Thala

Roler@
  • Contenido

    180
  • Registrado

  • Última Visita

  • Days Won

    10

Thala last won the day on July 16

Thala had the most liked content!

Reputación en la Comunidad

151 Excellent

1 Seguidor

Sobre Thala

  • Rango
    Miembro Avanzado

Visitantes recientes del perfil

437 visitas al perfil
  1. El segundo nombre de Pan

    El segundo nombre de Pan La ciudad de Floralba, centro neuralgico de la sociedad Pandaren, posiblemente el mayor de todos los asentamientos, un lugar donde todo Pandaren, jinyu, grumel o incluso Hozen puede encontrar su lugar. Labradores, vendedores, artesanos, músicos, bailarines, no hay nada ni nadie que se quede fuera, como tal, es común que incluso en las horas de trabajo, cuando las granjas circundantes han de ser atendidas, cuando las minas de jade del norte han de ser picadas y cuando es necesaria la vigilancia exhaustiva en las cervecerías para cubrir la sed de todos los pandaren que allí habitan, que la ciudad se encuentre en movimiento y animada, especialmente en la plaza principal. Corría ya la media mañana, Shanliang, tras haber terminado sus ejercicios y meditaciones, decidió dar un paseo por la ciudad, pues a pesar de ser nativo del Bosque de Jade jamás había tenido la oportunidad de visitar Floralba, y dado a la tardía hora de su llegada el día anterior tampoco había tenido tiempo de adentrarse en las maravillas de la capital Pandaren. En comparación al estilo de vida que todo acólito del Shadopan se ha acostumbrado tras años de entrenamiento en el Monasterio, Floralba exponía una deliciosa contraposición, el bullicio era constante, sin embargo no molesto, comerciantes que claman a los clientes a voz en grito, ofreciendo los mejores precios del mercado, puestos que son poco más que unas pocas maderas vendiendo comida, cerveza, bufandas, cualquier cosa que pudieras imaginar, y como no podía ser de otra manera era inevitable escuchar a los cachorros pandaren, jugando y molestando con sus correrías a todos los pobres peatones. Tal vez estuviera distraído por el bullicio, tal vez demasiado en sus propios pensamientos, como fuera, Shanliang no escuchó el ruido hasta que fue demasiado tarde, casi como si hubiera aparecido de la nada un joven Yak había comenzado a correr, asustado y furioso cargaba por la calle sin control alguno, sobre su espalda se encontraba un joven Hozen, el cual azuzaba y asustaba al animal con una larga vara de bambú mientras saltaba, reía y bailaba, divertido con los gritos de pavor de los Pandaren que corrían a apartarse del camino de la bestia, por suerte la bestia no atrapó a nadie en su embestida, sin embargo un pequeño puesto de cerveza no corrió la misma suerte, su dueño consiguió apartarse a tiempo, cayendo con la panza por delante cuando saltó, sin embargo, su pequeño puesto se vino abajo ante el envite del Yak, y la mayoría de su mercancía acabo bañando el suelo de la ciudad. Shanliang empezó a moverse con celeridad para tratar de ayudar, sin embargo vio atónito como el Yak se dirigía hacia una Pandaren, ella había visto sin lugar a dudas el Yak descontrolado, más no se apartó del camino, se quedó quieta, mirándolo fijamente. Shanliang dio por sentado que el miedo había paralizado a la pobre Pandaren y corrió tanto como le era posible, sin embargo no llegó a tiempo, y el lo sabía, era imposible que llegase a apartarla a tiempo, y ante sus ojos, la bestia envistió, más poco antes de que el Yak llegase hasta la Pandaren esta realizó unos extraños movimientos que el acólito reconoció rápidamente como el manejo del chi, y el Yak se detuvo en seco cuando chocó contra la Pandaren, la cual no se movió lo más mínimo, más un gruñido de dolor fue audible para todos los presentes. El Hozen que montaba el Yak salió disparado ante el abrupto golpe, cayendo en su vuelo directamente dentro de una olla de estofado de nabas y carne de tortuga que estaba siendo vendido en un puesto cercano. Shanliang observó como la Pandaren seguía de una pieza, y sabiendo que debía de estar bien fue rápidamente hacia el lugar donde había caído el Hozen, mientras un par de miembros del Ashigaru llegaron a la escena y comenzaron a poner algo de calma entre los curiosos transeúntes. Shanliang se encontró al Hozen nadando en la olla del estofado, disfrutando triunfal mientras comía y se remojaba como si fuera un baño totalmente deseado, El Pandaren trató de capturar al Hozen, que se resistía con toda su fuerza mientras le lanzaba nabas y caldo, empapando las ropas del pandaren, finalmente con la ayuda de uno de los Ashigaru que parecía conocer al Pandaren consiguieron reducirlo y atarlo para que se estuviera quieto. (...) -No! Pan bueno! Pedo decir que Pan no tener krakus komo para hacer enfadar Yak *El Hozen rió, feliz por su éxito y su hazaña* Ahora Pedo tener que llamarme Pan Pan! -Pan, esta vez has ido demasiado lejos, es una suerte que no haya habido ningún herido! No puedes actuar de este modo! *Le reprendió el Ashigaru mientras sujetaba al Hozen del pellejo como si fuera una cria de gato* -Khé? Pan Pan bueno, ir a jeringar a Pedo, ser idea de Pedo, Pedo ser mal miko! -Pedo no es quien ha causado todo este desastre Pan.. -Ahora ser Pan Pan! Y si Pedo no decir que Pan no tener krakus komo para jeringar Yak Pan no hacer nada, Pedo es el mal miko! *Volvió a quejarse el Hozen* Viendo que la conversación no iba a llegar a ningún lado, Shanliang le metió una naba en la boca para acallar los chillidos del mono, el ashigaru le agradeció su ayuda al Pandaren y le comentó que se dejase pasar por la taberna del Escarabajo de jade por la noche que era regentada por su familia y le invitarían a una cena deliciosa. Acto seguido Shan se dirigió hacia la Pandaren que había detenido la embestida del Yak. A su vez, Yukiko, sintiendo el dolor del envite de la bestia había conseguido calmar a la bestia mediante su conexión como seguidora de la senda del Buey Negro e inmediatamente se había puesto a ayudar al dueño del puesto que había sido destruido a recuperar lo poco que el Yak no había destruido. Cuando Shanliang llegó había otro pandaren en la escena, que parecía ser el dueño de la bestia. -De verdad que lo siento..Mishy nunca se había portado así..te pagaré los desperfectos causados... -No..no te preocupes *Suspiró el abatido pandaren ante la visión de su puesto destrozado* Llevaba un tiempo pensando en mudarme a El Alcor con mi familia.. tal vez esto sea una señal de Yu'Lon de que ha llegado el momento.. -A El Alcor has dicho? Ya se! En menos de una semana he de ir a entregar unas mercancías, te lo suplico, déjame que os lleve a ti y a tu familia, gratis.. Será mas seguro que viajar solos, además no tendréis que caminar.. -Eso si me parece un buen trato.. *Se esforzó por esbozar una sonrisa, pues era consciente de que el Pandaren no tenía la culpa de las travesuras del Hozen* Yukiko y Shanliang no tardaron en alejarse un poco de la zona y se descubrieron mutuamente como acólitos del Shadopan, entonces la Pandaren invitó a Shan a comer y beber en una posada cercana que conocía, y así se dirigieron hacia allí. Una vez en la taberna, Yukiko le dijo a Shan lo que quería y se adelantó hacia el piso de arriba, y cuando el pandaren llegó de nuevo con la comida y la bebida se encontró a la Pandaren comprobando si tenía heridas frutos del embate del Yak, se preocupó por su estado, sin embargo uno de los muchos brebajes que Yukiko llevaba consigo le amortiguó parte de ese dolor. Tras eso, los Pandaren mantuvieron una cordial charla, prácticamente compitiendo en quien podía comer más y así, se despidieron tras acabar para que Shan pudiera cambiarse y asearse, pues tenía el pelaje todo pringoso y sucio por culpa del caldo, habían quedado para visitar un santuario.. y esa no era forma de presentarse en un lugar sagrado... Lista de participantes y habilidades usadas: Yukiko ( Master, @Thala ) Brebaje del Buey, Comunión Animal, Inamovible cual Yak Shanliang ( @Psique ) Advertir/notar, Atletismo
  2. [Elfos de Snagre] Enemigos en la frontera

    No muy lejos de la frontera Sur, unos pocos Kilómetros tierra adentro, se encontraba una pequeña área de descanso, no eran más que 3 edificios construidos juntos, un lugar donde los soldados que patrullan incansablemente la frontera en pos de la seguridad del Alto Reino puede ir a descansar. Enfermería, camas, cocina y repuestos para armas, armaduras y flechas en caso de necesidad, un pequeño grupo de trabajadores a cargo del gobierno se aseguraban de que todo funcionase correctamente, además de un pequeño grupo del ejercito del Sol hacía la tarea de vigilantes, aunque rara era la vez que en un lugar así había problemas, pero nunca se sabe cuando algún bandido podría intentar robar esos suministros. El alba llegaba, y mientras el naranja iba despidiéndose poco a poco del cielo Thalethir observaba como la luz moría desde la ventana de la cocina, era una elfa joven, con el pelo del color del Sol y cortado al estilo de los hombres, removía distraída un estofado de carne de lince y verduras mientras su vista se perdía hacia los bosques que se dejaban ver tímidamente desde la ventana. Desde luego no era un gran trabajo, una simple cocinera y ayudante, pero al menos era un trabajo honrado.. y bueno.. así podía verle, Lynder había sido muy amable al mover un poco los hilos para conseguirle este trabajo, y aunque estuviera alejada de las comodidades de la capital, prefería la cercanía de los brazos del Forestal a las comodidades de la vida cosmopolita. Ya debería haber vuelto, más era común que Lynder siempre estuviera de servicio más del tiempo del que era necesario.. es tan entregado con todo lo que hace, tal vez por eso le admiraba tanto, y rápidamente su mente comenzó a volar hacia ese pequeño lugar lleno de recuerdos felices. Un olor peculiar le sacó de su ensimismamiento, el salado regusto de la carne fue viéndose poco a poco sepultado bajo el hedor de la muerte que entraba por la ventana abierta y poco tiempo después comenzaron los gritos y el sonido del acero entrechocando. Un ataque? Quien.. como?! Thalethir no sabía que hacer.. No sabía combatir, tampoco era especialmente buena con la magia.. lo único que sabía hacer era servir, y tampoco tenía el valor suficiente como para salir a comprobar que pasaba con sus propios ojos, y allí permaneció varios minutos, mientras los gritos y esa peste la envolvía por completo, totalmente paralizada por el miedo hasta que la puerta de la cocina se abrió de un portazo. Una elfa, una de las guardias que protegían el lugar entró abrupta mente en la cocina, tenía una herida de muy mal aspecto en su costado, el sudor perlaba su rostro y le costaba trabajo respirar. -Son demasiados Thalethir.. *Cerró la puerta y se apoyo contra ella*- No tenemos tiempo.. -Qu..Que ha pasado? Que ocurre?! *Le gritó desesperada Thalethir a la elfa* -Vete! *Alguien comenzó a golpear la puerta con fuerza, tratando de entrar a la fuerza mientras la guardia hacía todo lo posible por evitar que la abriesen* -No..no puedo..que voy a hacer yo..? *Retrocedió hasta dar con la pared a sus espaldas, comenzando a sollozar, sin aguantar la presión* -THALETHIR! *Bramó la elfa herida* No hay tiempo que perder! Sal por la ventana, coge uno de los zancudos y corre tanto como puedas.. Tienes que avisar de este ataque! Thalethir fue a contestar..no..no podía hacer tal cosa.. Más no tuvo opción, la puerta acabó cediendo ante los embates y lo único que consiguió ver al otro lado la elfa fue una mirida de esqueletos.. un grupo de no muertos que abarcaba toda la sala contigua, la guardia intentó detenerlos, más sus heridas eran demasiado severas y en pocos minutos se vio superada por el numero.. y cuando una hoja roñosa atravesó el pecho de la elfa Thalethir por fin reaccionó y corrió hacia la ventana, intentó salir por ella, cayó de bruces, y fuera la situación no era mejor.. lo vio.. los no muertos estaban infestando el lugar.. no había ya nada que hacer.. corrió cuanto pudo hacia los zancudos y montó en uno, dándose la vuelta para dar un ultimo vistazo.. no todos los elfos estaban muertos.. Muchos de los elfos y elfas que estaban en aquellas edificaciones estaban siendo capturados, amordazados y atados, puestos en una fila de rodillas frente a dos figuras encapuchadas.. No pudo más.. Le gustaría decir que deseó poder hacer algo, que quería cargar sobre aquellas figuras y liberar a sus compañeros, resistir, combatir.. pero mentiría, el miedo le atenazaba y lo único en lo que pensaba era en huir..cuanto más lejos y más rápido...mejor y eso hizo, azuzó a su montura y corrió..corrió mientras las lagrimas volaban y el hedor de la muerte iba quedando atrás..debía informar..debía..avisar..
  3. [Elfos de Snagre] Enemigos en la frontera

    El tiempo pasaba, la vigilancia continuaba y sin embargo..nada ocurría, un día...dos.. Dio tiempo para que Lynder intercambiase varios mensajes con Tranquilien, informando de la situación constantemente, al parecer todo había acabado con el mejor resultado y los Amani se habían encargado de los no muertos, y finalmente, tras días de vigilancia infructuosa el grupo de Forestales estaba preparándose para marcharse, más un extraño olor volvió a sus fosas nasales, un olor conocido, un olor que traía malas noticias, rápidamente actuaron y se alejaron, buscando una posición segura desde la que vigilar el grupo de no muertos. Su numero había menguado, de eso no cabía la menor duda, sin embargo seguían siendo un numero considerable, Lynder observó a sus muchachos, rostros cansados, con odio y miedo reflejado en ellos, y eso fue lo ultimo que el veterano Forestal vio, jamás supieron en que momento los habían detectado y el primero en caer fue Lynder, dos descargas poderosas de energía atravesaron el cuerpo del elfo en conjunto, acabando con su vida al instante, el pánico cundió y los Iniciados no sabían como reaccionar, algunos optaron por huir lo más rápido posible, otros se quedaron paralizados por el miedo, incluso hubo uno que trató de tomar el control de la situación, más nada funcionó, y paulatinamente el pequeño grupo acabó sucumbiendo a los ataques mágicos de los lideres de aquellas abominaciones, los habían capturado con la guardia baja y no tuvieron tiempo de reaccionar, los cazadores se habían convertido en la presa. Sin nadie que pudiera seguir sus pasos, el grupo de no muertos se internó una vez más en tierras elficas y solo la Luz sabía cual era su objetivo o que pretendían.
  4. Enemigos en la frontera El Forestal Lynder caminaba, guiando a su escuadra, mientras observa los rostros cansados de los elfos bajo su mando, distaban mucho de ser expertos, si quiera veteranos, no eran si no aquellos que habían demostrado ser lo suficientemente capaces como para que se les diera la oportunidad de demostrar su valía y comenzar a entrenarse, a vivir lejos de las comodidades de las ciudades, pues los bosques debían ser su hogar si querían moverse con desenvoltura por ellos. A pesar del oscuro paisaje, con el paso de los días el grupo había comenzado a acostumbrarse a ese estilo de vida, andar mucho, comer lo justo y vigilar, continuamente vigilar, pues se les había encargado la patrulla en una de las zonas de la frontera con tierras de la peste. Un día, cuando el mediodía estaba al caer un olor pútrido y nauseabundo les llegó a sus fosas nasales, traído por el viento, si bien el olor a muerto no es algo extraño para casi ningún elfo y que de la cicatriz aun hay cadáveres que vagan y es necesario eliminar, esta vez el olor era demasiado consistente, debía tratarse de un grupo, y así, Lynder organizó a su grupo y se puso en marcha a investigar la procedencia del olor, y cuan grande fue su sorpresa al conseguir divisar finalmente su origen, pues un grupo de no muertos se habían internado en los bosques de las Tierras Fantasma. En su mayoría el grupo estaba compuesto por zombies, tambaleantes, renqueantes, ruidosos y torpes, aunque había necrofagos también con ellos, eran simplemente demasiados como para que su reducido grupo pudiera si quiera plantearse la posibilidad de hacerles frente, sus iniciados no contaban ni con la destreza, ni el equipamiento ni la experiencia para hacer frente a semejante prueba.. Eran malas noticias, desde luego, pues el grupo de no muertos era suficientemente grande como para arrasar varias aldeas, aunque en comparación a las grandes manadas de no muertos salvajes que habitan por el sur pudieran parecer poca cosa, representaban un peligro incipiente. Rápidamente escribió algo de manera apresurada en un pergamino y mandó a su iniciado de más confianza de vuelta a Tranquilien, bajo las ordenes de no detenerse y entregar con toda la presteza que fuera posible el mensaje al capitán forestal que allí ostenta el mando, y mientras el elfo partía raudo y presto, el grupo de forestales siguieron, desde una distancia prudencial al grupo de muertos. Dos dias les siguieron la pista a medida que se internaban cada vez más y más en los bosques, era extraño, pues no se dirigían hacia ninguna aldea ni ciudad elfica, si no que iban directamente hacia el territorio Amani, y cuando finalmente cruzaron la frontera que se considera segura..dejaron de seguirlos, pues ahora ese problema era de los Amani, sin embargo Lynder no se quedó tranquilo, envió otro informe a Tranquilien, solicitando refuerzos para vigilar el bosque, pues sería imposible saber por donde volverían a emerger, en caso de que sobrevivieran a los trols. Y así, con la petición enviada y a la espera de respuesta y ordenes. Lynder y los suyos comenzaron a patrullar la frontera, no la del Sur.. si no la del este.. Trols.. no muertos..nada bueno podía venir del este, aunque el veterano Forestal esperaba que los trols se encargasen del problema por ellos y que murieran muchos de ellos en el proceso.. Soñar es gratis.. no?
  5. Zokalog, La Bestia Sonriente

    Descripción Física Zokalog es un orco de una envergadura prominente, es muy alto, incluso para los estándares orcos, su cuerpo esta cubierto de grandes músculos, cubiertos de cicatrices o heridas del pasado. Suele llevar siempre la mascara típica de su clan, sin embargo tal vez esa mascara sea una bendición para aquellos que le miran, pues bajo ella se encuentra un rostro lleno de cicatrices y algo desfigurado, siendo un ojo herido y blanco lo que mas rápidamente llama la atención de quienes le miran. Con un color de piel parecido al gris oscuro, este orco impone aunque solo sea por su altura y fuerza. Descripción Psíquica La manera facil de definir a Zokalog es que esta loco, sin embargo esto solo es una verdad para aquellos que no conocen a los riecraneos, y con los años ha aprendido que es mejor permanecer callado frente a los que no son de su clan a intentar explicarles sus costumbres. No cree que haya diferencia real entre estar vivo y muerto, lo que le lleva a tomar riesgos donde orcos mas sensatos simplemente se retirarían. Su humor es fugaz, y se enfada con la misma facilidad que rie ante un chiste sobre ogros muertos. Silencioso, algo uraño e introvertido, Zokalog sigue creyendo en las tradiciones de su clan aunque este ya no sea mas que restos perdidos en el mar que son hoy en dia los orcos. Historia Zokarog se crió en su aldea, en Gorgrond, ante de que el portal oscuro se abreria, antes de que la Horda invadió Azeroth, puede que fuese un lugar extraño, pues los Riecraneos comvivian y caminaban al lado de los muertos, por ello, desde su infancia Zokarog asumió las creencias de su clan, y tardó poco en asumir que estar vivo o estar muerto, no importaba, o mejor dicho, no existía una diferencia real entre ambos estados. Ya de pequeño despuntaba como un orco mas grande que la mayoría, y sus ansias por salir a cazar y aprender a manejar las hachas no tenían rival, siempre buscando con los demás orcos de su edad un motivo para enzarzarse en una pelea por mera diversión, sin embargo, cuando finalmente cumplió 6 años y empezaron a adiestrarle en el uso del hacha llegó la peste rojo, y como otros miles de orcos, enfermó de ella, así, fue arrancado de su pueblo y de su clan y llevado a Nagrand. Había miles de orcos, de todos los clanes, y no tardaron en darse cuenta de que lo mejor era poner algo de distancia entre ellos, puede que estuvieran en cuarentena, pero no estaban juntos, y así, los miembros enfermos de cada Clan formaron pequeñas aldeas. Alli, lejos de Gorgrond, los espiritus ya no caminaban junto a ellos, Zokarog culpó de la enfermedad a este hecho, pues por que iban los espíritus a querer caminar y vivir en un lugar infecto y enfermo? La peste fue cruel, a muchos se llevó, y a los que no se los llevó les hizo sufrir dolores atroces que les hacen desear unirse a los cadáveres, más si algo no te mata, te hace mas fuerte, verdad? Los años pasaron, el portal oscuro se abrió, la horda marcho, sin embargo los Magh’ar se quedaron en Nagrand, a los 12 años Zokarog ya era si no el mas grande de su aldea, de los que más, y por fin su Om’Riggor llegó, no era la primera vez que había cazado, pues había acompañado a los adultos de la adea en anteriores ocasiones, sin embargo, esta vez debía hacerlo solo, y así, se adentró en las praderas de Nagrand, al menos en la zona donde podían moverse. No fue facil, no por falta de fuerza ni pericia con sus armas, si no por que Zokarog no era sigiloso ni cauto y los Tailbuk huian facilmente de el, y tras casi un dia entero sin conseguir absolutamente ningún avance optó por cambiar de tactica.. Esas bestias necesitaban beber, tarde o temprano, y así, en un pequeño estanque, esperó, se arrastró por el barro para elminar su olor, se tapó con hierbas y piedras y esperó..esperó..esperó hasta que su paciencia amenazaba con acabarse, más la espera tuvo su recompensar, y una pequeña manada de Tailbuks apareció para beber de la cristalina agua, no le habían visto, los tenía cerca.. y cuando uno de ellos estaba a su alcacé, saltó sobre el, clavando su hacha en el costado de la bestia, tumbandola con el golpe mientras los demás huian. La abrió en canal, se bañó con su sangre aun fresca y le arrancó el craneo, pues de ahi, saldría su mascara, la mascara que le haría ser un orco de verdad entre los suyos, y así, con la cabeza de la bestia en una mano y los restos del cuerpo en la otra, volvió hacia la aldea, dejando un reguero de sangre seca como testigo de sus andares. Obviamente entre los clanes siempre habían rencillas, disputas o deudas de honor que debían ser saldadas, más eran demasiado pocos como para guerrear entre ellos, así que entre los mag’har se adoptó otra forma de solucionar las disputas, las luchas de foso, las cuales se convirtieron en uno de los principales entretenimientos de Zokarog. Puede que no tuviera los reflejos ni la rapidez de orcos mas pequeños, sin embargo tenía una fuerza capaz de partir un craneo con una simple piedra, más la mayoria de sus heridas y cicatrices no fueron a causa de estas peleas, pues si había algo mejor que combatir en los fosos, era hacer frente a los Ogros. Grandes, fuertes, poderosos, un ogro era un rival digno por si solo, y no faltaba a ninguna cita que le permitiera medirse en combate con estas bestias. En inumerables ocasiones su cuerpo sufrió las consecuencias de su osadia, más cada nueva cicatriz sobre su piel era un nuevo trofeo que lucir ante todos en muestra de su fuerza, sin embargo a todo cerdo le llega su San Martin, y un dia Zokarog fue demasiado lejos, quiso enfrentarse a solas contra el caudillo que dirigía a aquel grupo de ogros, y por mucho que le cueste admitirlo, no fue rival para el, su maza le partió la mandivula y la nariz y su espada le dañó seriamente la cara, dejando totalmente inútil uno de sus ojos para el resto de su vida. Avergonzado por su derrota, juró vengarse de aquel Ogro, y si con sus dos ojos no había sido rival para el, ahora, con solo uno, no tenía la más minima posibilidad. Zokarog no había disfrutado nunca con la compañía de los orcos de otros clanes, más sus deseos de venganza y redención por su fracaso eran mas fuertes que su aversión hacia el resto de clanes. Obviamente le consideraban un loco, y cuando hablaba de sus costumbres, si bien nadie se atrevía a reirse a su cara, lo hacían a sus espaldas, y así, aprendió como cooperar, aprendió que si guardaba silencio obtenía más de los demás, asintió, siguió y cooperó hasta que uniendose varios de los clanes dispersos por las llanuras consiguieron derrotar al enorme ogro, más el premio de Zokarog no fue extraido de cadaver de su enemigo, si no de su mascota, un enorme cuervo negro al que cuidaba como si fuera su hijo y al que alimentaba con la carne de los orcos que había matado durante años, más un pajarraco no era rival para aquellos orcos, y con su craneo, se confeccionó un abalorio que aun hoy en dia lleva colgando de su barba, un recuerdo constante de que la verguenza se puede superar y que el fracaso solo implica que necesita esforzarse más. Al final, la nueva Horda, la Horda de Azeroth volvió a aquel mundo, ya destrozado que ahora se conocía con el nombre de Terrallende, y harto de las llanuras de Nagrand, Zokarog decidió seguirlos, no era su hogar ni su pueblo, más este ya había desaparecido, pues con el paso de los años y las guerras los Riecraneos habían acabado sin lider, dispersos y desorganizados, y con su mundo natal en ruinas y sin ningún lugar al que regresar, decidió que cualquier lugar sería igual de bueno, un nuevo mundo, nuevos enemigos que buscar, tal vez en aquel mundo pudiera volver a ver a los espiritus a los que añoraba de su niñez y así..marchó. Hoy en dia vaga por las tierras orcas, ganándose la vida con cualquier cosa que le venga bien, mientras sigue buscando ese lugar que los espiritus consideren apto para volver a caminar por el.
  6. [Ficha] Zokalog, La bestia sonriente

    Nombre: Zocalog Atributos9 Físico6 Destreza6 Inteligencia5 Percepción Valores de combate36 Puntos de vida18 Mana7 Iniciativa11 Ataque CC (Maza de Mano)11 Ataque CC (Hacha de Mano)>8 Defensa Habilidades Físico 2 Atletismo 2 Maza/Martillo de mano 2 Hacha de mano 2 Combate desarmado (Equilibrado) Destreza 1 Escalar 2 Defensa 1 Nadar 1 Trampas/Cerraduras Inteligencia 1 Religión 1 Supervivencia/Cazar 1 Tradición/Historia Percepción 1 Advertir/Notar 1 Buscar 2 Reflejos Escuelas/Especializaciones
  7. [Ficha] Yukiko Flor Nivea

    Atributos 7 Físico 6 Destreza 7 Inteligencia 6 Percepción Valores de combate 28 Puntos de vida 21 Mana 8 Iniciativa 9 Ataque CC (Vara de combate) 8 Defensa Habilidades Físico 2 Atletismo 2 Vara de combate 1 Combate desarmado (Defensivo) 1 Combate desarmado (Equilibrado) Destreza 1 Escalar 2 Defensa 1 Nadar Inteligencia 1 Callejeo 1 Fauna 1 Leyes 1 Religión 1 Sanación/Hierbas 1 Supervivencia/Cazar 1 Tradición/Historia 1Alquimia (Cervecera) Brebaje de visión clara Brebaje vigoroso débil Brebaje del buey débil Brebaje de piel de hierro débil 1 Comunion Astral 1 Derribo del Buey 1 Golpe del Dios del Trigo 1 Inamovile cual Yak 1 Brebaje del Buey Percepción 1 Advertir/Notar 1 Bailar 1 Buscar 1 Etiqueta 1 Música 2 Reflejos Escuelas/Especializaciones Chi: El Buey Negro Alquimia (Cervecera) Aprendiz: Brebaje de visión clara: Otorga +2 de advertir/notar y buscar así como visibilidad parcial en noche cerrada o entornos nocturnos. Tras acabar el efecto genera -3 de advertir/notar y buscar durante lo que queda de día. Dura 2 minutos/turnos por nivel de Alquimia del creador. Brebaje vigoroso débil: Otorga +1 de Destreza durante tantos turnos/minutos como nivel de alquimia del creador. Tras acabar el efecto otorga -2 de destreza durante lo que queda de día. Brebaje del buey débil: Una bebida copiosa y espesa, puede usarse como sustituto de una comida, calmando el hambre y aportando los nutrientes necesarios, si se usa dos veces en el mismo dia, el usuario recibirá un penalizador de -1 a todas sus acciones hasta que duerma y descanse. Brebaje de Piel de Hierro Débil: El usuario recibe un bonificador de de +1 a su defensa que dura tantos turnos como el nivel de alquimia. Tras este efecto, recibe un modificador de -2 a su ataque por lo que queda de día.
  8. Yukiko Flor Nivea

    Descripción Física Yukiko es una Pandaren de altura normal, sin embargo su cuerpo dista de los de los Pandaren que llevan vidas más comodas y pacificas, luciendo unos musculos entrenados y curtidos fruto del duro entrenamiento que lleva desde hace muchos años. Su pelaje es de color grisaceo oscuro, siendo blanco en la cara, donde unas manchas con forma de hojas envuelven sus ojos azules azules. Lleva el pelo largo, recogido en una larga coleta por comodidad, dejando su flequillo caer libremente por los lados de su rostro. Descripción Psíquica De caracter animado y gentil, Yukiko goza de una gran paciencia, es devota del gran buey negro, por lo tanto intenta resistir cualquier cosa que vaya contra ella, ya sean los ataques en los entrenamientos como los pocos agrabios que algunos Pandaren ebrios o Hozen fuera de control le lanzan de vez en cuando. A veces puede parecer algo uraña, más en su interior late un corazón bondadoso, sin embargo la paciencia tiene un limite, y las pocas veces en las que alguien ha conseguido acabar con la suya nunca ha acabado bien, de naturaleza curiosa, le encanta escuchar historias sobre los lugares que no ha visto, y siempre esta dispuesta a dejar lo que esté haciendo de lado para escuchar una buena historia acompañada de una buena cerveza, compañera leal, ganarse su confianza y amistad significa ganarse un aliado en casi cualquier situación. Historia Infancia en Barrilia La vida era tranquila y emocionante en Barrilia, una pequeña aldea en la base de la cima Kun-Lai que sirve de paso y aprovisionamiento para los que se aventuran a ascender la senda arpillera y escalar las bravas y peligrosas cumbres de las montañas, fruto del carácter de la aldea, muchos viajeros pasan por ellas, Pandaren de todos lugares de Pandaria, Grumels e incluso algún que otro Hozen o Jinyu puntual que han deseado realizar la ascensión o han acompañado a alguien que deseaba hacerla. Yukiko desde pequeña mostró curiosidad por todos los viajeros que venían, incordiando los constantemente para que le hablasen de sus tierras, de sus casas y de qué tipo de comida tenían por aquellos lares. Un dia, un Pandaren de aspecto anciano que se disponía a realizar la ascensión en solitario le regaló una pequeña cría de una criatura de algo que parecía un Mur, pero de aspecto más pequeño y peludo, era un conejo, y aunque el anciano Pandaren jamás regresó de su viaje, Yukiko cuidó de su nuevo compañero como si fuera su hermano. Un día, el conejo de nombre Yao, se escapó, o más bien quería jugar con Yukiko, y en sus ansias se alejó demasiado de la aldea, ascendiendo por la senda de las montañas y perdiéndose, Yukiko fue tras su amigo sin dudarlo ni un solo segundo, más lo perdió de vista. Buscó, y buscó, pasó horas perdida en cuanto se alejó de la senda marcada sin lograr encontrar a Yao, hasta que finalmente, fruto de la casualidad fue Yao quien la encontró a ella, más no venía solo, Yao huía de un grupo de Hozen que le perseguía. Los Hozen que habitan en las cimas tienden a ser más agresivos que el resto, fruto de las dificultades para encontrar comida, y habían visto un buen aperitivo en aquella especie de Mur. Yao y Yukiko intentaron huir de los Hozen, más no eran más rápidos que ellos, terminaron escondiéndose en una cueva cercana, más solo consiguieron arrinconar a ellos mismo, y quiso el destino que en esos momentos un Pandaren que descendía de las montañas escucharse los gritos Hozen y se aproximó a comprobar que ocurría, al ver la situación ahuyentó a los Hozen y salvó a la joven Pandaren. Su nombre era Fen-Zhu, era un miembro del Shadopoan, un monje del Buey Negro, que estaba realizando un viaje espiritual por Pandaría, Yukiko quedó impresionada por la habilidad y sabiduría del monje, y no quiso separarse de él desde aquel entonces, animada, insistió para que el monje la llevase con él en su viaje y le instruya, a pesar de su nervio vivo, Fen-Zhu vió que tal vez la joven pandaren podía tener algún potencial, y tras una larga charla con los padres de la joven, estos accedieron a que le acompañase en su viaje y la instruya en el camino del monje, fue así como el viaje de Yukiko comenzó. El Viaje Durante 3 años que se hicieron estúpidamente cortos, Yukiko viajó junto a Fen-Zhu, recorrieron las praderas a los pies de la cima, el valle de los cuatro vientos y parte del Bosque de Jade. A cada pueblo que llegaban Fen-Zhu siempre encontraba tiempo para ayudar hasta en las tareas más nimias, ya fuera recoger cosechas, ahuyentar a mures o Hozen, construir alguna casa y dar unas cuantas clases a los más jóvenes de la Aldea. Yukiko siempre intentaba ayudar, y sobretodo en la primera etapa de su viaje, solo conseguía hacer la tarea más ardua y difícil, más era necesario para que la joven aprendiese, y poco a poco las enseñanzas de su maestro fueron calando en la joven. A Pesar de obligarla a realizar un montón de ejercicios físicos que la joven no entendía para qué servían, sus enseñanzas se basaron en primera instancia en el camino del monje, en el modo en que debían vivir, y no fue hasta que la joven aprendiz empezó a comprender las palabras de su maestro que esté comenzó a instruirla en el combate. Le habló de los Cuatro Augustos, más hizo especial hincapié en Niuzao, pues era el Augusto al que él servía y el camino que seguía, le habló más en profundidad del Shadopan, y hasta le dejó probar alguno de los brebajes que él mismo sabía hacer, pues aunque lejos de ser un gran Maestro Cervecero, si tenía ciertos conocimientos que le resultan realmente útiles. Cuando quedaba poco menos de un año para que las pruebas de acceso al Shadopan comenzase, Fen-Zhu decidió hora de realizar el que iba a ser el viaje más peligroso hasta la fecha para la joven, irían a visitar el templo de Niuzao, ya habían visitado en el pasado el Templo del Dragón del jade, más las estepas de Ton-Long son un ambiente mucho más peligroso que el bosque de Jade. Yanguols salvajes habitan en las mismas, además de la fauna salvaje. Fue un camino dificil en el que la joven pudo demostrar que las enseñanzas de su maestro no eran en balde, e incluso consiguió ser de ayuda cuando huian de una manada enfurecida de los Yanguols. Una vez en el templo, se asentaron allí durante unos meses, Fen-Zhu le habló de las pruebas del Shadopan, e hizo que Yukiko decidiera si estaba dispuesta a afrontarlas o no, pues por todos es sabido que muchos son los que mueren realizandolas, y que no había deshonor en elegir otro camino, más la joven esta dispuesta a unirse al Shadopan siguiendo la estela de su maestro o a morir en el intento, y así fue como su entrenamiento continuó entre los muros del gran Buey Negro. Las pruebas y el presente: El día llegó, y Fen-Zhu acompañó a la joven hasta el monasterio Shadopan, donde se realizarán las pruebas, siguiendo todos los consejos que le daban, a sus 12 años, entró sola por las grandes puertas del monasterio, sin llevar ningún tipo de arma, ni armadura, solo ropas de abrigo y el anillo que le marcaba como digna de realizar las pruebas. Espero en el puente de la Iniciación mientras el maestro de la Omnia les explicaba las pruebas, aunque ella ya las conocía, a pesar de haber vivido gran parte de su vida a los pies de la montaña,el frio ahi arriba era atroz, y aunque su rostro permaneciera firme, su cuerpo temblaba buscando entrar en calor, varios de los candidatos decieron a ultima hora retirarse y no arriesgarse a morir en las pruebas, más otros muchos fueron los que como ella, permanecieron en su sitio. Superó las pruebas, aunque no fue la que más resaltó, no era ni la más rápida, ni la más fuerte ni la más ágil, más su duro entrenamiento bastó para conseguir superar las arduas pruebas, y aun hoy en dia recuerda perfectamente el momento en que arrodillada ante TaranTzu, recitó el juramento de lealtad que los 99 originales recitaron ante el emperador y se le entregó su bufanda blanca, que junto a la cicatriz en su palma, la marcaban como Iniciada del Shadopan. Permaneció en el Monasterio durante 6 años, entrenando a diario y siguiendo las enseñanzas, si pensaba que el entrenamiento de Fen-Zhu era duro y estricto, le acabó pareciendo que su maestro había sido incluso demasiado clemente con ella. Finalmente, había en el monasterio quien pensaba que Yukiko puede que ya estuviera lista para realizar la prueba para formar parte de una de las tres disciplinas, más no era así la opinion de los Maestro, ni tampoco la suya propia, y tomó la decisión, de que siguiendo los pasos de su maestro, realizaría su propio viaje espiritual por Pandaria, aprendería por su cuenta sin la tutela de nadie, pues ahora era su momento de avanzar y demostrar de si era, o no, capaz de continuar el camino que había elegido, así pues, partió del Monasterio, con la esperanza de que al volver, estuviera preparada de verdad para convertirse en un miembro del Shadopan en toda regla.
  9. ¿Qué podríamos pedir a los goblins?

    No se por que no me he dado cuenta antes.. Pero tal vez estaría bien volver a poner un npcs con capas, aunque sean básicas y poco más para tener algo que ponerle quien quiera
  10. ¿Qué podríamos pedir a los goblins?

    Añado un arma que se me olvidó incluir en la lista para hachas de una mano posibles para el vendedor de tribales, es la transfiguración del hacha orca que regalaban cuando sacaron la pelicula de Warcraf, 141001
  11. Ficha de rol y demás.

    Buenas, supongo que al crearte la cuenta te debería haber llegado un mensaje con las cosillas que tienes que ir leyendo, aun así tus dudas son muy generales y creo que es mejor que primero mires los sistemas, y después, las dudas mas concretas que tengas se te pueden resolver mas facilmente. Te recomiendo encaecidamente leerte este tema:
  12. [Montañas Crestagrana] Tradiciones Familiares

    Un camino que aprender El Sol apenas había despuntado cuando el ruido de gritos y pisadas despertó a Armand y Helverion, que descansaban en la posada, el elfo fue a comprobar que ocurría, y al asomarse por la ventana vio a varios guardias o soldados correteando por las calles, las voces de sus oficiales resonaban con fuerza y dureza mientras le incriminaban para que fueran mas rápido y el sonido metálico de sus botas resonaba sobre el pavimento ritmicamente, avisó a Armand y el humano se levantó y comenzó a vestirse lo más rápido que podía, increpando al elfo para que hiciera lo mismo, más el elfo tenía poca ropa que ponerse, mientras que el humano debía ponerse sus mallas por entero, y al final quien presionaba por rapidez fue el ultimo en estar preparado. Bajaron a la calle y se aproximaron a uno de los hombres que gritaba, preguntándole que ocurría, les informó que los orcos habían realizado otra incursión desde el norte hacia las granjas aprovechándose de la noche para pasar sin ser visto por las guardias, rápidamente corrieron al lugar donde el Capitán Morrish estaba reuniendo a los hombres. Una vez llegaron escucharon con atención, al parecer los orcos habían asaltado varias granjas del norte de la Villa del Lago, incluso atreviéndose a llegar hasta el Molino de Alther, más eso no era todo, un superviviente de una patrulla que los orcos habían interceptado en su incursión había informado que esta banda parecía liderada por uno de esos brujos que manejan energías oscuras, un brujo. Los murmullos corrieron como la polvora entre los hombres, mientras el capitan informó que iban a dividirse para proteger el resto de granjas, cada grupo estaría al mando de un oficial y se encargarían de que los orcos no pudieran continuar con su pillaje, mientras otro grupo, liderado por el en persona irían en busca del brujo y lo expulsarían de sus tierras, pues no podían permitir que semejante ser anduviera suelto y corrompiera sus tierras. Armand no dudó, debía ayudar, pues ese era su camino, su obligación para con la humanidad y con la mano, sin embargo Helverion no parecía estar tan seguro, no se le había perdido nada ni en esas montañas ni contra esos orcos, y tras ver los problemas que les habían dado unos simples murlocs, la idea de enfrentarse a orcos le resultó aterradora, trató de convencer al humano, pero no había forma de hacerle cambiar de idea, y al final, se resignó a acompañarle e intentar ayudarle, desde la retaguardia, obviamente, no pensaba acercarse a esos orcos lo más mínimo. Así pues se aproximaron al capitán, Morrish no tubo demasiados reparos en aceptar a un novicio de la Mano en su grupo dado el enemigo al por el que iban, sin embargo no parecía contento con la idea del elfo, más Armand consiguió hacerle cambiar de parecer, aludiendo a los conocimientos mágicos de Helverion y lo util que podría llegar a ser, tras eso, los hombres marcharon. Llegaron al Molino de Alther, y allí se encontraron una escena escabrosa, dos de los graneros estaban ardiendo y por el suelo yacian muertos, dejados de cualquier manera los cadáveres de los granjeros que no se habían percatado de lo que se les venía encima hasta que fue demasiado tarde. Helverion apartó incomodo la mirada de los cadáveres, y Morrish ordenó a sus hombres que asegurasen la zona, buscasen posibles supervivientes e intentasen localizar rastros que seguir, Armand por su parte se obligó a ver los cadáveres, no era la primera vez que veía a un hombre muerto, pero la diferencia entre un hombre viejo, enfermo o que simplemente ha muerto por sus heridas mientras estaba medio inconsciente no tiene nada que ver con ver los cuerpos tendidos en el suelo, postrados encima de charcos de su propia sangre y sus tripas colgando fuera de ellos, no era para nada igual.. Cerró los ojos de los pobres hombres y mujeres y los recorrió uno a uno, rezando por sus almas. Los hombres del capitan localizaron tres rastros diferentes, uno se dirigía de vuelta al norte, otro hacia las ruinas de Petravista y otro hacia la hacienda de los Cultver, al parecer la banda de orcos se había dividido, o solo trataba de engañar a sus perseguidores, no había manera de estar seguros, Helverión comprobó estos rastros, encontrando algo que a los hombres de Morrish se les había pasado por encima, algo apartado del resto de huellas habían otras..mas pequeñas, extrañas, como de un ser pequeño, que se dirigian hacia la hacienda de los Cultver, al informar al capitan sobre ello Armand clamó a la Luz para ayudarle a detectar el mal, y sintió su presencia, ese era el camino correcto, los hombres se reagruparon y emprendieron la marcha. A mitad del camino, al pasar por una colina, una descarga de fuego verde anunció la trampa, de lo alto de la colina emergieron un pequeño grupo de orcos que cargaron contra el flanco de la pequeña compañía del capitán, mientras tanto, en lo alto del todo, el brujo hacía acto de presencia, acompañado por dos pequeños demonios que reían de manera histroniaca mientras lanzaban pequeñas descargas de energías hacia los hombres. El capitán reaccionó con rapidez y recolocó a los hombres listos para soportar el envite orco, los superaban en numero, más no así en fuerza. La escaramuza comenzó, Helverion atacaba al Brujo, más sus hechizos eran contrarrestados con facilidad, mientras tanto Armand se había quedado bloqueado, sin reaccionar, en posición de combate en la parte final de la linea, sin moverse ni decir nada, con los ojos clavados en el brujo y sus esbirros, y no fue hasta que uno de los orcos quiso aprovecharse de su debilidad y un grito de Helverion que salió de su trance y pudo defenderse. Los humanos aguantaban gracias a la presencia y la pericia de su capitán, más la magia del orco les ofrecía una ventaja considerable, así pues, Armand pidió ayuda para librarse del orco con el que se estaba enfrentando y una vez pudo zafarse de el corrió ladera arriba al encuentro del brujo, los diablillos atacaron al humano, y Helverión atacó al brujo para distraerlo, más este, cansado de la constante molestia que resultaba el elfo contestó, y por los pelos no fue impactado por una bola de fuego vil que le habría dejado en un estado lamentable, aun así, le había dado tiempo al humano a acercarse al orco. Sin los demonios y el brujo apoyando a los orcos, la superioridad numérica y la habilidad del capitán comenzaron a sobreponerse poco a poco sobre los orcos, mientras tanto, en lo alto de la colina Armand trataba de acabar con el orco, mas todos sus ataques fallaban, los diablillos resultaban una molestia constante que no le permitían concentrarse, y a esa distancia, el brujo resultó ser mas peligroso de lo esperado, pues en dos ocasiones canalizó sus energías directamente contra el humano, clamó a la Luz para detenerlas, más no consiguió sobreponerse al orco, una ultima descarga de esa energía corrupta le golpeó de lleno y por poco no le hizo caer inconsciente, con sus ultimas fuerzas golpeó al orco en el pecho, más a pesar de la contundencia del golpe no fue suficiente para acabar con el engendro, sin embargo, Helverion, viendo lo mal que le iba a su amigo se concentró y lanzó un preciso proyectil de fuego contra el brujo ya debilitado por el golpe del Armand, y con esta muestra de pericia arcana, consiguió acabar con su vida, el humano cayó de rodillas, sin poder sostenerse en pie debido al daño sufrido. Los diablillos, ante la visión de su amo muerto comenzaron a huir, lo mismo para los orcos, o al menos para los que consiguieron zafarse de los humanos. Habían vencido a esa pequeña banda de orcos, más el precio se había cobrado varias vidas del grupo de Morrish. Helverion fue con su amigo, aunque este no respondía, estaba cociente por los pelos, más no hacía otra cosa que musitar rezos para si mismo, y como pudo lo llevó para casa, y lo mismo hicieron los supervivientes, tenían cadáveres que enterrar y comunicados que dar. En cuanto Armand fue capaz de volver a moverse no esperó a estar recuperado, cogió a Helverion y partió de inmediato de vuelta a la Abadía, su alma se encontraba afligida profundamente, necesitaba hablar con quien había sido su mentor en la Luz, el Padre Jeremias, y no podía esperar lo más mínimo.. ya tendría tiempo de recuperarse una vez se hubiera asegurado de que su alma no corría peligro por culpa de la magia vil del orco.. y así, partieron rumbo a casa de nuevo.. Información ofrol: Lista de participantes y habilidades usadas: Armand Lynch ( Master @Thala ) Reflejos, Defensa, Maza/Martillo de guerra, Atletismo, Imbuir Arma, Detectar Entes malvados, Religión, Proteger Esencia, Esencia Sagrada Helverion Isolrien ( @Psique ) Arco Corto, Evocación Básica, Atletismo, Rastrear, ALterar Masa, Defensa, Reflejos
  13. Tradiciones Familiares La Villa del Lago se asiente en la costa del gran Lago Sempiterno, un gran asentamiento, hogar principal de la mayoría de habitantes de las montañas crestagrana, teniendo un lago de tal magnitud a su alcance, la pesca se vuelve un principal cauce de alimento para la población, más donde hay agua, suelen haber murlocs, y no es diferente en este gran lago,estos anfibios no suelen presentar una amenaza serie, excepto cuando su numero crece en exceso, y por toda la costa del lago hay varias aldeas de estos seres, mantener controlada la población es algo de vital importancia para la estabilidad de la zona, por este motivo, el ayuntamiento paga dos por anca de murloc entregada, de este modo se libera a la guardia y al ejercito de la zona de tener que realizar constantes purgas de estos seres, además, resulta una gratificación monetaria para todos aquellos lo suficientemente valientes, estúpidos o locos que se atrevan a tomar las armas para salir a cazar al lago. Las autoridades siempre advierten que lo recomendable es ir en grandes grupos, y nunca intentar cazar los grupos mas numerosos de murlocs, más es inevitable que algún accidente ocurra de vez en cuando, aun así, los beneficios superan los riesgos, pues los que no tienen otro medio de trabajo son capaces de organizarse y sacarse unas monedas, las costas se mantienen mas o menos controladas, y de las ancas entregadas se pueden hacer caldos y comidas con las que alimentar a los guardias, a los perros y entregar las sobras a los sin techo. Armand fue a visitar a, su ya amigo, Helverion, pues debía partir hacia Crestagrana, había recibido una carta, o mejor dicho su difunta madre lo había echo, en la que se le comunicaba la muerte del esposo de una antigua amiga de Silvia, al parecer la mujer desconocía el fallecimiento de la madre del Joven hace unos años, y así, Armand decidió ir en persona a presentar sus condolencias e informarle del fallecimiento de su madre. Helverion vio el viaje del humano como una oportunidad para alejarse de la ciudad y sentirse libre, aunque fuera por unos días solamente, así pues decidió acompañarle, aunque debieron de convencer primero a la protectora madre del elfo, tras una pequeña charla y la promesa del novicio de la mano de que protegería a su bastago, le concedió el permiso, y se marcharon raudos hacia el distrito de mercaderes de la capital, pues Armand ya tenía apalabrado un viaje en un carromato de un comerciante que se dirigía a Villa del Lago con sus mercancias, desde luego el viaje tomando una ruta de postas sería muchísimo mas rápido, más también infinitamente más caro, al comerciante no le costó aceptar un viajero más, ofreciendole el mismo precio al elfo que al humano, así pues, el viaje comenzó. La ruta era larga y para matar el aburrimiento Armand le habló al joven elfo sobre la Luz, sobre Tyr, sobre San Uther y la formación de la mano, el elfo escuchaba estas historias con una pasimonia fingida, pues aunque entretenido por el relato no quería que pareciera que le interesaba realmente. Cuando se hallaban cerca del Aserradero de la Vega del Este el carro sufrió un pequeño percance con una piedra en el camino y una de sus ruedas quedó inutilizada, sin embargo Helverion pudo usar su magia para hacer un pequeño apaño que permitiera al carromato llegar al Aserradero donde podría ser reparado, alargando aun más el viaje y la llegada de la pareja a las montañas. Finalmente llegaron a la Villa del Lago, mientras se dirigían a la dirección de la que remitía la carta, un joven algo insolente les asaltó, sintiendo curiosidad por el joven Helverion, pues era el primer elfo que veía en su vida, y no dejó pasar la oportunidad de reírse a costa del joven, intentando hacerle creer que los elfos eran capaces de volar, que eran magos de extraordinario poder y que si alguna vez veía en el cielo algo volando y no sabía que era, seguramente se trataría de el, y el niño le hizo prometerle que le saludaría si eso ocurría, promesa que Helverion no tuvo reparos en hacer. Armand reprendió al elfo más tarde, pues no debía jugar con las ilusiones de los más pequeños de esa manera, aunque el elfo pensaba que era una simple broma y que no tenía más importancia. Finalmente llegaron a la vivienda indicada, la mujer, de nombre Cresilda les abrió, vestía aun de luto y su niño se escondía tras sus faldas, y tras hacer las presentaciones y conocer que Armand era hijo de su antigua amiga Silvia les invitó a pasar. Le dio el pésame al joven humano por la muerte de su madre y hablaron sobre su marido, Armand se ofreció a ayudarla en todo cuanto necesitase en estos momentos de dolor, y la mujer ciertamente necesitaba ayuda, más no del tipo que la pareja esperaba, al parecer su marido llevaba consigo un colgante, una reliquia familiar, que durante mas de 300 años había sido entregada al primogénito de la familia cuando esté se prometía como símbolo de buena fortuna, y este colgante había quedado en manos del murloc que mató a su marido, le pidió al joven humano si podía recuperar la, petición que Armand no dudó en aceptar y se marchó raudo a hablar con el Alguacil Conacher, pues según Cresilda el sabría indicarles como encontrar al murloc en cuestión. Trás una larga y aburrida espera consiguieron reunirse con Conacher, el hombre intentó hacerles desistir de buscar el collar, les comentó que el marido de Cresilda había perdido el trabajo, y una noche, mientras se emborrachaba en la taberna con un amigo había decidido ir a cazar murlocs para ganar algo de dinero, más el alcohol y los murlocs no son una buena combinación. Ante la insistencia de Armand, el alguacil les indicó la zona por la que solía estar ese grupo de murlocs, y a vista de que no iban a cesar en su intento, les dio varios consejos, el más importante la hora a la que ir, pues los murlocs cerca del medio dia salen a pescar y cazar para poder comer, y así lo hicieron. Mientras se dirigían al encuentro de los murlocs, Helverion estaba preocupado, pues pensaba que Armand estaba dispuesto a morir intentando recuperar un collar, por un problema que a el no le afectaba lo más mínimo, más Armand le respondió que no era un suicida, que si la situación se complicaba huirían y lo intentaría en otro momento, pues un hombre muerto no puede servir a la Luz, palabras que tranquilizaron al elfo. Finalmente localizaron al murloc en cuestión, solo estaba acompañado por otros tres murlocs, parecían estar manteniendo una conversación de lo mas interesante, una pena no poder entenderlos, así pues, Helverion se quedó rezagado, apoyaría a Armand con su magia y su arco mientras este se aproximaba al encuentro de las bestias. Era el primer combate real de la pareja, y a pesar de ser simplemente murlocs, Armand rapidamente se vio rodeado, uno de los murlocs huyó hacia el agua, los demás le asaltaban sin cesar, cometía severos fallos, poco acostumbrado a verse rodeado de esa manera siempre dejaba algún punto abierto en su defensa que los murlocs aprovechaban, además, tras ingresar en la mano había dejado de lado su espada bastarda en favor de la maza, y aun no se había acostumbrado del todo a su peso, sus ataques eran lentos, torpes y los murlocs parecían esquivarlos con una facilidad pasmosa, de no ir protegido por unas mallas seguramente habría sido una carnicería. Helverion atacaba a los murlocs con su arco y sus magias, intentando liberar los flancos de Armand, y finalmente, un golpe, algo fortuito de la maza de Armand impactó de lleno en la cabeza del anfibio, matandolo prácticamente al instante, ante la muerte de su líder y el asalto continuo de Helverion con sus hechizos los otros dos murlocs comenzaron a retirarse y Armand pudo hacerse con el collar. Más ahí no acababa la travesía, el murloc que había huido volvió, y con el, trajo al resto del grupo de murlocs, eran simplemente demasiados para la poca experiencia de la pareja, y pusieron pies en polvorosa, cada vez más y más murlocs aparecían, les arrojaban sus lanzas y les perseguían, a pesar de ir con mallas, Armand adelantaba al joven elfo, sin percatarse de que estaba quedándose rezagado, después de todo el entrenamiento servía para algo. Poco faltó para que sus perseguidores atrapasen al elfo, sin embargo, ante la visión del peligro inminente por fin corrió cual libre perseguida por el lobo y consiguieron salir del alcance de los anifbios, que finalmente dejaron de perseguirlos. Mientras regresaban a Villa del Lago inspeccionaron el collar, no parecía tener un valor monetario demasiado elevado, parecía antiguo, y bonito, más no caro, ni si quiera se habían llevado el cadáver del murloc con ellos, no iban a recibir ningún tipo de paga por el riesgo corrido, más al humano no le importaba. Entregaron el collar a la mujer, la cual agradeció infinitamente a la pareja entre llantos su acto, invitandoles a quedarse a dormir y ofreciéndoles su ayuda en el futuro cuando la necesitasen, sin embargo la pareja no aceptó el ofrecimiento, prefiriendo dejar a la mujer con su hijo a solas. De vuelta a la posada, Armand le comentó a Helverion que le gustaría poder preguntarle a la mujer, preguntarle sobre su madre, que le dijera como era.. que carácter tenía.. más no era el momento ni el lugar apropiado para esa conversación, el joven elfo opinaba que su falta de recuerdos tal vez fuera una bendición y algo de lo que alegrarse, pues tal vez se enterase de cosas de su pasado y su familia que no le gustasen.. Armand le concedió la razón, más eso no saciaba su curiosidad.. tal vez en el futuro volviera a hablar con la mujer y despejar sus dudas, y así, la pareja, se fue a dormir, preparando su regreso para el día siguiente.. si el destino se lo permitía Información Ofrol: Asistentes y habilidades usadas: -Armand Lynch ( master, @Thala) Religion, Tradición/historia, Advertir/notar, Atletismo, Defensa, Reflejos, Maza a dos manos, Imbuir Arma -Helverion Isolrien ( @Psique ) Atletismo, Arco corto, Evocación Básica, Transmutación Básica, Reflejos, Advertir/notar, Alterar Masa
  14. El final de la desdicha Tras informar al Maestro Thalael del descubrimiento de los desdichados en la cueva, este reprendió a Thala'riel, no por librarlos de su miseria, sino por actuar de manera apresurada, pues los dedichados no eran para nada comunes hoy en dia, tal vez arrestarlos, interrogarlos e investigarlos habría resultado una mejor opción, sin embargo, no se podía cambiar el pasado, así pues le encomendó regresar al lugar, investigar a fondo la cueva en la que vivían y buscar pruebas de la posible presencia de más de estos seres en la zona. Thala'riel hizo llamar a Rael a la entrada de la ciudad al día siguiente, donde le esperaría con un zancudo y un carro para traer los cadáveres y todo lo que hubiera en la cueva, le comentó que había mandado a los Iniciados delante, siendo un lugar del camino cerca de la cueva el punto de reunión, su intención era poner a prueba la paciencia de los nuevos miembros del escudaron, y además, tener un rato a solas con Rael, pues tenían una conversación pendiente tras el incidente de ayer. El camino era largo, así que tuvieron tiempo de sobra de aclarar sus diferencias. En cuanto se reunieron con el resto de iniciados, emprendieron la marcha hacia la cueva, al llegar, encontraron tres montículos donde la tierra había removida recientemente, más no habían traído palas, a excepción de Dul'Virel, que en su atestada bolsa parecía llevar cualquier cosa que fuera uitl en una miridia de situaciones. Así pues, Thala encargó a Dul'Virel la tarea de cavar en los montículos para descubrir que habían enterrado, mientras tanto Helvir y Lynessa inspeccionarian los alrededores, buscando otras posibles cuevas o pruebas de la presencia de más desdichados en la zona, finalmente se introdujo en la cueva junto a Rael para empezar a recoger todo cuanto había ahí dentro. La gran parte de las pertenencias de los desdichados eran basura, ropa destrozada, mantas ajadas.. sin embargo no se les pasó por alto la presencia de objetos que no deberían estar ahí, restos de cecina de lince, frascos vacíos de pociones, incluso alguna botella de vino vacía, y Rael empezó a sospechar de que alguien había estado manteniendo o entregando suministros a estos seres. Mientras guardaban cosas en el carro, Dul'Virel lanzó un grito, los adeptos se acercaron corriendo a ver que ocurría, el joven Iniciado había descubierto un cadaver enterrado y se había impresionado, pues no lo esperaba. Rael y Thala lo terminaron de sacar, fue entonces cuando vieron que alguien había cosido los tajos que la hoja de Thala'riel había dejado en la carne de los cadaveres, las suturas eran malas, torpes, propias de alguien sin experiencia. Rebuscaron en el cadaver, hallaron mas restos de cecina en sus bolsillos, y en su cuello, un collar con un símbolo grabado en una plancha metálica, las sospechas de Rael comenzaban a coger forma. Rael continuó cavando, pues a pesar de la poca profundidad a la que estaban enterrados los cadáveres, Dul'Virel parecía enormemente lento en comparación, así pues este ayudó a Thala a guardar los restantes objetos de la cueva mientras el adepto terminaba. Los tres cadáveres, los tres con las heridas suturas, los tres con el mismo colgante y el mismo símbolo. Los tres elfos rezaron una oración por el alma de los pobres malditos y los cargaron en el carro, tapando los cadáveres con una manta para no llamar demasiado la atención en su regreso a la capital. Poco después Helvir y Lynessa regresaron, y entonces pudieron comenzar el viaje de vuelta. Rael y Thala iban algo adelantados, manteniendo una conversación privada, mientras tanto, los Iniciados comenzaron a discutir sobre los desdichados, sobre si era correcto o no acabar con ellos, y sobre si se les debía guardar respeto o no. Finalmente Rael se giró para hablar con ellos, y el grupo comenzó a hablar un poco sobre el tema, aunque poco a poco fue derivando hacia las responsabilidades que tenían como miembros de la Orden, y en ese momento Thala'riel dio uno de sus discursos que tanto le gustaban, aludiendo a sus deberes, al Alto Reino, a lo que significaba formar parte de la Orden de Sangre, y así, continuaron con su viaje. Una vez llegaron a la capital, los iniciados fueron a entregar el carro y los cadáveres, mientras Rael y Thala se dirigieron a los registros para descubrir a que familia podía pertenecer el Símbolo, al parecer la familia Planestrider solo contaba con un miembro superviviente, un elfo, dueño de una tienda de pócimas y otros objetos extraños en Brisa Pura, el era quien se había encargado de los desdichados, los otros tres miembros de su familia que habían sobrevivido a la Plaga, y que tras eso, se habían convertido en esos engendros, y el, viéndose solo y sin ser capaz ni de matarlos ni de delatar a lo que antiguamente fueron sus hermanos, los mantuvo en secreto, dejando cerca de donde se guarnecían comida..agua..vino, incluso pociones de mana para alimentar su sed.. El ejercito del Sol fue a arrestarlo, y quedó a cargo de la justicia Thalassiana. Información ofrol: Lista de participantes y habilidades usadas: Thala'riel Thirys ( Master, @Thala ) Atletismo, Buscar, Religion, Tradición/Historia Rael Asthros ( @Psique ) Atletismo, Buscar, Religion, Tradición/Historia