Psique

Roler@
  • Contenido

    425
  • Registrado

  • Última Visita

  • Days Won

    73

Psique last won the day on July 11

Psique had the most liked content!

Reputación en la Comunidad

996 Excellent

Sobre Psique

  • Rango
    Miembro Avanzado

Visitantes recientes del perfil

3585 visitas al perfil
  1. Basnethril Ardem

    La piel desprende un aroma particular cuando se quema. De alguna forma, nunca se despega de tus fosas nasales. Ella miraba con una fijación fría y ajena, al ver como en las manos de su compañero el hechizo había escapado de su control. No era grave. Pero la Luz no es una simple llama incandescente. Arrugó la nariz, pero no por el olor como todos pensaron. Agrió su expresión por los lamentos que salieron de su bocaza. Qué blandos eran todos ellos, los viejos hijos de las antiguas castas que acudieron frente a este templo buscando grandeza y renombre, en el tiempo en el que acudir al mercado los lunes por la mañana volvía a ser costumbre, y las terrazas se llenaban de conversaciones que atrás habían dejado tiempos más oscuros. Ellos eran los hijos del renacimiento, no de la caída. Ellos no dieron nada, hasta que fue seguro hacerlo. Basnethril miró sus manos, en ellas, viejas marcas lacerando su piel. Hacía mucho que tejer esos trucos había dejado de ser un problema. La criaron con estrechez a la magia, en una casta de ambiciosos magos que esperaban de ella ese mismo destino. Desde pequeña tuvo esa visión empírica y matemática sobre todo lo que le rodeaba, cuestionando incansablemente las filosofías y teorías que se alejaban de la perspectiva racional más firme que conocía: la suya. Al mirar las cicatrices, un amago de recuerdo vivido vino a su mente. No era una imagen, no un momento. Una canción. Sí, ella era de una de esas viejas castas. Tal vez en otro momento hubiera sido como ellos. Ahora era predicadora de una apostasía. Una compañera se aproximó y entre rezos que le erizaron los pelos de la nuca subsanó lo que hace un momento esa misma energía había provocado en las manos de su compañero. No lo entendía. Notó la pesada mano enguantada del viejo halcón, rígida, unas garras que apretaban su carne. Un bofetón de realidad. Basnethril, sentada con las piernas cruzadas sobre la alfombra levantó la vista hacia él, cargó con su peso. No era reprimenda, era una complicidad silenciosa. Desde que llegó, él había sido el responsable de su instrucción, y la evolución de los métodos tampoco habían sido de su predilección. En su aula, los pesados tomos y los recitales colmados de fervor se quedaban al fondo de la sala, abandonados en un aparador. Tanto ella como él, eran hijos de las cenizas, y aborrecía profundamente estas muestras de debilidad. Cuando la sala hubo de quedarse vacía, Basnethril que reflexionaba para si se había quedado algo rezagada, la última, recogiendo sus enseres demasiado despacio sin darse cuenta. En algún momento, su hilo de pensamientos huyó de su mente y tomaron forma en palabras. -¿Aún la escucha?-Un estigma que no necesitaba nombre, nadie se molestó en ponérselo. El viejo halcón se viró, la miró con las manos en la espalda. Su expresión era siempre temible. Sus pobladas cejas oscuras agriaba una mirada fulgurante, de ojos redondos, casi animales. Había un desalme particular en esas esmeraldas fulgurantes, como la vista de un azor. -Y la seguiré escuchando.-Le respondió el maestro con una voz grave y plana. Firme, en esa afirmación había más peso del que pareciera. La canción de M’uru se quedaba tan clavada en el oído como el hedor de la carne quemada a la nariz. Pocos había que se atrevieran a cruzar palabra innecesaria con él, pero ella, tenía demasiados defectos como para que el descaro se escapase.-Te aflige. -Me quema.-Había tanta rabia en la voz de la Iniciada que temblaba, apretada bajo los dientes. Un siseo venenoso y rencoroso.-Muchos no pasaron por aquello y han ascendido. Saben de donde venimos pero no nacieron allí. -El tormento en piel ajena no calmará el tuyo, Ardem. Deberías alegrarte de que nadie más deba pasar por aquello, muchos no lo hubieran soportado. -Y por eso, me arde en el alma. Cada noche escucho esa melodía que sin tener maestría, podría tocar en un piano a ciegas. Los relatos, lo que se cuenta de esa época, romantiza cómo era desangrarse por cada enemigo que abatimos. Era un puñal en el alma a cada vez más profundo. Ahora… Es cálido, y no me aplaca, me insulta. ¿Por qué venerar a algo que pudo ser doblegado y empleado cual arma? No lo entiendo, maestro. Por mucho que me esfuerzo en entenderlo. Ante el silencio imperante, Basnethril se viró para ver a su maestro, que ahora, contemplaba la vida del patio interior al que daban las ventanas del aula. Alli, los Iniciados intercambiaban golpes y se turnaban para repetir el ejercicio hasta perfeccionarlo. Ella, se aproximó para verlo. Ella no quería ser caballero. No quería. Quería lucir las togas más caras de la ciudad y granjear contactos y favores mientras dejaba tras de si envidias y conspiraciones. Esa era la guerra que quería pelear. En otro tiempo, en otro lugar. No quería ser un polluelo de boca abierta y buche vacío. No quería ser un peón. Ni dioses, ni reyes. Abanderada y bandera. Pero fue hija de las cenizas de un reino. De un mundo caído, una primavera perecedera. Y se dejó embaucar por la propaganda y las promesas. Sin linaje, esta era una oportunidad imposible de pasar por alto para hacerse un nombre y prosperar. No hubo letra pequeña porque incluso ahora, nadie quería leerla. -Los tiempos cambian. Elige qué quieres hacer, si cambiar con ellos o fingir que lo haces. Eres disciplinada, pero desoyes los ideales que predicamos. Tienes una afinidad destacable entre tus hermanos, juegas con ventaja por cómo te crió tu padre, pero las cosas han cambiado, ya no es tan sencillo. Si quieres jugar al juego, aprende las normas primero. Enorgullécete de que aquello que quebró a tantos, en ti tan solo dejó furia. Úsala sabiamente o húndete miserablemente con ella. No le dedicó una sola mirada antes de marcharse. Ella, pensaba en un mi sostenido, en un fa bemol. Pensaba en todos aquellos que no soportaron la canción.
  2. Basnethril Ardem

    Nombre del Personaje Basnethril Ardem Raza Sin'dorei Sexo Mujer Edad 152 Altura 177 Peso 58 Lugar de Nacimiento Quel'Thalas Ocupación Caballero de Sangre Descripción Física Alta, de melena oscura y larga, ojos rasgados y cejas tupidas. No presume de físico si bien el entrenamiento la ha llegado a tonificar. El combate directo no es su fuerte. Descripción Psíquica Escéptica, pragmática y necia. Una pedante, un soldado con complejo de mago. Aunque disciplinada y recta, no pierde oportunidad de bajar de sus ideas a los demás, señalando con una hiriente ironía las conductas "ilógicas" que ve en ideologías y filosofías ensoñadas que no encajan con su verdad, la cual cree única y verdadera. No es amiga de la moralidad, tampoco de los valores.
  3. [Ficha] Basnethril Ardem

    Nombre: Basnethril Ardem Atributos 6 Físico 6 Destreza 8 Inteligencia 6 Percepción Valores de combate 24 Puntos de vida 24 Mana 7 Iniciativa 7 Ataque CC Sutil (Espada pesada) 7 Defensa Habilidades Físico 1 Atletismo Destreza 1 Espada pesada 1 Defensa 1 Nadar 1 Sigilo Inteligencia 1 Leyes 1 Religión 1 Sanación/Hierbas 2 Tradición/Historia 1 Reprender esencia 1 Detectar Entes Malvados 1 Proteger esencia 1 Bendición de entereza 1 Esencia sagrada Percepción 1 Advertir/Notar 1 Bailar 1 Buscar 1 Comercio 2 Etiqueta 1 Música 1 Reflejos 1 Rumores Escuelas/Especializaciones Protección
  4. Memes (que intentan ser) graciosos

    Mientras tanto @Maw... https://www.kapwing.com/videos/5ef74017adabca0015d50673
  5. Garnákh, hija de Du'bey

    Un pedazo de tierra era todo cuanto necesitaban. Moraron durante días e indagaron a través de las profundas gargantas de cañón que hubieron de toparse hasta que los espíritus les sonrieron. Un ligero rumor entre las rocas, agua fluyente, fresca. Una bendición bajo el sol implacable de la tierra desconocida, otra más. Serían más duros que nadie, cambiando el frondoso bosque por arena y tierra. Ese afluente era vida y sólo la merecerían si conseguían defenderlo. No lejos la fauna prosperaba nutrida y atraída por las aguas. Un puñado de arpías no serían un verdadero reto. Su padre le recordaba incesantemente que la honra que trae un animal es igual al número de patas que tiene. Rara vez en Azeroth superan el segundo par. Garnákh se reía mucho de aquella aseveración, porque según él, daba igual las dimensiones de la pieza de caza, en Draenor tendría dos pares más de patas, un par más de ojos y siete filas más de dientes de sierra. Y veneno. Y una cola con pinchos. Su mundo desde luego era letal, y aun asentados en mitad del desierto de roca la vida no era fácil, pero era mejor y más tranquila que en Nagrand. Sin ogros, sin depredadores que sobrepasaban con creces la altura de tres orcos. Así fue que prosperaron. Ya tenía dos hermanos cuando llegó, hace apenas un par de días asistió a su madre dando a luz al quinto. Poco más de quince cuando llegaron, ahora eran casi más del doble. Nacían rápido, crecían fuertes. Más cazadores valientes, más bocas que alimentar, o más bien, que buscaban su lugar en el clan. Ella era la primogénita, orgullosa hija de su padre, heredando el carácter rebosante, vivaz y enérgico de su madre y el mal temperamento de su padre cuando se terciaba. “Llévate a tus hermanos” - le espetó un día- “que aprendan de ti como tú de mí. Enséñales dónde se congregan las gacelas y espanta a las hienas. La cena depende de vosotros.” La responsabilidad consiguió que el orgullo brillara en ellos al momento de partir. Junto a ella caminaban Gor’nu y Azork, y tan solo el primero había pasado ya su Om'riggor por lo que podía considerarse ya un cazador hecho y derecho. Nor’kah o Nomul les seguían de cerca, con dientes de adulto pero con aires aún niños, como sus amos. En su clan, se entregaba un cachorro de huargo cuando los jóvenes pasaban su rito de madurez y era responsabilidad suya a partir de entonces criarlos, adiestrarlos y dominarlos. Un Grito de Guerra sin su huargo es como un pájaro sin alas. Los Dientefausto como clan satélite de ellos no eran diferentes. Hacía años que Garnákh había pasado orgullosamente por su ceremonia, pero la cría que le acompañaba a penas tenía unos tres meses, si bien por naturaleza era tan grande como un potro y más que llegaría a crecer más pronto que tarde. La calavera de su primero fue adornada, y se convirtió en la corona de una pica donde reposaban las cabezas de las arpías que se atrevieron a asaltar el carro cargado de pieles -pues eran conocidos por ser diestros peleteros y comerciaban con las pieles al otro lado del río- cuando quisieron atravesar el gran cañón. Habían reclamado y mantenido el lugar con éxito, pero las arpías, tan necesitadas de las aguas como ellos y sobretodo de las presas que atraían, no cedían a la hora de intentar expulsarlos. Mug’ar murió defendiendo el carro tras haber arrancado de cuajo el ala de una que intentó hacerles una pasada por encima. Ésta, atenazó su cráneo y le reventó los ojos con las garfas. Azork se puso a la altura de sus hermanos, esbelto y fibroso como una liebre, apenas sí tenía siete años y aún tendría que ganar volumen para siquiera llegar a asustar a una hiena coja. Estaba emocionado con la partida y aunque deshabituado a realizar caminatas tan densas, insistía en ir a la par con sus hermanos. No tardaron mucho en que el cañón se abriera, siguiendo en recto el curso del agua hacia la pequeña laguna que formaba al otro lado. Cerca el mediodía y la hora de sol más inclemente despuntando sobre sus cabezas, los hervíboros acudían a la charca para refrescarse. Bajo densas capas de tela color tierra descendieron por el escarpado descenso, cuidando de que sus pasos no alertasen a la manada de gacelas que refrescaba el gaznate más abajo. - Esa -señaló Azork, agazapados entre la hierba alta que crecía entorno al charco miraron- la que tiene más carne. El animal alzó la cabeza, moviendo las orejas rotarias mientras el resto se saciaba. Los apuntados y retorcidos cuernos hablaba de su edad. Era grande, un macho, seguramente la cabeza de grupo. - No -le replicó Gor’nu- seguramente sea el más rápido. Busca una hembra, si está preñada cuenta doble. Era un juego. Cuando la supervivencia es parte del hábito de vida de una persona que jamás ha conocido nada mejor, se tiende a desmerecer el tormento y convertirlo en algo vivaz y dinámico. Costumbre. Tal era su seguridad en la tarea que no pensaban siquiera en pasar la noche con el estómago vacío, por encima de la cadena que irremediablemente ciñe a todos por igual. Garnákh no respondió cuando se le preguntó su opinión en busca del desempate. Tensaba el arco mientras sus hermanos discutían, fijándose entre las ebras danzantes de la hierba alta en el grupo de gacelas, que durante las últimas semanas se había vuelto atípicamente exiguo. A penas media docena. Nacían rápido, crecían fuertes, y era cuestión de tiempo que aquella seguridad cediera bajo su marea. Pronto el riachuelo no tendría nada que ofrecerles. Pero Garnákh no fue la única en darse cuenta de aquello, si bien fue tarde para reaccionar a la emboscada. Gor’nu evitó rápidamente la pasada de la arpía, pero Arzork, el más joven, el esbelto, fue atrapado y levantado en el aire antes de que el peso y la pérfida voluntad del enemigo lo dejase caer desde buena altura como si fuera un quebrantahuesos. El sonido de su cuerpo cayendo a plomo contra la roca hizo que la manada de gacelas se dispersase, esta vez, sin perseguidores y airosas. Las arpías no dudaron en distraer a los mayores para cebarse con el más débil. Garnákh entendió entonces que la victoria no era siempre el fin ineludible. A veces, más que vergüenza, quedaba la pérdida. No recordó qué ocurrió entonces, sólo retornar en un tenso silencio a la aldea junto a su hermano Gor’nu que cargaba con ella como si la vida le fuera en ello. En cierto modo, se la debía.
  6. Garnákh, hija de Du'bey

    Nombre del Personaje Garnákh, hija de Du'bey Raza Orco Mag'har Clan Dientefausto (Grito de Guerra) Sexo Mujer Edad 26 Altura 203 Peso 107 Lugar de Nacimiento Reinos del Este Ocupación Cazadora Descripción Física Hombros amplios, cuerpo recto, no queda cintura ni partes magras en alguien como ella. Una complexión que habla de la fuerza bruta por encima de la rapidez, si bien en carrera sería difícil eludirla. Tez moscada, libre de tatuajes o cualquier tipo de modificación ritual. Aún no los ha merecido. De frente amplia, ceño plano y cejas pobres, su expresión aunque articulada por los músculos faciales, es poco conmovedora y más bien espectante. Como miembro del breve clan de los Dientefausto viste su cuerpo con brevedad, pues las pieles con las que se cubren forman parte de sus trofeos de caza y siendo las más comunes las gacelas o las zebras, herbívoros, ellos mismos prescinden de la vergüenza de recubrir su cuerpo con esas pieles que consideran "de presa menor" en la medida de lo posible, que usualmente se dejan a los niños. El prestigio de cada cazador va vinculado a lo que exhibe sobre su cuerpo. Lo más sonoro es el grueso cinturón de cuero que sujeta una calavera tallada de arpia, trofeo de su Om'riggor. Descripción Psíquica De carácter fuerte, brabucona, enérgica y dinámica, habla tan fuerte como se muestra, sin una pizca de duda en sus palabras. Terca hasta niveles vergonzosos, sería capaz de pasarse horas abriendo una nuez con una cuchara si considera que es la mejor forma de hacerlo. Y seguramente lo conseguiría. A pesar de ello, es de mente despierta, siempre atenta aunque desprenda un aura orgullosa y confiada. Es cazadora al fin y al cabo, y trata su oficio con la reverencia ancestral que merece, cambiando radicalmente su carácter. No es de orgullo débil, pero tampoco alguien que deje pasar una, recurriendo a la fuerza más pronto que tarde a la hora de dejar clara su posición. Fuera de ello en un entorno cercano cunde el sentimiento de pertenencia, protegiendo a los suyos acostumbrada a ser la mayor de cinco hermanos y creciendo en comuna. Siempre tendrá un buen consejo, que tal vez nunca se aplique, que posiblemente ni entienda ni recuerde donde lo escuchó. Llega a creerse sus propias palabras aun cuando son improvisadas, resultado de ser la guia de los más pequeños cuando ella, poca diferencia les libra. Honor. Fuerza. Familia.
  7. [Ficha] Garnákh

    Nombre: Garnákh, hija de Bu'gey Atributos 8 Físico 6 Destreza 6 Inteligencia 6 Percepción Valores de combate 32 Puntos de vida 18 Mana 7 Iniciativa 10 Ataque CC (Hacha de guerra) 7 Ataque a Distancia (Arco ligero) 7 Ataque a Distancia (Cuchillo) 7 Ataque CC Sutil (Lanza ligera) 8 Defensa Habilidades Físico 1 Atletismo 2 Hacha de guerra 1 Combate CC Ofensivo 1 Lanza pesada Destreza 1 Arco ligero 1 Cuchillo 1 Cabalgar 1 Escalar 2 Defensa 1 Nadar 1 Sigilo 1 Trampas/Cerraduras Inteligencia 1 Fauna 1 Religión 1 Sanación/Hierbas 1 Supervivencia 1 Peletería 1 Comercio Percepción 1 Advertir/Notar 1 Buscar 1 Rastrear 1 Reflejos Escuelas/Especializaciones Mascota Nombre: No'kah Raza: Huargo Tipo: Cánido Sexo: hembra Edad: 3 meses (cachorro) Atributos 6 Físico 5 Destreza 4 Inteligencia 6 Percepción Valores de combate 24 Puntos de vida 7 Iniciativa 7 Ataque CC (Fauces) 6 Defensa Habilidades Físico 1 Atletismo 1 Fauces Destreza 1 Defensa 1 Sigilo Inteligencia Percepción 2 Advertir/Notar 1 Buscar 1 Rastrear 1 Reflejos
  8. [Orden de Sangre] Conexiones

    ¿Por qué parecía que la reunión se había convertido en un templo de adoración hacia una única persona? Ciertamente, por qué no consentirlo. Mira el brillo impreso en el filo de ese arma. Hasta las muescas de cada centímetro de la armadura recién extrenada hablaban de batallas jamás libradas por su portador. ¿Qué tan merecido era realmente? ¿Quién sangró más por esos honores? Aquello debió unirnos, devolvernos una confianza que habíamos perdido. Pero nos envenenó la envidia, nos mató la injusticia y ambas lenguas hablaron disonantes lo que al alma pudría. Nunca se quiere el reconocimiento hasta que otro lo gana. Para él, mérito, para nosotros, deber. Seina interpretada por @Blues . Habilidad practicaba: Palabra de Poder: Escudo Rael interpretado por @Psique . Habilidad practicada: Escudo del Recto Thalariel interpretado por @Thala . Habilidad practicada: Veredicto del Templario
  9. Jack

    FICHA Descripción física - Descripción psicológica -
  10. [Ficha] Jackelin (Jack)

    Nombre: Jack Atributos 6 Físico 6 Destreza 8 Inteligencia 6 Percepción Valores de combate 24 Puntos de vida 24 Mana 8 Iniciativa 8 Ataque CC (Combate CC Ofensivo) 8 Defensa Físico 2 Atletismo 2 Combate CC Ofensivo Destreza 1 Escalar 2 Defensa 1 Nadar 1 Robar bolsillos 1 Sigilo Inteligencia 1 Religión 1 Sanación/Hierbas 1 Supervivencia 1 Herrería Percepción 1 Advertir/Notar 1 Buscar 1 Callejeo 1 Comercio 1 Rastrear 2 Reflejos 1 Rumores Escuelas/Especializaciones
  11. [Al'falador] Lo que ocurrió después

    ¿Os debo post? Sí. Pero hoy no es ese día. Sesión mastereada por Psique. - Participantes y habilidades empleadas: @Blues como Leana: Pua del Vacío, Salvar esencia, Atletismo, Reflejos. @Galas como Azálea: Atletismo, Espada Pesada, Defensa, Reflejos, Esencia Sagrada. @Thala - Lynessa (ST)
  12. [Al'falador] Lo que ocurrió después

    Marcados Día 1. Grupo de investigación. No había duda de que comprobar el estado del Sagrario era prioridad absoluta, al mismo grado que la atención de los heridos. Guiados por la Iniciada Belore'zaram, el Aprendiz Abrazasol, la archivista Leana, la Iniciada Lynessa y la experta en cultura troll Yo'nhas, se ocuparon de reconocer los oscuros sortilegios que los trolls habían llevado a cabo una vez entraron en el recinto, declarando que ninguno salvo ese era su objetivo. Cinco agujeros en el suelo, dos marcas en los tejados del edificio de mando y los aposentos del Adepto Asthros. Con la mente densa y el cansancio despuntante, Lynessa, Azálea y Lirion empezaron a excavar los agujeros para ver qué contenian. Los fetiches ocultos bajo tierra fueron extraidos. Calaveras de elfos caídos, mutilados, peladas y profanadas con la sustitución de sus dientes originales por colmillos de lince. Yo'nhas no veía la relación de semejante símbolo cuando en la mayoria de encuentros, estos eran empleados por los supersticiosos trolls para atribuirles fortaleza. Lirion se percató de que los agujeros estaban dispuestos en un círculo perfecto entorno a la plazoleta central, y Lynessa recordó entonces que durante el ataque, una de esas bestias había arrastrado a un soldado herido hacia su centro y allí, había clavado en un pecho una daga retorcida dándole muerte. Los pactos se sellan con sangre. Pero las calaveras estériles de toda magia, no parecían ser las culpables de que el maleficio se mantuviera en alza. Cuando los muros de la mente abren una brecha al orden lógico y mortal, es fácil ver el mundo superpuesto al nuestro. Así Leana, en un intento arriesgado, intentó de igual forma seguir ese rastro oscuro, viendose supeditada por las sombras humanoides que alcanzó a ver subidas a la espalda de cada uno. Las más difusas eran aquellas encaramadas a la espalda de los creyentes del Orden, a penas nubarrones difusos. La más grotesca, densa y volumétrica, la que continuamente suspiraba susurros contra su oido, pues su conexión era una puerta de doble acceso. Fuerte por conocimiento, débil por saber en exceso. Yo'nhas contempló los símbolos ubicados sobre los tejados, sin encontrar una relación clara entre el idioma de los Amani y sus argucias. Era diferente, retorcido y desconocido. No se parecía en nada que hubiera visto, si bien, su conocimiento era general y saber sobre algún que otro Loa local de alguna zona ya tomada o sitiada. Lo que sí podía afirmar era que la maldición que los acosaba estaba compuesta por dos partes: una marca y un hechizo. El sacrificio de ese elfo había firmado el pacto, determinando el area de actuación. Tan sólo restaba encontrar los totems que podrían mantenerlo en alza, seguramente, fuera del perímetro seguro de la avanzada. Tras comprobar con desaliento que las marcas de los dejados eran inertes, impotentes ante el recelo con el que trataban cada mala seña de esos salvajes cuando estos no dudaban en aplicar sus peores artes contra la destreza de los elfos, volvieron junto a Rael para contarle lo que habían descubierto. Los ojos de Leana se tintaron de un azul fantasmagórico cuando, inocente, cayó en el primer paso hacia la perdición de uno mismo: la curiosidad. Azálea la mantuvo en la camilla para que Helvir pudiera volver a coser los puntos que se había saltado por escalar el edificio, y para evitar que esta presa de un extraño estado de sonambulismo pudiera salir fuera a la Luz sabe qué. Rael les contó que no era la primera en sufrir ese estado. Thala'riel no había conocido otro furor en sus ojos salvo ese desde que llegó, y durante la noche, un forestal trajo a la enfermería a una forestal que había sido descubierta con esos mismos ojos mirando con ausencia un viejo roble. No tenían ni idea de si ese estado era una posesión, una forma de espiarles o parte de las dolencias de la maldición. Sin duda alguna, lo mejor era ser tan esquivo del sueño como el sueño lo era de ellos. Sesión mastereada por Psique. - Participantes y habilidades empleadas: @Blues como Leana: Escalar, Salvar esencia. Religión. @Galas como Azálea: Escalar, Detectar Entes Malvados, Religión. @Bastián como Lirion: @Thala - Lynessa (ST) Psique - Yo'nhas (ST)
  13. [Al'falador] Lo que ocurrió después

    Incapacitados Día 1. Grupo de expedición. La maldición conocía una barrera física. Parecía que al final, esta se mantenía limitada a un lugar y no a unos individuos. Este suceso se hizo evidente cuando aquellos que partieron en busca de un par de anfibios se alejaron del perímetro del sagrario, para momentos después ser emboscados. Los trolls estaban dispuestos a darles muerte si continuaban, pero no si retocedían. Matilde apelando a sus espíritus supersticiosos consiguió que cayeran en un engaño cuando su presencia se cubrió de oscuridad, y estos, huyeron. Thatum sin embargo cayó derrotada antes de aquello, pero la ventaja de contar con la sacerdotisa le procuró el poder continuar con la misión como si nada pasase a costa de un gran esfuerzo mágico por parte de Matilde. La charca y cazar ranas fue casi un breve periodo vacacional. Un propósito fácil de cumplir, que recordó a algunos lo que era pasar el tiempo libre entre lodazales cuando se es niño. Sin los susurros y el malestar, la hierba meciéndose invitaba a acogerse a un sueño merecido y necesario que no podía permitirse. Volver a las inmediaciones del sagrario les dejó de nuevo bajo el influjo de la maldición para el pesar de todos ellos. Aun así, traian consigo algo más que un remedio, traían información. Sesión de 5 horas mastereada por Psique. Habilidades utilizadas: Thatum interpretado por @Psique : Atletismo, Advertir/Notar, Buscar, Reflejos. Daith interpretado por @Thala: Atletismo, Advertir/Notar, Arco largo, Reflejos, Buscar. Matilde interpretado por @Galas : Atletismo, Advertir/Notar, Reflejos, Buscar, Toque Oscuro, Zarcillos Oscuros, Guardar Esencia. Celereon interpretado por @DBunbury : Atletismo, Advertir/Notar, Buscar.
  14. [Ficha] Aethril Del'anar

    Nombre: Aethril Del'anar Atributos 6 Físico 6 Destreza 8 Inteligencia 6 Percepción Valores de combate 24 Puntos de vida 24 Mana 7 Iniciativa 7 Defensa Habilidades Habilidades Físico 1 Atletismo Destreza 1 Defensa 1 Nadar 1 Sigilo Inteligencia 1 Fauna 1 Leyes 1 Religión 1 Tradición/Historia 2 Evocación básica (arcano) 1 Encantamiento básico 1 Abjuración básica 1 Detectar energía arcana 1 Detectar energía vil 2 Supresión arcana 1 Refuerzo de energía Percepción 1 Advertir/Notar 1 Bailar 1 Buscar 1 Etiqueta 1 Música 1 Reflejos 1 Rumores Escuelas/Especializaciones Abjuración Mascota Nombre: Im'jilah Raza: Cantaestío de Claro Tipo: criatura mágica Sexo: primilla Edad: 20 años Trasfondo: Los Cantoestío son una variedad arcana que prolifera en los bosques de más al norte de Quel'Thalas. Son aves cuyo canto les da el nombre, acostumbradas a aparearse una vez cada diez veranos, incluso cuando el influjo de la Primavera Eterna está en auge. Los elfos las han tomado usualmente para cetrería y cría dada la belleza que poseen. Son aves obedientes, tranquilas y fáciles de amaestrar siempre que se las trate con respeto, rara vez agresivas, prefiriendo evadir los enfrentamientos que lidiar con los peligros del entorno, que ya de por si, es pacífico. Su plumaje varía entre los azules y los morados. Tienen toda una sarta de rituales, costumbres y una jerarquía definida, lo que evidencia su inteligencia y hace de su existencia salvaje algo digno de observar desde la discreta distancia. Atributos 4 Físico 6 Destreza 7 Inteligencia 4 Percepción Valores de combate 16 Puntos de vida 21 Mana 5 Iniciativa 7 Ataque CC Sutil (Pico/garras) 7 Defensa Habilidades Físico 1 Atletismo Destreza 1 Pico/garras 1 Defensa Inteligencia 2 Evocación básica (arcano) 1 Abjuración básica 1 Torrente arcano Percepción 1 Advertir/Notar 1 Reflejos Torrente arcano: Los objetivos válidos son fuentes inertes de energía arcana (Cristales arcanos, torrentes arcanos), elementales arcanos, dragones azules, elfos mágicos (Elfos de Sangre, Altos Elfos, Altonatos), o magos formados (Un mago con hechizos arcanos de Dificultad 16 o superior). La Succión Arcana es automática y tiene rango cuerpo a cuerpo. El objetivo recibe 3 puntos de daño mágico y pierde 1d6 de maná (Un 6 no genera dados adicionales). Recupera tanto maná como haya robado.
  15. [Al'falador] Lo que ocurrió después

    Pocos Día 1. La reunión se había convertido en una cacofonía delirante en el momento en que Newton entró por la puerta. Y aun antes era un entorno lleno de crispación o tensión malamente contenida. Todos daban lo mejor de sí mismos cuando el propósito de aquella avanzada parecía empezar a dar sus últimos coletados, con Thala'riel envenenado y moribundo, cinco soldados muertos y otros desaparecidos. Todos esos rostros inflamados de ojeras marcadas auguraba que el plazo que tendrían antes de perder la cabeza sería preocupantemente breve. Ni siquiera la empalizada que tanto trabajo llevó construir seguía en pie. Los forestales se atrincheraban en altillos improvisados en los edificios tras rudimentarios parapetes intentando mantener el territorio vigilado. La Luz sabía que si querían entrar, no bastarían sus ojos despiertos para frenarles. La incertidumbre era parte de su juego, pero ¿por qué no acabar con ellos en el momento? Los trolls siempre fueron revanchistas y rencorosos. Cabrea a uno y conocerás el significado de una venganza lenta y agónica. Los forestales tenían razón al afirmar aquello. Esta situación no parecía diferente a la que vivieron en el bosque de las Tierras Fantasma hace unos años. Esta situación sin embargo era mucho peor. Azálea, Leana, Lynessa y Lin'diana Yo'nhas se ocuparían de rastrear la aflicción que sometía al sagrario, mientras que Celereon, Thatum y Daith se ocuparían de viajar hasta la riada más cercana para buscar la rana cuyas toxinas eran empleadas por los trolls para sus perdigones envenenados, el mismo que dejó fuera de juego a Thala'riel. Sesión de introducción mastereada por Psique Participantes: @Thalacomo st Lynessa, @Blues como Leana, @Galas como Azálea, @DBunbury como Celereon.