rodeado por el resto de puertas que llevaban a camarotes de otros tripulantes importantes. Me adentré en la habitación, estaba en una situación desastrosa pero si hubiese estado en cualquier otro momento parecería un lugar acogedor. Habían muchos libros tirados por el suelo, algunos estropeados e ilegibles, pero entre todos los papeles encontré un pequeño libro que estaba cerrado con un pequeño candado que llamó mi atención, en la cubierta de la libreta estaba escrito mi nombre. Tan pronto como la cogí la guardé en una pequeña bolsa que me dieron al salir con Basil y salí del barco. En el camino de vuelta para encontrarnos con Kornelius empecé a hablar con Basil sobre qué me recomendaba hacer ya que mis ideas seguían siendo confusas y no tenía un camino claro con el que decidir quedarme. —Yo también pensé en marcharme al principio, Midas. ¿Pero a dónde me iría? En mi viejo hogar me colgarían, mis familiares me tendrían miedo, incluso mi hija... Podría haberme ido para montar mi propio grupo de no-muertos, pero sería una tontería teniendo ya todo esto ¿No crees? —Yo solo asentí —No es que te vaya a obligar, pero yo creo que quedarte es lo mejor que puedes hacer. —Sí, puedo quedarme, ¿pero entonces qué hago? No sé qué gano o puedo ganar quedandome. —Él se giró para mirarme con detenimiento de arriba a abajo con una leve sonrisa similar a la del boticario. —Nosotros los renegados no podemos producirnos por medios... naturales, como comprenderas nuestra única forma de seguir creciendo como comunidad es resucitando a los cuerpos que consigamos, sea matando o... encontrándolos como el tuyo. Realmente todo esto lleva más pasos por delante, pero te lo resumiré: aquí puedes elegir a matar para defender a nuestra raza o investigar para el crecimiento de los nuestros. —Realmente su convicción al hablar le hacía parecer saber de lo que estaba tratando. —Ninguno de nosotros ha elegido esta nueva vida, pero lo mejor será no desaprovecharla y darle algo mejor a los próximos que sean como nosotros. No dijo nada más, no hacía falta. Al volver con Kornelius ya tenía tomada la decisión de quedarme con los renegados, unirme a una causa importante para mi nuevo hogar. Estuve durante un tiempo en Camposanto, tratando de adaptarme a mi nueva vida, a lo que este nuevo cuerpo conllevaba. De vez en cuando veía a Kornelius y a Basil en sus pequeños tiempos libres para contarles cómo iba mi adaptación al igual que ellos me contaban cómo habían estado pasándolo, aunque con el tiempo parecía ser siempre lo mismo. Aunque todavía no me había alistado, Basil me entrenaba extra-oficialmente con mis armas para tener una oportunidad al ser un recluta ya que me contó la dificultad de los entrenamientos reales y lo dificil que serían. Aprendí a pelear, a manejarme mejor con la pata de palo y el gancho que tenía por mano pero no era fácil, muchas veces acababa malherido y Kornelius tenía que sanarme una y otra vez, gracias a él conseguí aprender algunos hechizos que él ya conocía para sanarme en ocasiones de necesidad. Mi cuerpo era débil y lo sabía. Un año más tarde me aliste habiendo acabado en Camposanto todo lo que tenía que hacer en aquel lugar que parecía haberse convertido en mi casa. La etapa de recluta fue costosa pero no imposible en parte gracias a las ayudas que recibí con anterioridad, conseguí pasar las pruebas necesarias para alcanzar mi nuevo fin, uno que me llevaría a luchar contra los que antes eran como yo, humanos.
  14. [Ficha] Midas Rassler

    Nombre: Midas Rassler Atributos Fuerza 5 Destreza 9 Inteligencia 6 Percepción 6 Valores de combate 20 de vida 18 de maná 8 de iniciativa 10 con pistola de chispa 11 con arma de puño (garfio) 11 con espada ligera (estoque) 10 en ataque sin armas, equilibrado 11 en defensa Habilidades Fuerza 1 Atletismo Destreza 1 Pistola de chispa 2 Espada ligera (Estoque) 2 Arma de puño (Garfio) 1 Combate sin armas, eq 2 Defensa 1 Sigilo Inteligencia 2 Navegar 2 Esencia vital 1 Toque del vacío 1 Imbuir arma (Condena) 1 Trampas/Cerraduras 1 Supervivencia Percepción 2 Reflejos Escuelas/Especializaciones Condena
  15. [Ficha] Auxibius

    Nombre: Auxibius Atributos 6 Físico 7 Destreza 7 Inteligencia 6 Percepción Valores de combate 24 Puntos de vida 21 Mana 7 Iniciativa 8 Ataque a Distancia (Pistola de chispa) 8 Ataque CC Sutil (Cuchillo) 8 Defensa Habilidades Físico 1 Atletismo Destreza 1 Pistola de chispa 1 Cuchillo 1 Defensa 1 Nadar 1 Robar bolsillos 1 Sigilo Inteligencia 1 Fauna 2 Navegar 1 Religión 1 Supervivencia 2 Pesca 1 Corromper agua 1 Esencia vital 1 Detectar vitalidad 1 Carpintería Percepción 1 Advertir/Notar 1 Buscar 1 Comercio 1 Rastrear 1 Reflejos 1 Rumores Escuelas/Especializaciones Energía Vital
  16. Descripción física Un pueblerino de alguna aldea remota que ha dedicado gran parte de su vida a faenar en el mar. De mirada perdida en parte por el ligero estrabismo, nariz pequeña y triangular, ojos redondos, grises, de frente algunos dirían que estrecha. Orejas menudas y barba generosa que abomba, si cabe, más su rostro. Tiene cicatrices viejas en la cara que, lejos de pertenecer a relatos de gloria y caballeria, son poco más que desatinos con azuelos y la aspereza de la madera. Ni alto ni bajo, ni esbelto ni grueso, tan normal como acontece. Descripción psicológica Disperso, maniaco, excéntrico y abstracto, teatral cuando toca más que por elegante y literario, por chabacano y vulgar. Tiene pocos encantos y de entre todos ellos, no está su léxico. Mide mal las palabras y a quien se las tira, con gusto por la sutilidad más contundente y el doble sentido malintencionado. Cuando rie, es a conciencia, profundo de garganta, igual de inquietante. Es entonces cuando mira fijo, cuando despunta su cordura holgada. Y te preguntas si lo que acabas de decir de verdad le hace gracia o se está imaginando la peor forma de abrirte la tripa. Por norma general, es francamente inofensivo, sólo molesto. Por la cuenta que le trae. Si buscas buenas compañías, no te pegues a él. Si por el contrario buscas una temeridad curiosa y un alto riesgo de terminar castigado hallando la escasa suerte entre malos hábitos y compañías peores que la suya, igual deberías replantearte seriamente tu vida. Índice - Equipo, vivienda y otras posesiones. - Historia. - Eventos asistidos/mastereados.
  17. [Ficha] Ihira

    Atributos 6 Físico 6 Destreza 8 Inteligencia 6 Percepción Habilidades Físico 1 Atletismo 1 Maza de mano Destreza 1 Cabalgar 1 Escalar 1 Defensa 1 Nadar 1 Sigilo Inteligencia 1 Fauna 1 Leyes 1 Religión 1 Sanación/Hierbas 1 Cirugía/Anatomía 1 Tradición/Historia 1 Reprender esencia 1 Detectar Entes Malvados 1 Proteger esencia 1 Crear Luz 1 Esencia sagrada 1 Purificar agua 1 Imbuir arma Percepción 1 Advertir/Notar 1 Buscar 1 Comercio 1 Etiqueta 1 Rastrear 1 Reflejos Valores de combate 24 Puntos de vida 24 Mana 7 Iniciativa 7 Ataque CC (Maza de mano) 7 Defensa Escuelas/Especializaciones Luz Sagrada Reprensión
  18. [Historia] Ihira

    DATOS BÁSICOS Nombre del Personaje: Ihira Raza: Draenei Sexo: Mujer Edad: 979 años Altura: 2'20 m Peso: 119 kg Lugar de Nacimiento: El Genedar Ocupación: Acólita de la Mano de Argus DESCRIPCIÓN FÍSICA Ihira sería una draenei alta y delgada, con el cabello usualmente arreglado, una piel azulada y cuernos extremadamente pronunciados. Su ropa, si es que hace falta describirla, son las togas típicas de una acólito de la Mano de Argus: refinadas, limpias y —al menos en apariencia— fabricadas por los cielos mismos. DESCRIPCIÓN PSICOLÓGICA Aunque describir la psicología de un ser que va en camino a su cuarto milenio por estas galaxia podría sonar a una tarea difícil y colosal, la realidad es que, como con todo el mundo, Ihira puede ser simplificada a conceptos y atributos más simples con tal de facilitar el entenderla. Para empezar podríamos decir que esta draenei es un avatar de la calma. Parece en todo momento serena, calmada y dispuesta a escuchar, actuando con una actitud casi maternal con los que le rodean. Se puede ver en sus ojos como, al igual que su pueblo, ha perdido mucho en esta guerra que comenzó antes de su nacimiento. Su fé en la Luz, los Naaru y el Profeta es total y absoluta, sabiendo que hay un Gran Plan en movimiento en todo momento y ella es una pieza vital de el. Allá donde éstos la necesiten, siempre irá. HISTORIA Podría decirse que aquel era un día usual en el Exodar. Todo estaba sumamente calmado y templado. Sin gritos, comentarios o palabras. Ningún eco resonaba en los muros y ninguna voz se alzaba por encima de aquella impasible calma. Andando por los pasillos se encontraba una mujer. Su paso, grácil y elegante, no daba espacio al eco con el trote de sus pezuñas. Casi inaudible, podríamos decir. Lo cual, cabe señalar, era sorprendente. Sus ojos no parecían reposarse en nada específico más, tampoco, cambiaban de trayectoria. Reflejaban cierta determinación. Ni ella misma sabía en qué —o sí— claro está, aún no se le había explicado su destino. Pero, podríamos decir, que esa era su actitud en general. Nombrar lo que le pasaba por la cabeza, quizás, sería una tarea imposible. Más tampoco estamos aquí para esto. La reunión a la que se dirigía estaba por comenzar, y, con ello, el tema a tratar. Tras abrir la puerta la figura de un hombre se mostró ante sus ojos. Era joven, por lo menos un milenio más que ella, quizás dos. Delgado, con túnicas ceremoniales y un semblante sereno. Portaba túnicas blanco-azuladas, como demanda la tradición. Su rango —el cual la superaba—, por ende, quedaba remarcado por las seriografías y tramados que surcaban el dibujo. Por último: su postura parecía reflejar cierto respeto por la mujer. Quizás compasión también. A simple vista no quedaba del todo claro —aunque ella si lo sabía muy bien—. — ¿Ihira? —preguntó la voz masculina hablando el claro dialecto norteño de la lengua de los Draenei. — ¿Sí? —respondió Ihira con un tono de voz calmado, manteniendo en todo momento un semblante que proyectaba confort. — Supongo que ya sabe por qué la he llamado aquí el día de hoy. —prosiguió el hombre tras inclinar levemente la cabeza. Parecía mostrar cierto respeto por la mujer—. Y se imaginará lo que le voy a decir. — Parcialmente —replicó ella tras un suspiro—. Desea que regrese al servicio activo ¿No? El hombre asintió. — Quedan pocos de los nuestros —señaló—. Y quién sabe si lo de… La mujer alzó una mano. — Por favor, no prosiga —se detuvo un breve instante, inspirando y expirando aire. Calmada, serena pero… ¿Entristecida? Desde luego sus relucientes ojos reflejaban ese hecho—. Acepto, eso no lo dude —le dijo—. Pero sepa que no es algo para lo que me vea lista, no aún. — La comprendo, descuide —asintió él—. Todos nos sentimos así. Aún con esas, la causa requiere el sacrificio. — Sí, sí —asintió ella tras fruncir el ceño—. Por eso acepto, hermano. Agradecería que no dudara de mi determinación. El hombre se la quedó mirando uno segundos, suspiró y tragó la poca saliva que había en su boca. — ¿Cual es mi destino en el plan? —preguntó. — Al este —comenzó—. ¿Ha visitado el reino humano, no? — Una o dos veces, sí. — ¿Recientemente? — No… — Bueno, lo hará. Aunque no a sus ciudades. La mujer alzó levemente una ceja. Quizás… Incrédula. — ¿Al norte? Asintió—. Sí. — Extraño destino, pero… De acuerdo —suspiró—. Asumo que tiene un informe preparado y las gentes con las que me reuniré, al menos, avisadas de mi llegada. Asintió. — En tal caso —se puso de pie, serena—. Que la luz de los Naaru guíe su camino. — Que la luz de los Naaru guíe su camino —repitió él casi al unísono. Y con eso ambos se despidieron. Ihira partió a los pocos días acompañada de aquellos dos refuerzos rumbo al norte humano. ¿Que le esperaría ahí? La guerra.
  19. La vida en la Vigilia

    Esperanza Peluda Pocas alegrías otorga una tierra tan áspera y dura como lo son las Tierras de la Peste. Un erial abandonado en un lamento de muerte, sembrado de hongos, podredumbre y acidez, que no otorga mucho descanso a la mirada desde la posición que la Vigilia ocupa. La muerte espera en cada esquina, y la única vida que se otorga es la que existe como condena para los desdichados que son alcanzados con la maldición de la no-muerte. Muchas veces, en los largos y peligrosos viajes que hay que realizar en esas tierras algo debe ser dejado atrás, por el bien del grupo y la supervivencia del resto. Todos conocen bien allí ese tipo de sacrificios, han tenido que hacerlos en algún momento quisieran o no. Por eso, cuando al amanecer de la marcha del grupo de mercenarios unos ladridos desentrenados empezaron a escucharse en la Vigilia, los Krausser y sus ayudantes del hospital no tardaron en dejar brevemente sus puestos para ver qué demonios ocurría. Una sorpresa les aguardaba a sus puertas: Una esbelta perra rodeada de sus tres cachorros, sentada entre los maderos que conducían hacia el puesto médico. Abandonada por sus dueños en favor de la vida de sus tres crías, esperaba ahí con tranquilidad, tratando de calmar a su prole que apenas cumpliría la semana. Tras avisar al Protector y encontrar un lugar mejor para los animales, Tristán dedicó parte de su mañana para levantar lo que sería una pequeña caseta donde la perra podría ocultarse con sus pequeños, con algunas mantas dentro que permitirían que se mantuvieran cálidos y a salvo de la lluvia y los otros peligros que acechaban incluso aún dentro del recinto amurallado.Cuando todo estuvo dispuesto, Thomas creyó que era el momento de avisar a su hija, aún ocupada en las labores de construcción de la Iglesia, aprovechando los breves momentos antes de que Olaf se dispusiera a marchar a la Capilla para los asuntos que allí les esperaban. La joven recibió la sorpresa con ternura y lágrimas en los ojos, acariciando con ternura a los recién llegados a la Vigilia. Algun otro soldado se acercaba a curiosear, observando con ojos tiernos a los cachorritos que se arremolinaban bajo el manto de su madre. Podían traer esperanza a la Vigilia, decidieron. La presencia de aquellos animales seria bienvenida entre los soldados, que podían tener unas mascotas comunes con las que jugar y alimentar. Que les acompañaran en sus momentos duros, como Runa había acompañado a Alondra. Unas presencias silenciosas, que solo conocían la bondad y el amor por sus amos. Los entrenarían en cuanto pudieran destetarlos y su madre estuviera dispuesta. Desconocían el nombre de la madre, así que la apodaron como 'Duma', y sus cachorros que eran tres, fueron vistos como una señal a ojos del Protector. Respeto, Tenacidad y Compasión, los llamarían, en honor a las tres virtudes que servían. Tenacidad sería el que permanecería mas tiempo junto a Alondra, envuelto en un abrazo de ternura y protección que la muchacha no era capaz de abandonar. Y tal vez con el tiempo las heridas que había dejado la muerte de Runa pudieran ser paliadas.
  20. LikexLike

    1. Dorito

      Dorito

      Deja de escuchar el soundtrack de It demente

  21. [Evento Quel'danil] Una espada para una amiga

    La forja élfica es una de las artes más viejas de estas tierras. Una práctica milenaria pasada de padres a hijos —o de madres a hijas, o de padres a hijas o de madres a hijos y… Por favor, no entremos en otros géneros o cosas no-binarias, que no terminamos ni mañana— desde los tiempos anteriores al primer cisma élfico. Ese arte milenario que no solo consiste en tratar el metal gentilmente con el martillo, si no repasarlo, a la vez, con las artes mágicas para lograr que parte de esa esencia arcana permanezca en el metal. ¿Sabéis ese brillo tan característico de las hojas de Lunargenta bajo el manto de la luna? de ahí viene. Melne perdió su hoja —un espadón que, lejos de ser una herencia familiar, fue comprado en tierras humanas tiempo atrás— en una batalla contra una naga y su ejército de murlocs. Desde entonces —y sin su arma— sus funciones como guardiana de Quel’danil se han visto mermadas. Ha tenido un arma, claro, pero no era lo mismo. Los pesos, el balance… Para ella su espada era una extensión de su cuerpo, y perderla le supuso lo mismo que perder una mano en batalla. En vistas de esa pesquisa, se movió cielo y tierra para proporcionarle una nueva. Algo balanceado y firme a cargo del mejor herrero del asentamiento. Ella insistió en pagar por el arma, pero eso le fue privado. El herrero, contactado por Odriel, hizo los arreglos pertinentes y, junto a la colaboración de su aprendíz Ilaren, se enfrascaron en la tarea. Tras un tiempo, lo lograron.
  22. [Sugerencia] Defensa Magica actualizada.

    En mi propuesta original, a cada rama defensiva de cada tipo de energia, osease: Abjuración, Protección, Impenitencia, Serpiente de Jade, en el caso de Magia Vil y Chamanismo y druidismo no tengo claro donde podrían encajar ya que no tienen una rama defensiva como tal, todo sería mirarlo masa detalladamente
  1. Cargar más actividad