Grol

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  1. Okri Barbarruna Gorekson

    Nombre: Okri Barbarruna Gorekson Raza: Enano Sexo: Hombre Edad: 45 Altura: 1,25m Peso: 90 Lugar de Nacimiento: Dun Morogh Ocupación: Mercenario Historia rápida Descripción física: Una tripa cervecera tan característica de su raza cae prominente sobre su cintura, a pesar de esto es puro músculo debido a una vida entera dedicada a forja. Debido a su corta edad una ostentosa melena cae sobre sus hombros que acompaña con una adornada barba trenzada. Sus ojos brillan con un azul propio del clan Barbabronce. Unos aros adornan sus orejas. Desprende un olor a grasa de yeti, pólvora y cerveza rancia. Descripción psíquica: Aunque sea considerado bajito por las demás razas de la alianza, Goreksson ciertamente lo compensa con ferocidad, determinación y ánimo. Gregario, orgulloso y sin temor a ofender, Okri suele ser visto cargando a lo más duro de la batalla, blandiendo con fuerza su hacha o su martillo. Una vez obtenida la victoria, no obstante, será el primero en volver a la taberna, rugiendo y riendo a todo volumen como solo un Enano puede hacerlo. Historia La horda de trolls de las nieves chocaban como una ola contra el muro de escudos que la milicia de Dun Morogh había organizado, los escudos y las mazas rompían huesos, las hachas separaban miembros y desgarraban carne. En medio del tumulto se encontraban un viejo troll con un solo ojo y un joven enano que se mantenía desafiante detrás de su escudo. - Te recuerdo.- Señaló el troll con su herrumbroso machete al enano.- Eres el cachorro del viejo herrero, bueno eso da igual ya, cuando todo esto haya acabado me comeré tu corazón y beberé de tu cráneo.- dijo el troll con una sonrísa burlona en sus labios. El joven Okri agarró su hacha con mas fuerza que nunca y golpeó su escudo en señal de provocación, las frías gotas de sudor caían por su frente, su corazón palpitaba acelerado, odiaba admitirlo pero tenía miedo. El troll cargó hacia el enano con intención de entablar combate y así fue, ambos se enzarzaron en una danza mortal de la que solo uno podía salir victorioso, sin duda el viejo troll superaba en habilidad y veteranía al joven que estaba vivo gracias a su escudo, su armadura de factura enana y la tozudez que caracterizaba a su raza. Los incesantes golpes sobre el escudo de Okri hicieron que su brazo se entumeciera, lo que tuvo como represalia que dejara caer su fiable escudo, sin escudo y cansado el troll de un un ojo aprovechó la ventajosa situación y logró por fin asestar un golpe sobre la pierna del ahora desprotegido guerrero enano, que ante aquella arremetida cayó al suelo sin aliento. El pesado pie del veterano troll se posó sobre el brazo con el que Okri blandía su hacha, el joven enano cerro los ojos aceptando su destino. Nacido en las nevadas montañas de Dun Morogh, Okri ya desde su adolescencia se había dedicado al noble oficio de la herrería, su padre, Gorek Barbarruna, un severo pero consumado herrero que proveía con sus obras a un pequeño pueblo perdido en las montañas, siempre había visto con orgullo como su hijo moldeaba el acero, aunque solo fuese para proveer a la granja semparámbar con herraduras y hebillas para sillas de montar. Gorek solía mandar a Okri por todo Dun Morogh repartiendo los pedidos de acero que toda la región solicitaba, armado únicamente con una pistola que guardaba en su cinturón para defenderse de animales salvajes y criaturas tales como Troggs y kóbolds, así fue hasta el fatídico día en el que el pequeño pueblo fuese saqueado por los viles trolls de hielo, Okri llegaba de repartir cuando se encontró con la horripilante escena, el lugar olía a carne quemada y cenizas y el aire se colmaba con el llanto de los niños que se aferraban a los cuerpos sin vida de sus padres, los pocos que habían logrado sobrevivir recogían lo poco que ahora tenían y enterraban a los caídos. Okri con el corazón en un puño se dirigió a la forja de su padre a toda prisa, pero era demasiado tarde el cuerpo de su padre yacía en el suelo, el autor de la matanza, un troll de hielo con un solo ojo, que lamía la sangre de sus labios y limpiaba su hoja con un trozo de tejido que había arrancado de la ropa del robusto herrero, Okri de rodillas, dominado por el miedo y la ira, no fue capaz de articular una sola palabra... Aquel recuerdo devolvió a Okri a la realidad, había perdido la sensibilidad del brazo derecho debido al pie de aquel enorme troll que con la misma sonrisa con la que había asesinado al herrero acercaba su filo al cuello del joven enano, a toda prisa Okri dirigió su mano a una de sus botas de la que sacó una pequeña daga que clavó en el pié de aquella bestia que rugiendo de dolor e ira dio cinco pasos hacia atrás y con furia sacó la daga que se encontraba alojada en su carne, miró al enano con su único ojo y su sonrisa se convirtió en una cara de odio, se dirigió al joven cojeando pero con paso decidido, levantando su hoja, preparándose para asestar un último golpe, pero este fue su último error, pues Gorekson aprovechando la distracción sacó de su cinturón su vieja pistola con la que apuntó al troll, el ojo de la criatura se abrió de par en par y escuchó un "click" y lo que parecía ser una explosión, el troll, incrédulo, se llevó la mano al pecho donde ahora había un boquete enorme, tosió sangre, cayó de rodillas, finalmente murió. El resto de trolls ante la caída de su líder huyeron en desbandada haciéndose así los enanos con la victoria, Gorekson, agotado cerró los ojos y durmió. Aquella noche mientras los demás celebraban su victoria, Okri se disponía a hacer un viaje, su padre había muerto, su forja saqueada, ya nada le ataba a estas tierras, se dirigiría a tierras humanas en busca de una nueva vida, pues era bien sabido que los humanos apreciaban a los enanos debido a su fama de artesanos y guerreros.
  2. Grolkar Furia Maldita

    Nombre: Grolkar Furia Maldita Raza: Orco Sexo: Hombre Edad: 45 Altura: 2.15 Peso: 195 Lugar de Nacimiento: Nagrand-Draenor Ocupación: Aventurero Historia rápida Descripción física: Tras una vida entera marcada por la guerra el cuerpo de Grolkar esta lleno de horripilantes cicatrices que dan prueba de ello, este guerrero es considerado corpulento incluso por los de su raza. Habiendo nacido en el seno de un clan tan apegado a la guerra como es el clan Grito de Guerra, este porta símbolos de la horda tatuados por todo su cuerpo, ademas de la característica insignia del clan Grito de Guerra tatuado en su espalda. Tiene pelo largo acompañado de una pequeña barba color negro de la que resaltan canas debido a su edad. Sus ojos son enteramente color rojo intenso debido a haber bebido la sangre de Mannoroth. Un aro de hierro atraviesa su nariz. Descripción psíquica: Grolkar es un orco de un honor y orgullo tan grandes que muchas veces se convierten en defectos, es leal a la horda hasta la muerte, siente una gran admiración por Héroes como Grommash y Thrall, aunque la ascensión de este último significase un fin a su carrera de guerrero. Historia El cielo ardía en llamas, piedras de fuego llovían aquí y allá, un reducido grupo de orcos, humanos y elfos contenía una marea infinita de muertos vivientes, los ojos de Grolkar se iluminaban con un rojo resplandeciente nunca antes visto, espuma burbujeante salía de su boca mientras describía arcos con su hacha sobre los enemigos, un guerrero orco mas joven que el caía al suelo con la testa hundida provocada por un golpe contundente realizado por un guardia vil, una elfa nocturna se arrastraba por el suelo buscando la otra mitad del cuerpo de la que gracias a una abominación ahora carecía, un soldado humano yacía de rodillas recogiendo las entrañas que una oleada de necrófagos había desparramado por el suelo, el caos rodeaba al guerrero de la horda y poco a poco observaba como sus compañeros caían ante la interminable ola de no muertos o retrocedían bajo las heladas llamaradas que un Lich desataba, sabía que sus fuerzas no podrían aguantar mucho más, sabía que tenía que hacer algo, y tenía que hacerlo rápidamente. Grolkar podía fácilmente acabar con unos cuántos zombis, incluso con algún necrófago, pero el resto no muertos eran palabras mayores. Una enorme y gorda abominación llegó a la batalla, barría regimientos enteros de caballeros humanos con un solo golpe, y devoraba las entrañas de aquel tan necio como para desafiarle. Una luz proveniente de un poderoso druida con cornamenta de ciervo cegó a la bestia que aturdida, intentaba deshacerse de sus atacantes. El joven guerrero de la horda pensó en huir, en dejar sus armas y abandonar la batalla, pero esto no era posible, era un orgulloso miembro de los Grito de Guerra, su lealtad con la horda era como una cota de malla bien tejida, mientras los lazos de honor, amistad y lealtad se mantuvieran, nada la atravesaría, agito la cabeza intentado deshacerse de la opción de los cobardes y al rugido de "Los grito de Guerra son superiores" cargó contra el enorme no muerto, lo último que vio fue un gigantesco gancho de carne dirigirse hacia el. Grolkar despertó entre sudores, se llevó la mano al pecho, había una cicatriz enorme y horrible cuyo dolor era tan intenso que hacía que el enorme guerrero de la horda se retorciese y se quejase constantemente , Grol se volvió a dormir. Largo tiempo había pasado desde que su ahora herrumbrosa hacha había probado el dulce de la sangre, Grol añoraba aquellos años en los que sirvió bajo el mando del poderoso Grom Hellscream, desde que Thrall asumió el mando de toda la horda y por consiguiente del clan Grito de Guerra todo era distinto. Un guerrero consumado como Grol rebajado a servir como guardia de caravana en una perdida ruta de los baldíos, cuidando de unos cachorros sin dientes ni disciplina y subsistiendo a base de cecina de kodo. La ruta era aburrida y tediosa, de vez en cuando arrimaba un pequeño grupo de Jabaespines pero no eran rivales para la brutalidad y salvajismo con la que el severo orco luchaba. Grol observaba a sus compañeros con orgullo, todavía eran jóvenes e inexpertos, pero era lo único que le quedaba que se pareciese a su antigua vida de guerrero, el veterano cerró los ojos y recordó con melancolía la última batalla en la que participo, una batalla desesperada en la que el destino del mundo estaba en juego, luchó codo con codo junto a humanos y elfos contra un enemigo conocido como la Legión Ardiente, podía oír los gritos de horror, el olor a sangre y carne quemada, el entrechocar de… - Lok’tar camaradas. – La voz desconocida devolvió a Grol a la realidad que en un acto instintivo levantó su hacha.- Traigo un mensaje para el líder de caravana, un tal Grolkar Furia Maldita. El viejo orco portaba este apodo con vergüenza, ya que lo recibió cuando aceptó beber la sangre de Mannoroth, no podía soportar la idea de haber sido el perro faldero de los demonios que tiempo atrás condenaron a su gente. Furia Maldita enseño los colmillos al mensajero y arrancó el mensaje de sus manos, este llevaba estampado el sello de la horda, Grol empezó a leer: “ Honorable miembro de la Horda, he considerado la petición que me hiciste y tras mucho pensarlo he llegado a la conclusión de que debido a tus servicios prestados y a tu tiempo y veteranía sirviendo a la horda te concedo la oportunidad de ser relevado de tu cargo actual, serás libre de marchar y actuar como plazcas, siempre que esto beneficie a la horda de algún modo. "Jefe de Guerra Thrall “
  3. Saludos.

    Muy buenas a todos, me presento, soy Grol, siendo un entusiasta jugador de PvP siempre he fantaseado con la idea de crear diversos personajes con su historia, sus ambiciones, su manera de ser... bueno imagino que vosotros Roleplayers mas experimentados sabréis como va el rollo . Aunque no he roleado seriamente nunca en mi vida, no creo que esto me sea un impedimento a la hora de hacerlo, ya que estoy bien versado en el lore de warcraft y además, a riesgo de sonar pedante creo tener un extenso vocabulario que sin duda me ayudará a la hora de escribir mis propias historias e interactuar con el resto de jugadores. Sobre el rol que me gustaría ocupar: Horda de corazón , me gustaría encarnar un veterano orco guerrero .