Toda la actividad

Este flujo se actualiza automáticamente     

  1. Today
  2. Sveri: *muere emboscado*
    Malcador a Jasón: Defienda 30 recursos

  3. Yesterday
  4. [Ficha] Edric Expósito

    Atributos 7 Físico 7 Destreza 6 Inteligencia 6 Percepción Valores de combate 28 Puntos de vida 18 Mana 7 Iniciativa 8 Ataque a Distancia (Ballesta ligera) 8 Ataque CC Sutil (Lanza ligera) 8 Ataque CC Sutil (Daga) 8 Ataque CC Sutil (Cuchillo) 8 Defensa Físico1 AtletismoDestreza1 Ballesta ligera1 Lanza ligera1 Daga1 Cuchillo1 Cabalgar1 Escalar1 Defensa1 Nadar1 Sigilo1 Trampas/CerradurasInteligencia2 Religión1 Sanación/Hierbas1 Tradición/Historia1 Artillería (Cañón)1 Artillería (Trabuquete)1 Artillería (Catapulta)1 Arquitectura (Humana)1 Física (Humana)Percepción1 Disfraz1 Etiqueta1 Reflejos1 Rumores1 Música (Canto)
  5. Edric

    Nombre del Personaje: Edric Expósito Raza: Humano Sexo: Hombre Edad: 28 Altura: 1'76 Peso: 70 kg Lugar de Nacimiento: Antiguo reino de Lordaeron Ocupación: Recluta Artillero del Ejército Imperial Descripción Física: Edric es un hombre de un rostro con rasgos duros, un mentón ancho y ligeramente prominente y mantiene su cabello negro bien recortado y peinado, como los estándares militares exigen, así como además se mantiene bien afeitado siempre que puede. A su rostro le acompañan un par de ojos de una tonalidad gris que tienden muy levemente al verde en su zona central. Su cuerpo tiene músculos más anchos que marcados y una complexión atlética, pero no por ello es especialmente robusto, y ya con ropajes o armadura encima su figura tiende a una mucho más en la media. Su tez es la de alguien que alguna vez tuvo una piel bastante más clara, pero que fue chamuscada ligeramente por el sol hasta dejarla un poco más ennegrecida que su tono de nacimiento, tono el cual aún se puede apreciar por debajo de los ropajes desentonando en las manos y del cuello hacia arriba, que es en donde la piel se torna más morena. Descripción Psíquica: A pesar de su aspecto duro, Edric es un hombre jovial en los escasos momentos de tranquilidad, aunque serio en los momentos turbulentos. Era completamente leal a Lordaeron y ahora es completamente leal al Imperio, en el cual ve un nuevo resurgir de la humanidad, una nueva Alianza, una nueva esperanza en un mundo que ha descendido ante la decadencia hasta el punto de ser irreconocible. Tiene la valentía y la lealtad de arrojarse a donde le manden, pero la cabeza en su sitio para al menos intentar aconsejar a sus superiores en contra de una mala orden, la cual aún así cumplirá si estos no ceden, pues él sabe manejar trabuquetes y cañones, pero ellos son los que conocen de estrategias. A pesar de lo que suele aparentar tras esa lealtad y dedicación, Edric está lejos de ser una persona seria, y es de hecho bastante despreocupado con qué pueda ocurrir al día siguiente o en una semana; "lo imposible es posible y seguramente así sucederá, no te molestes en planear su llegada, e improvisa cuando lo haga". Es devoto a la Luz, incluso si no va a misa todas las semanas, y cree firmemente que es esta quien guía sus pasos, quien le protege y le cuida en los momentos de carencia y quien siempre acaba sacándolo adelante. Sin embargo esto fue precisamente lo que llevó a su mayor defecto, y es la poca seriedad con la que se toma sus decisiones más complejas; a menudo sea con una moneda o un dado de seis caras tallado en madera, suele dejar varias decisiones a la "Voluntad de la luz", que por medio de la providencia le dirá el camino correcto en las decisiones más moralmente difíciles. Historia -El niño no será más que problemas- Un infante que apenas poseía 4 años en edad oía curioso al otro lado de una puerta. El lugar y los nombres olvidados hace mucho, más la vívida imagen en su cabeza permanecía de aquel solitario recuerdo, aislado de todos los demás. -Si me dais el permiso, mi señor, puedo hacerlo desaparecer. Vuestros enemigos no podrán usar al bastardo en vuestra contra- -Así sea- Aquel había sido el fatídico veredicto. Aquella noche jamás volvería a ver el hogar en el que el hombre que se hacía llamar su presunto padre le había acogido, más por pena que por nada más, aunque sus recuerdos eran el de dormir en los establos y tener una comida al día. Un infante era incapaz de entender, y solo con los años sería que lo haría: Se había convertido en un estorbo cuando un auténtico heredero había nacido. Él ya no tenía ningún lugar allí, y temprano en su vida fue enviado a un monasterio. Jamás recordaría el nombre de su padre o donde vivía, y jamás lo buscó. ¿En los registros de Lordaeron? Figuraba muerto. El muchacho que alguna vez tuvo otro nombre, también olvidado ya, y que ahora se llamaba simplemente Edric. Edric expósito. En sus años venideros crecería asistiendo en el monasterio, siendo criado entre sacerdotes y sacerdotisas, tartas de limón, calabazas o manzanas, cuchicheos sobre el mundo exterior, rezos, meditaciones, barriendo y fregando los suelos, aprendiendo a leer y escribir y participando en los coros. Y llegado a la decena de años, incluso comenzó a aprender por su propia iniciativa sobre las grandes estructuras, anhelando algún día construir el mayor de los edificios para la gloria de la Luz, un monumento tan útil como hermoso para su gloria que resistiera el paso de los siglos. Quizás en un principio el deseo había surgido como una ambición que estaba allí para convencerse a sí mismo de que no necesitaba de su pasado ni ningún lazo noble para ser algo, y fue ciertamente una noción que jamás abandonó: los títulos no significan nada, escribiría su nombre en la historia por sus propios méritos, honrando a la Luz y a su reino. Pero el tiempo probó tener otros planes para el muchacho. Tan devoto, tan entregado como era a la Luz y a sus deberes, la juventud trae sin embargo consigo la inexperiencia y la impulsividad, y una noche a sus 15 años logró burlar la seguridad del pequeño y apartado monasterio, largándose con el único deseo en el pecho de ver mundo. Los mapas que había leído indicaban que no muy lejos había una pequeña ciudad costera y hacia allí se dirigió. Aguas Turbias probó ser un sitio relativamente pacífico. Una semana estuvo allí, antes de llegar a la realización de que el mundo fuera no era ni tan bello ni tan fácil como, desde la seguridad del monasterio, creía que sería. En esa semana pasó hambre, sus ropas blancas se tiñeron de tierra y mugre, su cabello se opacó y en dos ocasiones en el sexto y séptimo día fue echado de dos posadas creyendo que se trataba de un vagabundo. El octavo día, ya no tuvo que preocuparse por ello. Cuando se despertó aquella mañana tirado en un establo, lo último que le preocupó fue el hambre en las tripas. Aquel día pensaba volver al monasterio, derrotado y listo para volver al abrazo y perdón de los sacerdotes... Más nunca ocurrió. Las columnas de humo se alzaban en varios puntos de la pequeña ciudad costera, columnas de humo que rápidamente crecían en números y se acercaban a la plaza. Pudo ver a todos alarmados, de un lado al otro, y a lo lejos por las callejuelas pudo observar por primera vez a aquellas terribles bestias que le causarían pesadillas hasta el último de sus días, muertos, muertos que andaban, muertos con espadas, muertos con lanzas, muertos con arcos, muertos... Muertos. Muertos. Solo muerte, y muerte dejaban a su paso. Volvió a la realidad tras el impacto inicial que le había producido la visión. Los milicianos y soldados Lordarenses salieron raudos a hacer frente a las bestias, y él... Él solo pudo correr hacia el puerto cuando gritaron a la gente de la plaza que hicieran eso mismo. Corrió, corrió por su vida entre el fuego y el humo, tosiendo y hambriento. Corrió, y cuando llegó al bote... No le dejaron pasar. "Hay gente más importante que cargar". ... Por un segundo se largó con lágrimas en los ojos, derrotado. Se apoyó contra un barril de entre tantos, sollozando, hasta que pudo ver a lo lejos a uno de los marinos bajando y viniendo hacia su dirección. En dirección a los barriles. ¡Agua! ¡Eran barriles de agua, y los estaban cargando al bote! Claro, necesitaban agua si planeaban evacuar gente y que no murieron deshidratada. Sin dudarlo mucho abrió la tapa de un barril y se arrojó dentro. Su peso virtió algo de agua, y entonces volvió a colocar la tapa. El espacio que le había quedado para respirar era reducido, ínfimo, tenía frío y estaba mojado... Pero tal fue su tranquilidad cuando sintió que unos robustos brazos tomaban el barril y lo alzaban. Y así, sin más... Estaba a bordo. Había sobrevivido. -¡Claro que no le darás!- Habían pasado años. El joven, alguna vez de Lordaeron, había acabado en el lejano reino del sur, en el pueblo de Villadorada. Durante un tiempo había vivido ayudando en Villa Norte, más la vida clerical nunca acabó de calarle, y cuando la guerra gnoll se desató se había alistado como un voluntario temporal, convencido de que aquello era lo que la Luz quería de él. En un principio intentaron darle todo tipo de usos: Explorador, infantería, tirador... Más cuando le asignaron a la artillería, no le volvieron a alejar de ella. Resultaba que las largas tardes en su juventud pegado a enormes tomos sobre las grandes estructuras de la Luz y la física detrás de sus construcciones habían dotado al joven de una buena base para el uso de aquel armamento, y durante el asedio final a Villadorada, allí estaba él. Un estallido, un rugido de cañón sonó a su lado tras decirle a aquel otro artillero, que de nada conocía, que jamás lograría calibrar el arma para darle a aquel gnoll, que aunque enorme, era un objetivo en movimiento. Y, a pesar de ello, lo logró. El cañón a su lado había rugido, y la bala de cañón había recorrido el trayecto hasta acabar dando a Hogger, y en aquel momento, aquel preciso instante... Es que la guerra se había ganado. Aquel artillero recibiría toda clase de reconocimientos, entrevistas y solo la Luz sabe que más en el tiempo venidero. Él, por otro lado, solo un voluntario. Una asistencia temporal al ejército, y luego de vuelta al monasterio, pasando desapercibido a ojos de todos y volviendo a ser solo un voluntarioso más ayudando en Villa Norte por necesidad y disfrutando la tarta de limón. Más todo llega a su fin. Un día, un año, quizás dos más tarde, despertó. Esa noche había tenido un sueño. Un sueño de batallas, de espadas, de sangre y gloria. Un sueño de soldados. Estaba seguro que era una señal, por lo que tomó una de sus monedas y como ya había hecho antes, la arrojó... Cara. Aquel día volvió de su guardia por las murallas de Villadorada. Simple rutina, calibró los cañones, cargando las balas, asegurando todo y luego a patrullar las calles. Sus superiores sabían que su talento estaba desperdiciado en una zona de paz, y entonces fue llamado. -Irás al norte- Fue aquello que escuchó primero. -Necesitamos artilleros preparados en Gilneas, y yo necesito que usted gane experiencia. Buscará a este hombre, en el norte.- Recibió una descripción, y un nombre. Una oferta, que podía rechazar, seguir en la seguridad de la villa, más sin embargo... Cara. Era la voluntad de la Luz que buscase a aquel hombre en el norte, que había sido recomendado por sus superiores para que le ayudase a ganar experiencia. Con una mochila con apenas unas pocas pertenencias, se subió a un bote, de nuevo hacia el norte. De nuevo cerca de casa. Justo donde la Luz le quería.
  6. Alasdeth Colmilloestelar

    Atributos 7 Físico 7 Destreza 6 Inteligencia 6 Percepción Valores de combate 28 Puntos de vida 18 Mana 8 Iniciativa 9 Ataque CC (Lanza) 9 Ataque a Distancia (Latigo) 9 Defensa Habilidades Físico 2 Atletismo 2 Lanza Destreza 2 Latigo 1 Cabalgar 2 Escalar 2 Defensa 1 Nadar Inteligencia 1 Fauna 1 Supervivencia Percepción 2 Advertir/Notar 1 Buscar 2 Reflejos
  7. Alasdeth Colmilloestelar

    Nombre del Personaje Alasdeth Colmilloestelar Raza Kaldorei Sexo Hombre Edad 1255 años Altura 2. 17 Metros Peso 90 Kg Lugar de Nacimiento Vallefresno Ocupación Cazador (Supervivencia) Descripción Física Su estatura es promedio a la normal de su raza, con una complexión ágil, acompañado de musculosos con poca exageración, con pecho y hombros amplios. El tono de piel que porta es un purpura muy claro parecido a un azul pálido. El cabello que luce es largo, con un aspecto lacio y su color es castaño azulado, generalmente lo tiene recogido. Descripción Psíquica Mantiene muchas veces sus sentidos lo mas activos que puede, esto es importante por el papel que tiene como explorador y tiene una actitud apacible casi todo el tiempo. Respeta a la naturaleza por el vinculo que toda la raza siente con ella, pero de manera innata como personal se siente conectado con esta. Su caracterizaras suelen ser de alguien callado, pero gustando del juego que el llama depredador y presa, y si, prefiere el termino "Depredador" que el de cazador. Es indiferente a la mayoría de las cosas que no tengan que ver con el o con los Kaldorei. En pocas palabras si nada lo perjudica el no tiene motivos para darle importancia a menos que garantice que es interesante o tenga un capricho que le haga centrarse en ello. Su trabajo como explorador es una de las cosas que se lo toma demasiado en serio. Ficha Historia completa (1000 palabras mínimo) Historia Hace siglos que ocurrió el nacimiento de un elfo mas , aparentemente en los bosques de Vallefresno. El conjunto enorme arboles eran la mejor compañía para la formación de un joven Kaldorei, casi tomando al bosque como una segunda madre, como una autentica madre. Los vientos soplaban fuertes y repetitiva mente pero cuando encaminaban su ruta hacia las copas de los arboles estos parecían peinar cada una de las hojas y ramas como si de un cabello laceo y suave se tratara. Un panorama totalmente hermoso como si la misma naturaleza estuviera susurrando a los oídos divinas melodías de armonía y equilibrio a quienes estaban presentes. Los ríos que cruzaban los bosques eran una fuente de vida para todos los seres que habitaban en esos paramos de repletos de la tan preciada paz, prácticamente todo era un paraíso natural. Este lugar fue donde un joven elfo creció, viviendo a base de los frutos de los bosques y tomando lo que podía de la gentileza de la naturaleza. Conforme el tiempo transcurría el se adiestraba en el respecto a las creencias de su gente. Se consideraba uno mas de los muchos cazadores y guerreros que existía en la comunidad de su patria, generalizándolo a su raza. Las pasiones de la cacería sin sentido no era para el ni si quiera un chiste, siendo intolerante personalmente a quienes tuvieran comentarios y intenciones similares a actos de asesinato y destrucción sin sentido hacia la naturaleza, este rasgo solo se lo guardaba para el mismo y rara vez lo expresaba, solamente si el asunto lo requería. La impaciencia pocas veces se podía ver por parte de el, prefiriendo dejar que las cosas fluyeran como debían, el tiempo era lo uníco que prevalecía. La única manera de romper ese imagen era cuando el peligro era inminente, siempre decidió actuar para mantener el orden. La familia de la cual venia eran devotos servidores de las tradiciones y sociedad elfa, las cuales el respetaba tanto como ellos. Tenían buenas expectativas de el, dirigios por el sentido de responsabilidad que ellos veían pues declaraban que lo sentían cada vez que lo miraban y pensaban que seria alguien que honraría grandemente a su familia. El sentido de honrar, para el, era de muchos significados y de diversas manera de lograrlo, por azares no coincidió con ellos. Era cierto que tenia antepasados druidas y justos miembros de la milicia Kaldorei, pero por el momento el no se sintió atraído a tales aspiraciones. Respetando estos los deseos, lo único que pudieron hacer en familia por el fue desearle suerte en el puesto que quisiera desempeñar. Cada vez que sentía sus pies en la tierra, el viento en su cuerpo y la mirada al frente mientras se encontraba arriba de un árbol vigilando los bosques, provocaba algo, una satisfacción un poco intensa, era inevitable pues un ligero vigor corría en el. Sabiendo muy bien de ello, era fácil para el reservarlo, solo podía ser un instinto básico el que lo provocaba. Esto se repetía frecuentemente con el tiempo es como si casi tuviera la respuesta a lo que debía enfocarse. Reconocía la ira que siempre a sentido a quienes dañan los mas importante para los Kaldorei, albergando un odio estoico hacia quienes profanan los bosques. Un acto intolerable para toda su raza y particularmente para el mismo. El pretendía hacer entender algún día el valor de la naturaleza a cada raza, un fin noble pero eso no evito que lo olvidara conforme los años pasaban, dejándolo como un sueño lejano y no alcanzable, pues el pensaba que siempre existirán quienes quisieran dañar el equilibrio que su raza siempre a protegido y considerado sagrado. Patrullando normalmente como explorador los bosques locales, expresaba satisfacción en su trabajo, pues servir ir a todos sus principios se demostraba en ello, pero pensaba que en cuanto mayor territorio cubriera seria mas seguro, esto era imposible y lo sabia. Decidido centrarse en los bosques externos de las fronteras, vigilando con mucho cuidado cada cosa inusual que estuviera ocurriendo, y como si fuera por respuesta a lo que deseaba, le daba la oportunidad para poder satisfacer esa sed que lo abrumaba, ese enorme deseo de curiosidad. En cuestión de siglos se dio cuenta que ese deseo no podría ser curado, pero podría mantenerlo saciado. Su trabajo era de mucha importancia para el, podía satisfacer sus deseos hasta cierto punto, pero sobre todo no había nada que fuera mas importante que el equilibrio sagrado de la naturaleza. En la actualidad vaga por los bosques del norte de Kalimdor, pocas veces cruzando las fronteras de los mismos. Esta al tanto de los problemas con los orcos, y no entra en conflicto con ellos a menos de que sea necesario, prefiriendo ocultarse... por ahora. Pequeño relato. "El ocaso del bosque" Las grandes fronteras en Vallefresno sirven como escenarios de crímenes contra la vida, talando sin reservas los ancestrales arboles y marchitando los suelos con maquinarias barbaras. Este crimen, esa ofensa, solo en penada de una manera... Pequeños temblores prevalecían en el ambiente, choques violentos contra los suelos sagrados se escuchaban a demasiados metros de distancia. Pasando unos cuantos arbustos se encontraba un acto de maldad y barbarie total, pues cientos de arboles estaban siendo cortados y arrojados al suelo, un suelo que alguna vez les dio vida. Los montones de troncos se apreciaban como pequeñas montañas que se resaltaban a la vista. Podía sentirse un amargo viento recorriendo los lugares vacíos donde alguna vez estaban los arboles. Es como si el mismo bosque pidiera a gritos un severo alto. Es como si esos asquerosos orcos pidieran a gritos el castigo de Elune... Capataz: "Necesitamos tener ese centenar listo para llevarse antes del atardecer de mañana y ni si quiera hemos acabado de talar los necesarios" Bruto: "Señor, los guerreros están mas al pendiente de ataques externos que en su trabajo" *Se puede notar que lo dice seriamente y con algo de nerviosismo* Capataz: "'¿Acaso traje conmigo a un montón de cobardes incompetentes?...¡¡¡Dales el llamado de apresurar la tala!!!. Orgrimmar no espera mas a unos piones torpes. *Golpea una mesa cerca de el que deja con un segmento roto , mirando con furia al otro orco* Bruto: "Si señor" *Se retira con rapidez a hacia el campamento* En el abrazo de la oscuridad el viento ruge con gran fuerza. Entre las ramas de los grandes arboles que rodean el campamento se encuentra una silueta mirando la escena desde lejos. Fijando su mirada en el capataz imprudente... Explorador: "Se cumplirá la sentencia a las ofensas... " * Terminado de decir estas palabras, desvaina lentamente algo en su cadera mientras se levanta poco a poco hasta estar totalmente erguido, revelando a un elfo y a una lanza utilizada por el* Fin
  8. [Ventormenta] El conocimiento debería ser libre

    Y todo empezó en la enfermería que habían llevado a la chica que hizo la explosión arcana, estaba ingresada en un lugar cercano a la plaza de la catedral de Ventormenta, y el grupo no se había separado de ella, esperando a que recuperase el conocimiento mientras su compañero de crímenes se mantenía a su lado. Y cuando el momento llegó y la chica despertó empezaron a hablar, a hablar de todos los planes y sobretodo la red de copia de libros, ya que al parecer, un sacerdote preguntó sobre la situación de la chica y llamó a las autoridades, pero al poco rato de que confesasen, la "líder" de la red, una que conocieron al principio de todo, se entregó y buscó que el grupo la ayudase para que el resto de la red lo hiciese pacíficamente, ya que todos eran jóvenes y que muriesen por esa estupidez, la entristecía. Más cuando avanzaron al casco antiguo, llegaron a una pequeña plaza cerrada entre varios callejones y por descuido del doctor Sean, con Astrea intentando avisarle, pisó una runa que aplicó una "esfera de silencio" en la plaza, haciendo que todo el ruido no saliese de ese lugar ni el ruido de fuera se escuchase dentro, y unas figuras encapuchadas se asomaron, eran jóvenes con cuchillos cutres hechos a mano, y se ve que sus intenciones eran... matarlos, pero algunos no parecían muy convencidos además de que todos eran jóvenes, quizás 19-24 años, y a través del habla y un poco de intimidación, hicieron que varios se rindiesen pero dos intentaron escapar, con la ayuda general de todos entre si, consiguieron atraparlos y todos fueron entregados a las autoridades. Si bien era una red de tráfico pequeña, podría haber sido mucho peor si se hubiese dejado extenderse, pero al menos, la cortaron de raíz, aún con todos arrestados. INFORMACIÓN OFF-ROL
  9. Última semana
  10. El Archivium: Dudas de Lore y Rol

    Tal suceso ocurrió durante el periodo conocido como la Tercera Guerra, por lo tanto sobre finales del año 19, año 20. Estando actualmente en el año 32( 2019) en el servidor, tal suceso ocurrió hará unos 12 años.
  11. El Archivium: Dudas de Lore y Rol

    ¿cuanto tiempo ha pasado desde que el príncipe Arthas destruyo Stratholme?
  12. // Lista simple para ambientar y dar vida al entorno en el frente Norte de Gilneas, y ofrecer un entorno vivo, con npcs que posean sus propias historias y objetivos, y estas evolucionen. Multitud de historias se entrelazaban unas con otras incluso cuando la guerra sepultaba toda Gilneas. Vidas con un pasado y un presente que vislumbraba un incierto futuro, pero su vision era lo suficientemente fuerte como para hacerles seguir adelante a pesar de ser arrastrados por la rabiosa corriente del conflicto que anegaba sus vidas. Estas almas perdidas deambulan por los sombrios parajes de una tierra herida. La Cuadrilla Miserable es un conjunto de conocidos que se juntaron en el Gueto y en el frente norte. Su nombre no es que haya sido elegido por votación, si quiera ellos se reconocen como tal, dejando a la obviedad dicho apodo dada la situación que viven, ellos, y todos los marcados que abitan el campamento. Rick Fester fue toda su vida un simple soldado raso de armas, dotado de cierta carisma, pero esto no le sirvió para ascender en las mesnadas. Rick esta maldito por la mundanidad la cual no le hace aspirar demasiado alto y se conforma con ser uno mas del montón. Es pasivo, y no parece importarle las condecoraciones ni los halagos, siendo una persona desinteresada he inclinada siempre por intentar hacer las cosas bien. Este espíritu, simple y humilde, le ha llevado a granjearse muchos amigos. Rick era hijo de un albañil con todo lo que ellos conlleva. Su padre, Iven Rick, le dio todo el cuidado que un hombre mal pagado y castigado por el trabajo podía ofrecer a su hijo. Rick se unió a los 16 años a las filas de un señor del Oeste, donde fue entrenado, haciéndose multitud de amigos que mas tarde le salvaron en mas de una ocasión en la guerra civil y en las purgas, en la cual acabó infectado. Se unio a la guerra del norte sin muchas mas pretensiones que proteger a aquellos que eran sus amigos he intentar aunque fuese salvar algunas vidas por el camino. Defensor Vanguardia Armadura de malla Escudo y espada Miembro de los Miserables Marcado Atributos 7 Físico 7 Destreza 6 Inteligencia 6 Percepción Valores de combate 28 Puntos de vida 18 Mana 9 Iniciativa 11 Ataque CC (Espada pesada y escudo) 10 Ataque a Distancia (Cuchillo) 13 Defensa Habilidades Físico 4 Atletismo 4 Espada pesada y escudo Destreza 3 Cuchillo 3 Cabalgar 3 Escalar 6 Defensa 2 Nadar 1 Robar bolsillos 1 Sigilo 1 Trampas/Cerraduras Inteligencia 1 Fauna 1 Leyes 2 Religión 1 Sanación/Hierbas 1 Cirugía/Anatomía 1 Supervivencia 2 Tradición/Historia Percepción 1 Advertir/Notar 1 Buscar 1 Callejeo 1 Comercio 1 Rastrear 3 Reflejos Guillermo Dormor Hombre ya entrado en los 50 años de pelo canoso. Guillermo fue cirujano toda su vida desde la niñez, cuando su padre le enseñaba en los laboratorios de la casa real de alquimistas a diseccionar ranas y a curar animales enfermos así como aprender distintas recetas de sanacion alquimicas. Pasó gran parte de su infancia y adolescencia entre libros de medicina. Cuando oficialmente se convirtió en alquimista y recibió su reloj de plata, abrió una una clínica, y poco después se casó .Durante los primeros años pudo vivir una vida feliz al lado de su esposa y dos hijas, pero la guerra civil le separó de todo aquello. No tuvo mas remedio que servir como medico de camapaña en el frente atendiendo a los heridos y moribundos. Fue en la purga cuando se infectó, mordido por un marcado que se transformo en el ultimo momento mientras intentaba sanarlo. En el gueto reanudo su tarea como medico a pesar de la carencia de recursos y materiales, sirviendo a la iglesia. Se unió como voluntario para el frente norte, buscando la forma de volver a ponerse en contacto con su mujer he hijas de las cuales no sabe nada. Médico Cirujano Alquimista Miembro de los Miserables Marcado Atributos 6 Físico 7 Destreza 7 Inteligencia 6 Percepción Valores de combate 24 Puntos de vida 21 Mana 8 Iniciativa 12 Ataque CC Sutil (Bisturi) 9 Defensa Habilidades Físico 2 Atletismo Destreza 5 Bisturi 2 Defensa 1 Nadar 1 Robar bolsillos 1 Sigilo 1 Trampas/Cerraduras Inteligencia 5 Fauna 3 Leyes 3 Religión 6 Sanación/Hierbas 6 Cirugía/Anatomía 4 Tradición/Historia 6 Alquimia Percepción 1 Advertir/Notar 3 Bailar 1 Buscar 1 Callejeo 1 Comercio 4 Etiqueta 3 Música 2 Reflejos Devry y Kiya: Los Hermanos Chalice vinieron al mundo en el turbulento año 2 casi al mismo tiempo. Hijos de una familia humilde de tejedores que poseian un pequeño negocio de costuras en la ciudad de Carpelton , Devry y Kiya lograron crecer en un entorno acogedor a pesar de que la economía de sus padres no era muy generosa. Pasaron su infancia entre las húmedas y ensombrecidas calles de la ciudad, aprendiendo los pequeños trucos que cualquier ladronzuelo de poca monta adquirida por pura necesidad, robando frutas y comida de las tiendas que se levantaban cada Lunes y Jueves en las plazas de los mercados. Su vocación les llegó a los 14 años, donde se unieron a un circo ambulante . Mientras Kinya ofreció espectáculos de acrobacia y baile, Devry aprendió trucos de "magia", juegos de manos y el lanzamiento de cuchillos. Con el tiempo ambos hermanos lograron convertirse dentro del Circus Agrilus en un singular duo que atrajo la atención de muchos burgueses y gente adinerada dispuestos a ver a los hermanos Chalice en acción. Pero toda esta buena vida de espectáculos acabó abruptamente. Aunque lograron esconderse el suficiente tiempo para evitar la guerra civil, la cual se llevó la vida de sus padres, no pudieron ocultarse de la infestacion huargen que asoló el reino. Durante mas de siete años vivieron en el gueto robando aun cuando no habia nada que robar, viviendo del pillaje y evitando las bandas, convirtiendose en no mas que alimañas asustadizas. La apertura del frente norte les dio un soplo de aire fresco, y aunque era una libertad enmascarada, lo prefirieron antes que volver a aquel agujero Bailarian y lanzador de cuchillos Ladrones de guante blanco Bardos y músicos Miembro de los Miserables Marcados Kiya Devry Atributos 6 Físico 8 Destreza 6 Inteligencia 6 Percepción Valores de combate 24 Puntos de vida 18 Mana 10 Iniciativa 14 Ataque a Distancia (Lanzador de cuchillos) 14 Ataque CC Sutil (Cuchillo) 12 Defensa Habilidades Físico 5 Atletismo Destreza 6 Lanzador de cuchillos 6 Cuchillo 2 Escalar 4 Defensa 1 Nadar 5 Robar bolsillos 5 Sigilo 5 Trampas/Cerraduras 5 Juego de manos Inteligencia 1 Fauna 1 Leyes 2 Religión 3 Supervivencia 1 Tradición/Historia Percepción 2 Advertir/Notar 3 Buscar 5 Callejeo 3 Comercio 4 Disfraz 3 Etiqueta 3 Rastrear 4 Música 4 Reflejos 3 Rumores Atributos 7 Físico 7 Destreza 6 Inteligencia 6 Percepción Valores de combate 28 Puntos de vida 18 Mana 9 Iniciativa 10 Ataque CC Sutil (Cuchillo) 10 Defensa Habilidades Físico 5 Atletismo Destreza 3 Cuchillo 5 Escalar 3 Defensa 4 Nadar 2 Robar bolsillos 2 Sigilo 5 Acrobacia 5 Contorsionismo Inteligencia 3 Fauna 1 Leyes 2 Religión 2 Sanación/Hierbas 1 Cirugía/Anatomía 5 Supervivencia 1 Tradición/Historia Percepción 4 Advertir/Notar 5 Bailar 3 Buscar 3 Callejeo 1 Comercio 1 Disfraz 4 Música 1 Rastrear 3 Reflejos 2 Rumores Mollie Louis: Mujer de 30 años delgada y estirada, totalmente plana, posee una cara tosca propia de los granjeros, su nariz es grande y tiene el pelo muy corto al estilo militar, casi rapada. Mollie nació como era de esperar en una familia de granjeros que se dedicaban a cultivar maiz al sur de Gilneas. A diferencia de sus 6 hermanos, quienes trabajaban en el campo de sol a sol, su tarea siempre habia consistido en matar las alimañas que se acercaban a los campos para mordisquear los frutos de la cosecha. Decian que no habia campo mas limpio de ladrones de hortalizas que la granja de los Louis y esto era gracias a Mollie, quien tenia un don para dar en el blanco con la onda. Cuando creció se unió a las cazerias de gilneas, donde destacó por su punteria y sus habilidades para la caza. En la guerra civil participó como tiradora en las milicias del sur, y pudo librarse de gran parte del problema de las purgas durante los primeros años hasta que fue reclutada a la fuerza por parte de los señores y nobles. Fue infectada el dia que volvió a su hogar por uno de sus hermanos quien se habia convertido y logrado matar a la mitad de su familia. Mollie logro abatir a la bestia, tras haber perdido a 4 de sus hermanos y a su padre. Buena punteria "Hay quien tendria celos de mi honda" Cazaalimañas Miembro de los Miserables Marcada Atributos 6 Físico 8 Destreza 6 Inteligencia 6 Percepción Valores de combate 24 Puntos de vida 18 Mana 9 Iniciativa 12 Ataque a Distancia (Honda) 14 Ataque a Distancia (Armas de fuego) 10 Defensa Habilidades Físico 4 Atletismo Destreza 4 Honda 6 Armas de fuego 3 Escalar 2 Defensa 2 Nadar 4 Sigilo 4 Trampas/Cerraduras Inteligencia 1 Fauna 1 Leyes 1 Navegar 1 Religión 3 Supervivencia 1 Tradición/Historia Percepción 3 Advertir/Notar 3 Buscar 3 Rastrear 3 Reflejos Gregory Bunce": "Gregory" a diferencia de la mayoria de Marcados no es procedente de Gilneas, habiendo nacido en el año -12 en el interior de un carromato que hacia las veces de tienda ambulante y de hogar para el y su familia. Durante buena parte de su juventud estuvo vagabundeando alli donde le llevaran los caminos, vendiendo toda clase de productos de necesidad en las villas y aldeas apartadas de las grandes ciudades del reino de Lordaeron. Gregory aprendio el negocio familiar con el transcurso de los años y una vez sus padres se vieron obligados a retirarse por la vejez y enfermedad heredó la vieja caravana y a Maria, la burra que tiraba del vehiculo. Cuando esto ocurrió, Gregory Brunce añadio la estafa a sus actividades como comerciante ambulante, algo que le causó muchos problemas obligandole a viajar por todos los reinos humanos incluso llegando a poner su pie y sus mentiras en el reino enano. Vivió bajo seudónimos y falsas identidades pues acabó granjeandose multitud de compradores descontentos por sus ventas fraudulentas. Fuese tal vez por un golpe de suerte, o su infalible mente calculadora que se ponia a toda maquina cuando veía que su pellejo peligraba, Gregory se salvó de unos cazarecompensas adentrandose en territorio Gilneano. Esto le dejó atrapado, pero a salvo, o eso creia él. En los años de la guerra civil utilizó su labia para vender armas a los rebeldes, aprendiendo los pequeños trucos de contrabandista sin olvidar sus dotes como estafador y vendedor de poca monta. Como era de esperar, sus negocios le volvieron a meter en problemas. Fue apresado en la capital meses despues tras la guerra civil, acusado de estafa y engaño. Aunque estuvo a punto de ser ejecutado por traicion, de algun modo logró evitar la sentencia mediante tratos, no obstante no pudo tirar mas de la manta y acabó participando en las purgas como cebo para las manadas de Huargens salvajes donde fue infectado y posteriormente arrojado al Gueto. En el Gueto sus actividades fraudulentas prosiguieron durante varios años donde se vio obligado a formar parte de una banda de poca monta, hasta que se le presentó la oportunidad de huir de aquel lugar. Dio esquinazo a quienes le tenian alli contra su voluntad, robandoles ya de paso lo poco que tenian, y huir hacia el frente norte. Donde las cosas no le fueron mejor.. Cuenta historias Habitante de los Bajos fondos Timador empedernido Miembro de los miserables Marcado Atributos 6 Físico 6 Destreza 8 Inteligencia 6 Percepción Valores de combate 24 Puntos de vida 24 Mana 6 Iniciativa 8 Ataque CC Sutil (Cuchillo) 7 Defensa Habilidades Físico 3 Atletismo Destreza 2 Cuchillo 3 Cabalgar 1 Defensa 2 Robar bolsillos 1 Sigilo Inteligencia 5 Leyes 2 Religión 4 Tradición/Historia 4 Cuentahistorias Percepción 3 Buscar 3 Callejeo 6 Comercio 3 Disfraz 3 Etiqueta 4 Rumores Elery Loom: (El dia que encuentre la imagen de un pordiosero pelirrojo juro que la posteo) Elery destaca no solo por su corpulencia, si no por sus pelo de colores rojos que contrastan con los cabellos negros y pieles palidas de la mayoria de Gilneanos. Su rostro redondo y tenso, medio oculto por una barba tupida del mismo color que sus cabellos, no puede ocultar las peculiaridades que caracterizan a aquellos mas cercanos a la sangre de los Gilnea. Se crió en los bosques a las faldas de las montañas al Este de Gilneas junto a sus hermanos en el pueblo Cortezamarga. Pasó parte de su juventud allí hasta que decidió marcharse para buscarse la vida uniéndose a un grupo de mercenarios. Sin mas pretensiones que la de ganar algo de dinero para ayudar a su familia, sirvió a distintas casas de nobles menores a lo largo de doce años, ocupándose de defender los bienes y tierras de los señores. En la guerra civil luchó a favor del bando de los realistas. Como muchos otros, fue infectado durante una de las batidas que tenia como objetivo limpiar Cortezamarga. Doblesueldos Rompefilas Armadura de malla Mandoble Miembro de los Miserables Marcado Atributos 8 Físico 6 Destreza 8 Inteligencia 6 Percepción Valores de combate 32 Puntos de vida 24 Mana 9 Iniciativa 12 Ataque CC (Mandoble) 8 Ataque CC Sutil (Cuchillo) 10 Defensa Habilidades Físico 4 Atletismo 4 Mandoble Destreza 2 Cuchillo 4 Defensa Inteligencia 2 Religión 2 Sanación/Hierbas 3 Supervivencia 2 Tradición/Historia Percepción 3 Buscar 3 Rastrear 3 Reflejos " El Anciano ": El Anciano, es un hombre ya entrado en los 65 años, de cabellos canosos, ojos hundidos y tez arrugada, pero ruda, surcada por multitud de cicatrices que evidencian toda una existencia dedicada a la lucha. Esta misteriosa figura sin nombre es foco de multitud de rumores, y presa de los supersticiosos marcados y hombres de armas Gilneanos que han estado a su lado en los campos de batalla y lo han visto luchar, blandiendo su espada con la natural letal agilidad propia que caracteriza a los maestros de la espada de Gilneas. Muchos lo admiran, considerándolo una especie de amuleto de la suerte pero tambien lo ven con una mezcla de temor y respeto que les hace guardar una distancia mas que prudencial. Con el tiempo esta actitud de lobo solitario ha provocando que surjan todo tipo de historias entorno a él, pero la realidad es que nadie tiene ni idea de quien és, no obstante no parece tener mucha importancia, y las teorias de sus origenes no son si no historias y rumores que cuentan los soldados frente al fuego de sus hogueras. Tiene una actitud arisca y seca hacia las personas, manteniendo escuetas conversaciones con quienes se dirigen a él. Su tienda de campaña esta levantada en la periferia lejos de la ajetreada actividad militar del campamento dando a entender que prefiere la soledad, un deseo que la mayoria de personas respetan. Maestro espadachin Muy poco comunicativo No acepta visitas Sin afiliacion Atributos 7 Físico 7 Destreza 6 Inteligencia 6 Percepción Valores de combate 28 Puntos de vida 18 Mana 14 Iniciativa 15 Ataque CC (Espada pesada) 11 Ataque CC Sutil (Cuchillo) 15 Defensa Habilidades Físico 4 Atletismo 8 Espada pesada Destreza 4 Cuchillo 3 Escalar 8 Defensa Inteligencia 4 Leyes 4 Religión 2 Supervivencia 3 Tradición/Historia Percepción 3 Advertir/Notar 3 Buscar 8 Reflejos Davok: Davok vivió toda su vida en la capital de Gilneas, alistandose como soldado a la temprana edad de los 16 junto a su padre, el cual fue su instructor durante gran parte de su juventud. Cuando su padre fue ascendido y Davok se lo ganó, fue convertido en Sargento, puesto que cubrió durante mas de 20 años antes de que la guerra civil de Gilneas estallara. La guerra se llevó la vida de su padre y la plaga huargen practicamente acabó con su familia y carrera militar cuando fue infectado en una incursión. En el Gueto sirvió a la Milicia durante cinco años enseñando a los asustadizos y pobres civiles a luchar en los barrios controlados por la famelica orden militar. Cuando el frente norte se abrió para los huargen, no dudó en alistarse como voluntario, deseando volver al campo de batalla para poder honrar el nombre de los suyos y ayudar a las gentes de Gilneas. Actualmente se le considera " Sargento " aunque oficialmente no lo es, muchos buscan su consejo y en actua como tal entre los Marcados y entre los hombres de las mesnadas. "Sargento" de la Milicia Huargen Vanguardia Instructor Marcado Atributos 7 Físico 7 Destreza 6 Inteligencia 6 Percepción Valores de combate 28 Puntos de vida 18 Mana 10 Iniciativa 11 Ataque CC (Espada pesada y escudo) 10 Ataque CC Sutil (Cuchillo) 11 Defensa Habilidades Físico 4 Atletismo 4 Espada pesada y escudo Destreza 3 Cuchillo 3 Cabalgar 3 Escalar 4 Defensa 3 Nadar 3 Sigilo Inteligencia 3 Leyes 3 Religión 2 Sanación/Hierbas 2 Supervivencia 3 Tradición/Historia Percepción 3 Advertir/Notar 3 Buscar 2 Callejeo 2 Comercio 4 Reflejos Sargento Percill: De entre todos los hombres de armas, no hay a quien mas teman los marcados que a Johan Redrick Percill. Este hombre de rostro alargado y afilado despoblado de pelo y con ojos de serpiente, se ha convertido en el tormento de muchos huargen que son designados bajo sus ordenes. Poco se sabe de Percill mas allá de unos cuantos rumores que le mencionan como un antiguo prisionero que fue absuelto en las purgas. Su destino iba a ser morir frente a los huargen salvajes, pero esto nunca ocurrió, y por algun motivo logró ascender hasta convertirse en un sargento de poca monta. Este rango le ha servido para impartir castigos crueles y obligar a los marcados y a otros soldados de armas a cumplir tareas realmente peligrosas sin las herramientas necesarias. Percill es un hombre desagradable y sibilino, que parece sentir placer en la crueldad que imparte al resto de personas, sean huargens u humanos, parece que muy pocos se salvan a excepción de su camarilla compuesta por 4 personas igual de mezquinas. A pesar de su actitud, sus métodos no le han causado muchos problemas pues camina en el filo de la navaja entre la disciplina y la violencia sin sentido. Es un hombre astuto, listo y con una inteligencia afilada. Ojos de serpiente Armadura de malla Cabecilla de los 4 Mezquinos Atributos 7 Físico 6 Destreza 6 Inteligencia 7 Percepción Valores de combate 28 Puntos de vida 18 Mana 12 Iniciativa 10 Ataque CC (Maza ligera y escudo) 10 Ataque CC (Combate desarmado Eq) >10 Ataque CC Sutil (Cuchillo) 10 Defensa Habilidades Físico 5 Atletismo 3 Maza ligera y escudo 3 Combate desarmado Eq Destreza 4 Cuchillo 3 Cabalgar 1 Escalar 4 Defensa 1 Nadar 5 Sigilo Inteligencia 4 Leyes 1 Religión Percepción 3 Advertir/Notar 3 Buscar 1 Callejeo 1 Comercio 5 Reflejos 3 Rumores
  13. [Mares del Sur] Tierra prometida.

    Hombres de roca y sal. La miríada de voces hermanadas y acordes retumbaba sobre cubierta, deslizando estrofas melodiosas y graves que brotaban de lo más hondo de las rasposas gargantas. Un viento cálido se ocuparía de arrastrarlas, revolverlas y esparcirlas cuál arena en la playa. Aquel desorden, nacido y fruto de una decena de timbres átonos y díscolos acababa componiendo un lienzo ordenado, grato para el oído: un canto triste y melancólico (¿acaso no eran así todas las baladas?) propio de tierras lejanas, pero que al joven aventurero no podían resultarle más familiares. En cierta forma era como estar en casa, pensó. Tenía la extrañísima impresión de estarlo pese a que nada de lo que lo rodeaba en las inmensas planicies de agua y salitre pudiera evocar con su estampa semejantes recuerdos en su entraña. Se sentía gentil y extraño; propio y ajeno a un mismo tiempo entre aquellas gentes pintorescas, por desventura salidas de lo más hondo, salvaje y recóndito de su añeja patria. Era una emoción difícil de entonar con palabras. La tormenta había pasado, y el indómito astro-rey de los Mares del Sur relumbraba ya al filo de la mañana con una saña y fiereza encomiables sobre el cielo límpido y cristalino. Al horizonte la paleta de tonos añiles, índigos, cobaltos y tarcos se abrazaba en un colorido paramento de azules que cubría todo cuanto el ojo alcanzaba a ver por los costados del navío. Mar y cielo, unidos pero divididos como agua y aceite por la etérea línea del horizonte lejano se antojaban para Varno un lírico símil de la sensación que acarreaba en sus adentros. Ninguno había podido descansar ni pegar ojo en la larga noche que antecedió al día, epílogo de la tempestad y la desgracia. Y aún habrían de faenar por horas antes de que sus cuerpos exhaustos pudieran conocer el reposo de la pausa: se tensaban y aliviaban cabos, se achicaba agua salobre y se recomponía la mercancía para izar de nuevo el velamen. Contra el pronóstico de los más agoreros, la humilde chalupa de vela y remo había sido capaz de capear el temporal sin volcarse o quebrarse; aún a costa de dos pobres marineros que ahora estaban ‘danzando en las profundidades con la Madre’. O eso aseguraba Piesmojados. El harapiento charlatán sin duda se atribuiría el éxito en semejante lid. Algunas horas antes se había hecho amarrar por el vientre al palo mayor, para vociferar, canturrear y adorar a su ancestral diosa idólatra en lo más profundo y atroz de la tormenta. Ahora se paseaba por cubierta como pez por las aguas; ajeno al vaivén constante del cascarón de nuez, y de cierto bendecido con un estómago de hierro a prueba de adversidades y vomiteras. Varno lo siguió con la mirada por un fugaz instante, mientras los cánticos de la tripulación reverberaban en su tímpano. Repasó sus pies descalzos y mugrientos, sus calzas de mendigo, y su rostro ajado: los rigores de la vida áspera le habían besado la faz, siempre deslustrada y puerca, opacada por la luenga barba bermeja y la melena revuelta que ni aún apelmazada y sucia lograba ocultar el par de perlas hondas y grises que tenía por orbes. Cuando el ‘sacerdote del Mar’ le devolvió la mirada, Varno no pudo hacer otra cosa sino apartar apresuradamente la suya. Era un hombre extraño salido de tiempos ya caducos, más propios de fábulas y cuentos de viejas. Tiempos que en la fría y próspera ciudad de Boralus habían tocado a su fin. Sus letanías tremebundas y sus histriónicos ritos se antojaban para algunos de los hermanos de la Audaz Cofradía cosa extravagante y profana, casi peligrosamente herética. Quienes habían tenido la fortuna de nacer en tierras pías e ilustradas no podían contemplar aquella sarta de supercherías con buenos ojos; pero lo cierto era que tales tradiciones tampoco le resultaban a Varno (vástago de los caserones del Canal Largo, de la ciudad, el puerto y el mercado) muchísimo más suyas que a Madlyn, Charles o Dianne. Sin embargo, como buen hijo de Kul Tiras, estaba dispuesto a respetarlas y honrarlas. Al menos mientras permanecieran a bordo. De alguna manera las antiguas creencias y las supersticiones marineras quizá fueran el ánima más vívida y pura de la ilustre República; por más que el progreso y la civilización las empujaran y confinaran en los rincones más oscuros y agrestes de las Islas. —¡Cantad, cantad! —animó el lóbrego predicador, con un berrido que sacó a Varno de sus elucubraciones—. ¡Que la Señora de Todas las Aguas oiga vuestras voces, pues gracias a su amparo hemos resistido la tormenta! ¡Cantad para que pueda escucharos en las Profundidades! Varno se incorporó una pizca. Le dolía la rodilla y la boca aún le sabía a vómito seco, pero de cierta y extraña suerte estaba feliz. Habían sorteado otra tempestad. Las aguas volvían a mecerse mansas y el sol brillaba en un cielo libre de nubes. Tal vez aquello también fuera un buen presagio, ¿por qué no? Con algo de fortuna las cosas irían a mejor a partir de ahora, quiso repetirse el joven con una candidez tan fingida como forzada. Un golpe de realidad en las tripas lo devolvió al mundo. Una sacudida floja sobre cubierta en el momento y lugar adecuados bastó para que la remembranza de las aciagas vivencias de la noche retornara a sus pensamientos. Luz. No quería ser pesimista. Jamás lo había pretendido. De hecho, ser pesimista era lo último que quería en el mundo. Pero cada vez que cerraba los ojos, lo último que pasaba por su cabeza antes de quedarse dormido era irremediablemente triste. Triste como despertarse en mitad de un sueño dulce. Triste como pensar en su verga abandonada por todas las mujeres a las que nunca amaría. Triste como entonar el nombre de una madre muerta tan solo para que se pierda en el viento. Triste, en fin, como las pendientes, los precipicios y las cosas que caen como el plomo. Aun así, se deseaba suerte todas las noches justo antes de acostarse. <<Nadie vive solo de ilusiones. —pensó Varno, mientras una levísima nausea punzaba su tripa— Y la esperanza, como la mentira, tiene patas cortas y bordes afilados>>. [...] Resumen: Decisiones relevantes: Consecuencias: Reputación: Habilidades usadas:
  14. Elegost Faler - El Montaraz del Norte

    Elegost tenía un amigo al que consideraba un hijo, y éste a él como un hermano. Éste hombre cometió crímenes terribles e incluso muerto aún se llegaban a escuchar sus pecados. Esta canción la hizo el Montaraz para no olvidadlo nunca, para siempre recordar una vergüenza y oscuridad latente. con letra Santiago Montaraz arcano Alza su arco con deshonor Santiago dejó escapar La vida entre sus manos Armado y cubierto de sangre y barro Reclamará para él su lugar Santiago alma rota Deja escapar en suspiro Santiago Montaraz avergonzado Él ha perdido su cargo Santiago el Caído Pronto la sombra llamará
  15. Santiago de Sveri

    Una batalla se avecinaba... Y como todo, habían preparaciones que no podían dejarse de lado. Los mendigos necesitaban saber que la hora se acercaba. Necesitaban moral. Necesitaban de su voz. Y así, desde lo alto de la torre, se oyó la puesta en manifiesto del destino del Maestro. Los muertos se alzarán Los muertos se alzarán, la guerra iniciará Sombras contra el mal, ¿y quién vivirá al acabar? Mendigos y temor, el destino proclamó Maestro solo tú nos llevarás hasta el final Lejos están ya los días de vino y paz Hora de brillar para la magia oscura En el tablero, la Torre moverá Y los peones, uno a uno caerán Se abre la marcha, la guerra comenzó La muerte será el estandarte de aquel vencedor Nuestro destino, manifiesto está La mano del Maestro al enemigo aplastará Lejos están ya los días de vino y paz Hora de brillar para la magia oscura En el tablero, la Torre moverá Y al acabar, la Reina aplastará Al caer jamás podrás, regresar Al caer jamás podrás, regresar Los muertos se alzarán, la guerra iniciará Sombras contra el mal, ¿y quién vivirá al acabar? Mendigos y temor, el destino proclamó Maestro solo tú nos llevarás hasta el final Lejos están ya los días de vino y paz Hora de brillar para la magia oscura En el tablero, la Torre moverá Y los peones, uno a uno caerán Al caer jamás podrás, regresar Al caer jamás podrás, regresar Se abre la marcha, la guerra comenzó La muerte será el estandarte de aquel vencedor Nuestro destino, manifiesto está La mano del Maestro al enemigo aplastará Lejos están ya los días de vino y paz Hora de brillar para la magia oscura En el tablero, la Torre moverá Y al acabar, la Reina aplastará
  16. Ausencias.

    Me tomo un tiempo de reflexión.
  17. Unpopular opinion

     

    Las huargen son guapas

    Resultado de imagen para changed my mind

  18. Memes (que intentan ser) graciosos

    Ahora con versión de la corte
  19. Percepción meta

    1. Bastián

      Bastián

      He reaccionado con un Haha pues me río de lo incrédulo que has sido: Inteligencia 5 META.

  20. -La pequeña rata- Habia una vez una pequeña rata que nació en la madriguera mas oscura, pues era en el nido mas enfermo que muy pocos se atrevieran visitar. Eso no desalentó al pequeño animal que empujada por un acto mas grande anduvo en busca de una solución que aliviara lo malo que perseguía a todo animal, aunque no lo encontrara en sus idas y venidas si la volvió mas sabia, mucho mas que las demás. Hasta que un día encontró a un viejo pájaro, este se encontraba mal herido y esta lo ayudó a curarlo, el viejo pájaro la engañó para guiarla hasta un lugar donde pudiera tratarlo mejor pero la pobre solo fue encaminada hasta un lugar mas oscuro que el corazón.
  21. [Los Baldíos] La caída del cerdo.

    Dramatización muy dramática. Un trío de taurens que se encontraban tan panchos paseándose por los baldíos se las arreglaron para colarse en una fiesta jabaespina en la cual los mismos danzaban y cantaban con ¿Alegría? alrededor del puerco, más aquel cerdo, completamente indiferente, no estaría así todo el tiempo, puesto que llegó la tormenta, una muy fea, los jabaespinas huyeron y todas las miradas se fijaron en el cerdo gigante, los ruidos provenientes de la misma enfurecían al puerco, el cual cargó con rapidez hacía el saco de papas Newuen. Entre golpes, mazazos, caídas y MAGIA, el trío de taurens lograrían derrotar a un muy agitado cerdo, pero cuando estuvieron a punto de acabar con su vida, un sentimiento de piedad les llenó el corazón y le dejaron huir, olvidándose por completo de cenar jamón. Fichereo ¡Somos un grupo de roleros hermitaños que rolean a las 4 de la mañana todas las noches, pero nos divertimos, aceptamos a cualquier rolero que se nos quiera unir!
  22. Lion a Alyra: TBC...TUC...TDJ... GGG

    Alyra a Lion: Tdcobb

    Auric: Bcmpn

     

  23. [Misiva sellada] Al Sr. von Falveri, Friederich

    Una misiva en un sobre sellado y algo hinchado, como si llevase algo más que una nota dentro, llegaría a manos del Iniciado de Capellán, Montaraz del Norte, ex-Sargento Imperial Elegost Friederich Faler von Falveri, con un sello de color turquesa sin abrir ni perturbar, con el símbolo de una estrella de seis puntas. Llegaría a manos de un ave de ojos brillantes, que sin el valor de acercarse al Capellán, dejaría en su lugar el sobre caer simplemente delante del mismo y volvería por donde se fue. ¿Cuánto podría haber tardado el ave en entregarlo? Quizás semanas. Quizás meses. Imposible saber cuanto podría haberse tardado el animal en encontrar el camino, y especialmente, el destinatario. Pero esta llegaría acabado el asedio a Caer Darrow, poco luego de que el Montaraz se marchase de las antiguas tierras del norte de Lordaeron y volviese a pisar césped verde y vivo bajo sus pies. Dentro habían una nota y un pequeño vial con un líquido azulado brillante. La letra dentro resultaba ser una caligrafía cuidada en una tinta que a la luz del día parecía un azul normal, pero si leída de noche, resultaba tener un ligero fulgor del mismo color para facilitar la lectura. Parecía totalmente natural. Al ex-Sargento del Ejército Imperial que abandonó sus deberes para unirse a la Iglesia por una elfa: Elegost Faler Emitida en el tercer día del quinto mes del trigésimo segundo año según el Nuevo Calendario Imperial Elegost, espero que la Luz te esté otorgando una buena vida. Te preguntaría como está todo, como están Lylia, Fergus, Law, Audrey, Jared y todos ellos, pero realmente no tendrías manera de responderme. Supongo que bien. Sí, lo sé, quizás te hice preocupar un poco con todo eso de que me iba a entregar. No te preocupes, logré burlar la muerte, sabes que soy demasiado cobarde como para morirme de verdad. Pero habiendo confesado mis crímenes entenderás que jamás puedo volver a tierras imperiales, pues la próxima me cortarían la cabeza para bien. La ley es la ley, ¿no? Y del mismo modo, tampoco te puedo decir dónde estoy. No me fío de que la misiva sea interceptada por el Imperio y decidan, no lo sé... Aplicar justicia o algo. Simplemente estoy aislado, con mi propia torre, buenas vistas y el aire en mi piel. También estoy intentando hacerme con una buena pipa, pero es difícil tan lejos de la civilización. ¿Sabes? También quiero iniciar un huerto. Con unas buenas calabazas, veré si logro agenciarme con algunas semillas. Creo que podría hacer unas tartas cojonudas si me esmero, receta sverina, como las salchichas sverinas. Si un día tengo la energía quizás tale un par de árboles, me haga unas vallas, un portoncillo de madera y me dedique a plantar la tierra. Me vendría bien el ejercicio y el trajo al aire libre. Creo que paso mucho tiempo encerrado, y la verdad es que dentro hay bastante humedad y es feo. Creo que en nuestras aventuras aprendí a valorar el aire libre. Tiene cierto encanto. Te adjunto un poco de una tinta que he desarrollado, por cierto. Es cojonuda, tienes que probarla. O puedes quedarte el vial como farol portátil supongo, pero no tiene el mismo encanto usarlo así que para escribir la letra de una canción en un tono brillante. Es FANTÁSTICO como queda. Pruébalo. Y oye. Si ves a Jared y Audrey, o a los viejos miembros de la compañía imperial (Sabes que hablo de Law. Descanse en paz Leonardo y eso) dales saludos de mi parte. Me alegraría de verlos algún día. Quizás... Bueno, ya veré. Tiempo al tiempo. Por la Luz. Por la Emperatriz. Por el Imperio Tu compañero, tu Sumiller de Corps, tu fiel hermano de viajes y nulo interés romántico porque somos hombres: Santiago de Sveri @Stannis the Mannis
  24. [Carteles] Se buscan AVENTUREROS

    Balin entrecerró la mirada a la vez que humedecía los labios, leyendo con la dificultad equivalente de un extranjero e incrementando el desafío con su edad. Lo habían llamado viejo, oso blanco e incluso una mujer lo comparó su encanecida cabeza con las montañas de Dun Morogh, pero por más que mil hombres hablaran el no estaba listo para retirarse a la seguridad de alguna posada en el pantano de Loch Modan. Y todavía menos con semejante reto que había estado leyendo. La búsqueda de Reliquias conlleva aquello que cuando joven le fascinaba, luchar contra criaturas y caer en grietas donde habían todavía más criaturas, ya estaba viejo pero no era inútil. Tomó su hacha que con un quejido de esfuerzo posó sobre su hombro, bebió de la cantimplora y mostró su sonrisa al viento, esto último no por entuciasmo si no por lo divertido que le resultaba el nombre: Elegost Faler, el Montaraz. // Me encantaría ir con Balin! Puedes hablarme por Discord, siempre estoy allí.
  25. [Carteles] Se buscan AVENTUREROS

    -¡Adio mama, adio tata, promesto hablar al montaras sobre justedes! Grito Alonso a dos personas, una señora que en belleza no destacaba, y a un viejo que en juventud no destacaba, para nada. -¡Adio mi ninio, cuidate caraho! Le respondió la madre y aquel viejo pues...Como podía hacer poco más que mover levemente la cabeza, lo hizo. Acto seguido el gran Alonso correría hacía un carro, en el cual lograría colarse because 7 destreza, con rumbo a Costasur...
  26. Alonso Quijano

    tributos6 Físico7 Destreza6 Inteligencia7 PercepciónValores de combate24 Puntos de vida18 Mana7 Iniciativa9 Ataque a Distancia (Pistola de chispa)9 Ataque CC Sutil (Espada ropera)8 Defensa Habilidades Físico Destreza 2 Pistola de chispa 2 Espada ropera 1 Defensa 2 Sigilo 1 Trampas/Cerraduras Inteligencia 1 Religión 1 Sanación/Hierbas 1 Tradición/Historia 2 Sastrería Percepción 2 Advertir/Notar 2 Música(voz) 2 Comercio
  27. Alonso Quijano

    Alonso Quijano Descripción física Descripción psicológica Historia
  28. Memes (que intentan ser) graciosos

    Lo siento. Espero que algún día Malcador le pague, Vagabundo
  1. Cargar más actividad