Roleros Destacados


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Showing most liked content since 26/05/19 en Mensajes

  1. 14 points
    La Caída de Caer Darrow Finales de la tercera semana del sexto mes del año 32 Tanto sufrimiento, tantas vidas perdidas. Tantas almas extinguidas de una vida gloriosa al servicio de la Luz. Sacrificios a cientos realizados con el fin último de purgar las hiedras oscuras que asfixian el antiguo reino de Lordaeron, pues mientras ellas siguiesen existiendo, las altas espiras de Ciudad Capital no podrían nunca ondear orgullosas la bandera de la Luz y de la Vida. A día Vigesimosegundo del sexto mes del año 32 Scholomance ha caido, al fin. Los espíritus valerosos de todos aquellos que dieron su vida para que este milagro que hacia apenas unos años parecía un sueño imposible descansarán como campeones entre sus antepasados , sus hermanos y sus hermanas. Con el alzar del nuevo sol, veo las pilas de los cuerpos. Aquellos que lucían el rojo, aquellos que lucían el blanco. Pero no solo los veo a ellos. Veo los montones de huesos que muchos de mis hermanos arrojan y pisotean, amontonan y entierran sin reparo alguno. Veo en sus ojos una frustración que desquitan contra los que blandían las armas que acabaron con sus amigos, sus familiares, o sus almas gemelas. Y por ello no les digo nada. Más los corazones más fuertes sabrán ver los hilos que manejaban a tales criaturas. Criaturas que antaño fueron nuestros hermanos, convertidos en los ejecutores de los que antiguamente buscaron proteger. Los corazones más fuertes, podrán convertir ese odio ciego en un fervor, una pasión por la justicia, que les motive a luchar en las batallas venideras. La Batalla de Caer Darrow puede haber acabado, pero la Guerra por Lordaeron está muy lejos de concluir. Y aunque la Luz me ha mostrado que no viviré para ver su final, si espero que con mi vida o con mi muerte, pueda poner una losa , solo una, en el camino que a futuro recorran nuestros descendientes, pavimentado su futuro en paz , en respeto, y en vida. Que la Luz nos conceda fortaleza de espíritu, Tirion Vadín, Alto Señor del Alba Argenta Doscientas setenta y ocho almas que lucían el Sol Dorado en el pecho, marcharon al seno de la Luz tras la batalla de Caer Darrow. Ciento noventa y cuatro con el blasón carmesí, las siguieron, junto a sus antepasados. Las heridas que afectaron a más de trescientos veinte hermanos argenta y a ochenta y siete soldados escarlata fueron demasiado severas, como para poder seguir una vida de guerra: Brazos y piernas amputados por las infecciones profanas, pulmones parcialmente muertos por la inhalación de gases tóxicos, u otras heridas de guerra severas. Scholomance ardió, y siguió ardiendo durante dos semanas, hasta los cimientos, más Caer Darrow fue limpiada de los caídos, tanto propios como enemigos, y los planes para su restauración como bastión de la Luz se pusieron en marcha tan rápido como las fuerzas comenzaron a retirarse. Las Fuerzas No-muertas que se divergieron de la Tumba de Uther para intentar auxiliar a Caer Darrow fueron rechazadas en las murallas por los propios que las habían tomado hacia apenas unas horas, tras ser derrotado el grueso de las tropas de Andorhal por las fuerzas aliadas gracias el refuerzo de la Mano de Plata enviado desde Stromgarde y el apoyo de sus aliados enánicos. La Tumba de Uther pudo ser protegida, y será el lugar de descanso de la mayoría de los que han fallecido en esta contienda, como humildes hermanos y siervos de la Luz que eran.
  2. 13 points
    Hacía mucho que no dibujaba nada de varios personajes en una misma escena, así que me puse a tratar de recrear una parte de un evento en Quel'danil: La Caída de Del'Kan Zen
  3. 12 points
    Epílogo: Alzan banderas cuando las sangres de sus hermanos aun baña las costas. Celebran el agrio veneno que se les ha dado sin entender que todos y cada uno de ellos ya están muertos. Barov ha muerto. Nunca fue digno de pertenecer a nuestra santa orden, su arma le fue regalada por política, no por méritos. Dime, hermano. ¿Qué es lo que te aflige? ¿Acaso el patético esfuerzo de las fuerzas de Andorhal por profanar la tumba del que antiguamente fue tu maestro? Celebran con orgullo la victoria de los justos sobre los corruptos. En sus corazones solo sienten que toda la sangre derramada será el abono que fertilizará las tierras que sus nietos podrán cosechar , de las que podrán vivir. Sufren y mueren en una guerra perdida. Ignoran mis palabras. Siempre las ignoran. ¿Es que acaso la Luz no conoce piedad alguna? ¿Es que acaso no les enseña la futilidad de su resistencia? No hay nada en estas tierras para ellos, solo muerte. La Luz les conduce en un desfile glorioso como ovejas hacia el matadero. No importa Las piezas son derribadas una a una tal y como fue predicho. Deja que los perros se llenen las panzas, y pronto olvidarán lo que es el hambre. Hablas de muerte, hermano, más sin embargo no la diste a aquellos que ignoraron tus advertencias. ¿Tanto te ha ablandado tu... compasión? ... ... No era su destino morir bajo mi hoja. No puede existir desazón, si no hay lugar para la esperanza. No seré el creador de más mártires que animen a otros a conocer su funesto final. La vejez otorga la sabiduría más pura: Que cuando el tiempo se nos agota, lo más importante es vivir. Poco más importa. Tus poesías y metáforas serán tu final algún día, hermano. Deja de sentir piedad por estas ovejas. Este mundo es nuestro. Simplemente aun no lo saben. ... ... Has recibido un mensaje de su Mayordomo. ¿No es cierto? ... ... Sí. ... ... Así es. Entonces sabes lo que se avecina La rueda ha comenzado a girar El primer eslabón se ha quebrado El reloj de arena ha comenzado a fluir ... ... Nuestra hora se aproxima. Y no demasiado lejos de allí bajo el alba carmesí de un día ensangrentado, una flor blanca floreció en un árbol seco
  4. 11 points
  5. 10 points
    -La pequeña rata- Habia una vez una pequeña rata que nació en la madriguera mas oscura, pues era en el nido mas enfermo que muy pocos se atrevieran visitar. Eso no desalentó al pequeño animal que empujada por un acto mas grande anduvo en busca de una solución que aliviara lo malo que perseguía a todo animal, aunque no lo encontrara en sus idas y venidas si la volvió mas sabia, mucho mas que las demás. Hasta que un día encontró a un viejo pájaro, este se encontraba mal herido y esta lo ayudó a curarlo, el viejo pájaro la engañó para guiarla hasta un lugar donde pudiera tratarlo mejor pero la pobre solo fue encaminada hasta un lugar mas oscuro que el corazón.
  6. 10 points
    Acabada la campaña allá en el norte, el Montaraz volvía a su tarea original: ¡Encontrar la Sagradas Reliquias! Y no sabía cómo empezar porque bueno, los anteriores intentos habían salido horriblemente mal, desastrosamente mal. Habían sido solo dos hombres y los dos no habían conseguido nada. ¿Quizá si fueran más, podría esta vez conseguir alguna y retornarla? Mmmh seguramente no, y seguramente a nadie le importaría un comino los mensajes que fue dejando desde la tumba de San Uther hasta Costasur. ¡Pero! bueno, no podía hacer esto solo. Con la Luz, viajero o lector anónimo. Soy: Elegost Faler. Y estoy buscando AVENTUREROS gente intrépida,hombres seres de cualquier credo, raza, o género, no importa, lo único que importa es que sean habidos a la hora de aventurarse por el continente en busca de... LAS RELIQUIAS SAGRADAS Así es, no es una exageración, necesito la ayuda para encontrar unas reliquias que la Iglesia me ha conferido buscar. ¿Acaso eso no es motivación necesaria, aventuras y el perdón eterno? ¡Da igual! porque también habrán otras compensas: monetarias, suministros, experiencia, compañerismo... El botín os aseguro que será suficiente como para no preocuparos por nada más en una temporada. Yo: Elegost Faler, también conocido como El Montaraz, pongo en mi honor que todo aquel interesado en esto y que me acompañe, será honorablemente y justamente recompensado con creces. Quizá leas esto y pienses: Pero si solo soy un campesino, un mercenario, un trovador, un cruzado perdido.. ¡No importa! Aquí te hago un sitio. Sigue la ruta y llega al pueblo de Costasur, en las Laderas de Trabalomas, si de verdad te interesa, yo te encontraré. //Interesados pongan mensaje offrol u onrol si quieren, o digan por discord, o ignoren, pero denle al like al menos, que es triste pedir pero más triste es hacer memes cutres para ganarlos. Más información offrol sobre el asunto: La Búsqueda de las Reliquias
  7. 10 points
  8. 9 points
    Y todo empezó con un mago que buscaba ayudantes para un simple experimento, pero todo cambió cuando poco después de encontrarse con el Doctor Young (caballero que ya conocía anteriormente) una chica empezó a llamar la atención a los magos que hacían de seguridad del lugar, los cuales parecían haber arrestado a un chico, y ambos magos al empezar a hablar con ella, parece que la chica quería contar algo pero temía hacerlo en público, a lo que les dio una dirección. Al salir de la torre se encontraron con Astrea, que parecía haberse enterado que sus libros de magia no se estaban vendiendo cómo se debería, y se rumoreaba que se estaban haciendo copias de libros, a lo que fue a la torre y se encontró con ambos magos, los cuales contaron la situación a la draenei y ella decidió acompañarles. Al llegar al lugar, que parecía una tienda de cosméticos de la marina, y después de hacer lo que decía la nota, tres toques a la puerta, girar el pomo, les abrieron, y les recibió un chico joven pelinegro, el cual empezaron a preguntar. Mientras todo ocurría, Eleonora, que parecía haber seguido al grupo al haber reconocido al mago transmutador, observó desde la puerta, oculta, y el chico parecía estar evitando las preguntas, pero al poco rato apareció una chica con un hechizo de evocación arcana de alto nivel, inestable, pero consiguieron con abjuración calmar la situación pero la chica recibió heridas por el hechizo, queria pararles, y descubrieron que detrás de la propia chica había una habitación cargada de magia, de plumas encantadas que copiaban libros mágicos: una red de tráfico. Decidieron vendar el brazo a la chica y llevarla a una enfermería, pero debían decidir que hacer con los traficantes, y descubrir sobretodo cómo de profundo era el agujero del conejo, ¿era un gran tráfico? ¿o solo acababa de empezar? INFORMACIÓN OFF-ROL
  9. 9 points
    Ya que hoy es día de memes de jasón
  10. 9 points
    EPÍLOGO El camino del Montaraz ¡Victoria! ¡Trompetas y tambores, vítores y aplausos! ¡La victoria! La victoria... para los que estaban y para los que ya no estaban. Un anhelo de esperanza, un impulso para los vivos, un sorbo para el esfuerzo del mañana. Las tropas de Vigilia volvían a la que había sido su hogar por tanto tiempo, allí cantaron y rieron, bebieron y festejaron. Se había logrado con tanto esfuerzo, algo que pocos creían posible. ¿Pero qué había del Montaraz? Nada había del Montaraz. Él no se quedó a los festejos, él no se quedó a ver el árbol florecer. Él no iba a arrebatar lugar a los que de verdad habían estado ahí desde el comienzo, ni tampoco molestaría a los que ya no estaban, siendo uno de ellos, un soldado curtido al que arrastró aquí para morir cuando podía haber sido salvado por su propia mano. No, el Montaraz no iba a festejar nada pues esta victoria no era suya, era de ellos, él no se glorificaría por esto, él no hablaría nunca de su participación aquí. Él dejaría que fuera sólo un recuerdo en quienes tuvieran el deseo de recordarlo para bien o para mal. El Montaraz se fue como vino, en silencio, de un momento a otro... tan furtivo como de costumbre. Puede que ni tan siquiera llegara a Vigilia, pero quién sabe con aquel hombre tan distante. Así, fue como acabó para él este viaje. Con la amargura en el pecho de nuevo en los caminos y una leve calidez por haber servido a personas más honorables y valerosas que él. Nunca los olvidaría.
  11. 9 points
    EPÍLOGO. EL CRUZADO. Los pesados pasos del escarlata se mezclaron entre los mismos del resto de sus hermanos de la Luz, pero lo que le hacía destacar por encima del mismo era que portaba un tabardo argenta en manos, quizás se llevó un par de miradas, o quizás simplemente entendía que esto no trataba sobre órdenes. Se arrodilló ante una lápida, no había cadáver, no había nada, pero era simbólico, y la lápida fue arropada por el tabardo argenta, arrodillándose para ajustarlo de manera que no pudiese caerse con facilidad. Procuró hacerlo de forma algo extraña para él: de forma delicada. Eran dos simples hermanos, pero dos hermanos que marcaron el desarrollo del cruzado. La hermana, Reilyna, corazón escarlata, más tabardo argenta, tenía el espíritu, consiguió sacárselo, pero se sacrificó para que el cruzado pudiese vivir un día más, viéndola arder pasta de las llamas bajo la explosión en el camino de los nerubianos a las puertas de su salvación, el portal que creó el mago, una visión terrorífica, su piel siendo desgarrada de su cuerpo a medida que se cerraba el portal en su rostro. Robb, un desertor, los títulos no cambian, pero cumplió lo prometido y se encabezó junto a él en primera linea en el asalto a Scholomance, codo a codo, entrando y resistiendo cómo un buen guerrero de la Luz debe hacer, intentando ganarse su redención, más lo que encontró fue su muerte a manos de, curiosamente, las llamas, al igual que su hermana, pero el escarlata pudo salvar su espada, la cual guarda y ofreció a la tumba durante un tiempo, más se la quedó para que nunca olvidase el camino, el camino de que, sin importar tu tabardo, eres un hermano de la Luz, y entre hermanos de la Luz, hay que unirse para derrotar a lo oscuro. Ifán, alguien desechable, podría haberse quedado como un simple matón en Ventormenta que muriese a manos de un criminal y morir siendo un anónimo más, pero decidió ir al norte a dar su vida para morir por una noble causa, y aunque tuviese errores de los que cree aprender, su vida no fue quitada, sino la de otros, ¿no es acaso el deber de un escarlata ser la vanguardia, el mártir, para que el resto pueda avanzar? Pensó que falló a la causa, pero sabe que esto es solo el comienzo, y que estaba cada vez más cerca de la Luz. Se levantó, observó la lápida e hizo un saludo militar, se llevó el puño derecho al pectoral izquierdo y cerró los ojos unos segundos, las lágrimas estaban allí, más no salen, al menos, no en público. Y cuando avanzó para volver al centro de Vigilia observó esa flor en el árbol, sus ojos ardieron con pasión: han dado su vida por la causa, una causa que resultó ser una victoria, pequeña, pero una. —Por Sangre y honor, servimos. Esas fueron sus palabras finales antes de retirarse a descansar las heridas, ya que él sabía que no se movería del lugar, había mucho trabajo, Vigilia y el norte era el lugar donde prometió morir, y así sería.
  12. 9 points
    Los cuernos de la guerra habían sonado. Los ejércitos convocados, y las millas marchadas. Se alzaron los campamentos, aun muchos habían de llegar, más martillo y y herramientas no descansaron. Las máquinas de la guerra debían ser preparadas. Esta sería una batalla que nadie olvidaría. La Batalla por Caer Darrow se aproximaba. Tras casi un mes de marcha, las fuerzas del Alba Argenta y sus aliados se han asentado en las orillas del Lago Darrow, con la visión de la fortaleza maldita justo bajo ellos. Mientras las barcazas y otro equipo de asedio son preparados, las tropas rezagadas llegan, y los ejércitos se preparan, se ultiman los detalles de una de las batallas más importantes en el antiguo Reino de Lordaeron desde la Tercera Guerra. La Batalla por Caer Darrow tendrá lugar a lo largo de los días 21-22-23 de Junio. Durante la semana se irá actualizando con información tanto onrol como offrol respecto a donde pueden desplazarse los usuarios y lo que deben de rolear.
  13. 9 points
    Los Invasores del Nuevo Orden Los Renegados del Reino de Lordaeron podrían haber ganado la guerra. Cualquier guerrillero del Frente Norte lo sabe. De haber querido, una vez derribado el muro, podrían haber avanzado cual afilado cuchillo directos a la capital, degollando el reino de Gilneas antes de que este, separado por rencillas políticas y afrentas rencorosas de sangre derramada décadas atrás, pudiese organizar una defensa efectiva. Pero no lo han hecho. ¿Por qué? Hay toda clase de teorías, cada una más retorcida que la anterior, y todas ellas enfatizadas y enardecidas por los propios renegados, que usan sus agentes para esparcir rumores entre los defensores Gilneanos, asegurando un fuerte daño moral a sus enemigos. La realidad es que cada mes que los Renegados avanzan metódicamente evitando el frente oriental, tanto Gilneas como el Imperio se debilitan mutuamente, mientras ellos, libres, pueden usar el reino invadido como un campo de prueba para toda clase de maquinaria bélica salida de las mentes más excéntricas y geniales del Norte. El Ejército no-muerto de los renegados , a diferencia de sus predecesores de la Plaga, es una fuerza metódica y disciplinada que ha refinado la ventaja de la no-muerte en un método de hacer la guerra brutal, efectivo, desmoralizador y absolutamente pragmático. No hay regla sagrada. No hay táctica despreciada. Apunte: En el caso de los Renegados, sus fichas son especificadas como los mínimos, de cara a presentar una situación justa y realista de lo que debería ser un conflicto tan brutal como lo es la Guerra de Gilneas. Por lo tanto, aunque siempre hay margen de mejorar a un NPC de cara a representar oficiales o enemigos especialmente poderosos, no está permitido la reducción de las aptitudes de los militares renegados. Esto no significa que no se pueda por coherencia de rol, presentar situaciones variadas: Como un grupo de renegados heridos que huyen, con saludes reducidas por esto, etc... Muchas gracias, además, a la usuaria @Beretta por estos geniales dibujos para reflejar y representar las ideas detrás de este conflicto, y sobre todo, las fuerzas Renegadas. Mortacechador Renegado Los Mortacechadores renegados son un grupo variopinto de no-muertos que cumple gran cantidad de funciones y especializaciones dentro de la jerarquía del Nuevo Orden. Desde supervisar y asegurar la lealtad inquebrantable de los oficiales y suboficiales bajo la autoridad de la Reina Alma en Pena, espiar los movimientos de fuerzas enemigas, sabotaje tras las lineas enemigas, asesinato de figuras de mando, y en las invasiones como la de Gilneas, muchos de ellos son desplegados para cumplir los deberes de fuerzas de rastreo y tropas escaramuzadoras. Los Mortacechadores Renegados son asesinos y tiradores expertos, embutidos en armaduras de cuero, usan arcos y ballestas con flechas y virotes embadurnados en toda clase de venenos para debilitar a sus enemigos antes siquiera de que puedan verlos. En el cuerpo a cuerpo, más de un enemigo desprevenido encontrará una muerte dolorosa a manos de sus serradas hojas que usan con tanta habilidad como sus proyectiles. Más de un Cruzado Escarlata o defensor Imperial ha creído haber derrotado a los Mortacechadores, "obligandolos" a retirarse, para verse desfallecer, muerto, por los profundos sangrados y letales venenos que recorrían su cuerpo sin siquiera darse cuenta. Consejos de rol: Los mortacechadores, como todo renegado, son soldados disciplinados y entrenados, con una lealtad inquebrantable hacia su causa. Sin embargo, a diferencia de la Plaga, esto no significa que sean insensibles. Aunque la inmunidad al cansancio y al dolor hace que estén mucho más dispuestos a sufrir daños que un vivo, y muchos hayan sido adoctrinados para dar su vida por el Nuevo Orden, ninguno desperdiciará su vida en vano o en una batalla perdida, pues también han sido entrenados en la auto preservación. Un humano al que se le ha mutilado una pierna, es un soldado menos para el enemigo. Un renegado sin un brazo puede replegarse para ser reparado y volver al frente en tiempo récord. Los Mortacechadores suelen moverse en grupos de escaramuzadores , casi nunca en solitario. En las patrullas de rastreo y sabotaje, estos grupos tenderán a estar compuestos por Mortacechadores y Mastines Demoníacos, más en situaciones más grandes, lo normal es que acompañen a Guardias de la Muerte Veteranos. Aunque en el bosque los Mortacechadores están en desventaja frente a los Huargen, son conscientes de ello. La mayoría llevan años luchando contra los hombres lobo, y no se sienten intimidados por ellos. Toda clase de artilugios y venenos específicamente diseñados para matar a estas criaturas han sido diseñados, y todo Mortacechador acude a sus misiones más que preparado. Un Mortacechador rara vez es pillado desprevenido, prefiriendo siempre capturar a su rival en trampas preparadas, con cepos y estacas, antes de descargar sobre ellos una lluvia de flechas y virotes envenenados. Los Mortacechadores usan toda clase de venenos. Raro será aquel que no tenga uno, o varios, tanto para sus proyectiles como para sus armas cuerpo a cuerpo. Aunque para algunos de ellos los Alquimistas Gilneanos han desarrollado antídotos, lo normal es que estos se reserven para las tropas profesionales de las Mesnadas: Mordisco de Gárgola: Un gran favorito de los Mortacechadores, estos venenos son populares fruto de su capacidad para inmovilizar a los enemigos, que luego pueden ser capturados para labores de interrogamiento, tortura, o para ser enviados hacia Lordaeron. Un personaje que descienda del 50% de su salud por un ataque inflingido con un proyectil o arma embadurnado en Mordisco de Gárgola, habrá de hacer una tirada de Físico vs Dif 13. En caso de fallar, en el siguiente turno, el personaje recibirá un -1 a todas sus tiradas. Cada turno que pase, este malus aumentará: -2, -3, etc... Al llegar a -5, el personaje quedará completamente congelado e incapaz de actuar durante una hora. Dificultad para Purificarlo Mágicamente: 16 Mal del Necrófago: Aunque su uso es cuestionable, los Mortacechadores renegados adoran este veneno, que siempre buscan aplicar a las figuras de autoridad y los mandos de sus enemigos con acertados proyectiles ligeros, pues una mínima dosis es todo lo que se necesita. Es en esos momentos de caos y pánico, que los Mortacechadores pueden cumplir mejor su labor. Un personaje que descienda del 75% de su salud por un ataque inflingido con un proyectil o con arma embadurnada en Mal del Necrófago, habrá de hacer una tirada de Intelecto vs Dif 13. En caso de fallar, el individuo notará como su capacidad del habla rápidamente es substituida por un tartamudeo inteligible y un balbuceo babeante de lengua dormida. El efecto dura diez minutos, tras los cuales lentamente irá recuperando la capacidad del habla. Dificultad para Purificarlo Mágicamente: 16 Ácido Corrosivo: Este veneno es curioso en tanto a que no ataca la carne si no que devora el hierro y el acero como si se tratase de un Ogro en un festín. Excelente para volver las armaduras de los iluminados Paladines contra ellos. Por este motivo se usan proyectiles y armas especiales de bronce para aplicarlo. Cada impacto no defendido realizado con un proyectil o arma embadurnada en este ácido aplica una acumulación de Ácido Corrosivo. Cada dos acumulaciones, se reduce permanentemente en 1 la Absorción de una armadura de Malla o Superior. Veneno Letal: El favorito de todos. Simple y efectivo. Una sentencia de muerte en forma de fluido líquido anaranjado con olor a limón. Un personaje que descienda del 50% de su salud por un ataque inflingido con un proyectil o arma embadurnado en Veneno Letal, queda envenenado. Perderá 1 PdV por turno o por minuto fuera de combate. El veneno dura hasta que es purgado, se recibe un antídoto, o el objetivo fallece. Se acumula hasta 3 veces. Dificultad para Purificarlo Mágicamente: Dif 14. Ficha: Mortacechador Renegado Vida 28 PdV Armadura 2 Absorción Iniciativa +11 Iniciativa Ataque +13 Ataque CC / +12 Habilidad Disparo Defensa +10 Defensa Daño 1d6+2 Daño CC / 1d6+3 Arco / 1d6+1 (Ignora 3 Absorción) Ballesta Ligera Habilidades Atletismo: +10 Sigilo: +10 Advertir/Notar: +10 Rastrear: +10 Apuntes/Equipo Armadura de cuero, Dagas/Guadañas duales, Arcos Largos/ Ballestas Ligeras Un Mortacechador llevará mínimo 2 frascos de Veneno. Cada frasco sirve para 3 ataques. Embadurnar arma/proyectiles consume un turno. Boticario de Campo Renegado Si algo diferencia al Nuevo Orden renegado de todos sus vecinos, y más importante, rivales, no es el hecho de que sean no-muertos. Ni siquiera su abrazo total de las magias y artes oscuras. Tampoco sus pocos escrúpulos o empatía. No. Si algo los diferencia a un nivel fundamental, es la Real Sociedad de Boticarios , y el papel tan vital que cumple para el Nuevo Orden. No se podrían entender a los Renegados, sin estudiar en profundo a la Real Sociedad. Los Boticarios componen la columna vertebral, los engranajes que giran, fuera de la vista, para mantener la maquinaria bélica funcionando. Desde labores de mantenimiento y reparación, así como desarrollo de nuevas armas bélicas, venenos y criaturas no-muertas, hasta la labor y busqueda más imperosa para el pueblo renegado: La Solución Definitiva. La Solución Definitiva es el término usado para la busqueda de un método que supla la incapacidad de los no-muertos de reproducirse. A lo ancho de los Claros de Tirisfal, en la región más segura del Reino de Lordaeron, docenas de campos de concentración (Normalmente fuera de la vista de sus aliados vivos y más escrupulosos) han sido alzados. En ellos, se realizan toda clase de experimentos, o se llevan a cabo proyectos ideados por idealistas dementes y carentes de escrúpulos: Desde campos donde cientos de niños humanos son criados y educados por nodrizas vivas controladas mentalmente para que una vez alcanzada la edad adulta, acepten de buena gana la "transición" hacia la no-muerte , cámaras de horror donde se experimenta con teorías descabelladas como la divergencia de las almas, hasta campos de "Re-adaptamiento", donde cientos de cadáveres (Y vivos) capturados en los distintos frentes del Nuevo Orden son enviados en caravanas de muerte para ser alzados en un entorno controlado, donde se les pueda explicar su nueva situación. Es por esto que Gilneas presenta una oportunidad de oro que ha tenido a cientos de Boticarios extasiados. Desde la captura de cientos de nuevos presos, hasta la posibilidad de probar en el terreno la maquinaria más avanzada en enemigos reales. Aunque los Maestros Boticarios, las grandes mentes pensantes, jamás se expondrían a esta peligrosa tarea, están más que encantados de enviar a sus discípulos y aprendices , cargados con toda clase de esotéricos artilugios de muerte, para que reporten (O sus compañeros, si ellos fallecen) los resultados obtenidos. Consejos de rol: Los Boticarios de Campo no son militares, y por lo tanto carecen de la disciplina y la moral de Mortacechadores o Guardia de la Muerte. Esto no significa que vayan a quebrar las jerarquías, pues son conscientes de que su supervivencia depende de sus escoltas. Aunque la mayoría están realmente entusiasmados de poder probar sus artilugios en batalla, si las cosas se tuercen, serán de los primeros en retirarse, pensando la mayoría que su no-vida es mucho más valiosa que la de sus escoltas. Lo cual en cierto modo ,es cierto. Los Boticarios de Campo rara vez son enviados a las misiones más peligrosas, tras las lineas enemigas, pero si que suelen acompañar a grupos de Mortacechadores en labores de escaramuza, para poder probar sus artilugios sobre fuerzas enemigas reducidas, causando el caos y la sorpresa. En grupos más numerosos, escoltados por Guardias de la Muerte, pueden encontrarse varios Boticarios, probablemente buscando establecer algún puesto de experimentación cerca del frente, para la toma de datos, o pruebas de campo más a largo plazo. Los Boticarios usan toda clase de armas esotéricas y artilugios, algunas de las cuales están aquí reflejadas (Siempre hay libertad de enviar ideas por MP o Discord de cara a usarlas en roles jugadores, las mejores pueden ser añadidas a esta lista para que otros usuarios las usen). También suelen llevar frascos de venenos, como los estipulados en los Mortacechadores: Rifle Tesla: Nikolau Von Tesla era una gran mente del Reino de Lordaeron, obsesionada desde niño con los rayos. Se dice que con diez años, creó un acometa que llevó a una tormenta eléctrica, y un rayo le impactó de lleno, dandole un ingenio prodigioso. En su adultez, se pasó cuatro años en Gnomeregan intentando aprender de los gnomos. Al salir de la ciudad subterránea, solo tenía una cosa clara: Había perdido el tiempo, pues los gnomos son horribles profesores, salvo que fueses un gnomo. Cuando comenzó a experimentar con cuerpos y los efectos de la electricidad en ellos, fue rápidamente deslegitimizado (Lo que tenía que ver con el hecho de que tales cuerpos no se los había dado nadie) y encarcelado. Como renegado, descubrió en la Real Sociedad de Boticarios una hermandad de mentes afines, que no solo no ponían trabas a sus ideas, si no que estaban más que dispuestos a ayudarle a cumplir sus sueños. Así, tras cinco años, nacerían los primeros Rifle Tesla: Compuestos de una pesada mochila a la espalda, una larga vara de metal de punta afilada , sólida, para resistir impactos, es un arma que aunque inestable, tiene la capacidad de freir enemigos acorazados dentro de sus propias armaduras. Rifle Tesla 1d6+2 (2M) Inestable, Alcance Corto (1 Turno), Eléctrico, Daño de Área (3 Objetivos), Bayoneta Pesada Inestable: Rango de Pifia aumentado de 1-3 a 1-8. En caso de pifia, ocurre una fuerte descarga eléctrica que causa al portador y a todo objetivo a distancia meele 2d6 de daño directo. En caso de un golpe directo a meele por la espalda, la Mochila Explotará en el siguiente turno, matando al instante al portador si no se la retira, y causando 3d6 de daño directo a todo objetivo hasta a un turno de distancia. En caso de proyectil, habrá de tirarse 1d10. Con 1-3, la Mochila estalla. Electrico: Ignora la absorción física. En caso de que sea una armadura de malla o superior, la absorción se suma al daño. (Una armadura de placas daría +5 de daño). Ignora el bonus a defensa a distancia por Escudos. Bayoneta pesada: Este arma a distancia recibe un +3 a su daño al ser usada cuerpo a cuerpo (1d6+3 en total), pero recibe un -2 a sus disparos. Lanza-ácido pesado: Desarrollado a partir de una construcción encontrada en ciertas grandes abominaciones de la Plaga, los Renegados han logrado desarrollar una versión portátil. Una pesada mochila con dos grandes tanques reforzados en metal contienen el ácido que luego es rociado con una gruesa manguera de cuero sobre los enemigos. Normalmente, a los gritos de dolor de aquellos cuya piel arde y se deshace suele acompañar la risa maniática del Boticario. Es por esto que sus compañeros suelen llamarlos "Jardineros", pues disfrutan genuinamente de regar los campos de batalla. Lanza-acido pesado 1d6 (M) Alcance Corto (2 Turnos) , Ácido, Daño de Área (3 Objetivos) , Mochila Ácido: Un impacto de este arma hace que un fuerte ácido se deslice entre las junturas de la armadura y los ropajes. Aunque no tiene la potencia para derretir acero, destruye cuero sin dificultad y quema la piel y la carne hasta llegar al hueso, de dejarse actuar. Ignora la Absorción de Armaduras de Ropa Acolchada y Cuero. Un objetivo impactado por este arma recibe su daño, y queda rociado en Ácido. Un objetivo rociado en Ácido pierde 3 PdV por turno hasta que un aliado o él mismo consume un turno para eliminarse el ácido: Tirandose a un río, siendo rociado con un cubo, usando un fuerte viento o agua mágica, etc... No es acumulable. Mochila: Un personaje con este arma ha de transportar una pesada mochila a la espalda, otorgandole un -2 a todas sus tiradas de Atletismo, o relacionadas con Destreza (Salvo Defensa) Granada de Aterralobos: Los Boticarios de Campos son conscientes de que pese a su escolta, son el objetivo más suculento y vulnerable de su grupo. Por este motivos, todos llevan una granada de aterralobos en caso de emergencia. Esta planta, de crecimiento limitado, se encuentra cuasi en su totalidad en los territorios ocupados por los Renegados, más salvo en los casos más específicos, se ha de diluir en cantidades mínimas para poder ser repartida a todos aquellos no-muertos que lo precisan. Por tanto, sus dosis no son letales para los huargen, ferales o racionales, más eso no quita que puedan dejarlos totalmente incapacitados para ser rematados con acero y hierro. Una granada de Aterralobos es un objeto arrojable hasta 2 turnos de distancia. Al caer, libera una senda nube de veneno que afecta a todo objetivo a distancia meele de la caída. Este veneno es inocuo para los no-huargens. En el caso de que un huargen, en forma huargen o humana se vea afectado por este, recibirá un -5 a todas sus tiradas durante 3 turnos. En caso de superar una tirada de Físico vs Dif 15, este efecto durará solo 2 turnos. Ficha: Boticario de Campo Renegado Vida 24 PdV Armadura 1 Absorción Iniciativa +7 Iniciativa Ataque +8 Ataque CC / +10 Ataque Distancia/Lanzador Defensa +7 Defensa Daño Según el arma Habilidades Atletismo: +7 Apuntes/Equipo Ropas de cuero ligero, armamento experimental renegado, Granada de Aterralobos de emergencia, venenos y otros artilugios Guardia de la Muerte Veterano Pese a lo que muchos vivos consideran, los Renegados son muy conscientes de sus limitaciones, y es por esto que jamás usan sus recursos de manera poco reflexiva. Desperdiciar los efectivos de la Reina Alma en Pena es uno de los mayores crímenes que un oficial renegado puede cometer, y el castigo es la pena de la Muerte Verdadera: La temida segunda muerte, definitiva. Es por este motivo que las labores de vanguardia son siempre llevadas a cabo por los veteranos, los que han demostrado tras años de guerra, tanto en la no-vida como en la vida, que están hechos de otra pasta. Los Veteranos de la Guardia de la Muerte del Frente Norte son las tropas más curtidas de todo Lordaeron, pues la mayoría han participado en las grandes purgas de huargens salvajes del Sur de los Bosques de Argénteos, y llevan combatiendo con estas bestias salvajes desde que fueron liberados del yugo. La mayoría lucen con orgullo las muestras de su veteranía, y adornan sus uniformes con sendas capas y capuchas de piel de lobo, collares hechos con colmillos y garras, en un desfile macabro de muerte. Su reputación es temible, sobre todo entre los voluntarios huargen que combaten en este frente, pero también entre las mesnadas: Hasta ahora, ninguna batalla donde han participado los Veteranos del Frente Norte ha terminado en victoria para los defensores Gilneanos. Consejos de rol: Como está especificado, los Guardias de la Muerte que los jugadores puedan encontrarse en las situaciones más de vanguardia y escaramuzas por los bosques, emboscando caravanas gilneanas o protegiendo las tropas, serían los Veteranos de la Guardia de la Muerte. Esto no significa que no haya guardias de la muerte más inexpertos , o más regulares, en Gilneas, si no que estos se encuentran más atrás, ocupándose de proteger zonas menos vitales y cercanas al frente, realizando labores logísticas, o siendo reservados para las batallas campales donde el número es más importante que la habilidad individual. Los Guardias de la Muerte Veteranos se han enfrentado a la Muerte Verdadera en docenas de ocasiones y han sobrevivido para contarlo. Son soldados curtidos, expertos, acostumbrados a luchar contra Huargens, y que pocas cosas temen en esta no-vida. Ante la ausencia de mandos, no se desorganizará como tropas más inexpertas, si no que cerrarán filas, con su misión siempre presente en mente. A diferencia de otros renegados más volubles, estos veteranos han sido curtidos por la guerra. No tienen lugar para macabros sadismos, juegos vanidosos o orgullos enfermizos. Luchan por su Reina y por su Gente, y lo hacen de manera eficiente, muchas veces incluso silenciosa. No caen en provocar ni en ser provocados, y no perderán el tiempo torturando a un enemigo si pueden matarlo rápidamente, antes de ir a por el siguiente. Los Guardias de la Muerte Veteranos suelen ocuparse de misiones más importantes donde el sigilo no es tan vital: Escoltar caravanas, emboscar envios enemigos , atacar puestos o campamentos más vulnerables, escoltar grupos de Boticarios más numerosos, etc... Ficha: Guardia de la Muerte Veterano Vida 32 PdV Armadura 4 Absorción Iniciativa +8 Iniciativa Ataque +13 Ataque Defensa +13 Defensa (+15 Escudo) Daño 1d6+3 (Espada) / 2d6+1 (Lanza 2M) Habilidades Atletismo: +10 (+8 si Escudo) Apuntes/Equipo Armadura de malla reforzada, Espada/Machete de Guerra y Escudo o Lanza Pesada, daga auxiliar Si llevan Lanza, reciben +2 de Ataque al luchar contra Huargens Abominación de Guerra Un error muy común es el pensar que el Nuevo Orden está compuesto solo de no-muertos humanos. La realidad, es que los renegados, en la muerte, se consideran todos iguales, independientemente de lo que fuesen en vida: Humanos, elfos, enanos, gnomos, nerubianos, todos trabajan para abrirse un hueco en un mundo que los aborrece como monstruos. Es por este motivo, que a diferencia de la Plaga, no-muertos usados históricamente como carne de cañón (Zombies, Necrófagos, etc...), son mantenidos alejados del frente para que puedan llevar unas vidas, simples y humildes, pero satisfactorias contribuyendo en tanto a su capacidad: Ya sean necrófagos corriendo felices espantando a alimañas de los campos de siembra renegados, o zombies trabajando de ayudantes en los laboratorios de los Boticarios, o como equipo de mantenimiento, limpieza y transporte en las diversas aldeas y ciudades del Nuevo Orden, etc... Esto es así, porque tales criaturas, despreciadas por cualquiera, son consideradas hermanos y hermanas por el resto de los Renegados. Simplemente tienen necesidades... especiales. La excepción a esta Regla se encuentra en las abominaciones. Refinadas a partir de la obra original de la Plaga, estos gigantes de carne no pueden ser movidos por un solo alma. Por esto, media docena de espíritus son entremezclados en un armazón de gruesos huesos, en una fusión un tanto inestable, y de intelecto limitado, pero resistencia y fuerza inaudita. Las Abominaciones suelen ser muy leales y serviciales, incluso amistosas, aunque no hay dos abominaciones con personalidades iguales. En la guerra se sienten como en casa, y los Renegados las han usado históricamente como arietes no-muertos y tropas de choque, presentando un desafío que aun, con toda su Luz, los humanos no han sabido realmente como responder. Embutidas en pesadas armaduras, y blandiendo pesadas armas de hierro diseñadas para su enorme fuerza, suelen reservarse para las batallas más importantes, los asedios más encarnizados, o proteger los campamentos y figuras más vitales para el Nuevo Orden. Muchas de ellas lucen sendas banderas, pues quién necesita porta estandarte cuando tiene a una mole de músculo que puede funcionar de faro en el caos de una batalla, sin ser entorpecido por la bandera a su espalda. Consejos de rol: Las abominaciones son criaturas extremadamente poderosas y de difícil creación, que rara vez encontrarán los personajes en los roles habituales, que no sean narrados por Maestres o Narradores. Sin embargo, siempre animamos a preguntar y solicitar permiso, o preguntar la viabilidad de ideas de roles. Como se indica, las abominaciones suelen usarse en conjunto con fuerzas más disciplinadas, en batallas, asedios, o puestos fortificados. Esto es así porque una abominación en solitario, pese a toda su fuerza y poder, puede ser fácilmente engañada y conducida a trampas si no tiene renegados guiándola. Como un Tanque de Vapor enano, es con el apoyo apropiado que su verdadero valor sale a relucir. Ficha: Abominación de Guerra Vida 128 PdV Armadura 5 Absorción Iniciativa +4 Iniciativa Ataque +12 Ataque Defensa +7 Defensa Daño 3d6+3 (Ignora 3 Absorción) Habilidades Atletismo: +8 Apuntes/Equipo Armadura de Placas clavadas, Martillos, Hachas o Mazas gigantes Se puede abandonar el cuerpo a cuerpo con una Abominación Acorazada sin tirada de Atletismo. Estas abominaciones no tienen Ganchos. Can Demoníaco No solo los humanos fueron afectados por la invasión de la Plaga durante la Tercera Guerra. El propio Reino de Lordaeron se vio afectado por los miasmas corruptos y las magias oscuras desatadas. Mientras que en las tierras del Norte y sus bosques, las pestes desatadas convirtieron la flora y la fauna en una burlesca versión pútrida e infecta, en las tierras de Lordaeron, la magia oscura que tanto no-muertos como los grandes señores Demoníacos como Archimonde desataron sin control alguno, maldijo la tierra a unos niveles inauditos. Los árboles se retorcieron, adoptando vida propia y alimentandose de la sangre de aquellas bestias que atrapaban entre sus afiladas ramas. Las aves, crecieron garras y picos óseos, volviéndose carroñeras y depredadoras donde antaño volaban gracilmente en busca de insectos, y los lobos y perros salvajes que moraban en los bosques, vieron sus cuerpos mutados, sus instintos retorcidos, y empujados por ansias oscuras, devoraban todo a su paso. Grandes manadas de estos canes demoníacos recorren los bosques de Lordaeron, y son regularmente cazados por los renegados, pero estos, siempre dispuestos a aprovechar sus recursos, no han tardado en capturar numerosos ejemplares, entrenarlos, criarlos, y seleccionarlos, para desarrollar grupos aun más grandes, fieros y fuertes, que usan regularmente como perros de presa, caza, y que en Gilneas son desplegados en grandes números. Hay pocas cosas que un huargen tema más, que los aullidos de una jauría de estos canes, criados devorando la carne y bebiendo la sangre de los hombres lobo: Ninguna les sabe más dulce ni jugosa. Consejos de rol: Los canes demoníacos son usados regularmente por los renegados, especialmente en el Frente Norte. Acompañando a grupos de Mortacechadores en sus patrullas (Habitualmente en relación de 2-3 perros por Mortacechador), usados para rastrear grupos enemigos o dar caza a los soldados humanos o huargen que intentan huir por los bosques, soltados en grandes batallas para acosar los flancos y destrozar las patas de la caballería gilneana con sus potentes mandíbulas. Sus usos son muchos, y su reputación bien merecida. Pese a que sus instintos oscuros impulsan a los canes demoníacos a cuotas de violencia que serían imposibles para un animal normal, esto no significa que sean inmunes al miedo. Aunque normalmente el olor a la sangre y la carne haga que en grandes batallas estén demasiado extasiados para ser conscientes de su pronta muerte, en escaramuzas, es posible que viéndose superados y sin amos renegados detrás para ordenarles, huyan hacia los bosques en desbandada. Los canes demoníacos no son no-muertos, más son criaturas oscuras y mutadas, y como tal, reciben daño extra de los hechizos de la Luz. Suelen ser entrenados para rastrear huargens, y están más que acostumbrados a su olor, ladrando con violencia en caso de detectarlos en las cercanías, sean ferales o racionales. Su carne no es solo no-comestible, si no que es venenosa: Más de un guerrillero gilneano desesperado ha defecado sus propias tripas en una muerte notablemente dolorosa, antes de que este conocimiento se extendiese en el Frente Norte. Ficha Can Demoníaco Vida 20 PdV Armadura 2 Absorción Iniciativa +13 Iniciativa Ataque +10 Ataque Defensa +6 Defensa Daño 1d6+3 Daño Habilidades Atletismo: +12 Advertir/Notar: +12 Rastrear: +13 Apuntes/Equipo Protecciones de cuero Pueden moverse 2 turnos de distancia por acción completa, 3 si corren.
  14. 9 points
    Alguien debía contrarrestar a tanto artista en el foro y recordarles su lugar y quién está en la cima, así que he hecho este dibujo para @Imperator Lo titulo "El Protector dice que carguemos sin miedo pero no sé yo. Debí cambiarme de bando cuando pude"
  15. 8 points
    (Siento poner solo el enlace desconozco como ponerlo de forma visual) https://www.captiongenerator.com/1438802/Un-dia-en-la-Oficina-de-PYE
  16. 8 points
    El Ojo de la Tormenta Es cierto que la Corte de los Mendigos había nacido de la roña, de la desesperación de dos hombres por mejorar el triste sino en el cual se demoraban puesto que no había ningún tipo de lujo en sus vidas, hombres que se arrastraron hasta la figura de un oscuro señor el cual les indico el verdadero camino hacia un orden entre el caos. Un camino que ellos mismos debían labrar, un camino que pasaba por encima de las cientos de vidas que aguardaban en Villaoscura sin importar el costo, siempre importaba el final. Así la Corte de los Mendigos se empezó a alzar entre los ídolos de barro, con palabras falsas, con pactos labrados en sangre. Pero los cimientos sobre los que se empezaba a sostener aun estaban débiles, necesitaban otro golpe en la mesa mas cuando la tregua ya se había visto rota en pedazos, las cabalas esperaban ansiosas en cobrar su parte y solo saldrían victoriosas las que golpearan primero. La Corte de los Mendigos tenían ya un rival que golpear, y los Van Klaud una afrenta que saldar. Progreso hasta El Ojo de la Tormenta: 35/100 Jasón Valentine Uno de los maestros fundadores, uno de los señores de la Torre no fue otro que el nigromante con el que compartís hogar en el bosque corrupto, vino como muchos de vosotros vestido con andrajos deshechos, descalzos y compartiendo una manta llena de pulgas. Aun así logro proliferar en el barro tanto como en la senda de la muerte, un arte que hoy en día pone en servicio para la gloria de la Corte de los Mendigos. Gloria a la Corte. Escribo esta misiva para vosotros Mendigos, para haceros conscientes que necesito que reunáis unos materiales para darle vida a una de mis nuevas creaciones, tendréis que traer loto de tumba que crece dentro de las criptas abandonadas del norte, ademas de llanto de las almas perdidas de algún cementerio que deambule por el lugar. Reunirlo todo y traedlo a la torre cuanto antes, hay que estar preparados. Maestro Valentine Claudia de Rocarigida Rocarigida era una aldea de picapedreros establecida al oeste de Villaoscura, esta aldea paso sin pena ni gloria la dorada época disponiendo de sus trabajadores a voluntad de las grandes urbes proporcionando material de construcción hasta que la aparición de las manadas de ferocanis en el Bosque del Ocaso. Tras evaluar que era insostenible se dio por perdido el asentamiento... Hasta día que se vio a lacayos esqueléticos marchar por el lugar, y que hoy que hemos recibido una respuesta A los Mendigos. Lamento no haber respondido a vuestra misiva antes, cierto es que el tiempo apremia en estos momentos de necesidad cuando los enemigos se alzan en todos lados y los perros rabiosos muerden sin control. Pero que esto no os preocupe, os invito a celebrar una reunión en un punto intermedio para poder negociar un punto de inflexión que beneficie a ambas partes. Le escribe, Claudia Vis Mira, la Madre del Cubil Mira no era otra caída en desgracia que sobrevivió a duras penas al asalto del constructor esquelético que asalto su cubil en Riosalvaje, después de perder mas de la mitad de sus fieles logro capear el temporal, acepto la ayuda de la Corte de los Mendigos y extendió sus redes a la espera de presas jugosas. Lo cierto es que Mira ha logrado volver a darle fuerza a su tierra y parece convencida que cooperar con nosotros es la mejor solución. Querido Dieter. Mis pequeñas me traen susurros del bosque, palabras de que mientras algunos aquelarres aun creen en la tregua otros se preparan para derramar la sangre, no deberíamos confiar los unos en los otros pero mejor estar preparados para la adversidad, hay una madriguera de huargens que se ha establecido cerca de MI nido y esto no me hace ningún bien. Ayudadnos y estaré dispuesta a mover mis hilos por vosotros. Con atención, Mira Sacerdotisa de Zahshas Sir Wallace, de los Salvaguarda Los Salvaguarda no eran otros que una de las antiguas ordenes de caballeria conocida como los jinetes de Toro que pereció contra la Horda en los primeros estertores de la Primera Guerra, estos jinetes se establecieron en Cerro de Tormentas cuando lo vieron en ruinas, y su lider Sir Wallace tocó el cuerno de la carga para reunir a sus valientes una vez mas, legitimaron su derecho en seguir conservando el cerro ya que fueron ellos quien expulsaron a los salvajes. Sin embargo esto cada vez se esta haciendo mas improbable ya que cada vez que un caballero cae, otro no puede remplazarlo. ¡Por el honor y gloria! ¡Que gozo me otorga que escuchar como los vuestros han decidido afrentar a esa malvada bruja al otro lado del Cerro! ¡Escuchadme camaradas, pues no hay había nada mas virtuoso en la Primera Guerra que ver a mis jinetes expulsar a esos orcos en taparrabos de nuevo al bosque, hace tiempo ya que no cabalgamos pero podéis volver a tener tal privilegio! ¡Traed caballos para mis guerreros, y os prometo montaremos juntos hasta la madriguera de esa arpía! Sir Wallace, Caballero de los Jinetes del Toro El Nigromante Nadie sabe exactamente la identidad de esta extraña y poderosa figura. Solo un grupo selecto ha llegado a estar en su presencia y vivido para contarlo. Pese a las dudas y sombras que la rodean, es una figura que se ha ganado un gran renombre, primero como amo y señor del gran cementerio de Cerro del Cuervo, y luego como el destructor de Villa Oscura. A la atención de aquellos que antaño juraron fidelidad y utilidad, Cuando acudisteis a mis puertas vistiendo poco más que harapos, permití vuestro paso porque tal desfachatez y valentía temeraría solo podía nacer de los corazones más desesperados. Vi en vosotros utilidad para mis planes, suplicantes pedigüeños que se contentaban con las sobras de la grandeza. Demostrasteis bastante más capacidad que mis expectativas iniciales, y como justamente se ha de actuar, os recompensé de maneras equitativas. De no haber sido asi, a estas alturas seriais meras carcasas serviciales de mis legiones. Sin embargo, hace tiempo que crecéis en poder, más no reportáis ante vuestro padrino los diezmos antaño convenidos. Pedis, y pedis, y veo como crecéis , más no dais. No fui el primer Nigromante que intentó alzarse como señor de Bosque del Ocaso. Más si fui el único en lograrlo. No lo olvideis. En mi marcha del Gran Cementerio dejé un sirviente, bajo resguardos mágicos que ningún hereje de tres al cuarto podría romper tras mi marcha. Acudid a su cripta, en el norte del gran cementerio, y usad los anillos de los que os proveí para quebrar estos resguardos. Necesito de él. Acabad con cualquiera que ose interponerse entre el cumplimiento de mi voluntad y vosotros."
  17. 8 points
    Los nigros de Scholomance cuando tomen la torre
  18. 8 points
    La carta llegaría cuando fuera oportuno, ni pronto ni tarde, de manos de un mensajero Argenta. Una carta sencilla, escrita por un hombre sencillo. Con la Luz, Alto Señor. Nunca he tenido el placer de poder escribiros, quizás no tenga el derecho todavía, más seré valiente una vez más y escribiré esto con el corazón en las manos dirigida al padre de mi familia y orden, el Alba Argenta. No sé cuando os llegará esta carta, tampoco si os llegará y mucho menos si tendréis la ocasión para leer esto, más escribiré esto como si fuerais vos quien la leyera. Ha pasado tanto tiempo desde que me presenté ante vos y la orden con una idea alocada, con grandes errores a mi espalda que todavía me persiguen. Todo ello, me arrastraba hasta la Capilla, donde, entre negativas y escasos apoyos, vos me escuchabais en silencio. No sé que pensasteis, ni tampoco lo que visteis en mí aquél día, pero por poco que fuera, me dedicasteis la confianza que necesitaba. Marché hacia Vigilia intentando honrar a la orden, cuando Vigilia tan solo era un sueño. Allí juraría dar nombre a nuestra orden, allí juraría luchar por vos, pero me temo que fallé en mi juramento. Con el paso de los meses, dejé de luchar por vos, incluso dejé de pensar en mi amada orden por leves instantes. Luché por los que allí estaban, en Vigilia día tras día sin importar su color de armadura y tabardo. Ellos eran todo para mí, y cada vez que uno caía, parte de mi alma se iba con ellos a la tumba. Puedo escribir cada nombre, puedo mostraros cada rostro si pudierais entrar en mi mente. Sus últimas sonrisas, sus juramentos, sus consejos y lágrimas. Puedo sentir como las lágrimas brotan de mis ojos mientras pienso en ellos, más por primera vez en mi vida, señor, siento que no murieron por nada. Vigilia se abre ante mí de nuevo, llena de fantasmas, pero fantasmas que dan gracias. Seguiré con mis deberes de Protector. Seguiré siendo vuestro Templario hasta que la Luz reclame mi alma y abandone mi cuerpo, pero aunque el Templario quiera seguir luchando, Thomas Benet desea poder escapar un tiempo de tales deberes. Quiero pediros permiso para volver a Ventormenta. Quiero volver allí donde empezó mi historia, allí donde pensé en Scholomance por primera vez, quiero descansar en sus praderas con mi hermano. Quiero poder disfrutar de una noche de paseo con mi señora, sin sentir que nadie querrá arrebatarnos la vida...Quiero vivir aunque sean solo unas semanas. No cesaré en mis deberes. Ayudaré a Olaf en todo lo que pueda como emisario, como lo fui antaño. Pensaré en aquella ciudad repleta de vida en mi futuro, allí donde la Luz quiera guiarme. Presentaré mis respetos en la Tumba al comandante Lathinga y a la estatua de San Uther, allí donde en mis horas más oscuras, la Luz acudió y me susurró esperanza. Atravesaré las tierras de Trabalomas donde di futuro a una niña y su familia. Me presentaré en Stromgarde donde perdí ante los Renegados y sentí la mayor humillación, en un lugar que siempre será recordada como la Colina Roja. Tomaré el barco por los mares que hace tanto, me llevaron como Novicio a la ciudad de Ventormenta para pedir ayuda a nuestra orden hermana. Miraré Ocaso allí donde mis primeras promesas se quebraron y recordaré a cuantos fallé aquella noche al errar mi espada contra el verdadero Nigromante que se escondía. Volveré a Elwyn y sus montañas, donde el Escudero Alberto perdió su vida junto a decenas de hombres de armas contra los orcos, y donde casi pierdo la mía. Donde los gnoll atravesaron el bosque y sembraron caos. Volveré a Ventormenta donde Olaf me otorgó sus primeros consejos. Allí donde me reuní con Lord Perenolde por el futuro de nuestra orden. Volveré donde nació Thomas, señor, solo para regresar más fuerte y perseguir a aquellos que todavía rondan por estas tierras y marcaron mi cuerpo para la eternidad. Mi lealtad siempre a la orden, mi corazón siempre a la hermandad y mis ojos siempre hacia el futuro. Vuestro leal Templario y Protector Argenta, Sir Thomas Benet. P.D: Deberíais visitar Vigilia, una flor de verano ha nacido en nuestro amado árbol. // para @Malcador. Gracias.
  19. 8 points
    EPILOGO: CERTEZA Le dolía terriblemente el costado. Dos costillas le dijeron, y cerca estuvo de morir por un mal movimiento, pero aquel día no solo había feroces guerreros, también ilustres sanadores que velaron por ella para que viera un día más. Fácil es que uno olvide que el cuerpo envejece cuando las heridas cierran más velozmente de lo que lo harían de manera natural. La Luz no es sufrimiento, la Luz es vida y prosperidad. Vigilia se veía revitalizada también, con las gentes festejando la victoria, celebrando por los caidos que no vieron el final pero lo favorecieron. Jamás vio a tantos mensajeros ir y venir en unas pocas horas. Cientos de almas que querian contar su historia al mundo, a sus más queridos, o llevarles honra a sus maestros. Pero Gabrielle no era eso lo que derramó en aquella carta, y aun así, necesitaba una respuesta. Tampoco tenía a nadie más a quien brindarle el mejor de sus deseos, y contarle que pese a todo, seguía viva. Todos ellos, por suerte, estaban allí con ella. Una posibilidad que se tornó certeza al final. Su guerra no se había librado con acero, ni siquiera con Luz. Alzó la vista a la Atalaya que había sido testigo de sus dos victorias, incluso cuando ya no le quedaba más que la vida, el corazón sangrante y en la mano, siguió peleando. Qué duro se hace el último trayecto, cuando puedes ver el final. Se reconfortaba al pensar que tal vez, su papel sí había sido importante, pero lejos de vitorearse por ello, pues su historia no sería contada en las trovas como él bien le dijo, se sentía inmensamente feliz. Una felicidad que no se comparte, sino que se vive, y no por ello es menos real. Volvió a mirar a la tumba, donde reposaba el recuerdo del novicio de la Mano, mientras cobijaba el casco contra su vientre una última vez. El amor de Thomas la había cubierto de acero, y el corazón de Armand le había protegido de la furia. Reposó el casco sobre la espada mellada del viaje, de mil promesas incumplidas. Ahora estaba abollado por una flecha, la de la última batalla en la que quería que le acompañase. Juntos. Con ella lo llevó y llevaría siempre. - No fue en vano.-Le nació una sonrisa, y la certeza envidrió sus ojos.-Gracias, Armand... Mientras deshacía el camino del cementerio, alzó la vista a la Atalaya. La de ambos, la de todos. La suya. Y una flor blanca, se posó en el transcurso de su mirada.
  20. 8 points
    Epílogo. Thomas observaba el último grupo que partía de Vigilia. Krausser ordenaba la retirada de las tropas Escarlatas unos días después del asedio. El viejo sargento besó la frente de su padre antes de partir, y le dedicó la mayor de las sonrisas. Ambos sabían que no se volverían a ver jamás, pues sus deberes estaban lejos. El Sargento se despidió de Thomas con un apretón de manos y una sonrisa. Todo fue suficiente. Ian volvería con la Hermandad, a sus deberes habituales, palmeando en el hombro repetidas veces, incluso dejando algunas pastas en su tienda antes de partir. Lo hizo solo, sabiendo que llegaría a su destino. Solo un Templario de la Hermandad podría hacer eso. Shyranna y Roll habían comunicado que se quedarían allí. Habían encontrado en Vigilia su hogar, y querrían residir allí hasta que sus vidas se apagaran en el servicio o por el tiempo. No hubo objeciones para ninguno, Thomas los necesitaba allí. Shyranna se atrevió a cantar en la taberna de Vigilia, un día antes de que aquellos que debían marchar, partieran. Su voz fue una melodía en los corazones heridos, fue un descanso. Tristán partiría con Jared al sur, para volver a su puesto original y ser asignado allí donde lo reclamaran. Cumplió su promesa, se mantuvo casto hasta el final, más cuando volviera a las tierras del sur, sería otro cantar. Worbim se quedó como herrero. Comenzó a fabricar utensilios para la vida diaria, dejando las armas a un lugar algo más secundario. Por último quedó Thomas, que se presentó ante el viejo árbol en la plaza central de Vigilia, unas noches después del asalto. Su mente estaba distraída, llena de pensamientos dispares, más el sonido del bastón sobre la hierba lo hizo despertar de nuevo. - Protector. *Caminaba despacio el viejo sacerdote, dedicando como siempre una sonrisa cálida* Sabía que os encontraría aquí. - Con la Luz, Padre. *Correspondiendo a la sonrisa* He oído que queréis volver con Altofaro. Andorhal todavía es una amenaza. - Oh, sí. Volveré con ese viejo testarudo. Me necesita si quiere seguir viviendo un poco más. *Comenzó a reír, acercando su presencia hacia Thomas. Clavó su mirada en el árbol, asintiendo* Cumplimos la promesa, ¿eh? Quien iba a decir que veríamos el final de esa fortaleza. No os voy a mentir, para mí seguís siendo un necio con suerte, Protector. Le habéis caído en gracia a la vida, pero creo que os debía algo bueno por una vez. - Razón no os falta, he de admitir. *Acompañó la risa del anciano, ladeando la mirada hacia el árbol de vez en cuando* Gracias por vuestro servicio, sin usted Vigilia no lo habría conseguido. - Pero si no he hecho nada. No me obliguéis a golpearos con el bastón. *alzó la vara, más no hubo ningún golpe* Oh...mirad, Protector. *El Anciano señaló el árbol, con los ojos iluminados en aquella noche tan oscura* - ¿Qué ocurre? *Alzó la vista allí donde el anciano señalaba. Su dedo marcaba el camino hacia el árbol muerto, allí en una rama delgada, nacía una flor blanca* Oh, Luz Santa... El viejo sacerdote comenzó a palmear la espalda de Thomas, sin dejar de reír presa de la situación. - ¡Era cierto, Protector! ¡Era cierto! ¡La Luz ha devuelto la vida al viejo árbol! Thomas cayó de rodillas, con las lágrimas recorriendo sus mejillas. Había obtenido su recompensa.
  21. 8 points
    Empecé hace tiempo en los descansos una cosilla para los personajes de la Vigilia, que por varios motivos se quedó a medias. Con todo y con eso algo quedó hecho, y como me sabe mal que se quede en la carpeta, ahí van algunas carillas, con algun que otro retoque para estar a la última.
  22. 8 points
    Primeros movimientos: Comienzos de la tercera semana del mes sexto del año 32 Las fuerzas del Alba Argenta, movilizadas desde las Tierras de la Peste del Este, han llegado al fin al norte del Lago Darrow, donde con prontitud han construido un puesto fortificado donde reunir a las tropas. Desde el Noroeste, las fuerzas de la Cruzada Escarlata descienden desde Vega del Amparo para unirse a la sacra ofensiva. Todas las fuerzas de los alrededores han sido llamadas, y mientras que las tropas y guarniciones del Aserradero de Wizghürm marchan al norte, durante un día completo, las fuerzas de la Tumba de Uther son comandadas por el Gran Templario Latinga, Comandante de las fuerzas del Alba Argenta y la Mano de Plata. Este contingente ha de llegar a la Vigilía de la Luz tras un día de marcha, donde se reunirán con las fuerzas comandadas por el Protector y Templario Sir Thomas Benet, para marchar en dirección norte, hacia el Campamento de las fuerzas aliadas. Allí, tras un día de marcha extra, se unirán al grueso para proceder con el asedio una vez todos los preparativos hayan sido realizados. Las Fuerzas Aliadas El Alba Argenta Mandos Lord Tirion Vadín , Alto Señor Eligor Albar , Gran Templario y Líder de la Hermandad de la Luz Lord Maxwell Tyrosus, Gran Templario y Lord de la Cámara Logística Tropas 1350 Hermanos Argenta 50 Templarios Ungidos 1050 Iniciados Infantes 250 Hermanos Arqueros 20 Hechiceros Argenta La Cruzada Escarlata Mandos Alto Comandante Galvar Purasangre, Lord Cruzado y segundo del Alto Señor Taelan Vadín Alto Protector Lorik, Capitán Cruzado Tropas 30 Cruzados Escarlatas 400 Hombres de Armas de la Cruzada Escarlata 300 Espaderos Escarlatas 100 Ballesteros de Vega del Amparo Fuerzas de la Tumba de Uther Mandos Comandante Lantinga, Gran Templario Justicar Sir Jonathan Wilhelm, Justicar de la Mano de Plata Embajador Olaf Picotormenta, Gran Templario Tropas 250 Hermanos Argenta 15 Templarios Ungidos 200 Iniciados Infantes 35 Hermanos Arqueros 5 Paladines de la Mano de Plata 400 Hombres de Armas de la Mano de Plata 200 Guerreros del Clan Pico Tormenta 20 Equipos de zapadores enanos Aserradero de Wizghürm Mandos Capitán Rutagrana, Escudero Argenta Tropas 50 Hermanos Argenta 30 Iniciados Infantes 20 Hermanos Arqueros 40 Grandes Hacheros de Wizghürm La Vigilia de la Luz Mandos Sir Thomas Benet, Templario y Protector de la Vigilía de la Luz Sir Ian McKellar, Templario Shyranna Villárbol, Escudera Argenta Jared Miller, Escudero de la Mano de Plata Tristán Zandrel, Sargento de la Mano de Plata Manuel Krauser, Sargento Escarlata Tropas 80 Hermanos Argenta 50 Iniciados Infantes 30 Hermanos Arqueros 30 Hombres de Armas de la Mano de Plata 20 Espaderos Escarlatas El Azote de los No-muertos Mandos Lord Alexei Barov, Señor de Caer Darrow, Caballero de la Muerte ??? ??? ??? ??? ??? Tropas ???
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    Esta vez traigo algo distinto. Algo serio, y como no tenía otro post donde ponerlo pues.. Eso. Me he tomado la molestia de tomar una vieja imagen del Campamento Falveri que originalmente no tenía coloreado ninguno y... Bueno, lo he coloreado. Los créditos de la imagen original, que son absolutamente todos los trazados y el dibujo en general son de @Daeshagoddess que en su tiempo lo dibujó. Yo solo me he limitado a colorearlo. Imagen original: Imagen Recoloreada:
  24. 8 points
  25. 8 points
    El final se acercaba a medida que los días pasaban. Nuevas habían llegado al Templario Sir Thomas. La Vigilia debía partir primero, esa era su función desde el principio. Como punta de lanza, todos trabajaron sin descanso para que el Alto Señor llegara con los deberes hechos. Worbim trabajó en la fragua sin descanso, reparando armaduras, armas y realizando pedidos urgentes. Krausser vigiló las murallas con sus hermanos, sin ceder su vigilia en ningún instante. Ian preparó las formaciones y entrenó a los soldados de refresco para que lucharan como uno. El Padre preparó bendiciones para que los hijos e hijas que partieran a la guerra, volvieran a casa después de su misión. Y Shyranna y Roll compartían sus últimos instantes en soledad, siempre unidos como hermanos. Allí, en la taberna de la Vigilia, donde todos recibían su última comida del día. Los soldados chalarban, compartían ideas y algunos incluso dudaban. La vida surgía allí, más entre todas las figuras, una se alzó. Todos la reconocieron al instante. Era Lyanna, la mujer que había matado al Nigromante en el aserradero. Muchos la apodaban Daga Mortífera y se había ganado el ascenso a Iniciada después de aquella actuación. Su rostro estaba marcado por las energías oscuras que habían intentado matarla, más sobrevivió, y eso la otorgo un respeto de sus hermanos que jamás se disiparía. -¡Hermanos y hermanas! ¡Aquellos que aquí luchan sin importar vuestros blasones! ¡No es una mentira que la hora se acerca, que la guerra alcanzará a esa fortaleza y la purgaremos por todos los pecados cometidos! ¡Sin piedad, sin rendición! Los hermanos que allí estaban levantaron sus jarras y acudieron al último grito al unísono. Sin piedad, sin rendición es lo que se escuchó aquella noche por toda la Vigilia. Sin embargo, la mujer alzó una mano, pidiendo silencio. - ¡Muchos vendrán dentro de algunas semanas, hermanos! ¡Más aliados que buscarán la gloria aquél día! ¡Más yo os digo a todos hoy una cosa! ¡Vigilia será quienes entren primero en esa fortaleza! ¡Y eso hay que hacerlo saber al enemigo que allí se esconde! ¡Decidme, como debemos hacernos reconocer en ese día de gloria a la más sagrada! - ¡Debemos pintarnos en las armaduras!- Gritó uno de los soldados en la lejanía, todavía con la copa alzada- ¡Una torre! Muchos asintieron ante la propuesta del hombre y brindaron. No todos estaban convencidos, en especial Lyanna, más fue una mujer que portaba la llama en el pecho quien dijo lo que ella pensaba. -¡No, una Torre no nos define! ¡Una Torre con la Llama! Todos los que no eran Cruzados soltaron una carcajada. La mujer se volvió roja como su armadura y casi parecía que iba a estallar en una tormenta de golpes ahí mismo, más Tristán, el hombre más leal al Escudero Jared alzó la mano, pidiendo calma. Siempre mostraba aquella sonrisa zalamera y estaba en medio de la taberna, con la joven Novicia recién llegada en el regazo. Pobre necia, pensaron muchos, más no era lo importaba aquel día. Tristán era respetado entre los que allí servían y se quedaron en silencio. - ¡Corre una leyenda, hermanos y hermanas! ¡Una leyenda que no nació en el sur, tampoco en el oeste ni en el este! ¡Una leyenda que nació aquí, en este lugar al que hemos tomado casi como un hogar! El hombre comenzó a reír con fuerzas, y muchos lo siguieron. Hubo que hacer varias pausas con las manos para que pudiera continuar. -¡La leyenda es clara, muchos la recitan siempre! ¡Dicen, que cuando la fortaleza oscura caiga y la Luz bese esas tierras, el árbol de la Vigilia florecerá por primera vez en décadas! ¡Ese será el regalo de la Luz a sus campeones, bendecir el lugar donde empezó todo! ¡Propongo portar el árbol en las esquinas de vuestros escudos, en las hombreras de vuestras armaduras o en los yelmos cerrados! ¡Esa será nuestra hermandad! Todos allí quedaron enmudecidos. No sabían que decir, todos estaban de acuerdo, más no había ningún valiente que tuviera la suficiente potestad para aceptar tal insignia en nombre de todos, ni siquiera Tristán. Al menos, eso se creía. Una figura nació de entre la multitud. Una que estaba oculta tras sus hermanos escarlatas. Todos lo reconocieron y no pudieron evitar tragar saliva. Krausser se mostraba, el mismo Sargento de Hierro se encontraba allí, los había visto beber y reír, decir sandeces y proponer mil brindis. El Sargento estalló una taza de madera contra la mesa en la que había cenado y rugió con una fuerza de cinco guerreros. - ¡Qué lo último que vean sea el árbol que hemos hecho crecer! Y todos rugieron como guerreros, como hermanos de un mismo estandarte. Incluso Ian, desde las cocinas, no pudo evitar escapar una sonrisa. // Este símbolo será el que porten muchos soldados de la Vigilia en las próximas semanas en señal de hermanamiento. Todo jugador es libre de querer adoptar este símbolo en alguna parte de su armadura o escudo. Durará hasta el asedio final.
  26. 8 points
    Título: Vrykul con enanismo (Y mi nueva versión del sketch que dibujé hace unos 2 meses y pico: El enanito)
  27. 7 points
    Hombres de roca y sal. La miríada de voces hermanadas y acordes retumbaba sobre cubierta, deslizando estrofas melodiosas y graves que brotaban de lo más hondo de las rasposas gargantas. Un viento cálido se ocuparía de arrastrarlas, revolverlas y esparcirlas cuál arena en la playa. Aquel desorden, nacido y fruto de una decena de timbres átonos y díscolos acababa componiendo un lienzo ordenado, grato para el oído: un canto triste y melancólico (¿acaso no eran así todas las baladas?) propio de tierras lejanas, pero que al joven aventurero no podían resultarle más familiares. En cierta forma era como estar en casa, pensó. Tenía la extrañísima impresión de estarlo pese a que nada de lo que lo rodeaba en las inmensas planicies de agua y salitre pudiera evocar con su estampa semejantes recuerdos en su entraña. Se sentía gentil y extraño; propio y ajeno a un mismo tiempo entre aquellas gentes pintorescas, por desventura salidas de lo más hondo, salvaje y recóndito de su añeja patria. Era una emoción difícil de entonar con palabras. La tormenta había pasado, y el indómito astro-rey de los Mares del Sur relumbraba ya al filo de la mañana con una saña y fiereza encomiables sobre el cielo límpido y cristalino. Al horizonte la paleta de tonos añiles, índigos, cobaltos y tarcos se abrazaba en un colorido paramento de azules que cubría todo cuanto el ojo alcanzaba a ver por los costados del navío. Mar y cielo, unidos pero divididos como agua y aceite por la etérea línea del horizonte lejano se antojaban para Varno un lírico símil de la sensación que acarreaba en sus adentros. Ninguno había podido descansar ni pegar ojo en la larga noche que antecedió al día, epílogo de la tempestad y la desgracia. Y aún habrían de faenar por horas antes de que sus cuerpos exhaustos pudieran conocer el reposo de la pausa: se tensaban y aliviaban cabos, se achicaba agua salobre y se recomponía la mercancía para izar de nuevo el velamen. Contra el pronóstico de los más agoreros, la humilde chalupa de vela y remo había sido capaz de capear el temporal sin volcarse o quebrarse; aún a costa de dos pobres marineros que ahora estaban ‘danzando en las profundidades con la Madre’. O eso aseguraba Piesmojados. El harapiento charlatán sin duda se atribuiría el éxito en semejante lid. Algunas horas antes se había hecho amarrar por el vientre al palo mayor, para vociferar, canturrear y adorar a su ancestral diosa idólatra en lo más profundo y atroz de la tormenta. Ahora se paseaba por cubierta como pez por las aguas; ajeno al vaivén constante del cascarón de nuez, y de cierto bendecido con un estómago de hierro a prueba de adversidades y vomiteras. Varno lo siguió con la mirada por un fugaz instante, mientras los cánticos de la tripulación reverberaban en su tímpano. Repasó sus pies descalzos y mugrientos, sus calzas de mendigo, y su rostro ajado: los rigores de la vida áspera le habían besado la faz, siempre deslustrada y puerca, opacada por la luenga barba bermeja y la melena revuelta que ni aún apelmazada y sucia lograba ocultar el par de perlas hondas y grises que tenía por orbes. Cuando el ‘sacerdote del Mar’ le devolvió la mirada, Varno no pudo hacer otra cosa sino apartar apresuradamente la suya. Era un hombre extraño salido de tiempos ya caducos, más propios de fábulas y cuentos de viejas. Tiempos que en la fría y próspera ciudad de Boralus habían tocado a su fin. Sus letanías tremebundas y sus histriónicos ritos se antojaban para algunos de los hermanos de la Audaz Cofradía cosa extravagante y profana, casi peligrosamente herética. Quienes habían tenido la fortuna de nacer en tierras pías e ilustradas no podían contemplar aquella sarta de supercherías con buenos ojos; pero lo cierto era que tales tradiciones tampoco le resultaban a Varno (vástago de los caserones del Canal Largo, de la ciudad, el puerto y el mercado) muchísimo más suyas que a Madlyn, Charles o Dianne. Sin embargo, como buen hijo de Kul Tiras, estaba dispuesto a respetarlas y honrarlas. Al menos mientras permanecieran a bordo. De alguna manera las antiguas creencias y las supersticiones marineras quizá fueran el ánima más vívida y pura de la ilustre República; por más que el progreso y la civilización las empujaran y confinaran en los rincones más oscuros y agrestes de las Islas. —¡Cantad, cantad! —animó el lóbrego predicador, con un berrido que sacó a Varno de sus elucubraciones—. ¡Que la Señora de Todas las Aguas oiga vuestras voces, pues gracias a su amparo hemos resistido la tormenta! ¡Cantad para que pueda escucharos en las Profundidades! Varno se incorporó una pizca. Le dolía la rodilla y la boca aún le sabía a vómito seco, pero de cierta y extraña suerte estaba feliz. Habían sorteado otra tempestad. Las aguas volvían a mecerse mansas y el sol brillaba en un cielo libre de nubes. Tal vez aquello también fuera un buen presagio, ¿por qué no? Con algo de fortuna las cosas irían a mejor a partir de ahora, quiso repetirse el joven con una candidez tan fingida como forzada. Un golpe de realidad en las tripas lo devolvió al mundo. Una sacudida floja sobre cubierta en el momento y lugar adecuados bastó para que la remembranza de las aciagas vivencias de la noche retornara a sus pensamientos. Luz. No quería ser pesimista. Jamás lo había pretendido. De hecho, ser pesimista era lo último que quería en el mundo. Pero cada vez que cerraba los ojos, lo último que pasaba por su cabeza antes de quedarse dormido era irremediablemente triste. Triste como despertarse en mitad de un sueño dulce. Triste como pensar en su verga abandonada por todas las mujeres a las que nunca amaría. Triste como entonar el nombre de una madre muerta tan solo para que se pierda en el viento. Triste, en fin, como las pendientes, los precipicios y las cosas que caen como el plomo. Aun así, se deseaba suerte todas las noches justo antes de acostarse. <<Nadie vive solo de ilusiones. —pensó Varno, mientras una levísima nausea punzaba su tripa— Y la esperanza, como la mentira, tiene patas cortas y bordes afilados>>. [...] Resumen: Decisiones relevantes: Consecuencias: Reputación: Habilidades usadas:
  28. 7 points
  29. 7 points
    Capitulo I "Viejas Rencillas" La mujer galardonada en la blanca armadura observaba, sobre su posición privilegiada en la colina como sus siervos chocaban en las estrechas callejuelas que conformaban los viejos edificios, hechos ruinas de lo que antiguamente seria su hogar, el metal cantaba antes de chocar contra hueso y hendir las viejas armaduras que los antiguos caballeros aun portaban. No había odio en la mirada de la mujer, ni tampoco lastima. Uno no puede sentir ira por tener que matar al lobo que acecha a tus ovejas, Isabella lo sabia bien cual era la naturaleza de aquellos hombres, la figura encapuchada que estaba a su lado no pareciera que tanto, sin aguantar mas con la boca cerrada la inquirió. -¿Por cuanto tiempo mas me vais a estar haciendo perder el tiempo?- La voz áspera pareció romper el encuentro de los metales reclamando la atención de mujer de cabellos dorados, la mueca de la misma se volvió un gesto crudo que incluso en su mascara impoluta que muchos tacharían de belleza se arrugó. -El tiempo que tome será el que necesite, no mas, no menos.- La mujer espeto con suma calma mientras sus ojos ambarinos observaba como la posición de los Salvaguardia quebraba y la corneta de retirada volvía a sonar. -El tiempo se te acaba, y cuando vuestro creso se harte de ti ¿Sabréis a quien enviaran a por tu cabeza? Si... a mi.- La figura encapuchada dejó caer al suelo una portentosa arma rematada en dos filos peligrosos y un largo mango de madera, en un acto de intimidación que quedó enrareciendo el aire con la violencia. -De momento no es ese tiempo, Morhal- Isabella no vario, simplemente sonrió como respuesta cargada de veneno a un perro con correa que no podía defenderse. -He escuchado que los ciegos que siguen al antiguo Nigromante están reuniendo fuerzas para venir aquí, me apetece ver sus coronados craneos en picas a la entrada del Cerro, partid presto.- Morhal gruño y se destapó la capucha asomando un rostro marcado por la guerra rematado por una larga barba blanca que trenzada llegaba hasta su pecho, sin perder el tiempo desclavó el hacha y se puso en marcha -Mandar al martillo para aplastar cucarachas, no te daré una muerte rápida, niña.- Consecuencias:
  30. 7 points
    Un pergamino lacrado sin sello, depositado en la bolsa del mensajero. Deslizado con discreción y anhelo de que partiera hacia el este con buen viento hacia Mano de Tyr. Tal vez se demorase en llegar, tal vez la respuesta nunca llegase, pero debía de escribirla y enviarla, cuando finalmente el camino le había dado paz, mas no había podido suplir ese vacío al que hoy, había hecho justicia. Algún día esa carta debía posarse sobre la mesa de algún corresponsal que se encargase del reclutamiento. Y tal vez, mereciera que esas palabras, fueran atendidas por ojos más relevantes que quisieran escuchar sobre el destino de un alma flagelante, aunque fuera por el nombre "Caer Darrow". Cuando la guerra acaba, los tambores siguen resonando en nuestras almas, y desde las playas asoladas, con el pulso aún tembloroso por lo visto en el interior de Caer Darrow, no acudo a amigos, ni a amantes ni al rezo desesperado. Acudo a aquella en la que otrora gesta, fue las tres cosas, y a las tres, deshonré. Gloriosa Cruzada, vanguardia de vanguardias, ultimísimo baluarte de vida y esperanza, llama siempre incandescente que aleja a las sombras más opacas y revive las pasiones de los espíritus de los hombres, con estas palabras, yo, humilde, menuda y arrepentida, os dirijo mis pensamientos. Mi nombre es Gabrielle O’Connor, religiosa de la Abadía de Villanorte, otrora recluta del Alba Argenta, que antes, fue Adepta de la Cruzada Escarlata. Superviviente de Colina Roja, cambiacapas, cobarde, deshonrosa o desertora, tal vez luchadora penitente, da igual el título que acompañe este nombre, o el que os inspire escoger, pues muchos son ciertos pero ninguno completo. Si no ha de sonaros mi nombre, memoraréis lo que ocurrió en los prados del magno reino de Stromgarde. Es cuanto necesito para que entendáis el motivo de estas reflexiones. Os abandoné, Cruzada. Os deshonré. No por amor, no por orgullo, no por ingrata, sino porque cuando se dictó mi sentencia, no podía perdonarme que aquello se hubiera dado lugar, avergonzada de mi. Como la mujer que solo sabe brindarle a su marido vergüenza y decepción, pues fue cuanto os traje del frente. Por no entender, por no respetar la voluntad de aquellos que por mucho habían demostrado merecer estar por encima de mi respecto a la voluntad de la Sagrada Luz. Me vencieron mis pasiones, me vencieron todas ellas, y tres meses en Tyr dedicada a la oración y a la reflexión, pues esa fue la sentencia del juicio, no me enclarecieron, sino que me ensombrecieron. Lo consideré laxo e inmerecidamente compasivo, cuando mi alma merecía y necesitaba ser penada por el peso de mis actos. No sentí que de esa forma, cual fraile, pudiera redimir mis faltas en la guerra, en mi compromiso para con mis hermanos, pues lejos de librar mi labor en iglesias o conventos, soy guerrera, no monja. Nuevamente, tropecé, nuevamente no lo entendí. Y sintiéndome inmerecedora del emblema en mi pecho, lo arranqué, y con él, perdí la mitad de mi misma. No volví a portar arma alguna en pos de ninguna causa, y tan rápido me uní a las legiones del Alba, las abandoné. Pues aunque el propósito sea el mismo, nada podía llenar ese vacío. Siempre seré sierva de la Luz. Pero siempre seré cruzada. Meses de confinamiento en Villanorte, donde mis batallas eran para con la masa madre y mis alivios, las misas de cada mañana a las cinco. Un voto de silencio. Un deseo de poner en manos del sino divino la suerte desta ingrata vida, débil e impotente, que empuñaba entre mis manos, en mi corazón, incapaz de volverla a blandir dignamente. Y así inicié el viaje de peregrinación, confiando en que el camino acabase conmigo la Luz sabe donde o si esta lo tenía en gracia y buen ver, en las tierras de lo que otrora fue mi hogar, antes siquiera de alcanzar a ver la tumba del Santo. No porté armaduras de acero en mis viajes, jamás supliqué asistencia de la Luz, no tuve en el camino más que a mi misma y a buena compañía, que me dio un ahijado, y me lo arrebató el frente y mis malas decisiones, o tal vez, mi penitencia debía ser así, exenta de toda dicha. Quiso la Luz que me reservara un fin en la cruzada más importante en esta última década, cuando volví a cruzar mis pasos con el ahora Templario Thomas Benet del Alba Argenta, que por favor y complacencia hacia una vieja amiga de Colina Roja, quiso acogerme bajo su ala y aceptarme en el frente, en Vigilia de la Luz, como voluntaria. Os doy mi todo, Cruzada. Os doy mi arrepentimiento. Os doy mi súplica y anhelo. Sabed que me arrojé a este viaje inclemente donde lo di todo, por la Cruzada. Sabed que si luché con armas melladas o filos lustrosos, fue por la Cruzada. Que si abatí a enemigo alguno, fue por la Cruzada. Que si tuve que morir o vivir, fue por honra a la Cruzada. Y sabed que si luché en Caer Darrow, fue por la Cruzada, pues quien alguna vez lo fue sabe que nunca dejará de serlo. Y ahora que entendéis mis pasos, ahora que sabéis cual es el fin último de mi vida, Cruzada mia… Os solicito una última cosa. Os pido un precio. Decidme cual es el precio de la honra que os he de devolver, aunque sea un imposible. Pedidme que os de mi carne, y yo misma me ataré a la hoguera por canalla. Pedidme que os rinda Stratholme, y allí iré, sola o acompañada, a buscar mi muerte y vuestra gloria. Pedidme cada día de mi vida, y yo misma me arrojaré al exilio, en las montañas o en algún monasterio perdido. Pedidme que os derrote a cien enemigos, y os traeré la cabeza de miles. O pedidme que abrillante cada losa de la Catedral de Mano de Tyr, y moriré enluciendo sus peldaños. Pedidme cual sea el precio para volver a ser quien fui. Cual es el precio que se me exige para merecer volver a ser una con mis hermanos. Pedidme un imposible y lucharé por él como si no lo fuera. Y os pido, por quien sigue siendo hija de la Luz y sierva, que no ignoréis esta carta, cual sea la respuesta, en voz o en escrito, en perdón o en castigo, en entendimiento o burla. Necesito saber que mi última voluntad ha sido escuchada, ni que fuera por lo vivido y sangrado entre estas murallas que hoy por fin, cae ante la Luz. Pues en ella entendí que sin ti, sólo la Luz ha de quedarme. Que sin la Llama, mi fuego se extingue. Gloria a vosotros, cruzados, hermanos y hermanas, a todos aquellos que pelean por las santas causas o que murieron defendiéndolas. Gloria a la Llama siempre incandescente. Gloria a la Cruzada Escarlata. Siempre. Gabrielle O'Connor //no se cuando podría enviarla, ni cuando estaría bien que llegase. Sientase libre de responder si lo considera oportuno cuando crea a bien, @Malcador
  31. 7 points
    Tras una tarde de combates que habían dejado heridos leves, rencillas saldadas, nuevas rencillas, una demostración entre el Adepto y el Sargento y los ánimos de los presentes por los cielos, Anthony Belenger se alzó como campeón. No todos estuvieron de acuerdo, pero el renegado venció con pura habilidad y pericia, sin embargo no podía confiarse, pues otras nuevas promesas habían comenzado a brillar en aquella liza. - en construcción- Lista de participantes y habilidades usadas Master: @Thala Thala'riel ( @Thala) : Espadón Pesado, Defensa, Reflejos Bélenger( @Imperator): Espadón Pesado, Defensa, Reflejos Athael( @Kario): Espada Pesada, Defensa, Reflejos Rael( @Psique): lanza pesada, combate cc, reflejos, defensa Imle:( @Stannis the Mannis) Reflejos - Espadon pesado - defensa Tassarion( @Prototaip): Reflejos - Lanza Ligera - Defensa Yáriel: ( @Curly) : CaC, Defensa, Reflejos Azálea ( @Galas) CaC ( Equilibrado), Defensa, Reflejos Donnovan ( @Focus) Espadón Pesado, Defensa, Reflejos Seina( @Blues): Espada Pesada, Defensa, Reflejos
  32. 7 points
    De Vigilia a Pico Nidal, y de allí, a las Tierras del Interior, a un par de jornadas, donde los nobles recuerdan entre bosques, buscan, aquello que les hizo grandes para volverse a alzar de nuevo. Una carta lacrada, sin remitente ni procedencia. Personal, informal. Innadecuada pero necesaria, llega a las manos de Valya durante la mañana veraniega. Te recuerdo, Valya. Quiero que sepas que en mi mente aún rondas junto con todo lo demás. Intenté saber de tu destino hace mucho, aunque las circunstancias no me hayan invitado a hacer uso alguno de la palabra escrita para con quien fuera, te mereces unas pocas lineas y mis mas aférrimos saludos. Valya, el camino ha sido una penitencia supurante de dolor y sufrimiento. Recuerdo los ojos vidriosos con los que me mirabas, buscando esperanza y audacia, cuando las nubes ensombrecían los prados de Arathi y acechaban en las sombras los miedos como terribles consejeros. Recuerdo la necesidad de tu alma de encontrar paz, pero sobre todo, un perdón, mientras tu cuerpo temblada, vulnerable y expuesto, despojado de toda integridad mientras tu nobleza intentaba cumplir unas espectativas que te habías impuesto cumplir. Había algo en tu presencia que en mi propia alma no vi, vestida con el mayor de los orgullosos y la necedad más desesperada por, sí, no acabar como tu. Esta carta puede ser tomada como muchas cosas, como tú desees hacerlo, y ninguna será equivocada y puesta a juicio, pero antes de continuar, quiero que sepas que no te culpo. No te culpo por huir. No te culpo por no dejarte quebrantar por el apocalipsis de aquel día negro, y en el fuero de mi alma, que ante todo es individual y sensible, admito que te prefiero viva y a salvo que muerta y vestida con falsos honores, pues se con certeza que tu mente se habría roto mucho antes de expirar tu último aliento. Sé que una muerte así no te habría dado paz. Te quiero latente, libre, pues la golondrina siempre vuelve al hogar, donde anidan los suyos, y no por ello ha de ser menospreciada. Esta carta es un ensayo a la buena voluntad, a la que insistimos en tener incluso cuando ya ni podemos sangrar. Es el deseo de una vieja conocida por saber que, estés donde estés, no te has perdido. Yo sí lo hice. Me perdí en la oscuridad más obstinada, en el abismo más atróz. Me estirpé del pecho los colores que me hacían ser quien soy, y siento que la herida es demasiado grande como para poder continuar mi vida, por años que pasen, como antes lo hacía. Hoy siento que mi cuerpo tiembla, vulnerable y expuesto, despojado de toda integridad mientras mi nobleza intenta cumplir unas espectativas que me he impuesto cumplir. Hoy, entiendo a aquella elfa. Hoy entiendo lo que es haberlo perdido todo. Pero de todo derrumbe se extrae una enseñanza, por fría que sea. No hay camino que no nos enseñe dónde está el límite de nuestra alma, aun cuando la sentimos más extensa que los muros del cuerpo que la contienen, o más menuda que un susurro al oido. Pese a todo, se que tengo un papel que cumplir, frente a los muros de Caer Darrow. Pero mi guerra no se gana con acero o con Luz, se gana con penitencia y la entrega personal y tierna de una madre. Pero es duro el sentir que toda la estabilidad de tu mundo depende de una... Posibilidad. La posibilidad de que sí, tal vez, la Luz me quiera aquí por algo, no por simple aleatoreidad. La guerra es inminente, y sospecho que esta será mi última partida. No quería irme sin decirte, que de tu recuerdo, aprendí que la vida no acaba cuando uno muere, sino cuando pierde quién es. Quisiera traerte Luz, quisiera traerte fuerza, la que no me digné en el pasado a inspirarte, convencerte de que vires sobre tus pasos y rectifiques, cueste lo que cueste, pues al final, llega el día en que simplemente es demasiado tarde. Te lo dice alguien que conoce de cerca lo que es vivir con brevedad, pero con pasión. Te lo dice alguien que no vivirá el medio siglo, y no por ello vivirá menos. Quisiera que estés donde estés y hagas lo que hagas, no te hayas perdido. Y si mañana he de caer, quiero que sepas que cuando escuche tu nombre, no pensaré en una desertora. Pensaré en la lluvia que limpia el bosque quemado. Pensaré en que, mientras se viva, todo es posible. Gabrielle. @Galas
  33. 7 points
    Acero Maldito Leizar había heredado la herrería de su padre, aprendió el noble oficio del trabajo duro, una herencia que cayó pronto sobre sus hombros cuando la malicia del bosque consumió las fuerzas de su familia. Nacida en el pueblo de Brillalba, la mujer se dejó el alma para darle vida a la herrería en la que sus ancestros habían trabajado antes que ella, dio forma a multitud de hojas y puntas que utilizó la Guardia Nocturna para dar fin a los horrores que se habían instalado en su hogar. Sin embargo sus creaciones aunque bien producidas, afiladas y mortales, tuvieron la decadente fama que cada hombre que poseía una de sus hojas era condenado a no volver del Bosque. Leizar se ganó la mala fama de Acero Maldito, su negoció se extinguió al igual que su vida, la llama de la herrera se apagó cuando maldijo a toda Brillalba con que los horrores del bosque contra los que ella los habia provisto vinieran y se los llevaran a todos. Fue así, cuando los Huargen arrasaron el lugar como un enjambre de muerte. Leizar volvió a despertar, observó como se le había dejado previsto oscuras herramientas listas para ser usadas, llamas negras que alimentaban una antigua forja. No necesitó pensarlo, el horno prendió luego de que la voz del Maestro llegara y la extraña sensación de volver a sujetar el martillo replicó contra sus manos. Ahora forjaría su condena para los Malditos.
  34. 7 points
    Con el alba, un mensajero llegó luciendo los colores del sol plateado sobre noche oscura. En su mano una misiva dirigida al Protector y Templario Sir Thomas Benet. Sellada, su contenido y letra dejaban claro que se trataba del Lord Templario Latinga. A primer día del sexto mes del año 32 A la atención del Templario y Protector, Sir Thomas Benet Las trompetas de la guerra resuenan, hermano. El momento ha llegado. Con el verano sobre nosotros, los caminos se hacen más transitables, y el fin de la oscuridad se presenta como una oportunidad más que plausible. El grueso de nuestras tropas desciende desde el norte. El mismísimo Alto Señor marcha , y estará con nosotros en un mes, aproximadamente. Los preparativos han sido hechos, Scholomance caerá, pero no podemos purgar su mal para que este se disperse en todas direcciones. Como punta de lanza, se os asigna el deber de buscar y eliminar los túneles de huida excavados por los horrores arácnidos que sirven a los Nigromantes, que por debajo del enorme lago, se alejan kilómetros en todas direcciones. Durante años hemos enviado numerosos exploradores, y con esta misiva habrán de llegar varios mapas con las ubicaciones de las entradas y salidas más relevantes. Taponarlas no será suficiente, habréis de adentraros hasta lo profundo, y colapsar los túneles al completo. Confiamos en que vuestros mercenarios enanos tengan los materiales necesarios para tal tarea. Ten cuidado, hermano, pues la muerte aguarda a aquellos que entran en esos túneles. No será una labor sencilla o libre de sacrificios. Más es necesaria. No habrá piedad, Sir Benet. Scholomance será una carnicería. Todo aquel tras sus muros es un alma corrupta que ha de ser enviada a la Luz, para que reciba su juicio más que merecido. Y conscientes de esta realidad, lucharán con una fiereza y una maldad a la que muchos, pese décadas de guerras, no llegamos siquiera a imaginar. Que la Luz bendiga tu desmepeño, Lord Templario Latinga, Comandante Argenta Tumba de Uther, // El evento tendrá lugar los días 7-8-9 de Junio, a partir de las 20:00
  35. 7 points
    El intenso ruido de la explosión conmocionó a todos. A todos los nigromantes que aguardaban en su fortaleza, expectantes y preparándose para la batalla más importante de sus vidas. A todos los animales, incluso en su estado corrupto y decadente, que huyeron cuando la tierra bajo sus pies comenzó a temblar. Incluso en la Vigilia de la Luz, pese a la distancia, se notó la vibración momentánea del suelo. Pasaron dos días, y el grupo dispuesto frente a la entrada usada volvió, anunciando que el grupo de zapadores había dado su vida para cumplir la misión. Los preparativos para honrar sus muertes no llegaron siquiera a concluirse, pues al día siguiente, estos llegaron, con una pequeña escolta del Alba Argenta, desde un puesto fortificado de la misma, que protegía el Camino Real, al Norte de Caer Darrow. Mas llegaron bastantes menos de los que habían partido. // Evento concluido. Lamento lo abrupto de su final, y cualquier comentario, les animo por favor a hacermelo llegar por el medio que crean más conveniente.
  36. 7 points
    Yo: Puuuuuf... eventos a las nueve y las diez de la noche ¿Qué estúpido loco rolea a esas horas? Esa es hora de cenar y luego reposo, jajajaja Yo también: ¿Cómo es la cola de tu draenei? ¿¡Que el servidor se ha caído!? Bueno son las tres de la madrugada pero volvamos a entrar. ¿¡Cómo que una pelea!? ¡Eso lo roleamos ahora que no quede así, que son nada más que las cinco es pim pam! Los mejores roles siempre son pasado la medianoche
  37. 7 points
    - ¿Y no sería mejor ponerlo en el tabardo? Es complicado ponerlo en el metal El Escarlata clavó en él una mirada, más bien su típica mirada, esa que decía más de él que unas palabras, aunque sí agregó palabras - No. El tabardo es sagrado, no se debe alterar, sólo debe ser alteado por la sangre de los enemigos de la Luz. Así era el Escarlata, o más bien así eran todos los Escarlatas. Pocas palabras, sagaces, ariscos y un fanatismo que no conocía parangón salvo por su desdén a los que intentaban apagar la llama roja que portaban con orgullo. - Bueno, mientras no te lleves golpes directos, eso debería aguantar. Con un gracias seco y unas palmadas en el hombro de vuelta, el Escarlata se marchó, hacia Luz sabe qué. Así es como Elegost quedó sólo, a la lumbre de una hoguera de las muchas que salpicaban la tierra colindante a ese árbol sin verdor, sin vida. A él siempre le había parecido un buen ejemplo de la Vigilia, no tanto la torre, si no ese maltrecho árbol solitario que quedaba meramente como recuerdo de que antes aquí vivia algo y no solo moraban espectros o retornados. Pero él no contaba nada de eso, él se callaba esas cosas. Había escuchado el motivo del por qué ahora todos iban con esa insignia, ya sea como broche, cosida o fundida en el metal de una coraza. ¿Y qué había de él? Aún tenía esa estrella de plata de diez puntas que le recordaba que una vez tuvo algo llamado "Falveri" ¿Iba a ser esto su nueva Falveri, tan solo un recuerdo, algo pasajero, una anécdota que decir en una lúgubre posada? Tenía en sus manos la insignia del árbol, la contempló hasta casi la llegada del alba. Y entonces lo decidió, no se la pondría por hermanamiento, él se veía como un perro callejero al cual había aprendido a ignorar. Si él la portaba sería para recordarse que tenía que luchar por el ideal original de esta empresa, que no fuera otro adorno que decorara el cuello u el pecho. Lo llevaría consigo hasta el final, ya sea el de la victoria, o el de la muerte. Mi dibujo no es tan bonito como el de proto @Prototaip me dio permiso para nombrarle y me animó el leer su comentario, así que no iba a ser menos que el subversivo.
  38. 7 points
    El dibujo de la semana... O tal vez de la quincena:
  39. 6 points
    Un día oscuro en una torre oscura. Nada nuevo acontecía en los salones de aquella torre ocupada por mendigos y exiliados. Los acólitos iban y venían por sus pasillos negros, susurrantes y alterados. Pocos podían percatarse, intentaban ser sigilosos, que no se dudara de su fidelidad, más los cuervos de la torre escuchan y estos graznan los secretos a los Maestros de la Corte. Sin embargo, un cuervo inadaptado, de vuelo torpe y graznido ignorado, se posó en el hombro de un Maestro. Aquél de togas violáceas fue elegido por el cuervo rechazado, apartado a manotazos por el resto. Los hilos se movían en el bosque caído, el juego comenzaba y algunos elegían la figura a la que seguirían en este tablero. El cuervo renegado eligió, renegando de uno y aceptando a otro. Sus graznidos torpes traerían susurros de los desdichados, y aquello complacería al maestro de aquél cuervo. Larga vida, próspera muerte. Los Acólitos que os sirven titubean. No todos, más o señalo sus rostros, pues escucho por vos. Hablan de un nuevo Culto, apartado en la oscuridad de una Iglesia ruinosa que nadie creyó importante. Algunos ermitaños acuden, otros acólitos perdidos adoran y aquello que permanece en la Iglesia sigue siendo desconocido para todos. Allí se adora a algo desconocido, algo que temen y admiran. Vuestra figura en Ocaso puede verse afectada. Destruid aquello que puede pisar vuestro nombre, aquello que puede usurpar el poder de la Torre. Ese es mi susurro y consejo. Vuestro cuervo torpe y rechazado. @Focus
  40. 6 points
    Que podría esconderse en el despacho del Magister que regentaba antiguamente el Sagrario? El elfo se había asegurado de mantener sus conocimientos, objetos y pensamientos en secreto. Había demasiado que el grupo aun desconocía, sin embargo toda puerta cerrada puede traer respuestas.. y un numero innumerable de nuevas preguntas. Que se guardaría tras ellas? Que se ocultaba en las salas que según los planos había en la biblioteca pero que se encontraban ocultas y tapadas por pilas de libros y estanterías? Solo había una manera de saberlo. Una pareja de magos había por fin respondido a la llamada del Adepto solicitando ayuda a todas las academias magicas, sobre sus manos descansaría la responsabilidad de abrir las cerraduras que hasta ahora habían sido un imposible para ellos, se arrepentirían de lo que pudieran encontrar dentro? Información Of-Rol Post de aviso de la siguiente "trama" que estaremos realizando en la Avanzada de Al'Falador, más que un evento al uso, se tratará de sesiones de rol más social y "casual" en la que se tratará de comprender y desvelar algunas de las incognitas ya planteadas. Como siempre, se hablará de horarios por discord. Posibles dudas o comentarios por Discord/MP
  41. 6 points
    Epilogo El Principio del camino -Un dolor atroz recorrió por entero su cuerpo cuando los dientes de aquella aberración se cernieron sobre su cuerpo, en unos instantes todo dejó de existir a su alrededor, el sonido de las espadas, las voces de sus compañeros, el olor nauseabundo de los calderos.. todo se esfumó, y en su lugar solo podía ver el mundo en una estela fugaz mientras era zarandeado, y sus propios gritos de dolor agónico resonaban y colmaban por completo sus propios sentidos, y después...oscuridad. Un calambre de dolor atroz le despertó de su sueño, se levantó gritando, o intentandolo, pues no tenía ya fuerza en la garganta, la luz le golpeó con fuerza en la cara, mareado, confundido, dolorido. Al principio no sabía dónde estaba.. Era aquello el vacío? Había muerto y la luz le había rechazado, condenandolo a una existencia de dolor y misería? Pero el dolor dejó paso a otras sensaciones.. al aire pútrido de Tierras de la Peste parecía una agradable brisa primaveral, dulce y suave, en comparación a aquellos vapores horrorosos que habían liberado en el patio, su vista fue centrandose con el paso de los segundos, y cuando vió las llamas al otro lado de la montaña, lo supo… Caer Darrow había caido, la Luz había ganado.. Unos ojos azules le observaban desde su lado.. El rostro de una muchacha que conocía bien, una muchacha a la que había fallado y dañado.. Más al menos había cumplido la promesa que le hizo.. le dedicó una sonrisa doliente y trató de acariciarla.. pero cayó incosnciente de nuevo. Ya en la Vigilia, aun reposando en la enfermería por sus heridas, se dejó embriagar por las celebraciones, aunque fuera incapaz de unirse a ellas, por mucho que su corazón se lo pidiera, necesitaba reposo. El árbol había florecido, escuchó sobre hombres que volvían al Sur, sobre mujeres que daban por finalizado su deber en este lugar, más Kinsgley no compartía esos sentimientos.. Era miembro de la Cruzada, era originario de Tyr.. Puede que algunos pensasen que esto era el final del camino, sin embargo, para el Novicio Sacerdotal, esto no había sido más que el inicio de la verdadera lucha, la Luz volvería a bañar las tierras de Lordaeron, y viviría para verlo, o moriría en el intento. Por sangre y honor, servimos. Por Lordaeron, Por la Cruzada Escarlata. Por la luz.
  42. 6 points
    EPÍLOGO. LA LUZ ME DIJO UN DÍA. Todo eran celebraciones por la Vigilia de la Luz, alegría y gozo era lo único que podía verse allá a dónde mirases, pues el Protector había cumplido con lo prometido, Caer Darrow había caído y los Iniciados que allí estaban, sin importar el color de su tabardo, pudieron ver cumplida la promesa del Templario. Todo el mundo sonreía, incluso la Escudera Shynnara aquella elfa tan reservada que sólo hablaba con los demás lo estrictamente necesario, se aventuró a cantar en la taberna con una voz melódica, dulce y suave... Algo digno de ver y oír para quedar en paz con uno mismo con tan sólo escucharla. Sentado sólo en una esquina de la taberna, con ambos ojos cerrados disfrutando la canción que la elfa expresaba por sus finos labios es dónde se podía encontrar al Escudero de la Mano de Plata, sin armadura, sin tabardo, sin mazo, sin Tomo Sagrado, sin colgante. Sólo era Jared y así lo sintió en su corazón, como hacía mucho que no lo sentía. Para cuando la elfa terminó de recitar su preciosa canción, la taberna de la Vigilia, estalló con júbilo y aplausos, el Escudero sólo esbozó una ligera sonrisa. Su misión aquí había acabado, era hora de despedirse definitivamente. Aún notando punzadas en el corazón y vientre, se arrodilló frente aquella simbólica tumba, apretando la mandíbula y cerrando ambos ojos con fuerza, durante un largo rato sin saber muy bien qué decir o cómo actuar, alzó la cabeza de nuevo hacia esta, pasando la diestra por los grabados del nombre de la Iniciada, pero hoy, no pudo evitar recordar esos días en el barrio pobre de Villadorada dónde conocío a la joven, el día que vistió por primera vez el Puño Plateado, las charlas, las enseñanzas, incluso esos días dónde quizá tenía que reñirla por algún mal comportamiento, hoy todo, arrodillado en aquella tumba, lo recordaba con cariño y nostalgia. Para Jared, la Iniciada era más que una hermana de Orden, era de su familia, era su hermana pequeña que en incontable número de veces se habían cuidado entre ellos. - Hoy hermana... *Apenas un leve murmuro débil salía de la garganta del Escudero.* ... Nuestra guerra acaba en el Norte, lo hemos conseguido. Juré que los vería caer a todos y así lo he hecho. *Realizaba una mueca, mientras ladeaba la cabeza un poco, con los ojos vidriosos.* - Más mi mayor pesar... es que el viaje de vuelta lo tendré que realizar... sin ti. Siento haberte fallado, hermana menor. *Una lágrima comenzaba a caerle por el rostro, aganchando la cabeza, avergonzado.* La Luz me dijo un día... *Alzaba de nuevo la cabeza, viendo la tumba de la joven Iniciada, mientras que no podía evitar detener el cese de sus lágrimas.* ...Qué buena vida me daría... Si cada día le ofrecía... *Con la voz temblándole pues nunca había tenido fuerzas para recitar la canción desde que la Iniciada murió. Bajó de nuevo la vista hacia el suelo, con los ojos cerrados.* ...Un rezo y una alegría... *Con una larga pausa, dónde se pasó la mano por el rostro, finalmente alzó la vista hacia la tumba de nuevo.* Hasta más ver, mi preciada hermana menor, tu Luz estará siempre conmigo. Para cuando salía del cementerio calmado y en paz consigo mismo. Vió aquél milagro, el árbol marchito de la Vigilia estaba con Vida por obra y gracia de la Sagrada Luz. No pudo evitar soltar una leve carcajada, al final, todo había merecido la pena.
  43. 6 points
    Capitulo I Y así fue como el contingente de Hath'lorien partió hacía Pico Nidal. Ni el sol que azotaba sus rostros y el haz de luz cerniendose sobre sus pupilas impedián las maravillosas vistas del trayecto. Troncos que se alzaban hasta los cielos, fuertes y llenos de vida marcaban la perifería del camino principal hacía su destino. El olor a bosques, los pajaros que, animados, recitaban sus acapellas favoritas eran música y motivo de muchas sonrisas por el viaje. Pero, durante el trayecto, a mitad del camino. Se toparón con baches y salientes. ¿Qué había ocurrido ahí? Todo parecía normal, tranquilo. Pero el camino parecía que hubiesen pasado centenares de carneros, destrozando todo a su paso. Tal era la magnitud del desastre que dos geomantes que iban con el grupo tuvieron que pararse para reparar los baches mientras el resto ceñia su mirada a los arboles, pues estaban en territorio trol. Y sí, lo sabian. Algo acechaba en el corazón del bosque, lo sabian perfectamente. Auric, un forestal de Hath'lorien junto Alyra se envalentonaron más a fondo, intentando revelar si era el viento o había alguien agitando las hojas de los arbustos. Todo mecía tranquilo, dejando de lado los alborotados arbustos y el camino destrozado. Podría ser peor. ¿Podría? El aguerrido forestal apodado Auric osó poner un pie dentro de las cercanías trols del bosque. Y, aunque no estuvieran muy alejados del camino, eso ya era territorio trol. O almenos la trampa que pisaba lo era. Tras minutos de estres, ansias e intriga, Auric optó por dar un salto hacía atrás. Y, solamente por ese instante, pudo ver grabada toda su vida entera en la punta de una jabalina que salió disparada, perdiendose por la inmensidad del bosque. Al pobre forestal se le debió haber caído el alma al suelo. Cuando el manto de la noche decidió abrazarlos se detuvieron en medio de un camino que al parecer, según un viajero geomante, Ilaren, era una posible ruta. Ruta que no podían cruzar con la carretilla cargada de suministros. Y mientras discutián, una flecha silbó y antes de que el grupo pudiera darse cuenta, una escaramuza troll se estaba abalanzando sobre ellos. Los trolls, asquerosos seres, no cesarón la ira en el ataque pero el contingente de Hath'lorien, junto a los dos medianos. Unieron fuerzas y se convirtieron en un muro arrollador para los trolls. ¿Podrían resistir ante el sonido de un cuerno? Los trolls se retiraron otra vez al bosque, dejando paso a un troll sobrenatural. Pues superaba en grande la altura y peso de cualquier troll. Su armadura, hecha a base de pellejos de la fauna silvestre protegía su pecho y hombros, donde reposaba una enorme hacha de guerra elfica. Los trolls habian hecho su trabajo. Ablandar la carne para que el hacha del troll pudierá cercenar con más facilidad. Pero, gracias a la astucia de la geomante Alyra, obtuvieron ventaja en los primeros enfrentamientos contra ese... Ser... Luchaban con fireza y tenacidad. Golpes combinados, combos perfectamente calculados y movimientos evasivos ejecutados a la perfección. Pero pronto, su voluntad y fuerza se vio doblegada a base de golpes, patadas y hachazos por parte del troll. Todo parecía perdido. Ningún tajo, flecha o estocada parecián hacerle efecto alguno, al contrario. Su furia aumentaba, ergo, su poder. El troll ya había dejado inconsciente a un miembro del contingente y su hacha se alzaba contra la geomante restante. Sin embargo, gracias al poderío y la conexión ancestral de la mediana apodada Kaila, pudo derrocar a tal ser que tenía por propósito acabar con todo a su paso con su hacha. Por desgracia, tal fue el proyectil que invocó la chamán, que su poder creó una onda expansiva que hizó saltar por los aires al troll, aterrizando encima del ya inconsciente Auric que su vida se escapaba poco a poco por las heridas. Tan pronto sacarón al forestal, el mediano apodado Ivar Matatroggs, no dudó en cortar los colmillos que asomaban por su labio inferior. El conductor de la carreta emergió de entre las sombras y sin dudaró, cargó con los heridos hasta las proximidades Martillo Salvaje, donde la afamada solidaridad enana hizo honor a su nombre, permitiendo al grupo lamerse las heridas.
  44. 6 points
    El dolor purifica las manchas del alma cuando es elegido libremente. El dolor que sentís, es el dolor que a otros hicisteis, sin padecerlo. Recordarlo cuando sintáis la necesidad de agravar al prójimo, ya sea con palabras, o con sangre. ... El sonido del flagrum se hacía notar en la sala, chocar con la carne del cruzado, su espalda, la espalda que él mismo se estaba hiriendo en pos de purificarse, el comienzo de un camino que él había escogido, el camino para aceptarse, cambiar, y aceptar la Luz en su cuerpo, que respondiese su llamado, que luchase junto a él, portando el tabardo de la roja llama. Gabrielle y Kingsley observaron, más el segundo cantó para que lo sagrado inundase la sala, una sala siendo utilizada para que un hombre redimiese su furia, redimiese el daño que ha hecho a otros, y que lo utilizase contra sus enemigos, los enemigos de la Luz, que conociese dónde utilizar sus sentimientos, que no los escondiese detrás de una capa de furia tras furia, no representaba el tabardo, lo manchaba con sus acciones, y era consciente, pero por una vez decidió hacer algo por cambiar, algo por mejorar. La carne se dejó atacar por el iniciado escarlata, sangrante, conocía su merecido, era la forma de purificarse, de aceptar sus pecados, y redimirlos. Más cuando todo terminó, con el escarlata cayendo al suelo y levantándose para aceptar el dolor y esa noche casi no poder dormir, su camino había empezado, su camino cómo verdadero cruzado, el camino de la Luz escarlata. INFORMACIÓN OFF-ROL // Esto es una serie de eventos para que Ifán pueda empezar a utilizar la Luz y evolucione
  45. 6 points
    Una carta desde la ciudad más importante del Imperio en el norte llega a las manos de Darlon Gebb. Quien sabe si en los momentos que lees su contenido no sucede el asedio de Scholomance o ya ha sucedido, más carece de importancia por completo. El pergamino está sellado con el símbolo de la orden Argenta y dice lo siguiente: Para el señor Gebb. Con la Luz, señor Gebb. .Esta carta llegará desde la ciudad de Stromgarde, donde resido actualmente durante unas pocas semanas por deberes diplomáticos en pos del futuro asalto que estará por venir. No se me dan bien las palabras, tampoco me gustaría explayarme demasiado en esta misiva, pues quizás podría caer en manos equivocadas. Lamento nuestra amarga despedida en la Vigilia. Fui injusto con vos cuando os pedía más de lo que podíais dar, más el miedo en pensar en aquel jinete nubló mi juicio. Sabed que eran solo temores, pues jamás presentó batalla o apareció cerca de nuestros caminos tal ser. Quizás el poder de la Luz infundió temor o se escondió en algún rincón para no ver como todos arderán a su debido tiempo. Más no tiene importancia ya. No puedo hacer demasiado por vos para enmendar este error, salvo quizás proporcionaros los informes de aquellos que dieron su vida al servicio de la causa y eran vuestros amigos. En esta misiva van informes, no tan confidenciales y editados por mi mano para que podáis dar vida a aquella historia que una vez quisisteis proponerme cuando Vigilia no era más que cuatro palos en una tierra muerta. Sabed que cuando todo llegue a su fin, con mi muerte o sin ella, tendréis todo lo indispensable para acabar la historia. Presentad esta misiva y comunicad que sólo queréis narrar la historia que se produjo en pos del futuro de las ordenes norteñas, señor Gebb. Nadie rechazará tal cosa, pues el propósito de ayudaros en tal libro, fue esa. Recordad al sur por qué luchamos, señor Gebb. Recordad por qué morimos.
  46. 6 points
    "A la muerte, una sonrisa torcida; A la ramera del mundo, una daga al corazón" Descripción Física: Catrina es del tipo de persona que tiene una apariencia cansada, de mirada perdida en ojos grandes pero ligeramente hundidos en su frente amplia. Es de consistencia delgada, casi que liviana pero sin llegar a estar en los huesos. Su cara es redonda, y sus movimientos lentos, con frecuencia muy torpes le hacen parecer completamente inofensiva. Su cara redonda y mirada cansada le hacen ver un poco más joven de lo que en realidad es, su cabello es pelirrojo, de un naranja intenso que siempre lleva lacio y lo más largo que pueda, aunque por la vida en el bosque de Ocaso lo tiene maltratado y ha adquirido la apariencia de un alambre retorcido varias veces. Siempre va vestida de un rojo apagado, de largas togas de ser posible, y en lugares seguros trata de adornar siempre su forma de vestir con colores llamativos, utilizando siempre el anaranjado, el amarillo y el rojo como su conjunto ideal. Descripción Psíquica: Catrina vivió toda su vida como parte de un culto oculto en las montañas de nigromantes rojos que veneran a la muerte como un ideal filosófico perfecto, y a veces como una deidad de la inmortalidad y renovación perpetua de la vida. Desde su nacimiento se le inculcaron los valores del culto, creyendo que el destino de toda su vida era traer un paraíso de muerte perpetua donde todos pudieran ser iguales, uno y lo mismo. Como cultista se le enseñó a vivir en sociedad, aparentando una vida falsa, nombres falsos y trasfondos falsos para no levantar sospecha alguna de la existencia del culto. Como consecuencia, Catrina aprendio a permanecer callada, obediente y dar una apariencia frágil, cansada y de bajo perfil con todo el mundo. Debajo de esa fachada, se esconde una persona sádica, fanática y de una crueldad calculadora; Paranoíca, con delirios de grandeza y poder que la hacen ser charlatana y arrogante. Dentro de ella, sin embargo, es una fanática devota de las creencias de su culto, sintiendo asombro y maravilla por la nigromancia, que ella considera una forma de adoración y de acercamiento a lo intangible, divino e inmortal. Una de las enseñanzas del culto era el arte de la adivinación, ya sea leyendo las estrellas, consultando las cartas prohibidas del Tarot o realizando sacrificios animales para luego leer las entrañas y ver los indicios analizando las entrañas y los fluidos del cuerpo, es en extremo supersticiosa y hasta puede llegar a sentir experiencias religiosas en sus rituales de adivinación, que muy pocas veces son acertados o precisos. Una de las enseñanzas más arraigadas del culto es la liberación de las almas de la mentira benigna, que es en resumen la filosofía de la luz y su iglesia. Con frecuencia se refiera a ella como "la Ramera" o la "Prostituta" burlándose cuando pueda de sus símbolos y enseñanzas. Según las enseñanzas del culto, la nigromancia es la única forma de liberar las almas de las mentiras de la ramera, y el medio es el dolor, por lo que no tiene miedo de causar dolor a aquellos que considera engañados por la Ramera. Las profecías tienen un peso muy importante en su visión del mundo; Cree que el nigromante que arrasó villaoscura es el salvador del mundo que fue prometido por una profecía de su culto; Su motivo más grande de vivir y servir es esperar y servir al salvador del mundo en su segunda venida, cuando traerá el paraíso de la muerte para todo el mundo. Datos Rápidos Altura: 1.70 Lugar de Nacimiento: Vallenegro-Bosque del Ocaso Edad: 22 Ocupación: Ultima Acólita del culto de la sonrisa torcida Peso: 55 KG Residencia Actual: Ninguna Eventos Asistidos/Masteados Historia I II III IV
  47. 6 points
    Ovejas Perdidas II. La vaca encontrada Esta vez Cormac puso mucho cuidado al rellenar el informe. Fue un encuentro conflictivo y desagradable, todo el mundo tenía sus propias ideas sobre lo ocurrido. Mejor dejar claro los hechos y guardarse las ideas locas. Las cosas ya estaban bastante mal como estaban y ellos no eran gran cosa como soldados. Otros deberían hacerse cargo de toda esta locura. Registro de Misión. Búsqueda de las ovejas de Phileas Crondogh. Seguda parte. Región: Foresta de Colchester. Informe redactado por Cormac Pontosedal. Cómo los resultados de nuestra primera búsqueda no fueron concluyentes, decidimos hacer un segundo intento en la búsqueda de las ovejas. Empezamos regresando a la granja. Jeacob rastreó un olor sospechoso que se perdía hacia el este. Tras varias horas de camino, nos condujo hasta una vaca. El animal estaba tranquilo, pero su olor era extrañísimo: Estaba impregnado de olor sangre, cenizas y restos de magia vil. Sopesamos las posibilidades de que estuviese maldita o infectada de algún modo. Después de varias pruebas concluimos que solo estaba sucia. Dejamos a la vaca atada a un árbol y verificamos el lugar de que provenía, por si hubiese más vacas perdidas. Por desgracia, lo que encontramos fue un claro en el bosque, cubierto de un manto de sombras, una magia oscura que alteraba el paso de la luz. El aire era pesado y apestoso, respirarlo daba nauseas. Pasados los arbustos que lo rodeaban, había una hoguera donde solo quedaban huesos y cenizas, y una tienda de campaña. Nos encontrábamos en el mismo lugar de la otra vez. Podemos confirmar que no era un círculo mágico, sino una hoguera con restos de cadáveres. También encontramos pelo huargen, huesos limpios y rotos y restos de algún compuesto de color verde oscuro. Alanna estaba investigando la tienda cuando, Cypriano confiado por el silencio y la calma, arengó a los huargen en voz alta a volver al campamento. Por desgracia, eso llamó la atención de su enemigo. Un renegado hizo acto de presencia en el claro a través de las tinieblas. Era diferente a los otros, un mago oscuro. En cuanto lo vimos, nos retiramos. Cypriano se calló de bruces al intentar huir, sufriendo algunas heridas menores, pero como se puede comprobar, está en el campamento sano y salvo. No pudimos traer la vaca al campamento. OFF ROL: Se me había pasado actualizar este hilo, ahí queda el registro de nuestras idas de olla. ¿Qué clase de fama estamos cultivando? XDDD Pobre vaca...
  48. 6 points
  49. 6 points
    Hath'lorien Asentados en la Aguja Plumargenta, cerca del Refugio Forestal de Quel'danil, en las Tierras Altas, Hath'lorien es un grupo de Altos Elfos unidos por el deseo de otorgar a su pueblo un futuro que le fue robado por la traición, la avaricia y el odio. Idealistas para unos, carne de héroes (O mártires) para otros, solo el futuro sabe qué les aguarda. - La sala principal - El invernadero - Los baños (segunda planta) .tele bañera - Las habitaciones comunales .tele hathhabitaciones - El cuarto de Odriel .tele odriel - El cuarto de Auric .tele auric - El cuarto de invitados .tele hathinvitados - Campo de entrenamiento
  50. 5 points
    Epilogo El pasado es el maestro del futuro Alondra observaba en silencio el movimiento de los árboles muertos al mecerse por la suave brisa que se había levantado en los alrededores de la Vigilia. La exaltación y catarsis que había sentido durante el asedio se había ido amortiguando con el paso de los días, y por fin sólo sentía paz y tranquilidad. Aún en reposo por las terribles heridas que había sufrido en última instancia en el asedio, escribía en silencio nuevas cartas para viejos conocidos, deslizanto pétalos suaves entre sus dobleces para ocultar el hedor del lugar, más cada vez parecían hacer falta menos para disimular la malicia que desprendía la tierra. Una suave melodía acudía a sus labios mientras escribía, escuchada tanto tiempo atrás en alguna de las tabernas de Elwynn. Su sonrisa amarga y mirada triste se habían tornado en una sonrisa sincera y esperanza en sus palabras. Había hecho las cosas lo mejor que había sabido y había dado todo lo que podía. Había ayudado a dar muerte a sus enemigos, a esos engendros que habían arrebatado el hogar tanto tiempo ha a aquellos que apreciaba. Había salvado también a quienes había podido, sin duda en su corazón. Tal vez otros no hubieran hecho lo mismo por ella, pero no importaba ya, pues nada atormentaba su conciencia. ‘’No hay buenos y malos, solo hombres creyendo hacer lo correcto.’’... Durante mucho tiempo, despreció a Hebert por intentar inculcar esa idea en su mente. Por hacerla desconfiar de todo el mundo, por crear en ella un vacío y una maldad que poco a poco la había ido consumiendo. Después, con el tiempo, había comprendido lo que escondía aquella frase, y la había aterrorizado más aún. Pero en los últimos tiempos había comprendido por fin todas sus implicaciones, y aquello la había liberado del dolor que había sentido en las últimas semanas. Incluso un mal hombre podía dar un pensamiento certero de tanto en tanto, y un bueno hombre también podía ser cruel o fallar creyendo hacer lo correcto. Era fácil juzgar desde ese momento sus errores y los caminos que había tomado, más no se culpaba ya por ellos. Aguardaban ahora nuevas opciones ante ella, y la redención que ella misma buscaba estaba a su alcance. Entendía por fin también todo cuanto había sentido la primera vez que había visitado la tumba de Uther, cuando el espíritu de Runa había rozado el suyo en una despedida amarga. Dos personas rotas se habían adentrado allí, bajo la estatua, y por fin se encontraban completas, cada una a su manera. El anillo de Hebert pendía ahora de su cuello, con el hueso de Runa. Símbolos que le recordarían siempre sus fallos, pero también sus triunfos. La daga con su inicial junto a la Tumba de la que fue su amiga, las dos pérdidas más cercanas que había sufrido en aquellas Tierras. A quienes no olvidaría, pero por quienes no derramaría más lágrimas. Esperaba con paciencia a los preparativos de las festividades que se celebrarían en la Vigilia, mientras el mando era pasado de un protector a otro. Sir Ian era un buen hombre, y sería capaz de mantener en pie lo que tanto había costado construir, lo que tantos sacrificios se había cobrado. La Vigilia debía mantenerse como un lugar de encuentro entre las tres órdenes, un símbolo de que juntas podían ser mucho más poderosas contra sus enemigos. Un lugar a ser recordado. Pronto, después de encontrarse de nuevo ante el juicio del Alto Señor podría encaminarse de nuevo al sur con los cachorros, donde encontrarían un lugar mejor para crecer. Tenacidad permanecería a su lado, un último regalo de la Luz para su espíritu, que ya no se encontraba quebrado.