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  3. [Historia] Khalann

    Acto I. ?. Siguiente capítulo.
  4. He vuelto

    Hola, desaparecí tiempo atrás, de hecho a penas tuve demasiado tiempo para rolear. ¡Pero he vuelto! La gran mayoría no se acordará de mi, pero espero poder hacerme un hueco aquí de nuevo ^^ ¡Espero que sigáis activos e intentaré crear la máxima actividad posible! Espero que nos veamos on rol
  5. [Historia] Khalann

    Personajes (NPC's): 1. ???, alguien por llegar... Economía: - Balance diario orientativo: +??c - Ahorros: ??p ??c (??p ??c iniciales) Registros y otros: Eventos y tramas:
  6. Basnethril Ardem

    La piel desprende un aroma particular cuando se quema. De alguna forma, nunca se despega de tus fosas nasales. Ella miraba con una fijación fría y ajena, al ver como en las manos de su compañero el hechizo había escapado de su control. No era grave. Pero la Luz no es una simple llama incandescente. Arrugó la nariz, pero no por el olor como todos pensaron. Agrió su expresión por los lamentos que salieron de su bocaza. Qué blandos eran todos ellos, los viejos hijos de las antiguas castas que acudieron frente a este templo buscando grandeza y renombre, en el tiempo en el que acudir al mercado los lunes por la mañana volvía a ser costumbre, y las terrazas se llenaban de conversaciones que atrás habían dejado tiempos más oscuros. Ellos eran los hijos del renacimiento, no de la caída. Ellos no dieron nada, hasta que fue seguro hacerlo. Basnethril miró sus manos, en ellas, viejas marcas lacerando su piel. Hacía mucho que tejer esos trucos había dejado de ser un problema. La criaron con estrechez a la magia, en una casta de ambiciosos magos que esperaban de ella ese mismo destino. Desde pequeña tuvo esa visión empírica y matemática sobre todo lo que le rodeaba, cuestionando incansablemente las filosofías y teorías que se alejaban de la perspectiva racional más firme que conocía: la suya. Al mirar las cicatrices, un amago de recuerdo vivido vino a su mente. No era una imagen, no un momento. Una canción. Sí, ella era de una de esas viejas castas. Tal vez en otro momento hubiera sido como ellos. Ahora era predicadora de una apostasía. Una compañera se aproximó y entre rezos que le erizaron los pelos de la nuca subsanó lo que hace un momento esa misma energía había provocado en las manos de su compañero. No lo entendía. Notó la pesada mano enguantada del viejo halcón, rígida, unas garras que apretaban su carne. Un bofetón de realidad. Basnethril, sentada con las piernas cruzadas sobre la alfombra levantó la vista hacia él, cargó con su peso. No era reprimenda, era una complicidad silenciosa. Desde que llegó, él había sido el responsable de su instrucción, y la evolución de los métodos tampoco habían sido de su predilección. En su aula, los pesados tomos y los recitales colmados de fervor se quedaban al fondo de la sala, abandonados en un aparador. Tanto ella como él, eran hijos de las cenizas, y aborrecía profundamente estas muestras de debilidad. Cuando la sala hubo de quedarse vacía, Basnethril que reflexionaba para si se había quedado algo rezagada, la última, recogiendo sus enseres demasiado despacio sin darse cuenta. En algún momento, su hilo de pensamientos huyó de su mente y tomaron forma en palabras. -¿Aún la escucha?-Un estigma que no necesitaba nombre, nadie se molestó en ponérselo. El viejo halcón se viró, la miró con las manos en la espalda. Su expresión era siempre temible. Sus pobladas cejas oscuras agriaba una mirada fulgurante, de ojos redondos, casi animales. Había un desalme particular en esas esmeraldas fulgurantes, como la vista de un azor. -Y la seguiré escuchando.-Le respondió el maestro con una voz grave y plana. Firme, en esa afirmación había más peso del que pareciera. La canción de M’uru se quedaba tan clavada en el oído como el hedor de la carne quemada a la nariz. Pocos había que se atrevieran a cruzar palabra innecesaria con él, pero ella, tenía demasiados defectos como para que el descaro se escapase.-Te aflige. -Me quema.-Había tanta rabia en la voz de la Iniciada que temblaba, apretada bajo los dientes. Un siseo venenoso y rencoroso.-Muchos no pasaron por aquello y han ascendido. Saben de donde venimos pero no nacieron allí. -El tormento en piel ajena no calmará el tuyo, Ardem. Deberías alegrarte de que nadie más deba pasar por aquello, muchos no lo hubieran soportado. -Y por eso, me arde en el alma. Cada noche escucho esa melodía que sin tener maestría, podría tocar en un piano a ciegas. Los relatos, lo que se cuenta de esa época, romantiza cómo era desangrarse por cada enemigo que abatimos. Era un puñal en el alma a cada vez más profundo. Ahora… Es cálido, y no me aplaca, me insulta. ¿Por qué venerar a algo que pudo ser doblegado y empleado cual arma? No lo entiendo, maestro. Por mucho que me esfuerzo en entenderlo. Ante el silencio imperante, Basnethril se viró para ver a su maestro, que ahora, contemplaba la vida del patio interior al que daban las ventanas del aula. Alli, los Iniciados intercambiaban golpes y se turnaban para repetir el ejercicio hasta perfeccionarlo. Ella, se aproximó para verlo. Ella no quería ser caballero. No quería. Quería lucir las togas más caras de la ciudad y granjear contactos y favores mientras dejaba tras de si envidias y conspiraciones. Esa era la guerra que quería pelear. En otro tiempo, en otro lugar. No quería ser un polluelo de boca abierta y buche vacío. No quería ser un peón. Ni dioses, ni reyes. Abanderada y bandera. Pero fue hija de las cenizas de un reino. De un mundo caído, una primavera perecedera. Y se dejó embaucar por la propaganda y las promesas. Sin linaje, esta era una oportunidad imposible de pasar por alto para hacerse un nombre y prosperar. No hubo letra pequeña porque incluso ahora, nadie quería leerla. -Los tiempos cambian. Elige qué quieres hacer, si cambiar con ellos o fingir que lo haces. Eres disciplinada, pero desoyes los ideales que predicamos. Tienes una afinidad destacable entre tus hermanos, juegas con ventaja por cómo te crió tu padre, pero las cosas han cambiado, ya no es tan sencillo. Si quieres jugar al juego, aprende las normas primero. Enorgullécete de que aquello que quebró a tantos, en ti tan solo dejó furia. Úsala sabiamente o húndete miserablemente con ella. No le dedicó una sola mirada antes de marcharse. Ella, pensaba en un mi sostenido, en un fa bemol. Pensaba en todos aquellos que no soportaron la canción.
  7. Basnethril Ardem

    Nombre del Personaje Basnethril Ardem Raza Sin'dorei Sexo Mujer Edad 152 Altura 177 Peso 58 Lugar de Nacimiento Quel'Thalas Ocupación Caballero de Sangre Descripción Física Alta, de melena oscura y larga, ojos rasgados y cejas tupidas. No presume de físico si bien el entrenamiento la ha llegado a tonificar. El combate directo no es su fuerte. Descripción Psíquica Escéptica, pragmática y necia. Una pedante, un soldado con complejo de mago. Aunque disciplinada y recta, no pierde oportunidad de bajar de sus ideas a los demás, señalando con una hiriente ironía las conductas "ilógicas" que ve en ideologías y filosofías ensoñadas que no encajan con su verdad, la cual cree única y verdadera. No es amiga de la moralidad, tampoco de los valores.
  8. [Ficha] Basnethril Ardem

    Nombre: Basnethril Ardem Atributos 6 Físico 6 Destreza 8 Inteligencia 6 Percepción Valores de combate 24 Puntos de vida 24 Mana 7 Iniciativa 7 Ataque CC Sutil (Espada pesada) 7 Defensa Habilidades Físico 1 Atletismo Destreza 1 Espada pesada 1 Defensa 1 Nadar 1 Sigilo Inteligencia 1 Leyes 1 Religión 1 Sanación/Hierbas 2 Tradición/Historia 1 Reprender esencia 1 Detectar Entes Malvados 1 Proteger esencia 1 Bendición de entereza 1 Esencia sagrada Percepción 1 Advertir/Notar 1 Bailar 1 Buscar 1 Comercio 2 Etiqueta 1 Música 1 Reflejos 1 Rumores Escuelas/Especializaciones Protección
  9. [Historia] Khalann

    Nombre: Khalann Altura: 2,23m Raza: Draenei Peso: 216kg Sexo: Hombre Lugar de Nacimiento: Genedar Edad: 2746 Ocupación: Ayudante de forja Descripción Física Descripción Psíquica Historia
  10. [Ficha] Khalann

    Nombre: Khalann Atributos8 Físico6 Destreza7 Inteligencia5 PercepciónValores de combate32 Puntos de vida21 Mana6 Iniciativa9 Ataque CC (Martillo de Guerra)9 Ataque CC (Martillo de Mano)>9 Ataque CC (CCaC)7 Defensa Físico 1 Atletismo 1 Martillo de Guerra 1 Martillo de Mano 1 CCaC Destreza 1 Escalar 1 Defensa 1 Nadar 1 Sigilo Inteligencia 1 Fauna/Agricultura 1 Leyes 1 Religión (Naa'ru) 1 Sanación/Hierbas 1 Supervivencia 1 Tradición/Historia (Drae.) 1 Tradición/Historia (Orc.) --Oficio-- 2 Herreria --Luz Sagrada-- 1 Proteger Esencia 1 Crear Luz Percepción 1 Advertir/Notar 1 Buscar 1 Comercio 1 Rastrear 1 Reflejos 1 Rumores Escuelas/Especializaciones Protección
  11. [Ventormenta] Vindicta

    Luego pongo esto Información OFF
  12. Memes (que intentan ser) graciosos

    Ha sido uno rapidito que queria hacer desde hace tiempo. https://www.kapwing.com/videos/5f00c91614ee530015220f2f
  13. [Historia] Marcus Blackthorn

    Acto II. ?. Siguiente capítulo.
  14. Memes (que intentan ser) graciosos

    Bueno va, el primero y probablemente el ultimo que haga, que esto lleva demasiado tiempo. EL programita se ha comido el audio, asi que os dejo la versión original tambien https://www.kapwing.com/videos/5efd9ff561ad4d0014548710 https://www.youtube.com/watch?v=XAAp_luluo0
  15. [Elwynn] Cuando nada vale nada

    3. A la caza del zorro Desde que Edward y Eleannor se reencontraron, pese a la manera en que se vieron la última vez, todo pareció quedar tras cuando supo que la mujer había dado con el rastro de aquel miserable canalla: Félix Expósito. Ben había cruzado el mar y a saber dónde había terminado. Vivo al menos, los dos que habían permanecido en Ventormenta tenían un hilo del que ir tirando hasta dar con la presa, la misma que tanto ansiaba atrapar Edward desde hacía mucho tiempo. Su intuición les llevó a Villadorada, siguiendo la hipótesis de que Félix se preparase para tender una trampa a la elfa de nombre Taendris. En la villa conocieron a Bo, quien deseaba participar en la búsqueda y ganarse un buen dinero. Pero eso no era todo, pues sostenía que le había visto. Así fue como les guió hasta una casa donde encontraron pruebas firmes de que Félix había fomentado el lugar. Por la sangre encontrada era evidente que aún se recuperaba de la herida de bala que le provocó Eleannor. Todo apuntaba a las sospechas de Edward, y, o bien andaban cerca de atraparlo... O serían ellos quienes caminaban hacia una trampa. Edward no reparaba en cautela, cosa que le sirvió para evitar una desagradable sorpresa al comprobar la trampa que había preparado Félix en un baúl. En su interior guardaba recelosamente sus pertenencias. Ed había deseado inspeccionarlas mejor, pero a falta de tiempo tras el aviso de Eleannor, fue breve e hizo lo más práctico: romper la bola de cristal y quemarlo todo. No sin antes llevarse una hoja en especial. Un mapa.
  16. El Archivium: Dudas de Lore y Rol

    Buenas tardes Taendris. Respondamos por orden a sus preguntas: Respecto a la residencia de goblins y sus coetáneos en territorios humanos o imperiales, hay que entender que fuera de las zonas portuarias normalmente el acceso a los goblin (Y con permiso, a sus guardaespaldas como ogros, etc...) está limitado, inclusive para aquellos neutrales como el Cartel Bonvapor. Un goblin no puede simplemente pasearse por territorios imperiales al gusto, si no que requiere de un permiso de comercio para viajar por él. Incluso así, y con la libertad de moverse por el interior de los reinos para realizar labores, comerciar, etc... se les limita acceso a ciertas zonas como zonas de culto (Iglesias, Cementerios, sitios sacros) o militares. No es habitual ver goblins por territorios como los Páramos del Poniente, Stromgarde o Ventormenta, pero tampoco es descabellado encontrarse a alguna caravana de mercaderes goblins, tal vez, si son suficientemente "relevantes" como para que su cartel interceda por ellos, con guardaespaldas ogros u otras razas no-bienvenidas en territorios humanos. Siempre bajo su responsabilidad, por supuesto. Estos permisos sin embargo nunca son de residencia, por lo tanto no, los negocios goblin que pueda haber en territorio humano, estarán siempre limitados a aquellos establecidos en las zonas "libres" que se permiten en los grandes muelles comerciales de ciudades como ventormenta, theramore, kul'tiras, Stromgarde, donde se permite un mucho mayor flujo de razas variopintas (Gnolls, trols, orcos, ogros, etc...) , siempre bajo la responsabilidad de cada capitán. Al fin y al cabo, recordemos que cada barco se considera territorio legítimo de su respectivo reino (O equivalente. Y los que no tienen "afiliación" son barcos piratas y no permitidos), y sus tripulantes por lo tanto siempre están bajo la responsabilidad de su capitán, que a su vez responde ante su respectiva nación. Sobre su segunda pregunta. Para responderla, hay que primero explicar la naturaleza del alma en el universo de Warcraft. Nadie sabe exactamente el origen de las almas, aunque por lo que podemos intuir de ciertas referencias del trasfondo, estas provienen del Plano Astral, también llamadas las Tierras Sombrías (Que ahora en la reciente expansión de Shadowlands parece que expandirán y "profundizarán", pero ignoremos tal cosa por ahora y para esta explicación), y son intrínsecamente ligadas a un ente vivo cuando este es creado. De estas almas emana la energía vital de cada cuerpo, como el motor que mantiene en funcionamiento un vehículo. No todas la almas son iguales, las hay más fuertes, más débiles, más firmes y más volubles, y la personalidad de cada ente es una relación simbiótica entre los sentimientos nacidos del alma y los raciocinios nacidos de su mente. Cuando un cuerpo fenece, su alma regresa a las Tierras Sombrías. O eso es lo que suele ocurrir. Las almas, tratándose de fuentes de energía extremadamente poderosas (Al fin y al cabo, es lo que los demonios usan para alimentar su magia) pues son básicamente fuentes casi infinitas de energía vital, son muy volubles a las alteraciones empáticas. Esto se manifiesta en situaciones extremas, de muertes espectacularmente horribles o cruentas, de individuos fallecidos en contextos de mucha alteración, o con grandes disgustos o emociones muy fuertes, negativas, que desequilibraron el espíritu. Esto, por si mismo, no suele ser suficiente para tener un "alma errante", pues si no en cada campo de batalla habría cientos o miles de espíritus rondando. Normalmente, es la combinación de esta clase de muerte, con un entorno donde las barreras del mundo espiritual y el mundo físico se debilitan; por ejemplo, un campo de batalla donde se han desatado miasmas y energias profanas y oscuras, como los de la tercera guerra en Lordaeron, zonas malditas como Bosque del Ocaso o las Tierras de la Peste, o lugares donde se han realizado sacrificios o asesinatos de individuos con almas especialmente potentes (Ejemplos habituales de casas abandonadas y malditas, etc...), que lleva a la creación de almas en pena y espectros "naturales". Otro ejemplo es la Guerra de los Ancestros, o el asedio de Quel'thalas, donde las invasiones de los demonios en el primer caso, y la Plaga en el segundo, y las enormes matanzas cometidas, llevaron a la creacion de aldeas y ciudades enteras, arrasadas, cuyas poblaciones se alzaron como espectros en pena que en algunos casos aun a día presente moran esas ruinas (Como las ruinas altonato en tierras kaldorei, por ejemplo). Cuando un Nigromante alza un espiritu, no hace más que usar un componente físico del cuerpo de la victima para "conectar" con su alma en el mundo de la sombras, y usando energía oscura, arrancarla del descanso eterno y doblegarla a su voluntad en el plano físico. Y para rematar, sobre su ultima pregunta, esa arboleda, protegida por el vuelo verde, está oculta con poderosa magia dragonante, y por lo tanto su existencia es desconocida para los humanos. Aparte de ello, pese a que en el mapa offrol del juego ocupe 1/3 de bosque del ocaso, onrol ocuparia una porción mucho más pequeña, oculta en lo profundo de la cuenca creada por las montañas que la rodean. Espero que esto haya respondido a sus preguntas, y si recuerda las demás, o le surgen otras nuevas, le animo a realizarlas, como siempre. Un saludo y buen rol.
  17. El Archivium: Dudas de Lore y Rol

    Muy buenas, cómo estamos. Estos días me han ido saliendo dudas unas tras otras que he ido apuntando para preguntar todas en un mismo comentario aprovechando que he estado inspirado así que aquí se vienen: Entiendo que los goblin neutrales como los de Bahía del Botín u otros carteles negocian con cualquiera, pero, ¿habrían goblin viviendo en ciudades como Ventormenta o Gilneas con sus propios negocios estables viviendo de forma temporal o solo mantienen relación en los puertos para dejar mercancías y marcharse? ¿O pueden hacer ambas? El tema espectros y fantasmas no lo entiendo muy bien. Sé que hay nigromantes por ahí que pueden invocarlos, pero también se ven casos en los que los fantasmas simplemente se quedan por ahí sin haber sido invocados, como en casas encantadas o demás. ¿Eso pasa en PyE? ¿Y si es así, por qué? En el mapa del bosque del Ocaso está la Arboleda del Crepúsculo, la zona esa con el portal Esmeralda y demás. ¿Qué sabe la gente del bosque oscuro sobre eso o los humanos del imperio? Me olvidé de las otras pero ya me acordaré. Muchas gracias al que conteste, un grande.
  18. [Gilneas] Carta a la oficialía

    El chasquido resonó por la claustrofobica sala atestada de librerias y pilas de pergaminos, cuyos textos eran exiguamente iluminados por la luz de las velas. El sonido bien podria haberse relacionado con algun viejo mecanismo que acababa de despertar tras haberse mantenido inerte y en deshuso durante mucho tiempo, casi nada mas lejos de la verdad, la quejumbrosa nota musical provenia del menisco de Mergo, el cual apretó la mandibula ante el agudo dolor, pronunciando una blasfemia muy poco adecuada para alguien como el. Sus largos dedos huesudos que bien podrian haber recordado a las patas de una araña, envolvieron la pluma con la cual empezo a escribir la carta. A Marcus Blackthorn Propicios dias sean. Mi nombre es Mergo, Decano de la casa de los Alquimistas del reino. Siento decirle que su misiva ha sido redireccionada hacia mis actuales oficinas en el frente norte, y es aqui donde para su suerte o desgracia le puedo ofrecer un puesto como aprendiz. Hacen falta medicos en todos los lados, siendo muy solicitados dada la situacion que vivimos. Aqui, podrá satisfacer su apetito intelectual, ademas de darle la oportunidad de adquirir experiencia directamente de un acontecimiento bélico y de los sanadores mas doctos en sutura arterial, amputaciones y el resto de alicientes medicos que ya ira descubriendo por su propia cuenta. Podrá encontrara tambien especimenes huargen frescos y vivos, a los cuales estudiamos activamente para entender mejor la maldicion que les afecta. Tiene un puesto en este lugar si lo desea, claro esta bajo su propia cuenta y riesgo. Las distintas instituciones no se hacen responsables de los daños que pueda sufrir su persona. Atentamente El Decano Mergo @Sanguine
  19. Memes (que intentan ser) graciosos

    Los charr también tienen artillería pesada, legiones y guerras, muchas guerras!
  20. Memes (que intentan ser) graciosos

    Mientras tanto @Maw... https://www.kapwing.com/videos/5ef74017adabca0015d50673
  21. Memes (que intentan ser) graciosos

    Bueno. Llevaba tiempo sin hacer uno de estos y no he tenido material memetico para rellenar, asi que he reciclado. https://www.kapwing.com/videos/5ef773dbbc0bb60015988a68
  22. Solicitud formal

    Tras mucho meditarlo, finalmente Edward tomo una decisión respecto a qué rumbo iba a tomar. Demasiadas cosas habian pasado y posiblemente hubieran tenido lugar situaciones peores a las vividas. Había que pararlo antes de que algo malo pasara, y puesto que estaba sin blanca, Ed marchó junto con su fiel perrita Bronn al lugar que menos le agradaba de ver... Mi nombre es Edward Payne, Seguramente ya hayan podido comprobar que anteriormente cometí graves faltas contra la ley, motivo por el que pasé seis largos años en la prisión de la ciudad. Así mismo, sabrán por parte de la Iglesia que recientemente me tomé la justicia por mi mano para acabar con la vida de un hereje pese a que era un noble afincado en Ventormenta: Lord William Fraile. Pagué un alto precio por no seguir los protocolos de actuación por justa que fueran mis acciones, pero aún me queda una deuda que saldar. Y es por ello que he decidido corregir la vida que he llevado y limpiar mi nombre, a fin de redimirme y restaurar en mi interior todo cuanto he perdido. Si precisan de preguntar a alguien sobre mi persona, el Sargento Garrett Julius Marshall (st), así como el Cabo Jay Anderson (st), podrán dar fe sobre quien soy. Tengo presente que mi solicitud albergará dudas comprensibles ante ser rechazada o aceptada, pero acataré cualquier decisión que se tome. Fdo. E. Payne @Vagabundo (Vale, ya descubrí quien lo lleva... ^^U )
  23. [Ventormenta] Vindicta

    "Lecciones de vida" Ilustrado por LoranDeSore Una vez alguien me dijo que era un cobarde incapaz de hacer las cosas por mi mismo, que necesitaba que otros hicieran el trabajo sucio por mí para no mancharme nunca las manos. Quizá tuviese razón, pero también fui un iluso al creer que de esa forma sería todo más sencillo: confié en las habilidades de Lord William creyendo que sería capaz de cumplir con todo sin problema alguno y para mi decepción acabó siendo una carga que tuve que dejar atrás. Si quiero que las cosas se hagan bien, tendré que hacerlas por mi propia cuenta. Todo lo que hice para que capturasen a la asesina de todos los que han sido importantes para mí no ha servido de nada, todo por culpa de este grupo que nos persiguió hasta el final. Ya veré que hacer con ellos... Información OFF
  24. [Gilneas] Carta a la oficialía

    En el momento en que fuera abierta, se descubriría una carta que había sido cuidadosa y claramente escrita, cuyo sello habría de ser roto con la intención de que su contenido fuera visto por algún oficial del ejercito de Gilneas... A la atención de la autoridad responsable, Con la intención de prestar mis servicios para mayor beneficio de nuestro pueblo y prosperidad de nuestra amada tierra, me dirijo a ustedes en el ofrecimiento de poner a su disposición mis conocimientos y experiencia como cirujano-boticario. Considero que como académico e inquieto investigador pudiera ser de gran utilidad en la búsqueda y estudio de los mismos misterios que encierra la maldición de la licantropia, a fin de extender y propiciar cuanto me sea posible la comprensión que tenemos sobre tal maldición y cómo subsanarla o emplearla a nuestro favor. Por ello deseo colaborar y ser parte útil en los lugares donde una persona de mi oficio sea mejor requerida, así como atender a nuestros hermanos y hermanas que precisen la atención de un sanitario. De satisfacer sus intereses, rogaría si fuera posible se me concediera un lugar de trabajo habilitado para la atención médica, el estudio y disección de los sujetos de investigación que sean aprobados, así como el acceso a los pabellones de enfermería que determinen. Mediante esta práctica, confío en desarrollar una tesis que sirva bien al interes del reino de Gilneas, y ello me pueda conceder el título y reconocimiento de doctor. Atentamente, Marcus Blackthorn, Cirujano-boticario. @Malcador
  25. [Elwynn] Cuando nada vale nada

    2. Inflamable Edward tenía las manos manchadas de sangre, consolandose apenas mediante la idea de que ninguna gota de ella pudiera ser de alguien inocente. No lo eran, desde luego. Pero cuando recobró el sentido vio la magnitud de sus acciones. Quizá había ido demasiado lejos… Había perdido más que un amigo. Sin duda Ben había sido su compañero de fatigas, y sin quedar atrás la joven Eleannor también había formado parte de aquella temprana y cálida fraternidad. ¿En qué se estaban convirtiendo? ¿Qué estaba sucediendo a su alrededor? El cuerpo le dolía atrozmente a causa de la inusitada paliza que se vió obligado Ben a propinarle, incapaz de contener aquel fuego de rabia que emergió de su interior. Explotó, y todo su dolor se volcó en quien había sido su amigo. No lo merecía, pero ya era tarde. A menudo Edward advertía que desde el desafortunado encuentro con aquel brujo y el daño que este le había hecho a su alma, los límites entre el bien y el mal se distinguían con tan poca consistencia como el vapor. Aquello le transmitió un profundo miedo, pues hasta entonces nunca había reaccionado de forma tan volátil. El resultado de aquella ocasión fue descubierto con horror después por quienes fueran sus compañeros hasta ese momento. Los dos aspirantes a Defias, que suscitaban el inicio de unos provechosos planes de futuro en común, yacían muertos a la salida de su guarida cuando acudieron a la cita de esa misma noche. No había rastro de Hanse, pero Ed dejó atrás la feroz firma de su partida mediante metralla y acero. El daño estaba hecho, los caminos se separaron en un violento giro de los acontecimientos. Edward necesitaba recuperar pronto aquello que había perdido, antes de convertirse realmente en el monstruo que algunos temían que fuera. ¿Sería cierto, o albergaba alguna esperanza?
  26. [Historia] Marcus Blackthorn

    Acto I. 1. Cavilaciones de un hereje primerizo. 2. El hombre que vino del mar. 3. Inquietudes académicas. 4. Benedict Garthside. 5. Una pesada revelación. 6. De vuelta a la ciudad. 7. Amanecer en la ciudad gris. 8. Dulces sinsabores. 9. Una esperada respuesta. 10. Wadelwich.
  27. Garnákh, hija de Du'bey

    Un pedazo de tierra era todo cuanto necesitaban. Moraron durante días e indagaron a través de las profundas gargantas de cañón que hubieron de toparse hasta que los espíritus les sonrieron. Un ligero rumor entre las rocas, agua fluyente, fresca. Una bendición bajo el sol implacable de la tierra desconocida, otra más. Serían más duros que nadie, cambiando el frondoso bosque por arena y tierra. Ese afluente era vida y sólo la merecerían si conseguían defenderlo. No lejos la fauna prosperaba nutrida y atraída por las aguas. Un puñado de arpías no serían un verdadero reto. Su padre le recordaba incesantemente que la honra que trae un animal es igual al número de patas que tiene. Rara vez en Azeroth superan el segundo par. Garnákh se reía mucho de aquella aseveración, porque según él, daba igual las dimensiones de la pieza de caza, en Draenor tendría dos pares más de patas, un par más de ojos y siete filas más de dientes de sierra. Y veneno. Y una cola con pinchos. Su mundo desde luego era letal, y aun asentados en mitad del desierto de roca la vida no era fácil, pero era mejor y más tranquila que en Nagrand. Sin ogros, sin depredadores que sobrepasaban con creces la altura de tres orcos. Así fue que prosperaron. Ya tenía dos hermanos cuando llegó, hace apenas un par de días asistió a su madre dando a luz al quinto. Poco más de quince cuando llegaron, ahora eran casi más del doble. Nacían rápido, crecían fuertes. Más cazadores valientes, más bocas que alimentar, o más bien, que buscaban su lugar en el clan. Ella era la primogénita, orgullosa hija de su padre, heredando el carácter rebosante, vivaz y enérgico de su madre y el mal temperamento de su padre cuando se terciaba. “Llévate a tus hermanos” - le espetó un día- “que aprendan de ti como tú de mí. Enséñales dónde se congregan las gacelas y espanta a las hienas. La cena depende de vosotros.” La responsabilidad consiguió que el orgullo brillara en ellos al momento de partir. Junto a ella caminaban Gor’nu y Azork, y tan solo el primero había pasado ya su Om'riggor por lo que podía considerarse ya un cazador hecho y derecho. Nor’kah o Nomul les seguían de cerca, con dientes de adulto pero con aires aún niños, como sus amos. En su clan, se entregaba un cachorro de huargo cuando los jóvenes pasaban su rito de madurez y era responsabilidad suya a partir de entonces criarlos, adiestrarlos y dominarlos. Un Grito de Guerra sin su huargo es como un pájaro sin alas. Los Dientefausto como clan satélite de ellos no eran diferentes. Hacía años que Garnákh había pasado orgullosamente por su ceremonia, pero la cría que le acompañaba a penas tenía unos tres meses, si bien por naturaleza era tan grande como un potro y más que llegaría a crecer más pronto que tarde. La calavera de su primero fue adornada, y se convirtió en la corona de una pica donde reposaban las cabezas de las arpías que se atrevieron a asaltar el carro cargado de pieles -pues eran conocidos por ser diestros peleteros y comerciaban con las pieles al otro lado del río- cuando quisieron atravesar el gran cañón. Habían reclamado y mantenido el lugar con éxito, pero las arpías, tan necesitadas de las aguas como ellos y sobretodo de las presas que atraían, no cedían a la hora de intentar expulsarlos. Mug’ar murió defendiendo el carro tras haber arrancado de cuajo el ala de una que intentó hacerles una pasada por encima. Ésta, atenazó su cráneo y le reventó los ojos con las garfas. Azork se puso a la altura de sus hermanos, esbelto y fibroso como una liebre, apenas sí tenía siete años y aún tendría que ganar volumen para siquiera llegar a asustar a una hiena coja. Estaba emocionado con la partida y aunque deshabituado a realizar caminatas tan densas, insistía en ir a la par con sus hermanos. No tardaron mucho en que el cañón se abriera, siguiendo en recto el curso del agua hacia la pequeña laguna que formaba al otro lado. Cerca el mediodía y la hora de sol más inclemente despuntando sobre sus cabezas, los hervíboros acudían a la charca para refrescarse. Bajo densas capas de tela color tierra descendieron por el escarpado descenso, cuidando de que sus pasos no alertasen a la manada de gacelas que refrescaba el gaznate más abajo. - Esa -señaló Azork, agazapados entre la hierba alta que crecía entorno al charco miraron- la que tiene más carne. El animal alzó la cabeza, moviendo las orejas rotarias mientras el resto se saciaba. Los apuntados y retorcidos cuernos hablaba de su edad. Era grande, un macho, seguramente la cabeza de grupo. - No -le replicó Gor’nu- seguramente sea el más rápido. Busca una hembra, si está preñada cuenta doble. Era un juego. Cuando la supervivencia es parte del hábito de vida de una persona que jamás ha conocido nada mejor, se tiende a desmerecer el tormento y convertirlo en algo vivaz y dinámico. Costumbre. Tal era su seguridad en la tarea que no pensaban siquiera en pasar la noche con el estómago vacío, por encima de la cadena que irremediablemente ciñe a todos por igual. Garnákh no respondió cuando se le preguntó su opinión en busca del desempate. Tensaba el arco mientras sus hermanos discutían, fijándose entre las ebras danzantes de la hierba alta en el grupo de gacelas, que durante las últimas semanas se había vuelto atípicamente exiguo. A penas media docena. Nacían rápido, crecían fuertes, y era cuestión de tiempo que aquella seguridad cediera bajo su marea. Pronto el riachuelo no tendría nada que ofrecerles. Pero Garnákh no fue la única en darse cuenta de aquello, si bien fue tarde para reaccionar a la emboscada. Gor’nu evitó rápidamente la pasada de la arpía, pero Arzork, el más joven, el esbelto, fue atrapado y levantado en el aire antes de que el peso y la pérfida voluntad del enemigo lo dejase caer desde buena altura como si fuera un quebrantahuesos. El sonido de su cuerpo cayendo a plomo contra la roca hizo que la manada de gacelas se dispersase, esta vez, sin perseguidores y airosas. Las arpías no dudaron en distraer a los mayores para cebarse con el más débil. Garnákh entendió entonces que la victoria no era siempre el fin ineludible. A veces, más que vergüenza, quedaba la pérdida. No recordó qué ocurrió entonces, sólo retornar en un tenso silencio a la aldea junto a su hermano Gor’nu que cargaba con ella como si la vida le fuera en ello. En cierto modo, se la debía.
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