Janorey

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  • Cumpleaños 11/02/1996

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  1. Ausencias.

    En unos días me iré del país y dudo mucho poder seguir conectando. No se si volveré o no y la verdad no me atrevo a descartar ni a asegurar nada. Intentare dejar todo resuelto antes de así que cualquier cosa que crean esta pendiente conmigo me la comentan por discord antes del sábado o callen para siempre. Con amor <3 Jano.
  2. [Sondeo] La nueva identidad de Rol Errante

    Voto por Pluma y Espada.
  3. [Evento] El Mal sin Nombre

    Capitulo II Parte I La tenue luz que proyectaba la antorcha de Kristof no hacía sino más horrorosas las extrañas inscripciones hechas con sangre fresca en las paredes de la cabaña, pero la revelación más atroz fue la jovencita muerta en medio de un extraño circulo rúnico en el centro de la sala, algo que sin embargo no pudieron investigar más a fondo pues las extrañas y pequeñas huellas que se dirigían a la segunda planta reclamaron toda la atención del novicio que fue guiado hasta una puerta cerrada. Mientras esto ocurría arriba en la planta baja el cabo Santiago de Sveri se precipito en la escena encontrandose también con aquel horror. El soldado no tardo en subir también a la planta superior junto a Doyran donde ambos se encontraron con el novicio que intentaba abrir la puerta. Por algunos momentos el nerviosismo cundió entre los presentes aunque los ánimos parecieron calmarse un poco cuándo ambas partes dieron las explicaciones respectivas. Aún así una fría desconfianza se mantendría y haría más tensa la situación de aquel grupo en las horas siguientes. Santiago procedió a destrozar la puerta con su hacha pudiendo finalmente entrar al lugar aunque con lo único que pudieron dar fue con una ventana rota hacía la cual se dirigían las huellas. El grupo bajo las escaleras y marcho presto a intentar atrapar al autor de aquellas huellas y fue al salir donde se encontraron con la elfa Kandriel y su lobo quienes se habían acercado al lugar al oír los hachazos que el cabo propino a la puerta. Sin tiempo para explicaciones Santiago marcho en busca del autor de aquellas huellas logrando divisar algo que se dirigía al bosque debiendo desistir de la persecución al considerar demasiado peligroso meterse allí solo. Aún así no pudo evitar ver al extraño cuervo posado en la rama de un árbol que lo miraba fijamente en una forma casi despectiva y burlona. El cabo no tuvo demasiado tiempo para evaluar al animal pues algo se lanzo sobre él enredándose en su capa por lo que tuvo que forcejear para quitársela y lanzarla al suelo con la fortuna de que lo que fuera que le ataco quedase atrapado en la capa. No sabían exactamente que era pero los chillidos de lo que sea que se encontrara debajo de la capa hicieron que la mayoría del grupo llegase adonde se encontraba Santiago. En ese momento hizo acto de aparición el sargento Elegost Faler, seguramente alertado por los mismos chillidos. Al quitarle la capa el ser se revelo como una horrible criatura jorobada que parecía estar hecha de varios cuerpos humanos mal cocidos que aún supuraban sangre negra, Un brazo era más grande que el otro y sus piernas eran desproporcionadamente pequeñas lo que hacía que tuviese que andar a 4 patas para mantener e equilibrio. La criatura aducía a un maestro al que supuestamente había fallado y tras un chapucero intento de interrogación se dieron cuenta de que aquel ser no hablaría por lo que el cabo Santiago procedió a darle muerte descargando su espada sobre él una y otra vez quedando regado de su contaminada sangre. Mientras tanto dentro Kristof se enfrentaba a una reanimada muchacha que convertida en no-muerta le atacaba teniendo que lanzarse sobre ella y acabarla absorbiendo el vacío que la había reanimado. Justo en ese momento entraba el recluta Santiago cerrándose la puerta de un portazo detrás de él y siendo ya imposible abrirla. El par entonces subió las escaleras para intentar salir por la ventana del segundo piso pero arriba se encontraron con el cuervo parado en el pasillo. Kristof intento atraparlo lanzando su capa sobre él pero fue una mala idea ya que entonces la casa entera comenzó a temblar por largos minutos. Para cuándo el temblor acabó tuvo lugar un antinatural enrarecimiento del ambiente que se torno oscuro y frío llegando Jasón en ese momento al lugar atraído por el estruendo que genero el temblor de la casa. El grupo se mantuvo alerta ante ese extraño ambiente sintiéndose cada vez más acechados por "algo" que rondaba en las cercanías perdiendo finalmente los nervios e intentando salir de ahí cruzando el sembradío...mala idea ya que pronto de entre el fango comenzaron a emerger brazos que sostuvieron los pies de los que intentaban huir, los con menos suerte fueron mordidos por lo que se rebelaron como decenas de muertos vivientes que emergían miserablemente del lodazal deseosos por clavar sus dientes en la carne de los desdichados que intentaban huir. Tom, Santiago y Kandriel fueron mordidos y la situación se volvió tan descontrolada que tuvieron que retroceder salvo Santiago y Kristof que se vieron obligados a huir hacía adelante para no ser alcanzados por las criaturas. Kandriel y Elegost mientras quedaron rodeados por los abominables seres y tuviero que pelear para abrirse paso siendo la compañera loba de Kandriel derribada por la horda de imparables aberraciones. La loba fue devorada por los muertos vivientes aunque esto dio tiempo a Elegost y Kandriel para escapar de aquel lodazal a duras penas ensangrentados y abatidos mientras Santiago y Kristof lograban trazar su ruta de huida por el otro lado de los sembrados. Al ver que las hordas de zombís salían del lodo para abalanzarse sobre ellos se inicio una frenética huida de la granja mientras eran perseguidos. Y ya estaban por alcanzarlos cuándo Kandriel se freno en seco y decidida se dispuso a combatir a aquellos engendros valiéndose de su arco. Aún estando malherida la valiente elfa se las arreglo para acabar con varias de las criaturas y hacer que estas centren su atención en ella permitiendo de esta forma el escape de sus compañeros. Y entonces tras todas esas aberraciones algo distinto surgió de la oscuridad de la que emergían aquellos. La figura con la máscara de cuervo se dirigía a Kandriel a paso lento y seguro mientras esta combatía desesperadamente a sus secuaces. Al verlo la elfa no lo dudo y encantando una flecha se la lanzo al ser alcanzando uno de sus ojos, pero ni esto pudo detenerlo y el ser siguió avanzando tomando a la joven elfa por el cuello y alzándola, siendo estos los últimos momentos de Kandriel pues aquel ser comenzó a absorber su fuerza vital haciendo que cada vez se sintiera más débil...hasta que sencillamente ya no sintió nada más. //Participantes, habilidades e incidencias: Duración: 4 horas y media -Érika (Master): -Tom: -Kristoff: Rastreo de energía - Absorción de vacío -Doyran: -Santiago: -Kandriel (Muerta): Ballesta - Encantamiento de arma -Elegost: -Jasón:
  4. El Coronel Bill

    El Coronel Bill Desde hacía décadas había rumores de avistamientos de una bestia de tamaño colosal en el lago de Cristal que devoraba todo lo que estuviera a su paso entre ellos a un viejo coronel de la primera guerra al que la desventura llevo de los campos de batalla al estomago de la enorme criatura un desafortunado día de otoño en que se encontraba pescando. Desde entonces la bestia recibió el nombre de su víctima más famosa: El coronel Bill. Cuándo comenzó a ofrecerse una recompensa por su captura no fue de extrañar que un grupo de ambiciosos fuese en busca de aquel ser. No recularon si siquiera cuándo la bestia se manifestó ante ellos devorando a un pobre pescador que se encontraba cerca y las ideas para capturarlo fueron de lo más variopintas aunque al final el grupo no encontró nada mejor que usar como cebo al cabo Santiago de Sveri y al mercenario Doyran. Como fue natural el par acabo siendo devorado por la criatura, algo que ni los virotes del Sargento Elegost y el cartero Tom ni los gritos desaforados de la joven Lee pudieron evitar. Felizmente ambos hombres tras ser engullidos por la bestia pudieron dar con sus armas y rasgar desde el interior el estomago de la criatura que entre agonicos estertores acabo pereciendo y saliendo a flote. El epilogo de esta historia es agridulce pues aunque todo aquel valiente grupo salio bien librado de la situación el enorme cuerpo del pez fue reclamado por los murlocs que esa noche se dieron un banquete con la criatura por lo que nadie sabrá nunca quienes fueron los héroes que libraron el lago de este horror. //Eventillo corto de fin de semana. Duración: 2 horas Participantes y habilidades: -Elegost: Tiro con arco-buscar-rastrear-nadar -Lee: Ballesta -Tom: Ballesta -Santiago: Desgarrar-Nadar -Doyran: Desgarrar-Nadar
  5. [Evento] El Mal sin Nombre

    Capitulo II Parte I Era la noche anterior al inicio de la feria del León y Villa Dorada bullía de actividad, los comerciantes daban los últimos retoques a sus puestos y las últimas instrucciones a sus empleados, mientras Érika estaba en la taberna acompañada de Lara, una viajera de los paramos que acababa de conocer y con la que charlaba de temas sin importancia. Poco a poco fue agregándose gente a la conversación, el cartero Tom primero, el novicio Kristof luego y el tal Doyran por último. Entre temas sin importancia al estar presente un representante de la iglesia inevitablemente salio a la palestra el incidente ocurrido en el linde del bosque cerca de un mes atrás. Intrigado el novicio Kristof acepto ser conducido hasta el lugar donde se habían desarrollado los acontecimientos ubicados en lo profundo del bosque de Elwynn cerca de los límites con el temible bosque del Ocaso pese a las protestas de Doyran de que no sería buena idea acudir al sitio de madrugada aunque al final también termino acompañando al grupo. El peregrinaje al lugar ocurrió sin incidentes hasta que Tom dijo haber visto unos ojos rojos inyectados de odio entre las copas de los árboles. La confusión cundió en el grupo y hubo voces que decían que había que regresar y otras que señalaban que había que continuar las que terminaron ganando el tira y afloja y el grupo continuo su andar por el bosque por espacio de una media hora...hasta dar con la granja donde el horror se había desatado. Doyran, Tom y Érika decidieron que ya no era buena idea adentrarse en la cabaña ya que se veía que había alguien allí y podía ser peligroso mientras que Kristoff motivado por su sentido del deber avanzo sin vacilar hasta el lugar acompañado por la intrépida cazadora Lara. El trío que se quedo atrás no tardo en experimentar el arrepentimiento cuando con horror vieron como un ente que llevaba encima una siniestra mascara de pájaro comenzó a acercarse a ellos. Tom se escondió y Doyran intento usar sus artes mágicas contra él con cierto éxito al lograr aparentemente ahuyentarlo al final. Por las cercanías deambulaba el cabo Santiago quién no dio crédito a lo que veían sus ojos y tras exigir que se le dijera que estaba pasando decidió sumarse al trío y avanzar hacía la granja para reunirse con los demás armado este con un arco. Lo que no sabían era que dentro de la derruida chabola tanto el novicio Kristof como la forastera Lara se encontraron con el horror en su más pura forma... //Primera parte de un rol cuyo desenlace se roleara hoy por la noche una vez que finalicen los roles del evento de la Feria del León. // Participantes y habilidades* -Érika (Master): 2 horas -Lara: 2 horas -Tom: 2 horas -Kristoff: 2 horas -Doyran: 2 horas -Santiago: 1 hora *Habilidades próximamente que estoy muerto >.>
  6. [Evento] El Mal sin Nombre

    //Capitulo I proximamente!
  7. Érika (Muerta)

    ¿Y la Bruja? En la vida de una Bruja no hay un “después”, ni un “para siempre”, ni un “vivieron felices”; en la historia de una Bruja, no hay epílogo. De otra parte que queda más allá de la historia vital, más allá de la vida, no hay nada (por desgracia, o tal vez por fortuna) nada que decir. La Bruja estaba muerta, muerta y enterrada, y lo único que quedó de ella fue el envoltorio exterior de su fama de malvada. Gregory Maguire
  8. Érika (Muerta)

    Las Brujas no tienen finales felices Estaba derrotada, rechazada, humillada y lo más desquiciado de todo...aún viva. En lo que para ella fue un grotesco e ignominioso vórtice de acontecimientos había acabado como siempre, conservando una vida que no valía la pena ser vivida. Lo había apostado todo en una única jugada y como consecuencia lo había perdido todo, tanto su lugar como protegida del gran brujo de Ocaso así como su pérdida más dolorosa, los sueños que había albergado de tener una vida alejada de toda la oscuridad que la había rodeado hasta ahora. En su lugar recibió una dolorosa dosis de realidad de parte de la persona con la que había esperado hacer realidad sus sueños. El mensaje no podía ser más claro, "No eres una de nosotros". Debió haberlo sabido. Fue entregada a la iglesia y encadenada como un animal mientras era transportada a Ventormenta en el carguero de un barco. No fue algo especialmente doloroso pues estaba acostumbrada a no ser tratada como un ser humano. Además sabía que merecía su destino y estaba lista para morir. Pero estar lista para morir era algo muy distinto a facilitarle tal tarea a su propio verdugo y al menos por su parte no les iba a dar nada ni iban a extraer la más mínima gota de verdad de ella. De hecho sentía curiosidad por saber como se las arreglarían para enviarla a la hoguera...si no tenían nada. Mintió. Y cuándo le volvieron a preguntar simplemente mintió otra vez. Y por ello recibió un castigo peor que la muerte ya que fue arrojada de vuelta a un mundo que la había rechazado hasta el hartazgo y a fin de cuentas el único fin que había perseguido toda su vida no era ni el poder ni la gloria, era simplemente ser aceptada y formar parte de algo, el mero hecho de pertenecer. Sólo había una cosa que hacer y era regresar a los arrabales y enterrarse para siempre en la oscuridad. Ya no lucharía más contra su destino, pues le había quedado claro que era imposible. Simplemente lo aceptaría mansamente y con ello esperaba que ya no se cebara con ella. Sólo quería dormir y ya nunca despertar.
  9. Masacre en el arrabal

    El temor y la confusión se habían apoderado de los alrededores de la vieja bodega de vinos del arrabal, antaño propiedad del fallecido y tristemente celebre John Kimball, alias el Gran Joe y usado ahora como lugar de esparcimiento por los criminales de poca monta que pululan por el lugar, los que hoy recibieron la desagradable visita de alguien que, sin mediar palabra comenzó a masacrarlos uno por uno aprovechando que apenas podían tenerse en pie producto del licor. Siete fueron los granujas que fueron despojados de sus vidas por este indeseable visitante nocturno, ¿Un justiciero? ¿Alguien que buscaba saldar una vieja deuda? ¿O sencillamente un loco? Sea quién sea el que haya cometido tamaña barbaridad, su destino no parece que pinte muy diferente al de sus víctimas pues la señora Urraca, viuda de Kimball ha puesto precio a la cabeza del salvaje, y ya se rumorea en los callejones y antros de la barriada que se trataría de un tipo de ojos azules que ronda el metro ochenta.
  10. [FICHA] Oliver Sawyer

    Nombre: Oliver Sawyer Atributos7 Físico7 Destreza6 Inteligencia6 PercepciónValores de combate28 Puntos de vida18 Mana6 Iniciativa9 Ataque a Distancia (Ballesta)9 Ataque CC Sutil (Espadas duales)9 Defensa Habilidades Físico 2 Atletismo Destreza 2 Ballesta 2 Espada ligera 1 Cabalgar 1 Escalar 2 Defensa 1 Nadar 2 Sigilo Inteligencia 2 Callejeo Percepción 2 Advertir/Notar 2 Rumores Escuelas/Especializaciones
  11. Oliver Sawyer

    Nombre: Oliver Sawyer Raza: Humano Sexo: Hombre Edad: 19 Altura: 1.80 Peso: 75 Lugar de Nacimiento: Gran Hamlet (Villa Oscura) Ocupación: Desempleado Descripción física: Joven humano de tamaño y contextura promedio, midiendo cerca del metro ochenta centímetros. De ojos oscuros y mirada avispada, tez clara y cabello rizado, largo y pelirrojo. Descripción psicológica: De personalidad un tanto cínica, suele mostrarse como alguien jovial y seguro de sí mismo, le gusta rodearse de gente y a menudo hace chistes malos o bromas para distender el ambiente o generar complicidad con las personas que tiene cerca.
  12. Érika (Muerta)

    Esperanza ¿Como llegaste a este momento? ¿Tuviste alguna vez la opción de elegir? Que fácil sería culpar al destino de todas tus desventuras... Pero no es cierto... Estas aquí por tu culpa... No hay ídolos detrás de los que esconderse... Tu elegiste tu camino... Ahora llegaste al final. Viniste a buscarlo a él, quisiste creer que de verdad podías hacer que te ame, que de verdad podías hacerlo feliz pero ahora es cuando te das cuenta de que no tienes ni nunca tuviste nada que ofrecerle, ¿Quién te creíste que eras? Nadie nunca ha dado ni dará nada por ti por que tu tampoco has sacrificado nunca nada por nadie. Ahora lo perderías para siempre, y en el proceso también se te iría la vida, ¿Sirves para algo en esta existencia? Quisiste escapar de la oscuridad pero no te diste cuenta de que ya formas parte de ella y que tu lugar sólo puede estar en las sombras más profundas del abismo, no puedes salir de el ni podrás nunca por que cuando lo haces la luz te apunta y te quema, no hay espacio para alimañas como tú en su arcoíris por que tu alma esta sucia y tu conciencia perturbada, no eres de aquí. Ahora ya no te quedan fuerzas ni para gritar ni para pelear. Ya no quieres más, estas agotada de ser una efímera y triste sombra peregrina que tiembla con la angustia de la indecisión entre la oscuridad y la luz, estas agobiada de la soledad, enferma de miedo y abatida por el rechazo...pero sobretodo estas cansada de la esperanza. Oh, la esperanza...que tantas veces te hizo levantarte una y otra vez solo para caminar hacía nuevas desdichas... Oh, esperanza...¿tienes acaso un cuello por el que estrangularte? Oh, esperanza...¿puedo escapar de ti? Si puedes. Camina hasta los lindes de la gran muralla, abajo esta el abismo al que perteneces. Tu querido precipicio, el que te acepta y te abraza en el, un paso más y no más sufrimiento ni soledad...ni esperanza. Pero entonces algo te impide hacerlo, y por más que caigas de rodillas y llores bajo la lluvia sabes que no podrás dar ese paso pues esa idea cruel y monstruosa de la que eres esclava te lo impide, y la maldices con todas tus fuerzas por que sabes que es la principal responsable de tus tragedias. La brutal y despiadada esperanza.
  13. [Evento] El Mal sin Nombre

    El Mal sin Nombre ¿Que extraña sombra acecha en las tierras del linde del bosque? ¿Que es? ¿Que quiere? ¿Por que aquí?
  14. Rhaugar

    Rhaugar Nombre: Rhaugar Raza: Orco Sexo: Hombre Edad: 28 Altura: 2.15 Peso: 140 kilogramos Lugar de Nacimiento: Bosque de Elwynn Ocupación: Mercenario Ocasional Descripción física: Orco de complexión fuerte y masiva dotado de anchas espaldas y enormes brazos musculados y robustos. Su cuerpo esta cubierto de cicatrices de peleas pasadas mientras varios aretes cubren sus orejas y dos enormes colmillos sobresalen de su boca. Sus ojos son escarlatas reflejando una expresión salvaje y amenazante mientras que un descuidado cabello negro se deja caer a sus espaldas fusionándose este con la barba que suele dejarse crecer. Descripción psíquica: Violento, agresivo y brutal, es un guerrero y el centro de su vida es la lucha, ama medirse contra dignos oponentes y entrenar y mejorar día a día para este cometido. Luchara hasta la muerte de ser necesario antes de aceptar la derrota y siempre espera que su oponente haga lo mismo por lo que no muestra piedad alguna al momento de luchar. Pese a ser un guerrero, no es un soldado, desprecia el compañerismo y se inclina más a actuar por méritos propios rara vez aceptando la ayuda de alguien más. No obstante esta orgulloso de ser un orco y más aún de ser un Warsong, no dudando en mostrar cierto desdén por otras razas que considera inferiores siendo un supremacista orco convencido, arrogante y orgulloso. Historia -¡He sido maldecido con un hijo debilucho como tú Rhaugar! ¡Vamos, demuéstrame lo que puedes hacer!- Ladraba un brutal orco que sobrepasaba por mucho los dos metros. El joven cachorro se arrastraba por el suelo, ya con la nariz y dos costillas rotas además de graves heridas por todo su cuerpo apenas estaba consciente pero el anhelo de ser un digno hijo de su padre hizo que se levantara gruñendo con fuerza para una última y desesperada carga contra su progenitor que fue rápidamente neutralizada por un puñetazo que lo devolvió al suelo y lo dejo finalmente fuera de combate. Días como ese eran lo normal en la vida de Rhaugar, hijo de Kraser, miembro del poderoso clan Warsong. Su nacimiento se había producido unos pocos meses después de que la horda cruzara el portal oscuro por primera vez y su madre Loshmahka había caído en combate unas pocas semanas después de dar a luz por lo que el recién nacido orco quedo bajo la tutela de su brutal padre. Siendo demasiado joven, Rhaugar no tuvo oportunidad de bañar su hacha con la sangre de los enemigos de la horda durante la segunda guerra mientras que su padre si tuvo la dicha de ganar muchas cicatrices además de lograr evadir la captura de parte de los humanos como buena parte del clan Warsong tras la debacle y derrota de la horda. La oportunidad para el joven se presentaría al desatarse la tercera guerra y embarcarse rumbo al continente de Kalimdor junto a su padre, donde pudo medirse a los centauros que pululaban por la agreste costa del nuevo continente. No mucho después su clan caería nuevamente bajo el influjo de la legión ardiente y Rhaugar hubo de luchar contra los orcos comandados por Thrall donde recibió severas heridas que lo mantuvieron al borde de la muerte por varias semanas. Su padre resulto muerto durante esta batalla, una muerte indigna e inútil luchando como el servil perro de una panda de demonios en contra de sus propios hermanos. El orco se juró a si mismo que a partir de entonces elegiría sus propias batallas y forjaría su propio camino vagando por las tierras de Kalimdor en busca de oponentes con los que cruzar su hacha.
  15. Érika (Muerta)

    La Despedida ¿Qué estoy haciendo? Se preguntaba Érika mientras presenciaba el Concilio de Ocaso, acompañando al hechicero Jasón, la mano derecha de Dieter. El mentado concilio se celebraba en el bosque negro tras la caída de Villa Oscura y por ende el último bastión de la alianza en el lugar. Ahora todos, cual buitres, se habían reunido para repartirse los despojos aunque todo había terminado dejando más intrigas que respuestas pues este había reunido a cuanta alimaña y granuja de la peor calaña habitaba Ocaso, a cada cual más ruin y traicionero que el otro. Los de la plaga deseaban acabar con los cultistas del Lobo, y estos con los demonologos que a su vez ansiaban aniquilar a sus camaradas los cazadores de bestias. Hasta sintió que todo estaba mejor con la presencia de la alianza obligando a todos a hacer causa común. Finalmente el testa de ciervo termino señalando los resultados del concilio y toda la carroña que se había congregado reemprendió su camino internándose en el bosque. Tras arribar a la iglesia abandonada que usaban como escondrijo, Jasón se retiró indicando que mataría al testa de ciervo tras hacer que le revele a la fuerza todos los secretos que ocultaba dejando a Érika junto a los dos nuevos inquilinos que no eran especialmente simpáticos, un tipejo tuerto que inspiraba muy mal rollo y una indiferente muchacha llamada Alondra. Las oscuras noches fueron pasando y Érika se recluyo en la vieja mina abandonada siguiendo al pie de la letra las indicaciones que le había dado Jasón para levantar a aquel lobo que ella misma había matado, pero los intentos no habían sido más que frustrantes fracasos. Y de nuevo la mediocre bruja se preguntaba, ¿Qué estaba haciendo allí? No servía ni para bruja, ¿Cuál era su lugar? Frustrada la joven abandono aquella catacumba para dirigirse a su cabaña, al menos ahí sentía cierta familiaridad. La bruja arribo a su cabaña ya bien entrada la madrugada, al entrar fue recibida por un asustado Ele II que corrió a esconderse tras una silla, desde lo de Villa Oscura su relación se había quebrado y el perrillo la evitaba siempre que podía agachando las orejas y ocultando la cola entre las piernas en su presencia, como si fuera una amenaza. Esta vez la bruja intento acercársele. -Vamos, no voy a comerte…- Intento calmarlo mientras acercaba una mano al can, algo que fue respondido con un mordisco en uno de sus dedos. -¡Maldito hijo de perra!- La bruja respondió propinándole un guantazo al perrito, que se echó a llorar y salió corriendo hacía una esquina. Frustrada y sin culpa alguna Érika se levantó y se cruzó de brazos, “¿Qué hare contigo?” se decía más a ella misma que a Ele II, al final eso de que un perro te es fiel en las buenas y en las malas había acabado siendo una vil mentira aunque la bruja seguía queriendo al estúpido perro, y ahora con el señor Lensherr merodeando por ahí el futuro del perrito en Ocaso no se veía muy auspicioso. Érika se dejó caer en la añeja mecedora de la vieja Tata y se puso a pensar, aparte de ella sólo había dos personas con las que Ele II estaba a gusto, una estaba a miles de kilómetros de allí y la otra…era una chiquilla que consideraba especialmente fastidiosa, pero era la única opción. No había amanecido cuando Érika surco los tétricos paisajes del bosque negro cargando únicamente con una improvisada jaula de madera en la que estaba el perrillo pues sabía que se negaría a seguirla esta vez. En el camino le fue hablando de todo lo que habían vivido, de cómo se conocieron cuando aquellos chiquillos intentaron lanzarlo vivo al río, de cómo habían compartido los tres aquella navidad con el montaraz, de cómo habían resuelto el misterio del fantasma del puente…y de cómo acabaría todo ahora. Lylia estaba sentada en las escaleras de la enorme casa que ahora habitaba, estaba algo menos famélica y bastante más limpia de lo que solía estar vistiendo ahora un vestido marrón claro y un sombrero de mimbre. Miraba pasar a los variopintos transeúntes del camino que unía Villadorada y Ventormenta, Guardias, comerciantes, lujosas carrozas y la carreta del lechero, aunque lo que más capto su atención fue un mozo con cara de inocentón que llevaba en la cintura una bolsita de lo que parecían ser monedas. A la niña le brillaron los ojitos, era una oportunidad y aunque ahora llevara vestidos bonitos y estuviese limpia las costumbres difícilmente cambiaban, se levantó y camino hasta el mozo mientras su cabeza ideaba artimañas para hacerse con aquellas monedas, pero nada más había dado 3 pasos alguien le quito su sombrero de mimbre. -Aunque la rata se vista de seda rata se queda- Se burló Érika. La niña levanto la cabeza y la miro. -Anda si es la bru…- -No lo digas- Érika no le permitió acabar la frase. -Elegost no está- Dijo la niña guardando las distancias y mirando con desconfianza a Érika. -Lo sé, ahora no hay nadie que me impida cocerte en un caldero con algunas zanahorias, o puede que en el horno- La bruja sonrío con malicia. -Ya no cuela, ¿me das mi sombrero?- Lylia estiro la mano a lo que Érika respondió volviendo a colocar el sombrero en su cabeza con algo de brusquedad, decepcionada por el poco efecto que su broma había tenido en la niña. Lylia se reacomodo el sombrero, fijándose entonces en la caja que estaba detrás de Érika, dentro estaba Ele II, que también reparo en ella. Ambos parecieron alegrarse cuando se vieron el uno al otro, con la niña corriendo hasta donde estaba y el animalito ladrando de felicidad, más aun cuando fue liberado de su prisión y abrazado cariñosamente por Lylia. Un amago de sonrisa se dibujó en Érika por una fracción de segundo, aunque se desvaneció rápidamente. Su oscura presencia acentuada por la gran capa y sombrero negro que usaba desentonaba con aquel bonito jardín florido en medio del cual la niña abrazaba al perrito amparados por el majestuoso caserón que era el hogar del montaraz, casi parecía que la misma casa le pedía a gritos que se largara para que no siguiera disonando allí. -Es tuyo- Dijo Érika. La niña miro a la bruja sin soltar al perrito, que le lamía las mejillas. Se había quedado pillada y no entendía la repentina buena acción de la pelirroja, Érika suspiro y antes de que la niña dijera o preguntara algo se acomodó el sombrero, se dio media vuelta y echó a andar, aunque se detuvo al poco, mirando a Lylia de soslayo. -Que duerma en el sofá, le gustan- Érika le guiño un ojo a la niña. -¿Y tú adonde iras?- Pregunto Lylia sin soltar a Ele II. -A buscar mi final de cuento de hadas- La bruja se encogió de hombros. -Pero…las brujas no tienen finales felices- Érika aparto la mirada, dirigiéndola hacía el enorme caserón del que era dueño el montaraz, la inocente y a la vez cruel afirmación de la niña había revelado de sopetón la verdad incontestable, era una infeliz y una perdedora, y lo peor es que se lo había buscado ella misma. -Lo sé- Fue todo lo que pudo decir. La chiquilla desvió la vista hacía la casa intentando descifrar que era lo que tanto miraba Érika, pero al no encontrar ningún cambio en especial devolvió la vista a la inesperada invitada solo para descubrir que esta ya no estaba. -Si será bruja…- Se dijo Lylia y tomo al ahora feliz Ele II y regreso con el dentro de la casa.